Un libro al día
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viernes, 31 de julio de 2026
Amanda Petrusich: Pink Moon
jueves, 30 de julio de 2026
Robert Perisic: El último artefacto socialista
Traducción: Luisa Fernanda Garrido y Tibomir Pistelec
Año de publicación: 2025
Valoración: recomendable
Resulta muy difícil llegar a comprender la realidad social que emergió de la antigua Yugoslavia después del colapso del comunismo y de la devastadora guerra que la asoló en la década de los 90 del siglo pasado. En ese mundo derruido, donde sus habitantes luchan por sobrevivir y mantener la dignidad que una vez tuvieron, sitúa Perisic esta novela social que pretende constituirse en una radiografía de una sociedad que lucha por resurgir de sus cenizas.
Oleg y Nikola, dos buscavidas como tantos otros que pululan por ese mundo en ruinas intentando sacar rédito de las desgracias ajenas, llegan a un pueblo del interior de Croacia con el proyecto de volver a poner en marcha una antigua factoría abandonada para fabricar unas turbinas obsoletas para las que tienen comprador: un dictador norteafricano apodado el coronel, presumiblemente Gadaffi, que les ha hecho una oferta millonaria.
Los habitantes de la población, acostumbrados a una economía de supervivencia y arrumbados por una sociedad y un régimen que les ignora, ven en la reapertura de la fábrica una oportunidad de recuperar la dignidad pérdida y de volver a poner en valor sus obsoletas habilidades laborales. Los dos socios capitalistas intentan capitalizar la nueva empresa proponiendo a los lugareños un modelo de autogestión, inspirado en el pasado socialista del país, que los trabajadores conocen bien porque era el modelo al que estaban acostumbrados antes del derrumbe del socialismo: "Teníamos mercado mientras no había mercado...Ya saben en el socialismo. Luego, cuando llegó el mercado, nosotros dejamos de tener mercado". Capitaneados por el ingeniero Sobotka e ilusionados por la tarea que les proponen ponen manos a la obra y fabrican este último artefacto socialista, las turbinas, aunque están curtidos en el desengaño y desconfían de las intenciones reales de Oleg y Nikola.
En este proceso de puesta en marcha de la antigua fábrica, Perisic aprovecha para presentarnos a una extensa galería de personajes que forman parte del proyecto. Todos son supervivientes de un tiempo y de un país que ya no existe cuya personificación es el bar donde se reúnen, El lago azul, donde todavía siguen pinchando música de los 80, quizás para intentar mantener la ilusión de un tiempo pasado en que fueron felices.
En este universo cerrado, el escritor croata contrasta los dos modelos, el socialista y el capitalista, y deja claro que los habitantes de N., el pueblo croata donde transcurre la novela, quedaron atrapados en tierra de nadie. Las familias se rompieron, las casas se derrumbaron, las ilusiones se desvanecieron y el futuro es una entelequia: "El hombre viviría de forma muy distinta si conociera el futuro. Sobre todo si supiera que no hay futuro".
Las ilusiones iniciales empiezan a ceder ante los múltiples problemas que van surgiendo: las viejas máquinas no funcionan, los recambios no llegan, los salarios no se pagan, los conflictos laborales arrecian y los plazos de entrega no se cumplen. El proyecto empieza a descontrolarse y la llegada de la nueva prosperidad capitalista reabre viejas rencillas y provoca enconados y sangrientos enfrentamientos. Afortunadamente, un inesperado final abrirá una puerta a la esperanza para los habitantes de N.
Perisic realiza un afilado análisis social desde una perspectiva cercana al reportaje periodístico. Retrata un modo de vida obsoleto, pero sobre todo hace un canto a la dignidad humana y al deseo que tiene todo ser humano de que su vida tenga un sentido. Ese es el diagnóstico final de uno de los ingenieros: "No sé si es pasión. Más bien diría que es el deseo de que no todo sea un absurdo. Todo lo sucedido. Si hubiéramos parado el trabajo, habríamos experimentado un sentimiento de inconclusión: hasta el absurdo cobra sentido si está acabado, cuando se ha concluido conscientemente. Hemos vuelto a ser conscientes de nosotros mismos. Y por eso quisimos teminar la turbina".
miércoles, 29 de julio de 2026
Martín Caparrós: Horror de Buenos Aires
martes, 28 de julio de 2026
Colaboración: La balada de Iza, de Magda Szabó
Título original: Pilátus
Traducción: Mária Szijj y José Miguel González Trevejo
Año de publicación: 1963
Valoración: Recomendable
Hay que reconocer que Magda Szabó es muy buena escritora. Leí hace años La puerta, y desde entonces he recordado su nombre. De modo que cuando encontré La Balada de Iza en la tienda de segunda mano de mi biblioteca local, no lo dudé y me hice con ella.
Y de nuevo una escritura limpia, elegante pero sin florituras, sin una palabra de más. Pero esta vez más incisiva, lacerante. Y es que La Balada de Iza es una historia cruel.
Iza es una mujer joven, guapa, respetada en su profesión de médico. Vive sola desde que, ante la sorpresa de todos, su marido la dejó. Cuando su padre muere, decide traerse a su madre a vivir con ella, y como es de esperar, la convivencia de estas dos mujeres, de generaciones y entornos muy distintos, es difícil.
Como difícil es la novela que nos ocupa: difícil y durísima. Los temas que trata, los trata de frente. Con la bella prosa propia de la autora, sí, pero sin delicadeza. ¡Es increíble lo que consigue Szabó!
El tema del conflicto madre-hija es central, pero solo en la primera mitad del libro. La novela habla también de la vejez, con su soledad, la pérdida de independencia, y la dificultad de adaptarse a un mundo de cambios vertiginosos. Y también, aunque en menor medida, habla de las relaciones de pareja – a mí me parece que la autora podría haber profundizado más en este aspecto para que el retrato de sus personajes fuera más completo.
De estos personajes vamos descubriendo sus motivaciones, sus defectos; los vemos sufrir y hacerse daño sin querer, y les entendemos… pero también nos espantan sus acciones.
De todos ellos, el que es tratado con mayor dureza es el que da título a la novela – esto es, título en español, porque el título original es un lacónico “Pilatos” (ante lo cual he de decir que nunca deja de asombrarme la libertad creativa de algunos traductores). Todo lo que hace Iza es analizado sin compasión – casi diría que sin clemencia. Y si bien es cierto que el personaje resulta un poco antipático en su aparente perfección, creo que la autora se ensaña con ella, poniéndola en situaciones terribles. Quizás por eso hay quien considera que el libro es una crítica al feminismo que despuntaba cuando fue publicado, en los años 60: no hay que olvidar que Iza es una mujer independiente y moderna. Aunque quizás es todo lo contrario… Porque a medida que uno avanza en la lectura, surge la duda de si el “Pilatos” hace referencia a la propia Iza, que se lava las manos ante las situaciones que origina, o a las personas de su entorno, que no son sinceros con ella y no hacen nada para ayudarla.
La novela le deja a uno con una desazón incómoda. Yo la leí de forma compulsiva, pero no sé si sería cierto decir que la disfruté, más allá de lo puramente estilístico. Con todo, no puedo dejar de recomendar un libro que me hizo sentir tantas cosas tan diferentes.
lunes, 27 de julio de 2026
Contrarreseña: En busca del tiempo perdido VI. La fugitiva, de Marcel Proust
Título original: Albertine disparue
Traducción: Consuelo Bergés
Año de publicación: 1927
Valoración: Se deja leer
Hacía mucho que no leía un libro con un protagonista tan despreciable. Venía de leer los libros anteriores de la "saga" y, aunque tienen sus altibajos, concuerdo con las reseñas anteriores en que son obras maestras. Sin embargo, este libro lo sufrí. Pero, pues, ya que después de este solo queda uno más, no pensaba quedarme a medias.
Me ahorraré el argumento porque está muy bien presentado en la reseña original, la cual pueden leer aquí y luego regresar a terminar de leer esta.
Si ya de por sí sabemos que el protagonista de este culebrón tiene la madurez emocional de un niño de diez años, al presentársele una verdadera crisis (y no que su mamá no le vaya a dar el beso de buenas noches), presenciamos cómo afloran el narcisismo y la cobardía de este niño de papi.
Primero, el protagonista, a quien de ahora en adelante me referiré como Marcelito, nos platica lo mucho que sufre por el abandono de su concubina, la tal Albeghtín, a quien rechazaba, menospreciaba y pensaba abandonar. Pero, como se le adelantaron y lo dejaron primero, sufre a más no poder.
Segundo, Albertine muere (el único castigo que se merecía por dejar a nuestro héroe) en un accidente absurdo. Y Marcelito, en lugar de tener alguna revelación que impacte su carácter, nos suelta frases increíbles tales como: «Si Albertine no me hubiera conocido, tal vez aún seguiría viva y yo no estaría sufriendo tanto». Lo único que le importa a Marcelito de la muerte de Albertine es cuánto le afecta a él y que ya no será posible confirmar sus sospechas sobre las relaciones lésbicas de ella, lo que nos lleva al tercer punto.
Marcelito, el homosexual reprimido, nos narra lo mucho que desprecia las aberrantes relaciones que su Albertine pudo o no haber mantenido con otras damas de su círculo. Sin embargo, debido a que, ¡ups!, está muerta, no podrá confrontarla al respecto y tendrá que ir de rastrero a cuestionar a cualquiera que pueda saber algo sobre las aventuras sáficas de su examante, con el único objetivo de aliviar sus celos.
Por otro lado, a pesar de rechazar sin concesiones las relaciones lésbicas de las damas comme il faut, Marcelito no tuvo reparos en contarnos con lujo de detalle las relaciones homosexuales que un tal Monsieur de Charlus mantiene con jovencitos, asunto al que le dedica cientos de pa... ginas.
En conclusión, La fugitiva me resultó exasperante. Nos vemos obligados a quedarnos encerrados durante cientos de páginas en la cabeza de alguien mezquino, celoso, hipócrita y profundamente incapaz de amar sin poseer. Proust retrata con una precisión casi insoportable esa forma de duelo que nace nada más y nada menos que del orgullo herido.
Fuera de lo anterior, el libro está escrito por Marcel Proust: impecable.
domingo, 26 de julio de 2026
Xavier Mas Craviotto: La llum subterrània
Título original: La llum subterrània
Traducción: sin traducción al castellano en el momento de publicar esta reseña
Año de publicación: 2023
Valoración: entre recomendable y muy recomendable
sábado, 25 de julio de 2026
Reseña + Entrevista: Entre las hojas escondido de David Muñoz Mateos
Año de publicación: 2026
Valoración: Está muy bien
Hoy nos acercamos a la España vaciada. Y lo hacemos de la mano de David Muñoz Mateos, quien nos lleva a su Zamora natal (más concretamente a la Sierra de la Culebra, ya en la frontera con Portugal) para contarnos la biografía de Samuel, niño feral* convertido en lobo solitario que contempla desde lejos, y casi con recelo, a la manada.
Esta vendría a ser la sinopsis de la novela, pero toda sinopsis tiende a ser reduccionista y el caso de Entre las hojas escondido no es ninguna excepción. De hecho, creo que la novela de Muñoz Mateos es una historia de marginación y abandono, sí, pero también una historia de utopías abandonadas, un acercamiento al misterio de lo desconocido o un intento de entender las contradicciones propias y ajenas.
Rescato de los anteriores párrafos "propias y ajenas" y "frontera":
- "Propias y ajenas" porque en este texto está Samuel Carvalho, protagonista absoluto, pero también un narrador que tiene mucho del propio autor y que se acerca, pasados los años, a un Samuel que despierta en él fascinación, compasión, envidia e incomprensión. Ese acercamiento permitirá al narrador descubrirse a sí mismo y efectuar una interesante (re)lectura del pasado.
- "Frontera" porque Samuel y el narrador juegan en un terreno entre la civilización y la barbarie, "frontera" porque Muñoz Mateos se mueve entre la biografía, la novela, el ensayo o el reportaje periodístico y "frontera" porque la narración oscila entre un pasado y un presente no del todo claros. Ahora me explico.
- El trabajo con el personaje de Samuel y, en especial, con su lenguaje. Partiendo de la base de que me parece acertado dar voz a este tipo de personajes, se corre el riesgo de que esa voz no sea "creíble" o que sea demasiado similar a la de cualquier otro personaje. En este caso, Samuel tiene un importante desorden sintáctico, una gramática nerviosa y torrencial y ausencia total de orden cronológico (o digamos que vive en un eterno presente). Estos tres elementos hacen de él un personaje confuso y contradictorio, un ser que se mueve en el tiempo y el espacio como si las leyes (las espaciotemporales y las restantes) no fuesen con él.
- La hibridación genérica. Entre las hojas escondido es una novela, indudablemente. Pero tiene una vertiente ensayística que va desde lo histórico (breve recorrido por la historia de los niños ferales) hasta lo pedagógico que engarza perfectamente con la ficción, al tiempo que la oxigena.
- La utilización de diversas dualidades para articular la novela (campo / ciudad, Samuel / narrador, padres del narrador o Aurora y Julián / cazadores) y de ciertas simbologías para ahondar en esas dualidades.
- Su lado sensorial. La acción transcurre, fundamentalmente, en la Sierra y eso se hace notar. Sirva un ejemplo: "...primero entre arbustos de apariencia geológica a la luz de la luna y, poco después, casi a tientas, sobre el manto de acículas que alfombraba un pinar tupido, aspirando en el aire helado el olor de la resina y de la tierra húmeda".






