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jueves, 9 de julio de 2026

¡Giveaway! Kelly Link: A mí no me engañas

Idioma original: Inglés

Título original: Get in trouble

Traducción: Maia Figueroa Evans

Año de publicación: 2015

Valoración: Recomendable

(Para el Giveaway, ir al final de la reseña)

Como explicaré más abajo, llegué a Kelly Link por recomendaciones de internet mientras buscaba, específicamente, literatura de terror reciente. Grave error. Debí haberme quedado con las recomendaciones de ULAD, como deberían hacer todos ustedes. Que, por cierto, también me llevó a leer algunos libros muy buenos (Fundido a negro, Vivir abajo, Hex), pero ninguno era exactamente lo que yo estaba buscando.

A mí no me engañas reúne nueve cuentos que, estirando bastante la liga, podrían catalogarse dentro del género de terror. Aunque quizá sería más justo decir que son cuentos extraños, inclasificables: a veces con un tono cómico, fantástico, romántico, melancólico, a veces deliberadamente absurdo.

Todos los cuentos me parecen bien escritos. Se nota el talento de Kelly Link como narradora y entiendo perfectamente por qué tantos lectores la consideran una autora original. Sin embargo, acaso por su extensión, por su apuesta por la ambigüedad o por esa voluntad de no cerrar del todo sus historias, la mayoría me parecieron más ejercicios de estilo, o divertimentos muy sofisticados, que cuentos verdaderamente sólidos.

Entiendo que la ambigüedad puede ser necesaria cuando se quiere crear una atmósfera de aprensión. No todo misterio debe resolverse. Pero en muchos de estos cuentos sentí que la ambigüedad no intensificaba el horror, sino que lo sustituía. Las historias comienzan enrarecidas, avanzan con elegancia, acumulan elementos sugerentes y luego terminan más o menos en el mismo estado en que empezaron: sin un clímax claro, sin una transformación significativa y sin una consecuencia emocional realmente contundente.

Quizá el problema fue de expectativas. Yo llegué buscando un libro que me asustara, que me incomodara, que me obligara a prender la luz con cierta vergüenza. En cambio, encontré una colección inteligente, imaginativa y literariamente cuidada, pero mucho más interesada en la rareza que en el miedo.

Por cierto, la portada es horrible. No le hace justicia para nada a los cuentos.

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Aprovecho esta reseña para hablar un poco más sobre el horror como género literario.

Más allá del objetivo comercial de clasificar la ficción en distintos géneros, estas etiquetas resultan útiles cuando uno busca una experiencia específica. Si uno quiere echarse una lagrimita, ahí está el drama; si lo que busca es descubrir nuevos mundos y escapar de la realidad, la fantasía cumple muy bien su función. Pero yo me pregunto: ¿qué ha pasado con el horror?, ¿cuál es su objetivo en la actualidad?

No podemos negar que a nadie mayor de ocho años le da miedo Chucky, el muñeco diabólico, o Drácula. Cthulhu sirve más para generar mercancía de pulpos kawaii que para producir angustia cósmica, y Stephen King, más que asustarnos, parece a veces empeñado en explorar un catálogo de obsesiones sexuales bastante cuestionables.

Recuerdo esos años inocentes en los que películas como El aro o El exorcista sí lograban perturbarme. Pero, fuera del recurso barato del jump scare, me cuesta trabajo recordar alguna película reciente que realmente me haya dado miedo. Quizá Hereditary consiguió provocarme cierta aprensión. Pero incluso Obsession, que a mi gusto está sobrevalorada, me parece una creepypasta glorificada.

Y si las películas, con todos sus estímulos visuales y auditivos, apenas consiguen arrancarnos sobresaltos ocasionales, ni qué decir de la literatura, que depende casi por completo de la imaginación del lector.

Por eso me di a la tarea de buscar ficción de horror reciente, para ver si todavía le hacía honor a su género. Sin embargo, lo primero que encontré fue que el horror, por sí solo, parece ya no ser suficiente. Muchas obras necesitan mezclarse con otros elementos (humor, drama familiar, crítica social, investigación criminal, trauma psicológico) para volver más llevadera la lectura o para justificar su existencia más allá del simple intento de provocar miedo.

Tal vez el problema no está del todo en los libros. Tal vez el problema soy yo. Quizá la desensibilización producida por todo lo que veo a diario en internet ya me tiene el cerebro frito. Las escenas supuestamente perturbadoras, cuando no me parecen aburridas, terminan interesándome por otras razones: por la prosa, por la atmósfera, por el comentario social, por la construcción de personajes. Eso me pasa, por ejemplo, con los cuentos de Mariana Enriquez.

Tengo, por lo tanto, algunas opiniones concretas sobre el género de horror:

  1. El horror propiamente dicho (es decir, aquel cuyo objetivo principal es generar miedo en el lector) es, en realidad, un subgénero de la literatura infantil. Dicho de otro modo: solo los niños se asustan de verdad.
  2. El horror es un género muerto, como las epopeyas.
  3. El horror es (y tal vez siempre lo ha sido) una etiqueta que ha terminado por significar que una obra incluye ciertos elementos reconocibles: muerte, locura, monstruos, posesiones, casas embrujadas, cuerpos mutilados, entidades inexplicables, etcétera. Sin embargo, esos elementos pueden utilizarse para evocar muchas emociones distintas (incomodidad, tristeza, repulsión, fascinación, angustia) sin que necesariamente produzcan miedo.
  4. Soy un ignorante y simplemente no he leído una obra de terror realmente buena, por lo que más me valdría cerrar la boca.

Y como no estoy cerrado a la posibilidad de que este último punto sea el correcto, decidí hacer este giveaway.

Quiero leer un libro que de verdad sea aterrador, perturbador, angustiante; uno que me obligue a aceptar que el problema no era el género, sino mi ignorancia. Así que esta vez la recomendación vendrá de ustedes.

Estos son los términos y condiciones:

  1. Escriban en la sección de comentarios el título y el autor del libro que recomiendan.
  2. Leeré todos los libros que mencionen. Además, reseñaré en el blog aquellos que todavía no estén presentes.
  3. La persona que recomiende un libro capaz de generarme auténtico distrés emocional, miedo, incomodidad o una crisis existencial medianamente respetable, será acreedora a un libro o manga de su elección enviado desde Japón*.

Así que ya saben: dejen sus recomendaciones. En breve les contaré cómo termina este experimento y si termino aceptando públicamente que he estado hablando desde la más absoluta ignorancia. De no lograr su objetivo, todos los que dejen recomendaciones, sepan que me hicieron perder mi tiempo.

* Limitado a países de habla hispana donde llegue el servicio del Express Mail Service (EMS).

domingo, 17 de mayo de 2026

Maylis de Kerangal: Canoas

Idioma originalFrancés

Título original: Canoës

Traducción: Javier Albiñana Serraín

Año de publicación: 2021

Valoración: Está bien

Hay un dicho que reza: “No hagas de tu pasión tu trabajo”. Supongo que muchos de los seguidores de este blog son apasionados de la lectura y, por extensión, algunos también de la escritura. Pero al leer este tipo de libros siempre me viene a la cabeza la misma cuestión: ¿de qué escribe alguien que se ve obligado a escribir?


Fuera de unos pocos escritores consagrados, que pueden vivir cómodamente de sus regalías, la mayoría de quienes han hecho de la escritura su profesión están, de una u otra manera, obligados a escribir, independientemente de la disciplina y de las imposiciones propias del oficio. Incluso yo me veo impelido a escribir esto bajo un estricto calendario.


Como un músico que, agotado en medio de una larga gira, sube al escenario y aun así da un buen espectáculo, este libro me parece una obra escrita bajo la inercia de la profesión. Canoas está pulcramente escrito, con frases que me parecieron muy bellas (“Mi centro de gravedad se ha desplazado unos centímetros”, dice una niña al darse cuenta de que está madurando) y con algunas ideas o cuestionamientos perspicaces. Pero si tuviera que describir este libro de cuentos con unas pocas palabras, estas serían: falto de inspiración.


Los cuentos (y una novela corta) comparten un leitmotiv: las canoas y las voces. Personas silenciadas, voces perdidas, voces que se buscan, que se graban, que se deforman o que apenas consiguen abrirse paso entre el ruido del mundo. En ese sentido, el libro tiene una unidad temática clara, incluso elegante. Sin embargo, esa misma unidad no siempre alcanza para sostener el interés. Hay relatos que parecen más ejercicios de estilo que verdaderas exploraciones narrativas; textos construidos alrededor de una imagen sugerente, pero que no terminan de adquirir cuerpo.


Mi cuento favorito es “Nevermore”, donde unas artistas sonoras, casi brujas, se dedican a ir recolectando voces. El cuento tiene un interesante guiño a El cuervo, de Poe, y quizá sea donde mejor se combinan la extrañeza, la musicalidad de la prosa y esa obsesión por la voz como huella íntima de una persona. Ahí sí sentí que la premisa encontraba una forma propia.


Maylis de Kerangal es una escritora multipremiada, y en Canoas se nota por qué: la precisión de la frase, el cuidado del ritmo, la inteligencia con la que observa ciertos gestos mínimos. Pero también se nota, al menos para mí, una cierta falta de necesidad. No es un mal libro, ni mucho menos; está escrito con una solvencia que muchos autores envidiarían, pero no solo de pan vive el hombre.


Canoas me dejó la impresión de una obra correcta, elegante, por momentos luminosa, pero rara vez urgente. Un libro que se lee con interés, aunque difícilmente con entusiasmo.

Otras obras de Maylis de Kerangal en ULAD: Reparar a los vivos

lunes, 2 de febrero de 2026

Gesualdo Bufalino:El hombre invadido y otras invenciones

Idioma original: Italiano

Título original: L'uomo invaso e altre invenzioni

Traducción: Joaquín Jordá

Año de publicación: 1986

Valoración: Está bien (con destellos excelentes)

Una de las mayores bondades de pertenecer a este blog es la necesidad de buscar (“descubrir” es una palabra que solo usan los narcisistas) nuevos autores (es decir, nuevos para mí) para mantener engrasados los engranes del cerebro.

Como se me dificulta la exploración directa en librerías, me veo obligado a navegar (¿ya nadie usa esa palabra, verdad?) por internet hasta encontrar algo que me llame la atención. Y qué mejor señuelo que un nombre que parece sacado de la comedia del arte: Bufalino.

Mi valoración de esta colección es el promedio de todos los cuentos, precisamente, a medias. Muchos cuentos parecen concebidos como un divertimento: juegos de erudición, relecturas de mitos, pequeñas trampas formales. Pero entre esos ejercicios se cuelan otros textos que me parecen geniales. De estos, destaco algunos.

 - El hombre invadido. El cuento que da título al volumen funciona como una declaración de intenciones: el yo como territorio ocupado. Aquí Bufalino sugiere que la identidad está llena de agujeros: entran recuerdos ajenos, deseos que uno no pidió, obsesiones que se instalan como huéspedes.

 - El retorno de Eurídice. Una reimaginación del mito. Mi favorito del libro. Aquí se notan los chispazos (desafortunadamente no un fulgor constante) de genialidad que tiene Bufalino. Esta frase es una prueba: “Se miró los pies, le dolían. Si es que puede doler el escaso aire de que están hechas las sombras.”

 - Gorgias y el escriba sabeo. Un cuento que juega con la palabra como poder y como engaño: lo que se escribe no solo registra el mundo, lo fabrica; lo que se argumenta no solo convence, también deforma. El final, perfecto.

 - La salida del arca. La historia de Noé y su barco suele cortarse donde conviene: como en las historias de amor, a nadie le importa lo que pase después. Pero aquí el “después” es lo esencial. Cuando el diluvio termina, la esperanza deja paso al desasosiego. El mundo salvado ya no es el mundo conocido, y la salvación trae su propia resaca moral. Sobrevivir también puede ser una forma de condena.

Este libro me dejó una impresión ambivalente. Bufalino no siempre apunta al mismo blanco. A veces se queda en el ingenio (que entretiene, sí, pero se disipa rápido); y otras veces, una sola imagen basta para justificar el cuento.


domingo, 29 de junio de 2025

Nacho Vegas: Política de hechos consumados

Idioma original: Español

Año de publicación: 2006

Valoración: Recomendable para fans

En el momento en que se publicó este libro, Nacho Vegas ya se había consolidado como músico solista, aunque aún se le consideraba un artista independiente o indie (esta última palabra tiene una acepción ligeramente diferente, pero quizás más acertada). Las letras de sus canciones, muchas veces autobiográficas, contaban historias de depresión, abandono, ansiedad, adicción, etc. Fue en esa época cuando me encontré con su música, y me gustó bastante. No por sentirme identificado con sus letras, sino por la autenticidad que transmitía, amplificada por su estilo desgarbado, sus melodías simples y su muy particular color de voz.

Este libro refleja perfectamente esa etapa del cantautor de Gijón. Se presenta como una compilación de textos diversos que van desde pequeños cuentos, minificciones, entradas de diario (posiblemente reales), aforismos y, por qué no, poemas que bien podrían ser la letra de alguna de sus canciones.


Esta mañana en la calle alguien

parecía sonreírme.

Cuando me acerqué todo lo que vi

en su cara fue una mueca.

Sólo cuando me detuve a encender

un fuego supe calmarme

(y aun entonces hubiera jurado que

aquella persona sonreía).

Me limité a arder hasta apagarme.


Quizá lo que más me gusta del libro, al igual que de su música, es esa autenticidad, casi inocente, con la que Vegas nos cuenta lo que piensa y siente. A pesar de que rara vez se presenta abiertamente en primera persona, se muestra vulnerable al exponer episodios de abuso, adicción y desesperación. Sin embargo, pese a lo oscuro de la mayoría de las temáticas, y aunque no haya ninguna melodía que imponga una atmósfera específica, se nota que estos textos fueron escritos con una mirada esperanzadora, con cierto aire de resiliencia y catarsis. Eso sí, a veces exagera un poco con el fatalismo:


Rocío, no sé por qué escribo acerca

de ti.

Realmente me importa poco

si estás viva o muerta,

y dudo mucho que fueras necesaria

para que yo me encuentre aquí

en estos momentos.


Desde el punto de vista formal, no hay mucho que destacar: los pequeños cuentos se presentan como situaciones más o menos concretas, con finales en su mayoría abiertos o ambiguos. Las minificciones/poemas, casi aforísticas, nos muestran como imágenes más que como ideas, dejando mucho espacio a la imaginación. Si bien la temática general del libro es bastante homogénea, la recopilación de textos no parece seguir una lógica interna clara; se presentan uno tras otro como si se tratara de una recopilación póstuma de papeles olvidados en un cajón.

Con el tiempo, Nacho Vegas fue madurando y, probablemente, saliendo de su depresión. La temática de sus canciones cambió, lo cual alienó a muchos de sus fans. Pasó de ser un poeta maldito a un luchador por la justicia social; un giro radical respecto a los textos sombríos de sus inicios. Este libro pertenece claramente a un Nacho Vegas que ya no existe.

Política de hechos consumados es un testimonio íntimo y descarnado de una etapa turbulenta en la vida de Nacho Vegas. Aunque desordenado y a ratos excesivamente fatalista, el libro conserva un valor genuino como documento emocional y poético. Es una obra que gustará especialmente a quienes encontraron consuelo o reconocimiento en las canciones de su primera etapa. Una lectura breve pero cargada de resonancias.

Recomiendo acompañar el libro con el álbum Desaparezca aquí.

domingo, 27 de abril de 2025

Yukiko Motoya: Mi marido es de otra especie

Idioma original: Japonés

Título originalIrui konin tan (異類婚姻譚)

TraducciónJordi Fiblia y Keiko Takahashi

Año de publicación2016

Valoración: Se deja leer

Yukiko Motoya es una figura interesante en el panorama literario japonés contemporáneo. No solo ha ganado múltiples premios literarios, incluido el Akutagawa, sino que también fundó su propia compañía teatral, donde ejerce como dramaturga y directora. Si entran a su sitio web (http://www.motoyayukiko.com/), con solo ver los carteles de las obras que ha montado, pueden darse cuenta de que los temas que aborda no son para nada convencionales. Además, suelen estar representados de una manera, digamos, exótica. Sin embargo, no encontré nada de esa excentricidad en los cuentos incluidos en este libro.

El cuento más largo, Mi marido es de otra especie, es el más interesante. La premisa es prometedora: una mujer se percata de que su marido se parece cada vez más a ella. No solo en los hábitos o expresiones (algo normal en una pareja que lleva muchos años casada), sino también físicamente, como si se tratara de una especie de mimetización reptiliana. La gradual metamorfosis del marido parece servir a una manipulación subconsciente, en la que la protagonista, ahora sí, pierde la voluntad y actúa emulando el comportamiento de su esposo.

El cuento da para pensar sobre diversos temas, desde la mitología y el folclore, hasta cuestiones de viva actualidad como la hiperindividualización de la sociedad, la inercia de la rutina, la falta de confrontación, la inmadurez o la evasión de responsabilidades propias de la vida adulta. Claro está, estas son interpretaciones personales: todo esto se encuentra enterrado bajo varias capas de situaciones absurdas y fantásticas. Sin hacer spoiler, el final no fue lo que esperaba. La propuesta que encontraba tan estimulante quedó tan diluida que terminé el cuento como lo había empezado, sin mayor consecuencia. Me pareció un experimento, si acaso entretenido, fallido.

Los otros cuentos, mucho más cortos, tienen a su vez elementos fantásticos y/o paranormales con un aire blackmirroresco. Si bien presentan situaciones inquietantes o perturbadoras (cualquier emoción provocada por la lectura es más que bienvenida), la falta de clímax y los finales abiertos me dejaron un tanto frustrado.

Motoya escribe de una manera que mantiene el interés, con un estilo que equilibra lo extraño y lo cotidiano. Aunque no siempre logre cerrar con fuerza las ideas que plantea, su propuesta literaria me resultó un tanto refrescante. 'Mi marido es de otra especie' tal vez no deslumbre, pero sí deja entrever una voz singular, lo cual, en estos tiempos, ya es bastante.



jueves, 30 de enero de 2025

Reseña + Entrevista: Un lugar mejor de Pedro Ugarte

Idioma original: Español

Año de publicación: 2024

Valoración: Está muy bien

Que Pedro Ugarte es uno de los mejores cuentistas españoles de los últimos veinticinco años es algo que debería estar fuera de toda duda. Con Un lugar mejor corrobora esa afirmación y, además, demuestra que se encuentra en plena forma. 

Quienes ya conozcan la obra de bilbaíno encontrarán en esta colección de relatos algunas de las constantes que recorren su trayectoria: su predilección por personajes corrientes (tantos Jorges) e historias cotidianas, su humor tirando a negro, su esperanza desesperanzada o desesperanzada esperanza, su forma de ver la vida, las relaciones amorosas o las relaciones personales, el mundo laboral, etc. Pero lo que lo distingue de su obra anterior (o, al menos, de lo que yo he leído de ella) es que Un lugar mejor es un libro más oscuro. De hecho, diría que es el más houellebecquiano de sus libros, algo así como su particular Aniquilación.

Un par de ejemplos de lo anterior serían estas dos citas:

"Mi esperanza se reducía ahora a pasar un tarde íntima y recogida"

"El tiempo pulveriza la memoria, apenas deja de ella unas inútiles migajas"

Agrupado en cuatro bloques temáticos, aunque todos ellos conformando una unidad, los textos de Un lugar mejor hablan de cómo se construyen y deshacen los afectos, de soledades que tratan de romperse a través de efímeras esperanzas, de últimas oportunidades, de imposturas y cinismos, de familias y amores, etc.  Y para hablarnos de todo ello, Ugarte opta, como lo ha hecho a lo largo de su carrera literaria, por la cotidianeidad (si no me equivoco, creo que en reseñas anteriores lo definí como cronista de lo cotidiano). No encontraremos en este volumen golpes de efectos, finales sorpresa o trucos de ilusionista. Solo la vida y sus realidades patéticas y extrañas pasando.

Cuatro son los relatos que me gustaría destacar:

  1. Éramos tan felices: Un comienzo muy Tolstoiano (del Tolstoi de Anna Karenina) da paso a un texto, al mismo tiempo, cruel y melancólico sobre los materiales de los que está hecha la felicidad. Un tratado sobre el tiempo (bares que cambian de nombre, talleres que cierren para siempre...) que sirve de puerta de entrada a un volumen del que es una muestra representativa
  2. Balada de Rowena Trevanion: Es quizá el relato más houellebecquiano, con una despiadada visión del mundo del trabajo, si bien no exento de cierta poética. Cinismo y soledad en estado puro, entre miedos y tedios.
  3. Un lugar mejor: Un magnífíco punto de partida (¡qué importante es una buena primera frase que te agarre del pescuezo!) da paso a un texto sobre vidas malgastadas y esperanzas que duran lo que dura el trayecto entre dos estaciones de metro que deja al lector con una sonrisa "tonta".
  4. Dientes, caricias, agosto: Mi relato favorito, quizá por ser el más metafórico y el de más abierto final. Afectos, responsabilidades, familia... con una niña de 13 años y un lindo gatito de por medio. 
No me enrollo más. Mejor que sea el propio Pedro quien os hable de su Un lugar mejor y del resto de su obra. Aquí la charla que hemos mantenido con él.




viernes, 15 de noviembre de 2024

José Emilio Pacheco: La sangre de medusa (y otros cuentos marginales)

 Idioma original: español

Año de publicación: 1990 (contiene escritos publicados desde 1958)

Valoración: muy recomendable

Ver la parte humana que rodea a toda actividad artística significa, irremediablemente, desengañarse.

Este título contiene textos publicados aquí y allá a lo largo de su carrera como escritor, con un pequeño detalle: los textos fueron corregidos específicamente para ser publicados en este volumen por un Pacheco maduro, tanto de edad como de estilo. Busqué los originales de algunos cuentos, pero no los encontré, así que no puedo decir que las correcciones hayan mejorado sustancialmente los textos originales. Sin embargo, vaya que las versiones que se ofrecen aquí son de una calidad digna del maestro. En la introducción del libro, escrita por el mismo autor, pueden conocer más acerca de este proceso.

Los cuentos aquí compilados varían en extensión y estilo. Los cuentos más largos no pasan de una decena de páginas, y los más cortos bien podrían ser tweets: frases ingeniosas y cargadas de humor negro, como: Detesto a los ancianos travestidos, aulló Caperucita. El lobo se tragó la humillación.; o alternativamente, sacando su vena poética: No tengo nada que ocultar, dijo el lago al secarse.

El cuento que da título al libro, publicado a sus 19 años (hdp!), tiene obvias influencias borgianas. Hace paralelismos entre un Perseo en decadencia y un godínez fracasado con problemas maritales, ambos marcados por un hecho sangriento, estableciendo así un puente entre la mitología clásica y las luchas humanas contemporáneas (lo que hace innecesaria la aclaración al final del cuento, pequeño detalle que podemos pasar por alto).

‘La noche del inmoral’, el cuento más largo del libro, hace por sí solo que el libro valga la pena. Una especie de spin-off de ‘El Inmortal’, de Borges. Trata la lucha contra la intrascendencia humana y la búsqueda de la gloria duradera a toda costa, ya sea por el honor o por la ignominia. La vida de Alejandro Magno y de Eróstrato, nacidos bajo la misma estrella, se teje mediante los hilos del tiempo, con la muerte de Franz Ferdinand como punto culminante que conecta diferentes épocas y contextos históricos. Pacheco nos ceunta cómo las ambiciones personales pueden resonar a lo largo de los siglos, afectando tanto a figuras emblemáticas como a individuos anónimos.

Ya que mencionamos a Borges, por qué no citarlo para hablar de los otros cuentos: “Entre tantas cumbres, es imposible distinguir cuál es la más alta”. Ninguno de los textos de este libro tiene desperdicio. Cada relato en La sangre de medusa brilla con luz propia, con una perspectiva única y enriquecedora al conjunto. Pacheco se la saca para demostrar que puede manejar una variedad de temáticas y estilos. Una joya.

Otros títulos de José Emilio Pacheco en ULAD: Los trabajos del marEl principio del placerLas batallas en el desierto

sábado, 19 de octubre de 2024

Olivier Tallec: Un mejor mejor amigo

Idioma original: francés
Título original: Un meilleur meilleur ami
Traducción: Birabiro editorial
Año de publicación: 2023
Valoración: recomendable


En esta cuarta entrega de la serie de cuentos de Olivier Tallec protagonizados por una inquieta ardilla, el autor sigue el mismo hilo de los anteriores cuentos y mantiene el mismo tono que va entre lo humorístico y lo reflexivo.

En "Un mejor mejor amigo", nuestra atrevida pero dubitativa ardilla se cuestiona qué es la amistad, qué podemos esperar de ella y qué nos ofrece. Con este tema de fondo empieza el cuento con la ardilla paseando por el bosque cuando, al encontrarse una seta, toma la decisión de que será su mejor amiga mientras nos confiesa que hace tiempo que está buscando un mejor amigo, algo difícil pues "a diferencia de las piñas que caen de los árboles, los mejores amigos no lo hacen". Así que ahora parece que ha encontrado uno decide averiguar si esa seta podría ser su mejor amigo. Esta excusa sirve al autor para analizar de qué trata la amistad, qué hace que un amigo se convierta en algo especial en nuestra vida, qué nos ofrece y nos aporta pero también que se espera de uno mismo.

Olivier Tallec saber jugar con el humor para adentrarse en estos temas más profundos donde nos habla de la soledad, de la necesidad de las amistades, de aquellos momentos compartidos que las hacen únicas pero también sobre la inseguridad en nuestras decisiones. De hecho, este es un tema común en sus libros, pues nuestra ardilla se muestra a menudo dubitativa a la hora de tomar decisiones, y este punto es remarcable pues se aleja de los modelos habituales que encontramos en los cuentos infantiles donde los protagonistas acostumbran a ser personajes atrevidos y valientes. Con estas debilidades, Tallec acerca sus personajes a los lectores y comparte con ellos las dudas que podamos tener especialmente en edades tempranas en las que muchas de las decisiones a tomar son sobre cuestiones que recién estamos experimentando por primera vez.

Por todo ello, y tal y como ya destaqué en la reseña global de esta serie de cuentos de Olivier Tallec, se tratan de libros que se acercan a temas relativos a nuestra personalidad y lo hacen desde un punto de vista parcialmente cómico que no ocultan un trasfondo que va más allá de la calidez y gracia de sus dibujos. Eso sí, tenéis que estar preparados para los finales abiertos porque, como en la vida, todo está por decidir y cada uno debe elegir como continua la historia.

Podéis encontrar más reseñas de los libros de Olivier Tallec en ULAD aquí

jueves, 6 de junio de 2024

Charles Perrault: El gato con botas

Idioma original: Francés
Título original: Le Maître chat ou le Chat botté
Año de publicación: 1697
Traducción: Íñigo Jáuregui
Ilustraciones: Javier Zabala
Valoración: Se deja leer (está bien para niños)

Resulta curioso asomarse a la literatura infantil de antaño. Al contrario que la reciente (salvo alguna que otra excepción), su tono es mucho más oscuro, y ni sus personajes son íntegros, ni sus moralejas tan cristalinas como le gustaría a la corrección política imperante en la actualidad.

Un ejemplo de esto que digo sería El gato con botas, cuento de la tradición oral recopilado por Charles Perrault en 1697. Nórdica lo edita incólume, sin suavizar pasajes ni blanquear a su protagonista. Acompañan al texto materiales exquisitos (tapa dura, papel de 150 gramos...) y unas ilustraciones de Javier Zabala.

El archiconocido felino que protagoniza esta historia es menos heroico de lo que muchos recordarán. Ya desde las primeras páginas sabemos que es capaz de los más «sutiles ardides», y a lo largo del relato se servirá de su ingenio para lograr que su amo, un joven atractivo pero de procedencia humilde, se case con una princesa.

Personalmente, no he disfrutado demasiado de El gato con botas. La narración me ha parecido sumamente esquemática; las motivaciones de los protagonistas, excesivamente lineales. Sus escenas se concatenan atropelladamente y ninguna de las ideas introducidas (los hermanos del hijo pequeño del molinero, las botas del gato, el ogro...) se desarrollan mínimamente.

A todo eso súmale que hay multitud de incongruencias argumentales, que hubieran podido explicarse convincentemente añadiendo sólo uno o dos párrafos. A saber: ¿por qué el gato no había ayudado a la familia del molinero antes, si es tan espabilado? ¿Por qué no abandona a un dueño que ha amenazado con cómerselo? ¿Por qué no informar de sus planes a su amo? ¿Por qué no incitar él mismo el recorrido de la carroza, en vez de adaptarse a una ruta predeterminada? ¿Cómo pretende sostener el engaño del Marqués de Carabás en el tiempo?

Asimismo, no me acaba de convencer el mensaje que traslada esta obra. Me explico: se puede leer El gato con botas en clave inspiracional. A fin de cuentas, el protagonista logra sobreponerse a su clase social y su entorno. Ciertamente, los métodos que emplea para medrar (mentir, amenazar, asesinar y usurpar) no son muy éticos; incluso hay ocasiones en que podría haber procedido de distinta manera, pero toma el camino fácil (por ejemplo, extorsionar a unos pobres campesinos, en vez de tratar de persuadirles u ofrecerles algo a cambio de su complicidad). 

A ver, que El gato con botas sea poco edificante me es indiferente; no soy de los que opina que a los niños hay que enseñarles una visión del mundo maniquea. Lo que me molesta es que su mensaje se antoja tramposo, pues da a entender que uno saldrá adelante gracias a la inteligencia, pero en realidad muestra cómo se prospera gracias al esfuerzo de un tercero. Porque no nos engañemos: el amo del gato es el verdadero beneficiado de los tejemanejes de su mascota, y no el propio gato.

En conclusión: El gato con botas es un clásico bastante prescindible, opacado por múltiples adaptaciones y versiones posteriores mucho más resultonas. Aun así, tampoco desaconsejo tajantemente su lectura: te lo ventilas de un plumazo, las acciones de su protagonista dan pie a abrir un debate moral y la edición de Nórdica es preciosa.

lunes, 8 de abril de 2024

Susan Sontag: Declaración. Cuentos reunidos


Idioma original: inglés
Título original: Debriefing: Collected Stories..
Traducción: varios
Año de publicación: 2018
Valoración: recomendable.

Lógico que tras la estimulante lectura de su biografía optase, con cierta urgencia, por leer, casi diría que en caliente, algunos de los textos que el exhaustivo texto de Moser iba desgranando y citando. Curioso, igualmente, que a pesar de su influencia en la cultura occidental, Sontag fuera recuperada por este blog en una de esas semanas temáticas, la de autores olvidados. Y no diría que cierta intelectualidad muy radicada en esa obsesión global por NY y los EEUU pueda haber obrado un cierto efecto de bola de nieve. Aún con su colosal figura muy presente, esta recopilación de su obra corta (o sea, ni novelas ni ensayos) me ha resultado bastante irregular y, ante mi desconcierto, contiene algunos relatos que me ha costado acabar e incluso asimilar en su contexto.

Vamos a atribuirlo al alcance temporal de sus fechas de publicación, en un principio. Aunque también podríamos especular con que la extraña progresión de la narrativa corta de la escritora neoyorquina parece ser un reflejo de su compleja personalidad y de los avatares personales que la fueron marcando, desde su precocidad hasta su difícil aceptación de su sexualidad, pasando por sus problemas de salud. 

Esta es una colección, dice su título, de cuentos. Pero incluye crónicas, devaneos casi teatrales, algunos textos que parecen meros apuntes sean de proyectos de mayor envergadura sean casi experimentos de estilo. Y es curioso, uno de los que dejan más huella en el lector es el primero, un texto casi juvenil repleto de ingenuidad en el que relata como, junto a una compañera, se deciden a contactar con Thomas Mann (en aquella época residente en EEUU) para entrevistarle. Todo el proceso, desde el tímido contacto telefónico hasta la pura entrevista, es una delicia en que ya percibimos que la futura escritora no era una persona que se contentara con la superficie de las cosas, y que su curiosidad la empujaba a la búsqueda de una manera, comprobaríamos en el futuro, tan determinada como insaciable. El que da título a la colección es un relato que parece importante en la obra de Sontag. Un diálogo interior convulso, especulativo, que combina una sinceridad desnuda con una especie de sortilegio de referencias que incluirían su firme compromiso social y su desmadejada vida, siempre con la interposición de referencias crípticas que parecen alter egos de ella misma y su círculo íntimo. Por contra, relatos como Dr Jekill son duros, casi impenetrables juegos de metáforas que desorientan y confunden. Eso sí, siempre tras una prosa medida y elegante, escrupulosa en las formas y contundente en el trasfondo. Con algún detalle que la emparentaría con el post modernismo (en Espíritus norteamericanos) o incluso con influencias palpables como Salinger o Capote, siempre percibiéndose un enorme respeto por el lenguaje y la estructura narrativa. Y aunque el conjunto resulte - recordemos que es una recopilación póstuma y no sabemos si la autora hubiera aprobado la secuencia - algo irregular e inconexo, los picos de calidad presentes justifican una recomendación firme y decidida.


También de Susan Sontag reseñado en ULADBajo el signo de SaturnoAnte el dolor de los demás

viernes, 29 de marzo de 2024

Reseña + Entrevista: Lealtad al fantasma de Enrique Serna

Idioma original: español

Año de publicación: 2022

Valoración: muy recomendable

Cualquier hombre, por fascinante que pueda ser, acaba por convertirse en ridículo a causa de su deseo sexual. 

Esta frase de Yukio Mishima me vino dolorosamente a la cabeza al empezar a leer el primer cuento de “Lealtad al fantasma”, un cuento que empieza muy al estilo de Serna: exponiendo en carne viva las motivaciones tan mundanas con las que los humanos nos conducimos por la vida, o en el peor de los casos, nos dejamos conducir. El viejo tropo del profesor que se encula con su alumna (el que esté libre de pecado…) toma un giro inesperado que puede chocar a algunos (a mi incluso me hizo dejar la lectura por un momento), o puede espolear a otros a seguir leyendo. De cualquier manera, logra sacar al lector de ese letargo al que muchas veces nos vemos sumidos.

Siguiendo la misma línea, Serna continúa disecando las distintas circunstancias que nos llevan a renunciar a esa tarea inútil de nadar a contracorriente, resignándonos a dejarnos arrastrar plácidamente hacia el choque inevitable con las rocas de la depravación y la ignominia. Ya sean obsesiones inverosímiles, bajas pasiones, o incluso el más vulgar aburrimiento, son razones más que suficientes para poner a girar la rueda que terminará por aplastarnos.

El cuento más largo (bien podría ser una novela corta), infamemente intitulado “Abuela en brama”, nos muestra a una mujer frustrada al borde de la tercera edad, la cual ha pasado toda su vida reprimiendo sus instintos y deseos, dando patadas de ahogado en las hondas aguas del amor y la sexualidad. ¿Y con quién acabaría enredándose?, pues con un joven narcisista e inmaduro que bien podría ser su hijo, no solo por la diferencia de edad sino también por el juego constante de control y transgresión que los mantiene unidos en una relación destinada al más tragicómico de los fracasos. 

Por último, Serna utiliza la idea del doppelganger para explorar el masoquista impulso de la autodestrucción. Haciendo disonancia con los anteriores, el cuento que le da título al libro es un malviaje que nos recuerda cruelmente que estamos esclavizados por nuestro pasado personal, generacional, e incluso histórico. 

Si acaso, la ambientación y el lenguaje son muy locales, lo que podría difuminar los matices (sumamente importantes en un texto corto) para aquellos que no estén familiarizados. Aún así, los personajes tienen una complejidad suficiente para que nos sintamos vergonzosamente identificados con ellos.

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Abajo les dejo un enlace para que puedan checar, en palabras del escritor, un poco más acerca de este y otros libros de Enrique Serna, a quien tuve la oportunidad de conocer personalmente hace algunos años, y nuevamente tuvo la amabilidad de regalarme un poco de su tiempo.



lunes, 30 de octubre de 2023

Stephen King: La niebla (y otros cuentos)

Idioma original:
inglés
Título original: The mist
Traducción: Antonio Samons
Año de publicación: 1980
Valoración: Recomendable para fans

Enésimo libro del rey del terror reseñado en ULAD; en esta ocasión vamos con La niebla, relato predilecto de muchos seguidores de King. ¿Será para tanto?

Lo primero que llama la atención es la brevedad de la novela; el mismo autor reconoce en su preámbulo, en el que realiza una apasionada defensa sobre el género del cuento o relato corto, que esta obra pertenece a ese género y no al de novela breve. Bien, a mí eso me da exactamente igual; en cualquier caso, no deja de ser bastante extenso, sus buenas tres o cuatro horas de lectura, aunque claro, en el caso de King eso sí que se podría considerar algo escueto. En el volumen del que dispongo aparecen otros dos cuentos, estos sí más breves, y de calidad notablemente inferior.

En La niebla, tenemos a un típico “hombre norteamericano convencional” que, tras sufrir una horrenda tormenta en su lugar de vacaciones, acude con su hijo a un supermercado; allí verán como una espesísima niebla se acerca hasta encerrar en el interior a todos los compradores. ¿Encerrar? Bueno, estrictamente hablando, no hay nada que les impida salir...

Una característica primordial de King es que él nunca opta por ocultar la fuente del terror; en contra del estilo de “no enseñes nunca al monstruo y deja que la imaginación trabaje”, él siempre nos muestra claramente y en varios momentos la naturaleza del horror, su tangibilidad. Tampoco es de un poder infalible; a los malos de Stephen King se les puede herir, y, en ocasiones, destruir. De hecho, un punto fundamental de su narrativa es la lucha contra el terror, enfrentar a los protagonistas a sus propios miedos.

Sabiendo esto por anteriores lecturas, partía con la idea de que la propia niebla sería la principal antagonista, pero no; dicha niebla funciona como un mero telón donde se esconden los verdaderos monstruos, que son exactamente eso, monstruos: arañas e insectos gigantes. No hay alegorías aquí, no hay un trasfondo psicológico en el que plantear metáforas.

Me llama también la atención de que, en contra de su tendencia habitual, aquí aparentemente hay una causa o razón natural del mal, tiene una explicación coherente (entendámonos, coherente en el contexto de Stephen King; me refiero a que no es un horror llegado de otra dimensión ni en un meteorito). Sin embargo, no aprovecha para introducirlo en la trama, esta explicación solo sirve como conjetura para algunos de los personajes. Una oportunidad desaprovechada.

En cuanto a la narración en sí, sí que me gustó. Tiene un buen ritmo, consigue que pasen cosas en todo momento, hay evolución en algunos personajes, relata bastante bien distintos modos de enfrentarse a la desesperanza e incluso deja hueco a momentos típicos de King Marca Registrada, como la existencia de la presunta adivina, o la incursión a la farmacia. No descubro nada si digo que se nota verdadero talento en cada párrafo.

Respecto a los otros dos cuentos de la antología, El mono y El atajo de la señora Todd, me temo que son de un nivel inferior. 

En El mono, un hombre descubre un juguete maldito de su infancia que presuntamente es el causante de varias muertes; el cuento trata sobre cómo intenta deshacerse de él. Está bien, pero nada memorable. Ahonda en las relaciones paternofiliales, como ya había sucedido en La niebla.

El atajo de la señora Todd me dejó desconcertado; en cualquier caso, es una buena muestra de la plasticidad del estilo de Stephen King. Si no me he perdido en la metáfora, aquí los malos son ¿los atajos? Jamás se me habría ocurrido utilizar un atajo como un personaje, ni siquiera un camino normal, muchísimo menos como antagonista de un relato. La historia es más o menos la siguiente: una señora está obsesionada con utilizar atajos para ganar tiempo, hasta el punto de que se vuelve tan eficiente en uno de sus recorridos habituales que comienza a rejuvenecer, como si retrocediera en el tiempo.

Quiero pensar que este argumento es fruto de la mala época de King con las sustancias.

En resumidas cuentas, según mi opinión, un muy buen relato típico de King, uno pasable y otro malo. El volumen merece la pena por La Niebla: si están pensando en introducirse en el universo Stephen King y les da pereza los tochos que tiene por novelas, está es una estupenda introducción.


Otras obras de Stephen King reseñadas en la ULAD aquí.

jueves, 19 de octubre de 2023

Marianne Dubuc: Nina y Milo

Idioma original: francés
Título original: Nina et Milo, journée de pêche
Traducción: Raquel Solà i Garcia (en catalám y castellano para Editorial Juventud)
Año de publicación: 2021
Valoración: entre recomendable y muy recomendable


Seguramente recordaréis, aquellos que sois lectores desde la infancia, los típicos libros de la serie «Elige tu propia aventura»; una serie de libros donde lo interesante era que la lectura se planteaba como un juego o una aventura y era el lector quién decidía, en casi cada página, qué camino o decisión debía tomar el protagonista de manera que en función de esas decisiones el final de la trama era uno u otro.

Este tipo de libros son interesantes pues interpelan al lector poniéndole en situaciones en las que el futuro del personaje o de la historia dependen en gran medida de sus decisiones, y esto es algo que, a modo de divertimento, funciona muy bien y es un enfoque que, ya años después, abrazaron los creadores de videojuegos e incluso hubo algún atrevimiento en TV hasta el punto de que una serie popular como Black Mirror se atrevió con ello (y fracasó, según mi opinión).

El caso es que este tipo de literatura va muy ligada al público juvenil, pero está muy poco explorado en el ámbito de la literatura infantil y eso algo que creo que debería remediarse puesto que si algo fomentan este tipo de libros es que, más allá de la creatividad y la imaginación sobre qué puede ocurrir a continuación en la trama, a nivel más profundo podríamos afirmar que potencian la capacidad de análisis, la convicción y seguridad en las decisiones tomadas y la asunción de responsabilidades. Por todo ello, es muy interesante que una artista como Marianne Dubuc se haya atrevido (y con éxito) a superar tal reto.

A nivel argumental, la trama es simple: dos amigos (Nina y Milo) salen a pescar y, debido a una fuerte racha de viento, Milo sale volando. Nina deberá encontrarlo siguiendo su instinto y en esa aventura se encontrará con diferentes obstáculos y personajes que le supondrán una ayuda o un estorbo (según cada caso). A nivel gráfico, los dibujos de Marianne Dubuc son de estilo clásico, de colores suaves y formas redondeadas, muy agradables a la vista y sin estridencias cromáticas ni personajes grotescos lo cual permite que sea una lectura es muy recomendable para todas las edades.

Por todo ello, se trata de un libro que recomiendo pues, además de disfrutar con el trazo cálido de la autora (de la cual recomiendo «El camino de la montaña» por la bonita historia que narra), nos permite adentrarnos en una aventura y ayudar a sus protagonistas a conseguir su objetivo a través de nuestras decisiones con lo que hace de ello una lectura no únicamente agradable sino altamente interesante y estimulante.

sábado, 4 de febrero de 2023

J. C. Devenay & Núria Tamarit: Giganta

Idioma original: francés

Título original: Géante - Histoire de celle qui parcourut le monde à la recherche de la liberté.

Año de publicación: 2020

Traducción: Alba Pagán

Valoración: está bien

Estamos hoy ante una especie de cuento infantil  (o sin especie, directamente lo es) actualizado: aparece, claro, la giganta que da título al libro, llamada Celeste, que fue recogida de bebé en el bosque por unos granjeros, que la criaron junto a sus seis hijos como si fuera una más. También aparecen un caballero, una bruja, un príncipe, un malvado inquisidor, unas sirenas... Aunque, claro, la bruja -llamada, cómo no, Lilith- no es exactamente tal, sino una mujer sabia que tiene un refugio donde empoderar a las chicas que quieran hacerlo; el caballero desfacedor de entuertos  en realidad no puede socorrer a la giganta, por motivos obvios, y las sirenas, en fin, digamos que no son tales...

La historia, en realidad, viene a ser la enésima variante de un bildungsroman (sé que no os gusta el palabro, pero es lo que hay, tetes), combinado, sí se quiere, con un clásico "periplo del héroe"... o heroína, en este caso: Celeste se escapa de su granja en las montañas, porque quiere descubrir el mundo, una vez que sus hermanos ya han partido a buscar sus destinos, y es engañada por un buhonero que quiere sacar partidos de sus peculiares características. A partir de ahí, vive toda suerte de aventuras que le llevarán desde las mazmorras a los más exquisitos palacios, de las carretas de los cómicos de la legua a la celda de un convento de estricta observancia... en fin, no me voy a enrollar, pero podemos encontrar de todo. Sus variadas  aventuras y las personas que va a encontrando en ellas le sirven para ir descubriendo las maravillas de ese mundo del que tenía tanta ansia, pero también sus defectos y peligros. Y, sobre todo, para ir empoderándose como mujer, en todos los sentidos... -en este aspecto, tiene mucho que ver su estancia con la "bruja" Lilith; de hecho, se hace un poco raro que, después de ese proceso de empoderamiento, Celeste acabe por caer en algunas "trampas" para las mujeres tan acedradas como son la esclavitud del matrimonio o de la vida monacal, aunque entiendo que es una manera de hacer avanzar la acción y, al fin y al cabo, cosas más inverosímiles se han visto (en este propio libro, de hecho).

Resulta obvio, pues, que Giganta, además de un cuento de hadas, es una suerte de "novela ejemplarizante" para guiar a las lectoras jóvenes -también puede servir a los chicos, claro está-en su camino por realizarse (no sé si se emplea aún este verbo) como mujeres plenas en todos sus facetas. Es más, no hay que olvidar que el subtítulo del cómic es La historia de aquella que recorrió el mundo en busca de la libertad... Aquí, sin embargo, debo decir que quizás al guionista del mismo se le haya ido un poco la mano con el "aliadismo" -porque las iniciales J. C. de Deveney significan Jean-Christophe-; ojo, que no digo que me parezca mal el discurso, pero cuando éste proviene de un hombre yo prefiero que guarde un cierto pudor, para que no parezca que se le intenta imponer o dirigir a las mujeres la forma de ser feministas.

Las ilustraciones de Núria Tamarit, por último, están llenas de un encanto ingenuo y colorista, que remite -supongo que adrede- a los libros para niños y que refuerza la impresión de que nos encontramos ante una versión moderna de un cuento de hadas. 

jueves, 19 de mayo de 2022

Beatrice Blue: 3x1 Érase una vez un unicornio, Érase una vez un dragón, Érase una vez una sirena

Idioma original: inglés
Título original: Once Upon a Unicorn Horn, Once Upon a Dragon's Fire, Once Upon a Mermaid's Tale
Traducción: Anna Pauner en catalán para Cruïlla, Alejandra Freund en castellano para Ediciones SM
Año de publicación: 2019, 2020, 2021
Valoración: entre recomendable y muy recomendable


Rompiendo un poco la temática y tipo de libros que acostumbro a tratar en las reseñas, hoy cambio de registro y me inicio con una serie de libros infantiles, pues la literatura infantil también es literatura, y creo que es apropiado darle más espacio en nuestro blog, pues, indudablemente, si hemos llegado hasta aquí en nuestra personal biografía literaria es gracias a esos primeros libros que nos han hecho soñar e ilusionar con otros mundos y personajes.

En los tres libros traducidos hasta la fecha por parte de la escritora, ilustradora y diseñadora gráfica Beatrice Blue, y a pesar de que se trata de libros totalmente independientes (no forman parte de una misma historia, ni tienen los mismos personajes ni comparten trama argumental), vemos en todos ellos ciertos rasgos comunes, que modelan un estilo muy característico a nivel argumental pero también gráfico lo que me lleva a hacer una reseña conjunta de todos ellos. Estos rasgos que conforman el estilo de la autora se caracterizan principalmente por los siguientes aspectos:

  • A nivel argumentativo: los personajes de Beatrice Blue son niños ni muy pequeños ni tampoco muy mayores (quizá estarán entre los cinco y los diez años) que viven rodeados de naturaleza (ya sea el campo, la montaña o el mar) y esa naturaleza y los animales que en ella viven forman siempre el núcleo central en cuanto al argumento. De esta manera, los tres libros guardan como argumento común la relación entre los niños y los animales pero, especialmente, cómo los niños, a través de su relación con ellos, aprenden a conocer el entorno en el que viven, a respetarlo y a cuidar y ayudar a los animales que en él habitan.

  • A nivel gráfico, el trazo de la autora se caracteriza por líneas redondeadas para dibujar sus personajes, aunque en su evolución se aprecia una cada vez mayor precisión y perfilamiento en los rasgos físicos de sus personajes. A nivel colorativo, la autora utiliza una amplia gama cromática, buscando a menudo el contraste entre la oscuridad del entorno (ya sea un bosque, el mar o el campo) con la luz que irradian los personajes.

Los tres libros que se incluyen en esta reseña son interesantes, pues ahondan en temas como la solidaridad y la inclusión en el caso del libro del unicornio, el miedo a lo desconocido y los temores infundados en el caso del dragón, y la importancia de cuidar el entorno y no interferir en el medioambiente. Así, los valores que transmiten los libros de Beatrice Blue giran en torno a la necesidad y conveniencia de establecer vínculos con nuestro entorno, a la vez que en ayudar a los necesitados (a pesar de su apariencia feroz en algún caso) y no dejarnos llevar por nuestros intereses personales sino en pensar en el bien común. Todo ello, rodeado de un estilo gráfico cálido a la vez que rico en matices, en los que los trazos de Beatrice Blue nos acompañan a entrar en sus historias cálidas y bondadosas que seguro que gustarán a los niños y niñas a partir de los tres o cuatro años. Una autora a tener en cuenta.

martes, 17 de agosto de 2021

Sophia de Mello Breyner Andresen: El bosc / L’arbre

Idioma original: Portugués
Título original: A Floresta / A Árvore 
Año de publicación: 1968 / 1985
Traducción: Sio Serra Lopes
Valoración: Está bien (recomendable para niños)

El bosc / L’arbre, editado coquetamente por Lleonard Montaner, compila las traducciones al catalán de dos cuentos infantiles escritos por Sophia de Mello, una de las poetisas portuguesas más importantes del siglo XX. 

La historia que da título al libro narra las consecuencias del encuentro entre una niña y un enano. Aunque a mi juicio le sobran algunos párrafos (especialmente en las primeras páginas), aprecio que vaya introduciendo elementos nuevos a medida que su argumento avanza, y me encanta que reflexione sobre la confianza mutua, la amistad, la bondad, los compromisos intergeneracionales, el valor del oro o el precio de la riqueza y la gloria.  

En cuanto a "El árbol", decir que es un texto brevísimo que reivindica la importancia de la memoria colectiva. Mucho más compacto y lineal (tanto en trama como en intenciones) que su predecesor, deja un buen sabor de boca y contribuye a que uno cierre el volumen con una sonrisa de satisfacción, independientemente de la edad que se tenga. 

martes, 13 de abril de 2021

VV.AA.: Cuadernos hispanoamericanos (Cuento)

Idioma original: Español
Año de publicación: 2020
Valoración: Bastante recomendable

Que el "cuento latinoamericano" goza de una salud excelente es algo que creo que poca gente pondrá en duda. Una muestra significativa de ello son las múltiples reseñas que hemos publicado en este blog en los últimos años y que dejan un buen reguero de nombres: Mariana Enríquez, Vera Giaconi, Magela Baudoin, Mónica Ojeda, Samantha Schweblin, Rodrigo Blanco, Edmundo Paz Soldán, etc., algunos de los cuales aparecen en este número dedicado al género breve de la revista "Cuadernos Hispanoamericanos" con el que podemos corroborar la afirmación inicial.

18 autores (12 hombres y 6 mujeres, lo cual  - aunque aquí habría que valorar los entresijos de la selección - me parece injusto dada la calidad de alguna autora que no aparece por aquí), 18 países (solo falta, si no me equivoco, una representación de República Dominicana y El Salvador) y 18 relatos con un nivel medio bastante alto.

Curiosamente, este elevado nivel medio no viene siempre de la mano de los autores más consagrados o reconocidos a este lado del Océano. Por poner un par de ejemplos, el relato de Halfon (escritor que me encanta) parece hecho con el piloto automático puesto y el relato metaliterario de Fernanda Trías deja al lector algo frío porque puede funcionar bien como juego pero se echa en falta algo más. Por su parte, otros autores TOP, como Mariana Enríquez, Liliana Colanzi o Mónica Ojeda, aportan relatos que serán fácilmente identificables para sus lectores habituales y servirán como interesante carta de presentación para los no iniciados.

Por el lado de los autores más desconocidos (o menos leídos) para mi vienen alguna de las sorpresas más agradables. Destacan especialmente 4/5 relatos:

  • "La cinta roja" de la hondureña María Eugenia Ramos, un relato brutal cargado de simbología.
  • "El río, una pasta espesa que no hace olas" de Jon Bilbao, relato carveriano de parejas y amistades, mentiras o medias verdades y tensión "subterránea" algo alejado en lo estilístico de lo que yo he podio leer de su obra.
  • "Marginalia" del costarricense Carlos Fonseca, un relato en el que se juega con la literatura como forma de huida o de entrada a otras vidas posibles.
  • "El barbero de Hialeah" del cubano Carlos Manuel Álvarez y su impactante final.
  • "Serenatas" del venezolano Juan Carlos Méndez Guedez, quizá el relato más arriesgado en lo estilístico, con sus diferentes voces y tiempos y su aire de "culebrón"

En definitiva, 18 más que interesantes relatos que beben de múltiples influencias, tanto del propio Sur como del Norte, que poseen una serie de elementos comunes (la emigración, la violencia, el desarraigo, la propia literatura) y que demuestran que la cantera de "cuentistas" latinoamericanos está muy pero que muy viva. ¡Y que dure!.

sábado, 26 de diciembre de 2020

VV.AA.: Reinas del abismo

Idioma original: Inglés
Traducción: Alicia Frieyro, Olalla García, Sara Lekanda, Alba Montes, Consuelo Rubio
Año de publicación: 2020
Valoración: Está bien

Reinas del abismo es una antología primorosamente editada por Impedimenta. Compila dieciséis relatos escritos por mujeres anglosajonas que fueron publicados a finales del siglo XIX o a inicios del XX. Resulta prácticamente imposible encontrar a la mayoría en la actualidad, y muchos ni siquiera habían sido traducidos al español. 

Permitidme que los analice someramente: 

  • "Una revelación", de Mary E. Braddon: Thriller decimonónico predecible plagado de personajes acartonados, cuyas conveniencias obligan a suspender la incredulidad en demasía y que desaprovecha su toque gótico. 
  • "El ángel escultor", de Marie Corelli: Aunque tiene poco o nada de inquietante (al menos en el sentido tradicional de la palabra), entrega un curioso enfoque de género. Sólo por esto, vale la pena. 
  • "De entre los muertos", de Edith Nesbith: Joyita que genera con eficacia su atmósfera.
  • "Una Navidad en la niebla", de Frances Hodgson Burnett: Premisa diferente que, pese a extenderse más de la cuenta, permite reflexionar sobre cuestiones de enjundia. Me ha sorprendido positivamente. 
  • "El piso encantado", de Marie Belloc Lowndes: Cuento romántico disfrazado en un inicio de historia de terror. Su estilo está bastante cuidado y construye una ambientación muy lograda, pero la forma tramposa que tiene su autora de entregar la información no ayuda a redondear el conjunto. Para colmo, recurre al tropo del fantasma bondadoso de manera inverosímil.
  • "Una circe moderna", de Alicia Ramsey: Se lee con fluidez y tiene alguna imagen interesante. Sin embargo, no llega a fascinar en ningún momento. Eso sí, aprueba por los pelos por presentar a una antagonista, la Virgen Loca, que nada tiene que ver con el resto de villanos que encontramos en estas páginas. 
  • "La naturaleza de las pruebas", de Mary Sinclair: De factura y subtexto modernos, adereza el horror sobrenatural con el sexo. Por desgracia, lo hace sin abrazar los excesos desacomplejados que insinúa. 
  • "El obispo del infierno", de Marjorie Bowen: Culebrón adictivo rematado con un desenlace algo endeble. Sea como fuere, deja un buen sabor de boca. 
  • "El tapete", de Greye La Spina: Muy convencional. Entre otras cosas, no logra crear el misterio y la tensión que se propone. 
  • "Dama Blanca", de Sophie Wenzel Ellis: Se podría pulir, aunque cumple como pasatiempo. Quizás debería haberse lanzado de cabeza a su esencia de serie B, en vez de decantarse por derroteros edulcorados. 
  • "La risa", de G. G. Pendarves: No esconde ninguna novedad, pero su clímax destaca por amargo.
  • "A la luz de las velas", de Lady Eleanor Smith: Alejado de las fórmulas fáciles. Sin duda alguna, un trabajo notable. 
  • "La melodía maravillosa", de Jessie Douglas Kerruish: Logra mantener un suspense excelente y no tiene grandes pretensiones (lo cual juega a su favor). 
  • "La Isla de las Manos", de Margaret St. Clair: Su extensión no le permite desplegar con holgura todas sus cartas. El cualquier caso, es creativo y engancha.
  • "Los indeseados", de Mary Elisabeth Counselman: Explica demasiado sus trucos, restándoles capacidad de sorpresa, volviendo obvio al mensaje y despojando al lector de su labor proactiva. Pese a todo, me ha gustado.
  • "El séptimo caballo", de Leonora Carrington: Exquisita muestra del potencial literario que tiene el surrealismo. 

A estas alturas de la reseña os preguntaréis qué opino de Reinas del abismo. Habréis intuido que el libro me ha parecido un tanto irregular, y que solamente algunas de las ficciones que alberga han llegado a emocionarme. Pues bien, también quiero deciros que la principal causa de mi decepción no ha sido la fluctuante calidad de las piezas en sí, sino el marketing.

Me explico. Reinas del abismo se ha promocionado como una antología de cuentos «de lo extraño». Esto me hizo salivar. No en balde, la narrativa breve de Algernon Blackwood, Walter de la Mare o Robert Aickman, auténticos cultivadores «de lo extraño», me encanta. Pero lamentablemente, lo más «extraño» que encontraréis por aquí es "El séptimo caballo", y lo es dentro de parámetros puramente surrealistas. Personalmente, no entiendo el porqué. Será que no hay escritoras que aborden «lo extraño» (Shirley Jackson o Daphne du Maurier, por ejemplo).

Asimismo, el subtítulo de Reinas del abismo es el siguiente: Cuentos fantasmales de las maestras de lo inquietante. Por lo tanto, uno espera que el volumen abunde en fantasmas y agrupe obras inquietantes. Pero, salvo excepciones, no es el caso. Es verdad que no mantenerse fiel a un subgénero específico lo dota de una cierta variedad, pero, de nuevo, esta decisión traiciona lo que se nos había prometido.  

Para concluir remarcaré que, independientemente de las cualidades que pueda tener Reinas del abismo (la edición, el rescate de textos olvidados o algunos relatos genuinamente buenos), a esta antología la han saboteado las expectativas creadas por su propia campaña de publicidad. Una lástima.