jueves, 13 de agosto de 2026

2*1: Kabluna. Mi vida entre los inuits de Gontran de Poncins y La hija del gran invierno de Isabelle Autissier

Podría decir que esta reseña 2*1 obedece a la temática común de los libros (el mundo inuit), a la nacionalidad de los autores (francesa) o al hecho de compartir traductor (Íñigo Jáuregui), pero estaría faltando a la verdad. El verdadero motivo de este 2*1 tiene nombre y apellidos: Knud Rasmussen, uno de mis exploradores polares favoritos. Y ahora me explico.

**************************

Idioma original: Francés 
Título original: Kabloona
Año de publicación: 1941
Traducción: Íñigo Jáuregui
Valoración: Recomendable

Quienes sigáis el blog desde hace tiempo y tengáis, además, buena memoria recordaréis la reseña de De la Groenlandia al Pacífico, libro en el que Knud Rasmussen narraba la Quinta Expedición Thule, un recorrido por la cultura material e intelectual de los pueblos inuit en busca de los lazos que unían a los diferentes grupos y poblaciones. 

Algo similar, a menor escala y con objetivos menos ambiciosos, es lo que hizo Gontran de Poncins en 1938. Y así, el francés convivió con diversas comunidades inuit y con los pocos occidentales que andaban por la zona, ya fuera en misión comercial o evangelizadora.

Por lo tanto, el libro de Poncins es menos exhaustivo y más accesible para el publico en general que el de Rasmussen. Obviamente, encontraremos en el algo de antropología (o etnografía, que dicen los franchutes) en la observación por parte del autor de las técnicas de caza y pesca, de las formas de organización social, económica y familiar, de las leyendas y supersticiones inuit, de su vestimenta y herramientas, etc. Pero siempre de una forma más "ligera" que la de Rasmussen, lo cual no es necesariamente malo, ojo.

De hecho, creo que son otros los aspectos más destacables del texto. En concreto, estos tres:
  1. La evolución de la mirada de Poncins. La persona que llega a la Isla del Rey Guillermo no es la misma que, 18 meses después, deja el Ártico y el inicial desprecio (salvajes, guarros, etc) por los inuit se convierte en reconocimiento y admiración por su adaptación al medio, por su simbiosis con la naturaleza, por su orgullo, por su infinita amabilidad. Importante lección para tanto eurocentrista convencido. Así, llega a escribir Cuanto más convivo con estas gentes, más siento que me transformo y adapto a su modo de vida. Ya no critico, sino acepto.
  2. Su evidente voluntad literaria, que se observa especialmente en la poética que mirada que Poncins lanza al paisaje y a sus cambios estacionales.
  3. Las fotografías y dibujos que acompañan al texto. Deliciosas aquellas, complementarias al lado antropológico del texto estas.
En resumen, buena opción para quien desee adentrarse en el mundo inuit y en los viajes polares. 

*************************

Idioma original: Francés
Título original: La fille du grand hiver
Año de publicación: 2025
Traducción: Íñigo Jáuregui
Valoración: Recomendable

En este caso, la relación de La hija del gran invierno con Rasmussen está en que Arnarulunguaq, personaje protagonista de la novela, fue una de las dos inuit que completaron la ya citada Quinta Expedición Thule (el otro fue Miteq, primo de Arnrulunguaq).

Estamos, por tanto, ante la biografía novelada de uno de los muchísimos personajes (femeninos, normalmente) olvidados por la historia oficial y eclipsados por los grandes nombres. Ya sabéis, lo del poema de Bertlod Brecht Fragen eines lesenden Arbeiters.

Y está genial, poner sobre la mesa el nombre de todas estas mujeres. Es de justicia, por supuesto, y es algo que hay que reconocer a Autissier.

También hay que reconocer a la autora el trabajo de documentación. Uno que tiene en las estanterías unos cuantos libros de viajes polares reconoce ese trabajo, pero creo que la autora carga demasiado la novela sobre ese lado histórico / antropológico desaprovechando, en cierta forma, el potencial del personaje.

Así, aparecen en el libro los primeros contactos con los occidentales, el nacimiento de la sociedad de consumo, la aparición de las clases sociales en una sociedad semiasamblearia como la inuit, los cambios en las mentalidades, los choques, etc. El problema está en que las dudas o replanteamientos que estas situaciones pueden provocar en Arnarulunguaq son poco más que insinuados (Siente como si estuviera cruzando un inmenso vado, lejos de una orilla y todavía incapaz de avistar la otra).

Lo anterior no significa, sin embargo, un completo desaprovechamiento del personaje. Su evolución de niña a casi antropóloga / antropóloga amateur creo que está bien conseguida y, precisamente por eso, me apena lo comentado en el párrafo anterior. Quizá se deba a un excesivo respeto por el personaje, no lo sé. Pero si hacemos ficción, juguemos con la ficción, ¿no?

Aún así, ya digo que La hija del gran invierno tiene virtudes suficientes para hacer de su lectura algo agradable y disfrutable. Además, con estos calores del verano 2026 no nos vendrá nada más irnos a Thule, aunque sea en la ficción.


miércoles, 12 de agosto de 2026

Nieves Mories: La noche para las de la noche

Idioma original: Español
Año de publicación: 2026
Valoración: Recomendable (con matices)

El nombre de Nieves Mories aparece de vez en cuando en mi periplo lector. Siempre lo hace encabezando ficciones adscritas al género de terror redactadas con una prosa cuidada y sensible, que rezuman ideas frescas, abundan en imágenes indelebles y son atravesadas por personajes llenos de claroscuros.

La noche para las de la noche es la tercera novela de la autora que leo. Si bien no me ha gustado tanto como Agujeros de sol ni tiene el arrojo y ambición de la coescrita junto a Francisco Jota-Pérez Modulorama, ostenta una calidad indudable. Asimismo es, como casi todas las ficciones de Mories, sugerente y densa sin pecar de rebuscada o espesa.

La noche para las de la noche transcurre en Castralba, un pueblo de la España vaciada sometido por el calor inclemente, rodeado de paisajes hostiles y habitado por presencias ominosas. Un día, Diana aterriza en él, víctima de una grave insolación. Pero resulta esta mujer no es la típica urbanita extraviada, cosa que los dos lugareños que la acojen para tratarla parecen saber mejor que ella.

En La noche para las de la noche, Mories ofrece su aportación al género del "folk horror". Evidentemente, dicha aportación se realiza desde una perspectiva castiza, diferente a la habitual, propia de los anglófonos; además, en dicha aportación hay algo de crítica al terror rural, pero ésta carece de distanciamiento cínico o superioridad, e incluso roza putualmente la autoparodida.

El argumento de La noche para las de la noche se narra desde cuatro puntos de vista distintos, tres de ellos apegados a cada uno de sus protagonistas y el último de dudosa procedencia. Esto permite que, a nivel estructural, la información se dosifique según Mories pretende, y que a nivel estilístico haya cierta variedad.

La solvencia literaria de Mories queda plasmada en en el dibujo de un par de escenas horroríficas y en la magnífica descripción, en los últimos compases de la novela, del progresivo abandono de Castralba. También en el despliegue de un buen misterio, algo hermético pero satisfactoriamente desarrollado, y en la composición de un elenco tan simple como eficaz.

De modo que La noche para las de la noche es una muestra del buen hacer de Mories. Quizá la lentitud y opacidad de la novela se le atragantará a más de uno; sin embargo, estoy convencido de que los amantes del terror que se armen de paciencia y se esfuerzen por desvelarla valorararán su atmósfera, su imaginería y determinadas secuencias.


También de Nieves Mories en ULAD: Aquí

martes, 11 de agosto de 2026

Brian Azzarello & Eduardo Risso: "Mooshine integral"

Idioma original: inglés

Título original: Moonshine: The Complete Collection

Año de publicación: entre 2017 y 2021, por entregas (28). 2023 como recopilación integral.

Traducción: Diego de los Santos

Valoración: muy recomendable

"Moonshine" significa en inglés el brillo o  la luz de la luna, pero también es una manera de llamar al alcohol destilado ilegalmente, pues por lo general se solía fabricar de noche, más aún en los  EE.UU. de la época de la Ley Seca, que es cuando se desarrolla la historia que nos cuenta este cómic. Una época en la que los gángsteres se hicieron de oro vendiendo bebercio al sediento personal, pero claro, de algún lugar tenían que sacarlo... En este caso, el mafioso Joe Masseria manda a sus chicos a las montañas de Virginia para conseguir el suministro del whiskey fabricado por los Holt, una familia de hillbillies bastante cazurros con sus cosas, por lo que los gángsteres de Nueva York se ven obligados a convencer al patriarca Hiram por las buenas o por las malas...

Pero el título también hay que interpretarlo literalmente, como la luz de luna que puede tener efectos imprevistosa en ciertas criaturas. Como, por ejemplo, sobre los licántropos, hombres lobo o, ya que nos las tenemos con mafiosos, lupi mannari. De cuya maldición, básicamente, es de lo que trata esta historia, aunque no sólo; también encontramos fantasmas, zombies, vudú y asesinos en serie... Todo un festival del terror que anima una serie de cómics obviamente no apta para el público infantil -aparte de cualquier otra circunstancia, porque aquí el gore es bastante explícito- y que resulta, en cambio, todo un disfrute para los seguidores de este género, así como del género negro, en su versión más clásica (además de gángsters, mujeres fatales, antihéroes, pasiones desesperadas y todo eso). Como quien esto escribe es fan de ambas cosas, terror y noir -incluso del toque splatter-,  podéis imaginar lo bien que me lo he pasado con este libro...

Una historia dividida en 28 capítulos que, a pesar de su extensión -680 páginas en total-, de desarrollarse en diferentes escenarios: de los Apalaches a Nueva York pasando por Luisiana y Cleveland, y un montón de personajes -algunos reales, como Masseria, Lucky Luciano y Elliot Ness-conserva una meritoria unidad y coherencia desde el principio hasta el final, si bien es cierto que la podríamos dividir en cuatro partes diferenciadas, de unos seis capítulos o entregas cada una -un poco más larga la última, pues incluye el colofón final-; ya digo que ambientadas en diferentes lugares de Estados Unidos y con personajes que se repiten y otros que no, pero que en ningún momento pierden la hilazón entre unas partes y otras. Además, por supuesto, de que todas tienen el mismo protagonista: el desventurado Lou Pirlo o Lou el Guapo, torturado y maldito, pero inevitablemente humano en su afán por someter siempre infortunados errores y ceder a sus debilidades; resulta imposible no tenrle simpatía, en suma... Todo ello constituye un guión de Brian Azzarello estupendo, muy trabajado, y con personajes y escenas memorables (me parece de lo más idóneo para adaptarlo a una serie de televisión de esas que luego lo petan en Netflix o HBO... si bien quizás habría que rebajar un poco la carga truculenta. Aunque cosas peores pueden verse, por otro lado).

Y si el guión es bastante notable, las ilustraciones ya merecen matrícula de honor. Magníficos dibujos del argentino Eduardo Risso , que no dejan de maravillar una página tras otra, y  apuesto aque no resulta fácil mantener el nivel en un cómic de semejante extensión, pero él lo consigue e incluso se supera viñeta a viñeta. Muestra además una gran destreza, tanto en los encuadres utilizados en cada plano como en la planificación de las páginas, sin olvidar el magistral uso que hace del color y que, sin estridencias consigue crear la ambientación más adecuada tanto para los momentos terroríficos como los de tensión o las escenas de acción -pues hay un montón de éstas, tiroteos incluidos, cómo no-; el estilo, por otra parte, recuerda bastante al Torpedo 1936 del enorme Jordi Bernet, aunque aquí el efecto dramático (dramático-humorístico, en realidad) se ve muy matizado por el color. A veces para resaltarlo, ciertamente... En cualquier caso, una auténtic gozada para la vista




lunes, 10 de agosto de 2026

Jon Fosse: El otro nombre (Septología II)

Idioma original: noruego

Título original: Det andre namnet

Traducción: Cristina Gómez Baggethun y Kirsti Baggethun

Año de publicación: 2019

Valoración: Recomendable


El segundo volumen de la Septología de Jon Fosse, aparte de ser de magnitud más reducida, presenta ciertas novedades siempre lógicamente dentro de la línea iniciada con el anterior. Fosse conserva el tono y la atmósfera oscura, de cierta pesadumbre propia del pintor que se sumerge en sí mismo y dialoga con las obsesiones y pesadillas de una vida, y las posibles alternativas que fueron frustradas, se abandonaron o quedaron cristalizadas en algún lugar que ahora visita y donde interactúa. Tampoco hace concesiones formales, podría afirmar que no hay un solo punto en todo el libro, y el recurso del monólogo interior parece innegociable aunque con algunas variantes.

Una de ellas sería que el discurso resulta ahora más lineal, y por tanto de lectura más fácil. Hay menos meandros entre las realidades paralelas que crea el autor, una herramienta antes ampliamente utilizada y que le otorgaba un plus de interés al relato. En este segundo volumen se recurre sobre todo al salto temporal, el flash back que remonta hasta la infancia de Asle para presentar un par de escenas inquietantes. El Asle-niño decide, por su cuenta y en compañía de su hermana pequeña, explorar lugares que los padres expresamente les han prohibido: la playa, el muelle, la casa azul… Aparte de caracterizar muy bien al personaje, el paseo de los dos niños transmite en segundo plano un grado de tensión poderoso y creciente.

Simultáneamente, el perfil adulto del pintor dibuja ahora solamente su entorno más próximo, con el extraño vecino que ya conocimos en la primera parte y al que observamos desde otra perspectiva: el vecino Asleik, al parecer el único medianamente próximo a nuestro protagonista en su hábitat remoto rodeado de montañas, fiordos y poblaciones dispersas y diminutas. El aislamiento, seguramente voluntario, es otro de los síntomas de la asfixia existencial que preside el relato, y que empuja a Asle a entrar y salir de otras vidas que fueron posibles y que todavía no siente que hayan quedado descartadas.

De ahí la confusión que genera el juego de los nombres, que por lo que veo se reproduce también en otras obras de Fosse, que de alguna manera parecen ser también variantes de una misma historia. Asle, Asleik, Ales y algún otro que no recuerdo no solo bordean la homofonía sino que se desdoblan en personajes diferentes o en personalidades que pudieron ser o fueron, de la misma forma que otros personajes con nombres que comienzan por G (algunos también múltiples) parecen conformar otro grupo que vaya usted a saber por dónde, por qué o cuándo se terminan por definir, posiblemente nunca.

Claves todas ellas de un juego algo diabólico pero sumamente atrayente, siempre conducido mediante esa prosa hipnótica y sin tregua que Fosse maneja con suma habilidad. Algo que parece construido para quienes disfrutan con lecturas no tan fáciles, que se salen del carril y son capaces de absorber al lector. 

Advertencia: aunque, como decía antes, la lectura es más sencilla que la del primer volumen, es recomendable conocer un poco el inicio del relato para captar mejor su esencia. ¿Nos aventuraremos en los cinco volúmenes que aún faltan?

Unos cuantos libros de Jon Fosse reseñados en ULADaquí

domingo, 9 de agosto de 2026

Sara Mesa: Oposición

 Idioma original: español

Fecha de publicación: 2025

Valoración: Recomendable


Sara Mesa es una escritora que no deja indiferente. Es un tema recurrente que en muchos medios, incluido este blog, cada nueva publicación de la escritora madrileña se convierta en el centro de enconados debates entre los que la consideran una de las más originales voces de la literatura española contemporánea y quienes la consideran un bluff, una escritora con un éxito sobredimensionado con respecto a la calidad de su obra.

¿Qué territorio piso yo? Pues me quedo un poco en tierra de nadie. Me gusta su forma de escribir y los dilemas morales que suelen encerrar la mayoría de sus novelas, pero considero que, en algunas ocasiones, no consigue cerrar bien el desarrollo de sus libros. Voy a mojarme y les diré que Cicatriz, me parece una excelente novela: original, atrevida y sugerentemente perversa.

Después de esta, espero que consideren breve introducción, vamos con la novela que ocupa esta reseña. Debo advertirles previamente que si no tienen el menor interés en saber como se desarrolla la jornada laboral de un funcionario de administración general, este libro no es para ustedes. Porque eso es lo que nos presenta Sara Mesa en su última novela, el rutinario desarrollo de la jornada laboral de una funcionaria interina durante meses en un puesto de trabajo cuyas funciones y atribuciones no están nada claras. Alrededor de esta funcionaria, Sara, se despliega una entrañable galería de funcionarios (Beni, el Monago, Teresa, Echevarría, el enigmático jefe de negociado dos...) que intentarán transmitir a Sara su fe en la necesidad de la existencia de la administración: "Los trámites son como los ladrillos de una casa se colocan uno sobre otro con lentitud y con cuidado: visto desde fuera, puede resultar un trabajo mecánico y tedioso, pero es la única garantía de solidez".

En este sentido, Oposición puede recordarles lejanamente a El castillo de Kafka. Si en aquella novela el agrimensor K se presentaba a un puesto de trabajo para el que nadie parecía haberle convocado y se veía envuelto en una  interminable serie de encuentros con funcionarios que ignoraban el objeto de su estancia en el lugar, en esta novela, Sara, nuestra protagonista, se pasa semanas enteras acudiendo a un puesto de trabajo sin que nadie sepa aclararle las funciones que debe realizar. No obstante lo anterior, aquí se acaban los parecidos, mientras la novela de Kafka destila un profundo e inquietante aroma de pesadilla, repleto de monólogos, diálogos y situaciones surrealistas de un alto nivel intelectual que la convierten en una obra maestra, Oposición no pretende llegar a tan intrincado nivel de análisis psicológico,  simplemente nos presenta la rutina diaria de un variopinto grupo de funcionarios que forman un complejo entramado laboral perfectamente reconocible que funciona según sus propias reglas.

La escritora madrileña aprovecha su propia experiencia personal como funcionaria para describirnos un universo caótico y jerarquizado, donde si el trabajo no existe se inventa. Eso es lo que le ocurre a nuestra protagonista. Después de meses vagando por los pasillos se le encomienda que se haga cargo de tramitar las reclamaciones de los ciudadanos a través de una nueva aplicación que se llama Réplica. Sara acoge esta tarea con entusiasmo porque entiende que por fin va a realizar una tarea útil. El problema es que la herramienta es un fracaso, apenas se reciben reclamaciones,  y Sara se hunde en el más profundo desconsuelo: "Cuando empecé a abandonar mis funciones y a redactar los informes de cualquier modo, solo para acabar cuanto antes, sin prestar atención a la exactitud de los datos, ni a la precisión del lenguaje, ni a los formatos tipográficos, ni a las incongruencias, ni a nada, hice un descubrimiento terrible: nadie apreciaba las diferencias".

Sara decide salir de esa situación de estancamiento y realizará un último intento subversivo de rebeldía, poniendo en circulación una serie de documentos a través de la  aplicación que gestiona, que pondrán a prueba la solidez del edificio burocrático que la rodea y su propia carrera laboral, puesto que Beni ha convencido a Sara para que se integre en la administración y prepare unas oposiciones.  

Nuestra protagonista ha provocado un cataclismo funcionarial de enormes dimensiones, del que no sabe si se derivarán consecuencias disciplinarias, pero no le importa: "Tengo miedo a pasarme la vida atrapada en un edificio como ese. A que la monotonía se convierta en costumbre y después en necesidad". Precisamente, la incoación del expediente disciplinario y la comparecencia de nuestra protagonista ante el órgano instructor es uno de los momentos más divertidos de la novela.

Y la novela acaba como comienza, con nuestra protagonista sumida en un mar de dudas y enfrentada al dilema de presentarse a una oposición para integrarse en un mundo al que no tiene claro si quiere pertenecer.

Es esta una novela para leer con calma.  Sara Mesa intenta transmitirnos las inquietudes de nuestra protagonista narrando la historia con un ritmo lento y sosegado, haciendo que nos fijemos en los pequeños detalles de su vida laboral. Parece que no ocurre nada y es que , efectivamente, durante muchas jornadas no ocurre nada. Al menos nada relevante. Crea  una novela con un ambiente hasta cierto punto opresivo, claustrofóbico, que se desarrolla casi exclusivamente en la oficina, y nos presenta a nuestra protagonista como una luchadora contra la apatía de una organización que la sobrepasa. Quizás la descripción  del día a día funcionarial se acaba convirtiendo en una pequeña rémora para el desarrollo de la historia. La escritora madrileña apenas introduce giros en su desarrollo y, en algunos momentos, la historia nos puede resultar aburrida y hasta tediosa, pero quizás ese es el ambiente que nos quiere transmitir Sara Mesa, puesto que lo conoce de primera mano. Si es así, evidentemente, lo ha conseguido.

Otras novelas de Sara Mesa en Ulad: Mala letra, Un incendio invisible, Cara de pan, Cuatro por cuatro, Cicatriz, Un amor

sábado, 8 de agosto de 2026

Jordi Amat : Las batallas de Barcelona


Idioma original:
catalán

Año de publicación: 2025

Valoración: muy recomendable*

Me la voy a jugar a que, en el momento en que esta reseña se publique, este libro haya sido traducido ya al español. Confieso no tener ni idea si eso se ha previsto ya o no, pero he de confiar en mi intuición lectora y especulo que, mucho me decepcionaría el universo editorial (dejo a vuestra elección delimitar su ámbito geográfico) si esta avasalladora colección de artículos, emparedada entre sendos sustanciosos prólogo y epílogo, queda restringida al lector en catalán.

Amat lleva un tiempo siendo una referencia a seguir, y libro tras libro esto solo hace que confirmarse. Independientemente de lo que uno pueda alinearse con sus opiniones, éstas siempre son expuestas y razonadas de forma impecable y contundente. Y diría que a su edad (aún no alcanza la cincuentena) hablamos de un futuro esplendoroso,  al que dudo que seduzca ni la omnipresencia ni la hiperactividad que a tantos obsesiona y perjudica. 

Claro que un libro como Les batalles de Barcelona es cualquier cosa menos precipitado e improvisado. Hablamos de casi trescientas páginas que incluyen un listado de referencias que incluye accesos a hemerotecas, discos, películas y, por supuesto, un montón de libros que es muy difícil de ignorar. A medida que engullía estos artículos he acudido a esas referencias, pues Amat incluye profusión de párrafos sobre ellas y, ante ese aluvión, los letraheridos solo tenemos la opción de la salivación compulsiva. O ya iréis viendo en mis siguientes reseñas.

Tenemos aquí cincuenta años (de 1975 a 2025) de una ciudad inquieta y cosmopolita que presenciaba expectante la muerte de un dictador y se preparaba para recuperar el tiempo perdido, no solo resolviendo el atraso acumulado tras cuarenta años a espaldas de lo que sucedía más allá de los Pirineos, o del Mediterráneo, sino también acometiendo la necesidad de conjugar todas las fuerzas que bullían en su interior y aglutinarlas, de alguna manera, en una magnitud vectorial que aprovechara ese empuje reprimido. Por supuesto, con los problemas de la época, por supuesto, con la proverbial idiosincrasia catalana, siempre tan compleja y contradictoria en su disparidad de objetivos, pero, a través de la magistral narrativa de Amat, afrontándolos, no siempre de forma eficaz. 

Demasiada información para comprimirla en una sinopsis. Amat, desbordante en menciones que abarcan todo tipo de campos culturales, apenas muestra alguna disculpable digresión cuando, en los capítulos referidos a la inflexión olímpica de 1992 acumula un exceso de menciones a políticos, mandatarios y técnicos de distintos  niveles de fama. Se muestra, como no, enormemente crítico con la evolución que nos ha llevado a la preocupante situación actual: una fascinante ciudad que se ha convertido en un parque temático para turistas y en un lugar en el que solamente clases adineradas, herederos y expatriados de otros países más ricos pueden vivir. Me gusta que lo haga sin apelación nostálgica, pero me asusta que no haga amago de posibilidad alguna de que ello se pueda revertir. Por supuesto, en medio de referencias locales y escenarios reconocibles, hay aspectos extrapolables a lo que son las problemáticas de las grandes urbes de Occidente, aquellas que han atravesado crisis, periodos de pujanza, aquellas que se han beneficiado del empuje de sus sociedades y sufrido con la imperturbabilidad de algunos estamentos, a pesar muchas veces de sus políticos, por lo que no solo si se es barcelonés este texto es prácticamente imprescindible.

De Amat, reseñado en ULAD: aquí

*Imprescindible y casi canónico para cualquier residente en Barcelona que tenga interés en lo que pasa a su alrededor

viernes, 7 de agosto de 2026

Thornton Wilder: Los idus de marzo

Idioma original: inglés
Título original: The Ides of March
Año de publicación: 1948
Traducción: María Martínez Sierra
Valoración: bastante recomendable

Queridos comentaristas ULADianos, siempre quedo agradecido a la hora de rebuscar en los comentarios (por más viejos que sean; saqué la mención de esta novela en una entrada de 2016), porque ciertos libros llaman mi atención y permiten que descubra obras como esta.

La particularidad de esta novela es que está escrita de forma epistolar, pero hasta por ahí nomás, porque no cumple estrictamente con que las cartas sean de un personaje a otro; también hay documentos, listas de compras y provisiones (que casi siempre son ridículas y por eso mismo se adjuntan), reglamentos de rituales, edictos, panfletos, volantes y pintadas de grupos en contra del César. Más allá de la obvia distinción, también hay otra más estructural y técnica, y es que cada parte del libro cubre la mirada de un personaje hacia el César y ciertos eventos que se extienden a lo largo de la trama, sincronizándose eventualmente con los demás pasajes, que arrancan siempre meses atrás del último suceso de la anterior parte. Es decir, el último capítulo de la primera parte está cronológicamente más avanzado que el primero de la segunda parte, pero a la vez la segunda parte alcanza de forma prematura la cronología establecida, mostrando así un complejo retrato de la sociedad romana y, sobre todo, de la progresiva desconfianza y paranoia que se va instalando entre el César y su entorno. 

Cada parte se centra en un tema y personaje en específico: por ejemplo, hay una donde las cartas remiten a los rituales de las vírgenes vestales (un ritual importantísimo en la trama y de la cual se desencadena el hecho clave a la hora de los Idus de marzo) y a la llegada de Cleopatra al mismo tiempo; en otra se comentan las fiestas de la nobleza, representada en la figura de Clodia, una señora que especula constantemente con rebajar (como mínimo) y asesinar a Julio César. Este último es un fantasma que recorre toda la novela y se solidifica en algunas cartas: Wilder lo muestra como alguien aquejado del rol de emperador y también como alguien extremadamente culto, que ha reflexionado sobre sus acciones y sacado algo en claro (en ese sentido, comparte la misma nostalgia y resignación que el Augusto de John Williams en El hijo del César). Por eso, los intentos de asesinatos no lo sorprenden, hasta le aburren; su tono está cargado de melancolía y de cierta ira, no tanto por los que lo rodean, sino consigo mismo por no tener la capacidad de cambiar la naturaleza humana. Al final, no importa si es una licencia poética, acepta su muerte con la dignidad que le resta, cubriéndose como puede de que el populacho no vea las heridas.

Ahora bien, este cultismo de César se extiende a casi todos los personajes (salvo algunos personajes como Pompeya, la segunda esposa de César, que en la traducción la hacen despedir ocasionalmente con "achuchones", lo que me causó bastante gracia, ya que el tono general de su personaje es más frívolo respecto al común denominador), pero, por suerte, Wilder tiene la habilidad suficiente como para que ninguna carta se repita de tono y nos hace adivinar el personaje que las escribe con tan solo dos líneas. Es de admirar cómo consigue que se lea con la misma fruición que una novela histórica de alta calidad, similar a Yo, Claudio, con tan solo cartas y listas de compras. Por algo Borges admiraba esta novela.

Mientras avanza la historia el tono empieza a volverse sombrío, conspiranoico; en las últimas dos partes se mencionan constantemente las reuniones para matar al César, las ya citadas pintadas, el descubrimiento de ellas, la formación de otras alianzas, etcétera, hasta que todo se desencamina en los Idus de marzo (por lo cual es difícil que haya una sensación de sorpresa, habida cuenta que la mayoría sabe lo que significa ese término). Es por eso que la novela no se sustenta tanto en la trama, sino en una prosa de altísimo nivel, personajes filosóficos, reflexiones hondas y un ritmo vertiginoso, en donde cada pieza encaja a la perfección y revela nuevas cosas acerca de las partes que veníamos leyendo anteriormente.