Un libro al día
Cada día, una nueva reseña
sábado, 27 de junio de 2026
Oriol Vlak: Soc un gat
viernes, 26 de junio de 2026
Darko Cvijetic: El rascacielos rojo
Traducción: Patricia Pizarroso y Marc Casals
Año de publicación: 2018
Valoración: Muy recomendable
jueves, 25 de junio de 2026
Seth: George Sprott 1896-1975
Título original: George Sprott 1896-1975
Año de publicación: 2009
Traducción: Esther Cruz Santaella
Valoración: recomendable
Biografía de un personaje ficticio (o biografía ficticia de un personaje... no, creo que esto es menos correcto) o mejor dicho, biografía gráfica, puesto que tal es el género de este libro, escrito y dibujado, además por uno de los autores cuya obra sirvió para forjar el ya más que manido concepto de "novela gráfica", el canadiense Gregory Gallant, que firma como Seth. En este caso, la biografía ficticia trata sobre un caballero llamado George Sprott, ex-seminarista, "explorador" (es decir, de aquella manera) del Ártico canadiense en su juventud y luego presentador durante más de veinte años de un supuesto programa sobre esa región y sus recuerdos, Estrellas boreales, en un cadena local -supongo que también ficticia- la CKCK. Un tipo que, tras una fachada de bonhomía e incluso campechanía (adjetivo que suele ser engañosos, como bien sabemos en España), esconde también ciertas sombras, secretos y defectos poco halagüeños. Tampoco es que sea un asesino en serie, ni nada de eso; tan sólo se trata de las miserias habituales, de los remordimientos que nos reconcomen durante toda la vida, de los arrepentimientos por lo que pudo haber sido y no fue, de las pequeñas infamias cometidas y quizás sólo conocidas por nosotros mismos... en fin, lo que nos puede pasar a cualquiera.
Lo más interesante del libro, ya que la vida ficticia del protagonista, si no anodina, tampoco resulta ser un tráfago de experiencias intensas, momentos al límite y hedonismo desenfrenado -bueno, un poco sí, porque tuvo numerosas conquistas amorosas, pese a estar casado-; lo mejor del libro es cómo nos cuenta esta vida Seth. Además de su estilo característico -viñetas pequeñas que componen juntas escenas grandes; personajes dibujados con simpáticos trazos, cromatismo que tiende a utilizar sólo un color- aquí incluye páginas con paisajes árticos y fotos de modelos en cartón de los edificios donde se desarrolla la historia de George: la emisora de televisión, el bar-restaurante que frecuentaba, la sala de conferencias... Pero, además, la historia dista de ser lineal; es cierto que se nos narran los momentos previos al fallecimiento del protagonista, en 1975, pero además encontramos otros instantes de su vida, reflexiones o declaraciones -un tanto cuñadas, pero old fashioned- de George, varios testimonios de personas que le conocieron, le amaron -su sobrina Daisy- o no pudieron hacerlo -la hija mestiza a la que abandonó-, trabajaron con él o incluso se han dedicado a coleccionar sus recuerdos... Y, por supuesto, los recuerdos y sueños -literalmente- del propio George... De hecho, me parecen magníficas las páginas que recrean los sueños que le asaltan cuando se queda roque en medio de sus programas de televisión...
Otras obras de Seth reseñadas en Un Libro al Día: La vida es buena si no te rindes, Ventiladores Clyde
miércoles, 24 de junio de 2026
Claire Marin: Estar en su lugar
Título original: Être à sa place
Traducción: Álex Gibert en castellano para Anagrama
Año de publicación: 2022
Valoración: recomendable
martes, 23 de junio de 2026
Colaboración: Madona con abrigo de piel, de Sabahattin Ali
Título original: Kürk Mantolu Madonna
Traducción: Rafael Carpintero Ortega
Año de publicación: 1943
Valoración: muy recomendable
Uno de esos ejemplos de novela corta casi perfecta (en línea con otras obras como Las batallas en el desierto, quizá sin llegar a su riqueza formal), de pocos personajes muy bien construidos y definidos con varias capas de complejidad que nos conducen a través de su tragedia personal a observar el drama colectivo del mundo abocado a la fractura en el que habitan.
Es un tanto paradójico el éxito reciente entre la gente joven, de esta novela de un autor turco un tanto olvidado en comparación con otros compatriotas más prolíficos y galardonados como Orhan Pamuk. Por un lado, es una gran noticia que se lea con tal avidez la última novela de Ali 80 años después de su asesinato, pero a la vez me pregunto cuánto de este éxito se debe únicamente a la trágica historia de amor y a su simpleza superficial. Sin querer entrar mucho en juicios de valor me alegro profundamente de que esta novela llegara a mis manos y celebro su éxito como una manera de traer a la actualidad la figura de Ali, que vivió en sus carnes el desmantelamiento del Imperio Otomano y la creación de la nación turca. Como personaje de su tiempo Ali sufrió censuras, encarcelamiento y finalmente asesinato por ser punta de lanza de la libertad de expresión en un momento de fervores nacionalistas. Todo este contexto no es baladí, pues si bien su obra más conocida es esta “historia de amor corta”, entre las capas de esta pieza se intuyen todas estas vicisitudes y ahí la paradoja de que se vuelva un best-seller en base a su romance de anhelos trágicos y su sugerente título y se ignore todo lo demás.
¿Pero qué nos cuenta esta Madona con abrigo de piel? Sin ahondar mucho en la trama, la novela funciona a dos niveles, siendo el corazón de esta la historia vital de Raif Efendi, a la que el lector llega a modo de diario encontrado por el narrador; compañero de oficina del protagonista en el tiempo actual de la novela. Es a través de este diario que se conoce la infatuación de nuestro protagonista Raif con una obra de arte y posteriormente con su autora cuando vivía en el Berlín de entre guerras.
El motor narrativo es la soledad de Raif en este Berlín, a la vez castigado por la posguerra, pero simultáneamente símbolo de lo elevado, lo europeo y del escapismo y libertad de los que carece en el restrictivo hogar familiar en Turquía. Raif es un personaje eminentemente solitario, que no encaja en su realidad social, que encuentra una vía de escape en la gran urbe, donde nadie lo conoce y donde además conecta con Maria, otra alma en pena, que comprende su soledad. Pero en una Europa fracturada llena de fronteras y almas en pena, encontrar a tu igual si bien es un júbilo pasajero, está abocado al desastre. Raif y Maria quieren escapar de las convenciones de su mundo, ansían una libertad que aún no está lista para ellos pues nacieron en el momento y lugar equivocados, pero aún así decidieron intentarlo y es en el fracaso de donde radica la belleza y el dolor de este relato. A su vez el narrador en el primer nivel narrativo nos trae un precioso alegato a comprender y mirar al otro como un igual, a reconocer su mundo interior y a ofrecer una amistad pura sin juzgar.
En conclusión, lo más magistral de la obra de Ali, es trasladar al lector esa sensación de impotencia de los personajes ante los cambios que estaban fermentado en la Europa de los años 20 y 30. Aun así, siendo cierto que el contexto político juega un papel, es casi un bloqueo existencial el que les impide decidir sus destinos, pues a pesar de los muros invisibles que crea la Historia a su alrededor, algo detiene sus acciones, un pesimismo intangible, una desesperanza. Es esta indagación en la resignación vital donde la prosa sencilla y directa de Ali consigue emocionarme. Cuando los sueños se pierden queda el estoicismo y la soledad, la vida interior y las páginas de un diario donde esconderse uno mismo del mundo, una cárcel privada ante la incomprensión.
Firmado: Alberto Ibáñez
lunes, 22 de junio de 2026
Steven Johnson: Las buenas ideas
Título original: Where Good Ideas Come From
Año de publicación: 2010
Traducción: María Sierra
Valoración: muy interesante
Pues una lástima que llevemos más de una década sin que este escritor haya publicado más ensayos como este Las buenas ideas. Un misterio que debería desentrañar, aunque quizás el libro contenga las respuestas a este silencio de forma algo inquietante.
Este magnífico ejemplar va más allá de meras recomendaciones que siempre pueden ser subjetivas o incluso efímeras. Steven Johnson selecciona (lo cual no deja de ser un posicionamiento) una serie de conceptos que han permitido a la humanidad consolidar avances. Inequívocamente todas estas ideas acaban confluyendo en los aspectos que tienen que ver con tecnología, y la mayoría en aspectos científicos que hoy acaparan nuestro día a día, pero que partieron de una primera iniciativa (muchas veces colectiva, casi coral) que puso los cimientos, que sirvió de punto de partida.
Los conceptos que Johnson incluye en su texto tienen puntos en común que explican que todos los avances hayan experimentado colosales aceleraciones entre el siglo XX y el XXI. Johnson insiste mucho en la importancia de la colectividad, de la ebullición de elementos en convivencia, y como urbanita, me ha gustado que incida en la importancia de las ciudades como factor clave, en la coexistencia como detonador de las innovaciones, partiendo de la creatividad individual que se integra con otras y genera poderosas alianzas que hacen avanzar al colectivo. Aquí se habla sobre la evolución de las especies, sobre la imprenta, sobre Internet, sobre incubadoras, sobre Darwin y sobre Brian Eno, y Johnson sabe tejer un magma unificador, sabe aislar elementos comunes que identifican esos avances, sin descartar a veces la suerte o la casualidad, desde una óptica de un descabellado sentido común y un estilo narrativo que aúna lo abstracto o conceptual con aquello que al lector profano (pero curioso) puede parecer palpable y concreto. Importante, cuando se trata de divulgar, alejarse de los conceptos excesivamente complejos. Johnson lo consigue, y este libro es una maravilla.
Y ya puestos a divulgar, supongo que las ideas "grandes" podemos homologarlas con las buenas, ?no?
domingo, 21 de junio de 2026
Jérôme Ferrari:La isla
Traducción: Pablo Martín Sánchez
Año de publicación: 2026
Valoración: Recomendable
Jerome Ferrari fue profesor de filosofía en Córcega y sus padres son originarios de la isla, de ahí que esta isla mediterránea se convierta en un elemento central de sus obras. El escritor francés conoce de primera mano el impacto demoledor que tiene el turismo de masas sobre su adorada isla y realiza un inmisericorde análisis sociológico de un universo donde las tensiones humanas se radicalizan y la convivencia diaria se convierte en un ejercicio de supervivencia. Inevitablemente, se produce un choque entre los habitantes primigenios y las hordas invasoras de turistas que toman posesión de la isla, especialmente durante el verano. Ese enfrentamiento se convierte en el eje central sobre el que bascula La isla.
Desde las primeras páginas, Ferrari no duda en criticar la plaga turística que asola la isla que ama: "En contra de lo que cabría esperar, pues las personas sensatas habrían huido siempre en verano de la costa tórrida e insalubre, una locura colectiva había llevado a concentrar en las playas a masas cada vez más compactas de estúpidos extáticos que acudían a cultivar sus futuros melanomas embadurnándose con aceites de coco y cremas bronceadoras bajo el sol ardiente, a que les picaran los mosquitos y las avispas insaciables, a compartir sus miasmas y sus micosis en la templada infusión mediterránea, y encima dispuestos a pagar por ello".
Gran parte de ese litoral es propiedad de los Romani, una familia originaria de la isla y que con el paso de las generaciones, prácticamente por casualidad, se han convertido en prósperos terratenientes que se aprovechan esquilmando sin ningún tipo de miramientos a los turistas. Precisamente el último descendiente de la saga, Alexandre, "un parásito lánguido, violento y perezoso, un ser irresponsable, mujeriego y sin escrúpulos como lo fueron todos sus ancestros", se convertirá en el protagonista de un desagradable incidente que pondrá sobre la mesa el frágil equilibrio de la convivencia en la isla.
Alexandre interpreta una pequeña burla de unos turistas en uno de sus restaurantes como una afrenta al honor familiar y llevará a cabo una venganza desmedida. Ferrari pone sobre la mesa el peso que el honor, la tradición y la familia tienen para los habitantes de la isla y lo contrapone con el aire despreocupado y festivo con que se manejan los turistas.
Para hacernos entender lo ineludible del incidente, el escritor francés se retrotrae en el tiempo y nos describe las andanzas, no muy edificantes, de varios antepasados de la familia Romani. A través de esas andanzas conoceremos el desarrollo de la isla y entenderemos la forma de pensar y actuar que guía los actos de los distintos miembros de la familia. De esa forma comprenderemos por qué nuestro protagonista se ve impulsado, casi por necesidad, a responder de manera tan agresiva una provocación casi insignificante. De alguna manera la violencia que dirigió las vidas de sus ancestros está inmersa en el ADN de Alexandre, cuya reacción desaforada excluye toda lógica.
Ferrari escribe con mucha elegancia. Son frases largas, pero directas, concisas y narrativamente cercanas al reportaje periodístico. Permite que la historia fluya sin interrupciones y ocasionalmente, a través de las reflexiones del profesor que narra la historia, indudablemente su alter ego, no duda en tomar partido y criticar desaforadamente los excesos del turismo de masas que, al fin y al cabo, es el desencadenante de la tragedia: "Exigieron comida de proximidad. Música de proximidad. Se empeñaron en que sus vacaciones tuvieran sentido...Me cuesta creer que al principio nos alegrásemos por ello. De haber sido más astutos los habríamos confinado a todos en la costa prohibiéndoles alejarse del mar y mantener con nosotros otras relaciones que no fueran comerciales o sexuales".
Parece que esta novela es el inicio de una trilogía conectada temáticamente. Desde luego, el inicio es prometedor.





