La inundación y otros textos es un volumen misceláneo publicado por Automática que recopila cinco escritos de Yevgueni Zamiatin. Dichos escritos son: dos relatos, un artículo que reivindica la libertad literaria, una renuncia pública a la Unión de Escritores y una carta dirigida al mismísimo Stalin.
Un libro al día
Cada día, una nueva reseña
lunes, 26 de octubre de 2026
Yevgueni Zamiatin: La inundación y otros textos
La inundación y otros textos es un volumen misceláneo publicado por Automática que recopila cinco escritos de Yevgueni Zamiatin. Dichos escritos son: dos relatos, un artículo que reivindica la libertad literaria, una renuncia pública a la Unión de Escritores y una carta dirigida al mismísimo Stalin.
domingo, 25 de octubre de 2026
Alessandro Piperno: Aire de familia
Idioma original: italiano
Traducción: Carlos Gumpert
Año de publicación: 2026
Valoración: Está bien
Aires de familia nos cuenta el lento declive existencial de un profesor universitario, escritor de éxito anclado en un prolongado periodo de sequía creativa, que es acusado por sus alumnos de transmitir comentarios misóginos durante la exposición de unos textos dedicados a Flaubert y llevado ante un comité disciplinario.
En estas circunstancias de estancamiento profesional recibe la noticia de la muerte de una antigua compañera y rememora su juventud y madurez y va confesando los errores que ha cometido en su vida. Criado por un tío millonario se ha construido a si mismo una vida tranquila y acomodada donde lo fundamental es evitar cualquier tipo de complicaciones. Eso ha hecho que sus relaciones sentimentales hayan sido breves y poco comprometidas y que se acomode en una cátedra universitaria en la que languidece plácidamente.
Alessandro Sacerdoti, que así se llama nuestro profesor, se confiesa un tanto misántropo, pero aunque inicialmente tiene un alto concepto de si mismo las circunstancias académicas hacen que comience a cuestionarse su valía personal y profesional: "Había escrito artículos pontificando sobre cómo es la gente, sobre cómo cambian los tiempos, abusando de la primera persona del plural como un Montaigne de cuatro cuartos. Había llenado mis escritos con consideraciones sapienciales para el uso de burgueses ociosos. ¡Qué desperdicio!¡Qué arrogancia!".
Tampoco su tarea como escritor escapa al juicio despiadado del profesor: " Tenía poco más de treinta años. Habían transcurrido un puñado de meses desde la publicación de la novela que me había dado una notoriedad extemporánea, fugaz y de lo más irritante. Hoy sé que era demasiado joven para soportarlo y demasiado viejo para disfrutarlo con ligereza".
Así pues, y dada su poca querencia por las complicaciones, se deja apartar de la cátedra y se refugia en su apartamento. En ese retiro espiritual recibe la noticia de que se tiene que hacer cargo de Noah, el hijo de una prima lejana que acaba de quedar huérfano, y su vida sufrirá un vuelco. Acostumbrado a ocuparse únicamente de si mismo, Alessandro tendrá que cambiar su modus vivendi y aprenderá sobre la marcha a criar a un adolescente callado y esquivo. La llegada de Noah a la vida de Sacerdoti supondrá un cambio en la actitud vital de nuestro protagonista que se verá obligado a salir de su aislamiento habitual y convivir con un joven que le hará cuestionarse su papel en el mundo.
Llegados a este punto es cuando la lectura de esta agradable novela de Piperno nos comienza a dejar la tibia sensación de haber leído esta misma historia en otras ocasiones. En primer lugar, los problemas en su cátedra nos recuerdan inevitablemente a Stoner de John Williams o La mancha humana de Joseph Roth y el terremoto personal que supone la llegada de Noah nos recuerda innumerables novelas de iniciación que hayamos leído con anterioridad. En este sentido, además, es donde esta novela tiene su eslabón más débil: apenas vemos razones para creer en que esta nueva familia reconstruida tenga algún futuro, porque los puntos de contacto entre ambos protagonistas son más bien escasos. Más allá de intentar salvar las evidentes diferencias vitales y generacionales que les separan no vemos que se produzca un acercamiento personal o sentimental entre ambos. Algunas conversaciones sobre el colegio, la tibia recepción de regalos como una raqueta, unos walkietalkies o unos playmobil o unas tardes frente al televisor viendo jugar al Tottenham no parecen elementos que puedan unir profundamente a un padre y su hijo, aunque sea adoptivo. Por eso, el inesperado giro final que remueve las vidas de los dos protagonistas nos resulta poco creíble y un tanto forzado.
La novela está bien escrita, el ritmo narrativo es adecuado, las reflexiones personales del protagonista sobre si mismo y sobre la burguesía a la que representa son irónicas y mordaces, el estilo es ágil y se lee con rapidez, pero resulta un tanto superficial. No enternece ni conmueve. Se lee con agrado, pero no deja poso.
sábado, 24 de octubre de 2026
Colaboración: Y Seiobo descendió a la Tierra, de László Krasznahorkai
Título original: Seiobo járt odalent
Traducción: Adan Kovacsics
Año de publicación: 2008
Valoración: Muy recomendable
Uno se siente tentado a abrir este libro bajo una falsa promesa: la de que Krasznahorkai ha escrito, por fin, al amparo de la belleza histórica, lejos de su habitual mundo nublado, entrópico y lleno de bajezas. Sin embargo, apenas se leen unas páginas de este libro de relatos-ensayos, la ilusión se rompe. Nos reencontramos con el mismo autor, su misma voz torrencial y su inconfundible visión del mundo. La belleza aparece, sí, pero es un destello fugaz, un segundo de luz que pronto se diluye en el gris de siempre. Al final, no hay mucha diferencia entre la angustia que sus personajes sienten frente a la majestuosidad de la Alhambra o la Acrópolis, y la que sufren en un pueblo perdido en la niebla de Hungría.
Aparentemente, para Krasznahorkai la belleza ni siquiera salva a este mundo. A lo largo del libro, sus personajes conviven con diversas manifestaciones artísticas —la Acrópolis, la Venus de Milo o el teatro Noh—, pero no hallan consuelo en el arte. Lo irónico aquí (y a la vez escalofriante) es ver las razones de este fracaso: o no lo comprenden, o si lo comprenden les provoca náuseas, o es esquivo e indiferente, y si acaso es aprehensible, los hace odiar a los demás o exige disolver el propio ser para manifestarse plenamente. Un absoluto tormento.
Pero a este drama existencial se suma un obstáculo mucho más simple: nuestra propia banalidad. Krasznahorkai es implacable al señalar que somos una sociedad de consumo que ha perdido la capacidad de disfrutar de lo bello. En el Louvre, fotografiamos a la Venus y nos vamos sin haberla observado, conformándonos con la postal de la tienda de regalos. En la Alhambra, consumimos la historia que venden los guías sin alzar la vista hacia los patrones infinitos del alfarje. Aunque lo divino hable en silencio, no somos lo suficientemente valientes para dejarnos tocar por él. Y es una lástima, porque a pesar del dolor de pies, del cuello cansado o del entumecimiento, la belleza se deja ver por unos segundos, como un quetzal en un bosque nuboso. Desgraciadamente, no lo miramos: queremos fotografiarlo, aunque eso signifique matarlo o matarnos.
Si la belleza es dolorosa, esquiva o insoportable, ¿por qué nos afanamos en perseguirla? En este mundo, a simple vista, entrópico —aunque secretamente ordenado por una lógica matemática, como sugiere la numeración de los capítulos— no parece haber lugar para ella, pero su búsqueda logra, por instantes, detener el caos en el que estamos sumergidos. Al final, todo vuelve a ser igual, pero con más sudor y fatiga; un pequeño calmante que amenaza con dejarnos peor que antes.
Afortunadamente, queda un ligero rayo de esperanza. El relato que da título al libro nos muestra un escenario diferente: la diosa Seiobo desciende a través del Noh y, con caminar pausado, viene a regalarnos melocotones de su jardín sagrado. Solo falta saber si no moriremos al probarlos.
Firmado: Arturo Jiménez Viveros
viernes, 23 de octubre de 2026
Brandon Sanderson: Curso de escritura creativa
Ahora bien, Sanderson es conocido por escribir fantasía. Tiene todo un universo llamado Cosmere, y varias sagas de 5-10 libros (extensos como para hacer dulce de leche de TochoWeek) interconectadas entre ellas, aunque creo que por ahora esa conexión se ha dado puntualmente. Pero que el hombre saca religiosamente uno o dos libros por año, lo hace. De eso podría aprender Rothfuss o George R.R. Martín. Claro que para eso tendrían que renunciar a toda prosa elaborada y contentarse con la funcionalidad más básica de la palabra.
jueves, 22 de octubre de 2026
Tatiana Țîbuleac: Cuando seas feliz, golpea tú primero
Título original: Când ești fericit, lovește primul
Traducción: Marian Ochoa de Eribe en castellano para Impedimenta y Corina Oproae en catalán para Amsterdam Llibres
Año de publicación: 2025
Valoración: recomendable
miércoles, 21 de octubre de 2026
Pablo Escudero Abenza: La culpa de todo la tiene Gordon Lish
Valoración: Recomendable
Tenemos nueva editorial en el mundillo. Se hace llamar Luz de fondo y este La culpa de todo la tiene Gordon Lish es su primera referencia, lo que no deje de ser una apuesta arriesgada tanto por tratarse de un libro de relatos como por tratarse de un autor no excesivamente conocido. Ojalá la apuesta funcione porque el relato es un género que me encanta y, por encima de todo, porque los relatos de Pablo Escudero Abenza tienen un buen nivel medio.
Diez son los textos que componen este volumen de contundente título que podríamos insertar en la tradición minimalista norteamericana (y no solo por la referencia a Gordon Lish o por las citas de McCullers, Smiley, Michaels o Moore). Así, mientras a nivel argumental los relatos de Escudero Abenza retratan, en ocasiones de forma tragicómica, los fracasos y desengaños de tipos de mediana edad y clase media, a nivel estilístico los textos se caracterizan por la ausencia de florituras lingüísticas y por la importancia que en ellos tiene lo "no dicho". Porque... la realidad está llena de cosas que no llevan a ninguna parte, de hilos sueltos y de botones que no encajan en el ojal correspondiente.
Ya digo que, en general, el conjunto me parece coherente tanto a nivel interno como externo. Solo hay dos relatos que, al menos aparentemente, chirrían un poco: La verdadera (y posiblemente triste) historia de la infancia de Peter Parker, por extensión y tono, y La culpa de todo la tiene Gordon Lish, relato en que la voz narradora es la de una chica de unos 25 años. Ahora bien, este último puede ser leído como el reverso de los demás relatos y, leído de esa forma, su integración en el conjunto parece justificada.
Curiosamente, además, es uno de mis tres relatos preferidos y o es por su sordidez y su carácter más directos. Los otros dos serían Apaches, relato que supone una vuelta al pasado, a cómo se forman las tradiciones y recuerdos y que tiene el que probablemente sea el final más potente de todos, y El pequeño topo..., texto que cierra el volumen, que condensa perfectamente el tono y las obsesiones del mismo y que nos deja un final magnífico
Konec significa FIN en checo. Hace décadas que las películas y los relatos no terminan con un fin claro. (...). No hay un Konec al final del camino. Solo cascotes, polvo, sueños, risas.
Por terminar, haciendo un símil musical, La culpa de todo la tiene Gordon Lish sería un buen álbum del que yo tengo mis canciones favoritas pero al que le falta un gran single. Eso sí, como álbum funciona y nos descubre a un Pablo Escudero Abenza que se maneja a la perfección en el formato breve.
También de Pablo Escudero Abenza en ULAD: La habitación de las niñas
martes, 20 de octubre de 2026
Lana Corujo: Han cantado bingo
Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Muy recomendable




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