Un libro al día
Cada día, una nueva reseña
viernes, 15 de mayo de 2026
Fabio Martínez: La jugadora de pádel
jueves, 14 de mayo de 2026
Luis Martín-Santos: Novelas inéditas
Año de publicación: 2024
Valoración: Recomendable alto
Seguramente Tiempo de silencio es el libro que más veces he releído (tampoco muchas, no se vayan a creer), quizá porque, aparte de la inacabada Tiempo de destrucción, tampoco había mucho más que leer de este autor, fallecido joven como muchos grandes genios. Galaxia Gutenberg rescata desde hace poco todo lo editable de Martín-Santos, ya saben, esas cosas encontradas en los cajones, que incluyen algo de poesía, teatro, algunos relatos cortos, junto a un libro de carácter técnico del psiquiatra afincado en San Sebastián. Material para completistas, del que me interesa por encima de lo demás el tomo III de la serie, eso que se llama Novelas inéditas, y que son dos narraciones más bien breves de época juvenil en las que vamos a ver si brilla ya el talento de Martín-Santos que se manifestaría algo más adelante.
La verdad es que estos dos relatos se parecen bien poco a lo que vendría después. Lo cual, dicho sea entre paréntesis, me parece que deja ver una característica interesante, la capacidad de un autor para construir obras de diferente factura, estilo y contenido. Martín-Santos apenas despliega los recursos que más tarde utilizará en Tiempo de silencio, pero parece ir madurando una forma de narrar algo especial, modulándose hacia la introspección y marcando un ritmo extremadamente lento con el que provoca cierta angustia y la sensación de verse uno atrapado en los escenarios asfixiantes que diseña. Apunta maneras, muestra su talento para narrar pero todavía no ha explotado.
Son también dos relatos bastante diferentes entre sí. El vientre hinchado es en todos sus aspectos un drama rural, una narración endogámica que no se mueve del entorno de una casucha de labranza, entre campos resecos bajo un sol aplastante. Tres personajes que, si se me permite tomar el giro precisamente de Tiempo de silencio, son ‘tierra apenas removida’, individuos que superan por poco el umbral de lo humano, van conformando algo parecido a una tragedia que sin embargo es la vida misma, el destino de existencias que dan miedo de puro básicas. Lo más primario del ser humano mostrado con toda la crudeza, solo viéndoles desenvolverse y sondeando en lo posible (poco) sus emociones, más bien sus reacciones. Aunque el estilo es netamente realista, el contenido lo aproxima de forma decidida hacia el tremendismo que estuvo de moda unos años atrás.
El Saco es una novela que podríamos encuadrar en el género carcelario, y podría muy bien exportarse a un medio audiovisual. El relato, con el mismo ritmo lento y algo obsesivo, resulta más convencional que el anterior y, dentro de lo que representa como thriller, va descubriendo perfiles de personajes llenos de matices en una trama que parece a veces oscura y otras sumamente sencilla. Es una historia muy bien narrada aunque no se puede decir que su argumento ni su desarrollo sean demasiado originales. Más parece un ejercicio o un divertimento de autor todavía no decidido a tomar un camino concreto, pero se lee con interés y muestra la versatilidad de Martín-Santos para construir historias diferentes, y permitiéndose esconder de principio a fin el personaje que le da título.
El primero de los relatos da la impresión de mejor trabajado y con mayor riesgo, y en mi opinión resulta más valioso desde el punto de vista literario. Aun así, no siendo fácil identificar aquí al autor con sus obras mayores, todo desprende sensaciones de estar ante un talento literario todavía embrionario que despertaría muy pronto, cargado con todo un arsenal de recursos que todavía ni siquiera asoman.
También de Luis Martín-Santos reseñado en ULAD: Tiempo de silencio
miércoles, 13 de mayo de 2026
Miguel Bonnefoy: El sueño del jaguar
Título original: Le rêve du jaguar
Año de publicación: 2025
Traducción: Regina López
Valoración: muy recomendable
Ineludibles aromas de Robertson Davies, tratándose de una bildüngsroman y de Libros del Asteroide. Pero esta excelente novela de Miguel Bonnefoy no se limita a eso. La historia de Antonio Borjas, que en un primer flash-back, con mucha influencia del boom, ya se nos muestra como la de alguien que, a pesar de ser abandonado siendo un recién nacido, está asistiendo a inauguraciones de calles que llevan su nombre, resulta constituir una novela ambiciosa y luminosa, una visión caleidoscópica que muestra unas importantes décadas de evolución de una sociedad, que refleja sus altibajos e ilumina sus contradicciones. Todo ello en un ejercicio no despojado de equilibrismo. Aunque su autor represente un cierto paradigma proclive a cierto posicionamiento (nacido en Francia de progenitores venezolanos y chilenos), el de Bonnefoy no es un dedo acusador, si no más bien un testimonio ligeramente tiznado de circunstancias personales, convenientemente aderezadas para otorgarle un tono, a veces, casi espiritual.
Curioso, y supongo que la traducción tendrá algo que ver, apreciar que aunque el original de la novela sea en francés, la poética del texto, su cadencia, su recreación de escenarios o situaciones le aportan un aire caribeño. Como si Bonnefoy tuviera esa condición en el substrato de su narrativa. Por qué, desde luego, García Márquez es una clara referencia aquí. Esa carnalidad sugerida, ese intercalado de pasajes con detalles - casualidades, coincidencias, encuentros - no digamos mágicos pero si que con la carga de fantasía onírica para comprender ese ensamblaje, muy visible al final de libro, entre creación y un muy digerible detalle de auto ficción. Todo ello, eso sí, con un estilo preciso, directo, con la dosis justa de descripciones de situaciones, de lugares, la dosis que permite ubicar la novela pero consigue universalizar los detalles de la trama.
Quizás, pero ya es ponerse muy exigente, llamar Venezuela a la hija de Antonio y Ana María, los dos pujantes médicos que no tienen miedo alguno a su abierta militancia para mejorar la sociedad en la que crecen y a la que ven evolucionar, puede resultar algo forzado, un detalle que nos haga creer en esa analogía, que estamos viendo el progreso de un país reflejado en la vida de uno de esos personajes públicos inapelables: apasionado, pícaro, seguro de sí mismo, coherente. Quizás ese detalle, nimio a todas luces, fuerce un poco ese símil, pero ya es buscarle los tres pies al gato, y sería injusto centrarse en cuestiones de poco calaje cuando nos encontramos ante una magnífica novela caribeña.
Más libros de Bonnefoy en ULAD, aquí
martes, 12 de mayo de 2026
Hermanos Alquézar: Jardín
lunes, 11 de mayo de 2026
Gustavo Faverón Patriau: Madame Vargas Llosa
Año de publicación: 2026
Valoración: Bastante recomendable
(...) un libro para la gente que ya tiene demasiado con vivir, en carne propia, todas las tragedias del mundo y que podría encontrar, en esta ficción, quién sabía, no una comedia, pero al menos una versión más pequeña de esas tragedias, para divertirse con ellas: como una favela menos furiosa dentro de la favela tremebunda.
(...) escriba un libro que sea la historia de su vida, y, como su vida está tan llena de ficciones, haga que esa novela sea también un relato acerca del poder de las historias, sobre cómo las fantasías reemplazan a la vida y nos llevan a ser otros (...)
Estos dos fragmentos extraídos de las páginas 186 y 158, respectivamente, podrían funcionar como resumen de Madame Vargas Llosa, novelita con la que Gustavo Faverón Patriau rinde homenaje, obviamente, a Mario Vargas Llosa, pero también a Borges (¿o será a Pierre Menard?, a Bolaño, a Werner Herzog, a Flaubert, etc. (*)
Vale, pero... ¿qué carajo es Madame Vargas Llosa? Pues es una bufonada grotesca y oscura, una tragicomedia a cuatro voces en la que el centro lo ocupan los diversos encuentros (o "encuentros") que Vargas Llosa mantiene con esas cuatro voces y personajes de la novela y que tiene como tema fundamental la necesidad de contar historias.
Más allá del tema principal, el uso de las citadas cuatro voces (Maria Trindade, el cineasta Ruy Guerra, el guionista Manoel Magalhaes "Fittipladi" y Rita) permite a Faverón lanzarse a juegos de espejos y desdoblamientos marca de la casa, a digresiones interesantísimas acerca de la "alta" y la "baja" cultura, del plagio o del papel que debe desempeñar la cultura con respecto a la política, a descabelladas historias trufadas de pistas que son trampas o de trampas que son pistas.
Como veis, las obsesiones y los temas de Vivir abajo o Minimosca reaparecen en Madame Vargas Llosa. Lo hacen, eso sí, de forma más "comedida" o menos "ambiciosa / totalizadora" que en las citadas. Y quizá esto haga que los ya conocedores de la obra de Faverón se queden con ganas de más, puede ser. Pero también ofrece la posibilidad de que nuevos lectores se sumen a su universo: al fin y al cabo, 200 páginas intimidan menos que 600, ¿no?
Sea como fuere, es innegable que Faveron tiene una prosa con un ritmo y un estilo propios (¿mezcla de otros, tal vez?) e inconfundible, en los que aúna entretenimiento y profundidad. Es uno de esos autores contemporáneos (otro sería, por ejemplo, Cartarescu) de los que basta leer unas pocas páginas para saber que es él. Y Madame Vargas Llosa es una buena muestra.
(*) Repasando la reseña y repensando Madame Vargas Llosa, diría que algo hay, también, de Manuel Puig en la novela.
También de Faverón Patriau en ULAD: Vivir abajo y Minimosca
domingo, 10 de mayo de 2026
Luis Bustos: Meseta
Año de publicación: 2026
Valoración: está bien
Cómic de reciente aparición del reputado ilustrador y guionista Luis Bustos, de inequívoco sabor hispánico, si bien adaptado a los tiempos actuales. Me explico: la premisa es bastante sugerente, puesto que nos cuenta un viaje en coche compartido (tipo BlaBlaCar o lo que sea) entre Barcelona y Madrid, justo la noche en la que las calles están convulsas porque se ha producido un asesinato político y una parte del Ejército y la ultraderecha amenazan con un golpe de Estado. En el coche se juntan los jóvenes Pablo y Viri, con el conductor, Ramón, que resulta ser un trasunto no demasiado disimulado del ínclito José Luis Torrente (para quienes nos lean desde fuera de España y no conozcan a este personaje cinematográfico, mi más sincera enhorabuena). Hasta aquí se diría que la narración del viaje era una metáfora de "las dos Españas", algo que tanto juego literario y ensayístico ha dado a lo largo de, como poco, los últimos noventa años, pero resulta que cierto incidente obliga a los viajeros a desviarse de su ruta y buscar refugio en un lugar apartado y bastante peculiar, en el que la historia evoluciona hacia el género de terror y fantástico, aun sin perder el carácter alegórico sobre el momento político actual (que, en realidad, no es exclusivo del Reino de España, sino de buena parte del mundo. Y de hecho, yo casi diría que en España el enfrentamiento político no está tan enconado como en otros sitios).
sábado, 9 de mayo de 2026
Gaea Schoeters: El trofeo
Título original: Trofee
Traducción: Maria Rosich en catalán para Empúries y Gonzalo Fernández Gómez en castellano para Seix Barral
Año de publicación: 2020
Valoración: recomendable
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