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domingo, 25 de febrero de 2024

Junji Ito: Sensor

Idioma original: japonés

Título original: センサー (Sensā)

Año de publicación: 2019

Traducción:  Olinda Cordukes Salleras

Valoración: está bien

Hoy por hoy, Junji Ito probablemente sea el mangaka más conocido en Occidente, fuera del ámbito de los aficionados al género, claro. Esto se debe, sin duda, a su estilo tan reconocible y perturbador, pero también a que lleva más de treinta años dedicándose al tema y en ese tiempo ha realizado multitud de mangas, más o menos rompedores y más o menos bizarros: también otros que pueden se considerar casi como mainstream, aun dentro de su rareza, como es el caso de este Sensor, interesante ejemplo, pero que, ya aviso, tampoco se encuentra, creo yo, entre lo mejor de su autor.

Resumen resumidillo: la joven Kyôko Byakuyo pasea un día cerca del volcán Sengoku cuando percibe en el aire unos cabellos dorados, que al principio ella confunde cn los llamados "cabellos de pele" que puede soltar el volcán. En éstas,  conoce a un muchacho que la lleva a su pueblo, Kiyokami, donde todo refulge al estar recubierto por esos cabellos dorados que además, al parecer, dotan a sus habitantes de clarividencia y todo, según ellos, gracias al dios Amagami y a Miguel, un misionero cristiano de la época del shogunato. En fin, no me voy a extender más, porque son muchos los giros y vicisitudes que se suceden a lo largo de la trama, con la hermosa Kyôko convertida en una fugitiva de cabellera dorada, buscada tanto por un reportero llamado Wataru Tsuchiyado como por la secta Indigo Shadow, que quiere acceder a través de ella a unos supuestos registros akáshidas que contienen todo el saber del Universo. Además, encontramos aquí insectos suicidas, espejos de tráfico espías y algún que otro salto en el tiempo -por lo visto, la primera intención de Ito, seguida luego por él sólo a medias,  era desarrollar una serie de episodios independientes con sucesos sobrenaturales o extraordinarios, de los que serían testigos e hilo conductor primero Kyôko y luego el reportero Tsuchiyado-; en fin, todo el despliegue imaginativo habitual con este autor, aunque ya digo que aquí un tanto rebajado o amoldado a los gustos del gran público. 


Aún así, resulta un manga cuando menos entretenido y, sobre todo, dibujado con su exquisito trazo habitual, sobre todo en el caso de las féminas. Puede ser, por tanto, una buena manera de acercarse (sin asustarse, quiero decir) a la obra de este peculiar mangaka, pero teniendo siempre en cuenta que su universo bizarro y a ratos terrorífico no se queda en esto, ni mucho menos...

Otros libros del sin par Junji Ito reseñados en este no menos singular blog: Aula demoníacaUzumaki

lunes, 9 de octubre de 2023

Yoko Kondo: Una mujer y la guerra

Idioma original: Japonés
Título original: Sensō to Hitori no Onna
Año de publicación: ¿?
Traducción: Yoko Ogihara / Fernando Cordobés
Valoración: Está bien

El escritor Ango Sakaguchi publicó, en los meses posteriores a la rendición japonesa de 1945, dos relatos provocadores reunidos bajo el título de Una mujer y la guerra. Cada relato ofrecía distintas perspectivas de la vida bajo los bombardeos del enemigo: una masculina y otra femenina. Sus partes más polémicas fueron censuradas y no se pudieron leer hasta una reedición de 2001. 

Yoko Kondo, que ya había adaptado otros trabajos de Ango, los unificó y trasladó al formato manga. El estilo de dibujo de Yoko es sencillo: sus composiciones son bastante típicas, sus ilustraciones no abundan en detalles y muchas de sus viñetas carecen de fondo. Aun así, dicho estilo funciona a la perfección para evocar la melancolía que impregna al argumento y los personajes. 

Ciertamente, la historia narrada es interesante. Tiene ese ritmo lento, pausado e introspectivo tan característico de los autores japoneses; tiene, también, el tono triste a la par que bello típico de la sensibilidad nipona. Asimismo, la descripción de los protagonistas y sus complejas interacciones es sutil pero efectiva. Por otra parte, el uso de la guerra como telón de fondo y elemento metáforico es muy acertado. Y su exploración de la cotidianidad civil en medio de un conflicto bélico, las contradicciones del ser humano, las relaciones entre hombres y mujeres o el erotismo ambivalente están logradadísimas.  

En resumen: Una mujer y la guerra es fascinante. Aunque no me ha parecido memorable, funciona durante la lectura y deja un poso satisfactorio. 


viernes, 15 de enero de 2021

Shintaro Kago: Demencia 21

Idioma original: Japonés
Título original: Dementia 21
Valoración: Delirante

Yukie, una alegre y eficiente cuidadora de ancianos, vivirá aventuras de lo más descabelladas que le obligarán a poner a prueba su ingenio. Esta es la premisa de Demencia 21, locura donde las haya perpetrada por el extravagante Shintaro Kago. 

Este manga se subdivide en diecisiete capítulos. Al principio, todos ellos son bastante episódicos; en adelante, sin embargo, van reincorporando elementos previos a las nuevas tramas, dotando al conjunto de una cierta continuidad. Tampoco os penséis que dicha continuidad es muy perceptible, ¿eh?: la imaginación de Kago es tan rica que el autor descarta un montón de conceptos, una vez les deja de ver utilidad. Algunos llamarán a esto mala escritura; otros apreciaremos que un creador experimente y subvierta expectativas. 

Eroguro, absurdo, surrealismo y humor negro permean Demencia 21, que sorprenderá, divertirá e inquietará a partes iguales. Para que os hagáis una idea de la bizarrada a la que nos enfrentamos, os dejo varias de las imágenes que agrupa: un campamento para asistentas domésticas, una asociación de mujeres maltratadas por sus suegras, dentaduras postizas que pretenden parasitar a los seres humanos y carriles de autopista destinados a conductores borrachos o suicidas. 


El único reproche que me atrevería a ponerle a esta historia es su final: uno espera que la cosa acabe a lo grande, que todo lo que ha ido confluyendo estalle en una dirección concreta, o que se le dé un arco de personaje a la protagonista. En cambio, el último capítulo podría haberse contado entre los iniciales, dado su aire episódico. Aunque, bien pensado, Kago podría haberlo situado así expresamente, con la voluntad de subvertir, una vez más, las expectativas del lector. 

El apartado gráfico de Demencia 21 es excelente. El dibujo de Kago, detallado a la par que expresivo, destaca especialmente cuando describe arquitecturas imposibles o retrata el movimiento de manos y pies. Asimismo, este manga derrocha ingenio visual. Adoro, por ejemplo, cómo relata las frenéticas labores de Yukie y el paso del tiempo en las páginas 19, 20, 22 y 23.  

A la postre, Demencia 21 es una obra muy entretenida, sumamente original y que, pese a no tomarse en serio, deja caer reflexiones interesantes sobre lo estéril que es querer ser el mejor en algo, el trato que le deparan las sociedades contemporáneas a las personas mayores o las contradicciones que gravitan en torno a la pena de muerte. 

Por cierto, este magnífico volumen se lo debemos a Ponent Mon. La edición es impecable: el formato es más grande de lo que viene siendo habitual, la calidad del papel o la tinta no dejan que desear, y una serie de ilustraciones a color sirven de colofón.



También de Shintaro Kago en ULAD: Aquí

jueves, 29 de octubre de 2020

Kazuo Umezz: La casa de los insectos

Idioma original de los relatos: Japonés
Traducción: Marc Bernabé
Año de publicación de este volumen: 2020
Valoración: Está bien 

Satori edita La casa de los insectos, un volumen que compila siete relatos del mangaka Kazuo Umezz publicados originalmente entre 1968 y 1973. En algunos predomina el horror ("La casa de los insectos", "La cabeza"); en otros, lo psicológico ("Ojos", "Escalera de caracol") o el drama ("La vela", "Vínculos", "El fin del verano"). Casi todos son inquietantes o directamente perturbadores, y por lo general narran el descenso a la locura de unos personajes hasta entonces apoltronados en la cotidianidad.

Mi pieza favorita es "La cabeza", la cual recuerda sobremanera a las ficciones de Edgar Allan Poe. Describe la obsesión que embarga a un hombre tras asesinar a su esposa. 

Quizás lastran a estas historias la tosca narración (tanto visual como textual), amén de un apartado gráfico irregular; tampoco me convencen algunos de sus giros de tuerca finales. De todos modos, las recomiendo encarecidamente a los amantes del manga adulto, dispuestos a reconocer en estas joyitas menores al precursor de grandes autores de terror como, por ejemplo, el extraordinario Junji Ito.

martes, 21 de mayo de 2019

Junji Ito: Uzumaki


Idioma original: Japonés  
Título original: Uzumaki 
Traductores: Marc Bernabé
                             Verónica Calafell
Año de publicación: 1998 
Valoración: Imprescindible para interesados; 
                          para el resto, recomendable


Junji Ito es ya un autor de culto. Aún y así, lo es en una disciplina, el manga, y en un género, el de terror, con no muchos seguidores en España, por lo que me toca reivindicar su figura. Tanto guionista como dibujante de sus cómics, Ito no se queda a la zaga de otras leyendas del horror nipón, leyendas de la talla de Kazuo Umezz, Hideshi Hino o Suehiro Maruo. Y eso, en una competición donde todos los participantes proyectan sus visiones pesadillescas, a cada cual más dantesca, no es moco de pavo. 

Uzumaki, nominada a los premios Eisner del 2003, es la mejor obra de Ito. El mangaka logra armonizar en ella lo extraño, lo estético y lo simbólico con gran acierto. Encima, no renuncia a tener oscuras ramificaciones o a hacer algún pertinente homenaje. Trata de lo siguiente: en Kurousu, un apacible pueblo de costa, empiezan a pasar cosas extrañas. Los protagonistas ven un patrón común en esos sucesos aparentemente aislados, las espirales ("uzumaki" significa espiral en japonés), y los atribuyen a una maldición. Irremediablemente se hallarán inmersos en un siniestro cauce al cual no podrán combatir, un cauce que acabará por engullir al pueblo entero. Como veis, una premisa simple que sin embargo nos sorprenderá al bifurcarse en las más disparatadas direcciones.

En el inicio de Uzumaki, cada capítulo es auto-conclusivo. Todas las historias, pero, acaban hilándose las unas con las otras, creando un entramado de lo más perturbador. La creatividad que demuestra Uzumaki, tanto en su planteamiento global como en las subtramas, es apabullante. Sin duda, estamos ante un manga pavoroso, enrevesado, obsesivo y enloquecedor, pero morbosamente fascinante al mismo tiempo; ante un manga que se desmadra sin miedo a exceder ningún límite. Lo mejor: esto que tan fácilmente podría haber derivado en un resultado poco redondo no impide que Ito lo cierre con maestría. 

Hay que reconocer que la protagonista de Uzumaki, una estudiante de instituto llamada Kirie Goshima, tiene una caracterización bastante pobre. Pero, por suerte, esta historia no necesita más. Bebe de H. P. Lovecraft, innegable influencia de esta obra y de gran parte del trabajo de Ito, y tampoco en los textos del escritor de Providence la víctima promedio del horror cósmico es muy compleja; no es más que la excusa narrativa para que presenciemos con impotencia los horrores que nos acechan, una especie de recipiente en el que nos proyectamos contra nuestra voluntad. Es cierto que resulta un poco conveniente que la pobre Kirie se vea inmersa en todas las circunstancias que tiene que presenciar, y algo inverosímil su capacidad para sobrevivirlas una tras otra. Pero aún y así, los momentos de terror son tan eficaces, sus atmósferas tan angustiosas, que siempre estamos temiendo por ella. Por más que sepamos que logrará escapar de la muerte y la locura, no podemos impedir pasarlo mal.  

El apartado gráfico de Uzumaki es increíble. Ito ya ha pulido su estilo de dibujo, y, al contrario que en Tomie, su primer manga publicado, donde se le notaba algo bisoño, aquí es capaz de ofrecernos las imágenes más bizarras, asquerosas o perturbadoras. Por más desafiante que sea la idea que tuviera Ito antes de ilustrar cada viñeta, logra representarla con pulso firme; y eso merece un respeto artístico inmenso. Su estilo, muy personal, es detallista y con un agudo uso del entramado, lo cual convierte cada imagen en un auténtico deleite visual. O, paradójicamente, en una ventana que da al infierno. 


Debo decir que la distribución de las viñetas, aunque convencional, no es gratuita en modo alguno. Su contenido se enrosca a tu alrededor, su hipnótica narración te zambulle en pleno Kurousu. Ito logra sugestionarte tanto que temerás pasar ciertas páginas. De igual modo que si estuvieras a punto de abrir la puerta de una cripta habitada por algún mal indescriptible. 

¡Ah, por cierto! Hasta ahora era complicado hacerse con esta obra. Existía una edición mensual (descatalogada, obviamente) de Planeta DeAgostini, que, por cierto, tiene invertido el orden de lectura respecto al de la versión original para comodidad del occidental promedio. Pero el 2017, aunque se hizo de rogar durante demasiado tiempo, la editorial nos brindó en un tomo integral toda la colección. Con algo de material añadido y respetando el orden de lectura original. Creo que este tomo integral sigue a la venta. Lo que significa que ya no hay excusas para dejar pasar Uzumaki. Salvo que te dé miedo, claro... O salvo que, como a un servidor, te cueste apoquinar veinticinco euros, aunque la inversión merezca la pena.

En definitiva: Uzumaki se graba en la retina de todos cuantos lo hemos leído. Allí gira y gira y gira. Garantizado, tras leer este manga no volverás a ver las espirales del mismo modo. Y reza porque ellas no te vean a ti.


También de Junji Ito en ULAD: Aula demoníaca, Sensor

viernes, 1 de febrero de 2019

Homero: Ilíada y Odisea, el manga


Idioma original: griego antiguo / japonés
Título original: Manga de dokuha. The Iliad and the Odissey
Año de publicación: 2011
Traducción: Marta E. Gallego Urbiola
Valoración: entretenido (imprescindible para el postureo intelectual)


Pues sí, lectores y lectoras de ULAD y, sin embargo, amigos: hay que reconocer que en los ya casi diez años  (¡¡¡10!!!) y entre las tropecientas mil reseñas publicadas en este apabullante y augusto blog, no ha habido aún ninguna dedicada al padre fundador, al MasterChef and Commander de la literatura occidental, al coloso de la lírica y la narrativa, el mismísimo Homero, el inmortal bardo ciego (¡bieeen, bravo... aplausos!). Ahora bien, no os llaméis a engaño: lo siento si pensáis que me voy a tragar los 27784 versos de la Ilíada y la Odisea en griego antiguo, o incluso en castellano moderno, para que luego vosotros leáis la reseña en diagonal y con un click, a otra cosa, mariposa... Pues de eso nada; por suerte, siempre podemos con la colección de mangas de la otra h, que junto con el Rincón del Vago, son los mejores amigos de los alumnos de ESO poco motivados y de los reseñistas displicentes. 

Así encontramos aquí, en un solo librito de 200 páginas y sin el menor rebozo, los dos pilares maestros de la narrativa occidental desde hace 29 siglos.Y con unos dibujicos la mar de resultones, qué caramba... Como es de suponer, ninguna de las dos obras se cuentan con todo detalle, pero sí con la suficiente claridad para ser entendidas por un lector aún ajeno a ellas, como puede ser, en un primer lugar, un adolescente japonés, supongo yo. Faltan episodios especialmente amenos, como el intento de las sirenas de atraer a Ulises o cuando Circe convierte a sus compañeros en simpáticos cerditos, pero sí están, claro, el del Cíclope y, desde luego, la disputa con los pretendientes de Penélope.

En el caso de la Ilíada, la narración se centra, como no podía ser de otra forma, en las vicisitudes de los diversos héroes y otros personajes principales: Aquiles, Héctor, Paris, Patroclo, Agamenón, etc... , pero también, de manera significativa, en las disputas y encaprichamiento de los distintos dioses a los que se hace responsable, de forma más explícita que implícita, en realidad, del desastre de aquella guerra. Por lo que respecta a la Odisea, hace hincapié, más que en el viaje de Ulises,que es lo que le mola al lector moderno (quizá por culpa de Joyce y de Kavafis), en lo que sucedía mientras en Ítaca, con los dependientes gorrones, las tribulaciones de Telémaco y luego, sobre todo, lo que sucede al regresar por fin el héroe, cual caballero oscuro, pero sin traje de murciélago, sino con pintas de pobretón. En fin, no me extiendo más , porque si luego no leéis la monumental obra de Homero diréis que es por culpa mía... (guiño - guiño - codazo).

En todo caso, la de este manga es una lectura amena y rápida, que incluso se puede considerar imprescindible para todo "cultureta" (no os ofendáis) que pretenda lucir un barniz clásico pero sin el excesivo esfuerzo de desentrañar los interminables hexámetros que componen estas obras y perder un tiempo que bien se puede dedicar a ver series de Netflix. Vaya, pues ahora que lo pienso, ya podían hacer una serie con esto, en plan Juego de Tronos... o por lo menos alguna peli, así como de acción, ¿no? A ver si en Hollywood toman nota y se ponen a ello... ; )

jueves, 23 de agosto de 2018

Karl Marx: El Capital - el manga

Idioma original: japonés
Título original: Manga de dokuha, Das Kapital / Sequel to Das Kapital
Año de publicación: 2008
Traducción: Jesús Espí
Valoración: entre recomendable y está bien


¿Qué tal, jóvenes lectores de Un Libro al Día? ¿Arde en vuestro pecho el fuego revolucionario pero vuestro bagaje ideológico no pasa de un par de temas de Los Chikos del Maiz y lo que pone en vuestra camiseta con la efigie del Che Guevara? ¿Estáis hartos de sentiros marginados en vuestra pandilla de amigos mientras ellos se enzarzan en interminables diatribas sobre las disquisiciones gramscianas acerca del materialismo histórico? ¿Sois más de derechas que ir a un concierto de Taburete peinados como el padre del cantante, pero también os gusta una chica de clase que es un poco perroflauta, qué se le va a hacer? Tranquilos, que para convertiros en unos rojetes, aunque sea de pega, no tenéis por qué tragaros las obras completas de Karl Marx. De hecho, ni siquiera el propio Marx se las leyó, sino que le dejó ese trabajo al bueno de Engels, que era su pagafanta... digo, su colaborador. Y ahora, ni siquiera eso: gracias a la incansable industria japonesa del manga y a la colección la otra h de la editorial Herder, vosotros también podréis presumir de conocer al dedillo El Capital, obra fundamental del pensamiento económico y político y tal vez la más importante del marxismo (acordaos que es con -x , chavales,  no con -s... que no tiene nada que ver con Bruno).

Como suelen hacer los mangas de esta colección, al menos los que adaptan libros teóricos y no novelas, se echa mano de una historia para ejemplificar lo que se pretender transmitir al lector. En este caso, nos encontramos en una ciudad de algún lugar de Europa, a principios del siglo XX. Robin es un joven que fabrica quesos con su padre en una granja, que luego vende, con gran aceptación por parte de sus clientes, en el mercado de la ciudad. Pero la aspiración de Robin es hacerse rico y por eso acepta los consejos y la inversión de Daniel (amigo de la chica que le gusta a Robin). Junto a éste, monta una pequeña fábrica de quesos y va siguiendo sus instrucciones para hacerla cada vez más rentable... Básicamente, la idea de exprimir todo lo posible a sus trabajadores, empleando métodos coercitivos, si es necesario, para incrementar la productividad y de esta forma aumentar la plusvalía que se consigue de aquéllos. Aún así, y a pesar de su ambición, Robin no deja de tener dudas y remordimientos de conciencia sobre su actuación, lo que concita toda una serie de explicaciones por parte de Daniel acerca del funcionamiento del sistema capitalista (Daniel es bastante capullo, pero sincero).

Gracias a ellos podemos aprender el significado de muchos conceptos económicos -y no sólo marxistas-, como valor de uso, valor de cambio, fuerza de trabajo, capital constante, capital variable, plusvalía extraordinaria, reproducción en escala ampliada, tasa de beneficio... y otros conceptos igual de amenos para el común de los mortales. También nos ilustra, claro está, sobre las injusticias y desigualdades que puede generar el sistema capitalista. Y más aún: en la segunda parte del libro -la que correspondería a los volúmenes editados y publicados por Engels tras la muerte de Marx, es el propio Federico el que nos hace de guía y nos advierte también las contradicciones y peligros del capitalismo -burbujas económicas, recesiones, crisis... vamos, ciencia ficción, como quien dice-, además de una didáctica explicación sobre el sistema monetario y financiero. Hay incluso una aparición estelar al final del manga y una última viñeta realmente epatante. Para quedarse ojiplático, vaya...

Dicho esto, y entrando en el asunto de la valoración del libro: en mi opinión, cumple a la perfección el objetivo que se le supone, de acercar y difundir a los jóvenes (y no tan jóvenes) de forma atractiva esta obra clásica de la política y la economía... que, para qué vamos a engañarnos, a priori no resulta la obra más amena que se nos puede ocurrir. Así pues, el primer párrafo de esta reseña, aunque en tono de broma, no va tan desencaminado. Cierto es que alguno de los conceptos que se explican aquí puede ser discutible o ahaber quedado desfasado (por ejemplo, no sé si, en plena proceso de robotización, como estamos, puede aún afirmarse que el beneficio que supone el valor añadido de las mercancías surge sólo a partir de la fuerza de trabajo y no  de la mecanización del proceso de producción), pero recordemos que El capital original fue escrito hace 150 años, nada menos. Y a quien tenga alguna objección de tipo ideológico, recordarle que en esta misma colección puede encontrar también la versión manga de La riqueza de las naciones, de Adam Smith, que para gustos se hicieron los colores.  Otra cosa es que este reseñista tenga ganas de repetir la experiencia; aunque, bueno, ya veremos...              



Otros títulos de Marx y Engels reseñados en Un Libro Al Día: escritos diversos

martes, 22 de mayo de 2018

Friedrich Nietzsche: Así habló Zaratustra. El manga

Idioma original: japonés
tulo original: Manga de dokuhu, Zaratustra kaku katahiri
Año de publicación: 2008
Traducción: Maite Madinabeitia 
Valoración: delirante

¿Cómo? ¿Nietzsche? ¿Manga? Pues sí, amigos: el manga. Porque resulta que hay una colección, "la otra h", de la editorial Herder (Herder, nada menos...), dedicada a publicar versiones manga de grandes obras de la literatura y, sobre todo, de la filosofía occidental, desde La Divina Comedia a Los hermanos Karamazov, de Homero a Kafka, de Rousseau a Marx y Engels (pasando, cómo no, por...ejem,  En busca del tiempo perdido ). La idea inicial, supongo, era interesar a los jóvenes japoneses -aunque hoy en día, también del resto del mundo-, en las grandes obras obras del pensamiento a través de un medio que les resultara familiar y atractivo. Perfecto, claro, nada que objetar.

Ahora bien, cuando se trata de obras filosóficas, debido a su propia naturaleza especulativa, se ve que la opción ha sido novelizarlas de alguna forma, para hacer más digeribles los conceptos -en este caso, toda esa mandanga del superhombre y el eterno retorno-; este manga nos traslada, pues, a una ciudad alemana del siglo XIX, donde un pastor protestante tiene dos hijos: Zaratustra, un cabroncete bastante macarrilla y Álex, buen chaval, manso y obediente, pero que vive angustiado por la sospecha de ser adoptado, además de por el bullying constante al que le somete el puñetero de su hermano. Como personajes femeninos, nos encontramos, por un  lado, a la santa y paciente madre  de ambos y por otro, también a una misteriosa y bella mujer, Salomé, que aparece en momentos clave de la historia para burlarse de Zara y deduzco que, de paso, provocar ese punto de acicate erótico para la muchachada otaku que todo manga shōnen debe tener... (wikipedia, amigos, si no, de qué carajo voy a saber yo qué es todo eso).


No voy a extenderme con detalle sobre la trama de la historia -poco que ver con el Zaratustra original, aviso-, pero diré que a lo largo de sus páginas esta nave se va escorando hacia el puro delirio: comienza como una especie de anime de la Nippon Animation (Heidi y todo eso), pasa por un culebrón de época de las sobremesas de TVE, vira hacia La naranja mecánica o una peli de Haneke, para acabar encallando en un refrito de Paulo Coelho pasado por Borges... Y por Nietszche, lógicamente, que era de lo que se trataba. De hecho, qué queréis que os diga (y pido perdón  a quienes nos lean desde allende los mares si no entienden de qué hablo): leyendo este manga no he podido dejar de pensar en Joaquín Reyes disfrazado del filósofo alemán, bigotón en ristre, y sentenciando con su acento albaceteño: "¡Así habló Zaratustra! ¡Zaratuuustraaa!" Pues esa imagen es menos delirante que este manga, creedme (aunque aún peor es la obra original del amigo Federico; eso sí que no se lo puede leer ni Dios... menos mal que para entonces ya había muerto, el pobre).

Bueno, ahora, a por El capital, que también promete...


Dado que no se especifica quiénes son los perpetradores finales de este manga, aquí están otras obras del amigo Friedrich Nietzsche reseñadas en Un Libro Al Día: El Anticristo

martes, 20 de febrero de 2018

Junji Ito: Aula demoníaca


Idioma original: Japonés  
Título original: You Kwai Kyou Shitsu 
Traductora: Ana María Caro 
Año de publicación: 2015
Valoración: Está bien 

Junji Ito es un mangaka de culto que en los últimos años empieza a ser rescatado por las editoriales españolas. A Ito se le conoce, principalmente, por sus cómics de terror; su forma de abordar el género (como dibujante y como guionista) es particular y muy efectiva. Personalmente creo que es uno de los mayores exponentes del horror actual. Y no sólo dentro de su disciplina. Por desgracia, el talento de Ito no deslumbra en Aula demoníaca. Esta obra está compuesta por cinco relatos, todos ellos recopilados en un tomo integral; éstos son “Aula demoníaca”, “Belleza demoníaca”, “Apartamento demoníaco”, “El novio de Chizumi” y “Entrevista con el diablo”. Los relatos, autoconclusivos en cierto modo, se enlazan gracias a que comparten personajes y siguen una trama global. 

Los protagonistas de Aula demoníaca son Yuuma y Chizumi, dos hermanos que de pequeños perdieron a sus padres. Ambos tienen sus rarezas: él se disculpa por todo y ella acosa a personas en plena calle y les dice que quiere sorber sus sesos. Por si esto fuera poco, algo turbio tiene que estar sucediendo para que estos siniestros hermanos se vean obligados a mudarse constantemente, dejando a sus espaldas un rastro de muerte y espanto. ¿Serán ciertos esos rumores que los vinculan con la adoración al diablo? ¿Qué sucedió con sus padres?

Empecemos con lo bueno de esta historia. La deriva hacia el humor negro, la sátira y la crítica social está bien balanceada con el terror; gracias a ello, Aula demoníaca no se conforma con un género, sino que tomo rutas híbridas de lo más curiosas. Del apartado artístico podríamos decir que, aunque tampoco destaque demasiado, es formalmente correcto. Lástima que este cómic no haya albergado imágenes más mórbidas; al fin y al cabo, este es uno de lo puntos fuertes de Ito en lo que respecta a lo visual. Pese a todo, hay dibujos ciertamente memorables y bastante siniestros. También la narrativa mediante el uso de viñetas es audaz.

Examinemos ahora los peores aspectos de esta historia. El concepto con el que Ito arranca tiene un cierto interés, aunque es más flojo que aquello a lo que nos tiene acostumbrados. Encima, dicho concepto es bastante derivativo; para los seguidores de este señor no será difícil ver las similitudes de Aula demoníaca con otras de sus obras previas. En cuanto a la trama, el autor no explora con demasiado detenimiento algunas cosas mencionadas, y otras las expande más de lo necesario, ramificándolas en direcciones insípidas. A eso hay que añadir que el argumento de este manga ostenta en ocasiones un sentido del ridículo que no parece intencionado. Y no puedo obviar el final de Aula demoníaca, quizás lo más decepcionante de todo, ya que Ito se ve obligado a cerrar la historia de forma excesivamente rebuscada.  

Así pues, no recomiendo Aula demoníaca para iniciarse con Junji Ito, ya que tiene obras mucho mejores, como Uzumaki, Black Paradox o las antologías Voces en la oscuridad. Sin embargo, a los fans de este autor (sobre todo a esos con afán completista) les puede interesar. Incluso a los amantes del género de terror que busquen algo un poco gamberro se lo recomendaría. Además, debo remarcar que esta obra ha sido publicada en España por la editorial Tomodomo con un acabado de alta calidad. Una ilustración panorámica que abarca la cubierta, la sobrecubierta y las pestañas desplegables, algunas páginas a color y la ausencia de transparencias son unos cuantos de los atractivos reclamos que posee esta cuidada edición. Y es que este tipo de detalles siempre alegran, en especial a los que estamos acostumbrados a leer mangas editados de cualquier manera, con un papel paupérrimo, defectos tipográficos y manchas de tinta. De hecho, y esto ya es una opinión personal, ojalá Tomodomo tuviera las licencias de publicación de más obras de Ito: estoy seguro de que las editarían de forma más solvente que, por ejemplo, ECC Ediciones. 


También de Junji Ito en ULAD: Uzumaki, Sensor 

viernes, 12 de enero de 2018

Jiro Taniguchi: Un zoo en invierno

Idioma original: japonés
Título original: Fuyu no dôbutsuen
Año de publicación: 2008
Traducción: Víctor Illera Kanaya
Valoración: Recomendable

Recomendable manga metaliterario éste -o "metamanguero"... o como sea-, obra del desaparecido Taniguchi y ambientado hace cincuenta años, en una época de cambio y transformación en todo el mundo. 

Estamos en 1966, en Kioto, donde el jovencísimo Hamaguchi entra como empleado en la empresa textil Comercial Watanabe y allí recibe el encargo de acompañar a la hermosa hija del dueño, la señorita Huyako. Tal encargo acabará metiéndole en un lío -no es lo que parece-  y comprometiendo su puesto en la empresa, por lo que el joven Hamaguchi aprovecha una visita que hace a su amigo Tamura, en Tokio, para, casi sin darse cuenta, cambiar de ocupación y comenzar a trabajar como ayudante del maestro de manga Shiro Kondo, faena que además le permitirá desarrollar sus dotes como dibujante. En la oficina-taller de Kondo encontrará además casi una nueva familia, junto a los otros dos ayudantes del maestro, Moriwaki y Fujita, la responsable editorial, la señorita Hogashimo y el calavera amigo de Kondo, el pintor Kikuchi, que le llevará de fiesta a descubrir la noche del célebre distrito de Shinjuku.

A partir de aquí la historia que cuenta este cómic, que bien podría haberse desviado hacia una panorámica de las delicias de la cara más crápula de la capital nipona, mantiene firme el rumbo a través de un tono serio, emotivo y hasta melancólico. Hamaguchi, que en todo momento demuestra ser un chaval sensible y educado y con la cabeza más o menos amueblada, opta por tomar el camino del esfuerzo, la amistad y el amor (el amor de verdad, no me refiero a la exaltación lasciva del deseo físico, no semos malpensados...), en vez de la juerga y el desenfreno, como habríamos hecho la mayoría...

El libro, además de ser un buen ejemplo del consabido bildungsroman, nos ofrece una interesante mirada a la creación e industria del manga cuando ya constituía un sector editorial potente, pero sin haber vivido aún el éxito mundial y el crecimiento desaforado que ha venido después. una época en la que los dibujantes aún podían formar parte de cierta bohemia, por más que sus métodos de trabajo estuviesen ya a caballo entre la creación artística y la producción industrial en cadena. Muy interesante, además, resulta comparar esta obra con otra de temática similar, El invierno del dibujante de Paco Roca... El tono nostálgico está presente en ambos trabajos, si bien en el caso del manga de Taniguchi se debe más a la remembranza de la juventud ya lejana que a la falta de esperanza, mientras que en el cómic del valenciano, parece deberse más a la ensoñación de lo que pudo ser, pero no hubo manera.

Por último, y aunque no hace falta mencionarlo a quien ya conozca alguna de sus obras, el virtuosismo de Jiro Taniguchi como dibujante es, también aquí, posiblemente insuperable.

Otros títulos de Jiro Taniguchi reseñados en Un Libro Al Día: El gourmet solitario

sábado, 11 de marzo de 2017

Jiro Taniguchi & Masayuki Kusumi: El gourmet solitario

Idioma original: japonés
Título original: Kodoku no gurume
Año de publicación: 1997
Traducción: Alberto Sakai
Valoración: recomendable


Fallecido recientemente, Jiro Taniguchi fue uno de los más destacados autores de manga -entendiendo el término en su sentido más amplio: cómic o incluso, como en este caso, lo que llamamos novela gráfica-; dotado de un estilo de dibujo elegante y detallado en grado sumo, muchas son sus obras destacadas, pero quizás llame la atención, por su originalidad y su argumento en principio sencillo, hasta el punto de poder parecer extravagante, El gourmet solitario, realizado junto con el guionista Masayuki Kusumi.

El argumento, ya digo, resulta en apariencia de lo más simple, y además redundante: este manga consta de 18 capítulos que tienen como único protagonista al señor Inokashira, un comerciante autónomo de piezas decorativas de importación que trabaja solo y por ello visita también solo a sus clientes o hace otro tipo de gestiones, por diferentes lugares de Tokio y de Japón. Cuando le aprieta la gusa, come allá donde esté y en los establecimientos que tiene a su disposición. en algunos casos son restaurantes, en otros, puestos callejeros, snack-bars o incluso, una noche que está trabajando a su oficina, baja a un súper 24 horas  a comprar víveres... el resultado es que se pone tibio, el amigo Inokashira. Porque el hombre es un verdadero gourmet: se pega sus buenas panzadas y es de lo más tiquismiquis a la hora de combinar esto con lo otro, según los parámetros de la gastronomía japonesa (más allá del sushi y los fideos yakisoba, que también, encontramos mamekan dulce de judías, yuba fresco al estilo de Kioto, donburi de anguila, shumai chinas, takoyaki de pulpo, gyoza o empanadillas... y muchas delicias más que hacen la boca agua a cualquier incauto lector de este manga *). Por lo general, hay que decir que queda bastante satisfecho de cada comida.

Claro, que nuestro protagonista no sólo come: también observa y mucho: los ambientes, las personas que se encuentra, los cambios que ha experimentado el lugar en el que se encuentra, recuerda momentos de su vida -de la que apenas se nos dan datos, en un principio-; además, se mete en situaciones comprometidas o simplemente embarazosas (también es cierto que para un japonés este adjetivo abarca un abanico muy amplio), disfruta en determinados ambientes y se tensa en otros... en definitiva, nos ofrece un panorama bastante completo de los pensamientos y sensaciones que puede llegar a experimentar un individuo viviendo momentos tan normales como pasear por un barrio o ciudad desconocida y comer fuera de su casa. Situaciones nada extraordinarias pero que, al encontrarnos solos, en cierta forma nos obligan a recolocarnos en el mundo, a tomar partido por una opción vital u otra, aunque sea tan sólo las de entrar a comer  en este o el otro local, atrevernos con un menú al que no estamos acostumbrados o entablar conversación con las personas con las que compartimos la barra del bar. Puede parecer una sarta de banalidades y quizás lo sean, pero el caso es que la maestría de Taniguchi y Kusumi logran que al finalizar el libro, tengamos la sensación de haber leído una obra llena de sentido y profundidad, una auténtica novela, que, como todas las buenas obras literarias, nos enriquece y hacer reflexionar sobre nosotros mismos, sobre el mundo, sobre la vida.

Hay una segunda parte, de los mismos autores: Paseos de un gourmet solitario. Ambas tiene también una evidente relación con otra obra de Taniguchi: El caminante.

* Para quien esté más interesado en el aspecto gastronómico del libro, dejo este enlace (aquí) de un revista que publicó una cena gastro-cómic-emotiva realizada en un restaurante japonés y basada en esta obra, claro.