domingo, 15 de febrero de 2026

H.G Wells: La isla del doctor Moreau

Idioma original: inglés
Título originalThe island of Doctor Moreau
Año de publicación: 1895
Traducción: José C. Vales
Valoración: recomendable alto


Vamos con otro clásico de la ciencia ficción, aunque este es uno de los casos donde no se muestran avances futuristas ni sociedades en el futuro ni nada por el estilo, sino que se centra en un aspecto fundamentalmente más cercano: lo que sucede cuando la ciencia se entrecruza con el deseo de ser Dios y jugar, mediante el poder conferido por esa razón, con especies "inferiores".

La novela inicia con el relato de Edward Pendrick, quien nos informará de un suceso que le ocurrió hace un tiempo y del cual tiene necesidad de ponerlo en palabras, aunque (para él, se entiende) sea un relato inverosímil. Asistimos, entonces, a la descripción de su viaje en barco, el posterior naufragio y rescate por parte de otro, donde conoceremos a Montgomery, el ayudante del afamado doctor Moreau. Wells ya nos da las primeras pistas de que el doctor no juega con todos los patitos en fila, sobre todo por la actitud del ayudante, entre receloso de su tarea y rendido ante la admiración por el doctor. También leemos la descripción de M´Ling, un ser en apariencia humano, extremadamente feo y con ojos rojos, pero pronto nos enteramos que en realidad es la Bestia más sofisticada de todas las creaciones del doctor Moreau (hasta comparte cierta amistad con Montgomery, a pesar de ser un trasunto de la relación amo-esclavo).

Cuando Wells hace la presentación del doctor Moreau (Pendrick recuerda haber leído acerca de él en los periódicos y de su exilio de la comunidad científica a raíz de las vivisecciones practicadas en los animales), lo revela como un doctor frío, metódico, que no tiene otro interés salvo el de aportar sus descubrimientos a la ciencia, a pesar del riesgo de que lo consideren perturbado (lo que vendría a ser uno de los primeros prototipos de genio loco y con una ética deleznable). El doctor le pide a Pendrick que no acceda a cierto recinto de la casa donde se alojan. Pendrick acepta, pero instantáneamente escucha gritos agonizantes en dicha habitación y decide alejarse para explorar la isla. Ahí encuentra a más Bestias, que tienen un comportamiento entre típico de animales (con una semejanza física similar a la de un cerdo) y a la vez demasiados ambiguos con la presencia de un simple humano. Al ver que lo persiguen, aturde en medio del pánico a uno y vuelve a casa, sin encontrar respuestas a lo que acaba de presenciar.

A partir de ahí la novela entra  en la cuestión moral de la intervención humana en las especies de la Naturaleza, sobre todo cuando nos enteramos que Moreau vivisecciona animales para tratar de conferirles rasgos humanos. Es por ello que las Bestias se reúnen en una caverna a recitar como una letanía La Ley, que impone pautas de comportamientos como no comer carne animal y a la vez recordatorios constantes (la repiten a cada rato) sobre el papel de Moreau como su Creador (dichas alabanzas le generan de todo menos vergüenza).

Es casi entrañable ver a los animales humanoides tratando de establecer jerarquías y de evitar a toda costa el animalismo inherente (hay un Bestia que casi cumple la función de sacerdote y orador, como si la necesidad de contar, aunque sea una proto-Biblia-, fuera la característica más importante del humano, y a la vez es aterrador ver que su mismo Creador se va deshumanizando a nuestros ojos, convencido de su importancia y de que la curiosidad y el empuje son los factores más importantes a la hora de aportar algo, más allá de toda convención acerca del bien y el mal. 

Si algo bueno tiene esta novela, es que las explicaciones técnicas tardan en llegar; a Wells no le preocupa tanto la posibilidad real de que los animales puedan llegar a pensar como humanos (incluso M´Ling, el más inteligente de todos, experimenta regresiones al animalismo), sino de si debemos adentrarnos en ese terreno. La novela funciona más a base de sugerencias e intuiciones y no tanto apelando a la racionalidad. Ciertamente hay un primitivismo en la actitud de todos los personajes: en la insania de Moreau, en la sumisión de Montgomery a través del alcohol y la resignación, en el patético intento de ser humano de M´Ling y en el acomodo confortable de Pendrick cuando le explican los secretos de la isla. En la citada explicación asistimos a un monólogo sin pasión, hasta corto para las características de este género; las maravillas del descubrimiento no afectan a Moreau, porque su corazón se ha corrompido en la búsqueda de otorgarles razón a sus criaturas. 

Y es por eso que ese mismo descubrimiento nos repugna y nos aleja de toda seducción. Es por eso que preferimos que Pendrick no elija quedarse con el trono de Moreau una vez que pasa lo inevitable y las criaturas, ya sin su Creador, regresan a su estado de naturaleza, y es por eso que lo entendemos cuando, a la vuelta de la civilización, nos considere a todos como humanos latentes de un animalismo reprimido por las convenciones sociales y a punto de explotar con cada paso. Wells nos informa y nos alerta de la necesidad de pensar qué hacen los avances, con qué mirada ética están sustentados y si realmente benefician a la sociedad y no son simplemente sadismo disfrazado de progreso y virtud.




sábado, 14 de febrero de 2026

Jorge Gundemar: La mujer que barría el desierto

Idioma original: castellano

Año de publicación: 2016

Valoración: Decepcionante (por decir algo)

 

No sé, a veces creo que, por una razón u otra, me aproximo demasiado a los bordes del concepto de libro, y me surgen dudas de si algunas cosas deberían realmente tener una reseña en el blog. Pero bueno, si le hicimos un hueco al ilegible Manuscrito Voynich (excelente entrada, por cierto) o más recientemente le dedicamos un zoom al libelo de Quevedo, entiendo que el margen es suficientemente amplio. Este librito que traemos hoy no llega a ser ilegible, más bien al contrario, pero me temo que está en esa dudosa frontera de lo reseñable.

En algún momento y lugar que no recuerdo me entero de que existió una tal Maria Reiche, matemática y arqueóloga alemana que dedicó buen parte de su vida y enormes esfuerzos a estudiar las líneas de Nazca, ya saben, esa especie de inmensos dibujos trazados sobre el desierto peruano que les da el nombre. Un misterio de esos que fascinan a los amigos de lo paranormal, siempre dispuestos a buscarle explicaciones extraterrestres a todo lo que se sale de lo conocido. Me llamó la atención que esta mujer se dedicase durante tantos años a investigar casi en solitario semejante asunto, y me dispuse a buscar un libro sobre ella, no sobre las figuras, que cuentan con amplia bibliografía.

El resultado fue este librito del peruano Jorge Gundemar, afincado en España y por lo visto autor de algunos otros títulos. Librito porque es muy breve, y también sorprendente, porque en caracteres muy grandes, empieza con un diálogo entre un niño y su abuelo. Enseguida descubrimos que el abuelo está relatando su experiencia cuando en su infancia de pobreza se puso al servicio de la loca que barría el desierto con sus escobas.

A partir de ahí, en ese formato de relato familiar interrumpido por breves diálogos, se va desgranando muy por encima la historia de Maria Reiche, su llegada desde Alemania, su sorpresa ante la noticia de enormes y enigmáticas líneas trazadas en el desierto, y su inmediata dedicación a explorar e intentar desentrañar el misterio. No tendremos muchos más detalles de la vida de esta mujer, porque el texto se configura como una especie de cuento infantil, y aquí le asalta a uno alguna duda.

Supongo que la intención del autor no es hacer una pirueta estilística presentando en este formato un esbozo de biografía de un personaje tan singular. Seguramente, digo yo, lo que pretende es hacer llegar a los niños de su país una pequeña historia acerca de un patrimonio cultural desde luego bastante singular, y de paso presentar a la investigadora como alguien que, llegando de muy lejos, se interesó por ello. Hasta le compraríamos esa intención de construir un cuento divulgativo, con el nieto expectante y el abuelo narrando una experiencia única. Pero dudo bastante de que el público infantil se llegue a interesar de verdad por unos datos biográficos más bien poco llamativos, y además sobre las misteriosas figuras de Nazca hay en el libro tan poca información que tampoco creo que por ese camino fuese a llamar su atención.

Incluso se podría pensar que se trata de un trabajo de encargo para fomentar el conocimiento de las singularidades de la cultura nacional pero, si lo que queremos es encontrar información sobre el interesante personaje de Maria Reiche, creo que habrá que buscar por otros caminos. Así que nos quedamos con la extraña sensación de no saber bien lo que estamos leyendo, pero en todo caso me temo que la brevísima lectura no va a dejar satisfecho a casi nadie.

viernes, 13 de febrero de 2026

Reseña + Entrevista: So Little Seen, de Jared Roberts

Idioma original: Inglés
Año de publicación: 2025
Valoración: Recomendable (aunque no para todo el mundo)

So Little Seen es la segunda colección recopilatoria de la ficción de Jared Roberts. Junto a The Machine Stories, aglutina todas las historias que el autor publicó en línea entre 2016 y 2024. También incluye un final distinto al original para "My Sexy New Neighbor", y la inédita "Hypergraphia".

Huelga decir que esta antología me ha embelesado. A fin de cuentas, Roberts, uno de los escritores de creepypastas más aclamados de NoSleep, es quizá mi favorito, dada su indiscutible originalidad a la hora de abordar el género de terror mezclándolo con elementos propios del weird, la ciencia ficción y el absurdo.

Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero de Roberts me fascina su pasmosa capacidad para plantear misterios tan intrigantes como irresolubles, amontonar detalles extraños que acaban construyendo su propia lógica interna, erigir atmósferas asfixiantes y subvbertir elementos apararentemente ridículos hasta volverlos particularmente siniestros.

Asimismo, conecto muchísimo con la fijación del autor por temas como la memoria, la obsesión y la liminalidad. Las veinticuatro historias que incluye So Little Seen ejemplifican a la perfección todas las cualidades literarias y fijaciones temáticas que acabo de mencionar. 

Unas cuantas de estas historias ya las conocía, pues o bien las leí en la cuenta de Reddit de Roberts, o bien las escuché locutadas por algún youtuber especializado en creepypastas; otras estoy casi seguro de que no las había degustado antes, así que han supuesto un fascinante descubrimiento.

Todas son, por lo general, muy buenas. Incluso las que, a mi juicio, carecen de la profundidad u originalidad del resto, o las que no acaban de exprimir al máximo su potencial, dejan pese a todo un regusto de lo más satisfactorio. Y no voy a negar que unas pocas son obras maestras de la literatura de lo extraño.

Sí, sé que lo de obras maestras de la literatura de lo extraño es una valoración muy fervorosa. Pero, sinceramente, no creo estar pecando de entusiasta al hacerla. "My Dad Finally Told Me What Happened That Day", por ejemplo, es una magnífica novela corta siniestra, desconcertante e intensa, que exhuda personalidad autoral y, por supuesto, que gira en torno a lo insólito.

En torno a lo insólito giran también el resto de historias de So Little Seen. Cito a continuación algunas de mis favoritas: "Esther" (originalmente titulada "Three Visits To A Hidden Tribe"), un ejercicio cuya vocación abstracta no demerita lo más mínimo su núcleo terrorífico; "My Sexy New Neighbor", cuyo planteamiento juguetón es una mera excusa para desarrollar la estética de Roberts; "How To Lose Friends And Scare People", capaz de transmitir de una forma muy particular la desgarradora sensación que provoca que las amistades tempranas se distancien; o "My Paralyzed Friend", que consigue que un hombre empuñando un embudo metálico asuste más que un asesino blandiendo un hacha ensangrentada.

Aprovecho para comentar que algunas historias de So Little Seen, si bien mantienen la impronta de Roberts, se alejan de su estilo más reconocible. "The Street Where No-One Was Meant To Be" tiende a lo onírico y febril, "Amen" es un cuento de terror algo lineal y convencional (al menos para los estándares del autor, claro), y "Gray's Mill", "The Special Dance" y "The Snowman" cambian la narración en primera persona por la tercera (y quizá por ello presentan una factura de corte poético).

En resumen, poco puedo criticar de So Little Seen. Y es que, pese a ser un volumen autoeditado, sólo tiene un puñado de erratas y gazapos; su cubierta, si bien no me entusiasma, no recurre a la inteligencia artificial, al contrario que la de The Machine Stories; y de las historias que contiene, apenas reprocharía a "Building Across The Street" una ejecución apresurada que desmerece una premisa y planteamiento muy potentes, a "The Missing Year" que, aunque deliberadamente desconyuntada, no logra establecer una lógica interna dentro de su hermetismo (lo cual sí que logran tantas otras obras de Roberts), o a "A Stranger Is Just A Friend You Haven't Met Yet" el antojarse superficial e insuficiente.


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LA ENTREVISTA SE AÑADIRÁ EN LOS PRÓXIMOS DÍAS


También de Jared Roberts en ULAD: Aquí

jueves, 12 de febrero de 2026

Max Brooks: Zombi - Guía de supervivencia

Idioma original: Inglés

Título original: The Zombie Survival Guide

Traducción: Raúl Sastre Letona

Año de publicación: 2003

Valoración: Muy recomendable (Imprescindible para fans del género)

Estoy convencido de que la COVID-19 quedó latente en las neuronas de una inmensa mayoría de las personas infectadas, obligándolas a actuar como zombis sin criterio; y de que, con el tiempo, se demostrarán secuelas tardías ligadas a una alteración del material genético neuronal. Se manifestarán, si mis estimaciones son correctas, como un adelgazamiento de la corteza cerebral, sobre todo del lóbulo frontal, ocasionando pérdida de juicio, peor estimación del riesgo, cambios de carácter, entre otros.

Este tipo de preocupaciones hicieron que este libro se sintiera como caído del cielo.

Un excelente ejercicio metaliterario: un volumen que podría estar, sin desentonar, en la mesita de noche de Robert Neville o en el librero de Joel Miller. Y, paradójicamente, el hecho de que el libro no pretenda en ningún momento ser “literario” lo vuelve más verosímil. Porque Zombi – Guía de supervivencia no es una novela, pero se lee como si lo fuera.

Lo brillante de Brooks es el tono. Escribe con la voz de un experto: sobrio, casi administrativo, con esa seriedad que suele asociarse a manuales médicos, guías de campo o instructivos militares. Ese registro, a medio camino entre el folleto de protección civil y el protocolo hospitalario, es el que vuelve plausible lo imposible. Y lo más importante, el humor. Presente entre líneas en todo el libro, con la obstinación con la que el libro insiste en tratar la fantasía como un asunto logístico.

Si uno decide entrarle al juego, el libro se disfruta de manera increíble. ¿Quién no ha imaginado escenarios elaborados en los que inmoviliza a un ladrón o rescata a una joven de ser violada en un callejón? De la misma manera, este manual de supervivencia te da todas las herramientas para ponerte en situaciones límite sin mancharte las manos: elegir armas, fortificar una casa, calcular rutas de escape, anticipar traiciones, administrar provisiones, organizar una comunidad.

Zombi – Guía de supervivencia es un libro que entiende el género desde un lugar poco común. Su mayor acierto es convertir la fantasía en algo tangible. Es, a la vez, un juego serio y una sátira discreta, y muy entretenida.

Otras obras de Mark Brooks en ULAD: Guerra mundial Z

miércoles, 11 de febrero de 2026

Megan Nolan: Flaquezas normales y corrientes (del ser humano)


Idioma original: Inglés
Título original: Ordinary human failings
Año de publicación: 2023
Traducción: Eduardo Iriarte
Valoración: Recomendable

Esta novela comienza con la desaparición de una niña de 3 años, con el descubrimiento de su cadáver y con la incógnita de quién ha podido ser culpable de los hechos, pero no es una novela negra. O, al menos, no del todo.

Esta novela continúa con la aparición de un periodista de pocos escrúpulos que trata de obtener información (o "información") de cualquier manera, pero no es una sátira del periodismo como puede ser ¡Noticia bomba! de Evelyn Waugh. O, al menos, no del todo.

Esta novela también toca de forma tangencial el desprecio hacia la "clase baja extranjera" por parte de la "clase baja autóctona", algo que está, por desgracia, de plena actualidad, pero no es un texto al estilo Chavs, la demonización de la clase obrera.

(...) esa niña era de una familia de degenerados irlandeses misántropos que, cabía suponer con bastante seguridad, vivían al menos en parte gracias al estado del bienestar social y no habían aportado más que consumo de carácter parasitario (y ahora un crimen horrendo) a la gran nación británica en la que habían creído apropiado asentarse

Por lo tanto, pese a que la novela apunta en su parte inicial en varias direcciones, y para ello mezcla narración pura con interrogatorios policiales, editoriales periodísticos o grabaciones callejeras, finalmente toma una vía más convencional e introspectiva para hablarnos de miedos, errores, silencios, relaciones familiares y soledades que acaban destruyendo (o construyendo, aunque sea de aquella manera) vidas.

Será a través de varios flashbacks como Nolan nos explique el pasado de los diferentes miembros de la familia Green (Carmel, Richie, John, la omnipresente Rose), lo que nos llevará a la pacata Irlanda de finales de los 70 en la que Carmel y Richie verán cómo sus sueños / oportunidades / etc se verán desbaratadas por un cúmulo de decisiones erróneas y un contexto sociocultural que determinará, quieran ellos o no, sus decisiones.

A través de esos largos capítulos, Nolan irá construyendo dos magníficos personajes (Carmel y Richie) e irá hablando sobre dos temas "peliagudos" (aborto y alcoholismo) con delicadeza pero sin caer en discursitos morales ni estereotipos. Estos serían, para mi, las dos principales virtudes del texto, además de un final que... Bueno, digamos que deja una profunda tristeza.

¿Y entonces por qué no una valoración algo más generosa? Pues quizá por las expectativas que me genera la primera parte del libro, por esa "renuncia" al riesgo formal en pos de una novela más convencional, por el desaprovechamiento de un personaje tan antipático como Tom (el periodista sin escrúpulos) o por rebajar de alguna manera el tono político de la novela.

Aún así, la impresión general es más que positiva y la valoración, por tanto, de la novela ha de ser un recomendable. No está nada mal, no?

martes, 10 de febrero de 2026

Michel Nieva: Ciencia ficción capitalista

Idioma: español

Año de publicación: 2025

Valoración: Muy recomendable (sobre todo para interesados)

Pequeño ensayo, de éstos a los que nos tiene bien acostumbrados Anagrama en los últimos años, del escritor y profesor argentino Michel Nieva (autor de las descacharrante La infancia del mundo pero asimismo de otros libros que ahondan en una visión latinoamericana o al menos argentina de la Ciencia ficción: los también ensayos de Tecnología y barbarie y Ficciones gauchopunks, que con ese título no creo que tarde mucho en leer). En el caso de Ciencia Ficción capitalista trata un tema que podría considerarse, en cierto modo, el reverso del resto de sus libros y cuya clave nos la da el subtítulo de este librito: Cómo los multimillonarios nos salvarán del fin del mundo. Huelga decir que es un subtítulo con vocación irónica... aunque quizá no del todo, como veremos.

El género literario de la Ciencia ficción ha sido considerado tradicionalmente, al menos por la "alta cultura", como un divertimento, un género menor que. más allá de la infancia y la adolescencia, sólo interesaba a los frikis, una excentricidad inofensiva. Sin embargo, como señala Nieva en su ensayito, las fabulaciones más o menos utópicas de los libros de Ci-Fi han servido no sólo de inspiración , sino de guía para muchos inventores, científicos y aun dirigentes políticos desde el siglo XIX -imposible, claro, dejar de mencionar a Verne o a Wells-; ahora, en cambio, quienes han tomado buena nota de las fantasías -o predicciones- de este tipo de libros y anuncian su intención de llevarlas a cabo son los magnates de la economía digital, los Musk, Zuckerberg, Thiel y compañía (lo mejor de cada casa, vaya). Los susodichos han adoptado como suyas las elucubraciones o incluso vaticinios de autores como AsimovClarkeHeinlein o Neal Stephenson, particularmente las que se refieren a dos asuntos: la prolongación de la vida humana -en particular, SU vida humana-, aspirando incluso a la inmortalidad, y la colonización del espacio exterior, empezando, claro está por la luna y Marte (por lo que sea, al que no leen estos tipos es a Philip K. Dick y su Desafío total). Como es evidente para cualquiera, más allá de los sueños fantásticos e incluso entrañables de los perennes lectores de Ciencia ficción que dicen ser, el objetivo de estos mangan... magnates es expandir el sistema capitalista más allá de lo límites terrestres y perpetuar la explotación y contaminación del medio ambiente a través del Universo, que no en vano es ilimitado. O dicho en palabras de Michel Nieva, que siempre serán más acertadas que las mías: 

"(...)Una especulación sin límite que posibilita el tesoro imaginativo de la ciencia ficción capitalista. Porque cuando se afirma que la ciencia ficción pertenece al ámbito "especulaticvo", es esa capacidad de especulación la que las corporaciones traducen al mundo financiero. Y si los primeros autores del género reivindicaban una literatura que se fundiera con la ingeniería y la siderurgia, la ciencia ficción capitalista también vehiculiza la especulación de la literatura a la economía y las finanzas."

Por otra parte, el autor de este ensayo, latinoamericano él, después de todo, no puede dejar de prever la futura colonización del espacio con lo que supuso la colonización europea de América, su explotación a todos los niveles y los desastres humanitarios y ecológicos que ha conllevado y aún conlleva. 

¿Hay alternativa a este futuro que nos aguarda, de manos de los millonarios tecnológicos de California? Nieva propone, por una parte, la adopción de una cosmovisión más integradora del planeta en el que vivimos y, por extensión, de los posibles mundos en los que puede llegar a vivir la Humanidad, a la manera de la que poseen, precisamente, los cada vez más escasos pueblos indígenas de América. Por otra parte, la alternativa a esa Ciencia ficción capitalista -o la visión capitalista de la Ci-Fi, si se prefiere-, es otra basada en ideologías diferentes, que la hegemonía actual del capitalismo neoliberal nos han hecho casi olvidar, pero que ahí aún están presentes: la utopía espacial socialista de Estrella roja, de Alexander Bogdánov o la especulación -certeza, en su caso- de los alienígenas como miembros de sociedades inevitablemente comunistas, por ser más avanzadas, según la concepción marxista que seguía el trotskista argentino J. Posadas, fundador de la Cuarta Internacional Posadista. 

Aunque quizás la solución no sea tan complicada, al menos por lo que respecta al ámbito literario, como demuestra el propio Nieva en un cuento -o la sinopsis de un cuento- que nos ofrece al final del librito, con un Elon Musk que ha llegado a los 500 años y ha colonizado Marte, pero sigue siendo igual de... (aquí, que cada cual ponga el calificativo que considere más adecuado).

Nota final: Esta semana, casualmente, el amigo Musk ha publicado en su red social un tweet (en respuesta a otro de Perro Sanxe, que también manda c***s) en el que explica que su empresa SpaceX va a concentrarse, antes de ir a Marte, en establecer una ciudad en la Luna, en el plazo de diez años... A ver si hay suerte y él mismo es su primer habitante...

También de este autor en Un Libro Al Día: La infancia del mundo

lunes, 9 de febrero de 2026

Tessa Hadley : La fiesta

Idioma original: inglés
Título original: The Party
Año de publicación: 2024
Traducción: Magdalena Palmer
Valoración: entre recomendable y está bien

Si algo me gusta de lo que publica Sexto Piso es que apuesta por la variedad y que tanto recuperan textos de enjundia y considerados difíciles como Gaddis o Barth como optan por obras diametralmente opuestas, lo que aporta algo diferente a la cohesión, algo que podríamos llamar de forma algo pedante abanico de tendencias. Y donde la seguridad de ciertas editoriales de saber qué afrontamos en cada colección aquí no tiene sentido. 
Cosa que no quiere decir que todo texto publicado haya de gustar a todos los lectores. Pero que ejemplifica algo deseable: la sorpresa corretea. La fiesta de Tessa Hadley es una novela corta, un relato situacional dividido en tres bloques. Dos hermanas, Evelyn y Moira, en diferentes puntos vitales (Evelyn, al final de su adolescencia, Moira, la mayor, con algún año más de experiencia) acuden a una fiesta donde conocen a dos jóvenes, teóricamente asisten por pura coincidencia y estos disponen de una casa enorme donde las hermanas quedan convocadas a otro evento. Esa es la premisa de la novela y cualquier especulación posterior representa desbaratar su lectura a quien se la plantee. La fiesta se nos presenta como el análisis del comportamiento de la clase media británica. Las jóvenes son de un origen más modesto y se plantean si acudir a esa invitación por parte de alguien que parece estar por encima de ellas en la escala social, en una especie de combinación de la excitación propia de la edad, conocer gente nueva, acometer experiencias desconocidas, y el respeto ante la incerteza de esas situaciones.
No es que no me haya gustado: simplemente creo que es una novela excesivamente corta y que, al margen del curioso gap generacional entre las dos protagonistas, ese análisis social es anecdótico y algo superficial, aunque insisto, para lo que yo esperaba.