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sábado, 30 de mayo de 2026

Carlos Portela y Keko: Contrition

Idioma: español

Año de publicación: 2023

Valoración: recomendable

Tela marinera con esta novela gráfica que nos proponen el guionista Carlos Portela y el dibujante Keko, pues es de esas obras que resultan incómodas las mires por donde las mires y plantean espinosas preguntas de difícil respuesta... para quien quiera hacérselas, claro. Porque este cómic también puede leerse como un thriller policiaco -y periodístico, en este caso- sin más, bastante bien llevado e intrigante por fuer de un par de plot twist que incitan a seguir leyéndolo. Por incómodo que pueda resultar hacerlo.

Me explico y ya veréis cómo me entendéis mejor: la acción se desarrolla en  una pequeña comunidad del condado de Palm Beach, en Florida, que tiene la característica de reunir allí a un alto número de delincuentes sexuales, en buena medida pederastas. Y no, no se trata de Mar-o-Lago, como podría deducirse, sino de otra situado en la parte pobre del condado (que la tiene, aunque parezca insólito), en el municipio de Nahokee. Allí, en un antiguo asentamiento de trabajadores del algodón, un reverendo adventista creó una comunidad para que los ex-convictos de este tipo de delitos pudieran residir cumpliendo la ley de ese estado que les impide vivir a menos de mil pies de un colegio, guardería, parque infantil o patio de recreo de niños. Se creó así Contrition Village, que puede ser visto como un lugar donde encontrar la paz para esos individuos, pero también como una cárcel al aire libre donde deben cumplir una segunda condena, de por vida... (*)

En uno de los bungalows que componen esa pequeña comunidad se produce, en 2008, un incendio que acaba con la vida del ciberpedófilo (por lo visto, sí que existe este término, no me despellejéis) Christian Nowak. Aunque todo parece indicar un accidente, algunas cosas no cuadran -o cuadran demasiado- y la periodista Marcia Harris, del The Palm Beach Sun no cejará hasta descubrir lo que ha pasado realmente... pese a que todo el mundo, desde el director del periódico a su pareja y, por supuesto, la oficina del sheriff,  le piden que lo deje. Tan sólo contará con la ayuda ocasional de la detective Sonia Aldir, de la unidad de seguimiento de delincuentes sexuales de Palm Beach (formando una pareja que recuerda un poco y salvando las distancias, a la del obsesivo dibujante Graysmith y el detective Toschi en la magnífica película Zodiac). 

La historia, por tanto, puede leerse como propia del género negro, con su carga de intriga y turbiedad. A ello contribuye, en gran medida, además del estupendo guión de Portela, las ilustraciones de Keko, con su trazo vigoroso en blanco y negro, matizado de forma muy interesante por el uso de la fototransferencia para los fondos. En la mayoría de los casos los personajes pueden parecer algo estáticos, pues, más que una historia llena de acción, aquí la tensión se sustenta en los diálogos y los silencios; para ello se ajusta a la perfección la estética de Keko. Ya digo que no es un thriller trepidante, sino más bien un noir contenido pero no exento de momentos de violencia, ya sea evidente, física, o latente.

Por otro lado, y como he mencionado al principio, lo más impactante e inquietante de esta novela gráfica son las preguntas que suscita. Aunque también toca temas como el acoso escolar, la marginalidad en EE.UU. o la dificultad de las mujeres para desarrollar una carrera profesional, lo central en esta historia es todo lo relativo a los delincuentes sexuales. ¿Qué hacer con ellos, aparte de perseguirles y castigarles? ¿Deben perder sus derechos las personas que ya han cumplido su condena legal? ¿Y entre esos derechos debe contarse incluso dónde pueden o no vivir? ¿Hasta qué punto merecen el perdón y la reintegración en la sociedad? ¿Son más graves los delitos sexuales que los de otro tipo o es la sensibilidad contemporánea la que nos hace verlo así (en un momento dado, por ejemplo, Marcia plantea que un delincuente de este tipo no puede vivir donde le plazca, pero que un asesino sí podría hacerlo)? ¿Somos hipócritas por querer tener a pedófilos y violadores lo más alejados posible de nuestras comunidades o lo somos por, precisamente, no querer asumir que este tipo de personajes han salido de nuestra propia sociedad... en la que, no lo olvidemos, hay ocultos (o no tan ocultos, en algún caso) más como ellos? En fin, preguntas hay muchas y repuestas, al menos en el libro, sólo alguna. 

Nota casi final: casualmente, coincidió mi lectura de esta novela gráfica con el visionado de la película franco-iraní Un simple accidente, que, si bien, obviamente, trata de otra situación y otro contexto muy diferente, tiene algunas concomitancias con el cómic. No diré cuáles para no hacer ningún espoiler, pero si veis ambas, espero que estéis de acuerdo conmigo.

(*) Y no es un lugar inventado, sino que existe realmente, con el nombre de Miracle Village, en el municipio de Pahokee, que no Nahokee, aunque sí en el condado de Palm Beach... Es decir, que por poco estos ex-convictos no tienen de vecino a Donald Trump... lo que supondría una doble condena y ni siquiera esta gente se merece eso.

También de Keko en Un Libro Al Dia: Yo, asesinoEl perdón y la furia

domingo, 10 de mayo de 2026

Luis Bustos: Meseta

Idioma: español

Año de publicación: 2026

Valoración: está bien

Cómic de reciente aparición del reputado ilustrador y guionista Luis Bustos, de inequívoco sabor hispánico, si bien adaptado a los tiempos actuales. Me explico: la premisa es bastante sugerente, puesto que nos cuenta un viaje en coche compartido (tipo BlaBlaCar o lo que sea) entre Barcelona y Madrid, justo la noche en la que las calles están convulsas porque se ha producido un asesinato político y una parte del Ejército y la ultraderecha  amenazan con un golpe de Estado. En el coche se juntan los jóvenes Pablo y Viri, con el conductor, Ramón, que resulta ser un trasunto no demasiado disimulado del ínclito José Luis Torrente (para quienes nos lean desde fuera de España y no conozcan a este personaje cinematográfico, mi más sincera enhorabuena). Hasta aquí se diría que la narración del viaje era una metáfora de "las dos Españas", algo que tanto juego literario y ensayístico ha dado a lo largo de, como poco, los últimos noventa  años,  pero resulta que cierto incidente obliga a los viajeros a desviarse de su ruta y buscar refugio en un lugar apartado y bastante peculiar, en el que la historia evoluciona hacia el género de terror y fantástico, aun sin perder el carácter alegórico sobre el momento político actual (que, en realidad, no es exclusivo del Reino de España, sino de buena parte del mundo. Y de hecho, yo casi diría que en España el enfrentamiento político no está tan enconado como en otros sitios).

Ningún problema sobre está lectura alegórica -quizá, tan sólo, que sea demasiado obvia-, así como ningún problema en que derive hacia lo fantástico/esotérico (incluso muy al contrario, por mi parte). Mis objeciones a esta novela gráfica van más hacia el aspecto puramente narrativo; en mi opinión, la historia avanza a un ritmo, no digo que moroso, pero tampoco demasiado rápido, durante la primera parte del libro -pongamos que su primer tercio-, para que luego, en un lapso de tiempo que no parece muy largo, se precipiten los acontecimientos llenos de acción y hasta bastante truculentos. Esa compresión de la acción hace que, inevitablemente, el autor deba tirar de tópicos y de soluciones previsibles para resolver las situaciones, con lo que el conjunto se resiente de un cierto déjà vu. Una lástima, porque la premisa prometía bastante, pero creo que habría que haber dejado respirar un poco más a la historia, darle espacio para desarrollar ciertos de sus elementos que hubieran enriquecido el conjunto y no caer en lo más esperable. 

Por otro lado, y aunque pueda parecer un objeción fútil o anecdótica, no acabo de ver el por qué del título de Meseta (*), que es donde se supone se encuentra el lugar en el que trascurre casi toda la acción. Pero es que entre Barcelona y Madrid lo que hay, sobre todo, es la comunidad de Aragón, que en la Meseta, precisamente no está (ya sé lo que me dirán en los comentarios, que en esa ruta también se encuentra Guadalajara, pero es que, por lo que parece en la trama, el desvío se produce bastante más lejos de la capital de España... llamadme tiquismiquis, si queréis). Entiendo que se trata de una licencia narrativa que no tiene mayor importancia... excepto porque quizás (y sin quizás) el título trata de aludir a la España más rancia, centralista y retrógrada, de la misma forma, sospecho,  que  veladamente tratan de insinuar algunas personas cuando usan el eufemístico "mesetario/a" para no decir "castellano/a" o, más directamente, "madrileño/a" (lo cual no dejaría de tener cierta guasa, puesto que Bustos es de Madrid). Sólo puedo decir que si alguien utiliza el término "mesetario" para insinuar tales connotaciones, frente a las que tendrían otras zonas del Reino de España, se entiende, ni conoce bien la Meseta ni tampoco el resto de los territorios de España, creo yo...

Por finalizar con los aspectos más positivos de este cómic, es cierto que la trama acaba siendo precipitada y con un montón de tropos previsibles, pero se lee con presteza y agrado, dejando un regusto final asaz satisfactorio. A lo que no es ajeno la estupenda factura de las ilustraciones, con un magistral uso del claroscuro, amén de una audaz y estimulante composición de las páginas, en especial las que tratan de la parte más fantástica de la historia. En resumen: una narración que podría haber sido más redonda de haberse dilatado más, pero que, no obstante, resulta lo suficientemente interesante e incluso, en algún momento, absorbente, para merecer su lectura.


(*) Para nuestros lectores/as quizás hispanics pero no spaniards: en la Península Ibérica hablamos de la Meseta para referirnos a la Meseta Central, llanura que se encuentra a unos 600-800 metros de altitud y dividida a su vez en dos submesetas, Norte y Sur. En la primera se encuentra la Comunidad Autónoma de Castilla y León y en la otra, las de Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura.

También de este autor y reseñados en Un Libro AL Día: ¡García! 1 y 2


jueves, 19 de febrero de 2026

Ana Penyas: En vela

 Idioma: español

Año de publicación: 2025

Valoración: bastante bien

Hace no mucho, supimos  o al menos este vuestro servidor, gracias a la reseña que el amigo Raúl Gay tuvo a bien enviarnos, que el último libro de Isaac RosaLas buenas noches, trata del insomnio galopante que al parecer, aflige a buena parte de la sociedad española actual. Lo mismo, supongo, que en otras partes del mundo occidental, pues tal era ya el trasfondo de la novela distópica de Karen Russell Donantes de sueños). Y no es que nos hayamos vuelto locos consumiendo café sin parar, sea "de especialidad" o de marca blanca, sino que las preocupaciones, el estrés, el ritmo que nos exige la vida urbana contemporánea (¿quién dijo capitalismo? No, hombre no, eso no tiene nada que ver) o incluso el influjo maligno de las pantallas a las que estamos enganchados/as (un consejo: intentad usar el móvil o el ordenador lo menos posible... salvo para leer este blog, claro) tiene la consecuencia de que mucha gente no es capaz de entablar el sueño ni leyendo algún tochaco de... (poned aquí al autor o autora al quien le tengáis más tirria).

Este es el contexto en el que se desarrolla el último cómic o novela gráfica de la valenciana Ana Penyas, que articula una narración alrededor de ocho personajes y ocho noches en las que les vamos conociendo y enterándonos de las razones por las que no consiguen dormir; desde Juan, trabajador en una empresa de venta on line y agobiado por las exigencias del trabajo y de la vida que, supuestamente, habría de llevar un joven triunfador, a la abogada Luisa, preocupada por sus cuitas familiares; también Irene y Aurora, jóvenes que tratan de ser independientes y desenvolverse en la gran ciudad, inmigrantes como el rider Carlos o Kalina, madre que se encuentra al borde de la miseria. O los sin techo José y Hassan, que ya se encuentran metidos de lleno en ella. Todas personas a las que, por algún motivo, la vida les ha pasado o les está pasando por encima... lo que no significa que sean los culpables, como sin duda considerarían los "gurú bros" que tratan de estafar a los chavales con sus cursos motivacionales en las redes. La mirada de Penyas, en cambio, es no sólo comprensiva, sino profundamente humanista, llegando a la conclusión de que, si el insomnio es un síntoma de algo, el problema no tiene tanto una solución individual como colectivo y lo debemos tratar de arreglar todos y todas juntos/as.

Por lo que ser refiere al apartado gráfico, esta ilustradora utiliza, como en obras anteriores, una hábil  combinación de la fototransferencia y dibujo tradicional, si bien es cierto que tendiendo, más que al naturalismo, hacia un cierto feísmo que podríamos calificar casi de expresionista, pese a que los personajes , en general, mantienen actitudes poco activas e incluso átonas, propias de quien trata de conciliar el sueño o está agotado por no conseguirlo. La composición de las viñetas, los encuadres y puntos de vista de las mismas y la estructura narrativa muestran, por otra parte, gran variedad y complejidad -gran detalle el de usar los formatos alargados propios de los teléfonos móviles, por ejemplo-, sin abrumar, no obstante a quien se decida a disfrutar de esta novela gráfica. Al contrario, cuando se llega a las últimas páginas y al final, no dirá si feliz o no, pero sí que satisfactorio, en cierto modo, de estas historias cruzadas, uno se da cuenta de que le ha sabido a poco, y que ha leído el libro con expectación creciente, pese a que lo que se nos cuenta en él sea, en cierto modo, la antítesis de un thriller, aunque sí denote un cierto suspense... 



También de esta autora (+ entrevista): Todo bajo el sol

jueves, 20 de noviembre de 2025

Consuelo Rojo: Las aventuras de Baltasar y Franco

Idioma: lógicamente, español

Año de publicación: 2025, a partir de un fanzine de 2014, de VV. AA.

Valoración: no puedo valorar tal maravilla... Me embarga la emoción

Se cumplen hoy cincuenta años del fallecimiento del Generalísimo Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la Gracia de Dios (esto lo ponía en las monedas de cinco duros, así que nadie debe dudarlo), figura fundamental en la Historia de España del siglo XX y aún hoy en día, que sigue siendo de lo más controvertida, pues despierta tanto reacciones de rechazo (sobre todo, entre los sediciosos domeñados por su mano de hierro) como de admiración y aun arrobo (curiosa y elocuentemente, esto más entre la muchachada, por lo visto). 

Como a todo gobernante, por magnánimo que sea, al Caudillo se le pueden atribuir luces y sombras, aunque sus méritos son bien conocidos: llenar de embalses la geografía española; propiciar una recuperación económica, tras la victoria en la Cruzada nacional que le llevó al poder, que tardó tan solo veinticinco años en conseguirse; permitir de dos millones de españoles salieran a  trabajar y prosperar a otros países, evitar a sus compatriotas el molesto engorro de las citas electorales... Ahora bien, incluso muchos de sus fieles partidarios ignoran una circunstancia que tuvo gran trascendencia en su vida personal, pero también en su actividad rectora y benefactora del destino de los españoles: su entrañable amistad con Baltasar,  el Rey Mago de color -negro, en este caso-, tan querido por millones de niños y por tantos concejales que se pintaban la cara para representarlo en las cabalgatas de pueblos y ciudades, antes de que la dictadura woke se lo prohibiera... El Generalísimo -por entonces tan sólo cabo furriel- conoció al rey Baltasar durante la Guerra de África (¿dónde, sino?) y desde entonces forjaron una amistad inquebrantable que les llevó a vivir mil aventuras por los cinco continentes... o al menos un par de ellos: compartieron momentos de alborozo y zozobra, noches de bohemia y de pasión tanto en Las Vegas (Nevada) como en Marruecos, el cariño sincero del noble pueblo vascongado y el interés por los pinitos de la investigación aeroespacial española, 

Baltasar aconsejó al Caudillo en espinosos cuestiones de Estado, como el de su sucesión, Que al final recayó en el entonces príncipe y luego rey Juan Carlos, que no otorgó graciosamente la democracia (así que podemos decir que en realidad la democracia española fue obra del Caudillo, como nuestro rey emérito y nunca suficientemente añorado ha declarado hace poco). En correspondencia, el Generalísimo Franco, con su proverbial generalisidad, ayudó al Rey Mago en su dura tarea de una noche al año, cuando su compañero Gaspar estuvo de baja y el venerable Melchor estaba ya cansado de recorrer las viviendas de tanto infante para dejarles regalos. Los niños de España de aquella época, pues, están en doble deuda con el caudillo, que les permitió vivir en una paz justa y duradera, además de mantener su ilusión como cada seis de enero, un día de inocente felicidad antes de volver al cole a estudiar para hacer grande a la Patria, que tampoco hay que acostumbrarse a la molicie. Por último, no puedo dejar de mencionar esa otra gran obra de nuestro mejor Jefe de Estado, la erección, con sus propias manos, incluso, del Valle de los Caídos, su legado de paz y fraternidad entre españoles para las generaciones futuras, hecha piedra y hormigón armado.

Todas estas aventuras de nuestra pareja de amigos y más aún están perfectamente contadas en este divertido, mas educativo, libro de la ilustradora Consuelo Rojo, quien, pese a su equívoco apellido, os aseguro que es una patriota como Dios manda. Qué mejor homenaje para recordar las hazañas, la bonhomía y la generosidad de nuestro Caudillo, Salvador de España, Generalísimo de los Ejércitos, Centinela de Occidente, Enviado de Dios, Espada de la Cristiandad, Timonel de la dulce sonrisa, Vencedor del dragón de siete colas, Falo incomparable del Padre Todopoderoso. El líder providencial en cuyo honor el pueblo, siempre sabio y agradecido, compuso de forma espontánea una letra para el Himno Nacional cuyas palabras resuenan siempre en los corazones de todo español de bien...

O, simplemente, el grito imperecedero de orgullo y devoción que surgía cada 18 de julio de millones de gargantas, tras su victoria sobre el Satán bolchevique: ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!




sábado, 25 de octubre de 2025

Javi de Castro: Villanueva

Idioma: español

Año de publicación: 2021

Valoración: está bien

Una pareja urbanita, embarazada de ocho meses ella, se desplaza a un pueblo de la llamada "España vaciada" (concretamente de la provincia de León, como se deduce por los elementos folklóricos... y porque el cómic ha recibido una ayuda del Instituto Leonés de Cultura) que les ofrece casa y trabajo, para comenzar una nueva vida alejados del mundanal ruido. La cosa pinta bien, en principio, hasta que comienzan a percibir elementos extraños, pequeños indicios que les escaman y llevan a pensar que algo inquietante está sucediendo en el pueblo, mientras que Rosa, la bibliotecaria y encargada de los recados en la ciudad -y que les ha llevado al pueblo- comienza a plantearse su papel en la trama oculta, aunque cada vez más evidente detrás de todo lo que sucede.

Toda la historia, como se puede comprobar en las ilustraciones adjuntas, aderezada con trajes típicos y no poco amenazantes que encuadran esta novela gráfica, decididamente, en el subgénero del folk-horror, con concomitancias más que evidentes, para quien le guste este tipo de cine, con MidsommarEl hombre de mimbre o, para los más frikis del género, la reciente Fréwaka (también un poco, y perdón si se considera un spoiler, con Déjame salir de Jordan Peele, aunque sin sátira ni reivindicación racial, claro). Éste, sin embargo, es el principal problema de Villanueva: que los elementos que la componen, los tropos y hasta algunos personajes nos suenan demasiado de otras historias, más aún en un subgénero en el que parece que ya está todo codificado. Y eso, a pesar de que su autor ha incluido un meritorio mensaje de empoderamiento femenino, muy acorde con los tiempos, pero que, precisamente con eso, tampoco es que resulte novedoso, ni mucho menos sorprendente. A favor de la narración, que nos ahorre una explicación pormenorizada de todo lo que está sucediendo en el pueblo. Queda los suficientemente claro, sin que el lector/a necesite que se lo expliquen con todo detalle. Y es mejor así.



En cuanto al aspecto gráfico, las ilustraciones de Javi de Castro son sencillas y limpias, sin que eso suponga un menoscabo en su eficacia ni en la complejidad compositiva -de hecho, abundan las siempre estimulantes viñetas a doble página-; el estilo me recuerda al del maestro Max (al menos conceptual, se entiende). Narrativamente, la historia está bien construida, con un arco de los personajes femeninos, que al fin y al cabo son las protagonistas, bien trazado. Sin embargo, para mi gusto queda un poco corta, y aunque repito que aprecio que no todo se nos dé masticado o en bandeja, sí que resultaría deseable que el autor hubiera estirado un poco algunas situaciones o algunos tempos de la narración, par air subiendo la tensión de manera aún más gradual. En fin, supongo que desear que un libro se alargue un poco más significa que me ha gustado, así que tampoco os lo toméis como una objeción. Y cuidado cuando vayáis a pasar las vacaciones al pueblo, un fin de semana en una casa rural o algo parecido. Nunca se sabe... 

viernes, 29 de agosto de 2025

José Luis Garci: Gun Moll (A Hollywood Story)

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Se deja leer (y a mucha honra)

Gun Moll (A Hollywood Story) es una especie de bolsilibro contemporáneo. Así lo indican tanto el tamaño del libro, que mide 9,5x13cm, como la extensión, temática e influencia norteamericana del relato que contiene.

Sigue a dos mujeres que atraviesan el desierto de Arizona en un Chevrolet para llegar a la frontera mexicana. Llevan mucho dinero en efectivo y un cadáver en el maletero. Una de ellas tiene una herida de bala en el hombro. Follan a menudo, ya sea en plena carretera bajo la canícula de julio o en moteles sin aire acondicionado. 

La historia narrada en Gun Moll (A Hollywood Story) no es nada del otro mundo. De hecho, podríamos considerarla esteriotipada, pues su argumento y personajes ya los hemos visto cientos de veces en el género negro. Sin embargo, la dignifican un pelín su prosa, que sin ser excepcionalmente artística rebasa lo meramente funcional, y su manera de ir dosificando la información al lector.

A estos dos elementos que elevan lo que de otra manera sería un texto bastante sencillito, incluso dentro de los parámetros "pulp" a los que podríamos adscribirlo, hay que sumar la atractiva edición con que Reino de Cordelia lo envuelve: tapa dura, cubierta de textura verjurada y catorce ilustraciones de Miguel Navia, que realzan el alto voltaje erótico (por no decir pornográfico, dada su explicitud y gratuidad) de la obra. 

En fin, que estamos ante un bolsilibro contemporáneo que, además de condensar todo lo bueno de este tipo de literatura en su contenido (falta de pretensiones, entretenimiento, arquetipos, dosis de violencia y sexo...), va acompañado por un continente de lujo.

viernes, 4 de abril de 2025

Laura Pérez: Nocturnos

Idioma: español

Año de publicación: 2024

Valoración:  entre recomendable y está bien

La noche, por definición, está llena de oscuridad y misterio, de insomnes y pesadillas, de monstruos y revelaciones. La noche representa el reino de lo irracional, del subconsciente, de aquello que está más allá de la realidad aparente. La noche es el territorio de lo que no podemos entender, sólo intuir. Y la noche, en este libro de Laura Pérez es el momento en que suceden las historias más extrañas o, si se quiere, cuando el extrañamiento del mundo nos alcanza. El espacio de los seres nocturnos, como reza el título, el de las deserciones y los encuentros inesperados, el de las presencias inquietantes -hay un par de episodios en el libro que, de hecho, son verdaderos relatos de terror- y el reconocimiento espiritual en el silencio, con, a menudo, los animales actuando de psicopompos. Como los ciervos y zorros, las arañas o esa lechuza que actúa de enlace entre los personajes  del libro, entre las vivencias de unos y los descubrimientos de otros. 

Tercera novela gráfica de esta autora que leo (estas si que no me atrevo a llamarlas cómics), en la que confirmo las impresiones que me dejaron las dos anteriores, Ocultos y Tótem, tanto en sus elementos más positivos como en los que no me lo parecen tanto. Igual que en los otros, las ilustraciones muestran una magnífica factura, con un estilo muy reconocible, hierático y oscuro, y una línea narrativa pausada que ayuda a crear el ambiente misterioso y trascendente que caracteriza también a las obras de esta autora. Por otro lado, las escenas resultan quizás demasiado estáticas, con apenas diálogos y los que hay, muy escuetos, lo que puede llegar a desesperar a lectores/as acostumbrados a un estilo más dinámico. Las transiciones entre las distintas escenas o relatos (quizá sea excesivo denominarlos así) están bien conseguidos y fluyen con naturalidad, aunque tal vez el recurso a la lechuza se haga un tanto reiterativo. 

De todos modos, son éstas pegas menores a un libro que, en general, consigue su objetivo de crear un ambiente entre enigmático y, cómo no, onírico, con una forma de narrar diferente a la vorágine de estímulos a que suele bombardearnos, sobre todo desde lo audiovisual o las redes sociales, pero también, a veces, de lo literario y gráfico. Se agradece, por tanto, un poco de mesura a este respecto, ya que no de sosiego, pues precisamente lo que consigue Laura Pérez es inquietarnos, extrañarnos, desvelarnos, incluso, para convertirnos, a nosotros también, en criaturas nocturnas.


Otros libros de Laura Pérez resañados en este blog: Ocultos, Tótem

viernes, 28 de marzo de 2025

Mauro Entrialgo: Malismo

Idioma: español

Año de publicación: 2024

Valoración: recomendable

Ahí va la definición del palabro, antes que nada: "malismo" es un término acuñado por el autor de este libro, el dibujante de cómics (además de músico, guionista y autor teatral, tertuliano radiofónico, pero de los que molan, y pertinaz tuitero bluitero) Mauro Entrialgo, en oposición al manido "buenismo", tan del gusto de ciertos sectores políticos. Dicho de otra forma, como reza el subtítulo del libro, malismo sería la ostentación del mal como propaganda. O, por decirlo de una manera más completa -también es una definición del autor, no mía-  el mecanismo propagandístico que consiste en la ostentación pública de acciones o deseos tradicionalmente reprobables con la finalidad de conseguir un beneficio social, electoral o comercial (yo lo hubiera llamado directamente "hijoputismo", pero está claro que Mauro Entrialgo es mejor persona que éste que escribe).

Con un estilo de lo más ameno y que oscila entre la cuidadosa corrección sintáctica y semántica, y la utilización de expresiones y términos más a pie de calle, por decirlo así, Entrialgo nos va desgranando la visión que tiene él de esta insólita circunstancia: el hecho de que, hoy en día, las actitudes y acciones  consideradas, no hace mucho tiempo, como dañinas y hasta execrables no sólo no sean condenadas, sino que susciten el aplauso y la adhesión de una buena cantidad de público, ya sean ciudadanos/as que votan, seguidores de tal o cual artista o incluso clientes que se dejan los dineros en determinados establecimientos o empresas aunque les traten como el culo con excesiva confianza, que, como dice el refrán, da asco... 

El libro está dividido en capítulos bastante cortos que estudian, con profusión de ejemplos e incluso anécdotas personales, diferentes aspectos de este fenómeno; desde los más inocuos, como la moda de ponerle a los locales de hostelería nombres malotes que antes estarían reservados a los garitos más infectos (y sólo como apodos), a los más graves para la sociedad, como resulta ser la manga ancha que se tiene con políticos e incluso gobiernos que no sólo hacen, permiten y promueven actos perniciosos para la ciudadanía, sino que presumen de ello, incluso cuando se trata de auténticos genocidios -verbi gratia, lo que hace el Estado de Israel-, sabedores de que no sólo no les pasará factura alguna, sino que siempre habrá quien les aplauda.  Entre medias, ejemplos de distinta gravedad y alcance, como usar el nombre de un conocido terrorista como eslogan electoral contra el adversario político, alardear de los delitos cometidos, ya sea en redes sociales o en presentaciones de libros entre amiguetes, o convocar manifestaciones contra el sentido común y la salud pública en plena pandemia mundial. Por cierto que el capítulo que a mí me ha resultado más divertido (también preocupante, claro) es el dedicado a ese cruce contemporáneo entre la extrema derecha más malista (valga la redundancia) y los conspiranoicos, antivacunas y magufos de todo tipo; es decir, lo que el autor, en otro de sus hallazgos terminológicos llama los "nazis del misterio".

Dejando aparte los temas de otros capítulos como el auge de los personajes malistas en los productos audiovisuales de ficción o la exhibición impúdica de actitudes poco edificantes, en el ámbito religioso, tanto dentro de la Iglesia católica como en los expansivos cultos pentecostales carismáticos (conocidos comúnmente por evangélicos), el meollo del libro se centra en la evolución que ha sufrido la comunicación, política y de todo tipo, y la sociedad, en general, para, en el transcurso de apenas una década, estos comportamientos y actitudes hayan pasado de ser ocultados o, cuando menos, objeto de disculpas, a ser reivindicados sin vergüenza alguna e incluso con orgullo... Y tampoco es que Mauro Entrialgo sea un tiquismiquis al respecto; de hecho, es fundador de la ya legendaria revista gasteiztarra de humor TMEO, que no se caracteriza, precisamente, por un humor fino y diplomático y, además, creador de un personaje bastante "malista" (aunque palidece en comparación con los estándares actuales), el reportero Herminio Bolaextra. Precisamente, el epílogo del libro lo dedica a explicar porqué ha decidido dejar de dibujar a este personaje).

Por concluir, podemos decir que el libro, si no un ensayo muy sesudo -el propio autor lo denomina opúsculo-, sí que es una buena aproximación a un fenómeno en auge, por desgracia, en esta época. Es cierto que los muchos ejemplos que aparecen se refieren sobre todo a personajes y sucesos ocurridos en España, lo que puede dificultar la comprensión para quien lea el libro desde otras latitudes, si es que se da el caso, pero también aparecen, cómo no, pintorescos representantes internacionales del malismo, como Bolsonaro, Milei o su epítome en este siglo XXI, Donald Trump... (con permiso, claro está de su amo y señor Sauron, a.k.a. Putin).

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Pacheco & Pacheco: Troll Corporation

Idioma: español

Año de publicación: por entregas, entre 2015 y 2017 en la revista digital Orgullo y Satisfacción. Como libro, 2018

Valoración: recomendable 

¿Todos sabemos lo que son los trolls, no? No me refiero obviamente, a los monstruos de las leyendas escandinavas o a los que le hacían en trabajo pesado a Sauron en El Señor de los Anillos, sino a esos usuarios/as de las redes sociales que, escondidos muchas veces tras seudónimos, se dedican a dar por saco al resto de la gente, tratando de molestar, irritar y desesperar con ánimo a veces interesado y muchas otras, simplemente por diversión propia... Hay gente pa tó, que diría el clásico (cuando digo redes sociales me refiero también a blogs como éste, aunque ahora ya hay pasado la época de esplendor de los mismos... Por otra parte, en este benemérito blog NUNCA hemos tenido trolls porque nuestros seguidores/as son gente no sólo leída, sino culta y amable como hay poca). 

Ahora bien, cuando pensamos en esta figura ya casi omnipresente del troll digital, seguramente se nos viene a la cabeza la imagen de un tipo en calzoncillos comiendo doritos frente al ordenador, mientras se hace pasar por una sensual jovencita para calentar al personal, lanza a troche y moche proclamas filofascistas o discute sin el menor rebozo sobre el tema que sea con los verdaderos expertos en la materia. Cierto, esa es la figura clásica, la el digamos troll "artesanal", ya casi entrañable frente al ejército de bots a sueldo o alquilado en países como la India o Rusia para formar parte de los ejércitos digitales que se ponen en pie de guerra, cual huestes de Mordor cuando hay elecciones con algún candidato populista en liza, desastres naturales que puedan ser utilizador para beneficio político de alguien o campañas contra los inmigrantes, las feministas, los ecologistas o quien sea que toque esa semana... (englobados bajo el socorrido calificativo de "buenistas").


A medio camino de ambas modalidades, el troll individual y estas hordas digitales, encontramos la empresa que las hermanas Pacheco, Laura y Carmen, retratan en Troll Corporation: un negocio destinado a ofrecer servicio a quienes deseen fastidiar a la competencia, boicotear un producto, arruinar la campaña electoral de un rival político, o simplemente joder la marrana crear mal ambiente en las redes por interés personal o convicción ideológica.  previo pago de unos razonables emolumentos, el cliente tiene la seguridad de que su petición estará en manos de un grupo de profesionales selectos y, sobre todo, extremadamente competentes en su labor... Bueno, al menos eso es lo que vende la empresa, porque en realidad los empleados de la Troll Co. son personas de lo más común, más o menos bienintencionadas, que han de lidiar no sólo con un trabajo precario hacia el que sienten reparos éticos, sino con la burocracia de la empresa, la sevicia de sus jefes y la inseguridad laboral. Personajes típicos que se pueden encontrar en cualquier oficina, como el novato, la becaria  o  la empleada veterana incapaz de adaptarse a las inacabables novedades que se implementan en el mundo laboral... Y, sobre todo, la desalmada y lenguaraz jefa del departamento, que no tiene reparo alguno en decir las cosas tal y como son y menos aún en ejecutarlas tal y como se le ordena... todo un hallazgo cómico de las autoras del libro, me parece a mí.

Como es fácil de adivinar, la impronta humorística del libro no sólo se debe a la ironía -o, directamente, sátira- sobre toda esa ola de malismo que nos acosa desde las redes sociales y no digamos desde la prensa tradicional y la política (con variantes según donde miremos, pero con un objetivo común que hubiera complacido a Mussolini y a Goebbels, los inventores de todo esto); también se basa, en gran medida, en las relaciones interpersonales y, sobre todo, en la dinámica entre los compañeros de trabajo y de éstos con sus jefes, dinámica no siempre exenta (y, de hecho, tendente) a caer en el absurdo. The Office, para entendernos, serie culmen de la comedia televisiva y que, no me cabe duda alguna, sirvió de inspiración para estas viñetas...

La única pega que se le puede poner a este libro es que ha envejecido un tanto, pese a que no han transcurrido ni diez años desde que empezaron a publicarse sus viñetas; en os tiempos actuales dicho malismo (feliz término acuñado por el dibujante y humorista Mauro Entrialgo) ya no se esconde tras el anonimato de los trolls interneteros, sino, como ya he dicho, ha pasado a ser mainstream y se exhibe sin rebozo alguno. De hecho, se ha convertido en una fórmula segura para triunfar en la prensa, la literatura (recordemos a cierto eximio escritor y académico español muy dado a las trifulcas gratuitas), la televisión y la política. El troleo sin complejos le puede facilitar a cualquiera llegar a presidenta de la Comunidad de Madrid, la República argentina o, ¿por qué no? los propios Estados Unidos de América... el Cielo es el límite. Ante esta tendencia mundial que no tiene pinta de ir a remitir en breve, Troll Corporation se nos presenta, pues, casi como un documento histórico, el testimonio de una época prepandémica (aunque postcrisis económica) en la que todavía este tipo de comportamientos debían ocultarse para no suscitar el rechazo general. Ahora ya, ni eso. Estamos apañados...

martes, 29 de octubre de 2024

Colaboración: Una obra maestra, de Lorenzo Caudevilla

Idioma original: Español.

Año de publicación: 2024.

Valoración: Muy recomendable.


Me encontré con Lorenzo Caudevilla durante el BBK-Legends de 2023. Le conocía por el cómic que había dibujado durante el confinamiento y me habló de un proyecto que tenía entre manos. «Apenas puedo contar nada», dijo, «pero estoy dibujando textos de Juan Carlos Ortega. ¡La hostia!». Unos meses después recibí un email suyo: «Hola, tío. Necesito que escribas el sermón de un funeral». Me dio un par de pautas para el panegírico y santaspascuas. 

Así de poca cosa fue mi aportación.

La semana pasada leí “Una obra maestra”, el cómic del que hablamos. En sus páginas, Lorenzo Caudevilla pone el foco en Jacinto, un escritor narcisista, misántropo y malhumorado, un antihéroe solitario y empobrecido que, sin embargo, alberga el sueño de escribir una obra maestra. Una obra que le sobreviva y dé testimonio de su nombre, sólo una. 

La escritura como proyecto de inmortalidad.

El problema es que Jacinto, ¡ay!, no tiene talento y paga su frustración con el mundo. Pero esto que podría devenir en un viaje a la locura —como en la película del “Joker”— en “Una obra maestra” deriva en una divertidísima sátira que no deja títere con cabeza. Con puntería y mala baba, Lorenzo dispara dardos envenenados hacia la egolatría de los escritores, hacia la autoedición, hacia una industria editorial prisionera del marketing y hacia la irrupción de la inteligencia artificial en el mundo de la narrativa. 

Un ejercicio metaliterario alumbrado desde el humor. 

Diría que incluso desde el cariño.

Todo esto, además, acompañado con un apartado gráfico descomunal. Apabullante. De manera orbicular (op cit), una auténtica obra maestra. La destreza gráfica de Lorenzo Caudevilla abarca cantidad de estilos e incluye desde el trazo belga hasta suntuosas splash-page. ¡Y qué uso del color! No exagero si aseguro que muchas viñetas te llenan los ojos convirtiendo la gama cromática en un personaje más. También propone este cómic un reto adicional para el lector, ya que el autor desperdiga por doquier guiños a obras literarias, cuadros o películas, en una suerte de juego de pistas o agudeza visual. La solución al crucigrama, como siempre, al final, donde también encontraremos una banda sonora para acompañar las andanzas del queridísimo Jacinto.

Porque, a pesar de sus numerosos defectos, nos resulta imposible odiar a Jacinto. Quien más quien menos ha fantaseado en cierta medida con ser escritor de éxito y componer páginas inatacables, utilizando la literatura a modo de un cincel que dé forma a su dolor. Jacinto es un espejo deformante que señala nuestra ridiculez, nuestro empequeñecimiento, nuestra absoluta insignificancia bajo el líquido amniótico de este mundo hecho de apariencias. Si nos divierte su tozudez, su vanidad o su proverbial pereza, es porque es la nuestra.

Jacinto somos todos, sí, enfadándonos por naderías, despotricando de forma pueril en redes y finalmente alzándonos sobre los escombros humeantes del fracaso. Decid la verdad, ¿acaso no buscamos igual que él esa piedra filosofal que nos eleve, nos signifique y nos señale como personas especiales, no transitorias, eternas?

Jacinto escribió como si no supiera que el mundo estaba mal hecho y así hay que vivir.

Desde el arte.

Desde un envanecimiento esperanzado.

Desde las alturas —qué caray— de creer ser mejores de lo que realmente somos.


Firmado: David Villar


lunes, 7 de octubre de 2024

David Lorenzo: Quiroga y la muerte

Idioma original: Español
Año de publicación del volumen: 2024
Valoración: Está bien

Quiroga y la muerte es un sentido homenaje a la vida y obra del escritor uruguayo Horacio Quiroga. Un homenaje en formato cómic concebido por el español David Lorenzo, quien se halla a cargo tanto del guión como del dibujo.

A mi juicio, lo mejor del volumen son las seis historias de Quiroga adaptadas por Lorenzo: "El almohadón de plumas", "El hijo", "El perro rabioso", "Los guantes de goma", "El solitario" y "La gallina degollada". Y es que estas versiones gráficas, argumentalmente fieles a los relatos originales, gozan además del encanto naíf otorgado por el estilo visual de Lorenzo, caracterizado por perspectivas forzadas, cuerpos desproporcionados y paletas cromáticas extravagantes.

La sección biográfica de Quiroga y la muerte, en cambio, no me ha gustado tanto. Dada su brevedad, desaprovecha o infraexplica la novelesca vida de Quiroga. Aun así, de ella debo alabar lo acertado de su fijación temática con la muerte y el brillante segmento que va de la página 86 a la 89.


jueves, 22 de agosto de 2024

Álvaro Ortiz: Cenizas

Idioma: español

Año de publicación: 2012 

Valoración: está bien

Cenizas parte de una idea que, por más que algo tópica, no deja de tener su eficacia narrativa: un grupo de amigos que llevan años distanciados se reúnen a causa del fallecimiento de otro amigo, que ha dejado la última voluntad de que sus cenizas sean esparcidas en un punto determinado de la costa. Se inicia así el consabido road trip que vuelve a juntar, no del todo por voluntad propia, a Polly, Moho, Piter y el Monito Andrés, que vive con Moho -es un mono de verdad, no el apodo de algún tipo-, personajes cada uno con una personalidad y comportamientos bien marcados y que no tardan en entrar en conflicto. Por el camino, como es preceptivo en este tipo de historias, vivirán una serie de aventuras y conocerán a no menos peculiares personajes secundarios, como cierto traficante de drogas o los matones Smirnov & Smirnov, que siguen a Moho -el más proclive a meterse en líos- por encargo de un tal Cowboy.

En fin, una historieta simpática que lo es más aún gracias al estilo gráfico digamos "cuqui" (por lo que resulta especialmente interesante el contraste con los momentos más turbios, como ocurría, de forma aún más marcada, en Murderabilia) y en la que no faltan los momento entrañable, aunque, me temo, un tanto previsibles... Es decir, se trata de un cómic o novela (novelita9 gráfica entretenida y gustosa de leer, pero que no va más allá. Eso, claro está, resulta suficiente, siempre que no le pidas peras al olmo; a Cenizas, aparte del enésimo, aunque pertinente, canto a la amistad, limitémonos a pedirle... eh, bueno, lo que sea que den los olmos...

Nota final: en fecha muy reciente la edición en inglés de este cómic -esto es, Ashes- ha estado nominada en dos categorías, nada menos, de los prestigiosos premios Eisner. No se llevo ninguno, por desgracia, pero no importa: se trata de un verdadero logro por el que felicitamos desde aquí a su autor, Álvaro Ortiz , deseándole mejor suerte para la próxima, que sin duda llegará...

Más títulos de Álvaro Ortiz reseñados en Un Libro Al Día: Murderabilia




sábado, 3 de agosto de 2024

Edgar-Max: El camino pagano

Idioma original: Español
Año de publicación: 2023
Valoración: Recomendable

En El camino pagano, libro profusamente documentado e ilustrado, Edgar-Max propone un recorrido muy personal por la España del Norte, además de abordar la historia, mitología, leyendas, tradiciones, fauna, etc... de la región. 

Evidentemente, del conjunto me han interesado más unas partes que otras. Edgar-Max, nuestro guía, siente debilidad por varios temas (la relación del hombre con el mar, el alcohol, etc...), y en ocasiones le da un foco excesivo a algunos de ellos. Admito que yo leí en diagonal la sección que dedica a los faros, demasiado detallada para mi gusto.

En cualquier caso, Edgar-Max no oculta sus afinidades. Tampoco sus sesgos (o «filtros»), que hasta cierto punto exhibe orgullosamente; en la página 24, por ejemplo, deja muy claro que reivindicará «monumentos que han pretendido fijar (...) el asombro del hombre ante la (...) naturaleza (...) y honrar la labor de pescadores y balleneros, atalayeros o señeros, rederas, avisadoras, sardineras, cargueras, sirgueros y bateleras», y obviará, en cambio, «estatuas de marqueses, duques y almirantes».

Claramente, la mayor ventaja de tener a Edgar-Max como guía es que acompaña su texto con multitud de ilustraciones a tinta china salidas de su propia mano. Algunas son copias del natural de paisajes, edificios, animales, navíos, esculturas o instrumentos varios. Otras, a mi juicio mucho más meritorias (aunque igual de logradas en lo que al apartado gráfico respecta) son aquellas en las que recurre a su imaginación para reinterpretar alguna criatura mitológica, componer una escena (buenísima esa explosión de la proa del Cabo Machichaco de la página 87, Edgar) o  cartografiar las costas del Norte peninsular.

Otra virtud de Edgar-Max es su sentido del humor, el cual hace que su exposición sea mucho más divertida y cercana que la de un «sesudo ensayo histórico» o un «tratado etnográfico». Os lo demuestro: en la página 104, refiriéndose al cementerio de los ingleses de Camariñas, el autor dice que «Sus dos fosas separadas testimonian la testarudez de los vivos a la hora de impedir el compadreo de los muertos de distinto escalafón».

Personalmente he disfrutado mucho de El camino pagano. Es verdad que, como reconocí antes, leí algunos pasajes en diagonal; otros, sin embargo, me cautivaron totalmente. A eso súmale las mentadas ilustraciones de Edgar-Max, una entrevista a Pilar Pedraza o una cita a Clive Barker y queda claro que este libro estaba destinado a gustarme. 

Veremos si en un futuro me servirá para planificar un viaje a tierras manchadas por trágicas matanzas, salpicadas por lúgubres faros y plagadas de criaturas legendarias.




También de Edgar-Max en ULAD:
Bill el Largo y la posada maldita

viernes, 26 de julio de 2024

Paco Alcázar y Torïo García: Las 100 primeras películas de Nicolas Cage


Idioma: español

Año de publicación: 2021

Valoración: recomendable para todos públicos, pero, sin duda, imprescindible para fans...

El fabuloso actor Nicolas Cage(¿qué digo, actor? ¡La estrella!) brilla por derecho propio en el universo hollywoodiense y gracias a su magnífica labor interpretativa y a su indudable carisma ha ido generando a lo largo de su dilatada carrera todo un ejército de seguidores, que se pueden encontrar en los lugares más insospechados... Sin ir más lejos, en este benemérito blog cuenta, al menos, con dos: nuestro padre fundador, Santi y yo mismo (he de aclarar que soy fan, pero de baja intensidad; no duermo en unas sábanas estampadas con la cara de Nicolas Cage, ni nada de eso... Ojo, que tampoco estoy diciendo que Santi lo haga. Repito: NO ESTOY AFIRMANDO QUE SANTI DUERMA EN UNAS SÁBANAS ESTAMPADAS CON LA CARA DE NICOLAS CAGE... A mí, al menos, no me consta).

Como es de supone otros dos grandes fans de Nicolas Cage son los autores de este libro, Paco Alcázar, dibujante que ya había incorporado al actor como personaje de sus tiras cómicas, y Torïo García, autor en internet  de una NicCagepedia; dos personas, por tanto, idóneas, para llevar a cabo la gloriosa recopilación de las cien primeras películas de este titán de la interpretación.  Y sí, no me equivoco, porque Cage ha aparecido ya -y sin tener en cuenta el doblaje de dibujos animados- en más de cien películas, cien (bastantes más, a estas alturas), desde su primera aparición en la pantalla, siendo aún adolescente. Y también: cien películas puede parecer una barbaridad (lo es) para cualquier actor, pero es que Cage no es un actor, es toda un género cinematográfico, en palabras del propio libro... Entre estos cien interpretaciones encontramos, claro está simples cameos -bien es cierto que cuando hablamos de quien hablamos, nada es "simple"- y papeles más o menos secundarios, pero también claramente protagónicos e incluso dobles; películas de culto, blockbusters y de serie Z, cine experimental y palomitero, metaficción y adaptaciones de cómics. películas dirigidas por grandes directores contemporáneos -ojo ahí, porque Nicolas Kim Coppola, a.k.a. Cage, ha sido dirigido por los hermanos Coen, David Lynch, Paul Schrader, Martin Scorsese, Brian De Palma, Werner Herzog, Ridley Scott, Oliver Stone, Spike Jonze (con guión de Charlie Kaufman) y, por supuesto, su tío Francis Ford... Bien es cierto que,  salvo en el caso de Jonze, ninguna de las películas es de las mejores de estos directores,-, así como por artesanos del cine de acción -Simon West, Michael Bay-, visionarios de la ida de olla gore -Rob Zombie, Panos Cosmatos- o dobles de acción, operadores de cámara y debutantes en busca de su oportunidad. Incluso ha sido dirigido por sí mismo, aunque en un papel secundario, que Cage puede tener algún que otro patito desalineado, pero no todos... Naturalmente el registro de personajes que ha interpretado en todas estas películas es inacabable, épico, aunque con alguna repetición de cierta tipología: agentes de la ley tanto corruptos como incorruptibles, delincuentes variados -gángstwr, ladrones, traficantes diversos-, guionistas, borrachos o no, rebeldes juveniles y maduros, vampiros, caza tesoros, leñadores, superhéroes, motoristas fantasmas y, sobre todo, vengadores de diverso tipo y condición, porque puede que ningún otro actor se haya vengado tantas veces en la pantalla, excepción hecha de Liam Neeson...

Toda esta facundia interpretativa la debemos agradecer, en buena medida, al colapso financiero sufrido por Cage hace unos años, consecuencia, más que de la crisis económica, de la legendaria tendencia al despilfarro, sobre todo inmobiliario, que adolece nuestro ídolo. Pero también, creo yo, a una tendencia  totalizando, a la ambición de convertirse en un artista, más que completo, absoluto. Aparte que, entre tanta morralla como la que ha debido aceptar desde que se arruinó (entiéndase de la forma en que se arruinan los ricos y famosos) pueden surgir y, de hecho, surgen gemas que cimentan su prestigio y leyenda como actor. Todo gracias a sus técnicas interpretativas que él mismo ha bautizado como "Nouveau Shamanic" o "Western Kabuki" (sic), pero, sobre todo,  a ciertos recursos caracerísticas, como sus famosas "explosiones Cage", sus gestos y expresiones de locatis o sus excesos (en la pantalla, se entiende)a la hora de beber, cantar, bailar o mataer a sus adversarios. Rasgos que le han convertido no ya en carne de cañón de memes en las redes sociales, sino, posiblemente, en uno de los principales proveedores, aunque involuntario, de los mismos. Circunstancia que, por otra parte, ha contribuido de forma decisiva al culto a su figura (puede que este término sea excesivo, dejémoslo en "subculto") que estamos viviendo en los últimos años, y que quizás ya sea incluso mainstream.

La estructura del libro, repetida cien veces, es sencilla: cada película está explicada en una página, en la que consta una escuela sinopsis del film, cómo fue su proceso de gestación y anécdotas relacionadas -más o menos jugosas- del rodaje, promoción, etc. Se completa la ficha con las opiniones de los autores sobre dicha película y una valoración del " nivel de intensidad Nic", que puede ir desde " moderado" a "demonio volador", por ejemplo. En la página opuesta, un retrato de Cage hecho por Paco Alcázar, con el look que luce el actor en esa película y que, no en pocas ocasiones, suele ser bastante peculiar (1).


Además de la lista de películas, está curiosa biografía nos ofrece también una serie de apartados, que tratan desde la fascinación de los autores (y el público en general) por Nicolas Cage, sus ajetreadas circunstancias biográficas, familiares y conyugales, las fases por las que ha pasado su carrera actoral, las fases, aún más variadas, por las que han pasado sus arreglos capilares e indumentarios, sus técnicas - igual esto es mucho decir- interpretativas y los proyectos en los que Nic se hallaba embarcado a partir de su película número cien, muchos de los cuales ya han sido llevados a la pantalla, grande o pequeña. Porque, amigues, de momento, en los tres años transcurridos desde que se publicó este el señor Nicolas Cage ya ha intervenido en nada menos que trece películas, con interpretaciones tan destacadas como la del dueño de una cerda trufera en Pig, un histriónico -cómo, si no- conde Drácula en Renfield o la encarnación de sí mismo en la metaficcional El insoportable peso de un talento descomunal, cuyo título ya lo dice todo...

A este ritmo, pronto Nic Cage llegará a las doscientas películas y los autores de este libro escribirán otro, no menos descacharrante. Disfrutemos entre tanto de esta primera parte y, sobre todo, de ese "talento descomunal" de su (y nuestro) ídolo... ¡Larga vida al cine y a Nicolas Cage!

(1) Hay que señalar (y admirar), que para el libro Paco Alcázar ha dibujado a Cage, si no me equivoco, no cien, sino ¡doscientas cincuenta veces! Eso, sin contar los innumerables Nics de la tapa y la contratapa, con los que ya no me he atrevido...

domingo, 7 de julio de 2024

VV.AA.: Bill el Largo y la posada maldita

Idioma original: Español
Año de publicación: 2022
Valoración: Entretenido

Hace algún tiempo leí Momias y embalsamados, una antología de cuentos de terror de escritores españoles. En ella había un relato bastante entretenido, titulado "En el nombre del musgo", cuyo protagonista era una suerte de Solomon Kane andaluz. 

Bill el Largo, personaje creado por el dibujante y guionista Edgar Max, es también una especie de Solomon Kane. No en el aspecto puritano, claro, pues Bill es un antihéroe conflictivo, malhablado y alcohólico; me refiero, más bien, a que tanto Bill como Solomon protagonizan aventuras de corte sobrenatural. 

El autor nos lo describe del siguiente modo: «lanzador de cuchillos y aventurero de pasado misterioso y reputación más que dudosa. Un hombre del que se dice que no tiene corazón y que habla con fantasmas, al que los gatos rehúyen y los cuervos graznan. Un tipo que viene de una estirpe maldita que llama al mal fario como el imán atrae a las limaduras de hierro.» Además, tiene «fama de ser difícil de matar.»

Semejante personaje protagoniza Bill el Largo y la posada maldita, un relato autoconclusivo financiado a través de una campaña de micromecenazgo y editado con muchísimo mimo por Maldragón. El volumen, de tapa dura, alterna una página del texto de Edgar Max con otra ilustrada por Alejandro Ortega.

La historia narrada por Bill el Largo y la posada maldita se desarrolla durante una tormentosa Noche de los Difuntos. En una posada de una zona sin especificar de la Cornisa Cantábrica coincidirán contrabandistas, guardias reales, párrocos, brujas, lobos salvajes y criaturas lovecraftianas; huelga decir que todo terminará en una orgía de destrucción, sangre, muerte, venganza y resaca.

Como podréis intuir, a Bill el Largo y la posada maldita lo empapa una aura "pulp"; al fin y al cabo, es un pastiche que aglutina diversos géneros (acción, misterio, terror...) y emplea a un protagonista al que su autor puede sumergir en toda clase de aventuras autoconclusivas. 

Al relato de Edgar Max lo permean también un registro canalla (beneficiado por una narración con enfoque oral), símiles logradísimos (recordemos ese «llama al mal fario como el imán atrae a las limaduras de hierro») y un sentido del humor bastante gamberro.

Quizá una propuesta con mayores pretensiones hubiera erigido una atmósfera más potente, profundizado en los personajes y hecho mayor hincapié en la tensión previa al clímax. Sin embargo, repito en que Bill el Largo y la posada maldita es un divertimento "pulp" que cumple holgadamente con sus modestas intenciones, por lo que, de abordarlo con las expectativas adecuadas, hará las delicias a los amantes de esta clase de literatura.

Al atractivo de la historia contribuyen también, por cierto, las ilustraciones de página completa de Alejandro Ortega. De estilo caricaturesco, acabado minucioso y trazos firmes, funcionan en tanto que complemento gráfico. Ah, como curiosidad me gustaría mencionar que, pese a que el texto menciona que en la posada sólo hay «tres hermanos augustinos», en la primera página donde aparecen dibujados hay cuatro.

En resumen: Bill el Largo y la posada maldita es un relato entretenido, ideal para los amantes del espíritu "pulp" y de personajes como Solomon Kane. Sin duda alguna, su modestia permite que le perdonemos sus puntos flacos (ciertos pasajes de redacción confusa, que Bill sea un personaje sin apenas protagonismo, que nos quedemos con ganas de saber más de la intrigante Cordelia...).

jueves, 11 de abril de 2024

Rocio Bonilla: Una de monstruos

Idioma original: catalán / castellano
Año de publicación: 2024
Valoración: recomendable


Siempre me han gustado los cuentos infantiles de Rocio Bonilla, como queda bien patente en las reseñas de sus libros que he realizado en ULAD. Su trazo suave, los colores utilizados y los mensajes que acompañan sus libros los hacen próximos y de personajes amables. 

En el libro que nos ocupa, la autora vuelve a utilizar los tonos pastel característicos de su obra, pero en este caso utiliza también la técnica del collage, intercalándolo en el propio dibujo, consiguiendo de esta manera un efecto visual original y conseguido, con un diseño que emana sensaciones de pasado y en el que el uso del lápiz y la acuarela queda perfectamente patente a lo largo de las páginas.

A nivel argumental, y como es habitual en Bonilla, la historia la protagonizan niños/as a través de los cuales vemos el mundo desde su inocente mirada, aunque, en este caso, la autora añade un punto de misterio a la trama lo que diferencia este libro del resto de su obra. El relato empieza presentando los gemelos, sus gustos y aficiones, sus similitudes y diferencias, pero también aquello que les une especialmente: hacer pasteles. Así que, en una visita al mercado en la que acompañan a su madre a hacer la compra (y que nos sirve para recordar nuestra infancia haciendo lo propio con nuestra madre), la pareja de hermanos ve algo que en apariencia no es fácilmente perceptible (o al menos no a los ojos del resto del mundo) pues, de manera casual descubre que los vendedores del mercado y las personas que allí trabajan no son personas realmente, sino monstruos con apariencia humana. 

Sí, parece que el argumento no es muy propio de la temática infantil pero Bonilla juega muy bien con eso porque en realidad lo que hace es añadir algún miembro animal a los "paradistas": un tentáculo que asoma por la pernera de un pantalón, unas antenas que se ven bajo los cabellos de un vendedor, etc. y los hermanos, sorprendidos, no alcanzan a entender cómo nadie más se da cuenta, cómo hay monstruos que habitan entre ellos sin que parezca importarle a nadie. Así que se ponen a investigar sobre aquellos extraños seres que, de manera casi imperceptible, se mezclan entre la sociedad, para saber cuáles son sus características e intenciones. Y hasta aquí contaré.

Por todo lo tratado, es un libro recomendable, pues manteniendo el estilo gráfico y el tono de las historias habituales de la autora, en este caso le añade un punto de misterio interesante que rubrica con un final abierto, en el que los lectores tendrán que interpretar la historia narrada y en la que, en el fondo, nos hace recordar con ternura la facilidad que tienen los niños para imaginar, soñar y vivir aventuras ya sea a través de elementos reales o inventados.

Otros libros de Rocio Bonilla en ULAD: aquí