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miércoles, 21 de octubre de 2009

Confieso que he leído: Entrevista con el vampiro de Anne Rice

Título original: Interview with the vampire
Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 1976
Valoración: Se deja leer

No, hombre, no...Que confiese que he leído Entrevista con el vampiro no implica que deba sentirme obligado a catalogarlo como "Repugnante", tampoco es eso... Pobre Anne Rice, ella, tan trabajadora, hija de poeta, criatura de la apasionante Nueva Orleans; ella, con su saga de vampiros, su saga de brujas y su saga erótica-festiva (sólo le faltaron los licántropos...) a cuestas...

Anne Rice, cuya retoña desapareció en extrañas circunstancias, y a partir de ahí le dio por la Wicca, el esoterismo y demás mandangas goticunas que harían las delicias de las hijas de ZP (perdón, perdón, ¡pero no he podido resistirme!). Para que luego nos venga la sosa de Stephenie Meyer dándonos la lata con sus monstruitos mormones (aguardad, aguardad: ya me dedicaré a la Meyer otro día...).

Leí este libro con doce años y me sentí la leche, porque para hacerlo dejé de lado a los tres investigadores de Alfred Hitchcok (nunca supe qué pintaba el mítico director británico ahí) y los libros de "pasa la página", como los llamaban en mi colegio. Sí, sí, me sentí la leche porque Entrevista con el vampiro era un libro gordo y trataba sobre algo "malo" además, casi tan malo como las pegatinas de Freddy Krueger que me ponía en la carpeta para disgusto de mi madre. 

Pero qué inocente fui: aquello no era una inofensiva historia de vampiros al uso, con sus tétricos castillitos bajo perpetua tormenta eléctrica, acólitos jorobados, y ajos y cruces, sino que estaba repleto de pasajes que supuraban sexualidad y extrañas desviaciones. Porque la verdad es que Entrevista con el vampiro no es un libro para niños: Louis (Brad Pitt, para entendernos), el atormentado prota vampiril que cuenta su vida a un periodista, tiene, antes de que el vampiro malote Lestat le transforme, una relación cuanto menos extraña con su hermano cura; y el malvado pero casi simpático Lestat (Tom Cruise pre-extraterrestres) tiene comportamientos raros-raros: descontando que se alimenta de sangre, a-d-o-r-a de una forma muy intensa a Louis y cuando se cabrea con él se busca otro "compañero" (no comment).

De todos modos, la verdadera reina de la función (le pese a quien le pese), es la pobre niña nosferatus Claudia, que luego nos quejamos de Lolita y de Brooke Shields, y ahí tenemos a una eterna nínfula chupasangres disfrazada como una muñeca de colección, pero toda una mujer en su interior.

Pero los mejores con diferencia en esta locura de trama que se inicia en Nueva Orleans y que finaliza en París, cuando Claudia y Louis se cargan a Lestat (o eso se creen ellos) y van en busca de más family chupóptera, son la cuadrilla de Antonio Banderas (aka el vampiro Armand), vampiros que se hacen pasar por actores que interpretan a vampiros (¡genial!).

En resumen, que me pierdo: el libro no es para niños, tiene muchos elementos bizarros que darían para varios monográficos, es pretencioso (porque quiere ir de existencialista, filosófico e intelectual, y mira, que cuando se trata de mordisquear muñecas, pues que se trata de mordisquear muñecas, no alucinemos) y tiene unos párrafos tan flipados... que bueno, hay que meterse muy-muy mucho en el mundillo de la Rice para aceptar todo lo que ahí dentro sucede.

Luego vinieron Lestat el vampiro (Lestat de rock-star, sin palabras), La reina de los condenados (la bella cantante Aaliyah murió tras interpretarla en el cine), y un par de libros más que no me leí: me quedé en trilogía.

Y a los que les he abierto el apetito con todo esto, contarles que también tienen sus libritos individuales otros vampiros con carisma (o eso parece) de Anne Rice, como Antonio Banderas (digo, Armand) o la misteriosa vampira romana Pandora (uno de los personajes que más curiosidad me despertaron).

Y ya está: creo que he dejado claro y que casi todos sabrán, que de esto hay una peli, una de esas extrañas muestras de que de un libro mediocre/malo se puede hacer una maravilla para la gran pantalla.

También de Anne Rice en ULAD: Lestat, el vampiroLa reina de los condenados

jueves, 16 de marzo de 2023

Colaboración: Memnoch el diablo, de Anne Rice

Idioma original: inglés
Título original: Memnoch the Devil
Traducción: Hernán Sabaté Vargas
Año de publicación: 1995
Valoración: Se deja leer


Continúo con mi placer culpable favorito (y no tan secreto): Las Crónicas vampíricas de Anne Rice.

En este volumen Anne Rice y Lestat definitivamente se dejan llevar por sus respectivas imaginación y prepotencia para que todo se acabe yendo de madre sin aparente remisión; si en el anterior libro Lestat debía luchar contra una especie de mago listillo para recuperar su cuerpo inmortal, aquí directamente Satanás en persona (no es otro que el Memnoch del título) viene a PEDIRLE – no exigirle ni muchísimo menos, que estamos hablando del Príncipe Engreído – que sea su lugarteniente. Ojo ahí, que venga Amancio Ortega a suplicarte que heredes Inditex es pecata minuta al lado de eso. Pero no acaba ahí la cosa, Dios en persona (Dios Personificado, creo que lo llaman en el libro) también viene a decirle algo así como que no sea mala gente, no le haga una jugada. Nuestro vampiro favorito se lo tiene que pensar, porque claro, él también sus asuntos personales que tratar y no vaya a ser que todo esto le quite tiempo para sus cosas.

Concretamente, se ha enamorado de una (otra más) joven mística y telerreligiosa que además es la hija de un narcotraficante que se ha cargado para saciar su sed. El narcotraficante, por su parte, se le aparece en forma fantasmal para pedirle (a su asesino, lo olvidemos, tremendo golpe de lógica) que proteja a su hija. Además, este es un experto en arte y teología, lo que le añade si cabe más interés al asunto. No se puede negar que original todo esto es un rato. ¿Y que más podemos contar? Yo la verdad con ese resumen que acabo de exponer ya tendría clarísimo si lanzarme a por el libro o no, no se puede tratar más con menos. Está siendo una de las experiencias literarias más lisérgicas de mi vida (y he dado bastante cuenta de la generación beanik y los 60) y no lo voy a negar, sigo gozando enormemente, pero no puedo recomendarlo a nadie que busque una buena novela de terror, gótica, o lo que sea. Es simplemente literatura para pasar el rato y no tiene otra ambición. Si es eso lo que busca, adelante, yo mismo estoy recorriendo ese camino mientras lo intercalo con otras lecturas. Eso sí, debo reconocer una vez más la enorme imaginación que tenía Anne Rice para sacarse todo eso de la manga y presentarlo en un solo libro. 

A juzgar por el nombre del próximo volumen, Armand el vampiro, parece que volveremos a la senda original de la saga, más constreñida a los puros fenómenos vampíricos de toda la vida para alejarnos de la teología. Y es que siendo este el quinto volumen de una saga de veinte libros y que a estas alturas ya venga el diablo a pedirte favores, quizá signifique que has apuntado demasiado alto y tengas que cambiar el rumbo si quieres seguir con los mismos personajes. Eso o convertirlo en Dios, pero a Lestat eso ya se le queda corto.

Ya les contaré qué tal.

PD: Sé que insisto demasiado en la egolatría y prepotencia de Lestat, pero déjenme defenderme comentando un breve diálogo del libro: en él, David Talbot compara a Lestat con Kant y Descartes; ¿qué responde nuestro humilde vampiro? Que él es único e inigualable. El que no se consuela es porque no quiere. 

Firmado: EPS


Otras obras de Anne Rice en ULAD: Lestat, el vampiroEntrevista con el vampiroLa reina de los condenados

martes, 5 de marzo de 2024

Anne Rice: Violín


Idioma original:
inglés
Título original: Violin
Traducción: Camila Batlles
Año de publicación: 1997
Valoración: Intensito / Pretencioso

Qué fuerte con la Rice, cómo se pone de trascendental cuando se siente con ganas. Y qué pretenciosa, que es lo peor. Si hubiera tenido la capacidad...

Violín trata sobre una mujer, Triana -no se le da bien a nuestra autora elegir nombres-, de metro y medio de altura y tronco deforme (lo dice solo una vez, no tiene relevancia en la trama), a la que se le muere su marido millonario. El segundo, por cierto: está claro que el físico nunca le ha resultado un problema para encontrar pareja, lo cual es maravilloso. Lo que no es creíble es que con esa personalidad encontrase a alguien que quisiese estar con ella, pero bueno. Estamos hablando de un personaje creado por Anne Rice.

A lo que íbamos: entonces, la buena de Triana, como fantasea con la muerte (¿porqué no se suicida, sino para de repetir que no hay belleza más sublime?) se queda con el cadáver de su marido un par de días en la casa, más o menos hasta que empieza a oler ya fuertecillo. Vienen sus vecinos, viene su familia, y Triana, una vez convertida en protagonista, foco de atención y con buen casito recibido, decide pasar de todos y centrarse en un extraño violinista que toca solo para ella (¿egocéntrica? ¡no, no!) desde el exterior de su casa.

El violinista resulta ser un fantasma – esto viene en la sinopsis del libro, no quiero hacer destripes -, antiguo alumno de Beethoven. No me queda claro porqué razón acude a Triana, a no ser que el verdadero motivo es que todo gire a su alrededor. En resumen, que, al estilo del fantasma de las navidades pasadas, la lleva a dar una vuelta por su pasado, para mostrarle su vida y su muerte. Beethoven aparece para rendirse a Triana, también, puesto que ella lo vale (aunque nunca lleguemos a saber porqué). Otro hecho importante sucederá hacia el final de la novela, donde la vida vuelve a darle a Triana (aparte, claro, de la familia, la fortuna y el protagonismo que ya tiene) otro maravilloso don, a cambio de absolutamente nada. Porque sí.

Un factor muy importante en esta novela es la música: nuestra querida Triana la vive de una forma que hace que, cuando escucha a Mozart y Beethoven (la autora no conoce a más compositores), no pueda evitar rodar por el suelo y tirarse a las paredes, embargada de la emoción -por fortuna vive sola-; el que se aburre es porque quiere. Lamentablemente, los conocimientos musicales de la autora se ciñen al segundo movimiento de la novena sinfonía de Beethoven; es incapaz de citar otra obra en todo el libro. Por cierto, queda un poquito ridículo, amen de pretencioso, intentar ir de entendida musical cuando no tiene ni claros los conceptos de armonía, figura rítmica, altura, etc: se le ve la presunción y la falta de conocimiento a leguas.

Un poco (mucho) de racismo en su versión más condescendiente con sus lacayos, lo que le da un nauseabundo sabor característico, clasismo (he leído entre 20 y 25 libros de Rice y TODOS sus protagonistas, así como secundarios, son inmensamente ricos, pero ricos de decir: “solo se movía en limusina”) y mucha profundidad trascendental (vacua) resumen esta novela. Bueno, pretendida profundidad que más bien es un charco de mala colonia derramado por el suelo de unos grandes almacenes, pero se me entiende la idea.

Añadamos que todos los personajes, tanto en Viena como en Río de Janeiro, hablan en perfecto inglés, y ya tenemos el bingo de la egolatría.

¿Porqué he leído yo esto, entonces? La razón de esta lectura, y otras, es que hay momentos de la vida en el que, por las razones que sean, como lectores, no podemos dedicarnos a libros “más difíciles”, me refiero a mamotretos colosales, profundos, o que requieran especial concentración en su lectura, así que debemos limitarnos a leer obras más “ligeras”, más superficiales. Afortunadamente, encontré muchos buenos y grandes libros, particularmente en los géneros de ciencia ficción y novela negra; no puedo decir lo mismo de Anne Rice. No puedo recomendar este libro a absolutamente nadie.

Otras obras perpetradas por Anne Rice aquí.

sábado, 25 de marzo de 2023

Colaboración: El ladrón de cuerpos, de Anne Rice

Idioma original: inglés

Título original: The tale of the body thief

Traducción: Hernán Sabaté Vargas

Año de publicación: 1992

Valoración: Se deja leer



Llegamos a la cuarta entrega de nuestros vampiros favoritos, las famosas Crónicas vampíricas de Anne Rice: En esta ocasión nos alejamos de los tortuosos mundos victorianos de la Europa decimonónica y acompañamos a Lestat y a su nuevo, inseparable, mortal y (cómo no x6 (1)), también enamorado, amigo David Talbot en la recuperación de su poderosamente cuerpo inmortal, hazaña que se desarrollará gran parte en un crucero de lujo; un cambio de aires nunca viene mal, y se ve que la autora ya estaba harta de hacer corretear a sus personajes por oscuros callejones siniestros en la oscuridad de la noche. Vampiros sí, pero disfrutones también. Lo entiendo perfectamente.

Y es que nuestro insufrible protagonista sufre un engaño de lo más inocente que nos lleva a preguntarnos si es este realmente el mayor punto de suspensión de credibilidad en toda la historia de la saga: ¿han oído eso de Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita? Pues se ve que Lestat no.

La situación es esta: nuestro protagonista (pre)siente que algo o alguien lo está persiguiendo, y, como suele pasar en estos casos tan vampíricos y sobrenaturales, una cosa lleva a la otra y bueno, acaban intercambiándose de cuerpo; la experiencia de volver a tener un cuerpo mortal, con dolores, enfermedades y demás - perra vida – a nuestro amigo no le acaba de venir bien y trata de recuperar su cuerpo original, pero, oh sorpresa (¡no!), no todo va a ser tan fácil como parece. Necesitará toda su astucia y la ayuda de su nuevo amigo (los antiguos pasan olímpicamente de él) para volver a ser el de siempre.

Entre medias una monja católica que se enamora de él (cómo no x7), le pide que le quite su virginidad y que acaba sufriendo estigmas en la selva amazónica (de verdad, todo esto es en serio), una chica a la que viola y le deja cargo de conciencia (esto sí y los asesinatos no, qué curioso) y un sinfín de aventuras más del tipo al que nos tiene acostumbrados la buena de Anne Rice.

Hasta aquí los destripes sobre el argumento; este libro representa una clara vuelta de tuerca al mundo sobrenatural y a la apertura de nuevos estilos de la saga, dejando de lado el terror gótico y la profundidad psicológica de los personajes que la caracterizaba, llegando a rozar en algunos casos el thriller y el cine de acción y suspense (rasgos que se acentuarán en futuros libros). Es por esto por lo que considero que este ejemplar es de peor calidad que el resto de libros leídos hasta ahora: se empiezan a agotar los tortuosos procesos mentales de nuestros personajes y se hace patente la necesidad de otros nuevos que tomen el relevo y nos ofrezcan otra perspectiva.

Y un apunte: tras un amago de final (como esta reseña) se produce una interacción entre Lestat y su supuesto nuevo mejor amigo David Talbot que, si llegan a leerla ustedes, ya me contarán qué tal; si la autora quería construir un personaje insufrible, EGOISTA, y con el que resulte imposible empatizar desde luego lo ha conseguido. Es más, lo ha convertido en el protagonista de una saga de veinte libros. Impresionante.

En fin, seguiremos leyendo Crónicas vampíricas, los placeres culpables hay que disfrutarlos hasta el final y quedan aún muchos volúmenes por delante.

(1) Véase reseña anterior

Firmado: EPS

Otras obras de Anne Rice en ULADMemnoch el diabloEntrevista con el vampiroLa reina de los condenadosLestat el vampiro

domingo, 11 de diciembre de 2022

Colaboración: Lestat, el vampiro, de Anne Rice

Idioma original: Inglés
Título original: Lestat the vampire
Traducción: Hernán Sabaté
Año de publicación: 1985
Valoración: Se deja leer

Continuamos con la segunda parte de las Crónicas vampíricas iniciadas con Entrevista con el Vampiro. (13 volúmenes hasta el momento, y eso sin contar las novelas Nuevas historias de vampiros y las de Las brujas de Mayfair).

En esta ocasión Anne Rice nos sorprende sustituyendo el anterior protagonista, Louis de Pointe du Lac, por Lestat de Lioncourt, su “creador”, el vampiro que convirtió a aquel en el ser atormentado que nos muestran en la primera novela; pero ojo, aquí viene lo tramposo del asunto y el sapo que hay que hay que querer tragar antes de indignarse y abandonar la lectura: ¡el Lestat que aparece en esta novela (y siguientes) no tiene absolutamente nada que ver con el de la primera!

¿Y cómo resuelve esto la autora? Bajo el subterfugio de que el Lestat que aparece en la entrevista no es el real, sino el reflejo deformado por el punto de vista de Louis; elegante solución o no, decídanlo ustedes. Mi opinión es que como primera explicación no me parece mala, al fin y al cabo un pecado de demasiadas novelas es presentarnos a los personajes siempre desde el punto de vista del narrador omnipotente, sin dejarnos saber cómo se ven realmente entre sí, pero la verdad es que en esta ocasión el cambio de personalidad, motivaciones, fines, ambiciones... es demasiado radical. No resulta creíble que después de tantos años de estrecha convivencia y aventuras haya tantas diferencias entre la versión de uno y otro libro, y no solo en la construcción psicológica del personaje, sino incluso en su pasado: ¿en sesenta años de relación y convivencia no han hablado de cómo se convirtió Lestat en vampiro, o a qué se dedicaba antes de eso?

Mientras que en la primera parte de la saga Lestat aparece como un persona más bien primitivo y visceral, en esta novela se descubre como un sujeto altamente sensitivo y sufridor, al nivel de que el Louis que conocimos en el primer libro, a su lado, podría pasar como un psicópata. ¿Y esto es bueno o malo? Bien, quizá uno de los principales fallos de la novela es lo altamente pretenciosa que puede llegar a ser en todo lo que toca la intensa vida interior de los protagonistas; pero no me quiero engañar, precisamente estas reflexiones internas es de lo que más me ha gustado de la novela, de la forma de escribir de Anne Rice y es lo que me ha llevado a acabar de leer el libro y continuar con el resto de la saga.

Construyendo así este nuevo-viejo personaje, la figura de Lestat arrebata a Louis el arquetipo de espíritu sensible, tan relacionado en los últimos tiempos con el mundo vampírico, para convertirse en el protagonista absoluto (el título no da lugar a errores, valorable honestidad ahí).

Por cierto, no se nos deja de recordar en la novela lo arrebatadoramente bellos que son los dos, y las tensiones sexuales entre ellos que nunca acaban de solucionarse. Y es que una vida inmortal, o al menos de varios siglos de existencia, da para mucho; llamar a la relación que mantienen como como de amor – odio sería quedarse muy corto.

Lo cierto es que el cambio que se le da a Lestat es muy conveniente: si queremos convertirlo en el protagonista de una novela de esta magnitud, y en el de las siguientes, cuyas respectivas longitudes no se quedan atrás, debemos construir un personaje más profundo y detallado. Sin embargo, Anne Rice cae (a propósito o no) en el fallo del “elegido”: es a él a quién le pasa todo, el que es especial, el que está llamado a destacar y a ser siempre el número uno entre todos los demás. Esto acaba siendo un tanto cargante, pero es un peso que hay que pagar en este tipo de novela más juvenil, en la que se nos empuja abiertamente a enamorarnos del perfecto protagonista.

En cuanto al argumento, sin dar pistas sobre él ni querer destripar la trama, se nos cuenta en esta novela toda la vida de doscientos años de Lestat, desde su primera infancia hasta sus aventuras adolescentes y cómo finalmente se convierte – lo convierten – en vampiro.

La aparición de nuevos personajes y aumento de protagonismo de otros (pienso en Nicolás, Marius, Armand, o en Gabrielle, una vampira mucho más creíble a mi parecer) ayuda a cimentar el mundo en el que viven y nos da pistas sobre el origen del Don Divino, así como de sus propios mitos y religiones.

Pero eso sí: Es IMPRESCINDIBLE que, como lectores, colaboremos con una gran dosis de suspensión voluntaria de la incredulidad: Lestat, estrella mundial de rock, no levanta sospechas sobre su propia naturaleza de vampiro.

Por supuesto, tampoco nadie sospecha nada, a pesar de esa manía de aparecer solo de noche y no poder recibir directamente la luz del sol, pero ¿vamos a dejar que esos detalles nos estropeen una buena lectura?

Al final del libro irrumpe un nuevo personaje que, sin decir muchos datos, servirá de excusa para continuar la saga y ahondar aún más en las virtudes y defectos de esta serie de libro; a mí me ha enganchado, pienso hacerme con ella y leerla.

No quería dejar pasar esta reseña sin comentar uno de los, a mi juicio, grandes elefantes en la habitación: ¿qué pasa con todas esas víctimas sacrificadas en pos de la eterna sangre de los vampiros? No me refiero a que nadie las investigue, que no parezca sospechoso un reguero tal de crímenes y cadáveres desangrados o que alguien pueda llegar a sorprender a los vampiros por pura curiosidad mientras matan a alguien , eso lo incluyo dentro de la suspensión de la incredulidad anteriormente mencionada, sino que me refiero a dónde está ahí la profundidad psicológica de Lestat y Louis; son sensibles y empáticos, pero no dudan en matar día tras día, humano tras humano, para saciar sus impulsos, acumulando así cientos (¿miles? ¡miles!) de muertos a sus espaldas Un tanto hipócrita esta forma de ser y actuar, y un gran hilo suelto en la construcción del relato, en mi opinión.

En resumidas cuentas, es una novela que creo que encaja perfectamente dentro de la categoría de Se deja leer; larga (700 hojas en mi edición, por las 380 de la primera), pero muy fácil de digerir, claramente intentando aprovechar el tirón mediática de la primera y que dio a su autora y a sus ya legendarias Crónicas vampíricas fama universal. La recomendaría para todo aquel que pretende pasar un rato entretenido leyendo, sin esperar una obra maestra pero divirtiéndose durante la lectura, que al fin y al cabo de eso también se trata.

Por cierto, mencionar que de este libro, junto con su secuela, también se ha rodado una película en 2002, y no sin su dato luctuoso: La reina de los condenados, de Michael Rymer, con Stuart Townsend y Aaliyah en los papeles principales de Lestat y Akasha, siendo el último trabajo de esta jovencísima actriz y cantante al haber fallecido el año anterior en un accidente de avión a la edad de 21 años.

Firmado: EPS

También de Anne Rice en ULAD: Entrevista con el vampiroLa reina de los condenados

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Anne Rice: Armand el vampiro

Idioma original: inglés
Título original: The vampire Armand
Traducción: Carles Llorach
Año de publicación: 1998
Valoración: Se deja leer

Cierto es que existen los placeres culpables; también es cierto que hay facetas  de nuestra personalidad que nos cuesta entender, e incluso se llega a un punto donde nos podríamos desligar completamente de ellos, no sentirlos como propios. Creo que ni siquiera en estos terrenos fangosos encuentro una explicación a mi comportamiento, a explicarme a mí mismo porqué seguir leyendo las Crónicas vampíricas: pero la rueda sigue girando. Eppur si muove.

Lo primero que debo decir es que se agradece que no aparezca Lestat en esta novela; o mejor dicho, sí que aparece, pero en un estado catatónico e incapaz de recibir estímulos externos, durmiendo en el suelo de una capilla. Bueno. Continuemos.

Y digo que se agradece porque, si algo hace bien Rice en literatura, es crear personajes. Es consciente de ello y no desaprovecha la oportunidad de dar protagonismo a sus actores secundarios – y, porqué no decirlo, hacer caja con nuevos libros -: Armand es uno de los más interesantes y misteriosos (o lo será hasta la lectura de esta novela) y en este volumen se nos narrará su extensísima biografía de 500 años, narrada a través de la pluma de David Talbot, quien anteriormente ya tuvo su ocasión de protagonizar una novela de las Crónicas. Por cierto, ¿Armand no había muerto? No, mejor no, hagamos como que nunca ha pasado.

Bien, vale, debo hacer aquí un inciso: si en anteriores entregas ya lo bordeaba de forma más o menos disimulada, jugando siempre con la evidente pero a la vez prohibida sexualidad vampírica, esta es claramente una novela erótica. Rice es pródiga en la descripción de las incursiones sexuales de sus personajes, y, como sucede en la totalidad de las Crónicas, absolutamente todos ellos son bisexuales, lo que amplía considereblamente el mapa de posibles relaciones.

Como digo, la autora no escatima en detalles en lo que a intimidad se refiere, y los celos serán parte fundamental de la novela y detonante de prácticamente toda la acción que se desarrolla en ella. Relaciones tóxicas a go-gó.

Profundizaremos en la personalidad maldita y retorcida de Armand, se nos explicará su origen y su pasado, su tormentosa relación con Marius, cómo llego a ser el líder de la secta satanista de París y cómo cayó rendido a los pies de Lestat. 

Es reseñable que, siendo Armand (entonces Amadeo) adolescente, es cuando fue esclavizado, transformado en vampiro y sometido a todas las ¿torturas? sexuales por partes de Marius a una edad quizá demasiado tierna como para sentirme cómodo leyéndolo. Este rasgo, la excesiva juventud, será un rasgo característico a partir de ahora en la obra de Anne Rice. Y tremendamente desagradable.

Por lo demás, no hay mucho más que rascar. Una biografía novelada de un personaje inventado; una biografía, como he dicho antes, de 500 años, lo que no es poco.

En fin, qué quieren que les diga, tengo afán de completitud y seguiré sumergido en está ciénaga vampírica que tantos buenos ratos nos ofrece. Ya les contaré.


Otras obras de Anne Rice en ULAD: Memnoch el diablo, Entrevista con el vampiro, La reina de los condenados, Lestat el vampiro, El ladrón de cuerpos

jueves, 19 de enero de 2023

Colaboración: La reina de los condenados, de Anne Rice

Idioma original:
Inglés
Título original: The queen of the damned
Traducción: Carles Llorach
Año de publicación: 1988
Valoración: Se deja leer

En esta tercera entrega de las Crónicas vampíricas nos encontramos con otro libro igual de largo que el anterior Lestat el vampiro (aunque dividido en dos en volúmenes en mi edición de Planeta Agostini) pero mucho más ambicioso en su planteamiento: Anne Rice se desmelena y nos ofrece una visión de un mundo vampírico con nuevos personajes más poderosos -en todos los sentidos- que en las entregas anteriores de su obra.

Si en los dos anteriores libros la autora ya nos colaba el truco de “esto es la interpretación/visión de Louis/Lestat de los hechos acaecidos/conocimientos adquiridos hasta ahora y no la realidad” aquí tendremos que seguir aguantando mecha, pero a estas alturas ya deberíamos estar curados de espantos; lo que nos cuentan como cierto en un lado posteriormente se descubre como falso o incompleto, y no por misterios o ideas y venidas del argumento, sino por pura conveniencia de la autora para poder seguir desarrollando a su antojo y libre albedrío a sus personajes y a su mundo.

En esta novela, aunque Lestat siga siendo el gran protagonista insufrible, caprichoso (cada vez más) y “elegido por el destino por antonomasia” que nos habían relevado en el libro anterior, el peso de la trama recae cada vez más en el resto del elenco: Louis y Claudia desaparecen casi por completo del escenario, pero a cambio personajes presentados anteriormente (Marius, Akasha) se encargan de llevar las riendas de la obra, así como nuevos y poderosos vampiros “antiguos” que nos desvelarán el origen del llamado Don Divino. Por otro lado, acompañando a todos estos nuevos individuos y a sus aventuras viajaremos por todo el mundo (e incluso épocas) para conocer mucho más del mundo vampírico, actualidad y pasado, sin constreñirnos tanto al enclave parisino en el que se desarrollaba el anterior volumen.

Respecto al argumento, como siempre sin tratar de destripar nada, la llamada Reina de los condenados del título vuelve a la vida gracias a Lestat (cómo no) y se enamora perdidamente de él (cómo no x2), dándole nuevos poderes que le harán todavía más poderoso (cómo no x3) a la vez que intenta establecer un nuevo orden mundial en el que ellos dos ocuparán la cúspide de la pirámide (cómo no x4).

Bien, creo que suficiente Lestat por hoy; no nos engañemos, sigue siendo el protagonista indiscutible, y las miles de víctimas sacrificadas para su provecho y el de sus compañeros sigue siendo una verdad incómoda que hay que tragar, aunque la autora insista en representar a algunos de ellos como buena gente, incluso admirables (¡e incluso los hay que no necesitan ya beber, pero lo hacen por capricho! ¿para qué meterse en ese berenjenal, me pregunto yo? ¿no sería más cómodo dejar esa falta de necesidad como una realidad y poder empatizar más con los protagonistas?). Pero yo tampoco les quiero engañar a ustedes, lo cierto es que la volubilidad y la ambigüedad moral de seres tan poderosos es quizá lo que más me atrae de esta saga y lo que me parece de mayor valor literario en el conjunto de las novelas; es lo que me atrae a seguir consumiendo novelas de esta saga, que espero poder reseñar en el futuro y traer a este blog; no obstante, creo que el calificativo de Se deja leer es el más apropiado. Sigue habiendo que comulgar con demasiadas ruedas de molino y hay fallos evidentes en el argumentario y en el desarrollo
de la historia y personajes, pero ofrece un buen rato de lectura entretenida y sin pretensiones.

Sin más, solo mencionar que de esta novela, conjuntamente con la anterior, se rodó una película de la que hablo en su respectiva reseña (la de la novela, no la de la película) y que, según su entrada en wikipedia, se fumó tranquilamente tres cuartas partes -o más- del libro. Ni la he visto ni me atrevo a recomendarla, solo les digo que se queden con el libro, lo disfrutarán más y les irá mejor.

Firmado: EPS


Otras obras de Anne Rice en ULAD: Entrevista con el vampiro, Lestat, el vampiro

viernes, 31 de mayo de 2013

Anna Starobinets: Una edad difícil

Idioma original: ruso
Título original: Переходный возраст
Fecha de publicación: 2005
(en España, en 2012, con traducción de Raquel Marqués García)
Valoración: Se deja leer

No suelo leer literatura de terror, ésa es la verdad, aunque hace bastantes años tuve mi época Poe y Lovecraft, y también me dio por los vampiros de Anne Rice. Pero gracias al cine, conozco muy bien el particular universo de horrores y obsesiones de Stephen King.

¿Que por qué digo esto? Porque la materia oscura con la que la autora que hoy reseño, la joven rusa Anna Starobinets (1978), escribe sus historias, ha sido comparada con la de King, entre otros. Y después de leer Una edad difícil, libro de cuentos con el que Starobinets recibió más comentarios positivos que negativos, puedo afirmar que, sin duda, el padre de Carrie ha influido claramente en la escritora.

El libro está compuesto por una novela corta que da título al compendio y siete relatos más. Y curiosamente, es la pieza más larga la que menos me ha gustado, si por gustar entendemos disfrutar de una obra durante su lectura y reconocer, una vez leída, que hemos degustado algo bien cocinado.

Lo que me ha sucedido con Una edad difícil es que a las pocas páginas me he imaginado cómo iba a acabar la cosa, y ello, unido a que el tema de la historia me daba bastante asco (un chaval empieza a comportarse de forma rara, a guardar comida putrefacta en su almohada  y a ser recorrido por insectos durante sus horas de sueño, lo que despierta el recelo de su hermana gemela y su asustadiza madre), ha hecho que leyera su última frase con esta sensación: "Qué asco. Y ni siquiera me ha inquietado o dado miedo, ¿tantas páginas para una fábula macabra y repugnante?".

Sin embargo, los relatos siguientes sí que me han gustado, especialmente "Las reglas", en el que un niño de esos que no pisan grietas y tienen que abrir no sé cuántas veces las puertas para poder estar tranquilos, siente que si no cumple estas normas dictadas por seres invisibles algo muy malo puede ocurrir, y "La agencia", que trata sobre una empresa dedicada a matar gente provocando accidentes y su nuevo y peculiar empleado...

También encontramos en estas páginas una historia con seres artificiales que me ha recordado mucho a un episodio de la segunda temporada de la virtuosa serie inglesa Black Mirror; un hombre que se despierta formando parte de una familia que no reconoce; un tipo al que se le para el corazón y sigue vivito y coleando, o cierta sopa pasada que parece encerrar algún tipo de vida...

En fin, un poco de Poe y Lovecraft, una pizca de Kafka quizás, pero sobre todo y ante todo, el King más viscoso. Eso sí, no he visto por ninguna parte a Dostoievski, con el que Starobinets ha sido vagamente comparada.

También de Anna Starobinets en ULAD: La glándula de Ícaro. El libro de las metamorfosis

martes, 2 de junio de 2009

"El libro de mi vida": Noches Blancas de Fiódor M. Dostoievski

Idioma original: ruso
Título original: Белые ночи
Fecha de publicación: 1848
Valoración: Muy recomendable

La respuesta a la pregunta de cuál es el libro de mi vida lleva aparejada, inevitablemente, cierta dosis de inexactitud ya que sucede que mi vida aún está en curso. Pero como anticiparme a mis futuros deleites literarios me es imposible, responderé dando el título de la obra que, por ahora, merece dicha distinción: Noches Blancas. Escrita por el padre de todos los atormentados, Fiódor M. Dostoievski, esta novela corta o relato largo, según los gustos, cayó en mis manos en la biblioteca del colegio, cuando contaba con tan sólo doce años. ¿Dostoievski para estudiantes de primaria? Todo un misterio.

La leí en apenas dos tardes en la butaca color musgo de la casa de mis abuelos, y sin quererlo, gracias a Noches Blancas di el salto final hacia la literatura “seria”, dejando definitivamente atrás los libros de “Elige tu propia aventura” y los vampiros de Anne Rice.

El argumento de la novela, ubicada en San Petersburgo, es bien simple: un joven solitario e introvertido narra cómo conoce de forma accidental a una muchacha durante una “noche blanca”, fenómeno que se da en la ciudad rusa durante la época del solsticio de verano y a causa del cual la oscuridad nunca es completa. Tras el primer encuentro, la pareja de desconocidos se citará durante las cuatro noches siguientes, noches en las que la chica, de nombre Nastenka, relatará su triste historia, y en las que harán acto de presencia, de forma sutil y envolvente, las grandes pasiones que mueven al ser humano: el amor, la ilusión, la esperanza, el desamor, el desengaño.

Debería dar más detalles sobre la trama (y muy especialmente, de su final) para explicar mejor por qué este libro me dejó con una hasta entonces desconocida y agridulce sensación, pero prefiero que sea el lector el que descubra esas Noches Blancas que lograron que un niño de doce años comulgara con el alma torturada de un hombre de veintiséis, y que una butaca verde se transformara en un San Petersburgo índigo y dorado. ¿Magia? Sí, supongo: la magia de Dostoievski, la magia de la literatura

Otras obras de Fiódor Dostoievski en ULAD: El idiotaCrimen y castigoEl jugadorEl eterno maridoLos hermanos KaramazovMemorias del subsuelo, La sumisa, El doble

martes, 16 de enero de 2024

Albert Boissière: El hombre sin cara


Idioma original
: francés
Título original: L'homme sans figure
Traducción: José Francés
Año de publicación: circa 1910
Valoración: Divertido

La Casualidad. Así, con mayúsculas. Según la RAE, combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar. Bien, de acuerdo, las casualidades existen, y si algo existe, se puede (se debe) escribir sobre ello, ya sea como tema principal o como recurso. Pero díganme, díganme, a ver qué les parece esta Casualidad (viene un pequeño destripe de las primeras dos o tres páginas de la novela, pero al ocurrir tan temprano espero que se me sepa perdonar): un hombre se ve acusado de un falso crimen y ese mismo día por la tarde, sin buscarlo ni beberlo, recibe la proposición de vivir una vida de millonario bajo otra identidad a cambio de casarse con una hermosa joven. La Casualidad. Qué bien le vino a nuestro protagonista esta en particular. Y qué bien viene para la trama todas las posteriores, prácticamente una por capítulo.

Me parece correcto e incluso interesante, según la ocasión y el modo, el utilizar la casualidad como detonante para desarrollar un argumento; a lo que me niego es a aceptar como recurso legílitimo el uso sistémico de casualidades como elemento sistémico a lo largo de la trama, puesto que lo único que consigue es convertir una historia en un mal folletín, o más actualmente, en un culebrón. Me recuerda esa sensación que aborrezco de las series televisivas, donde el mundo se reduce a seis o siete personas y todo les sucede a ellas y entre ellas...

Si disculpamos esta técnica narrativa, la verdad es que por el resto está bastante bien; lo malo es que hay mucho que disculpar. Es uno de esos libros donde se debe entrenar la capacidad de suspensión de la credibilidad: yo estoy muy bien entrenado gracias a los libros de Anne Rice, si a usted le gustan por ejemplo las películas de superhéroes probablemente también lo estará.

Personalmente, me encantan estas novelas tan típicas de finales del s. XIX, comienzos del s. XX, cuando se empieza a desarrollar el género de novela negra y todavía no se desliga  completamente de los géneros de suspense y terror. Me viene a la mente la colección de nóvela gótica de la editorial Valdemar, con tan buenos ejemplos que viene a ilustrar lo que trato de explicar.

En cuanto a la estructura, la novela está dividida en dos partes de igual longitud, una en América y otra en Europa, el rey de los locos y el rey de los cuerdos. Hay una cierta belleza en esta simetría, y muestras de talento desperdigadas por el resto del libro, en ningún momento cae en excesos lovecraftianos ni se recrea en lo morboso, a pesar de las oportunidades para ello: a juzgar por esta obra, Boissière fue un buen escritor que conocía el oficio.

Salpimentada la novela (al menos mi traducción de Ediciones Rueda) con un uso extraño de la coma, laísmos (“quiero regalarla algo”, chirrido sobre cristal Nº36 en d minor) y alguna que otra falta de ortografía, el conjunto total lo califico como entretenido, sin más. Ni quiere ni pretende dejar huella, pero es una buena opción para leer entre obras más pesadas o de más difícil digestión. Y seguramente mejores.

domingo, 15 de agosto de 2010

John Ajvide Lindqvist: Déjame entrar

Idioma original: sueco
Título original: Låt den rätte komma in
Año de publicación: 2004
Valoración: está bien

Si hiciéramos un ranking con todas las novelas de vampiros que se han escrito, en el extremo inferior tendríamos sin duda las novelas de la saga Crepúsculo; y cerca del extremo superior, un poco más abajo que clásicos como Drácula o Carmilla, o brillantes revisiones contemporáneas como El misterio de Salem's Lot de Stephen King, estaría esta curiosa novela sueca, Déjame entrar. (No he leído ninguna novela de Anne Rice, así que no puedo decir dónde la situaría en mi escala...).

Lo bueno de Déjame entrar es que mantiene los códigos de las novelas de vampiros de toda la vida (sangre, más sangre, mucha más sangre, fotofobia, contagio por mordedura, eterna juventud...) pero los trata además con seriedad y con cierta complejidad psicológica (las distancias con Meyer en este aspecto son abismales). Sobre todo, la relación entre la pequeña vampira sin edad y el acomplejado niño Oskar está tratada con bastante sensibilidad y realismo (todo el realismo que se puede exigir a una relación entre un niño y una vampira, claro). Además, la trama sobrenatural se proyecta sobre un fondo social corrupto y degenerado -bullying, drogas, delincuencia juvenil y hasta pedofilia- muy alejado de la imagen idílica que tenemos de Suecia por estos lares.

Por cierto que esta novela va a batir probablemente un record, cuando el año que viene se estrene su segunda adaptación cinematográfica (la primera, sueca; la segunda, americana) solo seis años después de su publicación. Yo vi la versión sueca, y me gustó bastante, sobre todo por su fotografía y su estética, aunque elimina prácticamente todas las implicaciones sexuales de la novela, y es mucho más lenta que el libro. Miedo da lo que vayan a hacer en la nueva versión, que se espera para este otoño (señores de Hollywood, ¿de verdad hace falta un remake de una película estrenada hace dos años?).

También de Lindqvist en ULAD: Descansa en paz

domingo, 23 de mayo de 2021

Mariana Enriquez: Alguien camina sobre tu tumba. Mis viajes a cementerios

Idioma original: Español
Año de publicación: 2014 (2021, por fin, en España)
Valoración: Muy recomendable para fans. Para el resto... ah, ¿aún queda alguien que no sea fan de Mariana?

25 textos (24 + epílogo) conforman esta edición ampliada de los viajes por cementerios de la gran Mariana Enriquez, 25 textos que inciden y completan el imaginario que compone la obra de la bonaerense y que, por tanto, resultarán de sumo interés para los ya iniciados en la materia. Aunque no solo para ellos!

Publicado originalmente en Argentina por la editorial Galerna y ampliado para la ocasión por Anagrama, "Alguien camina sobre tu tumba" es un recorrido mitómano - a medio camino entre la historia personal y la Historia, entre la realidad y la leyenda -  plagado de referencias ligadas a la cultura popular, ya sean estas históricas (la primera Guerra Carlista, la colonización de la Patagonia, Perón, etc), musicales (Joy Division, ACDC, Elvis, Manic Strreet Preachers...), cinematográficas (Nicholas Cage, El Golem, Medianoche en el jardín del bien y del mal...) o literarias (Aitken, Boris Vian, Cortázar, Vallejo, Anne Rice, Carpentier...), artísticas, etc. 

Para ello, nos situamos en diferentes cementerios de todo tipo ubicados en Europa y América. No necesariamente han de ser los más famosos o visitados (de esos también hay, obviamente, y sirven de muestra Highgate, Montparnasse o la Recoleta), sino que también encontramos cementerios minúsculos, humildes o semiabandonados que sirven, quizá aún en mayor medida, para hablarnos de nuestra relación con la muerte a lo largo de los tiempos y las culturas, de nuestros mitos, miedos, terrores y fantasías más profundos. En este sentido, cabe destacar la definición que Enriquez hace de los cementerios como libro resumen de todos los tiempos del tiempo.

Todo lo anterior hace de "Alguien camina sobre tu tumba" un libro híbrido que se sitúa, según el lugar y el momento, entre relato intimista, la crónica de viajes, el reportaje, la guía turística o el texto antropológico / sociológico, aunque siempre desde una perspectiva "pop". Lo anterior es debido al entrelazamiento de apuntes autobiográficos, datos históricos, hermosas descripciones de arte funerario, toques de humor negro (no podría ser de otra forma) y leyendas o anécdotas de lo más truculentas y variopintas. Eso sí, sin caer en el morbo por el morbo o en lo tremendista y gratuito, lo que hace de estas crónicas un artefacto literario sumamente entretenido e interesante.

Puestos a destacar algunos de los textos, me quedo con la visita al bellísimo y extraño cementerio de Punta Arenas (Chile), que sirve de base a un repaso de la histórica patagónica y su genocida colonización, con la crónica del surrealista y caótico viaje a la necrópolis de Colón (La Habana) y al concierto que dieron en la ciudad los Manic Street Preachers, con el más tenebroso (y a la vez humorístico) relato de la visita al cementerio de Montparnasse o con el más personal relato situado en el cementerio de la Reja (Moreno, Argentina).

Son solo cuatro (alguno había que escoger), pero de verdad que en "Alguien camina sobre tu tumba" hay mucho y bueno donde elegir. ¡No tengáis miedo!

Otros libros de Mariana Enriquez en ULAD: Bajar es lo peorEste es el marNuestra parte de nocheLa hermana menorLos peligros de fumar en la cama y Las cosas que perdimos en el fuego, Cómo desaparecer completamente

martes, 27 de octubre de 2020

Marc Behm: La doncella de hielo

 Idioma original: inglés

Título original: The Ice Maiden

Año de publicación: 1983

Traducción: Jorge de Lorbar

Valoración: recomendable y divertida

He de reconocer que en los últimos tiempos me he aficionado sobremanera a la divertida serie de FX para HBO Lo que hacemos en las sombras (sí, ya sabéis, la que trata sobre unos vampiros que viven en Staten Island, basada en una peli del mismo título), quizás incluso hasta un punto que alguien podría considerar como... ejem,  obsesivo (ni confirmo ni desmiento que vaya por casa hablando como Nandor el Implacable). El caso es que esta serie televisiva y el largometraje que la originó, me han recordado a una novela, no menos divertida, que leí hace tiempo, y que me he decidido a releer y reseñar para ilustración y solaz de los seguidores de Un Libro Al Día. 

Se trata, como se puede apreciar, de La doncella de hielo, del peculiar escritor y guionista americano (pero que acabó residiendo en Francia) Marc Behm. trata también sobre las aventuras, o desventuras, más bien, de unos vampiros contemporáneos (es decir, contemporáneos de 1983, que es cuando se publicó la novela.. .Imaginad, pues, a los personajes vestidos como una mezcla de Fame o Tootsie y Miami Vice): la bella Cora Dana y el atractivo Tony Logan que viven -o no viven- con bastantes estrecheces económicas en Nueva York. Porque no sólo de sangre vive -o no vive- el vampiro y el dinero les es necesario, como a cualquier mortal, incluso en aquella ciudad que se supone estaba viviendo su momento más bajo en aquellos años; Cora trabaja de croupier en un casino clandestino de la Mafia y no le llega para pagar el alquiler de su apartamento, mientras que Tony se dedica a tocar el piano en un bar y duerme en un garaje abandonado. Al final se plantean lo que haría cualquiera que tuviese dificultades económicas, poderes sobrenaturales y ningún sentido de la ética o la moralidad: dar un buen palo. En este caso, robar el casino ilegal donde trabaja Cora. Pero, ay, una cosa es contar con esos poderes sobrenaturales -convertirse en murciélago, verbi gratia- y otra saber utilizarlos; la pareja de vampiros se ve obligada entonces a recurrir al antiguo compañero de Tony -de hecho, fue quien le convirtió en chupasangre-, un viejo monstruo que proviene de la Inglaterra medieval llamado Brand y que en ese momento malvive -o no- en las alcantarillas de la Gran Manzana, cual gusano enroscado junto a su corazón.

En fin, no voy a desvelar aquí las muchas peripecias y trapisondas que sufren estas simpáticas criaturas de la noche para llevar a cabo su plan, por si alguien (como así espero) se decide a leer la novela. En todo caso, adelanto que, entre otras circunstancias divertidas -incluso despiporrantes-, hay momentos de desinhibida lubricidad, pues es bien sabido que los vampiros están más salidos que el pico de una plancha y para fornicar lo mismo le da carne que pescado, mortales o inmortales... Sólo comentaré que, según sospecho por la fecha de publicación de este libro, se trata en cierta medida de una parodia, o cuando menos de un reflejo irónico, de otra novela más famosa publicada unos años antes, Entrevista con el vampiro, de Anne Rice, libro que, hasta donde yo sé, supuso un cambio importante en este género o subgénero vampírico, además de dar lugar a una exitosa serie de novelas, una película no menos célebre y toda una pléyade de epígonos literarios, cinemátográficos y televisivos de mayor o menor interés, que reflejaban -o no reflejaban, claro- las vicisitudes cotidianas de los "no muertos", más allá del castillo de Drácula o el barco de Nosferatu. También, por lo que sé, la novela está en la línea de otras de Behm, que parece tenía cierta debilidad por las protagonistas bellas, jóvenes y despiadadas.

Como demérito, no obstante, cabe señalar que algunas expresiones sarcásticas sobre personajes de otras etnias diferentes de la anglosajona o de tendencias sexuales poco normativas quizá fueran muy chistosas hace cuarenta años, pero hoy en día nos chirrían un poco, o mucho... Cierto es que encajan más o menos en el tono jocoso de toda la novela y además, cabe suponer cierta responsabilidad a la traducción, un tanto "pedantresca" (es decir, entre pedante y pedestre), pero en fin, es lo que hay y no se puede ni se debe ocultar... Espero que quien lea la novela se quede sobre todo con la diversión, ironía y originalidad que transmite. Y si no es así, siempre le queda Lo que hacemos en las sombras, qué narices...


Otros títulos de Marc Behm reseñados en Un Libro Al Día: La mirada del observador

domingo, 23 de septiembre de 2018

Neil Gaiman: American Gods

Idioma original: inglés
Título original: American Gods
Año de publicación: 2001; edición (ampliada) del X aniversario: 2011
Traducción: Mónica Faerna 
Valoración: muy recomendable 


Los dioses perecen si los mortales no les adoramos: ésta es la premisa que atraviesa toda esta novela de Neil Gaiman. Es más, los dioses no existirían si los humanos no los hubiésemos creado y sólo existen en la medida que creemos en ellos, como cualquier otra criatura de ficción (incluso, añado, los dioses del monoteísmo, si es que no son el mismo, que han tenido tanto éxito en los últimos siglos. Que vayan tomando nota...).

Los dioses, pues, viven y mueren entre nosotros. pero, al parecer, lo tienen un poco más difícil en los Estados Unidos de América, un país singularmente refractario a los dioses antiguos, que deben sobrevivir allí como timadores, taxistas, funerarios o prostitutas... Este es el mundo extraño y clandestino en el que se ve introducido Sombra (¿a qué se debe la traducción de Shadow, pregunto yo? ¿Y ya puestos, a qué se debe la no traducción del título de la novela?), un tipo que acaba de salir de la cárcel, cuando empieza a trabajar para el señor Wednesday -en este caso, la no traducción por "Miércoles" sí que tiene explicación-, un enigmático individuo que conoce en el vuelo de vuelta a casa. Y se ve metido de lleno también en los prolegómenos de una guerra secreta, casi al estilo mafioso, entre los viejos dioses y los nuevos.

Una guerra que transcurre entre moteles cutres, gasolineras y restaurantes de carretera, en esos lugares sagrados -o antisagrados- que son los insólitas atracciones de todo tipo que abundan por toda la "América profunda", puesto que, de hecho, casi toda la novela transcurre en el Medio Oeste o el Sur rural de EEUU, lejos de las grandes ciudades. Porque American Gods es en gran medida -aunque no sólo-, una road-novel, con Wednesday y Sombra a modo de Quijote y Sancho contemporáneos -es más, al igual que en la novela de Cervantes, encontramos varios desvíos de la ruta principal, historias dentro de la historia, en ésta de Gaiman-; es también, según confiesa él en el prólogo, la novela que escribió el autor de Coraline, para ser capaz de adaptarse, comprender y asumir Estados Unidos, país al que acababa de mudarse y que necesitaba hacer suyo, de alguna manera. Y es cierto que esto, en gran medida (o en toda la medida) es American Gods: la trasposición o trasplante del "universo Gaiman" a los Estados Unidos de América. Más aún cuanto que en esta novela tiene también un protagonismo fundamental tanto lo ultraterreno  como el reverso onírico de la realidad; hasta donde yo lo conozco, la huella de The Sandman se deja ver aquí de forma evidente.

No es ésta, naturalmente, ni la única ni la primera obra de ficción en la que, bajo la capa de unauna aparente realidad (casi cabría hablar de "realismo sucio") se esconde un mundo fantástico, sobrenatural; a día de hoy, estamos hartos de novelas, cómics o películas que nos revelan la existencia secreta, entre nosotros, de redes o sociedades extraterrestres, de vampiros, licántropos o lo que sea... pero cuando se publicó American Gods, este recurso no era tan frecuente: estaban, sí, las novelas de Anne Rice, los cómics de la editorial Vertigo (justamente), los Men in Black... pero aún así, la idea de transferir los mitos de las religiones paganas, ya fueran nórdicas, celtas o eslavas- a la Norteamérica contemporánea no podía sino generar una gran repercusión.

Por supuesto, no es una novela perfecta -sí, creo yo, en lo estilístico-: funciona mejor, en mi opinión, cuando se mueve en una atmósfera más oscura, incluso críptica, y peor en los momento más coloristas, casi carnavalescos, que los hay... Lo mismo se puede decir de algún que otro toque algo edulcorado. Y en cuanto al protagonista, Sombra, cierto es que resulta imposible no simpatizar con él desde un principio hasta el final, pero también que es un personaje que, desde ese primer momento hasta el término de la historia (si es que termina), no parece cambiar ni evolucionar apenas, pese a las extraordinarias experiencias -imposible que sean más extraordinarias, además- que le suceden.

Ahora bien, que esta aventura narrativa no haya alcanzado una supuesta "perfección" no es óbice, ni mucho menos, para recomendarla; es más, casi siempre rs en la imperfección donde reside el mayor interés de las cosas e incluso el máximo deleite. Que se lo digan, si no, a los viejos dioses, que de perfectos, precisamente tenían bien poco... Y ahí está la gracia.


Nota para interesados (si es que los hay): perdón por soltar el rollo de cómo es que me decidí a leer este libro, etc..., pero quiero aclarar que no tiene nada que ver con la serie de televisión, a la que corresponde esta sugerente imagen (y que no he visto) y sí con mi interés en leerlo antes de Mitos nórdicos, del mismo autor... Coming soon in Un Libro Al Día ; )


sábado, 7 de junio de 2014

Marc Behm: La mirada del observador

Título original: The eye of the beholder
Idioma original: inglés
Traductora: Beatriz Pottecher
Año de publicación: 1980
Valoración: Imprescindible

Comenzaré diciendo que tenía unas ganas tremendas de leer esta novela, por varios motivos: el primero es que me había encantado otra de Marc Behm, La doncella de hielo, una divertida historia de vampiros hedonistas y libidinosos que deciden "darle el palo" a unos gángsters para poder seguir pegándose la buena vida... es decir, muerte (nada que ver con las sagas de Stephanie Meyer o incluso Anne Rice, que conste). En segundo lugar, todas las críticas y opiniones que he leído sobre La mirada del espectador son positivas: en algún lugar se la clasifica como una de las cinco mejores novelas negras de la historia o, incluso como la mejor de todas (puede que tal prestigio tenga que ver con que en 1983 Le Monde la considerase como la mejor historia policíaca de los diez años anteriores). Por si fuera poco, hasta su reedición en 2008 fue un título difícil de encontrar en España, al parecer, lo que la convirtió en una especie de Grial del género negro. Sinceramente, ya me daba un poco de miedo leer este libro: expectativas tan altas son fáciles de decepcionar.

¿Y de qué va la cosa? Se trata, en un principio, de un argumento de la novela negra más clásica (y tópica): un detective, conocido únicamente como El Ojo (de private eye, supongo), es contratado para investigar a la novia del hijo de una familia de posibles. El detective (como mandan los cánones, un tipo solitario, de vuelta de todo, y con la única familia de una foto escolar de grupo, en la que no sabe qué niña es su hija, perdida hace ya mucho tiempo) descubre que la hermosa chica es en realidad una asesina despiadada que se dedica a finiquitar, no sin desvalijar antes, a sus conquistas amorosas, previa boda y todo, en algunos casos. El Ojo, en vez de denunciarla, lo que hace es seguirla por todo el territorio estadounidense, vigilándola a tiempo completo e incluso encubriendo los crímenes de esta "viuda negra".  Y... hasta aquí puedo contar (más o menos, lo que se explica en la contraportada).

Como se ve, es una historia en absoluto convencional, a pesar de que utiliza muchos de los lugares comunes de la novela negra: el detective, la mujer fatal, las persecuciones, tiroteos, el ambiente de los moteles, bares, carreteras solitarias... No obstante, y a pesar de los numerosos asesinatos que van sucediendo, el tono general de la narración es cualquier cosa menos desagradable o sanguinario (bueno, un poco, sí). Los protagonistas, al fin y al cabo, son presentados como llenos de una humanidad conmovedora: la asesina no es solo la mantis religiosa o psicópata vampiresa que aparenta; el Ojo no es en absoluto el voyeur pervertido que cabría pensar. Y el efecto que provoca la narración, en realidad es más parecido al de una ensoñación, de una fábula que transcurriese en un ambiente onírico. Para entendernos: a pesar de que ha habido al menos un par de adaptaciones de la novela al cine (una película francesa y otra americana), creo que el director ideal para ello habría sido, sin duda, Alfred Hitchcock (el Hitchcock de Ventana indiscreta, claro... pero, sobre todo, el de Vértigo). La novela, además,  está recorrida de principio a fin de un erotismo frío (muy "hitchconiano"), que también contribuye no poco a convocar ese tono onírico, a medio camino entre la pesadilla y la duermevela.

Pero La mirada del espectador es mucho más: es una road-story escrita con agilidad y eficacia callejera, soez cuando es necesario, pero también con una elegancia y hasta exquisitez apreciables. Y un sentido del humor zumbón, característico, por lo que se ve, de Behm. Es una novela sobre la paternidad y sus escurridizas obligaciones y certezas. Una novela sobre la desesperanza, sobre el asesino transcurrir del tiempo y sobre cómo el mundo nos pasa por encima si no somos capaces nosotros de pasar por encima de él. Es, por supuesto, una historia de amor. O más de una.

Lo que no sé es si está entre las cinco mejores novelas del género negro, o entre las cien, etc.... Ni siquiera estoy seguro de que sea una novela recomendable, al menos para cierto tipo de lectores. Pero sí sé que es una novela extraordinaria. ¿Imprescindible? No: lo siguiente.


     

lunes, 14 de octubre de 2024

Zoom: El vampiro de John William Polidori

Idioma original: inglés 

Título original: The Vampyre

Año de publicación: 1819

Traducción: en esta edición no consta

Valoración: imprescindible para fans del género. Para los demás, está bien

Les presento, damas y caballeros al primer y genuino vampiro, el que ha dado lugar a todos los que en la literatura, el cine o incluso los dibujos animados  han sido, el original e inimitable vampiro imaginado por John William Polidori, médico de Lord Byron, aquella legendaria noche del 18 de junio de 1816, "el año sin verano", en la Villa Diodati, a orillas del lago Leman, y que también vio nacer a otra mítica criatura de manos de Mary Wallstonecraft Godwin (aún por entonces), el llamado monstruo de Frank... ¿Cómo? ¿Que no? ¿¡Cómo que no!?

Pues no. O no del todo así, al menos. Para empezar, el de Polidori no es el primer vampiro que aparece en la literatura, aunque sí el arquetipo vampírico que más éxito ha tenido: el vampiro seductor, fascinante, de modales e incluso títulos aristocráticos, subyugador de mujeres y dominador de hombres... ¿A alguien le suena esta descripción?

En segundo lugar, no está tan claro que este relato surgiera aquella famosa noche, cuando Lord Byron propuso a sus compañeros la escritura de sendos cuentos de terror,-al parecer, tras la estimulante lectura del libro Fantasmagoriana, de gran éxito por entonces-; por lo visto, Polidori escribió o al menos pergeñó otro cuento y fue con posterioridad a esa noche cuando compuso El vampiro, a partir de una idea lanzada... por el propio Byron. Porque esa es otra: a pesar de que la primera edición se publicó con la autoría del poeta romántico por excelencia -¿artimaña de los editores para vender más ejemplares, quizá?- no hay duda de la autoría por parte de su médico personal -por breve tiempo-, Polidori. Pero asi la idea original pudo deberse a Lord Byron o no, lo que sí está claro es que él fue la inspiración `para el vampiro de la historia, un noble que causaba sensación en los salones y demás reuniones sociales, especialmente entre las damas, a las que seducía, "utilizaba" (esto suena un poco antiguo, ya lo sé) y luego dejaba tiradas como a un kleenex... más o menos, de lo que se acusaba a Byron en su época (aunque no llegara a beber la sangre de sus "víctimas", que se sepa). Más aún: incluso el nombre del vampiro, Lord Ruthven es una alusión directa a Byron, pues es el nombre que éste recibía en Glenarvon, un roman à clef escrita por Caroline Lamb, amante despechada de éste y parecida ese mismo año. Siguiendo su ejemplo, parece que lo que Polidori escribió fue, ante todo, una venganza contra su eventual patrón, con quien no se llevaba demasiado bien.

Ahora bien, ¿a quién le importa todo esto? Si el infeliz Polidori se ha llevado la gloria por haber creado a todo un arquetipo clásico no ya del género de terror, sino de toda la literatura y lo hizo como una invectiva contra su antiguo jefe, eclipsando, si no la fama de su nombre, sí la de su obra, bien está, después de las burlas y desdenes que hubo de soportar de Byron y sus amigos pijos. Y con esop, además, ya es bastante, porque la novelita en sí -relato largo, más bien- tampoco es que dé para mucho: en ella, el tal Lord Ruthven, después de fascinar a la sociedad londinense, se embarca en un viaje por la exótica Europa continental junto con un joven más bien pánfilo llamado Aubrey -exactamente igual que hicieron Byron y Polidori, casualmente- ; pánfilo y todo, Aubrey acaba descubriendo, aunque sea tarde, que su compañero de viaje no es sino un infame vampiro.... y no os cuento más porque, pese a que, como ya digo, la novela es breve, aún hay algún que otro plot-twist interesante.

El estilo, como cabe suponer en una obra literaria de hace doscientos años, por gótica que sea, resulta hoy en día un tanto relamido y no menos enfático, pero se deja leer con facilidad y aun gusto por un lector actual estándar (yo mismo, por ejemplo). En cualquier caso, el libro se lee en un ratillo...Así que no sé a qué estáis esperando para echarle un ojo: recordad que antes que Bram Stoker, antes que Anne Rice y antes, claro, que Stephen King, estuvo John William Polidori, quizá no el primero, pero desde luego no el último de los creadores de vampiros.

¡Ah, y esta edición cuenta con un prólogo de Mariana Enriquez, que no me negaréis que es un plus!



Como la cubierta de la edición que he leído es bastante sosa, reproduzco aquí también la de la primera vez que se publicó la novela, en la que los cucos editores atribuyeron la autoría a Lord Byron. En honor a la verdad, éste de inmediato negó haberla escrito, pero, dadas sus palabras poco amables, cabe sospechar que más porque se daba cuenta del dardo sátirico que lanzaba contra él que por fair-play entre escritores...

martes, 4 de mayo de 2010

Zoom: Miriam, de Truman Capote

Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 1945
Valoración: Muy recomendable

Buenos días, niños y niñas, y bienvenidos al espacio del tío Ian, un lugar donde las batallitas del autor son abundantes y sus ideas, muchas veces, irritantes.

Vuestro querido tío ha escogido en esta ocasión un bonito relato de uno de sus escritores preferidos, Mr Capote. El cuento que hoy nos ocupa fue bautizado con un nombre propio femenino y bíblico: Miriam (no sé por qué, pero nunca puedo resistirme a leer libros y relatos titulados únicamente con un nombre propio femenino; que sean bíblicos me importa cien patadas...).

Pero antes de contaros de qué va Miriam, os relataré una anécdota: hará como ocho primaveras, servidor ejerció el noble arte del jurado en cierto concurso de cuentos donde el ganador de la plata por práctica unanimidad fue una obra titulada con un nombre de mujer que no citaré por respeto al autor (aunque no sé si el tipo se merece tanto respeto...).
En aquel entonces, vuestro ingenuo y confiado tío Ian aún no había leído Miriam, pero cuando poco después lo hizo, descubrió horrorizado que había sido corresponsable a la hora de premiar a un seguidor de las viles artes de Ana Rosa Quintana: es decir, que el segundo premio de aquel año se "inspiró" demasiado en Miriam.
No daré detalles para justificar mi denuncia, me iría por las ramas: creedme, niños y niñas, que se trató de un escandaloso plagio que es posible que sólo yo advirtiera.

Y ahora, tras estos preliminares absurdos e innecesarios, bienvenidos, ta-ta-ta-chán, a ...¡Miriam!:

http://www.editorialbitacora.com/bitacora/miriam/miriam.htm

(gracias, gracias, a editorialbitacora.com)

¿Lo habéis leído, pequeños? ¿Qué os ha parecido? ¿Os ha dado Miriam pena, miedo, asco, rabia?

¿Habéis llegado a la conclusión de que Truman Capote, que escribió este relato con diecinueve añitos y ganó un importante premio con él, quería decir más de lo que realmente dice?

Os daré mi interpretación: Miriam, niña rarita en todos lo sentidos (pelo blanco, ropa pasada de rosca y extraños modales más propios de un frío psicópata que de una infante inocente), es lo mismo que la pequeña vampira Claudia (increíblemente bien interpretada en la pantalla por Kirsten Dunst, tenía que decirlo) del libro Entrevista con el vampiro, de Anne Rice. Es decir, Miriam es una cría de naturaleza diabólica que aprovecha su presunto desamparo para vampirizar, en este caso, a una solterona solitaria y feliz que, además, se llama como ella, signo claro, en mi opinión, de que la monstruosa engendrilla actúa, desde el primer momento, como una tenia deseosa de arrebatar a su víctima hasta el nombre.

¿Y que qué tal está escrito? Pues impecablemente, diría yo. Cómo admiro a Truman Capote, Dios mío, por decir con tan pocas y precisas palabras tanto: por contar historias tan efectivas y redondas como un reloj suizo sin aspavientos verbales ni palabros petulantes. Mi gótico sureño preferido es uno de los mejores contadores de historias que he tenido el placer de leer porque atrapa desde la primera línea pero no se limita a ofrecer un argumento apetitoso: logra que su austeridad literaria despierte en el lector sensaciones vívidas y reales como si estuviera contemplando un pequeño mundo ajeno a través de la mirilla de una vieja puerta encantada.

Bueno, queridos niños y niñas, lamento comunicaros que por hoy termina el tiempo de vuestro querido tío Ian, ese que tanto os quiere y que trata de mostraros lo mejorcito en cada uno de sus encuentros.

Sed felices y no tengáis pesadillas.

Otras obras de Truman Capote en ULAD: Aquí

viernes, 4 de febrero de 2011

Escritores en Twitter

Como en otros ámbitos, también en las "relaciones públicas" internet está contribuyendo a disminuir los intermediarios. El contacto entre escritores y público, hasta hace poco, estaba limitado a firmas de libros, ferias y otros eventos sociales o culturales organizados por editoriales, agentes o instituciones. Ahora, gracias a Twitter o (en menor medida) a facebook, los autores (como los cantantes, los directores de cine, los chefs, los futbolistas) tiene una ocasión única para entrar en contacto directo con su público, recibir sus opiniones, sus comentarios, sus elogios y sus críticas, y responder a ellas, si quieren.

Y sin embargo, da la impresión de que no son muchos los escritores consagrados que se han lanzado a aprovechar esta oportunidad. No desde luego en España, donde el escritor-twittero más destacado y activo es Arturo Pérez-Reverte (fue famosa la polémica provocada por sus tuits sobre la despedida del ministro Moratinos). En cambio, otros escritores que sí han utilizado internet como medio de promoción y contacto, como Espido Freire, Juan José Millás o Lucía Echebarría, se mantienen alejados del mundillo twitter, al menos por ahora.

Pero tampoco en el panorama internacional son mayoría los escritores twitteros: por ahora, hemos conseguido localizar a Margaret Atwood, Paulo Coelho, Anne Rice, Neil Gaiman, Alejandro Jodorowsky, Chuck Palahniuk o Bret Easton Ellis. J. K. Rowling, la autora de Harry Potter, tiene cuenta en twitter, pero desde hace año y medio solo la utiliza para confirmar que realmente se trata de ella, pero que ahora mismo no tiene tiempo de tuitear nada. Aquí hay otra lista más extensa de escritores en twitter, pero yo, sinceramente, no conozco casi a ninguno.

Entonces, ¿a qué se debe esta ausencia de escritores en twitter? Porque en otras áreas (humoristas, cantantes, actores) tengo la impresión de que está bastante más extendido. ¿Es que el mundo de las letras es especialmente refractario a las innovaciones tecnológicas? ¿Influye la edad de la mayoría de los escritores consagrados, ya talluditos? ¿Son los agentes quienes les desaconsejan este tipo de contacto directo? ¿Tienen los escritores miedo a la pérdida de tiempo que conlleva mantener una cuenta de twitter verdaderamente activa? ¿O es que los escritores se consideran demasiado importantes para mezclarse directamente con su público directamente y sin filtros?

¿Conocéis vosotros algún otro escritor, español o extranjero, que esté en Twitter?

lunes, 15 de noviembre de 2010

Guillermo del Toro y Chuck Hogan: Nocturna


Idioma original: inglés
Título original: The Strain
Fecha de publicación: 2009
Valoración: repugnante


La editorial Suma de Letras está publicando novelas muy apetecibles, cuidando sus ediciones y defendiendo una postura curiosa en el mercado: los libros entretenidos también pueden estar bien escritos. En su extenso catálogo se dan la razón y se la quitan, aunque tampoco es difícil: publican mucho. Pero me gusta Suma de Letras, de verdad.

Nocturna es uno de esos libros que les quita la razón, desgraciadamente. Hay varias razones. Para empezar, hablemos de la "parte de fuera". En la portada destaca el nombre del autor nº1, y junto a él, en letras llamativas, "Por el creador de la oscarizada El laberinto del fauno" (en mi edición). Y luego el nombre del autor nº2. Con esto ya te dejan claras varias cosas:

- Que lo que tiene este libro de especial es que lo ha escrito un tipo famoso.
- Que el autor es, además de famoso, director de cine.
- Que el director de cine, además, hizo una peli con Oscar.
- Y que hay otro tipo, Chuck Hogan, que no tiene un Oscar. Qué mindundi.

Pues empezamos mal: sí, El laberinto del fauno es una película oscarizada. Concretamente, se llevó los Oscar al mejor maquillaje, a la mejor dirección artística y a la mejor fotografía. No: ninguno de esos tres premios fue estrictamente para Guillermo. ¿A qué viene mencionarlo, entonces? Tendría mucho más valor un titular tipo "Por el autor del celebrado chiste "El perro Mistetas", puestos a promocionar sin motivo. Más cachondo todavía es el de la portada que he incluido en la reseña: "Ganadora del Oscar", dice. "El Oscar", así, con el artículo, en plan pomposo. Una película al nivel de El Padrino, por lo menos.

Contraportada: "Una estirpe maldita se propaga por el mundo y tú tienes algo bajo la piel que los vuelve locos". Hostia. Ya me están agobiando. ¿Yo? ¿Bajo la piel? Lo primero que pensé, os lo juró, fue en los Borbones y en algún tipo de fantasía monárquica sobre un impuesto por el Rh. Seguí leyendo: "Trilogía de la Oscuridad". Es decir: el final te va a dejar como la quinta temporada de Lost y te vas a comprar dos libracos más. Vale, entra dentro de lo habitual. Pero todavía no sé de qué va. Más abajo: "Blabla avión aterriza... Blabla virus contagioso... Blabla vampiros han regresado...". Joder, era eso. Pues casi acierto.

En serio: vampiros. ¿Nos hace falta otra saga sobre vampiros? Todavía estamos pagando las consecuencias de Anne Rice y Brad Pitt cuando llega el 31 de octubre. Un melenudo famélico con aspecto de no ducharse/Pattinson es el nuevo sex symbol de la generación de mi prima pequeña gracias a una serie sobre vampiros (fatalmente escrita, por cierto, y fatalmente filmada) en la que estos bichos brillan y miran con deseo y ponen morritos. Tenemos también las orgías de True Blood. Hasta El País ha publicado un reportaje sobre "¿Por qué no pasan de moda?" o algo así. Contradicción: si sale en El País es que ya está pasado de moda.

En serio: vampiros. Otra saga sobre vampiros. Un poco más de rollo científico, un poco de cine policiaco, algún pequeño misterio, pero la misma tontería sanguinolenta de siempre... Mal, muy mal, muy poco original, muy pesao... Dice al final de la contraportada: "(...) una historia llena de acción, alianzas, traiciones y batallas que nos hace reflexionar sobre la condición humana, en la mejor tradición de las películas de su autor". Mierda: les ha faltado poner "oscarizado". Algún becario va a la puta calle. En serio: ¿reflexionar sobre la condición humana? ¿Alianzas? ¿Traiciones? Menos mal que en lo que viene siendo reconocer la forma de un libro controlo bastante, que si no pensaría que están hablando del Monopoly.

El libro (dentro de las cubiertas hay un libro) está escrito terriblemente mal, por decirlo brevemente. Hilos sueltos, contradicciones, descripciones absurdas, sintaxis pobre cuando no directamente incomprensible, topicazos, superficialidad... Una joyita, vamos. Eso de que sean DOS autores y que UNO de ellos no sea escritor puede tener que ver. Pero igual me estoy columpiando. Además, su peli tiene Oscar.

¿Me acabé el tocho de 550 páginas? Sí, lo hice. Y no me arrepiento. Cualquier libro que leyera después iba a parecerme la hostia.

A libros poco serios, reseñas poco serias.