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sábado, 25 de julio de 2026

Reseña + Entrevista: Entre las hojas escondido de David Muñoz Mateos

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2026

Valoración: Está muy bien

Hoy nos acercamos a la España vaciada. Y lo hacemos de la mano de David Muñoz Mateos, quien nos lleva a su Zamora natal (más concretamente a la Sierra de la Culebra, ya en la frontera con Portugal) para contarnos la biografía de Samuel, niño feral* convertido en lobo solitario que contempla desde lejos, y casi con recelo, a la manada.  

Esta vendría a ser la sinopsis de la novela, pero toda sinopsis tiende a ser reduccionista y el caso de Entre las hojas escondido no es ninguna excepción. De hecho, creo que la novela de Muñoz Mateos es una historia de marginación y abandono, sí, pero también una historia de utopías abandonadas,  un acercamiento al misterio de lo desconocido o un intento de entender las contradicciones propias y ajenas.

Rescato de los anteriores párrafos "propias y ajenas" y "frontera":

  • "Propias y ajenas" porque en este texto está Samuel Carvalho, protagonista absoluto, pero también un narrador que tiene mucho del propio autor y que se acerca, pasados los años, a un Samuel que despierta en él fascinación, compasión, envidia e incomprensión. Ese acercamiento permitirá al narrador descubrirse a sí mismo y efectuar una interesante (re)lectura del pasado.
  • "Frontera" porque Samuel y el narrador juegan en un terreno entre la civilización y la barbarie, "frontera" porque Muñoz Mateos se mueve entre la biografía, la novela, el ensayo o el reportaje periodístico y "frontera" porque la narración oscila entre un pasado y un presente no del todo claros. Ahora me explico.
Dicho esto, creo que las principales virtudes del texto radican en:
  • El trabajo con el personaje de Samuel y, en especial, con su lenguaje. Partiendo de la base de que me parece acertado dar voz a este tipo de personajes, se corre el riesgo de que esa voz no sea "creíble" o que sea demasiado similar a la de cualquier otro personaje. En este caso, Samuel tiene un importante desorden sintáctico, una gramática nerviosa y torrencial y ausencia total de orden cronológico (o digamos que vive en un eterno presente). Estos tres elementos hacen de él un personaje confuso y contradictorio, un ser que se mueve en el tiempo y el espacio como si las leyes (las espaciotemporales y las restantes) no fuesen con él.
  • La hibridación genérica. Entre las hojas escondido es una novela, indudablemente. Pero tiene una vertiente ensayística que va desde lo histórico (breve recorrido por la historia de los niños ferales) hasta lo pedagógico que engarza perfectamente con la ficción, al tiempo que la oxigena.
  • La utilización de diversas dualidades para articular la novela (campo / ciudad, Samuel / narrador,  padres del narrador o Aurora y Julián / cazadores) y de ciertas simbologías para ahondar en esas dualidades.
  • Su lado sensorial. La acción transcurre, fundamentalmente, en la Sierra y eso se hace notar. Sirva un ejemplo: "...primero entre arbustos de apariencia geológica a la luz de la luna y, poco después, casi a tientas, sobre el manto de acículas que alfombraba un pinar tupido, aspirando en el aire helado el olor de la resina y de la tierra húmeda".
El único "pero" que le puedo poner a la novela es una subtrama que parece abrirse al comienzo de la misma (el origen de(l abandono de) Samuel) y que parece quedar en nada. Creo intuir los motivos de su inclusión y su abierto final, pero no sé su inserción en el conjunto de la novela está plenamente justificada.

Poca cosa en comparación con todas las virtudes que tiene un texto que podríamos ubicar entre el Walden de Thoreau y Las leyes de la caza de Pilar Fraile. Aunque, pasados los días, me parece ver en la novela ecos de Delibes. Ya sabéis, aquello de lo humano en el paisaje (de Castilla, además), los personajes, mirada... No sé, igual mejor que lo leáis y nos contéis, ¿no?  

Eso sí, escuchad antes lo que nos cuenta David sobre la novela.  



* Niño feral o "niño salvaje" hace referencia a niños que han vivido fuera de la sociedad durante un largo período de su infancia. Se incluyen en esta desde personas que no hayan tenido el más mínimo contacto humano durante años a niños que hayan sido confinados.

miércoles, 22 de abril de 2026

Vic Echegoyen: Blitz. La destrucción de Dresde

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2025 

Valoración: Está muy bien

Blitz. La destrucción de Dresde es la magnífica reconstrucción de las 24 horas que duraron los bombardeos que arrasaron la ciudad de Dresde y se llevaron por delante unas 25.000 vidas, allá por febrero de 1945, cuando apenas faltaban 3 meses para la capitulación de Alemania. Y podríamos entrar aquí en disquisiciones filosóficas acerca de la "necesidad" y la "proporcionalidad" de los bombardeos (¿acaso hay bombardeos "proporcionados"?), pero casi mejor nos centramos en el libro y en su valor como obra literaria.

Volvamos al comienzo. Magnífica y reconstrucción: reconstrucción porque Blitz. La destrucción de Dresde es una obra de ficción basada en hechos reales (o la ficcionalización de las experiencias de una serie de personajes, anónimos o no, en el antes, el durante y el después más inmediato de los bombardeos); magnífica por varias razones, vinculadas a la estructura, al ritmo, a las voces, al tono y al mensaje de la novela. 

En cuanto a la estructura, la obra tiene algo de tragedia clásica con su prólogo, tres episodios (el antes, el durante y el después) separados por interludios que llevan la acción a los cielos de Dresde y su epílogo. Con esta estructura, Echegoyen puede ahondar en la relativa normalidad, el miedo y el caos que ocupan el centro de cada uno de los episodios y puede ofrecer una pequeña evolución de los diferentes personajes que protagonizan la novela.

En lo que al ritmo y las voces se refiere, estos van da la mano. Los tres episodios ya citados se dividen, a su vez, en breves capítulos protagonizados por multitud de personajes del más variado origen, edad y condición. Esta variedad confiere al texto de un carácter coral y de un ritmo que difícilmente tendría de tratarse de una narración más "convencional". Por otra parte, se observa un importante esfuerzo en la diferenciación de las voces de los protagonistas, algo nada fácil de conseguir. 

Me queda hablar del tono y el mensaje de la novela. Aquel tiende a ser sobrio, sin florituras, "adornos" estilísticos ni efectismos. La autora tiene claro lo que desea transmitir y no necesita recrearse en escenas sangrientas para mostrar el miedo y el dolor causado por cualquier guerra. Y ese es precisamente el mensaje, el de la insensatez y el absurdo de estas.

Dicho esto, y viendo que esta es la segunda obra de Vic Echegoyen que reseñamos en el blog y viendo la valoración que hemos otorgado a ambas, ¿cómo es que esta autora sigue tan en los márgenes del mundillo editorial? Tengo mis sospechas, pero me las callo porque no quiero movidas.

También de Vic Echegoyen en ULAD: La voz y la espada

P.S.: En la misma editorial se ha publicado recientemente el recomendable Ciudades de Europa. La deriva del continente, libro de relatos ambientados en diferentes lugares que nos habla, con más melancolía que nostalgia y con una cierta amargura irónica, de estos "nuevos tiempos" que nos ha tocado vivir. Lo comento porque guarda cierta relación con Blitz, en el sentido de que, de alguna manera, habla de la "evolución de Europa" desde el final de la SGM hasta la actualidad. 

viernes, 20 de febrero de 2026

Reseña + entrevista: La vida interrumpida de Pedro Plaza Salvati

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2025

Valoración: Está muy bien

Una vez más, el viaje. Y una vez más, el caminar. Caminar en la línea de un Walter Benjamin o de un Robert Walser (cargados, eso sí, de teléfono móvil para fotografiar y tomar notas) por una ciudad a la que se retorna, teóricamente por unos días pero finalmente, y debido al COVID-19, por algo más de un año.

El caminante esta vez se llama Pedro Plaza Salvati y la ciudad a la que regresa es una Caracas pandémica, distópica, tormentosa y opresiva, aunque también pueda llegar a ser, por momentos, surrealista y entrañable. 

El resultado de todo esto es la crónica de meses de observación y escritura, de un regreso inesperado, de los paseos o vagabundeos por la "nueva ciudad" que es la ciudad, al tiempo que el autor la (re)descubre, se redescubre y revive el pasado. Crónica, sí, aunque el autor se sirva de herramientas propias del cuento, de la novela o del ensayo y aunque, de hecho, los textos puedan funcionar como piezas separadas y ser leídos de diversas formas por el lector.

Es Plaza Salvati un caminante que encuentra más que busca, que observa, registra y continua caminando, y de ahí que los citados (re)descubrimientos se realicen a través de las cosas más pequeñas, cosas tan nimias como unos papeles arrojados a la basura, los libros con la firma de su anterior propietario, unos paseos por el parque, la vuelta al solar de la casa de sus abuelos, etc. 

Son esa mirada y esos puntos en los que el autor fija la atención los que hacen de La vida interrumpida una joya de lo pequeño. Porque a veces no es necesario poner el foco en los grandes temas o en los grandes acontecimientos históricos, sino que es lo aparentemente trivial lo que explica el mundo y sus cambios. Así, a través de esas imágenes o de esos sucesos, Plaza Salvati traza una crónica de la Caracas que fue, de la Caracas que es y de su propio pasado y presente. 

Ya puestos a elegir entre las 8 crónicas (+3 introducciones / epílogos), me gustaría citar algunas de ellas:

  • Salvar la bomba, con ecos de La autopista del Sur de Cortázar, texto en el que se pone claramente de manifiesto la paradójica situación de Venezuela, su nuevo orden social y su degradación, no sin un punto tragicómico.
  • El también cortazariano en el título Ciudad tomada, con el que se narran las diversas metamorfosis del país y del chavismo.
  • Un milagro literario. texto con el que cualquier bibliófilo se sentirá identificado.
  • Atención a la víctima y La pelea y el pasado, dos de los textos más emocionantes del conjunto por lo que tienen de entrelazamiento entre historia personal y familiar e "Historia".
Pero dejemos que sea el propio Pedro Plaza Salvati, quien nos cuente más acerca de estas crónicas pandémicas. ¡Muchas gracias, Pedro!



miércoles, 26 de noviembre de 2025

Colaboración: Solo humo, de Juan José Millás

Idioma original: castellano

Año de publicación: 2023

Valoración: Divertido y Está muy bien


Juan José Millás sigue incombustible medio siglo después, lo que es una gran noticia para sus seguidores. A esta se suma otra más: su regularidad. Gracias a ella ha mantenido un ritmo de publicación que da como media aproximada un libro cada dos años.

En los últimos tiempos, ¡albricias!, ha agudizado el ritmo. Uniéndolo, además, a una portentosa capacidad de captar el signo de los tiempos. Obras de justa extensión que se incautan del lector, como Solo humo, en la que al protagonista, dicho sea de paso, le ocurre lo mismo. Paso a explicarme.

Carlos recibe la noticia de la muerte de su padre en accidente de moto. No es ningún secreto, porque se cuenta en la tercera frase. En la visita al piso que ha recibido como herencia, Carlos encuentra un cuaderno con apuntes de su progenitor, que procede a confiscar convenientemente. Ya de vuelta en casa, lo lee y halla en él una historia que le insta a mudarse inmediatamente a la vivienda recién transmitida.

En su nuevo domicilio al que marcha con no poca oposición de su madre, descubrirá dos pasiones que van a marcar su vida justo al momento de cumplir la mayoría de edad: los cuentos de hadas, que lee en un volumen de los hermanos Grimm, y su vecina Amelia, que le dobla la edad y por la que siente una fuerte atracción instantánea. Según parece, tanto objeto como persona son viejos compañeros de su padre recién fallecido.

Y en la investigación a fondo de estos dos misterios que operan sobre su curiosidad se vuelca Carlos sin miedo a las consecuencias. Pero en esta nueva fase de su vida tendrá también que poner límites si no quiere que se repitan dinámicas indeseables.

Además de homenaje a la literatura en general y a los cuentos de hadas en particular, Solo humo es paradigmático de la forma de ver la vida de Millás, quien afirma estar más en deuda con los libros que con las propias vivencias. Relator eficaz y potente como él solo, desarrolla una trama a varias bandas con personajes que se desdoblan y se reencarnan, y que cruzan como cosa cotidiana la frontera entre fantasía y realidad.

Como dijimos al principio, Millás es un raro caso de autor. No solo es que haya ido apuntalando su literatura con el tiempo, sino que el tiempo ha apuntalado también su literatura. Para sus lectores es vertiginoso comprobar que su estilo rápido de reflejos resulta ahora casi más actual que cuando empezó, paradoja digna de su diario La vida a ratos o de su libro más reciente. Ojalá ambos títulos también apareciesen por aquí en algún momento.

Firmado: César

También de Juan José Millás en ULADaquí


martes, 25 de noviembre de 2025

Jose Valenzuela: Una

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2025

Valoración: Está muy bien

Me resulta inevitable pensar en Persona cuando miro la bergmaniana cubierta de Una. Tras la lectura de la novela, no me cuesta nada imaginar a Bibi Andersson y a Liv Ullmann en el papel de Una y de Jana, las dos protagonistas de un texto que, tirando de referencias cinematográficas, tiene también mucho de David Cronenberg. Y es que aunque, al menos inicialmente, podríamos etiquetar la novela de debut (¡y qué debut!) de Jose Valenzuela dentro de la ciencia ficción especulativa, hablamos de un texto firmemente arraigado en obsesiones y preocupaciones atemporales.

De hecho, el comienzo de Una es absolutamente distópico. Mentes disociadas, "ladrones de cuerpos", implantes, desconexiones, etc que dan paso, progresivamente, a una historia plagada de máscaras y espejos, de entradas y salidas, a un puzzle complejo acerca de la identidad y su pérdida, la soledad, el dolor, el amor (sea en las formas que sea) y la muerte. 

Pero en el caso de Una, casi tan importante como la historia que Valenzuela nos cuenta es el cómo nos la cuenta. Porque, tal como se dice en la página 27 del texto... Todo lo que se podría decir en este puto mundo ya se dijo en algún momento anterior. Lo único que podemos hacer ahora es decirlo de forma diferente. 

Y así, la estructura cobra un peso fundamental. Una se mueve en diferentes niveles narrativos. No entraremos aquí en narratología ni mandangas similares (mis conocimientos son casi nulos), pero bastará decir que hay una historia principal distópico-existencialista (la de Una y Jana) conectada con varias subtramas personales y familiares que llevan a la novela a un terreno más realista, y que tanto unas como otras se ven interrumpidas / atravesadas por un coro de tragedia griega que lleva a Una hacia lo metaliterario (el papel del autor, la relación autor / personajes, relatos sobre el relato contados desde dentro del relato, etc). Ese ver(se) la novela desde fuera choca en un primer momento, pero funciona y cobra sentido a medida que avanza el texto.

En resumen, una primera novela compleja y ambiciosa, no recomendable para todo los públicos (me temo que Valenzuela sabe que no es lo que se dice un escritor comercial 😜😜) pero sí para aquellos que gusten de textos arriesgados que opten por caminos menos explorados para hablar de aquello que fuimos, somos y seremos. 

viernes, 26 de septiembre de 2025

Colaboración: 2x1 Contra Paraíso y Tranvía a la Malvarrosa, de Manuel Vicent

Idioma original: español

Año de publicación: 1993 / 1994

Valoración: está muy bien / entretenido


'Mi primera obligación es respirar, llamar a cada cosa por su nombre sin juzgar nada y ser feliz'.

Esta frase que pronuncia Manuel bien entrada la acción resume su plan de vida. Es Manuel Vicent, autor de libros y artículos de prensa que lleva la friolera de sesenta años acompañando a los lectores españoles. Dos tercios de su vida, vaya.

Entre el medio centenar de volúmenes que ha firmado hay algunos que recogen sus memorias. Contra Paraíso y Tranvía a la Malvarrosa son los dos primeros. Se pueden leer seguidos. En ellos el escritor cuenta su niñez y primera adolescencia.

La posguerra sobrevuela la memoria personal. El silencio, republicanos en mesa aparte del bar, pueblos aislados donde llegaban diarios pasados de fecha que hablaban de la guerra mundial, la aparición fantasmagórica de un maqui, gasógenos, visitas de gobernadores.

Pero también las vivencias de niño, el miedo a las máscaras, la primera novia, saltar unas hogueras de San Juan y casi inmolarse. Todo cubierto por el tapiz característico de Manuel Vicent. La huerta valenciana, el recetario tradicional, el mar por encima de todas las religiones.

Y en medio un humor levantino casi berlanguiano. Hay una revuelta en un tren por una fiambrera de carne con tomate. Llega al pueblo el cine y lo tachan de invento del diablo. Un famélico roba un pan de dos kilos y lo ingiere a cien kilómetros por hora en tres minutos. La multitud lo ovaciona en el balcón del ayuntamiento.

Hay peculiares justicieros por cuenta propia. Un maestro amaga con castigar al alumno por no saber qué es la patria y el otro le amenaza con cortarle el suministro de huevos de gallina. Un cura clama contra el afán de portar pistolas y pide el destierro de las armas.

La evasión viene de mano de películas como Vidas cruzadas, A las nueve lección de química o Argel. El cine de repente cierra por desastrosas heladas. Hay que agarrarse a soñar con Castellón de la Plana o acercarse a los apeaderos desiertos del tren de Valencia.

Un día un alguacil anuncia que ha terminado la guerra mundial y a continuación proclama a viva voz las tiendas del pueblo donde se pueden encontrar las mejores sardinas y los melones más tiernos.

Contra Paraíso culmina con un gentío que espera una aparición mariana. Unos miran hacia arriba extasiados y otros aseguran que el resplandor es efecto de las bombillas de 100W que ha puesto el alguacil.

Los dos libros reseñados tienen rasgos naturalistas y narran la angustia existencial del protagonista adolescente. Ambos en considerable y explícita deuda con Blasco Ibáñez. Pero la prosa de Contra Paraíso es más descriptiva y casi sin diálogo. Tranvía a la Malvarrosa es menos estático y hay más conversación.

Tal vez ese hecho influya en la trayectoria desigual de ambos títulos. Mientras el primero es ya objeto de rigurosos estudios como el de Raquel Macciuci, el segundo se ha reeditado sin ton ni son a lo largo de los años ocupando una dimensión más popular.

Tranvía a la Malvarrosa tiene como figurante estrella a Vicentico Bola, que ya aparece en las últimas páginas de Contra Paraíso. Personaje esperpéntico donde los haya, recorre los bajos fondos de todos los capítulos. Viaja en una Vespa ataviado con gorro ruso de astracán y el abrigo forrado de periódicos.

El tranvía del título es el que toman el enamorado y su amada sin lograr coincidir. Entre que se encuentran y no, adquiere forma esa atmósfera mediterránea un poco entre grisácea y solar.

Vicent habla de la misma Malvarrosa y la horchata de Alboraya con que muchos soñamos desde niños. En este libro está Valencia con ese sol particular, los olores y sabores procedentes del mercado, la lonja, el barrio chino o los pueblos de la huerta y la mezcla de ciudad levítica y descaro portuario propia de aquella época.

A su llegada al protagonista lo reciben la humarada y el pintoresquismo que aún se ven al entrar a la ciudad en tren convencional procedente de Játiva o Albacete. La gente habla de contratos de naranjas. Los dependientes de comercio adiestran loros hinchas del Levante Unión Deportiva.

Al joven Manuel le tienden trampas para que ingrese en una secta pero siempre se salva. Alguien dice de visitar a Joan Fuster o aparece una chica con la que escapar en bicicleta. Pase lo que pase "siempre está en mi corazón el hechizo de tu amor", como dice la canción fetiche del protagonista.

—...Yo sabía que un día volverías a estar conmigo. Manuel, vámonos a la pensión. ¿No quieres?

—¿A la pensión?

—Vivo al lado del teatro Ruzafa, aquí mismo, encima del bar la Nueva Torera...


Firmado: César

También de Manuel Vicent reseñado en ULAD: La muerte bebe en vaso largo

viernes, 6 de junio de 2025

Zoom: Almuerzo en el café Gotham de Stephen King

Idioma original: inglés

Título original: Lunch at the Gotham Café

Año de publicación: 1995 (dentro de la antología Dark Love)

Traducción: Íñigo Jáuregui

Valoración: está bien (muy bien con las ilustraciones)

En Almuerzo en el café Gotham no sale Batman (recordemos que Gotham es uno de los sobrenombres de la ciudad de Nueva York) pero sí un personaje tan chiflado como el Joker. Que tampoco sale, claro: el Rey no necesita apropiarse de personajes ajenos para sus creaciones, que bastante abundan ya en tipos peculiares, atormentados y conflictivos, por no mencionar a las criaturas terroríficas que pueblan sus narraciones.

Resumen resumido: Steve Davis es un exitoso profesional de la Gran Manzana al que no le va tan bien en su vida privada; de hecho, un día llega a casa y se encuentra con que su esposa Diane le ha abandonado y quiere el divorcio. pronto se pone en contacto con él el abogado de, con quien concierta una cita para almorzar, con el objetivo, por parte de Steve, de ver de nuevo a su mujer y tratar de convencerla para vuelva con él. La cosa, no es difícil de adivinar, descarrila un poquito para acabar convirtiéndose en una auténtica pesadilla para los presentes.

Cuento no demasiado largo, publicado en primer lugar, junto a los de otros autores, en la antología Dark Love y un año más tarde, en 2002, en la recopilación Todo es eventual: 14 relatos oscuros y que se aleja un tanto de lo que solemos esperar de las obras de King: aquí no encontramos presencias preternatural ni personajes con poderes paranormales. Por el contrario, y no quiero hacer spoilers, este relato casi lo podemos incluir más bien dentro del subgénero splatter, dada la profusión de sangre y violencia, o, cuando menos, dentro del subgénero gamberrada por parte del Rey, que sospecho se lo pasó cual gorrino en lodazal escribiéndolo... 

En todo caso, si ha merecido una reseña en Un Libro Al Día no es sólo por lo divertido que puede ser o la bien conocida excelencia de la pluma (es un decir) de su autor, sino porque fue publicado hace pocos años de forma independiente por la editorial Nørdica, con unas no menos divertidas y, en cualquier caso, estupendas ilustraciones de Javier Olivares, que convierten a éste en un libro único y muy, muy disfrutable. Para muestra, un botón:

Nota: Al parecer, este relato fue adaptado a un cortometraje en 2005, con cameo del propio King incluido.

Muchas más obras de y sobre Stephen King reseñadas: aquí

jueves, 29 de mayo de 2025

Juan Montiel: Cada lunes de aguas

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2025

Valoración: Está muy bien

Apenas 6 textos y 140 páginas son más que suficientes para que me atreva a aventurar que Juan Montiel es un magnífico autor de relatos y que este Cada lunes de aguas debería ser objeto de mucha mayor atención por parte de los medios. ¡Pero para eso estamos nosotros, para llegar a donde otros no llegan!

Con un posible encaje en lo genérico cercano al gótico rural, varios son los "lugares comunes" que comparten estos relatos:

  • el lenguaje, apegado a la tierra, que confiere a los textos una ambientación de otra época.
  • su ubicación espacial en lugares, ya sean cerrados o abiertos, tan lúgubres y oscuros como la imagen de cubierta.
  • la permanente presencia de la violencia.
  • la importancia fundamental del contacto físico y la interrelación de este con la citada violencia. 
Casi (o sin el casi) todas estas características me llevan a pensar en La lluvia amarilla de Llamazares o en As Bestas

Pero más allá de referencias más o menos claras, los relatos de Juan Montiel destacan por:
  • el lenguaje (insisto). No estamos ante un vano ejercicio de erudición. La apuesta estilística es clara, pero está plenamente al servicio de los textos, de sus atmósferas y desarrollos.
  • el manejo de lo no dicho, de los gestos, los detalles, las miradas o lo apenas insinuado, que son clave en la trama de todos y cada uno de los relatos
  • los finales, abiertos por lo general, que hacen que uno se quede dando vueltas durante un rato a lo leído.
  • las oscuras y turbias atmósferas.
Si tuviera  que elegir entre alguno de los relatos que componen Casa lunes de aguas, me quedaría con el impacto inicial de Ardides de Caín, con la tensión subyacente a lo largo de Jarandina y con la conjunción de muerte y deseo de Amical.

Pero los otros tres textos, El costado blanco de mi amor, Todas las tardes había fiesta y Sintra [343], tienen también un altísimo nivel y hacen de este volumen una estupenda (aunque algo breve) colección de relatos. ¿Que no habíais oído hablar de él? Bueno, ya lo hemos arreglado. Ahora solo os queda buscarlo y leerlo, si os atrevéis.

sábado, 10 de mayo de 2025

Reinaldo Laddaga: El coleccionista de cabezas o las grandes ocasiones de Andy Warhol

Idioma original: Español 
Año de publicación: 2025
Valoración: Muy interesante (como la revista aquella)

El coleccionista de cabezas o las grandes ocasiones de Andy Warhol. ¡Toma ya! Título y cubierta con una potencia brutal para un texto que nos acerca a la figura de uno de los, guste o no, artistas más relevantes de la segunda mitad del siglo XX y mundialmente famoso por las latas de sopas Campbell, por la serie con los retratos de Marilyn Monroe y también, ¿por qué no?, por una estética de lo más peculiar. 

Pero este acercamiento no es un texto biográfico o centrado en lo biográfico (de hecho, cotilleos, vida amorosa, su sonado "incidente" con Valerie Solanas o cotilleos vinculados a Factory o a Studio 54 quedan fuera (o casi fuera) del texto) ni en sus obras más famosas. Lo que hace Laddaga en su texto es reivindicar un Warhol mucho más complejo y polifacético de lo que nos podría parecer, un artista multidisciplinar y camaleónico capaz de reinventarse continuamente, de crear a partir de las sobras, de poner a nivel de igualdad artes "decorativas" y artes "mayores", de aunar a su alrededor a la bohemia "superior" y a la bohemia "inferior".

Así, siguiendo un recorrido más o menos cronológico, desde su enfermiza infancia en Pittsburgh hasta su última colaboración con Basquiat, el espacio central es ocupado por una obra que abarca pintura, fotografía, cine y literatura y que bebe de influencias que van desde gente ahora más o menos mainstream como la cuchipanda de la Bauhaus, Picasso, Paul Klee, Capote o Duchamp hasta artistas underground como Grosz, Alice Neel o Louise Nevelson, pasando por el arte bizantino, las colchas de su madre o las películas de Antonioni.

Todo esto puede sonar a cosas sesuda, espesa, destinada a iniciados. Nada más lejos de la realidad. Si ni el propio Warhol veía su obra como algo especialmente "profundo", sino que más bien pensaba que era esencialmente decorativo (1/3 comedia, 1/3 sexo y 1/3 arte), no va a ser Laddaga quien le lleve la contraria. Evidentemente, hay análisis e interpretación de sus obras, de su inserción en un contexto histórico y social determinado, etc, pero Laddaga tiene la habilidad de hacerlo asequible para un mero "aficionado". Seguro que un connoisseur de la obra del artista anteriormente conocido como Andrew Warhola lo pasa como un enano leyendo opiniones de críticos, artículos de la época, etc, pero no hace falta ser un experto para disfrutar de un texto que es todo un catálogo de arte del siglo XX, con todas sus experimentaciones, irregularidades y disonancias, bastante más interesantes (para mi) que las más académicas y perfectas ejecuciones.

P.S. 1: Se recomienda encarecidamente tener a mano el ordenador para consultar las 20000 referencias artísticas del libro.

P.S. 2: ¡Qué raro que la gente de La hora chanante no hiciese un celebrities con Andy Warhol!

También de Reinaldo Laddaga en ULAD: Los hombres de Rusia

lunes, 5 de mayo de 2025

Reseña + entrevista: Venecos de Rodrigo Blanco Calderón

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2025

Valoración: Está muy bien

Un avión despegando en un atardecer es la imagen de la cubierta diseñada por Paul Viejo para este Venecos del ya casi malagueño Rodrigo Blanco Calderón. Una clara metáfora a un exilio o a una emigración que, si bien está presente en la práctica totalidad de los trece relatos incluidos en este volumen, no tiene un lugar tan central como pudiera parecer. Es decir, la experiencia de la emigración está presente en los relatos pero no es fundamental para los personajes de los mismos; más bien se trata de seres que tratan de rehacerse de diversos fracasos, ya sean estos matrimoniales, laborales o artísticos, lo que otorga a los textos una universalidad que de otro modo quizá no tendrían.

No me quiero enrollar mucho porque lo que nos cuenta el autor en la entrevista que enlazamos en esta misma reseña es mucho más interesante que lo que yo pueda decir, pero sí quiero destacar algunos aspectos de los relatos de Rodrigo. Serían:

  • Su estructura. En casi todos los textos hay dos capas, una más visible y otra "subterránea" y me gusta mucho cómo el autor las maneja, cómo juega con ellas y cómo se entrelazan, ya sea de una forma más o menos sutil. Creo que el que mejor lo consigue es La vejez.
  • Las voces. Personas de diferentes sexos, edades, condiciones económicas y sociales, con voces perfectamente identificables y diferenciadas, protagonizan textos ambientados en lugares tan diversos como París, Caracas, Málaga o ese claustrofóbico y oscuro El Cráter.
  • Cierta tendencia al realismo "grotesco". Creo que este punto enlaza en cierta forma con esas dos capas de las que hablaba, en el sentido de que toda situación, por clara que parezca, esconde algo más o menos "oscuro". Claros ejemplos son Una vida distinta, Virgen de la impureza, Café Rostand, etc.
  • Las referencias literarias. Esto sé que no es una virtud per se, pero a mi me gustan estos autores y estos libros que dejan claras referencias y homenajes como las que Rodrigo hace en estos cuentos. Así, Kadaré, Camus, Roque Dalton, Sabato y Ovidio se asoman por estas páginas, con mención especial al estupendo y oscuro El extranjero.
  • Las referencias cinematográficas. Vale, no hablamos de Manuel Puig, pero aquí hay mucho y buen cine.
  • Los guiños a sus lectores. No sé si es algo buscado o no (incluso no sé si es algo "inventado" por mi), pero aquí hay rastros de The Night (con Darío Lancini) o de Simpatía (ay, El padrino)  
Poco más. Solo dar paso a la charla que mantengo con Rodrigo Blanco Calderón, al que agradezco enormemente su amabilidad.



También de Rodrigo Blanco Calderón en ULAD: SimpatíaLos terneros y The night

viernes, 26 de enero de 2024

Sabrina Imbler: Hasta dónde llega la luz: Una vida en diez criaturas marinas

Idioma original: Inglés
Título original: How far the light reaches: a life in ten sea creatures
Año de publicación: 2022
Traducción: Sandra Caula
Valoración: Está muy bien

No voy a decir que me sorprende la poca atención que ha tenido este libro en prensa. Al fin y al cabo, es "normal" que, entre tanta novedad, haya libros que pasen más o menos desapercibidos. Lo que sí voy a decir es que esa indiferencia con la que Hasta dónde llega la luz ha sido recibido me parece de lo más injusta. Porque este es un libro relativamente "fácil" de leer y que conjuga lo ameno / didáctico con lo profundo con bastante acierto. 

¿Cómo lo hace? Pues mezclando en los textos que componen este ¿ensayo? ciencia y autobiografía de forma muy original. Para ello, se sirve de animales de los fondos (o no tan fondos) marinos, de sus comportamientos, reacciones, formas de relación con el entorno o simples noticias o reportajes que aparecen sobre ellos y los utiliza como nexo de unión, a través de asociaciones y metáforas más o menos claras, con su historia personal.

Sirvan tres ejemplos:
  • El esturión chino, especie de fósil prehistórico al que el progreso sitúa en entornos cada vez más complicados, es la premisa para hablar de pasos abiertos que ahora son muros o de la abuela de Imbler y la memoria.
  • El gusano de arrecife, un bicho que puede llegar a medir tres 3 metros y que solo sale para cazar, es el punto de partida para hablar de diferentes formas de depredación, de mecanismos de ataque y defensa, del poder de lo grupal o de la violencia sexual.
  • La sepia o la medusa, animales en permanente "regeneración" o "reencarnación" son el origen de textos sobre el propio cuerpo, sobre la capacidad adaptativa del ser humano o sobre los disfraces que uno adopta ante lo diferente y/o ante sus semejantes.
Estos tres ejemplos que he escogido no son casuales. Imbler es mujer, queer y medio china. ¿Etiquetas? Bueno, decidlo como queráis, pero son clave para entender un texto que habla sobre la propia identidad y su permanente evolución.
Mi experiencia como persona mestiza no es fija, sino que siempre oscila entre el chino y el blanco, la nostalgia y la irritación, el orgullo y la culpa. (...) Quiero pensar en mi ser mestizo no como un sustantivo, sino como un gerundio. Quiero imaginarme como un vivir en progresión.

Por lo tanto, ciencia y mestizaje en un híbrido (y no nos vamos a poner a hablar ahora de taxonomías) que sería algo así como Benjamín Labatut pasado por el filtro de Gloria Anzaldúa y su Borderlands: ciencia que otorga al texto un lado didáctico y ameno, pero también poético (esa imagen del pulpo que muere tras la eclosión de sus crías o la de las ballenas varadas); mestizaje que da una profunda carga personal al texto.

Lo dicho: un texto más que interesante, tanto por enfoque como por el tratamiento de lo "puramente" literario, al que tendría que haberse dado más "bola" en los medios. Aún estamos a tiempo

miércoles, 10 de enero de 2024

Julian Sancton: Un manicomio en el fin del mundo. La odisea del Bélgica en la Antártida

Idioma original: Inglés

Título original: Madhouse at the end of the Earth: The Belgica's journey into the dark antártica night

Traducción: David Muñoz Mateos

Año de publicación: 2021

Valoración: Está muy bien

Seguro que muchos de vosotros habéis oído hablar de la expedición del Endurance, aquella liderada por Ernest Shackleton y que entre 1914 y 1916 vivió una de las mayores odiseas de la historia de la exploración polar. Ahora, ¿sabíais que, allá por 1897-1899, una expedición "liderada" por el belga Adrien de Gerlache vivió una situación muy similar (aunque con un antes y un durante algo diferente al de los británicos)?

Por si acaso, os cuento que la del Belgica fue una expedición internacional y multidisciplinar que allá por los últimos años del siglo XIX viajó a la Antártida, mitad con afán científico/ investigador y mitad por entrar en la Historia (con mayúsculas). El caso es que, por unas cosas o por otras, los chavales se quedaron atrapados en el mar de Bellingshausen (como Shackleton en el mar de Weddell, vaya) y realizaron la primera invernada antártica de historia. Total, que la cosa empezó a degenerar, a nivel físico y mental y... como decía Mayra Gómez Kemp en el Un, dos, tres (¡hostia, qué putoviejo soy!), hasta aquí puedo leer. 

Sea como fuere, estéis entre los "listillos" o los "ignorantes", este libro se Julian Sancton es absolutamente recomendable tanto por tratarse de uno de los escasísimos textos en castellano sobre la expedición del Bélgica como por la propia calidad del mismo.

Y es que son varios los motivos que hacen que haya disfrutado como un gorrino en un lodazal (o unas focas de Weddell en el mar de Weddell (siempre que no sean atacadas por una ballena)) leyendo este libro. Así:

  • Se lee como una novela de aventuras. La historia hace que esto sea posible, pero también la estructura elegida por el autor contribuye a esta lectura. La referencia a un Julio Verne mezclado con Edgar Allan Poe es inevitable.
  • La diversidad de las fuentes, que permite una aproximación a la historia desde diferentes ángulos.
  • El aspecto psicológico del texto, que no siempre aparece de forma explícita en otras historias polares.
  • La importancia del aspecto científico de la expedición. Es obvio que queda eclipsado por la parte más "aventurera" pero tuvo (y tiene) su importancia y como tal aparece reflejado en el texto.
  • Los tres personajes principales, que son bien descritos a lo largo del libro: el melifluo De Gerlache, el decidido Amundsen y el polifacético (y algo trolero) Cook.
  • Su carácter más o menos introductorio a la historia de la exploración polar, al ofrecer la "prehistoria" y pequeñas biografías de dos personajes claves como Cook y Amundsen.
Todo esto hace de un libro al que solo se le puede achacar cierta condescendencia hacia la figura de Cook, de quien posteriores lecturas como ESTA hablan no demasiado bien. Y aunque Sancton admite en el epílogo sus dudas y su labor de "purgado" respecto a los testimonios de Cook, queda la duda de si la narración del particular medico estadounidense no tendrá demasiado peso en la historia, de si la fiabilidad de esta no se verá comprometida. Queda solo confiar en la buena fe y el buen ojo de Sancton y disfrutar de un libro altamente recomendable para cualquier lector con un mínimo interés en el tema. 

P.S.: ¡Que alguien publique el testimonio de Adrien de Gerlache sobre la expedición, por favor!

Otros libros sobre expediciones polares reseñados en ULAD: De la Groenlandia al Pacífico (Rasmussen)La batalla por el Polo Norte (Cook & Peary)Diario del Polo Sur (Scott)Al Polo Norte en avión (Amundsen)PyramidenHéroes de la AntártidaEl Ártico desde la ventana de un ZeppelinSolo (Byrd)Atrapados en el hielo (Shackleton)Viaje hacia el Polo Sur y alrededor del mundo (James Cook) y El Terror (que novela la trágica expedición de Franklin al Ártico)

viernes, 8 de diciembre de 2023

NOVELAS PIRAÑA #5: Los de Bilbao nacen donde quieren de María Larrea (Reseña + entrevista)

Idioma original: Francés
Título original: Les gens de Bilbao naissent où ils veulent
Traducción: Alicia Martorell
Año de publicación: 2022
Valoración: Está muy bien

La literatura francesa tiene una larga tradición en lo que a autobiografía personal y familiar y/o autoficción se refiere. No nos remontaremos mucho en el tiempo y nos centraremos en literatura escrita por mujeres para dar dos ejemplos: Delphine de Vigan y Brigitte Giraud. En esa tradición y en el mismo epígrafe que estos nombres podemos situar el libro de debut de la bilbaína residente en Francia María Larrea. Luego preguntaremos a la autora si esta comparación es acertada o no, pero creo que puede servir para una ubicación inicial.

Resulta casi imposible hablar de Los de Bilbao nacen donde quieren sin hacer "spoiler". La historia que en el se narra resulta tan tremenda que es muy difícil no destripar el libro, pero lo vamos a intentar. 

Estamos ante una autobiografía familiar que transcurre entre la posguerra española y el París del siglo XXI, ante un drama almodovariano (cambiando los colorinchis del manchego por el gris del Bilbao preGuggenheim) en el que la búsqueda y construcción de la identidad personal y familiar/colectiva ocupa el lugar central. 

Por tanto, no es solo la historia de María Larrea sino también, y especialmente, la de Victoria y Julián. Vidas marcadas por unas condiciones terribles en la infancia, por abandonos, violencias, exilios, soledades, estrecheces, revelaciones, dudas, etc, aunque siempre con un punto de esperanza y ternura entre todo ese sufrimiento.

En este tipo de textos siempre existe el riesgo de que la propia historia acabe devorando otros aspectos del libro. Es innegable la potencia que aquella posee, pero también es cierto que Los de Bilbao nacen donde quieren posee, además, un alto valor literario. Por varios motivos:

  • Las diferentes lecturas que ofrece, gracias a la estructura elegida por la autora. Breves capítulos con saltos temporales que sirven para mostrar un crudo retrato de la España posfranquista (más en la primera parte del texto) se mezclan con capítulos intimistas centrados en tiempos y problemáticas más cercanas.
  • La acertada combinación de drama, humor (¡¡¡¡María, cómo se te ocurre lo de La tienda del espía!!!!) y ternura (ay, ese capítulo 23). El material daba para caídas libres en lo melodramático y autocompasivo, pero la autora consigue el tono adecuado al texto, en mi opinión.
  • El ritmo, gracias a esos breves capítulos de los que hablaba. Los cambios de personajes y escenarios, además de otorgar al texto de diferentes capas, confieren a la narración una agilidad que es de agradecer.
En resumen, un magnífico debut con una historia impactante pero muy bien manejada por su autora. Queda saber qué camino tomará en el futuro la escritura de María Larrea. Estaremos atentos

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Gracias a la gente de Alianza Editorial (Pepe, Raúl), tenemos la suerte de colarnos el día 16/11, día de la investidura de Pedro Sánchez, en la gira de presentación de la novela y de charlar un rato con María Larrea. Estas son nuestras preguntas y sus más que interesantes respuestas:

ULAD: Hablo al comienzo de la reseña de la tradición literaria francesa en lo que a literatura autobiográfica se refiere (Duras o Simone de Beauvoir en el pasado y Ernaux, De Vigan, Brigitte Giraud o Vanessa Springora más recientes). ¿Es correcto situar Los de Bilbao nacen donde quieren en esa tradición?

M.L.: Sí, yo hablaría más (doy la lata con esta novela) de Ordesa, de Manuel Vilas. Es mi novela española favorita, la número 1 para mi. La leía cuando escribía, así que de verdad que ha sido una novela muy importante para mi. Y también Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan. Esta la leí después de escribir, no quería leerla antes. 

Pese a esto, Los de Bilbao nacen donde quieren es una novela autobiográfica, sí, pero insisto mucho en que es una novela. No en un ensayo, no es un testimonio. Es una novela y eso es también lo que dice Delphine de Vigan de su libro, que es novela basada en hechos reales.

ULAD: Siendo autobiográfica, tu novela tiene muchas capas, muchas lecturas. La historia de tus padres es brutal y habla de una España que, por suerte, ya no existe, pero tiene también esa lectura, por ejemplo.

M.L.: Bueno, no sé si esa España no existe. Yo creo que todavía hay ecos de esa España en esta sociedad. Ahora mismo utilizar 24 horas la palabra amnistía me parece que no es inofensivo (anodine es la palabra usada por María) y eso remueve muchas cosas. Creo que todavía está esa tiniebla, o esa España oscura, por ahí escondida.

ULAD: Antes de que tu misma incluyeras la referencia a Almodóvar en la novela yo pensaba en un Almodóvar sin colorines, pero pasados unos días de la lectura del libro pienso en un Almodóvar guionizado por Agustín Gómez Arcos o en un Almodóvar pasado por el filtro del Truffaut de Los 400 golpes o del Louis Malle de Un soplo en el corazón. ¿Pueden ser referencias válidas para alguien que no haya leído el libro?

M.L.: Sí, absolutamente. Los 400 golpes es una referencia. He pensado mucho en Truffaut. Es una de mis referencias. Hizo un cine, a través del personaje de Antoine Doinel, íntimo y comercial al mismo tiempo, pero sin que la palabra sea "fea". Él podía llegar a mucha gente hablando de sí mismo.

Y Almodóvar, también. Creo que Almodóvar ha sido muy importante para mi, siendo hija de inmigrantes. Era mi primera ventana hacia España, y hacia una España y un mundo de mujeres socialmente invisibles que yo no veía representado en el cine o en la literatura francesas. Así que el y su cine me han ayudado mucho a medida que crecía, en mi vida de adolescente en París que empezaba a ser llamada por el cine. 

ULAD: En el capítulo 11 del texto dice que "pone su salvación en el celuloide y en las historias". ¿Qué pones en este libro?

M.L.: También la salvación. La salvación en la ficción, ya sea en el cine o en la literatura. Desde que empecé a escribir películas, a hacer cortos o con el libro, quise entender el mundo, que la vida es, muchas veces, muy absurda y que con la ficción nos hacemos preguntas e intentamos buscar respuestas a lo absurdo, lo complicado, lo duro o lo violento. 

Cuando empiezo la novela, yo me hago esta pregunta: ¿cómo tres huérfanos de una misma nación van a formar una familia en la Francia de los 80? Y así he tenido que revisitar todas las historias para poder entenderlas y para poder comprender de dónde venía y a dónde voy. Nosotros nos hacemos preguntas existenciales y tratamos de contestarlas escribiendo.

ULAD: Hace poco veía una entrevista al escritor cubano Severo Sarduy (que vivió y murió en París, por cierto) en la que decía que "la biografía de un hombre es un corte bastante arbitrario. ¿Por qué esta biografía ha de empezar forzosamente en el momento en que ese hombre nace y terminar en el momento en que un hombre muere?". ¿Se anticipó sin saberlo a tu novela?

M.L.: Sí, lo que has citado es muy impactante y precisamente la primera frase de mi novela es "nadie se acuerda del momento en que nació". Eso era lo que me fastidiaba, no poder recordar para saber lo que ocurrió. Y toda la novela trata de intentar saber sobre esa nacimiento. Para mi es muy importante esa primera página, párrafo o frase que va a ser el "programa" del libro.

También por eso quise inventar el nacimiento de Julián y de Victoria hasta llegar al mío porque esa ha sido la clave de nuestra familia, esos nacimientos, esos abandonos...

Curiosamente, en el libro solo hay un personaje (Julián, el padre) al que seguimos desde el momento en que nace hasta el momento en que muere y con ese personaje lo que he buscado es una redención. He escrito sobre ese antihéroe y redimirle a través del resumen de su vida. 

ULAD: ¿Cuánto hay de memoria personal y cuánto de investigación / documentación en el texto?

M.L.: Lo mejor que hice cuando empecé la novela fue tirar el guion de la película que había escrito y parar de hacer preguntas. Dejé de preguntar a mi madre, solo quería funcionar con mi memoria y mis recuerdos. En francés, la palabra recuerdo es souvenir y la etimología de souvenir es "venir al socorro de". Creo que la memoria y el recuerdo vienen a socorrernos ante el sufrimiento o las preguntas.

Posteriormente sí que me documenté sobre cómo eran Galicia o Bilbao en los años 40, pero fundamentalmente he querido trabajar sobre la memoria y el recuerdo. Como dice Vilas en la edición 5º aniversario de Ordesa, "la memoria es una de las formas más misteriosas del amor". ¡Manuel Vilas me mata, me mata!. 

Yo he trabajado, ya te digo, fundamentalmente con esos recuerdos o esa memoria que tenía de mis padres y de lo poco que me habían dicho y al final la novela es una declaración de amor hacia ellos. No hay otra manera de decirlo.

ULAD: ¿Y cómo afronta una persona con un pasado familiar tan "peculiar como el tuyo su propia maternidad?

M.L: He sido madre dos veces; una sin saber y otra sabiendo. La viví de las dos maneras. Una de ellas fue totalmente incomprensible, no entendía lo que era ser madre. Con mi primer hijo me sentía totalmente desarmada y con mi segundo hijo, sabiendo ya el secreto de mi nacimiento, habiendo reflexionado sobre eso y sin tener todas las respuestas, he sido madre de una manera algo diferente, aceptando que no podré ser la mejor madre del mundo sino la única madre disponible para él y que tratará de hacerlo lo mejor posible.

ULAD: Ahora hago yo autoficción y te cuento que un familiar relativamente cercano tiene una historia muy similar a la suya (no en Bilbao, pero en otra ciudad del norte de España) pero en su caso nunca quiso saber. ¿Qué le parece esta postura, tan diametralmente opuesta a la suya?

M.L.: En mi caso, yo no sabía de dónde venía. En mi caso había un gran misterio, un gran agujero negro, y yo, siendo guionista y gustándome las historias y con una mente que va fabricando escenarios y guiones de todas las posibilidades, me volvía loca y tenía esa obsesión de saber, saber, saber, saber...Quería saber la verdadera historia, cuál era el árbol genealógico escondido detrás del otro.

Por otra parte, además de la obsesión de un adoptado de saber de dónde viene, yo siempre estado obsesionada con las historias de la gente (de mis amigos, de la gente que voy conociendo, etc) o sus trayectorias humanas. Y por ese motivo, también, quise saber de la historia de mis padres biológicos
 
ULAD: Otro tema de libro, aunque en menor medida, es el cambio de las ciudades. ¿Reconoces en el San Francisco de ahora el San Francisco de su abuela paterna (San Francisco fue, durante años, el barrio de "mala vida" de Bilbao y ha sufrido un brutal proceso de gentrificación en los últimos años? 

M.L.: Bilbao es un claro protagonista del libro. Como te decía, la casi única documentación o investigación que hice para la novela fue sobre Bilbao. Y también quería contar ese Bilbao de los 80 que no tiene nada que ver con el Bilbao de hoy y la transformación de ese Bilbao que mis amigos, por fin, saben que no es esa ciudad oscura, negra, sucia de los 80 o esa ciudad que los inmigrantes portugueses o marroquíes atravesaban en verano cuando volvían a sus orígenes.

Para mi, Bilbao, o Irala, eran mi pueblo y yo quería contar la transformación de la ciudad hasta llegar al Guggenheim, hasta esa ciudad de postal que es ahora, y la resiliencia de los bilbaínos. Estoy muy orgullosa de venir de una ciudad que ha podido y sabido transformarse sin dar la espalda a lo que ha sido. Ese creo que es el orgullo de ser bilbaíno.

ULAD: Y ya para terminar. No vamos a hacerte un examen de bilbainidad ni a pedirte que nos digas la alineación del Athletic, que ni yo me la sé, pero sí que tenemos una pregunta muy importante: ¿bollo de mantequilla o carolina?

M.L.: Con el bollo de mantequilla. Soy "team bollo de mantequilla" (risas de María pero no mías porque yo soy "team carolina") y "team" palmera de chocolate de Arrese!.

lunes, 23 de octubre de 2023

Re-reseña: Flann O´Brien: La saga del sagú de Slattery

Idioma original: inglés

Título original: Slattery´s sago saga

Traducción: Antonio Rivero Taravillo

Año de publicación: 1973

Valoración: Está muy bien para ser un interruptus


Hay que ver las trampas que tienen los idiomas, aunque sea de forma involuntaria. Resulta que en euskera sagu (sin el acento) significa ratón, y nada más ver el título no pude evitar asociar el libro a algo relacionado con un ratón, aunque parece bastante obvio que Flann O´Brien no sabía euskera. Claro, después de quedar deslumbrado con El tercer policía y un poco menos con En nadar-dos-pájaros, pensar en un libro sobre la saga de un ratón era algo realmente desilusionante. Y aunque mi cabeza intentaba sacarme de mi absurda obcecación, no conseguí quitármela del todo de encima hasta que no comprobé que sagú es una planta, una especie de palmera, y nada por tanto que corretee por los desvanes.

No obstante la muy evidente necesidad de la aclaración, diré que también me sirve para llenar un párrafo más, porque lo que hay que contar es más bien poco. Flann O´Brien fue un autor muy poco prolífico porque, al margen de artículos en prensa, solo escribió cinco novelas y pico. El pico es justamente La saga del sagú de Slattery, que no es que sea una novela inconclusa, sino que tiene el aspecto de trocito introductorio de algo bastante más voluminoso. Son poco más de ochenta páginas que apenas sirven para dejarnos con la miel en los labios, lamentando que el pobre O´Brien no viviese lo suficiente para desarrollarla más.

Un irlandés emigra a los Estados Unidos y tiene la gran suerte de que en sus tierras comienza a brotar el petróleo sin medida, con lo que rápidamente se hace muy rico. Por su parte su esposa, escocesa presbiteriana convertida de mala manera al catolicismo, impulsa el loco proyecto de eliminar por completo el cultivo de la patata del suelo irlandés, sustituyéndolo por nuestro ya conocido sagú, por lo visto más saludable y menos propenso a plagas como la que provocó la gran hambruna de mediados del XIX y la consiguiente emigración masiva. Tenemos algunos otros personajes, como el Slattery que luce en el título, que en la brevedad del fragmento quizá apuntan a un papel mucho más relevante. Pero lo que queda bien claro desde el principio es que todo va a ser un relato repleto de disparates, que sería imposible intuir desde estas pocas páginas (el subtítulo es Desde bajo tierra a la copa de los árboles, nada menos) y sobre todo, empapado en un humor corrosivo y con numerosas víctimas.

Un humor muy irlandés, bastante joyciano, con la mirada en el ombligo nacional, cómo no la religión (ese catolicismo insular frente al desprecio de sus severos vecinos), el alcoholismo, la fertilidad, y en definitiva la peculiar perspectiva de un pueblo fundido con sus raíces. Una crítica hacia dentro pero vista desde los otros, todo ello envuelto en ironía y ciertas pinceladas de absurdo, que parecen indicar que O´Brien proyectaba una novela bastante extensa y repleta de comicidad algo extravagante. 

Es decir, algo que parece muy alejado del sesgo surrealista de El tercer policía y del metaliterario de En nadar…, algo quizá algo menos exigente con el lector y menos rompedor, diríamos más asequible, aunque seguramente igual de bien construido y desarrollado con la prosa limpia y sobria del autor irlandés. Lo que a su vez pone de manifiesto la versatilidad de O´Brien para, sin abandonar ese gusto por el humor y la digresión heredero de Sterne, y también de Joyce, tocar diferentes registros, todo ellos, en mi opinión, con resultado exitoso.

Lo cierto es que nos quedamos un poco en estas sensaciones iniciales, porque el texto que nos ha llegado no alcanza para mucho más. Una pena quedarnos solo a las puertas con un autor tan interesante que podría haber dado mucho más.

Reseña original: aquí

Otras obras de Flann O´Brien reseñadas en ULADEl tercer policíaLa boca pobreEn Nadar-Dos-PájarosLa vida duraCrónica de Dalkey


lunes, 2 de octubre de 2023

Álvaro Mutis: Nocturna

Idioma original: Español 

Año de publicación: 1953-1964-1985-1986

Valoración: Está muy bien

Con motivo del centenario del nacimiento de Álvaro Mutis se recopilan, en coeedición (lo que aquí sería una reseña a cuatro manos) de la española Libros del Kultrum y la mexicana Zalipoli, 14 nocturnos del, ganador, entre otros, del Cervantes o del Iberoamericano de Poesía Reina Sofía.

Pese a este último galardón, creo que la faceta novelista es infinitamente más conocida que la faceta poeta de Mutis. No diré que sea injusto, porque la saga de Maqroll el Gaviero me parece que tiene muchísima calidad, pero sí que creo que la obra poética de Mutis merece mayor difusión.

Independientemente de lo anterior, queda claro que no se trata de compartimentos estancos en la obra de Mutis, sino que podemos encontrar puntos en común entre la poética y la novelística del autor. Sirven como ejemplo ciertos temas (la desesperanza - la desesperanza como forma más alta de la lucidez y la belleza - , el desamparo, la historia y el pasado) y ciertas atmósferas y elementos (la lluvia, la naturaleza, los ríos) que nos recuerdan a las aventuras y tribulaciones de Maqroll. 

Así, hallamos en los poemas de Mutis noches que revelan tiempos remotos pero son incapaces de rescatar sucesos del olvido, noches que son vigilias para almas sin sosiego, noches plagadas de presencias inmutables, de poderes ocultos, noches que son puro recuerdo y alivio, noches que son prefiguraciones de muerte, etc. 

Pese a estas recurrencias, sí que se observan importantes diferencias entre los poemas "de juventud" y los poemas "de madurez" del autor. En aquellos, la mirada se dirige más al exterior, mientras que en los últimos esa mirada al exterior se vuelve hacia el interior, se carga de melancolía y resignación ante esos poderes ocultos que citaba y ante un final cada vez más próximo (pese a tentadoras encrucijadas)

Porque tiene radas la noche, dársenas tenuemente iluminadas, móviles vegetaciones de algas ansiosas que nos acogen meciendo pausadamente sus telones cambiantes, sus velos funerales

Por último, quisiera destacar la musicalidad de la obra. La preponderancia y repetición de ciertos fonemas, sonidos y/o sílabas en algunos párrafos concede a los poemas de Mutis de un ritmo singular, una cadencia de lluvia sobre los tejados que pueblan estos nocturnos (si jugamos a ser críticos, jugamos a ser críticos y nos flipamos todos).

            Dedos que acarician con distraída ansiedad las joyas de una empuñadura,                  un pañuelo entregado con febril disimulo, la mano que lo oculta con incrédulo fervor,...

Estamos, en resumen, ante una poesía accesible, nada elitista ni en cuanto a estilo ni en cuanto a forma, con temas absolutamente humanos y universales. Altamente recomendable, desde luego. 

También de Álvaro Mutis en ULADAmirbarLa última escala del Tramp SteamerLa nieve del almirante

lunes, 25 de septiembre de 2023

María Virginia Estenssoro: El occiso

Idioma original: Español
Año de publicación: 1937
Valoración: Está muy bien

Llevaba tiempo detrás de este libro. La constante reivindicación del mismo y de su autora por parte de Liliana Colanzi y Edmundo Paz Soldán, dos de los escritores bolivianos actuales con más proyección internacional, hacía que El occiso estuviera marcado con una cruz desde hace tiempo.

Afortunadamente, la pequeña editorial Espinas se ha lanzado a publicar en España esta pequeña joya, oscura y hermosa, de apenas 70 páginas y compuesta de tres textos en los que la muerte, los amores "clandestinos" y el aborto ocupan el lugar central. 

Publicado originalmente en Bolivia en el año 1937, El occiso no fue demasiado bien recibido por los círculos biempensantes de la época. Pero no debemos centrarnos en su supuesto carácter  "provocador" o "polémico" ya que el texto posee un alto valor literario que se eleva por encima del contexto sociopolítico del momento en que fue escrito.

Abre el volumen el texto que da título al mismo. El occiso es un poema en prosa en el que se narra la descomposición de un cadáver. Si por algo destaca este primer relato, es por la perfecta combinación de fondo y forma. Sus tres capítulos se corresponden con tres etapas en el proceso de putrefacción. En el primero de ellos, el pánico, el espanto y el miedo de una mente en ebullición frente a un cuerpo en descomposición se presentan bajo la forma de frases (versos) brevísimas, acompañamiento perfecto a la angustia de la que el occiso es consciente; en el segundo la situación cambia y la forma se adapta a ella, la frase se alarga y se vuelve más narrativa hasta dar paso al precioso capítulo final. Es el texto más poético de los tres, el que posee mayor potencia visual y el que colocaría a Estenssoro en el podium del terror gótico.

Continuamos con El cascote, texto que cuenta la interminable espera del amante muerto. Se trata de un relato plagado de presencias y espectros que se sitúa entre la "visión", la evocación y el recuerdo de un amor más fuerte que la muerte. 

Y estar ahora el uno hecho trizas, esqueleto descarnado, con los huesos en astillas, estar frío, estar muerto, estar helado, y poder amarlo ahora, como siempre, como nunca.

Cierra el libro El hijo que nunca fue, el más breve de los tres relatos. El título deja poco a la imaginación, pero no importa. Más allá del tema del aborto y el estigma que el mismo supone para su protagonista, el texto destaca por su construcción en base a varias contraposiciones (voz infantil - voz adulta, hijo nacido - hijo no nacido, vida - muerte) y por un cambio de voz final que deja con la piel de gallina. 

Creo que con todo lo anterior podéis haceros una idea de dónde situar a María Virginia Estenssoro. En cualquier caso, si queréis algún nombre con quien relacionarla, aquí dejo estos tres: María Luisa Bombal y su La amortajada, el Conde de Lautreaumont / Maldoror y Mircea Cartarescu (quizá añadiría a Alejandra Pizarnik, pero hace demasiado que leí algo suyo y aquí el recuerdo es más vago). Porque la escritura de Estenssoro es oscura, es onírica (pero profundamente humana) y es, sobre todo, terriblemente bella y poética. Porque este libro es una crucifixión y un INRI.

jueves, 10 de agosto de 2023

Re-reseña: Arenas de Arabia, de Wilfred Thesiger

Idioma original: Inglés
Título original: Arabia Sands
Año de publicación: 1959
Traducción: Gracia Rodríguez
Valoración: Está muy bien

Arenas de Arabia es uno de esos libros de viajes que deberían formar parte del canon, tanto por su propio enfoque y contenido como por lo que supone de ruptura con los clásicos del género de décadas precedentes.

Porque si bien el contexto son los vaivenes que Wilfred Thesiger dio por los territorios al Sur de la Península Arábiga (el Territorio Vacío, Omán, Yemen o Emiratos Árabes) entre 1945 y 1950, el meollo del texto no es el viaje en sí o la propia experiencia personal del viajero sino que el centro de sitúa en un mundo en descomposición y en los beduinos del desierto, seres que viven en condiciones extremas y que suponen para el viajero y el lector todo un descubrimiento.

La descomposición de la que hablo es eminentemente cultural, claro, pero tiene sus raíces en lo económico. Y es que el descubrimiento de las ingentes reservas de petróleo supone una modificación radical de formas de vida tradicionales y marcadas por valores alejados de nuestros estándares actuales, así como del paisaje urbano de la región (sirva el ejemplo de Dubái, que 80 años antes de convertirse en una ultramoderna urbe refugio de reyes prófugos era apenas un pueblo de 2000 habitantes). Así, en el texto de Thesiger podemos leer acerca de la organización social, económica, familiar, cultural, etc de las tribus del desierto, y diría que este es el aspecto más interesante del libro.

También es digno de mención el retrato humano de los acompañantes de Thesiger. Creo que los libros de viajes suelen pecar de excesivo "eurocentrismo" y, en este caso, Thesiger pone el foco en sus acompañantes y en su entorno sociocultural.

Además de lo anterior, en Arenas de Arabia hay antropología, geografía, botánica, meteorología, arquitectura, historia árabe y europea, zoología, geología, etc. Un completísimo recorrido por un paisaje aparentemente uniforme y desolado que esconde secretos, sorpresas y tesoros.

Por supuesto que hay espacio para aspectos organizativos o logísticos y para sensaciones y emociones personales del autor en el texto (faltaría más!!). El hambre, la sed, el miedo, etc son parte importante del viaje, pero no son lo fundamental del libro porque fui hasta allí para hallar paz en las dificultades del viaje por el desierto y la compañía de sus gentes.

Todo lo anterior, ademas, con un lenguaje eminentemente sencillo y adecuado al carácter fundamentalmente descriptivo del texto, lo que no excluye cierta poesía en la observación de los fenómenos naturales. Por ejemplo, a veces paraba la lluvia y yo me asomaba y veía, recortadas contra la noche, al casi continuo resplandor de los rayos, las oscuras formas donde los otros yacían bajo sus cobertores como túmulos sepulcrales en una húmeda orilla.

Para terminar, un aspecto que hace que la valoración del libro no sea un imprescindible: cierta dificultad a la hora de seguir los conflictos entre las diferentes tribus y algo de confusión en la descripción de las mismas. Creo que ahí a Thesiger le falta cierta claridad expositiva.

Pese a esto, ya digo que Arenas de Arabia merece un lugar de honor dentro de la literatura de viajes. Ahora, ¿os animáis a cruzar el desierto?

La reseña original AQUÍ

domingo, 23 de julio de 2023

ULAD hace Historia #7: El mundo alucinante de Reinaldo Arenas

Idioma original: Español

Año de publicación: 1965

Valoración: Está muy bien

¿Qué es la Historia? ¿Una fila de cartapacios ordenados más o menos cronológicamente? (...) Los impulsos, los motivos, los secretas percepciones que instan (hacen) a un hombre no aparecen, no pueden aparecer recogidos por la Historia, así como, aún bajo el quirófano, no se captará jamás el sentimiento de dolor del hombre adolorido. 

La Historia recoge (...) lo evidente. (...) El efecto no la causa. Por eso, más que en la Historia busco en el tiempo. En ese tiempo incesante y diverso, el hombre es su metáfora. Porque el hombre es, en fin, la metáfora de la Historia, su víctima, aun cuando, aparentemente intente modificarla y, según algunos, lo haga.

Extraigo estos párrafos de la introducción que el propio autor escribió quince años después de la publicación de la novela y lo hago porque en ellos recoge preguntas y afirmaciones absolutamente atinadas sobre el Poder, la Escritura y la Historia, los tres ejes sobre los que gira esta novela que Reinaldo Arenas escribió cuando apenas tenía veintidós años (22, sí).

La "excusa", en esta ocasión, es la vida de Fray Servando Teresa de Mier, personaje es que intervino en los procesos de independencia de la repúblicas americanas y que, en lo literario, enlaza con la tradición literaria española (el Quijote y Sancho, el Lazarillo...). De ahí que inicialmente se pudiera pensar que El mundo alucinante es una novela histórica, pero su posterior lectura creo que la sitúa más en una novela sobre el Poder y su influencia en el destino del hombre.

Pero más importante, o al menos tan importante como el tema de fondo de la novela, es la forma de ésta. Como respuesta a las preguntas planteadas en el primer párrafo, Arenas construye una novela en la que conviven la primera, la segunda y la tercera persona (¿cuál es la versión "correcta" de la Historia?), en la que mito y realidad aparecen mezclados, en la que encontramos referencias clásicas, poemas, diarios... versiones contradictorias y complementarias de los mismos hechos, personajes reales y ficticios como ya ocurría en Los conspiradores (Los pasos de López) de Ibargüengoitia, etc.

Por tanto, no hay en esta novela una continuidad narrativa al uso ni un intento de recreación "fiable" de la Historia. Al contrario, la lógica narrativa salta por los aires gracias a hechos inexplicables, animales que hablan, hipérboles, exageraciones, etc. Esto ha hecho que buena parte de la crítica sitúe a Reinaldo Arenas como precursor del realismo mágico, pero a mí me parece que el cubano está más cercano a los planteamientos del surrealismo, del absurdo o de Raymond Queneau y Oulipo que a Garcia Márquez y compañía. En esta novela, sin ir más lejos, hay mucho más humor (grotesco, absurdo, etc la mayoría de las veces), mucho más irreverencia, mucho más juego. O eso me parece, vaya.

Lo anterior no es obstáculo para que Reinaldo Arenas no critique el régimen cubano ni a buena parte del establishment cultural de la época, unas veces de forma más velada y otras de forma abierta. En este sentido, se establece un paralelismo autor - personaje, ambos perseguidos, ambos en permanente huida, que no podemos obviar.

En suma, El mundo alucinante es una novela que parte de una premisa aparentemente sencilla pero que esconde en sus páginas una complejidad y unos registros que pueden descolocar al lector no avisado. Eso sí, quien logre entrar en el mundo de Reinaldo Arenas seguro será capaz de disfrutarla y echarse unas buenas risas con las tragicómicas aventuras de Fray Servando.

P.S.: Diría que Rowan Atkinson (AKA Mr. Bean) ha leído El mundo alucinante. Cierta escena del libro y cierto sketch con la Reina Isabel II como protagonista así parecen indicarlo.


También de Reinaldo Arenas en ULAD: Antes que anochezca