jueves, 11 de diciembre de 2025

Malcolm Lowry: Ultramarina

Idioma original: inglés

Título original: Ultramarine

Traducción: Jaime Zulaika

Año de publicación: 1933

Valoración: Se deja leer

 

Es admirable hasta qué punto nos fascinan las aventuras marítimas, no digamos en medios audiovisuales, pero también en el mundo de los libros la literatura oceánica ocupa seguramente miles de volúmenes de todas las épocas y bajo todos los enfoques. Debe ser la vulnerabilidad del navío, un puntito minúsculo perdido en la inmensidad del mar, azotado a veces por tempestades monstruosas, el aislamiento de los viajeros, las distancias que en otras épocas solo podían medirse en meses, la aventura de descubrimientos insólitos.

Pues he aquí que Malcolm Lowry, autor británico más famoso por su novela Bajo el volcán, con notables problemas con el alcohol y tendencias autodestructivas, escribe su primera obra con solo veinticuatro años, justamente sobre su experiencia en un viaje de diez meses en un carguero. El joven burgués Lowry, que ya apuntaba hacia la insatisfacción permanente y las tormentas interiores, se embarca sin más motivo que vivir algo intenso, la intención de  descubrir quizá más cosas de sí mismo que de latitudes exóticas, y probarse en un medio duro, rodeado por gentes curtidas que de inmediato le desprecian porque ha hecho perder su trabajo a otro aprendiz, y su padre le ha llevado a los muelles en un lujoso automóvil.

La principal peculiaridad del libro es que realmente se parece poco a todo lo demás que conocemos de esa literatura marinera: no sabemos cuál es la trayectoria del viaje (apenas que recala en un par de puertos asiáticos), ni tenemos noticia de acontecimientos relevantes (la tormenta, situaciones de peligro o incertidumbre, movidas entre la tripulación), ni parecen interesar demasiado reflexiones en torno a  los paisajes, la soledad, el aburrimiento, el miedo o la excitación derivados de la distancia, la perspectiva del regreso, cuestiones que parecerían oportunas en estas circunstancias.

Lo único que ocupa la mente de Dana Hilliot (protagonista y trasunto del autor) son tres cosas:

  • Su novia Janet, relación de toda la vida, en la que piensa a todas horas. La añora, recuerda su perfume, su voz, escenas vividas, paisajes compartidos. Amor romántico, total, incondicional.
  • Las escalas en los puertos ofrecen sexo a mansalva, el tópico de los sórdidos burdeles para marineros. Hilliot se resiste porque piensa siempre en Janet, aunque la tentación es muy fuerte. La otra opción de desparrame es el alcohol en cantidades sobrehumanas, un problema que el propio Lowry llevaba encima como queda dicho.
  • Ganarse el respeto de la tripulación era la obsesión permanente del joven. A veces se acobarda, y otras se decide a mostrarse temerario o brutal para impresionar a sus compañeros

Del resto del viaje, como decía antes, no nos llegan apenas noticias, porque a Lowry tampoco parece interesarle demasiado. De manera que el relato se resuelve entre largas reflexiones (recuerdos, deseos) en torno a la amada, y un interminable registro de charlas entre marineros, conversaciones medio interrumpidas mientras se juega una partida de algo, maldiciones y proyectos de juergas en el próximo puerto, batallitas de otras épocas y otras naves, todo entremezclado hasta parecer una sola voz, un sonido de fondo emitido por individuos que forman un colectivo indistinguible.

La verdad es que este esquema de monólogos y voz coral con muy poca acción real transmite cierta sensación de sinceridad, Lowry está grabando lo que realmente le importa y uno se siente un poco en su propia piel, entiende la intensidad de sus sentimientos y su zozobra, nunca mejor dicho, al reunir lo que parecen certezas indiscutibles con una especie de ansia abstracta por algo todavía no identificado. Otra cosa es que estas sensaciones sean suficientes para sostener un relato, que es a fin de cuentas de lo que se trata. Aunque la novela no es larga, no dejan de ser demasiadas páginas de obsesiones e introspección algo monótonas que hacen que no sea fácil mantener el interés.


También de Malcolm Lowry reseñado en ULADBajo el volcán

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Theodore Sturgeon: Cuerpodivino

Idioma original: Inglés
Título original: Godbody
Año de publicación: 1986
Traducción (al catalán): Josep Sampere Martí
Valoración: No sé

Cuerpodivino es una novela corta de Theodore Sturgeon en la que el autor, vinculado por lo general a la ciencia ficción, acude al género fantástico para entregar una historia en la que el misticismo religioso va de la mano del sexo.

El argumento de Cuerpodivino es el siguiente: una figura mesiánica que tiene varios paralelismos con Jesucristo llega a una pequeña ciudad de moral conservadora de Nueva Inglaterra. El forastero, un hombre alto, corpulento y pelirojo, va totalmente desnudo, y como varios de los lugareños con los que se tope irán descubriendo, es capaz de obrar milagros, como por ejemplo sanar a las personas. Este ser sobrenatural es sabio, afable, bondadoso y abnegado. Se preocupa por los demás y tanto su presencia como sus enseñanzas ayudan a un cura, su esposa, una artista, una secretaria, un acosador sexual, un banquero y un policía a entender lo divino, el amor y la sexualidad con más naturalidad.

Como podéis apreciar, la premisa de Cuerpodivino resulta bastante curiosa. Asimismo, reconozco que su estructura coral, su prosa y sus personajes, aunque lejos de sobresalir, cumplen holgadamente. Sin embargo, el conjunto no acaba de cuajar, al menos a mi juicio. En primer lugar, porque la novela profundiza poco en el enfoque sexual, si bien admito que éste debió ser rompedor para la época en que fue escrita. También porque su desenlace, pese a intercalar satisfactoriamente a todos los personajes y sus subtramas, se antoja algo apresurado.

Poco más puedo añadir sobre Cuerpodivino. De esta lectura me quedo con su relativa rareza y la belleza puntual de ciertas escenas de sexo, descritas de forma explícita y estética sin caer en lo vulgar o afectado. A continuación un ejemplo de esto último, hallado en la página 63 de la edición de Les Males Herbes de la novela:

 Aleshores món exterior

martes, 9 de diciembre de 2025

Luis Mario: Calabobos

Idioma original
: Español (o cántabro,quizás) 
Año de publicación: 2025 
Valoración: Muy recomendable 

Una advertencia previa si se animan a leer este libro: resulta aconsejable que lo hagan provistos de chubasquero, porque la lluvia inunda las páginas de esta novela. Como dice uno de sus protagonistas: “Llueve de lao, llueve parriba. Llueve y te cala, te deja empapao. Llueve y no t´enteras de ca llovido hasta que yaa parao”. 
 
Estamos en un pueblo costero de Cantabria y, como nos indica uno de los protagonistas, salvo siete u ocho días al año llueve continuamente. Esa lluvia fina, pero persistente, de ahí lo de calabobos, condiciona las vidas de los aldeanos,  que se toman la lluvia como una especie de maldición bíblica. La otra presencia ineludible es la del mar. Los protagonistas mantienen una intensa relación de amor-odio con el mar. Dependen de él, en algunos casos para subsistir, pero son conscientes de que en cualquier momento les puede arrebatar la vida. 
 
Uno de esos días de lluvia inmisericorde desaparece una adolescente, Mariuca. Rápidamente se moviliza la familia para buscarla, especialmente su hermano, protagonista de la novela, que nos va trasladando en esa búsqueda frenética de una punta a otra del pueblo. En ese itinerario se va cruzando con otros aldeanos y salen a relucir todos los trapos sucios de una convivencia que dista mucho de ser idílica. Hay mucha violencia soterrada, odios no resueltos y envidias ancestrales que condicionan las vidas de unos y otros.
 
Para contar la historia, Luis Mario deja a un lado el lenguaje convencional, y utiliza un lenguaje en que la oralidad pasa a ser protagonista. Efectivamente, el autor trata de trasladarnos la forma de hablar habitual de los aldeanos, y en esa forma de hablar se prescinde de terminaciones, se utilizan apóstrofes, se recortan palabras, se conjugan mal los verbos, etc. Precisamente ese uso del lenguaje es una de las mayores bazas de este libro, pero hay mucho más. Luis Mario introduce muchos elementos de la mitología cántabra y tiene una forma muy poética de retratar el paisaje: el mar, las montañas, los cielos cubiertos son tan protagonistas como los habitantes del pueblo. Impagables son los cuchicheos de los mejillones con los que comienzan algunos capítulos. 
 
Sin contarles el final, sí les diré que está a la altura del resto del libro y, afortunadamente, concluye de una manera tierna y delicada una historia que, previamente, tiene muchos momentos de dolor y crueldad.

Sin duda, una de las mejores novelas de autores españoles de este año.

lunes, 8 de diciembre de 2025

Coda a la Semana de la poesía: El ritmo de las agujas del reloj de Grand Corps Malade

Idioma original: francés

Título original: Patients

Año de publicación: 2012

Traducción: Joan Riambau

Valoración: está bien (sobre todo, para fans)

No os voy a engañar, porque lo de "Coda a la semana de la Poesía", con un título tan cuqui además como El ritmo de las agujas del reloj puede dar lugar a equívocos, así que os lo diré cuanto antes: éste no es libro de poemas -pese a que sí encontramos alguno que otro-, pero está escrito por un señor que podemos considerar como un poeta (más o menos y entre otras cosas) y que nos cuenta aquí el episodio, no sé si más transcendente, aunque con bastante probabilidad el más decisivo de su vida... El título original, en francés tal vez os dé una pista: Patients, es decir, pacientes... porque sí,  queridos y queridas lectoras del blog, nos encontramos ante un libro de (HORREUR) autosuperación  y, además de la peor clases, de esos que cuentan alguna vivencia traumática para hacerle chantaje emocional al lector y éste no se sienta capaz de reconocer que el libro es una mierda decepción, aunque hasta la última célula de su ser le indique que sí... Quizá yo sea demasiado duro de corazón, pero, así por de pronto, es el tipo de libro que no tocaría ni con un palo con pincho, a no ser... a no ser por quién es su autor, claro.

Porque esto no lo ha escrito cualquier Albert Espinosa que ande por ahí, amigues, sino nada menos que Grand Corps Malade, nom de plume y de lo que no es plume de Fabien Marsaud, muchachote de la banlieue parisina -jugador de basket merced a sus casi dos metros de altura- al que, a los veinte años, una mala caída en la piscina de la colonia de vacaciones donde trabajaba le dejó tetrapléjico -incompleto, por lo que tenía la posibilidad de conseguir cierta recuperación-, de manera que se pasó muchos meses posteriores a su accidente en un centro de rehabilitación, tratando de volver a dominar su cuerpo, empezando por el dedo gordo del pie (sí, yo también me he acordado de Kill Bill al leerlo). Visto lo cual, Fabien, imposible su sueño de ser deportista de élite (o incluso deportista del montón) se volcó en su otra pasión: el rap y la poesía. Más concretamente, en el slam, variedad de competencia poética en la que los participantes tiene tres minutos para interpretar sus poemas  sobre un escenario (a nuestros lectores euskaldunes les sonará esto, sin duda,  pero la diferencia con el bertsolarismo es que aquí los poemas no siempre son improvisados y además, no es obligatorio tener las manos en los bolsillos ni detrás de la espalda). A partir de ahí y convertido en Grand Corps Malade -Corpachón Enfermo, por razones obvias-, nuestro autor de hoy se dedicó a la música (mejor dicho, al recitado con acompañamiento musical, solo o en compañía de cantantes), a doblar personajes en películas de animación, merced a su voz profunda y varonil, a escribir libros y guiones cinematográficos, y, más recientemente, a dirigir películas junto a su amigo Mehdi Idir (la última, un biopic de Charles Aznavour bastante resultón). Como se ve, GCM es un poeta, pero no sólo un poeta o uno bastante peculiar...

Por lo que respecta a este libro, el primero que escribió (y del que después se encargó del guión para adaptarlo al cine), lo que nos cuenta en él son esos meses que pasó en el primer centro de rehabilitación. Como es de suponer, buena parte del libro se centra en la aceptación de su nueva discapacidad y en el proceso de recuperación siquiera parcial de la movilidad. Es decir, autosuperación, etc. Pero eso no es el elemento central del libro y casi se diría que el autor lo trata más que nada porque, dadas las circunstancias, es imposible obviarlo. O mejor dicho: se diría que a GCM le gustaría obviar sus propias circunstancias, -algo a todas luces imposible- y centrar la narración en los demás, en aquellas personas que encontró en aquel centro y a quienes el otorga, en buena medida, el protagonismo de la historia: sus colegas Farid y Toussaint, otros pacientes como Samia, Steeve, Eddie, Fred... al igual que el personal sanitario o auxiliares de enfermería con quienes tenía trato diario y que le ayudaron a superar su situación. Esto no quiere decir que nos encontremos ante una narración edulcorada, todo buenos sentimientos y feel good; cuando alguien no le caía bien o, simplemente no estaban en sintonía, el autor no se corta en decirlo tal y como lo sentía. Por otro lado, el libro está escrito en un tono más bien funcional, casi seco, sin florituras -algo sorprendente para un poeta, quizás, si bien es cierto que la lírica de GCM lo mismo echa mano de las posibilidades más refinadas de la lengua francesa que del argot más descarnado-, lo que impide todo asomo de cursilería o sensiblería al tratar un tema que, por lo demás, puede ser proclive a esto último. El libro, sin recrearse en ello, no obstante, no nos ahorra imágenes de personas que no tiene ya posibilidad de recuperar ni el más mínimo dominio sobre su cuerpo, imágenes de grandes quemados, pacientes que se han intentado suicidar o que caen en la depresión más profunda... No es este un libro complaciente, aunque tampoco deja fuera la esperanza; simplemente, retrata la realidad -esta realidad tan cruda- tal y como es.

Para acabar, y para que vayáis conociendo otras facetas de este poeta, etc. os dejo el videoclip de un tema cantado a dueto con Camille Lellouche (bueno, en verdad la que canta es ella, porque lo de cantar tampoco es lo del amigo Fabien, il faut le dire):








domingo, 7 de diciembre de 2025

Semana de la poesía: Mientras tanto cógeme la mano de Kirmen Uribe

Idioma original: Euskera 
Título original: Selección de poemas de Bitartean heldu eskutik y del libro-disco Zaharregia. txikiegia agian
Año de publicación: 2001
Traducción: Kirmen Uribe, Gerardo Markuleta y Ana Arregi
Valoración: Bastante recomendable

Tengo los dos libros en casa: la edición en euskera de Bitartean heldu eskutik (Susa, 2001) y Mientras tanto cógeme la mano (Visor, 2004), versión bilingüe y parcial, eso sí, ya que no todos los poemas de aquel se trasladan al idioma de Cervantes, y con el añadido de algunos poemas del libro-disco Zaharregia. txikiegia agian. Hay que decidir, por tanto, qué leer y qué reseñar.

Bien, opto por la versión bilingüe, por ser la versión a la que la mayoría de nuestros lectores pueden acceder, pero leyendo los poemas en euskera, por aquello de que tengo la impresión de que buena parte del poema se queda por el camino en la traducción. No me refiero a este poemario en particular, sino a la todo la poesía traducida. Equivocada o no, es mi opinión. Dicho esto, ¡al lío!

Los poemas de Kirmen Uribe son, por lo general, sencillos (que no simples) y accesibles al público en general. El autor huye de lo barroco y de lo críptico y ofrece textos que se mueven a veces en la frontera entre el microrrelato y el poema, que están cerca de la oralidad o de lo popular y en los que se observa una fuerte influencia del entorno físico y emocional. Así, pone el foco en las pequeñas cosas de la vida (un secreto, un error, un gesto), que son trasladadas al poema y puestas en relación con el pasado y con el presente. 

Dice el autor en "Un secreto", texto que sirve de prólogo a la compilación, que Un poema es ritmo, es estructura, pero sobre todo, es sentido. En general, estoy de acuerdo con esta afirmación y, además, creo que los textos aquí agrupados tienen esos tres ingredientes.

El ritmo lo consigue gracias a la repetición de fonemas, series de palabras o estructuras gramaticales, a las rimas, a las enumeraciones y a la propia estructura de los textos. 

Ez dut gauez lorik egiten, esaten zigun arrebak,
beldur diot loak hartzeari, beldur amesgaiztoei.
Orratzek min egiten didate, eta hotz naiz,
hotza zabaltzen dit sueroak zainetan zehar.

En cuanto a la estructura, predominan la forma de "canción" y el poema narrativo. Pero llama la atención que muchos de los poemas comparten, además de esas repeticiones y reiteraciones de las que hablaba, versos (o estrofas) que vendrían a funcionar como estribillo (Zuhaitzen denbora, por ejemplo). 

La conjugación de estos dos elementos dota a los poemas de Kirmen Uribe de una musicalidad especial que no resulta fácil de trasladar a otro idioma.

Respecto al sentido, hemos de buscarlo en la realidad. Se trata de texto anclados en fragmentos de realidad en la que se entrelazan experiencias personales o familiares y un paisaje real o sentimental en el que el/la mar o la naturaleza son motivos recurrentes. Así, los temas podemos agruparlos en cuerpo, aprendizaje / iniciación, amor, identidad, palabra, tiempo y memoria, pero siempre tratados desde lo pequeño, escapando de lo grandilocuente.

En resumen, poesía apta para todos los públicos, poesía de lo pequeño e importante (unas sabanas tendidas, una caricia, una carta, un anillo perdido y encontrado), poesía de los gestos, poesía, como dice en Maiatza, poema que condensa a la perfección el universo de Uribe, para hablar de las cosas de siempre, del valor que tiene ser amable, de la necesidad de arreglárselas con las dudas, de cómo llenar los huecos que tenemos dentro.

También de Kirmen Uribe en ULAD: Lo que mueve el mundoLa hora de despertarnos juntos y Bilbao - New York - Bilbao

sábado, 6 de diciembre de 2025

Semana de la Poesía: Fuego la sed de María Sánchez

Idioma original: 
español
Año de publicación: 2024
Valoración: Muy recomendable
 
El nombre de María Sánchez ya debe ser familiar para cualquier persona que esté atenta a lo que pasa en las letras españolas, y eso pese a tener una producción (al menos en lo que se refiere a libros publicados) relativamente breve: un primer poemario que llamó la atención de la crítica, Cuaderno de campo; un ensayo igualmente bien recibido y comentado, Tierra de mujeres, en que recuperaba la voz y la historia de su familia con perspctiva de género; Almáciga, que como su nombre indica es Un vivero de palabras de nuestro medio rural, y más recientemente, su segundo poemario, Fuego la sed, que comento aquí; además de eso, naturalmente, ha aparecido en antologías, colabora en diferentes medios escritos y radiofónicos... y además de ello, es veterinaria de campo, su ocupación principal. 
 
De hecho, esta ocupación profesional es inseparable de su producción literaria, atravesada por la proximidad de la vida en el campo, del contacto con la naturaleza, con sus ciclos, sus riquezas y sus dificultades, y también con las desigualdades, invisibilizaciones y abandonos que se manifiestan en y hacia el mundo rural, en España como en otros lugares. 
 
En este sentido, Fuego la sed es una continuidad de una línea coherente de reflexión y creación, aunque atravesada, en este caso, por un contexto y un problema muy específico: las alteraciones climáticas, que se manifiestan, en nuestro entorno, a través de fenómenos meteorológicos extremos, y también a través de una progresiva desertificación de la Península. Estos son (entre otros significados posibles, naturalmente), el fuego y la sed nombrados en el título del libro.
 
Fuego la sed está escrito con una voz poética que huye rigurosamente del yo autobiográfico (o autopoético, si se quiere), algo que lo aleja, en cierto modo, de las obras anteriores de su autora, mucho más encarnadas en su historia personal y familiar. Tenemos así una voz colectiva y profética, que como Casandra anuncia el desastre que vendrá (y que ya nos rodea), pero que como Casandra teme que los augurios no sean escuchados y atendidos: 
a cada instante
alguien toca 
suavemente a la puerta
del universo
 
¿prestaréis ahora
atención? 
Ahora que tan de moda está la ficción postapocalíptica, casi podríamos denominar esta obra como poesía preapocalóptica: volviendo la vista (y el oído y el tacto), la voz poética observa los ríos secos, los árboles antiguos, los pájaros sedientos, y se pregunta: ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Y también: ¿qué vamos a hacer ahora? Puede decirse, así, que es un libro que dispara en dos direcciones: primero, hacia el futuro, un futuro de huesos y fantasmas, de fuego y sed, pero también de una tímida esperanza ("Esta historia también es futuro / en el lecho de los ríos / hallaréis el sortilegio"). Y al mismo tiempo, hacia el pasado, un tiempo antiguo, no necesariamente un momento histórico, sino más bien un modo diferente de vivir la relación entre el ser humano y el planeta:
aquel al que llamabais salvaje
ofrecía disculpas a los seres
que tomaba prestados 
Frente a este "buen salvaje", se presenta el hambre insaciable y poderoso, "aquel que nombra", indiaando un deseo de posesión y subyugación a través del lenguaje, de la dominación, de la explotación del mundo.
QUISISTEIS CAMBIAR EL ROSTRO DE UN PAISAJE
a la fuerza
 
fiebre nueva el deseo
 
el deseo de nombrarlo
absolutamente todo 
Entre ambos extremos (el pasado antiguo, el presente/futuro de desesperanza), la naturaleza -los árboles, los ríos, las piedras- que aunque sufre sigue comunicando y comunicándose, ligando generaciones y culturas, frágil pero poderosa, capaz, a pesar de todo, de existirse y sobrevivir, sobrevivirnos. 
las aves más pequeñas 
se transforman 
cada vez
más deprisa más deprisa
en un mundo 
que se calienta   
Al comienzo de esta semana de la poesía comentaba un libro con un lenguaje muy diferente: transparente, luminoso, tierno. Es evidente que la poética de Fuego la sed es otra, mucho más seca y árida, como impone su tema, comenzando por esa disolución del yo en un "nosotros" (y ocasionalmente, de forma explícita, "nosotras"). Pero es también innegable el mérito de un poemario que consigue encarnar en palabras e imágenes poderosas, recurrentes y reconocibles una tragedia que, para la mayoría de nosotros, constituye una realidad abstracta difícilmente asumible en un plano más concreto: la terrible tragedia de la destrucción de la naturaleza y del planeta a manos de la ambición humana.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Semana de la poesía: Poema en viñetas de Dino Buzzati

Idioma original: italiano

Título original: Poema a fumetti

Año de publicación: 1969

Traducción: Carlos Manzano

Valoración: recomendable

Más que curiosa, esta reelaboración del mito de Orfeo y Eurídice hecha en los años 60 por Dino Buzzati, uno de los más interesantes y, sobre todo, inclasificables escritores italianos del siglo XX; en su obra encontramos desde colecciones de retratos o alguna novela de amor otoñal (Un amor... que no es el de Sara Mesa, por suerte) a otra de Ciencia-ficción (El gran retrato). libros infantiles (La famosa invasión de Sicilia por los osos) o una ya más que clásica novela simbólico-existencialista como es la magnífica El desierto de los tártaros. Amén de otros libros dedicados a la exaltación de la montaña -Bàrnabo y las montañas, Los indómitos de la montaña-, nacido él, después de todo, en los Dolomitas, o al ciclismo -El Giro de Italia, recopilación de crónicas periodísticas, pues éste era su oficio-; cultivador, además, de la creación gráfica, conjugó textos e ilustraciones propias tanto en la ya citada La famosa invasión... como en I miracoli de Van Morel (creo que no ha sido publicado en español) y, sobre todo, en este alucinante Poema en viñetas.

Alucinante propuesta, digo, ya desde su concepción, pues Poema en viñetas se trata, más o menos de eso mismo, una suerte de cómic a base de ilustraciones que ocupan toda la página con textos, también del autor, que oscilan entre lo narrativo, lo poético y lo onírico/surreal. El argumento, no obstante, adapta una historia bien conocida, el mito de Orfeo y Eurídice (ya sabéis, el músico, tal vez semidios,  que descendió a los Infiernos para salvar a su amada), aunque aquí Orfeo es Orfi, cantante de gran éxito, hijo menor de los condes de Baltazano, y Eurídice es su novia Eura, que ha sido arrebatada por la Muerte, claro... Orfi entra una noche en el Hades a través de una puertecita que se encuentra frente al palazzo de su familia, en la vía Saterna de Milán, y es guiada no por el barquero Caronte, sino por una hermosa muchacha llamada Trudi -la aparición de bellas mujeres, con frecuencia semi o totalmente desnudas, es una constante a lo largo de buena parte del libro. Por lo que sea- que le introduce en el Averno, cuyos secretos le son explicados por el Diablo Custodio, que no es otro que... un abrigo vacío.

Si esto os parece un poco raro, esperad, porque aún queda mucho por venir. El resto de este poema a fumetti es un festival surrealista, con imágenes que recuerdan a las de Dalí y a la pintura metafísica de De Chirico, así como de los ilustradores de la contracultura pop de los 60, que se combina, en lo narrativo, con un transfondo existencialista y la inclusión de racconti, historias dentro de la historia como la muy inquietante Historia del hombre que se volvió o La historia de las Melusinas. Incluso con un toque de terror giallo, como en la historia El visitante de la tarde... Sin olvidar que  la sensualidad, el erotismo -centrado en los cuerpos femeninos, bien es cierto- está presente en todo momento; prueba, quizás, de que esta bajada a los Infiernos de Orfi es, en realidad, una exploración por su subconsciente. 

En fin, que este poema en viñetas, cómic lírico, novela gráfica (o poema gráfico, más bien) o como queráis llamarle resulta ser una obra no sólo curiosa e interesante, sino todo un hallazgo literario, artístico y hasta organoléptico (esto, sobre todo, si antes de leerlo os fumáis un cigarro de esos de la risa u os tomáis una determinada variedad de setas... con moderación, por favor... O mejor no lo hagáis. Repito: NO LO HAGÁIS, no sea que nos cierren el chiringuito por incentivar el consumo de sustancias psicotrópicas. Que no es el objetivo de este blog, aunque a veces lo parezca); un libro que merece la pena conocer de un autor que merece aún más la pena el gusto de leer.

También de Dino Buzzati y reseñados en Un Libro Al Día: El desierto de los tártaros, La famosa invasión de los osos en Sicilia