lunes, 17 de agosto de 2026

Doris Lessing: El cuaderno dorado

Idioma original: inglés
Título original: The Golden Notebook
Año de publicación: 1962
Traducción: Helena Valentí
Valoración: casi imprescindible

De esta novela se pueden decir muchas cosas y quizás todas válidas: novela psicológica, feminista, marxista, crítica también con las corrientes mencionadas, un complejo poliédrico de personajes contradictorios que hacen y deshacen página tras página, sin observar una (marcada) lógica o desarrollo en sus actos hasta recién los últimos capítulos, y eso solo con la protagonista. Para ser publicada en los años sesenta, se observa, a nivel superficial, una libertad extremada para todas las acciones y pensamientos, como si no existiera consecuencias, pero a la vez, en un nivel subterráneo, estas mismas acciones y pensamientos revelan la profunda necesidad de despojarse de las cadenas de la sociedad, sin lograrlo apenas, y hasta encontrando en esa rigidez un cierto confort para enfrentar y/o asimilar la alienación personal y social.

Pero antes de profundizar, abordemos primero el argumento de esta novela (que funciona como uno de los mejores ejemplos de novelas-dentro de-novelas): Anna Wulf, escritora de cierto renombre por Las fronteras de la guerra, que le permite un sustento relativamente cómodo con su hija Janet (nacida de una relación con un compañero comunista en la que nunca hubo amor), vive con Molly, una actriz de teatro, y su hijo Tommy, un muchacho taciturno que a lo largo de la novela probará adoptar distintas máscaras para encajar, sin que ninguna le sirva, y protagonista de casi todas las escenas incómodas (no por destapar trapos sucios, sino por su actitud volada en los diálogos, de los que nunca sabremos bien el objetivo de ellos). Molly tiene un ex-marido, Richard, que constantemente trata de reclutar a Tommy y de hacer que pruebe un poco más de vida (más que nada empresarial), alejada de la mirada hippie e izquierdista que comparten tanto Molly como su compañera Anna.

Este arranque, contenido bajo el subtítulo de Mujeres libres, es dificultoso a pesar de ser prácticamente una obra de teatro, ya que apenas hay descripción y sí puro diálogo. Lo que en principio parece tratarse de la relación entre Molly y Richard bajo las dualidades de dependencia/liberación, capitalismo/comunismo, hombre/mujer, se revela como un compendio de cinco partes repartidas a lo largo de la novela, y que en realidad funcionan como pausa y bajada a tierra de la verdadera historia: la de los cuadernos de Anna Wulf, que, al sentirse fragmentada en su personalidad y visión del mundo, dando tumbos con los hombres y nunca satisfecha con las sesiones de terapia ni las historias que inventa, divide sus pensamientos en diversos cuadernos, representados cada uno con un color: así, uno  significa la parte política, otro las posibles historias que podrían llegar a convertirse en una novela, otro la parte cotidiana de Anna, casi un diario, otro las sesiones con la terapeuta, otro con recortes de periódicos para destacar los hechos acontecidos en el resto del mundo, y que le sirven un poco para sacar la cabeza del ombligo. Estos cuadernos son largos y comprenden lo central de la novela; es lo que nos permite a Anna y por qué hace lo que hace. Acá se encuentra de todo, desde el pensamiento más abyecto (y al que seguro más de uno le sorprende que Lessing haya ido tan lejos, sin ningún tipo de tapujos y a costa de acarrearle muchas críticas) hasta las páginas más tristes y resignadas sobre la posibilidad de una revolución en una ciudad en el sur africano.

A partir de acá, cada lector puede preferir un tipo de cuaderno. A mí, el que más me sedujo, es esa invención (y trasposición de la vida de Anna) de una historia en donde una novelista se enamora de un casado, y en el transcurso de esa relación se dan reflexiones brillantes, arrolladoras, sobre el amor, sobre las reacciones de hombres y mujeres, sobre la naturaleza original o pervertida de ellas, todo esto mientras aprendemos, en la parte de Mujeres libres, lo que ocurre en realidad con Anna y cómo procesa ella el impacto de lo vivido (la relación con Molly, con Tommy, con Richard, con otros hombres en los que no puede encontrar su felicidad). Otro cuaderno interesante es donde transcribe todas las excusas que pone Anna para que no conviertan su novela exitosa en una película, mostrando que los mandatarios no entienden la novela y la quieren simplificar en una simple historia de (no) amor, que lo es, pero que es de todo menos simple. En contraposición, la parte de los sueños y la terapeuta se me hizo pesada, pero entiendo que es propio de la época en la que se escribió la novela, cuando los sueños representaban inherentemente la personalidad del escritor y sus personajes.

Es por eso que explicar el título de la novela sería incurrir en un adelanto clave de la novela; el porqué del cuaderno dorado se devela casi al final, y viene a representar el clímax de la trama; tanto Anna como sus lectores (nosotros) muestran su plenitud solo cuando se han leído y analizado cada sección del alma de Anna. Lessing nos dice que no somos ni lo uno ni lo otro, y el que quiera reducirnos a una simple etiqueta se equivoca profundamente. A medida que avanzamos, vemos a Anna cada vez más frustrada con las posiciones adoptadas de hace años, la vemos lidiar con la culpa que supone enfrentarse a lo que uno cree o creía, la vemos en la disyuntiva de elegir la soledad o la compañía, aun cuando esta compañía sea interesada o descuidada o simplemente mediocre.

¿Por qué no es un imprescindible, a pesar de que lo merecería? Porque no deja de ser una novela de ideas más que de personajes. Si bien la transformación de Anna puede transformarnos (sobre todo al final, luego de varias páginas áridas en las que parece que Lessing pierde el control de la historia), el resto de los personajes están construidos sobre cierta función y premisa para demostrarnos algo, atados a la intención de la narradora mas que a sus propias vidas, y ahí el lector puede concordar o no con la visión de Lessing sobre lo que representan esos personajes en el mundo, pero difícilmente alcancen a conmovernos. De todas formas, es un novelón, de ambición y prosa superior a casi todo lo escrito, y del cual se nota que la autora plasmó todo lo que tenía en un intento de cambiar la realidad, a pesar de que muchas veces, en el mamotreto que es el libro, se vea resignada a aceptar que no logrará hacerlo. Pero conmigo lo hizo. Y esta, entonces, es una de las lecturas del año.

Más de Doris Lessing acá

domingo, 16 de agosto de 2026

Anne Plantagenet. Desaparición inquietante de una mujer de cincuenta y seis años

 

Idioma original: francés

Título original: Disparition inquiétante d'une femme de 56 ans

Año de publicación: 2024

Traducción: Juan Vivanco

Valoración: muy recomendable

Una razón más por la que uno ha de vagar entre pasillos en las librerías o en las bibliotecas sin sentido y sin prejuicios. Encontrarme con un excelente texto como éste, que ha resultado ser una de las mejores lecturas de los últimos tiempos. Plantagenet sabe conjugar a la percepción las perspectivas para afrontar una situación muy delicada. Porque este libro habla de una persona con la que la autora demuestra una cierta afinidad, desde sus primeras páginas. 

Letizia Storti, empleada en una fábrica de medicamentos en una población francesa, mujer de origen italiano que, en su mediana edad, se encuentra en ese gris anonimato, tras haber sufrido en el pasado discriminación por la condición (inmigrante, incapacitada) de su madre. Accede a un modesto acceso de fama cuando, tras acudir a varios casting, es seleccionada para un modesto papel en una película. En ese papel representará algo muy cercano a su realidad. Será una activa integrante en unas protestas laborales, en una encarnizada lucha (en la ficción, luego la realidad le procurará algo parecido) entre empresa y trabajadores, para evitar el cierre de una fábrica. 

Es a través de ese contacto como Letizia traba cierta amistad con la autora. Que, sin ser una relación intensa o continua, va sabiendo de ella, de como su existencia tras ese leve acceso a algo parecido a un sueño personal va entrando en una espiral de desesperación, que acaban, apenas unos años tras ese papel, y tras varios intentos, con el suicidio de Letizia. 

Pero esto no se trata de recrear morbo ni de ensañarse en los hechos per se. Plantagenet traza un colosal retrato que es extrapolable en muchos sentidos. Sobre todo desde la perspectiva de la dinámica de clases: Storti es una mujer que se enfrenta por igual a una corporación y a un entorno que ha tomado una actitud de pasividad hostil cruel y matizada. Ha representado a sus compañeros en reivindicaciones sindicales porque sus principios han prevalecido sobre cualquier actitud egoísta. Ha sido silenciada e ignorada. Y su participación en la película ha representado un respiro, una ruptura con una situación que la está aniquilando lentamente. Luego, por diversas cuestiones, ha languidecido y ha sido ignorada y dejada de lado.

Magnífico retrato que, tristemente, es aplicable a muchas más personas de las que nos parece.

sábado, 15 de agosto de 2026

Colaboración: Gertrudis y Claudio, de John Updike

Idioma original: Inglés

Título original: Gertrude and Claudius

Traducción: Jordi Fibla

Año de publicación: 2000

Valoración: Está bien


Siempre tuve ganas de leer a John Updike, y por fin me he puesto a ello. Aunque no sé si he empezado por su mejor obra. ¡Y eso que la cosa prometía! Porque se trata nada menos que de la precuela de Hamlet, la celebérrima obra shakesperiana. Pero no consigue el autor que su propuesta despegue. 

(A continuación haré un resumen de la trama de la novela; si no conocen la obra de Shakespeare, aviso de que este resumen trae spoilers.)

Gertrudis y Claudio son, respectivamente, la madre del príncipe Hamlet y el hermano de su padre, y la novela que nos ocupa, como es de esperar, trata de ellos. La historia comienza con una Gertrudis muy joven a la que su padre, rey de Dinamarca, casa con un príncipe en un matrimonio claramente político. La unión es fructífera y la pareja tiene un hijo, Hamlet. Sin embargo, Gertrudis no ama a su marido. En realidad, durante buena parte del libro, Gertrudis no ama a nadie, ni siquiera a su pequeño. No obstante, su vida en el palacio de Elsinor transcurre de manera apacible, aunque monótona.   

Claudio es el cuñado de Gertrudis, y lleva una existencia opuesta: viaja constantemente por tierras lejanas, conociendo culturas exóticas, y volviendo a Dinamarca solo de vez en cuando para cumplir con sus obligaciones administrativas. En estos regresos suyos, comparte sus andanzas con la reina, que en su aislada soledad le escucha con avidez y curiosidad.

Poco a poco, como es previsible, Claudio y Gertrudis se van acercando, hasta el punto en que descubren que entre ellos hay amor. Los dos son cautelosos, conscientes de lo difícil de su situación, y no será hasta su madurez cuando se dejen llevar por sus sentimientos. A la vejez, viruelas. 

Después de un tiempo, el rey descubre que su esposa le es infiel con su hermano, lo cual lleva a que este decida asesinarle. La novela, en fin, termina con la boda de Gertrudis y Claudio, que es el punto de partida de la obra de Shakespeare. 

El libro, de poco más de 200 páginas, está estructurado en tres partes, correspondientes a distintas etapas de la vida de sus personajes. La primera se centra en el arreglo y el desarrollo del matrimonio de Gertrudis, y es bastante lenta. El ritmo cambia cuando aparece Claudio, en la segunda parte, y de repente es hasta precipitado. Y llegamos así a la tercera y última parte, que es muy corta, casi apresurada. 

En cada parte, los nombres de los protagonistas son diferentes: primero son arcaicos, luego se van modernizando, y finalmente se latinizan y coinciden con los del Hamlet de Shakespeare. Imagino que el autor pretende con esto (re)contextualizar la historia en la Escandinavia medieval, pero en mi opinión lo que consigue, aparte de parecer un poco pretencioso, es que el paso de una etapa a otra resulte poco fluido. Tampoco ayuda que el estilo narrativo sea algo ostentoso y con muchas florituras (lo que los anglosajones llaman “prosa violeta”; qué curioso el uso de colores en clasificaciones literarias, ¿no?). 

La narración, en tercera persona y por un narrador omnisciente, se ocupa sobre todo de Gertrudis y sus sentimientos: conoceremos sus dudas, sus anhelos y sus frustraciones. De otros personajes, especialmente de Claudio, conoceremos algo también; de los dos Hamlets, padre e hijo, sabremos muy poco, sorprendentemente. 

La idea de humanizar a estos personajes es interesante, pero los personajes en sí mismos no terminan de serlo: uno tiene la impresión de que son superficiales, gente rica que se aburre y se complica la vida. Pfff. A mí la novela me pareció un cruce entre El amante de Lady Chatterley y El león en invierno, pero sin alcanzar la profundidad de ninguna de las dos. 

Gertrudis y Claudio quiere ser demasiadas cosas a la vez – ejercicio académico, cuento erótico, revisión de un clásico, novela histórica – y al final no se sabe qué es. Con todo, diría que el libro vale la pena por lo curioso de la propuesta: después de leerlo, la historia contada por Shakespeare se ve con otros ojos. Por eso, está bien. Pero poco más.

Firmado: Yaiza P.


También de John Updike reseñado en ULADCorre, ConejoTerrorista

viernes, 14 de agosto de 2026

Frode Grytten: El día que Nils Vik murió

Idioma original: noruego
Título original: Den dagen Nils Vik døde
Traducción: Alexandra Pujol Skjønhaug en catalán para L'altra editorial y Mariana Windingland en castellano para Anagrama
Año de publicación: 2023
Valoración: está bien


Hablemos de los inicios de los libros y su impacto, porque este libro empieza con una frase que sintetiza lo que será la novela: «a las cinco y cuarto de la mañana, Nils Vik abrió los ojos, y el último día de su vida empezó». A partir de ahí, el autor noruego Frode Grytten despliega una breve novela consistente en cómo despedirse de la vida a través del reencuentro con la misma en forma de recuerdos y actos de ternura. De esta manera, inicia su último día, por la mañana, el momento del día en que todo empieza, aunque para él, lo único que empieza es su final.

Con esta premisa clara y diáfana, el autor nos introduce al que será el personaje principal, Nils Vik, una persona de edad avanzada que vive solo en una casa llena de recuerdos, pues han vivido en ella tres generaciones. Así, en el que será el último día de su vida, Nils deja una nota a sus hijas indicando que se va de casa y que ya no volverá. Con este propósito, se levanta con la determinación de que este sea su último día de vida. Y todas y cada una de las acciones que llevará a cabo tienen como voluntad convertir esos aparentemente nimios gestos en pequeñas despedidas de la que han constituido la cotidianeidad de su vida. Por ello, Nils coge el coche y emprende la ruta hacia el fiordo, punto de partida y fin de su existencia.

A nivel estilístico, hay ciertos tintes en la historia y el tono que hacen que Grytten me recuerde a Fosse y su obra de teatro «Soy el viento», en esa huida hacia el fiordo como último viaje, en la oscuridad de la noche, abriéndose al mar como se abre uno a la muerte. Y también las compañías en tal viaje, que van asomando en apariencia de formas fantasmales, oníricas, a medio camino entre la imaginación y una realidad que se sabe que no es posible: su entorno más íntimo acercándose a él para acompañarle, para cobijarle, para mostrarle que no está solo en esa despedida, en ese último viaje, en la transición definitiva e irreversible hacia el final de la vida. Hay muchos ecos de Fosse en ello, aunque el tono aquí es más esperanzador, más luminoso, más limpio y alentador. No encontramos en este texto un gran pesar sino un agradecimiento a la vida, a todos y cada uno de los detalles y los momentos (incluso más efímeros o ínfimos) vividos. Porque esta novela es la constatación de que la vida la forman las pequeñas cosas, esos rituales que acompañan una realidad que de otra forma olvidaríamos, esa reiteración de acciones que nos anclan a la vida y nos recuerdan de manera clara e irrefutable quienes somos y donde pertenecemos. Es así, como a través de los recuerdos de las personas que han conformado su vida y en gran parte de las personas que ha transportado con el ferry que conocemos sus particulares vivencias, vamos descubriendo la personalidad y la vida de Nils. 

A pesar del prometedor enfoque y valioso propósito, el resultado no acaba de ser el esperado pues la incesante sucesión de personajes y su corta presencia en el relato provoca que cueste entrar en ninguna historia o empatizar con cualquiera de ellos. No existe apenas relación entre ellos y la interacción con Nils que recuerda es tan corta y efímera que parecen fragmentos que aparecen de manera fugaz, pero sin dejar un claro poso. Así, el libro podría ocupar doscientes páginas o mil y nos aportaría prácticamente lo mismo porque, además, ninguna de esos personajes parece tener más peso o interés que los demás. 

Afirma el protagonista en su último trayecto que «los muertos (…) casi se han convertido en una sola criatura, un solo ser. No se mueven, pero están vivos, pertenecen al pasado, pero existen ahora y aquí» y eso es algo que no debemos olvidar, pues aquellos que han formado parte de nuestras vidas siguen presentes en nosotros, y es de justicia que les hagamos un hueco en nuestro interior y los mantengamos vivos, de vez en cuando, cuando su recuerdo ya no nos cause dolor sino una afable y cálida compañía.

jueves, 13 de agosto de 2026

2*1: Kabluna. Mi vida entre los inuits de Gontran de Poncins y La hija del gran invierno de Isabelle Autissier

Podría decir que esta reseña 2*1 obedece a la temática común de los libros (el mundo inuit), a la nacionalidad de los autores (francesa) o al hecho de compartir traductor (Íñigo Jáuregui), pero estaría faltando a la verdad. El verdadero motivo de este 2*1 tiene nombre y apellidos: Knud Rasmussen, uno de mis exploradores polares favoritos. Y ahora me explico.

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Idioma original: Francés 
Título original: Kabloona
Año de publicación: 1941
Traducción: Íñigo Jáuregui
Valoración: Recomendable

Quienes sigáis el blog desde hace tiempo y tengáis, además, buena memoria recordaréis la reseña de De la Groenlandia al Pacífico, libro en el que Knud Rasmussen narraba la Quinta Expedición Thule, un recorrido por la cultura material e intelectual de los pueblos inuit en busca de los lazos que unían a los diferentes grupos y poblaciones. 

Algo similar, a menor escala y con objetivos menos ambiciosos, es lo que hizo Gontran de Poncins en 1938. Y así, el francés convivió con diversas comunidades inuit y con los pocos occidentales que andaban por la zona, ya fuera en misión comercial o evangelizadora.

Por lo tanto, el libro de Poncins es menos exhaustivo y más accesible para el publico en general que el de Rasmussen. Obviamente, encontraremos en el algo de antropología (o etnografía, que dicen los franchutes) en la observación por parte del autor de las técnicas de caza y pesca, de las formas de organización social, económica y familiar, de las leyendas y supersticiones inuit, de su vestimenta y herramientas, etc. Pero siempre de una forma más "ligera" que la de Rasmussen, lo cual no es necesariamente malo, ojo.

De hecho, creo que son otros los aspectos más destacables del texto. En concreto, estos tres:
  1. La evolución de la mirada de Poncins. La persona que llega a la Isla del Rey Guillermo no es la misma que, 18 meses después, deja el Ártico y el inicial desprecio (salvajes, guarros, etc) por los inuit se convierte en reconocimiento y admiración por su adaptación al medio, por su simbiosis con la naturaleza, por su orgullo, por su infinita amabilidad. Importante lección para tanto eurocentrista convencido. Así, llega a escribir Cuanto más convivo con estas gentes, más siento que me transformo y adapto a su modo de vida. Ya no critico, sino acepto.
  2. Su evidente voluntad literaria, que se observa especialmente en la poética que mirada que Poncins lanza al paisaje y a sus cambios estacionales.
  3. Las fotografías y dibujos que acompañan al texto. Deliciosas aquellas, complementarias al lado antropológico del texto estas.
En resumen, buena opción para quien desee adentrarse en el mundo inuit y en los viajes polares. 

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Idioma original: Francés
Título original: La fille du grand hiver
Año de publicación: 2025
Traducción: Íñigo Jáuregui
Valoración: Recomendable

En este caso, la relación de La hija del gran invierno con Rasmussen está en que Arnarulunguaq, personaje protagonista de la novela, fue una de las dos inuit que completaron la ya citada Quinta Expedición Thule (el otro fue Miteq, primo de Arnrulunguaq).

Estamos, por tanto, ante la biografía novelada de uno de los muchísimos personajes (femeninos, normalmente) olvidados por la historia oficial y eclipsados por los grandes nombres. Ya sabéis, lo del poema de Bertlod Brecht Fragen eines lesenden Arbeiters.

Y está genial, poner sobre la mesa el nombre de todas estas mujeres. Es de justicia, por supuesto, y es algo que hay que reconocer a Autissier.

También hay que reconocer a la autora el trabajo de documentación. Uno que tiene en las estanterías unos cuantos libros de viajes polares reconoce ese trabajo, pero creo que la autora carga demasiado la novela sobre ese lado histórico / antropológico desaprovechando, en cierta forma, el potencial del personaje.

Así, aparecen en el libro los primeros contactos con los occidentales, el nacimiento de la sociedad de consumo, la aparición de las clases sociales en una sociedad semiasamblearia como la inuit, los cambios en las mentalidades, los choques, etc. El problema está en que las dudas o replanteamientos que estas situaciones pueden provocar en Arnarulunguaq son poco más que insinuados (Siente como si estuviera cruzando un inmenso vado, lejos de una orilla y todavía incapaz de avistar la otra).

Lo anterior no significa, sin embargo, un completo desaprovechamiento del personaje. Su evolución de niña a casi antropóloga / antropóloga amateur creo que está bien conseguida y, precisamente por eso, me apena lo comentado en el párrafo anterior. Quizá se deba a un excesivo respeto por el personaje, no lo sé. Pero si hacemos ficción, juguemos con la ficción, ¿no?

Aún así, ya digo que La hija del gran invierno tiene virtudes suficientes para hacer de su lectura algo agradable y disfrutable. Además, con estos calores del verano 2026 no nos vendrá nada más irnos a Thule, aunque sea en la ficción.


miércoles, 12 de agosto de 2026

Nieves Mories: La noche para las de la noche

Idioma original: Español
Año de publicación: 2026
Valoración: Recomendable (con matices)

El nombre de Nieves Mories aparece de vez en cuando en mi periplo lector. Siempre lo hace encabezando ficciones adscritas al género de terror redactadas con una prosa cuidada y sensible, que rezuman ideas frescas, abundan en imágenes indelebles y son atravesadas por personajes llenos de claroscuros.

La noche para las de la noche es la tercera novela de la autora que leo. Si bien no me ha gustado tanto como Agujeros de sol ni tiene el arrojo y ambición de la coescrita junto a Francisco Jota-Pérez Modulorama, ostenta una calidad indudable. Asimismo es, como casi todas las ficciones de Mories, sugerente y densa sin pecar de rebuscada o espesa.

La noche para las de la noche transcurre en Castralba, un pueblo de la España vaciada sometido por el calor inclemente, rodeado de paisajes hostiles y habitado por presencias ominosas. Un día, Diana aterriza en él, víctima de una grave insolación. Pero resulta esta mujer no es la típica urbanita extraviada, cosa que los dos lugareños que la acojen para tratarla parecen saber mejor que ella.

En La noche para las de la noche, Mories ofrece su aportación al género del "folk horror". Evidentemente, dicha aportación se realiza desde una perspectiva castiza, diferente a la habitual, propia de los anglófonos; además, en dicha aportación hay algo de crítica al terror rural, pero ésta carece de distanciamiento cínico o superioridad, e incluso roza putualmente la autoparodida.

El argumento de La noche para las de la noche se narra desde cuatro puntos de vista distintos, tres de ellos apegados a cada uno de sus protagonistas y el último de dudosa procedencia. Esto permite que, a nivel estructural, la información se dosifique según Mories pretende, y que a nivel estilístico haya cierta variedad.

La solvencia literaria de Mories queda plasmada en en el dibujo de un par de escenas horroríficas y en la magnífica descripción, en los últimos compases de la novela, del progresivo abandono de Castralba. También en el despliegue de un buen misterio, algo hermético pero satisfactoriamente desarrollado, y en la composición de un elenco tan simple como eficaz.

De modo que La noche para las de la noche es una muestra del buen hacer de Mories. Quizá la lentitud y opacidad de la novela se le atragantará a más de uno; sin embargo, estoy convencido de que los amantes del terror que se armen de paciencia y se esfuerzen por desvelarla valorararán su atmósfera, su imaginería y determinadas secuencias.


También de Nieves Mories en ULAD: Aquí

martes, 11 de agosto de 2026

Brian Azzarello & Eduardo Risso: "Mooshine integral"

Idioma original: inglés

Título original: Moonshine: The Complete Collection

Año de publicación: entre 2017 y 2021, por entregas (28). 2023 como recopilación integral.

Traducción: Diego de los Santos

Valoración: muy recomendable

"Moonshine" significa en inglés el brillo o  la luz de la luna, pero también es una manera de llamar al alcohol destilado ilegalmente, pues por lo general se solía fabricar de noche, más aún en los  EE.UU. de la época de la Ley Seca, que es cuando se desarrolla la historia que nos cuenta este cómic. Una época en la que los gángsteres se hicieron de oro vendiendo bebercio al sediento personal, pero claro, de algún lugar tenían que sacarlo... En este caso, el mafioso Joe Masseria manda a sus chicos a las montañas de Virginia para conseguir el suministro del whiskey fabricado por los Holt, una familia de hillbillies bastante cazurros con sus cosas, por lo que los gángsteres de Nueva York se ven obligados a convencer al patriarca Hiram por las buenas o por las malas...

Pero el título también hay que interpretarlo literalmente, como la luz de luna que puede tener efectos imprevistosa en ciertas criaturas. Como, por ejemplo, sobre los licántropos, hombres lobo o, ya que nos las tenemos con mafiosos, lupi mannari. De cuya maldición, básicamente, es de lo que trata esta historia, aunque no sólo; también encontramos fantasmas, zombies, vudú y asesinos en serie... Todo un festival del terror que anima una serie de cómics obviamente no apta para el público infantil -aparte de cualquier otra circunstancia, porque aquí el gore es bastante explícito- y que resulta, en cambio, todo un disfrute para los seguidores de este género, así como del género negro, en su versión más clásica (además de gángsters, mujeres fatales, antihéroes, pasiones desesperadas y todo eso). Como quien esto escribe es fan de ambas cosas, terror y noir -incluso del toque splatter-,  podéis imaginar lo bien que me lo he pasado con este libro...

Una historia dividida en 28 capítulos que, a pesar de su extensión -680 páginas en total-, de desarrollarse en diferentes escenarios: de los Apalaches a Nueva York pasando por Luisiana y Cleveland, y un montón de personajes -algunos reales, como Masseria, Lucky Luciano y Elliot Ness-conserva una meritoria unidad y coherencia desde el principio hasta el final, si bien es cierto que la podríamos dividir en cuatro partes diferenciadas, de unos seis capítulos o entregas cada una -un poco más larga la última, pues incluye el colofón final-; ya digo que ambientadas en diferentes lugares de Estados Unidos y con personajes que se repiten y otros que no, pero que en ningún momento pierden la hilazón entre unas partes y otras. Además, por supuesto, de que todas tienen el mismo protagonista: el desventurado Lou Pirlo o Lou el Guapo, torturado y maldito, pero inevitablemente humano en su afán por someter siempre infortunados errores y ceder a sus debilidades; resulta imposible no tenrle simpatía, en suma... Todo ello constituye un guión de Brian Azzarello estupendo, muy trabajado, y con personajes y escenas memorables (me parece de lo más idóneo para adaptarlo a una serie de televisión de esas que luego lo petan en Netflix o HBO... si bien quizás habría que rebajar un poco la carga truculenta. Aunque cosas peores pueden verse, por otro lado).

Y si el guión es bastante notable, las ilustraciones ya merecen matrícula de honor. Magníficos dibujos del argentino Eduardo Risso , que no dejan de maravillar una página tras otra, y  apuesto aque no resulta fácil mantener el nivel en un cómic de semejante extensión, pero él lo consigue e incluso se supera viñeta a viñeta. Muestra además una gran destreza, tanto en los encuadres utilizados en cada plano como en la planificación de las páginas, sin olvidar el magistral uso que hace del color y que, sin estridencias consigue crear la ambientación más adecuada tanto para los momentos terroríficos como los de tensión o las escenas de acción -pues hay un montón de éstas, tiroteos incluidos, cómo no-; el estilo, por otra parte, recuerda bastante al Torpedo 1936 del enorme Jordi Bernet, aunque aquí el efecto dramático (dramático-humorístico, en realidad) se ve muy matizado por el color. A veces para resaltarlo, ciertamente... En cualquier caso, una auténtic gozada para la vista