viernes, 4 de marzo de 2016

Colaboración: Atrapados en el hielo, de Caroline Alexander

Idioma original: Inglés
Titulo original: The Endurance: Shackleton's Legendary Antarctic Expedition
Año publicación: 1998
Valoración: Recomendable

Muchos, entre los que me incluyo, consideran la literatura de viajes un género “menor”. Y probablemente lo sea. Pero, en ocasiones, la vida nos sorprende con historias que ríete tú de la Odisea o del Majabharata, por ejemplo. Y si la narración de esa epopeya  cae en manos de un escritor hábil y lo completas con fragmentos de los diarios originales y fotografías tomadas por los protagonistas de la misma, pues queda un libro la mar de entretenido.

En este caso, la aventura que se nos cuenta es la de la “Expedición Imperial Transatlántica”, la última de las grandes expediciones antárticas, comandada por Sir Ernest Shackleton. Después de la terrible y trágica expedición comandada por el capitán Scott para la conquista del Polo Sur, los británicos, con el orgullo herido, se embarcaron en la primera travesía de la Antártida.

¡Ojo, que estamos hablando de 1914!

¡Atravesar la Antártida! ¡Nadie lo ha hecho! ¡Parece una idea genial! ¿O no?

Pues no. No llegaron ni a pisar tierra firme. El barco (de madera) quedó atrapado en el hielo, a la deriva. ¡Durante un año y medio! Hasta que el hielo partió el casco del barco y lo hundió definitivamente.

A partir de ahí, campamentos en el hielo, travesías en pequeños barcos a vela a través del océano austral, otra travesía a pie por la isla de San Pedro, en las Georgias del Sur. No cuento cómo acaba, pero... ¿cómo se te queda el cuerpo, Ulises?

El libro, acompañado de fragmentos de los diarios de los tripulantes del Endurance y de fotografías tomadas por Frank Hurley (fotógrafo de la expedición), nos cuenta este pedazo de aventura con un estilo ameno, directo y sencillo. Vemos las esperanzas y decepciones de los hombres a lo largo de los meses, su organización, su determinación, el liderazgo de Shackleton y sufrimos, padecemos y nos emocionamos con ellos.

Vaya, que no será alta literatura. Pero es un pasatiempo muy agradable para ir leyendo, por ejemplo, de camino al trabajo, en el metro. Algo así.

Supongo que muchos de los que lean esta reseña habrán visto alguno de los documentales que hay sobre la expedición. Yo recuerdo particularmente uno que hicieron en Al filo de lo imposible, y que me dejó verdaderamente impresionado. Desde luego, si alguien tiene tiempo y ganas, que lo busque y lo vea. Merece la pena.

Por cierto, hay una edición en tapa dura, bien grande, y otra en bolsillo. Para mí, como dice el refrán, “ande o no ande, caballo grande”. Las fotografías lo merecen. Aunque una edición de “superlujo” con DVD incluido...


Firmado: Kim Jong Nam

7 comentarios:

Carlos Andia dijo...

Me encantan los libros de viajes, sobre todo cuando vienen de la mano de un buen narrador y cuentan esos viajes imposibles por tierras o mares inhóspitos, esos relatos de pioneros de siglos atrás, sin medios materiales pero sobrados de coraje y espíritu irreductible.

¡Buena reseña!

P.D: ¿Y la tapa del libro?

Kim Jong Nam dijo...

Hola Carlos

Muchas gracias por el comentario. La verdad es que estas historias tienen algo que engancha. Y la historia de esta expedición es bestial, como la de Scott. Aprovecho, de paso, para recomendar otro libro de viajes polares: "El peor viaje del mundo" de A. Cherry-Garrard.
Lo de la portada ha sido un pedazo de despiste

Un abrazo

Juan G. B. dijo...

Con permiso, arreglado lo de la portada.
Muy buena reseña, Kim, como de costumbre ; )

jrsabater dijo...

Acerca de la misma expedición, antes de "Atrapados en el hielo" había leído "La prisión blanca" de Alfred Lansing, editorial Mondadori, para describir al lider de la expedición he aqui unas palabras de uno de sus hombres: "Para la dirección científica, dadme a Scott; para un viaje rápido y eficaz, a Admunsen; pero cuando estéis en una situación desesparada, cuando parezca que no existe una salida, arrodillaos y rezad para que venga Shackleton". Estas lineas están escritas en la solapa, despues ya fue un no parar hasta el final, escrito en tercera persona relata la expedición desde el instante en que se da la orden de abandonar el barco, te presenta y describe a cada uno de los miembros de la tripulación, las dificultades con las que se encuentran y como las van resolviendo, los problemas de convivencia y la gestión de los escasos recursos de que disponían todo ello encaminado a un sólo fin, sobrevivir. He visto que no estaba en el blog y me ha parecido oportuno comentarlo.

Kim Jong Nam dijo...

Juan: Con ese peloteo te vas a ganar un puesto de asesor cultural del gobierno norcoreano (si logro convencer a mi brother). Serías el Cao de Benós en asuntos literarios jajajajaja.

Juan G. B. dijo...

Gracias, pero me conformo con una embajada en algún paraíso tropical. Con una buena provisión de fondos, claro... ;)

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, es un libro recomendable. Ya que se ha mencionado al capitán Scott, Ranulph Fiennes escribió un libro bastante bien documentado, titulado El capitán Scott. Me encantan estas historias de héroes que se enfrentan a las adversidades.