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viernes, 20 de marzo de 2026

Alfred Kubin: La otra parte

Idioma original: Alemán
Título original: Die Andere Seite. Ein Phantasticher Roman
Traducción: Juan José del Solar
Año de publicación: 1909
Valoración: Obra maestra (aunque irregular y no necesariamente recomendable para todo el mundo)

La otra parte es una obra maestra de la literatura fantástica. El austríaco Alfred Kubin, conocido dibujante, grabador y pintor de estética expresionista, la escribió, al parecer, de manera convulsiva durante una crisis creativa como artista plástico.

Cubre la llegada y estancia de tres años de un narrador innominado en el Reino de los Sueños, un país fundado por por Claus Patera, amigo de juventud del protagonista. El Reino de los Sueños destaca por sus peculiares habitantes, costumbres, vestimenta, geografía, arquitectura, economía, etc... 

Aunque la novela arranca con algún que otro elemento maravilloso que roza lo mágico, no es hasta la segunda mitad que adquiere un marcado tono entre fantástico y onírico (o, mejor dicho, pesadillesco), y en su clímax ya se decanta abiertamente por lo espectral y apocalíptico. 

De ella me han sorprendido varias cosas:

  • La innegable calidad de su prosa (sensible o vigorosa según se tercie, demuestra que Kubin era tan hábil con la pluma como con el lápiz, el buril o el pincel). 
  • Su innegable creatividad.
  • Su lograda atmósfera (surrealista, difusa, inquietante y tenebrosa). 
  • Su absorbente argumento (salpicado de escenas memorables en su composición visual)
  • Sus fascinantes misterios (sobre todo el que cuestiona si Patera es el titiritero que mueve los hilos o una marioneta más). 
  •  Sus irrepetibles personajes (apenas perfilados, pero visualmente distinguibles los unos de los otros y capaces de dar mucho juego al interactuar entre ellos).
  • La frescura que aporta al conjunto la aparición de Hércules Bell, el americano que se opone a Patera y pretende destruir el Reino de los Sueños. 

A todo lo anteriormente mencionado hay que agregar que La otra parte resuena particularmente con mis gustos como lector. A fin de cuentas, abunda en ideas extrañas, siniestras y terroríficas, presenta ocasionales destellos de humor negro y, en ciertos apartados, recuerda sobremanera a Franz Kafka (quien, de hecho, se inspiró en el universo de Kubin).

La novela puede interpretarse de muchas maneras; por ejemplo, como una desencantada fábula sobre el poder absoluto, la pérdida de la fe en la divinidad, lo azaroso del destino del hombre, lo postizo de las utopías, el colapso de las civilizaciones o lo infructuoso de la búsqueda de sentido. 

Apenas le pondría algunos reproches (minúsculos, advierto) a La otra parte

  • Que su voz narrativa se toma ciertas licencias (como por ejemplo mimetizarse con la perspectiva de Bell en un único capítulo) que escapan a las atribuciones de la primera persona.
  • Que su argumento a veces se estanca.
  • Que determinadas escenas carecen de transiciones. 
  • Que no separa unos cuantos párrafos en la tercera parte, capítulo VIII, que respirarían y se sentirían más orgánicos si así fuera.
  • Que emplea de forma desconcertante el verbo evolucionar en las páginas 267, 271 y 274.
  • Que su final se desinfla un poco (no porque le falte fuelle, sino porque no podemos evitar compararlo injustamente con la majestuosidad de aquello que lo precede).
  • Que se cierra con un capítulo abstracto que intenta dar (sin mucho éxito, a mi modo de entender) empaque al conjunto referenciando el dualismo pendular, concepto que aparece un puñado de veces a lo largo del texto pero que nunca acaba de cuajar.

En resumen: la novela de Kubin es a todas luces fruto de un talento artístico monstruoso. Pese a que tiene alguna aspereza, no creo que funcionara igual de bien si se la puliera respondiendo a criterios puramente literarios y narrativos. Y es que su textura irregular emula perfectamente a la de los sueños, con su lógica interna aplastante, su inquietante familiaridad y su esquivo significado y simbolismo.

La edición de La otra parte que yo he leído se la debemos a Siruela. Tiene tapa dura e incluye las cincuenta ilustraciones que el propio Kubin le dedicó a esta historia. La única pega que le pondría es que la imagen de la cubierta, un dibujo del autor titulado El último rey, está algo pixelada.


miércoles, 10 de diciembre de 2025

Theodore Sturgeon: Cuerpodivino

Idioma original: Inglés
Título original: Godbody
Año de publicación: 1986
Traducción (al catalán): Josep Sampere Martí
Valoración: No sé

Cuerpodivino es una novela corta de Theodore Sturgeon en la que el autor, vinculado por lo general a la ciencia ficción, acude al género fantástico para entregar una historia en la que el misticismo religioso va de la mano del sexo.

El argumento de Cuerpodivino es el siguiente: una figura mesiánica que tiene varios paralelismos con Jesucristo llega a una pequeña ciudad de moral conservadora de Nueva Inglaterra. El forastero, un hombre alto, corpulento y pelirojo, va totalmente desnudo, y como varios de los lugareños con los que se tope irán descubriendo, es capaz de obrar milagros, como por ejemplo sanar a las personas. Este ser sobrenatural es sabio, afable, bondadoso y abnegado. Se preocupa por los demás y tanto su presencia como sus enseñanzas ayudan a un cura, su esposa, una artista, una secretaria, un acosador sexual, un banquero y un policía a entender lo divino, el amor y la sexualidad con más naturalidad.

Como podéis apreciar, la premisa de Cuerpodivino resulta bastante curiosa. Asimismo, reconozco que su estructura coral, su prosa y sus personajes, aunque lejos de sobresalir, cumplen holgadamente. Sin embargo, el conjunto no acaba de cuajar, al menos a mi juicio. En primer lugar, porque la novela profundiza poco en el enfoque sexual, si bien admito que éste debió ser rompedor para la época en que fue escrita. También porque su desenlace, pese a intercalar satisfactoriamente a todos los personajes y sus subtramas, se antoja algo apresurado.

Poco más puedo añadir sobre Cuerpodivino. De esta lectura me quedo con su relativa rareza y la belleza puntual de ciertas escenas de sexo, descritas de forma explícita y estética sin caer en lo vulgar o afectado. En la página 63 de la edición de Les Males Herbes de la novela hay un precioso ejemplo de esto último.

sábado, 19 de abril de 2025

Marie Darrieussecq: Marranadas

Idioma original:
Francés
Título original: Truismes
Traducción: Javier Albiñana
Año de publicación: 1996
Valoración: Está bien

Marranadas es la novela corta con la que, en 1996, debutó a los 26 años la escritora francesa Marie Darrieussecq. Narra una historia transgresora y provocadora, dadas sus reflexiones en torno al ser humano, el trato que la sociedad dispensa a las mujeres y el deseo femenino. Incluso a día de hoy puede causar cierta incomodidad, y su contenido sexual, casi pornográfico, revolverá el estómago a los lectores menos avezados.   

En Marranadas seguimos los pasos de una bonita joven que se convierte en cerda conforme los hombres la objetivizan y se aprovechan de su cuerpo o de su ingenuidad. Por lo tanto, esta novela puede interpretarse como literatura fantástica que muestra una metamorfosis auténtica o como una metáfora política, no necesariamente sutil pero correctamente articulada.

La voz narrativa en primera persona tiene mucha fuerza, aunque a mi juicio podría haber adquirido más verosimilitud. A fin de cuentas, no me convence de que la protagonista tenga tan pocos estudios como asegura, dada la forma en que presenta determinadas oraciones e ideas.

En cuanto al argumento, diría que en general fluye adecuadamente y transmite con precisión temática sus reflexiones. Sin embargo, por momentos resulta algo reiterativo.  

Resumiendo: Marranadas es una novela con un subtexto audaz, una voz narrativa potente y un argumento bien desarrollado. Aun así, creo que algunos de sus apartados podrían haberse pulido. Sea como fuere, no deja de ser el debut de su autora, por lo que esta irregularidad es fácilmente perdonable.

viernes, 24 de enero de 2025

Michael Wehunt: Los inconsolables

Idioma original: Inglés
Título original: The Inconsolables
Traducción: José Ángel De Dios
Año de publicación: 2023
Valoración: Recomendable

Los inconsolables es una antología terrorífica de corte oscuro, extraño y psicológico. Michael Wehunt, su autor, destaca por la plasticidad de su prosa (en serio, algunas de sus descripciones son extraordinarias), la originalidad de sus premisas, la carga emotiva que imprime a sus historias, la ambigüedad de sus subtextos y su capacidad para crear monstruos únicos y memorables.

Abordemos uno a uno los diez relatos compilados en este volumen:

En "Una ficción vampírica", un hombre desentierra su antigua obsesión por los vampiros cuando su mujer lo deja, llevándose con ella a su hija. Meditación rica en ideas estimulantes y matices reflexivos sobre el paso de la infancia a la madurez, sobre cómo la cotidianidad merma la fantasía y sobre cuán fácil resulta llenar el hueco dejado por nuestra felicidad con algo terrible. Me ha recordado poderosamente, por la calidad de su factura y la melancolía del tono, a los geniales cuentos de lo extraño de Robert Aickman.

En "Fatuo", una anciana viuda cuyas manos artríticas le impiden tocar el piano, su única pasión en la vida, descubre también que su carácter alejó a la gente de su alrededor. Conmovedor y efectivo, gana puntos gracias a la textura weird que le confieren los trabajadores del callejón que la protagonista ve desde su ventana.

En "Cuidar de un perro callejero (metáforas)", un padre devastado por la muerte de su hija lo deja todo y huye hacia el norte. Por el camino se encuentra a una perra, a la que acoge, cuida y protege durante un año con tal de sanar su vida. Ejercicio catártico de los que ayudan incluso a los más pesimistas a reconciliarnos, aunque sea sólo un poquito, con esta miserable existencia a la que estamos condenados.

En "La recopilación de Pine Arch", una cadena de mails lleva a la gente a participar en una película de terror colectiva. Aunque su formato es atractivo, parte de un concepto muy interesante y tiene alguna que otra escena impactante, no he acabado de conectar con él. Aun así, debería darle otra oportunidad, porque parece el favorito de muchos lectores, y sirve de eje central para el universo literario de Wehunt.

En "Sonidos manidos. El velatorio", un matrimonio agonizante acosado por unos mimos espeluznantes decide si debería celebrar veinticinco años juntos o divorciarse. Novela corta que se alarga más de la cuenta para mi gusto, pero que se lee con fluidez, desarrolla adecuadamente su historia y explora temas enjundiosos. Además, se articula en torno a un simbolismo genial, que es muy intuitivo (casi diría que obvio), pero que, sin embargo, no recuerdo haber visto a nadie usar antes.

En "Una arritmia cardíaca se filtra por una sala oscura", un alter ego de Wehunt debe superar un bloqueo creativo para enviar un relato a su editor. Propuesta metaliteraria bien expuesta, con un toque poético y moderadamente original que, por lo demás, me ha parecido poco destacable.

En "Dentelladas de Norteamérica", una masa de supremacistas blancos se gesta (literalmente) en los bosques de Georgia. Retrato audaz que utiliza los códigos de la literatura fantástica para reflexionar en torno a la situación política de Estados Unidos y el perfil de las personas radicalizadas por ésta. De formato muy logrado, intercala extractos de varias publicaciones con descripciones de vídeos tipo found footage.

En "A sorbos", un hombre obsesionado con una antigua cita la acosa a través de terceros, pero pronto descubrirá que éstos no son trigo limpio. Propuesta sencilla elevada gracias al pulso narrativo de Wehunt y a sus ideas siniestras.

En "¿Sigue habiendo bondad humana en el mundo?" asistimos a los cambios que sufre una mujer al perder al amor de su vida. Un relato redondo que me ha cautivado por su creatividad, su ritmo, su tono y su imaginería. 

En "Un final (ascensión)" nos traslada a un mundo donde la inmortalidad es posible sólo para los humanos que tengan dinero y pertenenzcan a ciertas generaciones. Aunque su premisa es harto interesante y aborda acertadamente los conflictos que de ella derivan, es innegable que su registro de ciencia ficción no pega con el conjunto.

Resumiendo: Los inconsolables es una antología que  gustará a los amantes del terror (ya sea oscuro, weird o psicológico) con factura estilística. También hará las delicias a quienes busquen que el género sea puesto al servicio de algún subtexto resonante.

De los diez relatos que compila destacaría sobre todo, por efectivos, "Fatuo", "Dentelladas de Norteamérica" y "A sorbos", y por sobresalientes "Una ficción vampírica", "Cuidar de un perro callejero (metáforas)" o "¿Sigue habiendo bondad humana en el mundo?". Y es que unos evocan la extrañeza del genial Aickman, y otros son capaces de sorprender incluso a fatalistas como yo con una tímida pero esperanzadora catarsis.

La edición al español de Los inconsolables se la debemos a Dilatando Mentes. Los libros de dicha editorial suelen tener un apartado gráfico muy completo, y la antología de Wehunt no es una excepción, pues la engalanan múltiples fotografías e ilustraciones en blanco y negro. Lástima que no incluya los dibujos que Trevor Henderson hizo para la versión norteamericana.

En cuanto a la traducción al español de José Ángel De Dios, debo decir que funciona en general aunque presenta un par de erratas que, si bien son insignificantes, no he podido dejar de notar: en "Sonidos manidos. El velatorio" se habla siempre de la novela escrita por Lorne como Vendían Árboles, salvo en un capítulo, en el que se prescinde de la mayúscula de la segunda palabra; asimismo, en las "Notas de autor" del final del libro se le cambia ligeramente el título al tercer relato de la antología. 

miércoles, 31 de julio de 2024

Naka Kansuke: Perros

Idioma original: Japonés
Título original: 犬 / 菩提樹の
Traducción: Iván Díaz Sancho 
Año de publicación: 1924 / 1931
Valoración: Está bien

Perros compila dos historias del escritor japonés Naka Kansuke fuertemente influenciadas por el Romanticismo y el budismo. Ambas están repletas de tristeza, desgracia y pesimismo.

La novela corta que da título al conjunto (1924) se ambienta en la India Medieval durante la invasión musulmana, aunque al retratar ese contexto cae en algunos esteriotipos y se toma ciertas licencias históricas. Funciona en tanto que metáfora (no precisamente sutil, todo sea dicho) de la bestialidad que anida en los humanos y alberga descripciones bastante escabrosas. 

Va sobre un brahmán ya viejo que vive en una choza en medio del bosque y empieza a desear a una joven hermosa e inocente que reza a una cercana estatua del dios mono; con tal de poseerla, se transforma a sí mismo y a ella en perros. 

"A la sombra del árbol de Bodhi" (1931), cuento que Kansuke escribió originalmente para la hija de un amigo, recuerda vagamente al mito de Pigmalión. En él, un escultor crea una réplica de su difunta hija y su ayudante, que la amó en vida, recurre a los dioses para insuflar vida a la obra de su maestro.

Vaya por delante que ninguna de las historias de Kansuke me ha parecido notable. Varios defectos las empañan: una prosa que tiende a la sobreexplicación, unos argumentos que se dilatan en demasía por culpa de ella y de algunas escenas reiterativas, amén de unos personajes sumamente planos y lineales. Aun así, admito que cumplen su función en tanto que fábulas misantrópicas y que tienen algún apartado resaltable. De "Perros", que me ha gustado bastante más que su sucesora, destacaría por ejemplo su premisa y alguna escena truculenta; de "El árbol de Bodhi", en cambio, apenas rescataría sus toques fantásticos. 

miércoles, 24 de julio de 2024

Reseña + entrevista: Mireia de Purificació Mascarell

Idioma original:
valenciano
Título original: Mireia
Traducción: Purificació Mascarell
Año de publicación: 2022
Valoración: recomendable / muy recomendable

La portada de Mireia (que se mantiene, con ligeras variaciones, en el original en valenciano y en la versión castellana) sirve para introducir algunos de los temas de la novela: se trata de Lilith, el cuadro de John Collier que retrata a la mítica "primera mujer de Adán", creada con el mismo barro que él (y no a partir de su costilla, como Eva) y expulsada del Paraíso por no aceptar una posición subordinada en relación con el hombre. Esta imagen es significativa para el significado de la novela en dos sentidos: en primer lugar porque una de las protagonistas, la propia Mireia, es en varias ocasiones comparada con Lilith, por su independencia, su belleza, su carácter seductor y su sexualidad abierta... pero también porque la representación de la mujer (en la pintura, la literatura, la ciencia...) casi siempre desde el punto de vista masculino es uno de sus temas centrales, diría yo.

En el plano narrativo principal, la novela se centra en dos mujeres: Neus, la narradora, una joven pintora, y Mireia, una chica por la que Neus siente una fascinación abrumadora. La aparición de un tercer personaje, Llorenç, un hombre misterioso que encarga a Neus un retrato, y que inicia una relación (lo que las sinopsis cinematográficas denominan "un tórrido romance") con Mireia. A las tensiones existentes en este triángulo de personajes (seducción, celos, inseguridades...) se añade un tono de misterio y peligro cuando comienzan a suceder fenómenos extraños: una misteriosa música que nadie parece tocar, un hombre (¿o un fantasma del pasado?) que parece perseguir a las protagonistas... 

Pero a este plano narrativo se le unen, además, otros elementos. En primer lugar, el tema de la tesis doctoral de Mireia (recurso que también usó por ejemplo Katixa Agirre en Los turistas desganados) nos lleva a conocer a Luis Simarro, psicólogo y neurólogo de Xàtiva, como las dos protagonistas (de hecho Xàtiva es el escenario imprescindible de la acción de la novela) que promovió el avance de la ciencia en España a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX; y a través de él llegamos a Charcot, psicólogo francés que desarrolló el concepto de "histeria" (influyendo, por ejemplo, en Freud) o las técnicas hipnóticas para tratarla; y a la amistad de Simarro y Sorolla, plasmada en varios cuadros y retratos del científico. La pintura, como es lógico siendo Neus la narradora, ocupa un lugar fundamental también, y muy particularmente el modo en que la pintura ha representado a las mujeres, a través de mitos, símbolos o estereotipos que van desde la vampira a la prostituta, desde Pandora hasta la Virgen María. 

Mireia es un libro corto, ágil y entretenido. Quizás con una mayor extensión podría haber llegado a adensar alguna de sus muchas facetas (personalmente, como aficionado al terror, me habría gustado que la parte fantástica fuese algo más desarrollada y más oscura aún), pero en todo caso el equilibrio entre los diferentes hilos que se entretejen en el texto está bien conseguido y mantenido, y eso no es fácil teniendo en cuenta su número y diversidad. El cierre de la novela (que no desvelaré, claro) deja un cierto regusto amargo, pero añade también nuevas complejidades a los personajes y a los temas de la obra. 

Es en definitiva una lectura recomendable, como poco, ya sea en su versión original en valenciano (o en catalán, según preferencias terminológicas), o en la versión castellana publicada por Dos Bigotes, en traducción de la propia autora.


ENTREVISTA
  • Comienzo con una curiosidad: ¿Hay alguna relación entre tu novela y la Mireia de Frederic Mistral, más allá de la coincidencia de nombres?

Sí que es curioso, porque solo tú y otra persona (un crítico musical catalán que conocí el año pasado en los Premis Ovidi de la Música), me habéis señalado esta conexión y preguntado lo mismo. Y no, la verdad es que no tenía en al radar ese poema del autor francés en lengua occitana. De hecho, busqué si existía alguna novela con el mismo título antes de apostar al 100% por él, sin pensar que podía haberse usado para otros géneros literarios. Y sí, resulta que, en 1859, ya alguien había titulado con ese nombre femenino, tan bello, por otro lado… Aunque una de las razones, en mi caso, para titular Mireia a mi novela fue su parecido fónico con un relato de femme fatale, muerte y misterio de Edgar Allan Poe que siempre me ha fascinado: Ligeia.

  • En la novela se entrelazan varias tramas: la del presente de la narradora y de Mireia, y la vida del psicólogo Luis Simarro, hijo del pintor Ramón Simarro (y sus relaciones con Charcot, con Sorolla, etc.). ¿Cuál fue el primer impulso para escribir la novela: contar la historia de Simarro, o la de Mireia, o ambas surgieron juntas?

El primer impulso fue Simarro, porque al comenzar a leer sobre su vida me fascinó la modernidad que representaba en una España de atraso científico y gran peso de la religión. Podía hacer una biografía de este psiquiatra valenciano, pero la magia de la ficción me atrae tanto que decidí armar un artefacto literario para contar la vida y obra de Simarro a través de personajes creados por mi imaginación, Neus, la narradora, y Mireia, la investigadora en psicología experimental y autora de una tesis sobre Simarro: dos jóvenes del siglo XXI que se entralazan con las jóvenes del XIX que Charcot diagnosticó de histeria. Esa unión de líneas temáticas y temporales se fue construyendo de una manera orgánica y también muy divertida para mí.

  • En el plano del presente, la historia se desarrolla como un relato fantástico, con una ambigüedad entre lo real o lo irreal. ¿Por qué optaste por ese género o por esa ambigüedad?

Porque me encanta el género fantástico, lo gótico, las historias de miedo, las mansiones apartadas a lo Daphne du Maurier, porque crecí leyendo a E.T.A. Hoffmann, a Guy de Maupassant, los cuentos de Emilia Pardo Bazán o las leyendas de Bécquer, que me sabía de memoria de pequeña. Y disfruto mucho rindiéndoles homenaje a todas las autoras y autores que me han hecho soñar. Además, ¿qué es la literatura sino ambigüedad, en todos los sentidos? Para forzarnos a mirar las cosas de una manera “recta”, plana, sin claroscuros, ya hay otros muchos discursos culturales. La literatura es la reina de la dilogía, de las interpretaciones abiertas, del juego vacilante perpetuo… Y me gusta que sea así.

  • En la novela se habla de diversas violencias sufridas por las mujeres (a través de la idea de "histeria" por ejemplo) y con su representación y subordinación a lo largo de la historia. El personaje de Mireia se relaciona, por ejemplo, con el mito de la femme fatale, de Lilith, del súcubo, de la vampira... ¿Dirías que ese es el tema central que une todas las diferentes facetas del texto?

Las figuras vampíricas provienen de la tradición oral europea y son adaptadas perfectamente en la literatura gótica: son seres que viven succionando la vida a los humanos. Y ahí radica su potencia metafórica: ¿cuántos elementos vampíricos nos rodean, nos modelan, sin darnos cuenta? En Mireia, he querido jugar con la figura del vampiro a varios niveles que el lector va descubriendo a medida que avanza la trama. La iconografía de la femme fatale del XIX se relaciona directamente con la de las vampiras y simboliza el miedo masculino a la pérdida de poder, a ser “succionados” por la fuerza femenina. Mireia podría ser esa mujer fuerte, independiente, una vampira del siglo XXI. Pero poco a poco descubrimos otros vampirimos más ocultos ejecutados, sin escrúpulos, por los hombres del XIX y del presente. Y nuestra idea de lo vampírico muta…

  • La pintura ocupa un lugar muy importante en la novela. ¿No resulta algo paradójico que la historia la cuente alguien que dice no ser muy buena con las palabras y sí con los pinceles?

Un aspecto que siempre me ha fascinado de las narradoras o protagonistas de las novelas victorianas escritas por mujeres es que son chicas jóvenes que se presentan ante los lectores exhibiendo una gran modestia, luciendo una humildad poco acorde con su auténtica valía. Neus nos advierte de que es una mala narradora, pero logra exponer perfectamente todos los hilos de una historia enrevesada y compleja. Y creo que también logra enganchar con ese hilado a los lectores, algo que, en realidad, no es algo fácil. Así que podríamos decir que Neus opta por ser discreta y no envanecerse de sus capacidades, aunque se le den tan bien las teclas como los pinceles…

  • Otro aspecto importante en la novela es su localización, Xàtiva, que te resulta tan próxima y tan querida. ¿Qué implicaba para ti situar la acción de la novela en Xátiva, y recuperar también a personajes nacidos o fallecidos en ella?

Bueno, ha sido un acto de reivindicación histórica y cultural de mi ciudad, pero sobre todo, un acto literario de amor: Xàtiva es un personaje más de la novela y, además, se presenta lejos de la imaginería tópica valenciana de “sol, playa y fiesta”. Aquí es una ciudad sobria y misteriosa, con muchos toques góticos y modernistas, con una densidad histórica muy decimonónica, y las aventuras de Mireia y Neus no podían disponer de un escenario más idóneo.

  • La novela se escribió y publicó originalmente en valenciano, y ha sido después traducida al castellano por ti misma. ¿Cómo fue ese proceso? ¿Hiciste una traducción "pura" o reescribiste el texto a medida que lo traducías? ¿Y cómo ha sido la recepción del libro en ambas versiones? ¿Has notado diferencias?

Intenté, sobre todo, que fuera una traducción fiel al ritmo, al tono y a la cadencia del original, porque estos aspectos los había cuidado mucho en valenciano y quería mantenerlos. Al principio de mi tarea traductora, me iba resultado extraño leer mi texto en castellano, pero cuando terminé todo el proceso la impresión fue estupenda: la verdad es que estoy muy satisfecha con cómo suena Mireia en castellano y, sinceramente, ambas versiones me satisfacen por igual.

Sobre la recepción: es curioso descubrir cómo un sistema literario pequeño, minoritario, más débil, recibe con mayor mimo e ilusión lectora un nuevo texto en el panorama literario, que un sistema macro y ultrasaturado de novedades como el del castellano. Y no me refiero a la prensa o los medios: en ambas lenguas la atención ha sido excelente, ninguna queja. Me refiero a la atención de los lectores: mucho más fiel, comprometida y duradera en valenciano y mucho más fugaz y dispersa en castellano. Algo completamente lógico y previsible, teniendo en cuenta la cantidad de novelas que se publican en España cada semana… Ya me parece todo un logro haber llegado a las dos ediciones en castellano con Dos Bigotes tras haber vendido más de tres mil ejemplares en el original…

  • Por último, quería preguntarte qué proyectos literarios o editoriales tienes entre manos... Has editado libros de o sobre Elena Fortún, también una antología de relatos sobre animales... ¿Ahora mismo qué estás preparando?

Sigo, cómo no, trabajando con nuevas ediciones para Renacimiento de Elena Fortún. Lo próximo será la recuperación de un libro muy raro y especial dentro la producción fortuniana… Ya veréis. Y en septiembre de este año saco un ensayo literario con Ariel en el que he estado trabajando los dos últimos años: un recorrido a través de la narrativa escrita por mujeres que se ha ocupado de retratar la opresión dentro de la institución matrimonial. Un libro de alto compromiso feminista, humanista y, por supuesto, literario, porque la selección de autoras es muy potente. Y, por supuesto, siempre hay ideas anotadas para proyectos futuros, tanto de ficción como de no ficción. Pero hay que encontrar el tiempo, la disposición de ánimo y la energía física para llevarlos a cabo. Eso sí, no hay prisa alguna. Solo ganas de pasarlo bien.

domingo, 7 de julio de 2024

VV.AA.: Bill el Largo y la posada maldita

Idioma original: Español
Año de publicación: 2022
Valoración: Entretenido

Hace algún tiempo leí Momias y embalsamados, una antología de cuentos de terror de escritores españoles. En ella había un relato bastante entretenido, titulado "En el nombre del musgo", cuyo protagonista era una suerte de Solomon Kane andaluz. 

Bill el Largo, personaje creado por el dibujante y guionista Edgar Max, es también una especie de Solomon Kane. No en el aspecto puritano, claro, pues Bill es un antihéroe conflictivo, malhablado y alcohólico; me refiero, más bien, a que tanto Bill como Solomon protagonizan aventuras de corte sobrenatural. 

El autor nos lo describe del siguiente modo: «lanzador de cuchillos y aventurero de pasado misterioso y reputación más que dudosa. Un hombre del que se dice que no tiene corazón y que habla con fantasmas, al que los gatos rehúyen y los cuervos graznan. Un tipo que viene de una estirpe maldita que llama al mal fario como el imán atrae a las limaduras de hierro.» Además, tiene «fama de ser difícil de matar.»

Semejante personaje protagoniza Bill el Largo y la posada maldita, un relato autoconclusivo financiado a través de una campaña de micromecenazgo y editado con muchísimo mimo por Maldragón. El volumen, de tapa dura, alterna una página del texto de Edgar Max con otra ilustrada por Alejandro Ortega.

La historia narrada por Bill el Largo y la posada maldita se desarrolla durante una tormentosa Noche de los Difuntos. En una posada de una zona sin especificar de la Cornisa Cantábrica coincidirán contrabandistas, guardias reales, párrocos, brujas, lobos salvajes y criaturas lovecraftianas; huelga decir que todo terminará en una orgía de destrucción, sangre, muerte, venganza y resaca.

Como podréis intuir, a Bill el Largo y la posada maldita lo empapa una aura "pulp"; al fin y al cabo, es un pastiche que aglutina diversos géneros (acción, misterio, terror...) y emplea a un protagonista al que su autor puede sumergir en toda clase de aventuras autoconclusivas. 

Al relato de Edgar Max lo permean también un registro canalla (beneficiado por una narración con enfoque oral), símiles logradísimos (recordemos ese «llama al mal fario como el imán atrae a las limaduras de hierro») y un sentido del humor bastante gamberro.

Quizá una propuesta con mayores pretensiones hubiera erigido una atmósfera más potente, profundizado en los personajes y hecho mayor hincapié en la tensión previa al clímax. Sin embargo, repito en que Bill el Largo y la posada maldita es un divertimento "pulp" que cumple holgadamente con sus modestas intenciones, por lo que, de abordarlo con las expectativas adecuadas, hará las delicias a los amantes de esta clase de literatura.

Al atractivo de la historia contribuyen también, por cierto, las ilustraciones de página completa de Alejandro Ortega. De estilo caricaturesco, acabado minucioso y trazos firmes, funcionan en tanto que complemento gráfico. Ah, como curiosidad me gustaría mencionar que, pese a que el texto menciona que en la posada sólo hay «tres hermanos augustinos», en la primera página donde aparecen dibujados hay cuatro.

En resumen: Bill el Largo y la posada maldita es un relato entretenido, ideal para los amantes del espíritu "pulp" y de personajes como Solomon Kane. Sin duda alguna, su modestia permite que le perdonemos sus puntos flacos (ciertos pasajes de redacción confusa, que Bill sea un personaje sin apenas protagonismo, que nos quedemos con ganas de saber más de la intrigante Cordelia...).

jueves, 6 de junio de 2024

Charles Perrault: El gato con botas

Idioma original: Francés
Título original: Le Maître chat ou le Chat botté
Año de publicación: 1697
Traducción: Íñigo Jáuregui
Ilustraciones: Javier Zabala
Valoración: Se deja leer (está bien para niños)

Resulta curioso asomarse a la literatura infantil de antaño. Al contrario que la reciente (salvo alguna que otra excepción), su tono es mucho más oscuro, y ni sus personajes son íntegros, ni sus moralejas tan cristalinas como le gustaría a la corrección política imperante en la actualidad.

Un ejemplo de esto que digo sería El gato con botas, cuento de la tradición oral recopilado por Charles Perrault en 1697. Nórdica lo edita incólume, sin suavizar pasajes ni blanquear a su protagonista. Acompañan al texto materiales exquisitos (tapa dura, papel de 150 gramos...) y unas ilustraciones de Javier Zabala.

El archiconocido felino que protagoniza esta historia es menos heroico de lo que muchos recordarán. Ya desde las primeras páginas sabemos que es capaz de los más «sutiles ardides», y a lo largo del relato se servirá de su ingenio para lograr que su amo, un joven atractivo pero de procedencia humilde, se case con una princesa.

Personalmente, no he disfrutado demasiado de El gato con botas. La narración me ha parecido sumamente esquemática; las motivaciones de los protagonistas, excesivamente lineales. Sus escenas se concatenan atropelladamente y ninguna de las ideas introducidas (los hermanos del hijo pequeño del molinero, las botas del gato, el ogro...) se desarrollan mínimamente.

A todo eso súmale que hay multitud de incongruencias argumentales, que hubieran podido explicarse convincentemente añadiendo sólo uno o dos párrafos. A saber: ¿por qué el gato no había ayudado a la familia del molinero antes, si es tan espabilado? ¿Por qué no abandona a un dueño que ha amenazado con cómerselo? ¿Por qué no informar de sus planes a su amo? ¿Por qué no incitar él mismo el recorrido de la carroza, en vez de adaptarse a una ruta predeterminada? ¿Cómo pretende sostener el engaño del Marqués de Carabás en el tiempo?

Asimismo, no me acaba de convencer el mensaje que traslada esta obra. Me explico: se puede leer El gato con botas en clave inspiracional. A fin de cuentas, el protagonista logra sobreponerse a su clase social y su entorno. Ciertamente, los métodos que emplea para medrar (mentir, amenazar, asesinar y usurpar) no son muy éticos; incluso hay ocasiones en que podría haber procedido de distinta manera, pero toma el camino fácil (por ejemplo, extorsionar a unos pobres campesinos, en vez de tratar de persuadirles u ofrecerles algo a cambio de su complicidad). 

A ver, que El gato con botas sea poco edificante me es indiferente; no soy de los que opina que a los niños hay que enseñarles una visión del mundo maniquea. Lo que me molesta es que su mensaje se antoja tramposo, pues da a entender que uno saldrá adelante gracias a la inteligencia, pero en realidad muestra cómo se prospera gracias al esfuerzo de un tercero. Porque no nos engañemos: el amo del gato es el verdadero beneficiado de los tejemanejes de su mascota, y no el propio gato.

En conclusión: El gato con botas es un clásico bastante prescindible, opacado por múltiples adaptaciones y versiones posteriores mucho más resultonas. Aun así, tampoco desaconsejo tajantemente su lectura: te lo ventilas de un plumazo, las acciones de su protagonista dan pie a abrir un debate moral y la edición de Nórdica es preciosa.

lunes, 4 de marzo de 2024

Charles Beaumont: Tal vez soñar

Idioma original: Inglés
Título original: Perchance to dream. Selected stories
Traducción: Óscar Mariscal
Año de publicación: 2015
Valoración: Entre recomendable y está bien

Tal vez soñar, volumen de la editorial el paseo, compila veintitrés de los mejores relatos de Charles Beaumont. Aunque dichos relatos pueden adscribirse a registros y géneros muy variados, ostentan cierta predilección por el humor, la fantasía, la ciencia ficción y el terror pulperos. 

Las cuentos más conocidos de Beaumont son, probablemente, los siete que fueron adaptados en la mítica The Twilight Zone. Algunos de ellos, como ese que da título al conjunto o "Gente guapa", se cuentan entre mis favoritos de esta colección. Sin embargo, también he apreciado otros que nada tienen que ver con la serie americana; por ejemplo "La selva" o "Dr. Silk, mago".

Quizá la mejor cualidad de Beaumont en tanto que escritor es su imaginación. Ésta le permitía desarrollar, a partir de la idea más básica o la premisa más sencilla, narraciones con trasfondos sugerentes o detalles atractivos. 

Además, Beaumont no sólo concebía ficciones entretenidas y variadas, sino que también era capaz de dotarlas, si se terciaba, de factura artística o profundidad temática, demostrando que dentro de los parámetros del pulp se pueden alcanzar impresionantes cotas de calidad. Como muestra de ello tenemos la ambiciosa escala del mundo de "La selva", la lograda sátira agazapada tras "Gente guapa" o la belleza melancólica del acabado formal de "Dr. Silk, mago".

Es verdad que la prosa de Beaumont no es ningún prodigio estilístico. Sin embargo, resulta sencilla de leer y funciona perfectamente a la hora de narrar. Tampoco los argumentos del autor son particularmente audaces o complejos, ni sus personajes memorables. Pero tanto lo uno como los otros cumplen siempre, y holgadamente, unos mínimos. Ya he hablado de historias cuyo argumento me ha cautivado; aprovecho ahora para añadir que personajes como Luther, de "Fritzchen", o el Sr. Aorta, de "Tierra gratis", ostentan caracterizaciones bastante interesantes.

Por último querría destacar el que, a mi juicio, es el punto débil de Beaumont: los finales. Y es que, pese a su eficacia, a menudo sus giros se antojan o bien previsibles o bien excesivos.

Qué más puedo decir. En el emotivo prólogo de Tal vez soñar, el escritor Ray Bradbury, íntimo amigo de Beaumont, lo alaba. Algo parecido hace el actor William Shatner en un evocador epílogo. Y yo, desde mi humilde posición como crítico literario advenedizo, sólo puedo sumarme a ambos.