martes, 17 de febrero de 2026

Claire Marin: Los comienzos

Idioma original: francés
Título original: Les débuts
Traducción: Álex Gibert en castellano, para Anagrama
Año de publicación: 2023
Valoración: muy recomendable


Encaro esta reseña con cierta presión, pues el libro que nos ocupa trata, justamente, sobre la importancia de los comienzos. Y para la autora, qué mejor motivo que arrancar con la que probablemente pueda ser una de las mejores historias que comienzan: la de la vida de una hija. Este es el detonante, esplendoroso e inmenso, que lo cambia todo y que ocupa las primeras tres páginas de un capítulo inicial que concluye, porque también los finales importan, con una gran sentencia: «se dice a veces que las historias se escriben para saber cómo acaban. Tal vez se escriban también para saber cómo empiezan».

A partir de esta entrada la autora analiza y desgrana los diferentes comienzos con los que nos encontramos en una vida, lo que significan y lo que aportan, lo que permiten y lo que excluyen, las puertas que se abren, pero también las que se cierran con cada elección tomada, porque «los comienzos tienen su carga de incertidumbre y de suspense: mientras los dados ruedan por la mesa, en cámara lenta, todo es posible». Y esa es la magia, el atractivo de los comienzos, una ventana abierta a la que uno se asoma para sentir esos aires de cambio, de descubrimientos, de revelaciones y sorpresas que uno a veces teme, pero también ansía que lleguen con cierta premura, pues «la impaciencia de los comienzos es esa ansiedad de novedad o renovación, es la esperanza de redescubrirse, de volver a sorprenderse» porque «abrazar los comienzos ‘nos expone de nuevo a la intensidad de la verdadera vida’ (…) de ahí que no dejemos de buscar la novedad», con una impaciencia que en realidad « es la espera de una novedad por venir».

De igual modo, y eludiendo la paradoja, cada comienzo proviene de un sitio, un lugar, anterior, casi olvidado; porque muchas veces ese comienzo es, en realidad, la continuación de algo ya vivido, en parte, porque «lo que nos atrae también, más que cualquier otra cosa tal vez, es (…) volver a vivir experiencias pasadas, reconstruirlas desde una nueva modalidad de la conciencia que no se vea paralizada por el acontecimiento, sino que disfrute de él. Nos gustaría revivir lo que nos absorbió por completo y se nos escapó, porque su intensidad nos pilló por sorpresa». Así, hay cierto componente de nostalgia en la búsqueda de la novedad, quizás para reencontrar, pero quizás también para reparar, porque «toda trayectoria se desvía siempre en bifurcaciones imaginarias, se aparta de esa otra vida posible que rechazamos en su momento y en la que podríamos haber sido más felices».

Y, a pesar de ese interés genuino, impetuoso y casi imparable de la búsqueda de la novedad, es interesante constatar que, a pesar de que añoramos nuevos inicios, nuevos comienzos, una vez ocurren tenemos una extremada urgencia o apremio para instaurarlos como algo que ya forma parte de nuestra vida. Ya la autora apuntala esta tesis afirmando que «¿qué es lo que esperamos tan febrilmente al comenzar? El momento del dominio, cuando se imponga por fin la fuerza del hábito» aunque confiesa a su vez que «lo que yo ansío es esa rara sensación de novedad radical que producen las emociones fuertes, las deflagraciones interiores. Lo que quiero no es una nueva historia de amor o un paisaje desconocido, sino un flechazo, un deslumbramiento».

También la autora expone, de manera acertada, que «hay actos que están sometido a la lógica del instante, que están hechos para iniciarse, no para perdurar (…) a veces basta con un comienzo: la historia se estropearía si se estancara en la duración». Hay historias que son bellas porque son cortas, porque nacen de una explosión de sentimientos y su intensidad radica en que sabemos que serán finitas en poco tiempo, que su corto tiempo de caducidad nos invita a disfrutarlas con la máxima intensidad, mientras duren, mientras existan, porque «esas relaciones ‘sin un mañana’ nacen para ser solo comienzos». Así, «podríamos sentirnos tentados de vivir tan solo los comienzos, las primeras veces, con las emociones fuertes que nos producen», aún y sabiendo que puede que no los experimentemos de nuevo, porque «los comienzos grandiosos no tienen repetición posible; cualquier duplicado acaba en desengaño y el mundo entero se convierte en una copia lamentable, torpe y gris. Hemos tocado ya lo absoluto y eso es algo de lo que lo hay forma de recuperarse. El comienzo es ya el final, es todo lo que la vida podría dar de sí». Quizá por ello hay personas que encadenan comienzos sin dejar tiempo a los finales, a las despedidas, a los cierres, en un intento de dar continuidad a esa sensación pensada para ser efímera, volátil, irrepetible.

Para terminar la reseña de este magnífico y precioso ensayo, me acojo a lo que expone Claire Marin cuando afirma que «un libro no se empieza a leer de cualquier manera. El ritual del comienzo comprime el mundo en torno a ese nuevo centro de gravedad para hacerlo más intenso, para estar más presente en él» porque de todos los placeres destacaría el comienzo de cada libro nuevo, con esa ilusión y esperanza contenida, buscando reafirmar lo que la autora indica al decir que «de la ficción seguimos exigiendo que nos turbe, queremos dejarnos llevar y sorprender por algo que aún no hemos leído, visto u oído». Y creo que todos los que nos encontramos aquí lo suscribiríamos a pies juntillas.

lunes, 16 de febrero de 2026

Agustín Gómez Arcos: El cordero carnívoro

                                                                                   
Idioma original: francés
Título original: L´Agneau carnivore
Traducción: Adoración Elvira Rodríguez
Año de publicación: 2007
Valoración: Muy recomendable

Quizás convendría comenzar esta reseña aclarando por qué nos encontramos con un título traducido del francés de un autor con apellidos inequívocamente españoles. 
Agustín Gómez Arcos fue un poeta, dramaturgo y novelista español, almeriense por más señas, que comenzó a desarrollar su carrera artística en la década de los 60. A pesar de lograr varios premios como dramaturgo, sus obras fueron censuradas o prohibidas por el régimen franquista y decidió exiliarse para continuar escribiendo.
Durante su exilio parisino dejó a un lado su producción teatral y comenzó a escribir novelas en francés, que fueron galardonadas con prestigiosos premios en el país vecino e incluidas en el programa educativo de los liceos franceses. La primera de esas novelas, El cordero carnívoro, publicada en 1975, ganó el premio Hermes y tuvo que esperar hasta el año 2007 para ser recuperada en nuestro país, junto a otras novelas suyas, por la editorial Cabaret Voltaire. 
Este libro es una novela de iniciación. Nuestro protagonista, un joven de 25 años cuyo nombre no conocemos hasta el final de la novela, está esperando en una vieja casa familiar el reencuentro con su hermano, al que le une una relación incestuosa. Durante esa espera nos va narrando su infancia y juventud, que transcurren en una casa en la que el silencio se impone  como un castigo. Asistimos al lento desmoronamiento  de la vida de una familia burguesa  andaluza de ideología republicana que sobrevive a duras penas durante el apogeo del régimen franquista.
Por un lado, el patrimonio familiar va disminuyendo y, por otro, la inexistente relación paterno-filial va volviendo la convivencia en la casa irrespirable. El padre, republicano represaliado,  está desaparecido, encerrado en su despacho, y la madre confiesa que está muerta en vida. Es una casa donde reinan las tinieblas, pero, sobre todo, el silencio impuesto por la madre: "Un silencio enorme, opresivo, cultivado en la oscuridad como los champiñones, donde la palabra más sencilla se convertía en un peligro para la lengua".
En ese silencio crece nuestro protagonista, que siente el odio y el rencor que le traslada en todo momento su madre y que se refugia en el amor que le profesa su hermano. 
Gómez Arcos va tejiendo un fresco de la hipocresía en la que se desarrolla la vida de esta familia burguesa con el trasfondo de la represión franquista y nos trasmite, sin tapujos, los devaneos de la relación intensamente sexual que tienen los dos hermanos. No debemos, no obstante, centrarnos en la intensidad de sus encuentros sexuales. Este es un libro que, sobre todo,  trata sobre el amor y el odio, sobre la represión y el anhelo de libertad. Todo ello en un ambiente claustrofóbico que envuelve a los personajes y en el que luchan por no ahogarse nuestros protagonistas.
El escritor almeriense construye una novela provocadora e irreverente. Su potencia narrativa y la capacidad para evocar ambientes y trasladarnos la enorme carga psicológica que encierran las vidas de nuestros personajes convierten la lectura de esta novela en una experiencia sumamente gratificante.



domingo, 15 de febrero de 2026

H.G. Wells: La isla del doctor Moreau

Idioma original: inglés
Título originalThe island of Doctor Moreau
Año de publicación: 1895
Traducción: José C. Vales
Valoración: recomendable alto


Vamos con otro clásico de la ciencia ficción, aunque este es uno de los casos donde no se muestran avances futuristas ni sociedades en el futuro ni nada por el estilo, sino que se centra en un aspecto fundamentalmente más cercano: lo que sucede cuando la ciencia se entrecruza con el deseo de ser Dios y jugar, mediante el poder conferido por esa razón, con especies "inferiores".

La novela inicia con el relato de Edward Pendrick, quien nos informará de un suceso que le ocurrió hace un tiempo y del cual tiene necesidad de ponerlo en palabras, aunque (para él, se entiende) sea un relato inverosímil. Asistimos, entonces, a la descripción de su viaje en barco, el posterior naufragio y rescate por parte de otro, donde conoceremos a Montgomery, el ayudante del afamado doctor Moreau. Wells ya nos da las primeras pistas de que el doctor no juega con todos los patitos en fila, sobre todo por la actitud del ayudante, entre receloso de su tarea y rendido ante la admiración por el doctor. También leemos la descripción de M´Ling, un ser en apariencia humano, extremadamente feo y con ojos rojos, pero pronto nos enteramos que en realidad es la Bestia más sofisticada de todas las creaciones del doctor Moreau (hasta comparte cierta amistad con Montgomery, a pesar de ser un trasunto de la relación amo-esclavo).

Cuando Wells hace la presentación del doctor Moreau (Pendrick recuerda haber leído acerca de él en los periódicos y de su exilio de la comunidad científica a raíz de las vivisecciones practicadas en los animales), lo revela como un doctor frío, metódico, que no tiene otro interés salvo el de aportar sus descubrimientos a la ciencia, a pesar del riesgo de que lo consideren perturbado (lo que vendría a ser uno de los primeros prototipos de genio loco y con una ética deleznable). El doctor le pide a Pendrick que no acceda a cierto recinto de la casa donde se alojan. Pendrick acepta, pero instantáneamente escucha gritos agonizantes en dicha habitación y decide alejarse para explorar la isla. Ahí encuentra a más Bestias, que tienen un comportamiento entre típico de animales (con una semejanza física similar a la de un cerdo) y a la vez demasiados ambiguos con la presencia de un simple humano. Al ver que lo persiguen, aturde en medio del pánico a uno y vuelve a casa, sin encontrar respuestas a lo que acaba de presenciar.

A partir de ahí la novela entra  en la cuestión moral de la intervención humana en las especies de la Naturaleza, sobre todo cuando nos enteramos que Moreau vivisecciona animales para tratar de conferirles rasgos humanos. Es por ello que las Bestias se reúnen en una caverna a recitar como una letanía La Ley, que impone pautas de comportamientos como no comer carne animal y a la vez recordatorios constantes (la repiten a cada rato) sobre el papel de Moreau como su Creador (dichas alabanzas le generan de todo menos vergüenza).

Es casi entrañable ver a los animales humanoides tratando de establecer jerarquías y de evitar a toda costa el animalismo inherente (hay un Bestia que casi cumple la función de sacerdote y orador, como si la necesidad de contar, aunque sea una proto-Biblia-, fuera la característica más importante del humano, y a la vez es aterrador ver que su mismo Creador se va deshumanizando a nuestros ojos, convencido de su importancia y de que la curiosidad y el empuje son los factores más importantes a la hora de aportar algo, más allá de toda convención acerca del bien y el mal. 

Si algo bueno tiene esta novela, es que las explicaciones técnicas tardan en llegar; a Wells no le preocupa tanto la posibilidad real de que los animales puedan llegar a pensar como humanos (incluso M´Ling, el más inteligente de todos, experimenta regresiones al animalismo), sino de si debemos adentrarnos en ese terreno. La novela funciona más a base de sugerencias e intuiciones y no tanto apelando a la racionalidad. Ciertamente hay un primitivismo en la actitud de todos los personajes: en la insania de Moreau, en la sumisión de Montgomery a través del alcohol y la resignación, en el patético intento de ser humano de M´Ling y en el acomodo confortable de Pendrick cuando le explican los secretos de la isla. En la citada explicación asistimos a un monólogo sin pasión, hasta corto para las características de este género; las maravillas del descubrimiento no afectan a Moreau, porque su corazón se ha corrompido en la búsqueda de otorgarles razón a sus criaturas. 

Y es por eso que ese mismo descubrimiento nos repugna y nos aleja de toda seducción. Es por eso que preferimos que Pendrick no elija quedarse con el trono de Moreau una vez que pasa lo inevitable y las criaturas, ya sin su Creador, regresan a su estado de naturaleza, y es por eso que lo entendemos cuando, a la vuelta de la civilización, nos considere a todos como humanos latentes de un animalismo reprimido por las convenciones sociales y a punto de explotar con cada paso. Wells nos informa y nos alerta de la necesidad de pensar qué hacen los avances, con qué mirada ética están sustentados y si realmente benefician a la sociedad y no son simplemente sadismo disfrazado de progreso y virtud.




sábado, 14 de febrero de 2026

Jorge Gundemar: La mujer que barría el desierto

Idioma original: castellano

Año de publicación: 2016

Valoración: Decepcionante (por decir algo)

 

No sé, a veces creo que, por una razón u otra, me aproximo demasiado a los bordes del concepto de libro, y me surgen dudas de si algunas cosas deberían realmente tener una reseña en el blog. Pero bueno, si le hicimos un hueco al ilegible Manuscrito Voynich (excelente entrada, por cierto) o más recientemente le dedicamos un zoom al libelo de Quevedo, entiendo que el margen es suficientemente amplio. Este librito que traemos hoy no llega a ser ilegible, más bien al contrario, pero me temo que está en esa dudosa frontera de lo reseñable.

En algún momento y lugar que no recuerdo me entero de que existió una tal Maria Reiche, matemática y arqueóloga alemana que dedicó buen parte de su vida y enormes esfuerzos a estudiar las líneas de Nazca, ya saben, esa especie de inmensos dibujos trazados sobre el desierto peruano que les da el nombre. Un misterio de esos que fascinan a los amigos de lo paranormal, siempre dispuestos a buscarle explicaciones extraterrestres a todo lo que se sale de lo conocido. Me llamó la atención que esta mujer se dedicase durante tantos años a investigar casi en solitario semejante asunto, y me dispuse a buscar un libro sobre ella, no sobre las figuras, que cuentan con amplia bibliografía.

El resultado fue este librito del peruano Jorge Gundemar, afincado en España y por lo visto autor de algunos otros títulos. Librito porque es muy breve, y también sorprendente, porque en caracteres muy grandes, empieza con un diálogo entre un niño y su abuelo. Enseguida descubrimos que el abuelo está relatando su experiencia cuando en su infancia de pobreza se puso al servicio de la loca que barría el desierto con sus escobas.

A partir de ahí, en ese formato de relato familiar interrumpido por breves diálogos, se va desgranando muy por encima la historia de Maria Reiche, su llegada desde Alemania, su sorpresa ante la noticia de enormes y enigmáticas líneas trazadas en el desierto, y su inmediata dedicación a explorar e intentar desentrañar el misterio. No tendremos muchos más detalles de la vida de esta mujer, porque el texto se configura como una especie de cuento infantil, y aquí le asalta a uno alguna duda.

Supongo que la intención del autor no es hacer una pirueta estilística presentando en este formato un esbozo de biografía de un personaje tan singular. Seguramente, digo yo, lo que pretende es hacer llegar a los niños de su país una pequeña historia acerca de un patrimonio cultural desde luego bastante singular, y de paso presentar a la investigadora como alguien que, llegando de muy lejos, se interesó por ello. Hasta le compraríamos esa intención de construir un cuento divulgativo, con el nieto expectante y el abuelo narrando una experiencia única. Pero dudo bastante de que el público infantil se llegue a interesar de verdad por unos datos biográficos más bien poco llamativos, y además sobre las misteriosas figuras de Nazca hay en el libro tan poca información que tampoco creo que por ese camino fuese a llamar su atención.

Incluso se podría pensar que se trata de un trabajo de encargo para fomentar el conocimiento de las singularidades de la cultura nacional pero, si lo que queremos es encontrar información sobre el interesante personaje de Maria Reiche, creo que habrá que buscar por otros caminos. Así que nos quedamos con la extraña sensación de no saber bien lo que estamos leyendo, pero en todo caso me temo que la brevísima lectura no va a dejar satisfecho a casi nadie.

viernes, 13 de febrero de 2026

Reseña + Entrevista: So Little Seen, de Jared Roberts

Idioma original: Inglés
Año de publicación: 2025
Valoración: Recomendable (aunque no para todo el mundo)

So Little Seen es la segunda colección recopilatoria de la ficción de Jared Roberts. Junto a The Machine Stories, aglutina todas las historias que el autor publicó en línea entre 2016 y 2024. También incluye un final distinto al original para "My Sexy New Neighbor", y la inédita "Hypergraphia".

Huelga decir que esta antología me ha embelesado. A fin de cuentas, Roberts, uno de los escritores de creepypastas más aclamados de NoSleep, es quizá mi favorito, dada su indiscutible originalidad a la hora de abordar el género de terror mezclándolo con elementos propios del weird, la ciencia ficción y el absurdo.

Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero de Roberts me fascina su pasmosa capacidad para plantear misterios tan intrigantes como irresolubles, amontonar detalles extraños que acaban construyendo su propia lógica interna, erigir atmósferas asfixiantes y subvbertir elementos apararentemente ridículos hasta volverlos particularmente siniestros.

Asimismo, conecto muchísimo con la fijación del autor por temas como la memoria, la obsesión y la liminalidad. Las veinticuatro historias que incluye So Little Seen ejemplifican a la perfección todas las cualidades literarias y fijaciones temáticas que acabo de mencionar. 

Unas cuantas de estas historias ya las conocía, pues o bien las leí en la cuenta de Reddit de Roberts, o bien las escuché locutadas por algún youtuber especializado en creepypastas; otras estoy casi seguro de que no las había degustado antes, así que han supuesto un fascinante descubrimiento.

Todas son, por lo general, muy buenas. Incluso las que, a mi juicio, carecen de la profundidad u originalidad del resto, o las que no acaban de exprimir al máximo su potencial, dejan pese a todo un regusto de lo más satisfactorio. Y no voy a negar que unas pocas son obras maestras de la literatura de lo extraño.

Sí, sé que lo de obras maestras de la literatura de lo extraño es una valoración muy fervorosa. Pero, sinceramente, no creo estar pecando de entusiasta al hacerla. "My Dad Finally Told Me What Happened That Day", por ejemplo, es una magnífica novela corta siniestra, desconcertante e intensa, que exhuda personalidad autoral y que, por supuesto, gira en torno a lo insólito.

En torno a lo insólito giran también el resto de historias de So Little Seen. Cito a continuación algunas de mis favoritas: "Esther" (originalmente titulada "Three Visits To A Hidden Tribe"), un ejercicio cuya vocación abstracta no demerita lo más mínimo su núcleo terrorífico; "My Sexy New Neighbor", cuyo planteamiento juguetón es una mera excusa para desarrollar la estética de Roberts; "How To Lose Friends And Scare People", capaz de transmitir de una forma muy particular la desgarradora sensación que provoca que las amistades tempranas se distancien; o "My Paralyzed Friend", que consigue que un hombre empuñando un embudo metálico asuste más que un asesino blandiendo un hacha ensangrentada.

Aprovecho para comentar que algunas historias de So Little Seen, si bien mantienen la impronta de Roberts, se alejan de su estilo más reconocible. "The Street Where No-One Was Meant To Be" tiende a lo onírico y febril, "Amen" es un cuento de terror algo lineal y convencional (al menos para los estándares del autor, claro), y "Gray's Mill", "The Special Dance" y "The Snowman" cambian la narración en primera persona por la tercera (y quizá por ello presentan una factura de corte poético).

En resumen, poco puedo criticar de So Little Seen. Y es que, pese a ser un volumen autoeditado, sólo tiene un puñado de erratas y gazapos; su cubierta, si bien no me entusiasma, no recurre a la inteligencia artificial, al contrario que la de The Machine Stories; y de las historias que contiene, apenas reprocharía a "Building Across The Street" una ejecución apresurada que desmerece una premisa y planteamiento muy potentes, a "The Missing Year" que, aunque deliberadamente desconyuntada, no logra establecer una lógica interna dentro de su hermetismo (lo cual sí que logran tantas otras obras de Roberts), o a "A Stranger Is Just A Friend You Haven't Met Yet" el antojarse superficial e insuficiente.


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LA ENTREVISTA SE AÑADIRÁ EN LOS PRÓXIMOS DÍAS


También de Jared Roberts en ULAD: Aquí

jueves, 12 de febrero de 2026

Max Brooks: Zombi - Guía de supervivencia

Idioma original: Inglés

Título original: The Zombie Survival Guide

Traducción: Raúl Sastre Letona

Año de publicación: 2003

Valoración: Muy recomendable (Imprescindible para fans del género)

Estoy convencido de que la COVID-19 quedó latente en las neuronas de una inmensa mayoría de las personas infectadas, obligándolas a actuar como zombis sin criterio; y de que, con el tiempo, se demostrarán secuelas tardías ligadas a una alteración del material genético neuronal. Se manifestarán, si mis estimaciones son correctas, como un adelgazamiento de la corteza cerebral, sobre todo del lóbulo frontal, ocasionando pérdida de juicio, peor estimación del riesgo, cambios de carácter, entre otros.

Este tipo de preocupaciones hicieron que este libro se sintiera como caído del cielo.

Un excelente ejercicio metaliterario: un volumen que podría estar, sin desentonar, en la mesita de noche de Robert Neville o en el librero de Joel Miller. Y, paradójicamente, el hecho de que el libro no pretenda en ningún momento ser “literario” lo vuelve más verosímil. Porque Zombi – Guía de supervivencia no es una novela, pero se lee como si lo fuera.

Lo brillante de Brooks es el tono. Escribe con la voz de un experto: sobrio, casi administrativo, con esa seriedad que suele asociarse a manuales médicos, guías de campo o instructivos militares. Ese registro, a medio camino entre el folleto de protección civil y el protocolo hospitalario, es el que vuelve plausible lo imposible. Y lo más importante, el humor. Presente entre líneas en todo el libro, con la obstinación con la que el libro insiste en tratar la fantasía como un asunto logístico.

Si uno decide entrarle al juego, el libro se disfruta de manera increíble. ¿Quién no ha imaginado escenarios elaborados en los que inmoviliza a un ladrón o rescata a una joven de ser violada en un callejón? De la misma manera, este manual de supervivencia te da todas las herramientas para ponerte en situaciones límite sin mancharte las manos: elegir armas, fortificar una casa, calcular rutas de escape, anticipar traiciones, administrar provisiones, organizar una comunidad.

Zombi – Guía de supervivencia es un libro que entiende el género desde un lugar poco común. Su mayor acierto es convertir la fantasía en algo tangible. Es, a la vez, un juego serio y una sátira discreta, y muy entretenida.

Otras obras de Mark Brooks en ULAD: Guerra mundial Z

miércoles, 11 de febrero de 2026

Megan Nolan: Flaquezas normales y corrientes (del ser humano)


Idioma original: Inglés
Título original: Ordinary human failings
Año de publicación: 2023
Traducción: Eduardo Iriarte
Valoración: Recomendable

Esta novela comienza con la desaparición de una niña de 3 años, con el descubrimiento de su cadáver y con la incógnita de quién ha podido ser culpable de los hechos, pero no es una novela negra. O, al menos, no del todo.

Esta novela continúa con la aparición de un periodista de pocos escrúpulos que trata de obtener información (o "información") de cualquier manera, pero no es una sátira del periodismo como puede ser ¡Noticia bomba! de Evelyn Waugh. O, al menos, no del todo.

Esta novela también toca de forma tangencial el desprecio hacia la "clase baja extranjera" por parte de la "clase baja autóctona", algo que está, por desgracia, de plena actualidad, pero no es un texto al estilo Chavs, la demonización de la clase obrera.

(...) esa niña era de una familia de degenerados irlandeses misántropos que, cabía suponer con bastante seguridad, vivían al menos en parte gracias al estado del bienestar social y no habían aportado más que consumo de carácter parasitario (y ahora un crimen horrendo) a la gran nación británica en la que habían creído apropiado asentarse

Por lo tanto, pese a que la novela apunta en su parte inicial en varias direcciones, y para ello mezcla narración pura con interrogatorios policiales, editoriales periodísticos o grabaciones callejeras, finalmente toma una vía más convencional e introspectiva para hablarnos de miedos, errores, silencios, relaciones familiares y soledades que acaban destruyendo (o construyendo, aunque sea de aquella manera) vidas.

Será a través de varios flashbacks como Nolan nos explique el pasado de los diferentes miembros de la familia Green (Carmel, Richie, John, la omnipresente Rose), lo que nos llevará a la pacata Irlanda de finales de los 70 en la que Carmel y Richie verán cómo sus sueños / oportunidades / etc se verán desbaratadas por un cúmulo de decisiones erróneas y un contexto sociocultural que determinará, quieran ellos o no, sus decisiones.

A través de esos largos capítulos, Nolan irá construyendo dos magníficos personajes (Carmel y Richie) e irá hablando sobre dos temas "peliagudos" (aborto y alcoholismo) con delicadeza pero sin caer en discursitos morales ni estereotipos. Estos serían, para mi, las dos principales virtudes del texto, además de un final que... Bueno, digamos que deja una profunda tristeza.

¿Y entonces por qué no una valoración algo más generosa? Pues quizá por las expectativas que me genera la primera parte del libro, por esa "renuncia" al riesgo formal en pos de una novela más convencional, por el desaprovechamiento de un personaje tan antipático como Tom (el periodista sin escrúpulos) o por rebajar de alguna manera el tono político de la novela.

Aún así, la impresión general es más que positiva y la valoración, por tanto, de la novela ha de ser un recomendable. No está nada mal, no?