Mostrando entradas con la etiqueta fantasía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fantasía. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2026

Thomas Olde Heuvelt: Oráculo

Idioma original: neerlandés

Título original: Orakel

Año de publicación: 2021

Traducción: al inglés, Moshe Gilula; del inglés al español, Ana Isabel Sánchez

Valoración: entre recomendable y está bien

Última novela, hasta la fecha, del autor de la estupenda y terrorífica HEX que no sólo resulta tener un transfondo de lo más holandés posible (y sí, en este caso digo holandés más que neerlandés), sino que ya  comienza echando mano de un par de clichés: un par de adolescentes que, al dirigirse a clase en bicicleta, encuentran un sorprendente hallazgo en un campo de tulipanes -bueno, vale, como es casi invierno, de bulbos de tulipanes, pero lo mismo da-; sólo faltan un par de molinos de viento y una oronda y rubia campesina con zuecos... El hallazgo de los chicos tampoco es una nadería, sino nada menos que un navío desaparecido trescientos años atrás y que vuelve a aparecer ahí tirado en medio de un campo. Y qué tiene la bastante inquietante característica de que todos aquellos que entra por su escotilla de proa no vuelve a salir... Desaparecen, además, mientras suena la fantasmal campana de a bordo. El barco, cómo no, se llama el Oráculo - y la finca donde aparece, por cierto, tiene el premonitorio nombre de El Fin de Todo Hombre-; con este  sugerente comienzo, cabe esperar, sin duda, una historia de terror de las de poner los pelos como escarpias, ¿no?

Pues no. O, mejor dicho, sí pero no... Porque, si bien nos encontramos, sin duda, ante una novela de terror fantástico -o viceversa-, Oráculo no se queda en eso, puesto que muta por momentos hacia un thriller "de espías", cuando del hallazgo se hace cargo una opaca sección de los servicios secretos neerlandeses llamada Noviembre-6; a una novela juvenil, ya que el principal protagonista es Luca, uno de los chicos que encuentra el barco, de trece años e incluso, en cierto modo, se trata de una secuela de HEX, lo que no quiere decir continuación, porque el otro protagonista más destacado de la historia -dentro, eso sí, de un montón de personajes- es nada menos que Robert Grim, que les sonará a quines hayan leído la primera novela de Heuvelt (la primera traducida al castellano, al menos). Tranquis quienes no lo hayan hecho, porque no es para nada necesario (aunque sí conveniente) para seguir ésta. 

El terror que nos ofrece la novela también cambia a lo largo de la historia, pues si en un principio, cuando se producen las inexplicables desapariciones, podríamos hablar incluso de un "terror metafísico" (con todas las comillas del mundo, por favor), para luego encontrar otro más epidérmico y, por último, casi un "horror cósmico" lovecraftiano, combinado, además, con un atavismo bastante sorprendente.... En fin, que quizás por esta ensalada de terrores cambiantes me da la impresión que la novela puede no ser del agrado total de los devotos del género más puro... o quizá se deba más bien a lo que he mencionado que tiene el libro de thriller de espías e incluso de acción y que puede despistar un poco al personal terroadicto más recalcitrante. Puede que me equivoque y espero que así sea, en todo caso. De lo que sí estoy seguro es que esta novela puede agradar también y mucho, a los seguidores del género fantástico (no necesariamente terrorífico, quiero decir) y también a un público de gusto más general, por qué no.

Un último apunte: en mi reseña de HEX comentaba que en esa novela había pocos personajes femeninos (aparte de la bruja alrededor de quien gira la historia, claro) y aún menos encontrábamos en ECO, en todo caso, en lo que yo llegué a leer. No ocurre lo mismo en Oráculo, en donde encontramos una paridad entre personajes masculinos y femeninos, con bastante protagonismo de algunas de éstas, además. Otra cosa es si estos personajes femeninos están mejor o peor tratados o responden a ciertos tópicos, como le he oído comentar a cierta youtuber, pero bueno, parece que Thomas Olde Heuvelt está más atento a este detalle. Claro que igual su siguiente novela se desarrolla en un monasterio de monjes cartujos y me tengo que callar...


También de Thomas Olde Heuvelt en Un Libro al Día: HEX

viernes, 27 de febrero de 2026

Emilio Bueso: Ahora intenta dormir

Idioma: español

Año de publicación: entre 2010 y 2014, en revistas y compilaciones de relatos. Reunidos en este único tomo, en 2015.

Valoración: recomendable 

El castellonense Emilio Bueso es uno de los nombres señeros de la literatura fantástica y de terror española actual, pero, por lo que sea (no es que leamos sólo a ex-yugoslavos raros, ni nada de eso) aún no lo habíamos reseñado en este blog. Pues vaya de aperitivo, antes de, algún día, meternos con novelas más contundentes, este libro de relatos publicado por la imprescindible editorial Valdemar en 2015 (y que cuenta, como puede verse, con una cubierta de lo más adecuada, a partir de una obra del no menos singular pintor Zdzislaw Beksinski). Este volumen, en verdad, es una recopilación de cuentos que, o bien fueron publicados anteriormente en otras antologías o revistas, o bien el autor mantenía en barbecho en su cajón de inéditos, hasta encontrarles un destino apropiado. En conjunto, se trata de dieciocho relatos de temática, ambientación y extensión variadas, que podemos agrupar de la siguiente forma (por emplear alguna):  

  • Recreaciones bastante singulares de los personajes y situaciones clásicos del género del terror: la bruja -Vecina-; zombies -Tras una persiana veneciana-; posesiones diabólicas, tanto en Abuela  como -esta es incluso aún más original- en Dial; fantasmas -Barrer, quizás soñar y Bola de mierda-; la licantropía (de aquella manera) en De lobos y hombres y el vampirismo en la magnífica El hombre revenido.
  • Las distopías climático/cataclísmicas de En falta de palabras, La próxima vez que se desate la tormenta del infinito sobre nosotros y Al garete.
  • Relatos pesadillescos, es decir, a medio camino entre lo onírico y lo angustioso, en Lamphead y Del vértigo de un hospital.
  • Homenajes a maestros del género; más explícitos -Innsmouth, Massachusets (no hace falta decir a quién)- o menos, en la ligottiana persecución de Me sigue desde hace rato.
  • Finalmente, un mezcladillo de relatos, en los que encontramos desde el asesino controlador de Controller (¿dónde, sino?), los desconcertantes viajes en el tiempo de Cartero de medianoche o la maravillosa y terrible sinestesia de La resaca de ella.
¿Ya he mencionado los dieciocho o me he dejado alguno? Como se ve, estamos ante un buen surtido de galle... de relatos que abordan diferentes temas y formas de afrontar el género del terror. En general, no obstante, podemos determinar ciertas características comunes, que conformarían el estilo de Bueso (a falta, por mi parte, claro está, de leer alguna de sus novelas, para confirmarlo):    

- Una reconfiguración de los tropos típicos del géneros. No es que no estén presentes, pero se nos cuentan de otra manera.
- Maestría en la creación de ambientes, de escenarios y situaciones en los que es fácil sumergirse y suspender la incredulidad (en algunos casos más que en otros, también es verdad) por parte del lector. Y variaditos, geográficamente: desde un parking subterráneo de Castellón a una granja de Corea del Norte, del Corn Belt norteamericano a un pueblo de la Italia decimonónica. De la costa de Nueva Inglaterra a un cuartel militar en Ceuta, pasando por Groenlandia...  
- El dominio del lenguaje, no sólo como forjador del hilo narrativo, sino de auténtico catalizador de la energía, ya sea ésta maligna, angustiosa, desesperada o ciega. Una forma de contar que no te deja retroceder ni descansar un instante, al margen del resultado final, más convincente o menos, de la historia.

Por último, ¿cuales son los mejores relatos de esta compilación (puesto que quizás eso sea lo que más os intereses a algunos de vosotros/as)? Pues en mi opinión, y por elegir sólo media docena de ellos, sin duda la apocalíptica historia de vampiros de El hombre revenido; la no menos intensa posesión demoníaca (o así) en Abuela; la distopía a lo Waterworld de Al garete; la original fábula de ¿brujería? que nos propone Vecina; la procesión de "caminantes" de Tras una persiana veneciana  y, por supuesto, la bella y hermosa historia de amor que encontramos en La resaca de ella. Aunque no sólo estos, claro: también podríamos hablar de la original recreación del mito faústico que cuenta Dial o de Bola de mierda, una historia de fantasmas enraizada en la Guerra Civil (eso siempre da mucho juego, como bien sabemos en este blog). Da igual, queda comprobado que, en cualquier caso, Emilio Bueso es un escritor que cualquier aficionado/a a la literatura, sea de género o no, debería tener en cuenta. Eso sí, quedáis sobre aviso: luego no intentéis dormir...                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

sábado, 26 de julio de 2025

Moebius: El garaje hermético

Idioma original: francés

Título original: Le Garage hermétique

Año de publicación: entre 1976 y 1979 por entregas en la revista Métal hurlant y ese último año, como recopilación, bajo el título Major Fatal

Traducción: Lucía Bermúdez Carballo 

Valoración: imprescindible

Repasando las reseñas de "libros con dibujitos", como dicen algunos filisteos, me he dado cuenta de que no había ninguno de Moebius, también conocido como Jean Giraud, una de las principales luminarias de la Bande Dessinée del siglo XX y comienzos de este XXI. Ni corto ni perezoso, me he puesto a remediar esta ausencia con una de sus obras más destacadas, lúdicas y, hasta cierto punto, inextricable: la celebérrima El garaje hermético.

Resumen resumido (si soy capaz): en el garaje -sí, amigues, lo del garaje no es una metáfora- de Jerry Cornelius el ingeniero Barnier destroza la nave de Jerry cuando el proyector de partículas de doble polarización cromática entra en resonancia con el calibra-niveles, así que huye para no afrontar la ira de su jefe, que se dirige de vuelta a bordo de su vehículo Bertrav 2000. A su vez, su antagonista, el legendario Mayor Gruber, creador de los mundos en que se desarrollan sus aventuras, deja su nave Ciguri al cuidado de su novia, la Damalvina para dirigirse al segundo nivel de la capital Armjouth a lomos de un mabro semiautomático, a fin de saber qué ha ocurrido con su espía Samuel Mohad, que pilotaba un robot gigante Star Metharo. El encuentro entre los dos adversarios, otrora amigos, no presagia nada bueno. Eso, sin olvidar la inquietante figura, aún presente, del Bakelita, a pesar de haber sido asesinado por Gruber...

¿Está todo clarinete, no? Bueno, he de decir que yo he hecho una labor previa de desbroce para poder explicároslo, puesto que en el libro es todo aún más confuso e improvisado. Y digo improvisado porque es así como Moebius fue creando este cómic, sin apenas planificación, simplemente tratando de darle continuidad a las páginas, pero de forma un tanto tangencial y enigmática. Al menos, hasta que llegamos al final y lo entendemos -más o menos- todo. Aunque tampoco es que importe mucho entender o no entender lo que pasa; aquí de lo que se trata es de disfrutar, de dejarse llevar por el despliegue de imaginación, de humor y aventuras que encontramos en estas páginas. Además, claro, del preciosista trazo de las ilustraciones de este autor. Una historia -e historieta- de Ciencia-Ficción tal vez diferente a lo que se suele esperar del género, pero no por ello menos verosímil (quizás incluso más); un alarde, en todo caso, de libertad creativa que, como toda la obra de este creador fundamental, ha tenido una influencia indudable en el cómic y el cine posteriores, pese a su carácter, precisamente, algo hermético (sorry).

Sin duda, éste es un libro imprescindible por derecho propio, pero también como crisol -igual que los demás de Jean Giraud/Moebius, claro- de tantas tendencias artísticas y sociales, tantas inquietudes y hallazgos que tuvieron lugar en el siglo XX que no debemos olvidar en este XXI que comienza ya a estar un tanto pagado de sí mismo, me parece. Y no sé si estamos para tirar cohetes.





domingo, 22 de junio de 2025

Stephen King: Apocalipsis (The Stand)

Idioma original: Inglés

Título original: The Stand

Traducción: Lorenzo cortina

Año de publicación: 1978

Valoración: Muy recomendable

Un clásico.

Y no lo digo en sentido abstracto. A casi cincuenta años de su publicación, esta novela inevitablemente se lee desde una perspectiva histórica, distinta a la época en la que fue concebida. Pienso que una obra con semejantes pretensiones difícilmente encontraría cabida en el ecosistema literario actual. Incluso, no podría abordarse con la misma mentalidad que una novela contemporánea. El tiempo transcurrido desde su publicación hasta hoy es casi el mismo que separa a esta novela de En busca del tiempo perdido. Siempre he pensado que la lectura de esta última era propia de una época en la que la gente carecía de televisión, se consumía sin prisa, capítulo por capítulo, como se publicaban muchas novelas en ese entonces. Del mismo modo, para sumergirse en The Stand es necesario prepararse para un viaje extenso, agotador, en ocasiones tedioso, pero, sin duda, épico.

The Stand es una novela de fantasía post-apocalíptica. Una pandemia fulmina en pocos días a la mayor parte de la humanidad, dejando solo a unos cuantos supervivientes inmunes al patógeno. Siguiendo con la idea del párrafo anterior, una sinopsis así ofrece una visión general, pero la pandemia es solo el pretexto para explorar una humanidad llevada al límite. Es como si se abriera la tierra y las personas, que en circunstancias normales conforman una población homogénea, fueran separadas y experimentaran una regresión hacia una era maniquea en la que sus rasgos más primitivos los llevan al camino del bien o del mal. Parece que en situaciones extremas los humanos intensifican al máximo su personalidad y sus creencias; basta observar el surgimiento de guerras recientes para notar lo ávidos que están todos por tomar un bando.

Otro punto importante es la cantidad abrumadora de personajes. Como es natural en un libro de estas dimensiones, el elenco es inmenso. Al inicio puede resultar complicado identificarlos y diferenciarlos claramente, lo cual exige del lector un ejercicio considerable de memoria y atención, algo que, dado el ritmo actual de vida, es como pedirle peras al olmo. Sin embargo, si uno decide comprometerse con la lectura y prestar atención, descubrirá un atractivo singular en cada uno de ellos, particularmente en los protagonistas. El desarrollo de estos personajes a lo largo de la novela es, en general, sustancial, presentando un amplio abanico de personalidades, conflictos y experiencias. Precisamente, la riqueza y complejidad en estos personajes hacen que la novela sea memorable.

Para no hacer spoilers, no entraré en detalles sobre cómo se desarrolla la novela a partir de, más o menos, la segunda mitad. Sin embargo, el hecho de que esté clasificada como "dark fantasy" puede dar una pista de que la trama va mucho más allá de una simple historia de supervivencia postapocalíptica. Solo diré que hay un componente sobrenatural, simbólico y espiritual que se intensifica conforme avanza la historia, y que lleva el enfrentamiento humano a un terreno más amplio y alegórico, donde el bien y el mal adquieren formas concretas.

The Stand es una obra monumental, tanto por su extensión como por la complejidad temática y narrativa que propone (según wikipedia, King pretendía hacer su propio Lord of the Rings, lo cuál, a mi parecer, no consigue). No es una lectura ligera ni inmediata, pero ofrece una experiencia que puede ser profundamente gratificante.

Otros libros de Stephen King en ULAD: La niebla y otros cuentosEl ciclo del hombre loboRevivalIt (Eso)Las cuatro estacionesTommyknockersEl fugitivoBellas durmientesCementerio de animalesLa historia de LiseyCarrieEl hombre del traje negro22/11/63Buick 8, un coche perversoJoylandBlockade BillyMientras escriboEl InstitutoInsomniaCellLa cúpulaMiseryEl resplandorBilly SummersDoctor SueñoEl misterio de Salem's LotEl juego de Gerald

lunes, 28 de abril de 2025

Olga Ravn: Los empleados

Idioma original: danés

Título original: De ansatte

Año de publicación: 2018

Traducción: Victoria Alonso

Valoración: para mí, recomendable

Si digo que esta novela supone una deconstrucción posmoderna de la ciencia-ficción cultivada por Stanislaw Lem y Philip K. Dick, más de uno y una entre quienes nos leen se mosquearán por: 

  1. Considerarme un pedantuelo gafapástico con ganas de dar la nota.
  2. Considerarme un hereje provocador con ganas de dar la nota.
  3. Considerarme un gilipuertas, sin más. Con ganas de dar la nota, eso sí...
Y probablemente todas las opciones sean ciertas. Pero es que, además, estaría mintiendo o, cuando menos, siendo bastante inexacto porque:
  1. No hay ninguna deconstrucción, sino que nos encontramos ante una narración fragmentada en múltiples testimonios emitidos por un número igualmente indeterminado de declarantes y que, en principio, pueden dar una apariencia caótica, pero que  en verdad nos van guiando de manera firme por toda la narración, hasta su desenlace.
  2. Cierto que es una novela de Ciencia-Ficción "blanda" que deriva por momentos hacia una metafísica algo difusa, expresando los personajes -es decir, los declarantes o testigos a los que me he referido- sus dudas sobre su identidad, la fiabilidad de sus recuerdos  o la finalidad de su misión. Si esto no os recuerda a la narrativa de Lem y de Dick, indiscutibles -y fundamentales- autores de Ciencia-Ficción, ya me diréis...
  3. Por otra parte, tanto Philip K. Dick como Stanislaw Lem ya resultan suficientemente posmodernos-; de hecho, no se puede serlo más-, aunque sus nombres no se encuentren en los tratados de literatura "seria". Así que hacer una deconstrucción, construcción o doble tirabuzón de sus obras sería redundante.
Resumen resumido: la nave seis mil, procedente de la Tierra, se encuentra cerca del ¿planeta? llamado Reciente Descubrimiento, con el propósito de recoger posibles hallazgos -objetos- y trasladarlos a la nave. Tales objetos, de imprecisa naturaleza -no queda claro si se trata de seres vivos o no, o siquiera si se pueden definir de esta forma- se custodian en salas que bien se podrían considerar museísticas -algunos de estos objetos se dirían más instalaciones de arte contemporáneo que entes extraterrestres- y ejercen una difusa pero innegable influencia sobre los tripulantes de la nave que entran ellas. Tripulantes o, mejor aún, empleados, entre los que se encuentran tanto humanos como otros de apariencia humana, fabricados ya adultos y dotados de un software que incluye falsos recuerdos (¿a alguien le suena esta idea?); tanto unos como otros van prestando sus testimonios a un comité encargado por la empresa u organismo que les ha enviado allí -Homebase- de investigar y/o registrar lo que acontece en la nave. O tal vez se trate de un procedimiento estándar de Recursos Humanos - es decir, humanos y con apariencia humana-, que cosas más raras se han visto, incluso en nuestra prosaica realidad; en todo caso, son estos testimonios los que componen la novela, a modo de pequeños "capítulos" (lo entrecomillo porque tampoco es que se trate de eso, exactamente, ya digo que con una apariencia más desordenada de lo que lo están, en realidad,

Es cierto que esta premisa lo mismo valdría para una novela de Ci-Fi más especulativa u otra con un tono humorístico, de terror, ciberpunk o lo que sea... Pero lo que hace Olga Ravn es, en primer lugar, dotarla de un tono sutilmente poético, en el que cobran gran importancia las impresiones sensoriales, tanto las inmediatas, parece que estimuladas por los objetos, como aquéllas que han quedado impresas en la memoria de los empleados. En segundo término, más que en las peripecias espaciales de los tripulantes de la nave seis mil la novela se centra en las relaciones entre ellos y, sobre todo, en la asunción o alienación de su humanidad por unos y otros; los humanos parecen cada vez sentir menos su condición, mientras que sus compañeros de apariencia humana van tomando conciencia de serlo...  

El resultado es una novela un tanto inasible -sobre todo al principio-, recorrida por un aliento poético, sin que éste llegue a estomagar o a condicionar en exceso la lectura. pero sí que deja un poso en la misma, un aire entre existencialista y onírico que puede resultar del gusto de muchos lectores 7as, aunque también espantar a otros. de ahí la valoración que he puesto  en esta reseña; no se trata de que , en mi opinión, esta novela sea recomendable (obviamente, siempre es según mi opinión), sino que me parece recomendable para gente que tenga un gusto y un interés no digo similares a los míos, pero sí en sintonía con ellos y, sobre todo, en sintonía con lo que nos propone Olga Ravn. A quien así le ocurra, la novela no le decepcionará.

sábado, 22 de febrero de 2025

Serge Lehman & Frederik Peeters: El hombre garabateado

Idioma original: francés

Título original: L'homme gribouillé

Año de publicación: 2018

Traducción: Lucía Bermúdez Carballo

Valoración: está bastante bien

Cómic en el que el guionista francés Serge Lehman y el dibujante suizo -más conocido, creo- Frederik Peeters nos proponen una aventura detectivesca con tintes históricos y, sobre todo, sobrenaturales, protagonizada por la editora francesa Betty Couvreur, su hija adolescente Clara y, en un segundo plano, aunque jugando un rol fundamental, su madre Maud, afamada escritora de libros infantiles. En un París oscuro y lluvioso -hay que decir que la escenografía resulta, si no lo más importante de esta BD, sí lo más interesante, creo yo-, las tres mujeres se ven amenazadas por un personaje esquivo y aterrador, conocido como Max Cuervo. Gracias a las pistas que proporcionadas por el inefable y pegajoso escritor Pierre Inféri y por su propio jefe, el editor Sébastien Daule, Betty, junto a su hija, entra en conocimiento de oscuros secretos de la época de la Ocupación de Francia y la Resistencia, e incluso de otros aún  más remotos y telúricos. Esto supone una interesante aproximación al género fantástico y a un imaginario diferente del que suele ser habitual, en el caso europeo; un refrescante cambio frente a los monstruos propios de la narrativa decimonónica o de la tradición (más o menos) nórdica.

El cómic está dibujado, además, con un estilo asaz dinámico y efectivo, al tiempo que cuenta como contrapunto una ambientación sombría o directamente tenebrosa, propia de una narración de terror -lo que es esta historieta, al fin ya al cabo-, tanto en la ciudad como en el agro; lo que, a mí entender, resulta lo más interesante de libro, junto a una galería de personajes bien trazados y lo suficientemente creíbles,  pese a su peculiaridad, incluso aquéllos de carácter sobrenatural (o criptonatural, podríamos decir). Ignoro, porque tampoco estoy tan puesto en cómic francés, si la línea o líneas que propone esta BD se ha seguido en otras, pero sí que recuerdo algún antecedente de bastantes años atrás como era La Belette de Didier Comès, con un mundo rural invernal que oculta secretos terribles.

En suma, un cómic/novela gráfica/Bande Desinée de lo más entretenida y sugerente. Con un villano memorable, una protagonistas con las que empatizar -bueno, Betty es un poco gruñona, pero vale-  y una mitología propia en la que vale la pena ahondar. Con menos que eso se han construido buenas historias y ésta, sin duda, lo es.


También de Frederik Peeters en Un Libro Al Día: Dándole vueltasPíldoras azules

lunes, 28 de octubre de 2024

Robert W. Chambers: El Rey de Amarillo

Idioma original: inglés

Título original: The King in Yellow; The Mistery of Choice; The Maker of Moons

Año de publicación: los relatos originales, entre 1895 (The King in Yellow) y 1897. 2014, en el caso de esta recopilación.

Traducción: Marta Lila Murillo

Valoración: Está bastante bien. Recomendable para interesados

Es posible e incluso probable que más de uno y una de nuestros lectores haya leído u oído alguna vez términos como "El Rey de amarillo", "Hastur", "Carcosa" o "el lago de Hali"... Sin duda, le sonará a los admiradores/as de la obra de Lovecraft pero también a quienes hayan disfrutado (es un decir) de cierta serie policíaca que se desarrollaba, en su primera y mejor temporada, en los pantanos de Luisiana... Porque lo cierto es que todos estos nombres y la mitología que los acompaña han tenido más predicamento debido a las obras que han influenciado que a la propia obra original de Robert W. Chambers (y eso, sin olvidar que la creación de la ciudad de Carcosa o del lago de Hali se debe, anteriormente, a la pluma de Ambrose Bierce); de hecho, el Rey de amarillo se ha convertido en una referencia habitual en la literatura de horror y su estela sigue viva hasta ahora mismo (muy recientemente, por ejemplo, se ha publicado en España una recopilación, La maldición del Rey de amarillo, de apariciones de esta figura a lo largo del tiempo).

En el caso del volumen que nos ocupa hoy, publicado por la editorial Valdemar, se trata de una Antología de los relatos originales de El rey de amarillo, junto con el añadido de los que aparecieron en otras recopilaciones: The Mistery of Choice y The Maker of Moons, en donde no se menciona a tan ominoso personaje... Aunque digo personaje y eso no es del todo exacto, puesto que se trata de un libro en el que está publicada una obra de teatro de ese título y que conlleva la maldición de volver loco a aquel quien la lee (¿A alguien le suena algo parecido? ¿Nada, lovecraftianos del mundo?). Aunque, a pesar de este componente, digamos sobrenatural -y otros-, en realidad, los relatos que aparecen en este libro pueden adscribirse tanto al género fantástico, más o menos terrorífico, como al thriller o al noir... O incluso a una suerte de retrofuturismo involuntario; es lo que ocurre, sin ir más lejos, con el primero de ellos, El reparador de reputaciones, ambientado en un Nueva York 30 años posterior al momento de su publicación...

El peligroso libro y la mención a agunos de sus personajes, etc. hace su aparición en varios de los relatos que, por lo demás, no tienen relación entre sí , aunque tosdos, incluso aquellos en los que no aparece El rey de amarillo, detentan un innegable aire común, una pertenencia al mismo universo narrativo, por más que no se explicite. Así, un tono igualmente ominoso /macabro tienenlas narraciones siguientes: La máscara -ésta me ha recordado, en cierta manera, a Poe, aunque quizá sea tan sólo una impresión mía-, En el pasaje del dragón y El signo amarillo, mientras que La demoiselle d'Ys entraría, más bien, en los géneros romántico y fantástico -viaje en el tiempo incluído-, mientras que El creador de lunas nos presenta más bien lo que parece un thriller policíaco, aunque prcursor claro de la ficción pulp. Algo parecido ocurre con el último de los cuentos, La llave del dolor, aunque aquí el género que le sirve de base es el de aventuras. Una velada placentera, por su parte, podría considerarse como una peculiar historia de fantasmas, también ambientada en una Nueva York futura (es decir, para nosotros, pasada). Por último, hay un par de cuentos de tono y ambientación diferente, aún sin perder el tono macabro y sobrenatural, pues se desarrollan en un pueblecito de Bretaña (región apreciada por Chambers, que vivió varios años en Francia) en donde reside el pintor inglés Dick Darnel, que hace las vecez de "detective" en distintos asuntos; en el primero, que se nos narra en El emperador púrpura, sasistimos a una curiosa rivalidad entre coleecionistas de mariposas. El segundo de ellos,  El sacerdote negro presenta un corte corte más fantástico. Ambos cuentos son, a mi parecer, de lo mejor deleste volumen, sin desmerecer a algún otro, como Una velada placentera.

En todo caso, nos hallamos ante un escritor y unos cuentos que son una ineludible referencia dentro del género de horror, sobre todo por su influencia posterior. Tal vez no acaben de pillarles el tranquillo los lectores más generalistas (por decirlo de alguna manera), pero, sin duda, interesarán e incluso deleitarán a los amantes del género, aunque sólo sea por conocer de dónde viene la ominosa figura del Rey de amarillo.

viernes, 13 de septiembre de 2024

Brandon Sanderson: Elantris

 Idioma original: Inglés

Título original: Elantris

Traducción:  Manuel de los Reyes García Campos

Año de publicación: 2005

Valoración: prescindible

No esperaba nada de este libro y aún así logró decepcionarme.

Leer un buen libro requiere un esfuerzo intelectual. En parte, ese esfuerzo hace más satisfactoria la lectura una vez terminada, así como también la enriquece con nuestra interpretación y análisis. No se diga con aquellas obras donde se requiere tomar decisiones o mantener un registro de los eventos, como Cien años de soledad.

Dicha tarea puede llegar a ser agotadora. Por lo que de vez en cuando uno recurre a lecturas más ligeras para mantener engrasada la máquina. Historias entretenidas, emocionantes, intrigantes… pero que no producen un cambio en nosotros (incluso desde el punto de vista de algunas teorías psicológicas, cualquier aprendizaje solo se evidencia como un cambio en el comportamiento). En fin, cuando estoy cansado de hacer cualquier ejercicio intelectual, recurro a dichas lecturas. Alguna saga detectivesca o de ciencia ficción (me llevé una grata sorpresa con El problema de los tres cuerpos).

Intenté leer algún libro de fantasía. Brandon Sanderson encabeza muchas listas y, al buscar cuál de todos sus libros sería el indicado, por qué no hacer caso a las recomendaciones del mismo escritor. Sanderson recomienda Elantris, para todo aquel que quiera adentrarse en su literatura. Vamos allá.

Un príncipe cae en desgracia. Una princesa astuta quiere salvar el reino. Un villano muy malo quiero conquistar el mundo (si Sanderson no se esfuerza en escribir, menos yo en resumir la trama).

El libro está mal escrito. Abundan las redundancias y las incoherencias temporales y de caracter de sus personajes; el narrador se confunde con los pensamientos de los protagonistas; los personajes carecen personalidad, más allá de la que nos describe el narrador, sin que esto sea respaldado por las acciones de los personajes… podría seguir, pero qué más da.

Si tuviera un poco más de empatía, me sentiría mal por los que consumen esta comida chatarra.


domingo, 12 de mayo de 2024

Reseña + Entrevista: Un descuido cósmico de Liliana Blum

Idioma original: español

Año de publicación: 2023

Valoración: muy recomendable

En el mundo literario, a menudo se presume que podemos conocer el carácter de un escritor a través de sus obras. Autores como Charles Bukowski, Franz Kafka o Alice Munro ofrecen ventanas a sus mundos internos que parecen reflejar directamente sus personalidades complejas y a veces atormentadas. Sus libros actúan como espejos de sus vidas, y los lectores pueden sentir que realmente comprenden a estos escritores desde un punto de vista íntimo y personal. Sin embargo, Liliana Blum desafía esta noción con "Un descuido cósmico". A primera vista, con su naturaleza amable, su ingenio rápido y su dedicada vida a la literatura y a sus cinco perros, Blum parece distar mucho de los oscuros recovecos de la imaginación que explora en sus cuentos. Esta disonancia crea una curiosa tensión: ¿cómo es que una persona que irradia tal calidez puede conjurar historias tan perturbadoras?

Este contraste entre el autor y su obra ofrece una rica área de exploración sobre las obsesiones ocultas que pueden habitar en los rincones más inesperados de la mente. En el caso de Blum, sus cuentos no solo sirven como una salida para tales fantasías macabras, sino que también plantean preguntas sobre la fuente de la creatividad y los límites entre la experiencia personal y la imaginación. A través de su escritura, Blum revela que lo que mostramos al mundo es solo una parte de nuestra compleja realidad interna. Las cosas horribles (lo digo como un halago) que escribe, aunque sorprendentes a la luz de su personalidad amigable, son testimonio de la capacidad del espíritu humano para transitar por múltiples realidades, a veces en contraste directo con la fachada que presentamos.

Influenciada, por un lado, por escritores de terror como Stephen King, y por otro, por creadores de terror, como el asesino serial Edmund Kemper, Liliana crea un abanico de escenarios donde la vida cotidiana de sus protagonistas se retuerce por algún elemento insólito, desde lo más o menos inquietante, hasta lo grotesco. Sus historias invitan a los lectores a explorar los límites de la moralidad y la venganza, a través de personajes que, aunque ordinarios en apariencia, se enfrentan a dilemas extraordinarios.

Desde una mujer que pacta venganza con un asesino, hasta otra que recurre a la brujería para llenar un vacío maternal, Blum explora cómo el deseo y la desesperación pueden llevar a actos de horror extremo. La habilidad de la autora para infundir terror en lo mundano es notoria, haciendo que cada relato resuene con una anticipación y tensión palpables.

En uno de mis cuentos favoritos, Liliana invoca la sombra de Ed Kemper, un asesino serial cuya notoriedad se infiltra en la trama de una manera sorprendentemente íntima y perturbadora. En este relato, Blum no se limita a recrear la figura de Kemper, sino que lo transforma en una entidad espectral, cual ikiryo mitológico, que interactúa con una joven estudiante de intercambio. Este acercamiento a Kemper como un espíritu que posee y manipula, no sólo intensifica el terror inherente a su historia real, sino que también explora la influencia póstuma de tales figuras en la cultura popular y la imaginación colectiva (el hecho de que Kemper siga vivo lo hace aún más escalofriante). A través de este cuento, Blum nos desafía a considerar cómo la infamia y el miedo se perpetúa en nuestra memoria, ofreciendo una meditación sobre el legado de los monstruos en el mundo moderno.

Las menciones a estos cuentos es solo para que le vayan midiendo el agua a los camotes. Descubrir cada uno de ellos realmente vale la pena.

"Un descuido cósmico" es, sin duda, una obra que desafía las expectativas, mostrando que el verdadero terror puede surgir no solo de los monstruos, reales o fantásticos, sino del corazón humano. Esta colección es muy recomendable para aquellos que buscan una lectura que combine lo psicológico con lo paranormal, creando así la posibilidad para que aquellos elementos sobrenaturales se materialicen, como diría Hesse.

Si quieren ahondar un poco más en el mundo de Liliana Blum, abajo les dejo el enlace de la plática que pude tener con ella hace unas semanas. Tuvimos de invitados especiales a sus perros. 



Otras obras de Liliana Blum reseñadas en ULAD: El monstruo pentápodo

martes, 5 de marzo de 2024

Anne Rice: Violín


Idioma original:
inglés
Título original: Violin
Traducción: Camila Batlles
Año de publicación: 1997
Valoración: Intensito / Pretencioso

Qué fuerte con la Rice, cómo se pone de trascendental cuando se siente con ganas. Y qué pretenciosa, que es lo peor. Si hubiera tenido la capacidad...

Violín trata sobre una mujer, Triana -no se le da bien a nuestra autora elegir nombres-, de metro y medio de altura y tronco deforme (lo dice solo una vez, no tiene relevancia en la trama), a la que se le muere su marido millonario. El segundo, por cierto: está claro que el físico nunca le ha resultado un problema para encontrar pareja, lo cual es maravilloso. Lo que no es creíble es que con esa personalidad encontrase a alguien que quisiese estar con ella, pero bueno. Estamos hablando de un personaje creado por Anne Rice.

A lo que íbamos: entonces, la buena de Triana, como fantasea con la muerte (¿porqué no se suicida, sino para de repetir que no hay belleza más sublime?) se queda con el cadáver de su marido un par de días en la casa, más o menos hasta que empieza a oler ya fuertecillo. Vienen sus vecinos, viene su familia, y Triana, una vez convertida en protagonista, foco de atención y con buen casito recibido, decide pasar de todos y centrarse en un extraño violinista que toca solo para ella (¿egocéntrica? ¡no, no!) desde el exterior de su casa.

El violinista resulta ser un fantasma – esto viene en la sinopsis del libro, no quiero hacer destripes -, antiguo alumno de Beethoven. No me queda claro porqué razón acude a Triana, a no ser que el verdadero motivo es que todo gire a su alrededor. En resumen, que, al estilo del fantasma de las navidades pasadas, la lleva a dar una vuelta por su pasado, para mostrarle su vida y su muerte. Beethoven aparece para rendirse a Triana, también, puesto que ella lo vale (aunque nunca lleguemos a saber porqué). Otro hecho importante sucederá hacia el final de la novela, donde la vida vuelve a darle a Triana (aparte, claro, de la familia, la fortuna y el protagonismo que ya tiene) otro maravilloso don, a cambio de absolutamente nada. Porque sí.

Un factor muy importante en esta novela es la música: nuestra querida Triana la vive de una forma que hace que, cuando escucha a Mozart y Beethoven (la autora no conoce a más compositores), no pueda evitar rodar por el suelo y tirarse a las paredes, embargada de la emoción -por fortuna vive sola-; el que se aburre es porque quiere. Lamentablemente, los conocimientos musicales de la autora se ciñen al segundo movimiento de la novena sinfonía de Beethoven; es incapaz de citar otra obra en todo el libro. Por cierto, queda un poquito ridículo, amen de pretencioso, intentar ir de entendida musical cuando no tiene ni claros los conceptos de armonía, figura rítmica, altura, etc: se le ve la presunción y la falta de conocimiento a leguas.

Un poco (mucho) de racismo en su versión más condescendiente con sus lacayos, lo que le da un nauseabundo sabor característico, clasismo (he leído entre 20 y 25 libros de Rice y TODOS sus protagonistas, así como secundarios, son inmensamente ricos, pero ricos de decir: “solo se movía en limusina”) y mucha profundidad trascendental (vacua) resumen esta novela. Bueno, pretendida profundidad que más bien es un charco de mala colonia derramado por el suelo de unos grandes almacenes, pero se me entiende la idea.

Añadamos que todos los personajes, tanto en Viena como en Río de Janeiro, hablan en perfecto inglés, y ya tenemos el bingo de la egolatría.

¿Porqué he leído yo esto, entonces? La razón de esta lectura, y otras, es que hay momentos de la vida en el que, por las razones que sean, como lectores, no podemos dedicarnos a libros “más difíciles”, me refiero a mamotretos colosales, profundos, o que requieran especial concentración en su lectura, así que debemos limitarnos a leer obras más “ligeras”, más superficiales. Afortunadamente, encontré muchos buenos y grandes libros, particularmente en los géneros de ciencia ficción y novela negra; no puedo decir lo mismo de Anne Rice. No puedo recomendar este libro a absolutamente nadie.

Otras obras perpetradas por Anne Rice aquí.

domingo, 25 de febrero de 2024

Junji Ito: Sensor

Idioma original: japonés

Título original: センサー (Sensā)

Año de publicación: 2019

Traducción:  Olinda Cordukes Salleras

Valoración: está bien

Hoy por hoy, Junji Ito probablemente sea el mangaka más conocido en Occidente, fuera del ámbito de los aficionados al género, claro. Esto se debe, sin duda, a su estilo tan reconocible y perturbador, pero también a que lleva más de treinta años dedicándose al tema y en ese tiempo ha realizado multitud de mangas, más o menos rompedores y más o menos bizarros: también otros que pueden se considerar casi como mainstream, aun dentro de su rareza, como es el caso de este Sensor, interesante ejemplo, pero que, ya aviso, tampoco se encuentra, creo yo, entre lo mejor de su autor.

Resumen resumidillo: la joven Kyôko Byakuyo pasea un día cerca del volcán Sengoku cuando percibe en el aire unos cabellos dorados, que al principio ella confunde cn los llamados "cabellos de pele" que puede soltar el volcán. En éstas,  conoce a un muchacho que la lleva a su pueblo, Kiyokami, donde todo refulge al estar recubierto por esos cabellos dorados que además, al parecer, dotan a sus habitantes de clarividencia y todo, según ellos, gracias al dios Amagami y a Miguel, un misionero cristiano de la época del shogunato. En fin, no me voy a extender más, porque son muchos los giros y vicisitudes que se suceden a lo largo de la trama, con la hermosa Kyôko convertida en una fugitiva de cabellera dorada, buscada tanto por un reportero llamado Wataru Tsuchiyado como por la secta Indigo Shadow, que quiere acceder a través de ella a unos supuestos registros akáshidas que contienen todo el saber del Universo. Además, encontramos aquí insectos suicidas, espejos de tráfico espías y algún que otro salto en el tiempo -por lo visto, la primera intención de Ito, seguida luego por él sólo a medias,  era desarrollar una serie de episodios independientes con sucesos sobrenaturales o extraordinarios, de los que serían testigos e hilo conductor primero Kyôko y luego el reportero Tsuchiyado-; en fin, todo el despliegue imaginativo habitual con este autor, aunque ya digo que aquí un tanto rebajado o amoldado a los gustos del gran público. 


Aún así, resulta un manga cuando menos entretenido y, sobre todo, dibujado con su exquisito trazo habitual, sobre todo en el caso de las féminas. Puede ser, por tanto, una buena manera de acercarse (sin asustarse, quiero decir) a la obra de este peculiar mangaka, pero teniendo siempre en cuenta que su universo bizarro y a ratos terrorífico no se queda en esto, ni mucho menos...

Otros libros del sin par Junji Ito reseñados en este no menos singular blog: Aula demoníacaUzumaki

sábado, 17 de febrero de 2024

Bora Chung: Conejo maldito

Idioma original:
Coreano
Título original: 저주 토끼
Año de publicación: 2017
Traductor: Álvaro Trigo Maldonado
Valoración: Muy recomendable (aunque algo irregular)

Corea (la del Sur) está de moda: en la música, el K-Pop hace estragos entre los/as más jóvenes; en cine, Parásitos arrasó hace solo unos pocos años; en series, El juego del calamar es un éxito mundial; en literatura, Han Kang es quizás la más visible y reconocida de un conjunto de escritores, y sobre todo escritoras, que han conquistado a los lectores globales en los más diferentes géneros y estilos. A este grupo, y a esta tendencia, se une ahora Bora Chung, una autora con una obra ya moderadamente extensa (tres novelas y tres libros de relatos), y cuya última colección de cuentos, Conejo maldito, fue seleccionada para el International Booker Prize en 2022. Ahora, este libro llega a España de la mano de AlphaDecay, en traducción de Álvaro Trigo Maldonado, y ha sido recibido, al menos entre los aficionados a lo fantástico, lo ominoso o lo extraño, con bastante alborozo.

Realmente, es muy difícil asignar un género específico a este volumen de relatos, en primer lugar porque los propios límites entre unos y otros son borrosos y móviles, sino porque la propia autora parece querer ofrecer un muestrario de las diversas variantes de la imaginación ficcional, de lo maravilloso al estilo de Las mil y una noches a la ciencia ficción de robots; de lo fantástico a lo bizarro; de lo mítico a lo cotidiano, aunque siempre con un giro inesperado y sorprendente. De hecho, lo único que creo que vincula a todos los cuentos es precisamente eso: contener algún elemento imposible, inverosímil, no necesariamente sobrenatural, que a veces se inserta en un mundo "realista", mimético del nuestro, y en otros casos existe en un universo propio y diverso. 

Personalmente, los cuentos que más me han gustado, con diferencia, son los del primer grupo: aquellos que se sitúan en universos semejantes al nuestro, en contextos muchas veces cotidianos y vulgares, en los que lo ominoso, lo sobrenatural, se entromete con consecuencias humorísticas o terroríficas. El primero, "Conejo maldito", es un perfecto ejemplo de esto: la historia de una familia dedicada a crear artefactos malditos (como el conejo del título, que en realidad es una lámpara de porcelana) se entrelaza con una historia de luchas empresariales y artimañas legales con una naturalidad maravillosa. En la misma línea que cruza el realismo (casi) social con lo fantástico se sitúa "Mi dulce hogar", que habla sobre las desventuras de un matrimonio que acaba de comprar un edificio desvencijado, que quizás esconda entre sus paredes algo más que la basura de una de sus últimas inquilinas.
 
También es magnífico y sorprendente "La cabeza", en el que una mujer descubre un ser que le habla desde el váter, que le llama "mamá" y que dice estar compuesto por sus excrementos y otros residuos corporales. Bora Chung consigue llevar hasta una conclusión redonda un cuento escatológico que se podía haber confundido en un chiste fácil. Algo parecido sucede en "La regla", el cuento más transparentemente reivindicativo del libro, en el que una mujer se queda embarazada por tomar sus comprimidos anticonceptivos de forma incorrecta, y es presionada por su familia y por la sociedad para encontrar un marido cuanto antes, porque lo contrario sería, en fin, desastroso. "El reencuentro" y "Los dedos fríos" podrían incluirse en este grupo, aunque son menos originales, configurándose como historias de fantasmas bastante tradicionales.

Frente a estos cuentos que encajarían, mejor o peor, en el género de lo fantástico, y que en mi opinión componen lo mejor del libro, otros cuentos se sitúan en mundos de fantasia o de magia que relacionamos con los cuentos tradicionales maravillosos o con lo que en inglés se llama fantasy. El mejor de este segundo grupo es en mi opinión "Cicatrices", en que un niño es mantenido prisionero en una cueva por un monstruo gigantesco que solo lo visita para picotearlo salvajemente - hasta que el chico consigue escapar. Algo menos me ha gustado "La trampa", que parte de un encuentro fortuito con un zorro que sangra oro fundido, lo que, como suele suceder en estos cuentos, despierta una avaricia inhumana en el hombre que lo encuentra. "El amo del viento y la tierra" se sitúa en un mundo exótico, desiértico y mágico, en el que un barco puede volar y un pez puede aparecer enterrado en medio de la arena. Por último, aislado del resto y, en mi opinión, en un escalón inferior, se encuentra "Adiós, amor mío", una historia de amor entre un ingeniero y un robot que no me parece que añada mucho a relatos semejantes de Ted Chiang, o a películas como Her o Ex Machina.

En conjunto, no hay duda de que el nivel de los cuentos de Conejo maldito es muy alto, y que este libro atesta tanto la inventiva aparentemente inagotable de la autora, como su capacidad para manejar diferentes géneros y registros. Tampoco me parece que haya duda de que no todos los cuentos están al mismo nivel, ni todos son igual de originales. En cualquier caso, es un libro que seguro que hará disfrutar a casi cualquier amante de la fantasía, el terror o lo bizarro, porque tiene algo para cada tipo de lector.

viernes, 2 de febrero de 2024

Iban Zaldua: A escondidas

Idioma original: euskera

Título original: Inon ez, inoiz ez

Año de publicación: 2014

Traducción: el propio autor y Mikel Iturria (en el caso de uno de los cuentos)

Valoración: entre recomendable y está bien 

Último libro publicado en castellano del prolífico escritor Iban Zaldua, el estajanovista de las letras vascas, el taylorista de la narrativa breve, el fordista que saca libros de relatos  como antaño salían coches de las factoría de la Motor Town, a ritmo de soul... (no tengo ni idea de lo que significa nada de lo que he escrito, pero supongo que él sí, así que lo suelto por si se da la casualidad de que lee esta reseña). El libro, en cualquier caso, es una traducción del publicado hace algunos años en su original vasco, Inon ez, inoiz ez, aunque ignoro si ha habido algún cambio o añadidura en el transvase de una lengua a la otra.

En este libro Zaldua vuelve a mostrar su querencia por el regate corto, salvo por un par de cuentos más extensos -y quizás de los mejores de la compilación-; la mayoría son relatos bastante breves, lo cual, junto con la impecable prosa y el humor suavemente irónico, en absoluto agresivo, que recorre todo el libro, contribuye a una lectura fácil y placentera. A grandes rasgos, por su temática, se pueden dividir esos cuentos en tres grupos, lo que no es óbice para que algunos de ellos muestren más de una de las características clasificadoras. De hecho, un elemento común a casi todas las narraciones es la inclusión en ellas de algún elemento fantástico:

  • Por una parte, los cuentos que podríamos considerar como "específicamente vascos", no sólo por su ambientación en el País Vasco -puesto que hay otros que también lo están, pero de forma más superficial, ya que cambiando los nombres de los personajes o lugares podrían convertirse en, qué se yo, cuentos suecos o italianos-, sino porque tratan, de una manera u otra, sobre el mal llamando "conflicto vasco" (mal llamado porque ya Lendakaris Muertos explicó en una canción de hace tiempo cual era el verdadero conflicto vasco), al que este mismo autor, en Como si todo hubiera pasado, denominaba, simplemente "la cosa". Se trata, en este caso, de Discutiendo conmigo mismo, Guerras civiles y su extensión Extracto del informe de la Ertzaintza... y Entrevista. Curiosamente, el primero, quizás el más inherentemente vasco o, al menos, el más difícil de entender fuera de Euskal Herria, tiene el final más inherentemente español o, al menos, más difícil de entender fuera de España. Por su ambición, sin embargo, el mejor de todos éstos me parece Guerras Civiles; también puede que el más irónico.
  • El segundo grupo estaría formado por los cuentos que se pueden denominar "metaliterarios", puesto que tratan sobre otros libros, escritores y juegan o especulan sobre ellos, sobre el acto tanto de escribir como de leer y la relación entre literatura y realidad. Se trata de Cuando me prohibió leer en la cama, El traductor de Kafka y "La Côte Basque" revisited. Excelentes los tres, en especial los dos primeros.
  • Por último, el grupo más extenso, compuesto por relatos de los que se podrían llamar "costumbrismo fantástico", en el sentido de que ellos se introducen elementos fantásticos en realidades cotidianas de lo más comunes -hay un par de ellos, no obstante, Las moscas y Como los chorros del oro en los que ocurre a la inversa, creo yo: se trasladan a contextos costumbristas historias propias de la Ciencia-Ficción... de momento-; en ellos encontramos desde zapaterías que funcionan como la máquina del tiempo de Dr. Who, a llamadas telefónicas de la propia conciencia o una especie de body horror de lo más doméstico en Gusanos de seda. No voy a mencionar aquí todos, sino sólo los dos cuentos que más me han gustado: Madre, una visión diferente -y divertida, cosa que parece difícil de creer- sobre un tema tan espinoso, a la par que trillado, como es el alzheimer o la demencia senil, y Muerte por Twitter, cuento especialmente chanante, sin dejar de ser angustioso, para todos aquellos adictos a la citada red social que ahora tiene, por capricho del cenutrio de su dueño, nombre de género cinematográfico para adultos.
Por último, está el incómodo asunto de la valoración; se me puede acusar, seguramente con razón, de ser un tanto jesuítico con la valoración "entre recomendable y está bien". La razón no es que haya una calidad dispar entre los relatos del libros -no hay ninguno malo, en verdad-, sino que, por simple comparación, al lado de los que me han gustado más otros me resultan digamos más "pedestres", sin que eso suponga que no se disfruten y tengan todos su punto de originalidad. Así que propongo inaugurar una nueva categoría: "Entre recomendable y está bien porque el reseñista es demasiado gilipollas tiquismiquis, pero tirando más hacia recomendable, sin duda".

Bastantes reseñas de libros de Iban Zaldua (+ una entrevista) se pueden encontrar: aquí

sábado, 18 de noviembre de 2023

John Scalzi: La Sociedad por la Preservación de los Kaiju

Idioma original: inglés

Título original: The Kaiju Preservation Society

Año de publicación: 2022

Traducción: Gemma Benavent

Valoración: está bien

Estoy segurao de que no hace falta que empiece la reseña explicando lo que son los kaiju, pero bueno, por si la lee alguien que haya estado demasiado ocupado/a con a lo largo de su vida por razones más urgentes y prosaicas (comer, procrear, encontrar recursos suficientes para comer y procrear...), un test rápido: ¿habéis visto  alguna vez pelis de Godzilla o Pacific Rim? ¿Al menos sabréis quien o qué es Godzilla, supongo? Vale, pues eso es un kaiju: un bicharraco gigante capaz de destruir una ciudad (preferentemente, Tokio). El afamado escritor de Ciencia-Ficción John Scalzi plantea en esta novela la existencia de un mundo paralelo a la Tierra, en el que esos kaiju representan no sólo la cumbre de la cadena trófica, sino auténticos ecosistemas con patas -y alas- que reinan sobre un mundo en el que los seres vivos han evolucionado de una manera totalmente distinto al de nuestro planeta. Como las explosiones nucleares debilitan la barrera entre estas dos Tierras paralelas y, además, los kaiju se sienten atraídos por las explosiones atómicas, puesto que ellos mismos utilizan la energía atómica para vivir, se creó la Sociedad por la Preservación de los kaiju, que, trabajando en bases situadas en su mundo, investiguen a estos "animales" y cuiden de que no pasen al otro lado. En esa organización acaba, por casualidad, puesto que se encontraba trabajando de repartidor de comida en Nueva York durante la pasada pandemia, un joven llamado Jamie Gray, que vivirá una aventura en el "lado kaiju" como nunca hubiera imaginado.

Como se puede imaginar cualquiera, la novela es más un divertimento que cualquier otra cosa; de hecho, como simple entretenimiento funciona muy bien, por lo lúdico de su argumento, el humor que desprenden la mayoría de los diálogos y, sobre todo, la rapidez con la que se puede leer con capítulos cortos y prosa ágil, sin florituras; pocas o ninguna descripción, ni de los personajes ni apenas de los lugares en que desarrolla la acción. Al menos de los que transcurren en la Tierra 1, digamos (claro, que tampoco hace mucha falta describir la ciudad de Nueva York, por ejemplo), porque el mundo alternativo kaiju merece mucho más la atención del autor que, además, se explaya con gusto sobre la biología de los kaiju, el funcionamiento de la base de la SPK, etc. Este entusiasmo friki, por decirlo así, junto con, ya digo, la facilidad de lectura y el buenrrollismo millenial (o centennial, ya no sé) que desprenden sus protagonistas. Aunque, claro,  también hay algún malo malísimo, no creáis- hacen que sea una novela de un carácter eminentemente divertido y que no plantee conflicto alguno.

Sólo hay una objeción que le pongo a un libro que, al no tener demasiadas pretensiones, tampoco puede resultar decepcionante en modo alguno... Y me vais a perdonar por tenerla, ya que soy consciente de que voy a sonar de lo más "pollaviejuno" (aunque esperad a leer mi reflexión hasta el final antes de decidirlo): en la novela aparecen personajes gays, no binaries, racializados -se supone, por sus nombres,  porque ya digo que el autor no dedica ni una línea a la descripción de nadie, no sé si de forma intencionada o no-, de países y culturas diferentes y, por supuesto, mayoría de mujeres ocupando los cargos de dirección y autoridad. Toda una oda a la diversidad, vaya. Ojo, que no tengo nada en contra de la inclusión de esa diversidad en la literatura, pero me gustaría que si aparece un personaje gay o no binarie y esa circunstancia se menciona, tenga también alguna importancia no digo ya en la trama, sino simplemente en el desarrollo del personaje, porque si no, llamadme loque, pero suena más bien a pegote para cubrir el expediente. Más aún cuando al protagonista, Jamie o a su jefe y amigo Tom les podemos suponer blancos (supongo que si fueran de otra raza, el autor lo habría mencionado), cisheterosexuales -también es verdad que en este libro los únicos que parecen tener interés por las actividades amatorias son los kaiju- y, sobre todo, norteamericanos. 

Algo parecido ocurre con el internacionalismo del personal de la SPK ¿Qué sentido tiene poner nombres inuit, indios o maoríes a los personajes, si luego parece que se han criado todos en algún suburbio residencial de EEUU y hecho el doctorado en alguna universidad de la Ivy League? Ni una referencia a otras culturas, ni un modo de pensar y actuar diferente al de las películas más trilladas de Hollywood. Todo, eso sí, con mucha preocupación por demostrar que son buena genete -bueno, hay un par de personajes que se comportan de una forma un poquito más taxativa, pero son del lado de los buenos-, para que no se alarmen los potenciales lectores millenials, centennials o quienes sean que leen este tipo de libros, hoy en día...

Vale, pues vomitada ya mi bilis de señoro mayor indignado por la decadencia de Occidente (os lo agradezco) abandono el modo Perreteverte para finalizar con que, en todo caso, el wokismo buenrrollista y pop que impregna la novela tiene una explicación: por lo visto, según cuenta él mismo en un posfacio, Scalzi la escribió en 2021, tras haber pasado un 2020 dificilillo... ya sabéis por qué, en el que, además, tuvo que abandonar el libro en el que se hallaba trabajando y para el que ya tenía fecha de entrega. Escribir La Sociedad por la Preservación de los Kaiju, sin más complicaciones ni expectativas ambiciosas le sirvió para superar esa mala época con esta "terapia" más bien lúdica y que, de paso, nos lo hacer pasar chupete a los lectores. Siempre que no nos tomemos la novela demasiado en serio, eso huelga decirlo...

viernes, 24 de febrero de 2023

Reseña + Entrevista: Cromosoma Splatter, de VV.AA.

Idioma original: Español e inglés
Traducción: Albert Kadmon
Año de publicación: 2023
Valoración: Recomendable (especialmente para raritos)

Cromosoma Splatter compila ocho relatos. Ocho relatos salvajes, brutales, depravados y cáusticos. Personalmente, y contradiciendo así la autoridad del editor, no pienso que todos se puedan enmarcar dentro del splatterpunk. Lo que sí creo es que son una lectura exquisita para los amantes de la ficción transgresora, explícita y políticamente incorrecta.  

"Alas verdes", de Marilinda Guerrero, sorprende por la riqueza de sus toques fantásticos, su potente imaginería, su ritmo frenético y su valiente crítica social.

"Bebés adultos", de Sean Hawker, demuestra la solvencia del autor para la escatología y el humor negro. A mi juicio, roza la genialidad a su perversa e hilarante manera.

"Billy Billy esnifa pantis", de Simon McHardy, sigue en la línea de su predecesor. Ofrece personajes tremendamente obscenos y escenas la mar de retorcidas. 

"K-Nephilim", de Iain McWarburg, es una ida de olla en toda regla. La típica rareza que puedes releer una y otra vez sin llegar a entenderla al cien por cien, pero que disfrutarás igualmente. Fascina por su prosa, un batiburrillo de jerga posmoderna y palabros inventados, amén de por su argumento deliciosamente desconcertante.

"Tendido", de Ximi, recuerda vagamente a "El pozo y el péndulo" de Edgar Allan Poe. Aunque su final es un tanto predecible, entretiene de lo lindo y es bastante angustioso y gore.

"Cómo acabar con la gordofobia en diez recetas", de Ignatius Oscoz, es una gamberrada que ensambla distintos formatos para reflexionar sobre la falsedad de los medios de comunicación y la radicalidad de los antisistema.

"La sirena viene hacia mí", de Hank T. Cohen, resulta extraño y evocador. ¿Qué sería de la Sirenita si, tras ser abandonada por el hombre por el que renunció a todo, va recuperando poco a poco su antiguo poder?

"Princesa del muknang", de Rayne Havok, es una meditación en torno a la relativa insensibilidad a la que nos aboca el acceso a contenido digital ilimitado. El argumento en sí me ha parecido sumamente lineal, pero admito que me encanta la caracterización de las protagonistas, dos jovencitas amorales de cuidado.

En suma, Cromosoma Splatter me ha gustado. Lo recomiendo a quienes, como yo, sean un poco raritos. Creedme, vais a flipar.  


***********************


A continuación adjuntamos un pequeño cuestionario que Albert Kadmon, editor de esta joyita, ha respondido con suma amabilidad:

ULAD: ¿Soy yo o el splatterpunk lo está petando últimamente? Creo que en el panorama angloparlante ha estallado con más fuerza, pero la verdad es que el hispano no le va a la zaga. Hay varias editoriales en español consagradas a difundirlo: la tuya, Dimensiones Ocultas, Colectivo Juan de Madre Presenta… ¿A qué crees que se debe el resurgimiento de este movimiento que, recordemos, tuvo su aparición décadas atrás de la mano de autores como Jack Ketchum, Poppy Z. Brite o Clive Barker?

A.K.: Ya lo profetizó la escritora Tamara Romero parafraseando a Stephen King: después de la pandemia iba a llegar una época de casquería literaria. Después de la experiencia colectiva del apocalipsis de baja o media intensidad hay géneros que, creo, a los lectores les saben a poco. Es como volver a probar las salsas picantes de tu súper tras una estancia en México. Hay cosas en las que no hay vuelta atrás y la experiencia literaria es una de ellas.

Por otro lado, aunque a veces a la gente le resulte difícil de imaginar, un libro no puede existir por sí solo. Los libros necesitan de un flujo económico, que en cada comunidad o género provienen de un lugar distinto, a menudo vinculado con instituciones estatales. En el caso del splatterpunk, ese flujo proviene de una comunidad que se autogestiona en el sentido que tiene autores, lectores, influencers, streamers, tiendas donde comprar los libros, campañas para apoyar autores enfermos, etc, pero lo hace al margen de instituciones y sobrevive en las redes sociales y los encuentros estilo KillerCon (aunque en la última TerCat también hubo mucho splatter en catalán). Esta comunidad sí lo está petando, pero sigue siendo una infraestructura muy volátil comparada con otras.

También hay que decir que no es el único género que goza de salud, hace poco hicimos un combate de antologías entre el weird y el splatterpunk con la editorial Holobionte: creo que lo que tienen en común ambos géneros es que reflejan el presente y no se alimentan tanto como otros de la nostalgia ochentera, más bien pretenden escapar de esa saturación.

ULAD: Aunque Cromosoma Splatter es, técnicamente hablando, una antología internacional, se centra exclusivamente en textos escritos en inglés y español. ¿Conoces splatterpunk de otras latitudes? Si es así, ¿qué recomiendas? ¿Tienes pensado presentarnos también alguna de esas obras en Phatosformel?

A.K.: Sí, que yo sepa hay también comunidades en Italia, Polonia y República Checa. Antes de que termine este año, en la línea de querer representar la escena internacional en nuestra editorial, aparecerán en la colección Campamento Sangriento dos cuentos de autores hardcore polacos.

ULAD: El primer, cuarto y penúltimo relato de Cromosoma Splatter podrían, a mi juicio, adscribirse dentro del weird o el bizarro. Pero tú eres el experto: ¿qué caracteriza al splatterpunk? ¿Qué le diferencia de subgéneros (por llamarlos de alguna manera) afines como el eroguro o los dos antes citados?

A.K.: La verdad es que la frontera entre los géneros no existe, no son estancos, más bien se crean (por los editores) proyecciones con fines mercadotécnicos. Hay muchas historias sobre las que podríamos discutir sobre si son bizarro, weird, splatterpunk u horror extremo. A favor de la confusión diré que Hank también participa en la antología weird y que el cuento de Marilianda apareció en la editorial weird colombiana Vestigio.

Contra la confusión te diré mis motivos para incluir estos cuentos. El primer cuento, el de Marilinda, tiene una máquina come hombres, me pareció una narración muy poética de algo violento. El cuarto cuento de McWarburg, autor de la casa por excelencia junto a Osetkinj, juega con conceptos como los genocidios o las masacres temporales como si el narrador fuera un niño, esa frivolidad con horrores absolutos me pareció apropiada. Finalmente, el penúltimo cuento contiene una masacre en un centro comercial, cien por cien splatterpunk, lo que sucede es que está narrada con el lirismo de Hank.

ULAD: ¿Cómo se toma la gente que se escriban y editen estas movidas? Imagino que habrá reacciones de todo tipo: desde fans incondicionales como yo a moralistas clamando al cielo. Esperemos, en todo caso, que si a alguien le ofende el splatterpunk, no se tome la justicia por su mano y elimine a todos sus partidarios. También sería un detalle por su parte que no recurriera a cauces legales.

A.K.: Todavía esperamos la denuncia del clan Pujol por la serie de Lo fàstic

Siempre hay alguien que se toma mal todo lo relacionado con el terror, leyendo las crónicas de Brian Keene puedes entrever casos de acosadores espeluznantes, supongo que es como la gravedad, un asunto del que no puedes escapar a menos de vayas a otro planeta. También te digo que no hay nadie mejor preparado para una buena venganza que un fervoroso lector de splatterpunk.

ULAD: He notado que en tus publicaciones pones trigger warnings. ¿Es esta una práctica extendida dentro de la comunidad splatterpunk? Porque yo imaginaba más bien lo contrario, que lo ideal es no poner al lector sobre aviso.

A.K.: Sí, es una práctica extendida, no la hemos inventado nosotros, por ejemplo todos los libros en inglés de Rayne Havok tienen esos avisos. No veo porqué no debería ponerlos. No queremos venderle un libro a nadie que no vaya a querer leerlo ni acabarlo. Por otro lado, todo el asunto de sacralizar el libro o la trama no va con nosotros.

sábado, 17 de diciembre de 2022

Terry Pratchett: Mascarada

Idioma original:
inglés
Título original: Maskerade
Traductor: Javier Calvo Perales
Año de publicación: 1995
Valoración: Muy recomendable (como todo el Mundodisco)

Recuerdo perfectamente la primera vez que me recomendaron los libros del Mundodisco de Terry Pratchett: acababa de entrar en la universidad, era joven y barbilampiño, y aquel mundo del que me hablaban, con brujas y magos y elefantes encima de tortugas y ciudades de nombre impronunciable me daba, en fin, pereza; yo en aquella época quería leer Literatura Seria De Verdad (de Borges para arriba). Y no hice mucho caso a la recomendación. Solo que, unos pocos años más tarde, por circunstancias vitales y laborales, empecé a viajar mucho desde y hacia el Reino Unido, y creé un hábito: comprarme un libro de Terry Pratchett en el aeropuerto, para amenizar las horas de vuelos y esperas. Ya ni sé cuántos me leí, sin ningún orden concreto, pero fueron sin duda más de una docena. Con el tiempo dejé de viajar tanto, y abandoné la costumbre, y al Mundodisco.

Hasta que, la semana pasada, no me pude resistir y volví a comprarme una novela de Terry Pratchett en un aeropuerto: esta Mascarada, que viene a ser la decimoctava novela de la serie del Mundodisco (aunque si las lees desordenadas, como he hecho yo, no te pierdes, porque cada novela es autoconclusiva, aunque obviamente recupere personajes de novelas anteriores).

De hecho, esta novela se integraría en el "ciclo narrativo" de las brujas, Granny Weatherwax y Nanny Ogg (Yaya Ceravieja y Tata Ogg en la traducción española), que ya habían aparecido en Ritos iguales, Brujerías, Brujas de viaje y Lores y damas. Después de ver partir a su joven aprendiz Magrat Garlick, Granny y Nanny buscan a una nueva tercera bruja para componer su modesto aquelarre; quizás la nueva aprendiz pueda ser Agnes Nitt, una rubicunda muchacha de Lancre, solo que Agnes ha decidido viajar a Ankh-Morpok para perseguir su sueño: convertirse en cantante de ópera. Y la ópera en Ankh-Morpk es un poco particular (más particular aún que la ópera por sí sola): hay un fantasma en el teatro, que alterna asesinatos con sugerencias melómanas, un cantante obeso que quizás sea italiano o no lo sea, prima donas que no saben entonar, gastos incesantes que enloquecen al nuevo dueño del teatro y una enorme lámpara de araña que puede que acabe despeñándose, o no, sobre el público. 

Con todos estos ingredientes, Terry Pratchett construye su habitual receta de suspense, humor y parodia, en este caso del mundo operístico, con sus absurdos argumentos, sus excesos dramáticos y sus pretensiones snobs (de hecho, la novela está llena de deformaciones de títulos de ópera, como La Triviata, The Ring of the Nibelungingung o Chicken Lake). Y por supuesto, con referencias obvias a El fantasma de la ópera de Gastón Leroux. Hay también los habituales juegos con las expectativas del lector en relación con las brujas y sus poderes, críticas más o menos ácidas a los estereotipos machistas, racistas o clasistas, y en fin, una infinidad de juegos verbales que deben haber hecho las delicias del pobre traductor, Javier Calvo Perales (aunque yo he leído la novela en inglés así que no puedo juzgar su labor...)

No hay que perder de vista, con todo, en medio de tantos chistes, fantasías y disparates, que Terry Pratchett es también un muy buen constructor de tramas. De hecho esta novela, que como decía antes es ya la 18.ª de la saga del Mundodisco, la técnica y la estructura narrativas son más complejas de lo que podría parecer: se combinan personajes, espacios, tramas y subtramas, con constantes saltos de una sección a otra, y Pratchett consigue que todo funcione como un reloj, que todos los enredos acaben por converger (¿convergir?) en un clímax enloquecido pero coherente. 
 
De hecho, quizás la única pega que se le puede poner a sus novelas sea que suelen acabar con finales bastante convencionales, demasiado "perfectos" para un mundo tan alucinado como el Mundodisco pero, en fin, es una pega menor para un autor que tanto nos divierte y nos asombra y nos entretiene. Y Mascarada no es, en este sentido, una excepción, sino la confirmación que confirma la excepción de la regla. O algo.

También de Terry Pratchett en ULAD: El color de la magia