miércoles, 16 de septiembre de 2026
Olaf Stapledon: La última y la primera humanidad
miércoles, 9 de septiembre de 2026
Saad Z. Hossain: El gurja y el Señor de los Martes
Título original: The Gurkha and the Lord of Tuesday
Año de publicación: 2019
Traducción: Rebeca Cardeñoso
Valoración: está muy bien
Seamos honestos: cuando pensamos en novelas utópicas o distópicas (no tengo muy claro a qué categoría corresponde esta, aunque puede que a las dos) los occidentales situamos la historia, por lo general, en algún lugar de EE.UU. o Europa o, en todo caso, en algún país asiático cuya cultura percibimos como "molona", según los parámetros actuales (y, repito, occidentales): Japón, Corea, China... Raramente se nos ocurre pensar en el mal llamado Tercer Mundo y, si hay escritores que sitúan sus historias utópicas/distópicas en alguno de estos territorios (en los que, por otra parte, vive buena parte de la Humanidad) es porque ellos también son oriundos de países emergentes (por emplear una denominación algo más contemporánea, aunque, seguramente, también inexacta). Es el caso de Saad Z. Hossein, que, aunque escribe en inglés, es bangladesí; no obstante, en este caso ha situado la trama de esta novela de curioso título no en su país, sino en otro cercano, aunque de características opuestas al suyo: el extremadamente montañoso (más no se puede ser) Nepal.
Allí, encerrado en un sarcófago de piedra en una cueva del Kamchenjunga se encontraba prisionero, durante miles de años, el poderoso Melek Ahmar, uno de los Siete Reyes Djinn, el Gran Emblema del Tigris, Enlil de los sumerios, El Destructor de Montañas, El Señor de los Martes... (entre otras muchas cosas). Liberado gracias al deshielo, al descender de la montaña se encuentra con el gurja Bhan Gurung. Juntos se dirigen hacia una de las pocas ciudades habitables que quedan en un mundo envenenado de polución; la hermosa Katmandú S.A., gobernada con sabiduría y justicia por la Inteligencia Artificial Karma... y con el objetivo, por parte de Melek Ahmar, Marte, el Rey Rojo, el Destructor de Mohenjo Daro, el Más Augusto, el Más Hermoso... de tomar el poder para reinar sobre la ciudad y de Gurung de llevar a cabo una venganza cuya causa no se nos explicita. Para ello contarán con la ayuda de otra djinn, la dealer adolescente ReGi -KPopRetroGirl-, aunque también tendrán un adversario, el "sheriff" Hamilcar Pande, encargado por Karma -o al que Karma permite, más bien- de investigar quienes son esos forasteros que han llegado a la ciudad y sobre quienes no existe registro alguno. Y no cuento más, que la novela es breve y, si sigo, os la destripo entera...
Esta "uto/distopía" (permitidme el palabro, por abreviar) tiene un obvió interés en estos tiempos de burbuja auge de las IAs, al fabular sobre como sería un mundo gobernado por ellas (que, en principio, no parece que fuera a estar nada mal... Hasta que uno recuerda que hace no tantos años esos mismos que ahora están tan entusiasmados con el ChatGpt lo flipaban/-ábamos con Matrix y Terminator, que ya avisaban de sus peligros). Pero también, que o incluso ante todo, es una novela llena de humor y es también obvio lo gracioso que resulta cuando en un sistema aparentemente perfecto se introduce un elemento disruptivo... En este caso, el rey djinn Melek Ahmar, Señor de los Martes, etc. que aparece por Katmandú como un elefante en una cacharrería o Peter Sellers en El guateque (más disruptivo aún que el elefante, que también sale). En suma, que la novela, además de (quizás) profética, resulta bastante divertida.
De hecho, si algo se le puede echar en cara al libro (es decir, a su autor), es que la diversión se acaba pronto. En mi opinión la trama debería haberse alargado un poco más, puesto que el tramo central, es decir, el que cuenta las trapisondas por la ciudad del peculiar trío calavera -Melek Ahmar, Señor de los Martes, blablabla... Gurung y ReGi- se resuelve enseguida, cuando daba para mucho juego. La posible crítica a la llamada Inteligencia Artificial tampoco se enseña mucho -cierto es que la novela dará de hace unos pocos años, pero cuando aún esté supuesto adelanto tecnológico no parecía que fuera a ser avasalladoramente imparable (y uso el verbo "parecer" con todas las precauciones). En cualquier caso, resulta una novelita fantástica original y que deja un buen sabor de boca tras su lectura. No sé si eso es mucho o poco, pero creo que sí suficiente.
martes, 19 de mayo de 2026
Manuel Moyano: El imperio de Yegorov
Año de publicación: 2014
Valoración: recomendable
Hay novelas (y películas y ensayos, etc.) que comienzan por todo lo alto, para después ir perdiendo fuelle a medida que transcurre n sus páginas. Menos frecuente es el caso contrario: libros que comienzan de una manera francamente mejorable, incluso penosa, pero que luego nos van atrapando con su prosa, con la historia que cuentan, hasta dejarnos noqueados con un final memorable (el principal ejemplo que se me ocurre es el de Madame Bovary, aunque ya sé que no es del agrado de todo el mundo). Por último, también ocurre a veces que la novela en cuestión tenga un gran comienzo o, cuando menos, intrigante y un final que deje picueto/a al lector o lectora, pero que en medio, en su estadio central sea, si no aburrido, más bien rutinario, de forma que se avanza más por hábito lector que por verdadero interés. Podría éste ser el caso de esta estupenda, por lo demás, El imperio de Yegorov... Pero digo que podría serlo porque no es lo ocurre con ella, exactamente, por tres razones principales, a mi entender:
- Su contenida extensión -menos de doscientas páginas-, que la convierten en una novelette muy fácil de leer y, sobre todo, facilita que ese decaimiento que comento (quizá sería más exacto hablar de cierta sensación de previsibilidad... que en este caso, además, resulta ser errónea) no llegue a cuajar en un desasimiento hacia la novela.
- La entretenida estructura narrativa, que podríamos considerar como espistolar -es decir, modernamente epistolar, a base de e-mails, además de informes, comentarios en blogs, fragmentos de noticieros o incluso la lista de dramatis personae, etc.-, que impide o dificulta cualquier atisbo de aburrimiento.
- Y, sobre todo, porque nos hayamos ante una de esas narraciones que no se completan (o no se entienden) hasta la última línea de texto -de forma literal, en este caso-; eso provoca que, a partir del momento en que se vislumbra el devenir de la historia, la lectura se vuelva aún más absorbente y acelerada. Se acabó cualquier tiempo muerto...
¿Pero de qué va esta novela, al fin y al cabo? Lo cierto es que no se puede -o se debe- contar mucho del argumento, para no espoilear a troche y moche (y que luego me llenéis los comentarios de justificadas quejas indignadas... Aunque, por otro lado, si no cuento nada también lo vais a hacer). La historia empieza en 1967, cuando un equipo de antropólogos japoneses, ayudados por un misionero español, se internan en la selva de Papúa-Nueva Guinea en busca del escurridizo y, en apariencia, no demasiado evolucionado pueblo de los hamulai. Una vez encontrados y ya conviviendo con ellos, la estudiante Izumi Fukada contrae un parásito cuya infección sólo puede paliarse gracias a una planta de la zona, según ha aprendido la sabiduría ancestral de los hamulai. El grupo retorna a Japón sin mayores problemas, pero este suceso deparará en el futuro consecuencias imprevisibles... A partir de esta premisa Moyano va tejiendo una urdimbre fascinante, una historia que transita entre la novela de aventuras, el noir, la ciencia-ficción, la distopía política, la ironía e incluso el body-horror (es fácil acordarse de alguna película de éxito reciente... aunque posterior, por cierto, a esta novela). Una novela que ya no podemos considerar una rara avis en el panorama de la literatura en español, cada vez más variado, tanto en las formas como en los temas que trata, pero sí que es lo suficientemente imaginativa y hasta sorprendente para merecer la atención de quien quiera disfrutar un rato -un ratito, que tampoco es tan larga, como ya he dicho- de una lectura cautivadora -sobre todo en ciertos tramos, ya digo también- y que deja un inmejorable sabor de boca.
martes, 21 de abril de 2026
Andy Weir: Proyecto Hail Mary
Título original: Project Hail Mary
Año de publicación: 2021
Traducción: Javier Guerrero Gimeno
Valoración: entre recomendable y está bien
La novela del momento o, por lo menos, yo la encuentro en todas partes, debido a la reciente película protagonizada por Ryan Gosling (que no he visto, así que nadie debe esperar aquí una comparativa entre peli y novela). Lo cual no deja de ser interesante, puesto que, en teoría, nos encontramos ante lo que llaman "Ciencia Ficción dura", es decir, aquella en la que la parte científica debe tener una base real y tanto peso como la ficcional. Pero que nadie se asuste; en este caso; ya os digo que no es tan fiero el león como lo pintan...
viernes, 17 de abril de 2026
Zoom: No tengo boca y debo gritar, de Harlan Ellison
jueves, 9 de abril de 2026
Michael Crichton: Parque Jurásico
martes, 10 de febrero de 2026
Michel Nieva: Ciencia ficción capitalista
Año de publicación: 2025
Valoración: Muy recomendable (sobre todo para interesados)
Pequeño ensayo, de éstos a los que nos tiene bien acostumbrados Anagrama en los últimos años, del escritor y profesor argentino Michel Nieva (autor de las descacharrante La infancia del mundo pero asimismo de otros libros que ahondan en una visión latinoamericana o al menos argentina de la Ciencia ficción: los también ensayos de Tecnología y barbarie y Ficciones gauchopunks, que con ese título no creo que tarde mucho en leer). En el caso de Ciencia Ficción capitalista trata un tema que podría considerarse, en cierto modo, el reverso del resto de sus libros y cuya clave nos la da el subtítulo de este librito: Cómo los multimillonarios nos salvarán del fin del mundo. Huelga decir que es un subtítulo con vocación irónica... aunque quizá no del todo, como veremos.
El género literario de la Ciencia ficción ha sido considerado tradicionalmente, al menos por la "alta cultura", como un divertimento, un género menor que. más allá de la infancia y la adolescencia, sólo interesaba a los frikis, una excentricidad inofensiva. Sin embargo, como señala Nieva en su ensayito, las fabulaciones más o menos utópicas de los libros de Ci-Fi han servido no sólo de inspiración , sino de guía para muchos inventores, científicos y aun dirigentes políticos desde el siglo XIX -imposible, claro, dejar de mencionar a Verne o a Wells-; ahora, en cambio, quienes han tomado buena nota de las fantasías -o predicciones- de este tipo de libros y anuncian su intención de llevarlas a cabo son los magnates de la economía digital, los Musk, Zuckerberg, Thiel y compañía (lo mejor de cada casa, vaya). Los susodichos han adoptado como suyas las elucubraciones o incluso vaticinios de autores como Asimov, Clarke, Heinlein o Neal Stephenson, particularmente las que se refieren a dos asuntos: la prolongación de la vida humana -en particular, SU vida humana-, aspirando incluso a la inmortalidad, y la colonización del espacio exterior, empezando, claro está por la luna y Marte (por lo que sea, al que no leen estos tipos es a Philip K. Dick y su Desafío total). Como es evidente para cualquiera, más allá de los sueños fantásticos e incluso entrañables de los perennes lectores de Ciencia ficción que dicen ser, el objetivo de estos mangan... magnates es expandir el sistema capitalista más allá de lo límites terrestres y perpetuar la explotación y contaminación del medio ambiente a través del Universo, que no en vano es ilimitado. O dicho en palabras de Michel Nieva, que siempre serán más acertadas que las mías:
"(...)Una especulación sin límite que posibilita el tesoro imaginativo de la ciencia ficción capitalista. Porque cuando se afirma que la ciencia ficción pertenece al ámbito "especulaticvo", es esa capacidad de especulación la que las corporaciones traducen al mundo financiero. Y si los primeros autores del género reivindicaban una literatura que se fundiera con la ingeniería y la siderurgia, la ciencia ficción capitalista también vehiculiza la especulación de la literatura a la economía y las finanzas."
Por otra parte, el autor de este ensayo, latinoamericano él, después de todo, no puede dejar de prever la futura colonización del espacio con lo que supuso la colonización europea de América, su explotación a todos los niveles y los desastres humanitarios y ecológicos que ha conllevado y aún conlleva.
¿Hay alternativa a este futuro que nos aguarda, de manos de los millonarios tecnológicos de California? Nieva propone, por una parte, la adopción de una cosmovisión más integradora del planeta en el que vivimos y, por extensión, de los posibles mundos en los que puede llegar a vivir la Humanidad, a la manera de la que poseen, precisamente, los cada vez más escasos pueblos indígenas de América. Por otra parte, la alternativa a esa Ciencia ficción capitalista -o la visión capitalista de la Ci-Fi, si se prefiere-, es otra basada en ideologías diferentes, que la hegemonía actual del capitalismo neoliberal nos han hecho casi olvidar, pero que ahí aún están presentes: la utopía espacial socialista de Estrella roja, de Alexander Bogdánov o la especulación -certeza, en su caso- de los alienígenas como miembros de sociedades inevitablemente comunistas, por ser más avanzadas, según la concepción marxista que seguía el trotskista argentino J. Posadas, fundador de la Cuarta Internacional Posadista.
Aunque quizás la solución no sea tan complicada, al menos por lo que respecta al ámbito literario, como demuestra el propio Nieva en un cuento -o la sinopsis de un cuento- que nos ofrece al final del librito, con un Elon Musk que ha llegado a los 500 años y ha colonizado Marte, pero sigue siendo igual de... (aquí, que cada cual ponga el calificativo que considere más adecuado).
Nota final: Esta semana, casualmente, el amigo Musk ha publicado en su red social un tweet (en respuesta a otro de Perro Sanxe, que también manda c***s) en el que explica que su empresa SpaceX va a concentrarse, antes de ir a Marte, en establecer una ciudad en la Luna, en el plazo de diez años... A ver si hay suerte y él mismo es su primer habitante...
También de este autor en Un Libro Al Día: La infancia del mundo
viernes, 23 de enero de 2026
Wu Ming: Ovni 78
Título original: Ufo 78
Año de publicación: 2022
Traducción: Juan Manuel Salmerón Arjona
Valoración: muy recomendable
Italia, años 70; es decir, años de terrorismo (rojo y negro), drogas, comunas más o menos jipis, rock espacial/psicodélico, noticias sensacionalistas, supuestos avistamientos de ovnis... Elementos todos que pertenecen al zeitgeist de la época pero que resultan difíciles de encuadrar en la misma narración, quizás... Pues bien, los Wu Ming lo han conseguido -quiénes, si no- en esta su última novela hasta la fecha (de hace ya tres años, pero publicada en 2025 en España.
La acción se desarrolla en Roma, en Turín y en la comarca toscana de la Lunigiana, en el año 1978 (¡sorpresa!), en el que hubo más avistamientos de ovnis que nunca en Italia, aunque sea más recordado por otro suceso: el secuestro y posterior asesinato de Aldo Moro por parte de las Brigadas Rojas, algo que encontramos como transfondo de la acción de la novela. De hecho, está arranca, tras un prefacio en el que se nos cuenta otra desaparición misteriosa, unos años antes, cuando cuando se va a celebrar en Roma un congreso de ufología, justo el día en que secuestran al político democristiano. Allí acuden los aguerridos turineses del Grupo de Investigadores Ufólogos y Clipólogos Asociados de Turín -GIUCAT-, acompañados de una de las protagonistas del esta historia, la antropóloga Milena Cravero, que está estudiando a los aficionados a esta actividad. También otro de los protagonistas, el escritor de libros sobre los ovnis Martín Zanka, cuyo hijo Vincenzo, ex-heroinómano, vive en una comuna llamada Tanur, en un pueblo de la Lunigiana donde se encuentra también el misterioso monte Quarzerone, un lugar lleno de leyendas y avistamientos extraños y donde, unos años antes, se han producido unas desapariciones que obsesionan al subinspector Gheppio, de la Guardia Forestal, el último de los personaje principales. Lo que no quiere decir que el resto no tenga importancia, porque en esta historia todos tienen su momento y se les da la misma importancia, desde el ufófilo y germanófilo Jimmy Fruzzeti o su abuela, la "bruja" Jole, al ex-fascista Pardo o el veterano de guerra Capoferri... ¡Si hasta aparece, si bien sólo de pasada, el gran Franco Battiato! Y ya me diréis si un libro que recuerde y reivindique a Franco puede ser malo... (bueno, vale, me abstendré de hacer el chiste).
Por otra parte, es esta una novela que va mutando: lo que comienza como un relato sobre alienígenas, posibles abducciones e investigaciones al respecto, adquiere un tono de crónica política y sociológica para acabar como una suerte de noir rural (o de giallo, en este caso), pero sin perder tampoco los elementos anteriores. Es también la instantánea de un momento de cambio, un punto de inflexión en ese año en el que la izquierda italiana comenzó (o comenzó a ser palmario) su declive, representado en el desencanto del comunista Zanka (no olvidemos que el tema común de las novelas de este colectivo es, justamente, cómo se fueron torciendo los impulsos revolucionarios en los diferentes momentos históricos en los que habían o parecía que iban a triunfar).
Estamos también ante una metáfora (o quizá ni siquiera lo sea, de tan obvia) de cómo en la Italia de la Guerra Fría y, particularmente, de los "años de plomo", se distraía la atención de la población con unos hechos, mientras lo que estaba sucediendo era otra cosa. No sólo con los ovnis y la "fantaciencia" (como se dice en Italia), sino incluso con la actividad armada de ciertos grupos... En todo caso, es posible también, como se menciona en el libro, que esa gran ola de avistamientos de ovnis que tuvo lugar ese año tuviera mucho que ver con el cansancio de la ciudadanía ante una realidad social y política que les había dejado exhausta a la sociedad italiana, necesitada de una ilusión escapista o, más aún, de que vinieran unos seres extraordinarios que se los llevaran de allí a otro mundo donde no hubiera heroína, bombas, corrupción y latrocinio por doquier. Otra cosa es cuánto hubiera aguantado un italiano en un planeta donde, por ejemplo, hiciesen la carbonara con nata en vez de con huevo o le pusieran salsa boloñesa a los espaguetis... Ya os digo yo que se vuelve corriendo y rezongando contra esos barbari.
Más novelas de Wu Ming reseñadas en Un Libro Al Día: Manituana, El Ejército de los Sonámbulos, Proletkult. Y de Luther Blisset: Q
viernes, 2 de enero de 2026
Olaf Stapledon: Hacedor de estrellas
viernes, 19 de diciembre de 2025
Alberto Chimal: Las máquinas enfermas
lunes, 18 de agosto de 2025
VV.AA.: Trampa en Zarkass
Está basado en Piège sur Zarkass, novela de ciencia ficción del escritor francés Stefan Wul, pero se toma algunas licencias con respecto al material original, como inviertir los roles de género (transforma a los protagonistas masculinos en mujeres, establece una raza humana en la que el poder es estrictamente femenino, etc...) o subvertir el sexismo típico en la ciencia ficción clásica. Esto último lo logra mediante su representación del matriarcado, la cual, lejos de caer en la retórica de género divisoria, sobrevuela la parodia. Y es que la mayoría de mujeres en estas páginas actúan como hombres estereotípicos (maldicen, insultan, cosifican a los varones, etc...).
Una pega que le pondría a Trampa en Zarkass, aunque es tan minúscula que para nada lastra al conjunto, es que la voz de Marcel no siempre resulta consistente, porque si bien se mantiene ruda y faltona todo el tiempo, de vez en cuando emplea palabras algo cultas que no le acaban de encajar.
Lo dicho: Trampa en Zarkass es un cómic estupendo. Editado, por cierto, en un precioso tomo integral por Nuevo Nueve*, que incluye tapa dura, páginas a color y bocetos e ilustraciones adicionales.
sábado, 26 de julio de 2025
Moebius: El garaje hermético
Título original: Le Garage hermétique
Año de publicación: entre 1976 y 1979 por entregas en la revista Métal hurlant y ese último año, como recopilación, bajo el título Major Fatal
Traducción: Lucía Bermúdez Carballo
Valoración: imprescindible
Repasando las reseñas de "libros con dibujitos", como dicen algunos filisteos, me he dado cuenta de que no había ninguno de Moebius, también conocido como Jean Giraud, una de las principales luminarias de la Bande Dessinée del siglo XX y comienzos de este XXI. Ni corto ni perezoso, me he puesto a remediar esta ausencia con una de sus obras más destacadas, lúdicas y, hasta cierto punto, inextricable: la celebérrima El garaje hermético.
Resumen resumido (si soy capaz): en el garaje -sí, amigues, lo del garaje no es una metáfora- de Jerry Cornelius el ingeniero Barnier destroza la nave de Jerry cuando el proyector de partículas de doble polarización cromática entra en resonancia con el calibra-niveles, así que huye para no afrontar la ira de su jefe, que se dirige de vuelta a bordo de su vehículo Bertrav 2000. A su vez, su antagonista, el legendario Mayor Gruber, creador de los mundos en que se desarrollan sus aventuras, deja su nave Ciguri al cuidado de su novia, la Damalvina para dirigirse al segundo nivel de la capital Armjouth a lomos de un mabro semiautomático, a fin de saber qué ha ocurrido con su espía Samuel Mohad, que pilotaba un robot gigante Star Metharo. El encuentro entre los dos adversarios, otrora amigos, no presagia nada bueno. Eso, sin olvidar la inquietante figura, aún presente, del Bakelita, a pesar de haber sido asesinado por Gruber...
¿Está todo clarinete, no? Bueno, he de decir que yo he hecho una labor previa de desbroce para poder explicároslo, puesto que en el libro es todo aún más confuso e improvisado. Y digo improvisado porque es así como Moebius fue creando este cómic, sin apenas planificación, simplemente tratando de darle continuidad a las páginas, pero de forma un tanto tangencial y enigmática. Al menos, hasta que llegamos al final y lo entendemos -más o menos- todo. Aunque tampoco es que importe mucho entender o no entender lo que pasa; aquí de lo que se trata es de disfrutar, de dejarse llevar por el despliegue de imaginación, de humor y aventuras que encontramos en estas páginas. Además, claro, del preciosista trazo de las ilustraciones de este autor. Una historia -e historieta- de Ciencia-Ficción tal vez diferente a lo que se suele esperar del género, pero no por ello menos verosímil (quizás incluso más); un alarde, en todo caso, de libertad creativa que, como toda la obra de este creador fundamental, ha tenido una influencia indudable en el cómic y el cine posteriores, pese a su carácter, precisamente, algo hermético (sorry).
Sin duda, éste es un libro imprescindible por derecho propio, pero también como crisol -igual que los demás de Jean Giraud/Moebius, claro- de tantas tendencias artísticas y sociales, tantas inquietudes y hallazgos que tuvieron lugar en el siglo XX que no debemos olvidar en este XXI que comienza ya a estar un tanto pagado de sí mismo, me parece. Y no sé si estamos para tirar cohetes.
lunes, 30 de junio de 2025
Jeremy Robert Johnson: Ciudad revientacráneos
- Su expansión del universo explorado por el autor en su relato "La Liga de los Céroes".
- Algunas de sus ideas, creativas, alocadas y desacomplejadas.
- Su humor, por lo general razonablemente efectivo y protagonista de momentos brillantes.
- El pasaje dedicado a relatar el escalofriante pasado del doctor Tikoshi.
- El arco de personaje que experimenta Doyle, un tanto abrupto pero hábilmente planteado.
- La irregularidad de su ritmo, que no logra mantener todo el tiempo el mismo nivel de interés.
- El romance entre Doyle y Dara, aunque bien llevado y convincente, es en esencia algo forzado y cliché. Personalmente, hubiera preferido que el amor de Doyle fuera unilateral y no correspondido.
- Las armas extravagantes que aparecen en estas páginas son bastante creativas, pero me hubiera gustado que se usaran más a menudo, y ver otros tipos.
martes, 20 de mayo de 2025
Junji Ito: Black Paradox
lunes, 28 de abril de 2025
Olga Ravn: Los empleados
Título original: De ansatte
Año de publicación: 2018
Traducción: Victoria Alonso
Valoración: para mí, recomendable
Si digo que esta novela supone una deconstrucción posmoderna de la ciencia-ficción cultivada por Stanislaw Lem y Philip K. Dick, más de uno y una entre quienes nos leen se mosquearán por:
- Considerarme un pedantuelo gafapástico con ganas de dar la nota.
- Considerarme un hereje provocador con ganas de dar la nota.
- Considerarme un gilipuertas, sin más. Con ganas de dar la nota, eso sí...
- No hay ninguna deconstrucción, sino que nos encontramos ante una narración fragmentada en múltiples testimonios emitidos por un número igualmente indeterminado de declarantes y que, en principio, pueden dar una apariencia caótica, pero que en verdad nos van guiando de manera firme por toda la narración, hasta su desenlace.
- Cierto que es una novela de Ciencia-Ficción "blanda" que deriva por momentos hacia una metafísica algo difusa, expresando los personajes -es decir, los declarantes o testigos a los que me he referido- sus dudas sobre su identidad, la fiabilidad de sus recuerdos o la finalidad de su misión. Si esto no os recuerda a la narrativa de Lem y de Dick, indiscutibles -y fundamentales- autores de Ciencia-Ficción, ya me diréis...
- Por otra parte, tanto Philip K. Dick como Stanislaw Lem ya resultan suficientemente posmodernos-; de hecho, no se puede serlo más-, aunque sus nombres no se encuentren en los tratados de literatura "seria". Así que hacer una deconstrucción, construcción o doble tirabuzón de sus obras sería redundante.
sábado, 5 de abril de 2025
Karel Čapek: La fábrica de Absoluto
viernes, 28 de febrero de 2025
Michel Nieva: La infancia del mundo
Año de publicación: 2023
Valoración: más que recomendable (sobro todo si eres como Oriol)
Para el año 2272 el calentamiento global habrá provocado una temperatura media en la Tierra de 90º C, los hielos polares se habrán, lógicamente, derretido, provocando la consiguiente elevación del nivel de los mares y en el caso de la República Argentina (saludos desde aquí a nuestros lectores de aquel país), al menos la mitad de su territorio, incluido el conurbano bonaerense, estará sumergido bajo las aguas. En los terrenos aún emergidos, otrora Pampa, el clima será tropical, con una media de 40º C todo el año y, de hecho, se encontrarán a orillas del llamado Caribe Pampeano, por donde, como si se tratará de un nuevo Panamá, transcurrirá el Canal Interoceánico. Sin embargo, a orillas de este mar no estarán las comunidades más prósperas de la nación -más bien al contrario-, que se encontrarán a orillas del llamado Caribe Antártico, ocupado antes por la banquisa del continente helado y ahora por resorts turísticos y explotaciones mineras, explotados ambos recursos por compañías transplanetarias como la AIS-Influenza Financial Services-YPF, que saca beneficios incluso -o sobre todo- de la especulación a costa de los innumerables virus mutantes que proliferan en la Tierra...
En fin, podría seguir aún un rato enumerando las predicciones científico-técnicas y político-sociales de esta novela de Ci-Fi/distopía, muy logradas aunque, por desgracia, poco imaginativas, dado que todo indica que vamos de cabeza hacia un futuro parecido... Ahora bien, lo que le otorga originalidad, frescura y, por qué no decirlo, mala baba a esta ficción (de momento) es la elección del protagonista, que no es un tipo cualquiera, sino un niño. Y no un niño cualquiera sino el niño dengue, un mutante nacido de una mujer, pero con todo el aspecto de un mosquito gigante (ahora ya se empieza a comprender el por qué de esa cubierta un poco y aún bastante repulsiva que le han puesto a este libro, ¿no?). Como cabe suponer, el pobre niño dengue sufre durante su infancia no ya el asco y el desprecio, sino el acoso de sus compañeritos de cole y de la sociedad en general, pese a que vive en la tampoco demasiado refinada población de Victorica. Sin embargo, según el niño va creciendo, se ve que las hormonas o simplemente la rabia acumulada le hace rebelarse contra su dickensiano sino y comienza a tomarse la venganza por su propia mano pata, primero contra sus congéneres otros infantes y luego contra la Humanidad, en general. Y ahí (y perdón si es un spoiler) comienza la escabechina un t tano gore que hará las delicias de los lectores y lectoras más raritos (y no miro a nadie...).
Hasta ahí, podríamos estar hablando de un simple despiporre más o menos splatterpunk -tampoco llega a tanto-, pero además la novela adquiere otra dimensión debido a la segunda línea narrativa, la que conduce otro personaje importante, otro niño apodado el Dulce -uno, que por cierto, le toca los coj... dípteros al pobre niño dengue-, enganchado a un juego de realidad virtual llamado Cristianos vs. Indios y que, para enredarlo todo, le roba cierta mercancía muy rara y peligrosa a su hermano, contrabandista en el Canal Interoceánico, con imprevisibles consecuencias. Las aventuras del Dulce permitirán a la novela meterse en un tráfago metaliterario muy sugerente y sobre todo, inesperado en una novela relativamente breve.
No quiero entrar en más detalles, porque buena parte del interés de esta novela está en las sorpresas continuas que nos va deparando su lectura. Sólo decir que buena parte de la comicidad que posee se debe al empleo por parte de su autor de un lenguaje muy elaborado, decimonónico, podríamos decir, que contrasta con las barbaridades y despropósitos que nos van desgranando. No sé si la novela se puede considerar dentro del género bizarro o no (tampoco sé si lo bizarro tiene unas características rígidas e inamovibles para su definición, pero resultaría paradójico); doctores tiene la Iglesia bizarra que lo sabrán mejor que yo... Pero me siento obligado a advertir al lector o lectora más o menos normalito/a (también si existe algo así) de dónde se mete si se decide a leer este libro... Que se lo va a pasar pirata, eso también os lo digo...







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