viernes, 11 de marzo de 2016

Colaboración: El Idiota, de Fiódor Dostoyevski

Idioma original: Ruso
Título original: Идиот, Idiot
Año de publicación: en serie, entre 1868 y 1869
Valoración: Imprescindible

Imaginaos un bólido de extrema pureza colisionar de lleno ante las puertas del mismísimo infierno y ahí tendréis El Idiota. ¡Qué cosas no sucederán!

Dostoyevski junta en su protagonista todo lo que es noble en este mundo y cual muñequito anaranjado de Google Maps, le arroja sin dilaciones al vacío haciéndolo estrellarse en el San Petersburgo de mediados de siglo XIX, donde la perfidia, el vicio y los matrimonios de interés son pasto de todos los días.

La historia amanece cuando nuestro querido príncipe Myshki , último en su linaje, sin un kópec en el bolsillo y con un hatillo cargado al hombro, retorna a la Madre Rusia tras cuatro años de tratamiento a su idiocia en las montañas suizas. Su enfermedad de idiota, no obstante, remite parcialmente a lo que hoy en día calificaríamos de cuadro epiléptico de severidad media. La acepción moral del epíteto que titula la obra es sin duda lo que la convierte en imperecedera y en un clásico de la literatura universal.

¿Es un alma pura un idiota por antonomasia? ¿Es el destino irremediable de un Jesucristo que camina por la Tierra y fraterniza con la sociedad de su época, terminar clavado en la cruz?

El autor le dedica casi un tercio de este ladrillo literario (lectores de playa abstenerse, los rusos son raza misteriosa y escriben para ser efectivamente leídos) a las primeras veinticuatro horas de contacto de Myshkin con la humanidad. Luego, hecho el mundo, Fiodor se arremanga. Y es que Dostoyevski no es solamente el dueño del escalpelo más brillante en el arte de la disección del alma humana. Es además un carnicero.

Sin apremio por meros triángulos amorosos el autor erige colosales heptágonos desbordantes de locura, tragedia y pasión. Uno tras otro sus personajes son llevados al cadalso y encaramados al potro de la tortura emocional para luego después, palmaditas en la espalda mediante, apearlos a sus buenas suertes en el dichoso caso de supervivencia.

Los más avezados “intelectualoides literalitos” siguen insistiendo en discutir si el opus magnum de Dostoyevski es Crimen y castigo o Los hermanos Karamazov, pero yo coloco a El Idiota cuando menos a la par de estos dos gigantes. El sayo genial y hecho a medida de la omnipresencia psicológica permite que la historia fluya sin perder intensidad en ningún momento. Revolviéndose en la tormenta se intuye la pregunta fatal: ¿Somos dignos de Dios?

Firmado: Renzo Sclavo

9 comentarios:

Javi Sánchez dijo...

Contundente, como escritor de tal calibre merece. He leído Crimen y Castigo y Los hermanos..., amén de El jugador, y me queda pendiente, cómo no, esta que propones.
Pero déjame decir, sin intención de molestar, que El jugador, una obra sin duda menor en su bibliografía, me fascinó, me arroyó, me encantó y puede que sea un genial inicio para adentrarte en el Tito Dosto :) .

Javi Sánchez dijo...

*como UN escritor.

Kim Jong Nam dijo...

Buena reseña de una de las "vacas sagradas" de la literatura.
La verdad es que el XIX ruso, entre Dostoyevski, Tolstoi, Gogol, Turguenev, Pushkin, Chejov... Auténtico "siglo de oro".
De todos ellos, igual Dostoyevski no era el que mejor escribía (creo que Tolstoi le supera), pero su capacidad de penetración en el alma humana creo que es brutal.

Saludos

Yesidrock dijo...

Sobre la última pregunta que según tú surge al final (aunque no veo a qué viene semejante majadería), yo al cambiaría por otra más sensata: ¿Es Dios digno de nosotros?

Anónimo dijo...

Yesidrock, la única majadería que hay en toda esta reseña es tu comentario. Un cordial saludo.

jose luis dijo...

Me gusta la literatura Rusa. Noches Blancas de Fiodor es descarnada y real. Muy gris y turbia.

Anónimo dijo...

Ay... Reseña para gustarse y pavonearse un poco poniendo palabras guays, pero no ha entendido de qué va el libro. Donde están las ideas? Y más importante, los personajes son marcados arquetipos que nos plantean preguntas cruciales, que creo que es el fondo de esta novela. D. tiene novelas que divagan mucho más acerca de la existencia de Diós que esta, no es el tema crucial en el Idiota.

Yesidrock dijo...

Exactamente, no sé de dónde saca este sujeto que la cuestión teológica es en esta novela relevante.

Martin dijo...

Recrear la vida del hijo de Dios según la Iglesia cristiana no es suficientemente teológico como tema?