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jueves, 16 de julio de 2026

Cristina Fernández Cubas: Lo que no se ve

Idioma original: Español  
Año de publicación: 2025
Valoración: Está bien
  
Lo que no se ve agrupa seis relatos de Cristina Fernández Cubas, escritora española que suele bordear el género fantástico y es conocida por sus ficciones sutilmente inquietantes. 

Aunque, a mi juicio, ninguna de las piezas de esta colección está a la altura de las obras maestras de la autora, todas son cuanto menos solventes, e incluso algunas ostentan una chispa. Las hermana su querencia por lo desasosegante, y, exceptuando a "¿De qué se habla en las fiestas?" y "La hermana china", la insinuación de que algo sobrenatural puede estar sucediendo.

Analicemos uno a uno los relatos de Lo que no se ve:

En "Tú Joan, yo Bette", dos hermanas ya ancianas juegan a representar su película favorita de juventud, atrayendo en el proceso a una presencia ominosa. Historia que tiene una escena espeluznante y un desenlace perturbador. A mi juicio, de lo mejor del conjunto.

En "¿De qué se habla en las fiestas?", una chica descubre su propia crueldad al analizar su relación con su compañera del instituto. Historia funcional, aunque demasiado simple.

En "Momonio", una mujer que evoca sus años universitarios recuerda cómo su grupo de amigos se desmanteló cuando intentaron invocar al Otro durante una borrachera. Quizá la historia que más me ha decepcionado del volumen, aunque admito que es porque pensaba que iba en una dirección y al final se acaba decantando por otra igual de válida pero que se antoja menos cruda y más formulaica.

En "La hermana china", dos hermanas con nombres de plantas ejercen la una sobre la otra un efecto harto curioso. Historia funcional, aunque demasiado simple.

En "Il Buco", un hombre maduro que ha viajado a una ciudad italiana para acompañar a su joven pareja accede a la zona en obras de una catedral, donde recibirá un mandato con consecuencias imprevistas. Historia que tiene una imaginería sugerente y unas implicaciones interesantes para el protagonista. A mi juicio, de lo mejor del conjunto.

En "Candela Viva", una mujer descubre, tras estar a punto de ser atropellada, que en su barrio hay un establecimiento muy singular. Efectivo, sobre todo en la creación de su atmósfera, aunque demasiado simple y lineal para mi gusto.

Resumiendo: los seis relatos de Lo que no se ve están bien. Sin embargo, palidecen al enfrentarlos a otros de Fernández Cubas, y sólo dos de ellos me parecen verdaderamente destacables.


También de Cristina Fernández Cubas en ULAD: Aquí

viernes, 19 de junio de 2026

Luis Guallar: Cara de Muerto

Idioma original: Español
Año de publicación: 2014
Recomendable: Está bien

La editorial Tyrannosaurus Books tenía una colección harto curiosa. Se llamaba Monsters Unleashed y pretendía trasladar al papel la experiencia de estar viendo una película "grindhouse" a través de novelas "pulp" donde aparecieran monstruos de la literatura de terror clásica recontextualizados en ambientes y desarrollos propios del cine "explotation".

Y vaya si Cara de Muerto logra esto con creces, al llevar a la criatura creada por el doctor Frankenstein al Texas del lejano Oeste, enfrentarlo a marshalls y criminales, hacerle llevar sombrero y enseñarle a manejar armas de fuego.

Así pues, Cara de Muerto es una novela que da lo que promete: mezcla de "western" y terror, múltiples referencias a los amantes del segundo género, abundantes dosis de acción trepidante, sangre caudalosa y humor desacomplejado, personajes simples pero carismáticos y una prosa sencilla pero efectiva. Si uno acude a ella con las expectativas  adecuadas, la disfrutará sobremanera.

Ciertamente, el conjunto podría pulirse un pelín. La prosa, aunque ya digo que sobradamente efectiva, es mejorable en determinados pasajes, pues acusa de algunas repeticiones intrusivas y abusa del adjetivo «castigado». En cuanto al argumento, si bien funciona a la perfección a la hora de entregar escenas sangrientas e hilarantes y lograr que cojamos cariño al elenco protagónico, presenta una revelación que, al menos a mi juicio, era demasiado previsible.

Sea como fuere, Cara de Muerto es una novela simpática, extravagante y desacomplejada que cumple con lo que promete. Poco más, pienso yo, podemos pedir los fans del género de terror a sus iteraciones lúdicas sin otra pretensión que entretener.

sábado, 30 de mayo de 2026

Carlos Portela y Keko: Contrition

Idioma: español

Año de publicación: 2023

Valoración: recomendable

Tela marinera con esta novela gráfica que nos proponen el guionista Carlos Portela y el dibujante Keko, pues es de esas obras que resultan incómodas las mires por donde las mires y plantean espinosas preguntas de difícil respuesta... para quien quiera hacérselas, claro. Porque este cómic también puede leerse como un thriller policiaco -y periodístico, en este caso- sin más, bastante bien llevado e intrigante por fuer de un par de plot twist que incitan a seguir leyéndolo. Por incómodo que pueda resultar hacerlo.

Me explico y ya veréis cómo me entendéis mejor: la acción se desarrolla en  una pequeña comunidad del condado de Palm Beach, en Florida, que tiene la característica de reunir allí a un alto número de delincuentes sexuales, en buena medida pederastas. Y no, no se trata de Mar-o-Lago, como podría deducirse, sino de otra situado en la parte pobre del condado (que la tiene, aunque parezca insólito), en el municipio de Nahokee. Allí, en un antiguo asentamiento de trabajadores del algodón, un reverendo adventista creó una comunidad para que los ex-convictos de este tipo de delitos pudieran residir cumpliendo la ley de ese estado que les impide vivir a menos de mil pies de un colegio, guardería, parque infantil o patio de recreo de niños. Se creó así Contrition Village, que puede ser visto como un lugar donde encontrar la paz para esos individuos, pero también como una cárcel al aire libre donde deben cumplir una segunda condena, de por vida... (*)

En uno de los bungalows que componen esa pequeña comunidad se produce, en 2008, un incendio que acaba con la vida del ciberpedófilo (por lo visto, sí que existe este término, no me despellejéis) Christian Nowak. Aunque todo parece indicar un accidente, algunas cosas no cuadran -o cuadran demasiado- y la periodista Marcia Harris, del The Palm Beach Sun no cejará hasta descubrir lo que ha pasado realmente... pese a que todo el mundo, desde el director del periódico a su pareja y, por supuesto, la oficina del sheriff,  le piden que lo deje. Tan sólo contará con la ayuda ocasional de la detective Sonia Aldir, de la unidad de seguimiento de delincuentes sexuales de Palm Beach (formando una pareja que recuerda un poco y salvando las distancias, a la del obsesivo dibujante Graysmith y el detective Toschi en la magnífica película Zodiac). 

La historia, por tanto, puede leerse como propia del género negro, con su carga de intriga y turbiedad. A ello contribuye, en gran medida, además del estupendo guión de Portela, las ilustraciones de Keko, con su trazo vigoroso en blanco y negro, matizado de forma muy interesante por el uso de la fototransferencia para los fondos. En la mayoría de los casos los personajes pueden parecer algo estáticos, pues, más que una historia llena de acción, aquí la tensión se sustenta en los diálogos y los silencios; para ello se ajusta a la perfección la estética de Keko. Ya digo que no es un thriller trepidante, sino más bien un noir contenido pero no exento de momentos de violencia, ya sea evidente, física, o latente.

Por otro lado, y como he mencionado al principio, lo más impactante e inquietante de esta novela gráfica son las preguntas que suscita. Aunque también toca temas como el acoso escolar, la marginalidad en EE.UU. o la dificultad de las mujeres para desarrollar una carrera profesional, lo central en esta historia es todo lo relativo a los delincuentes sexuales. ¿Qué hacer con ellos, aparte de perseguirles y castigarles? ¿Deben perder sus derechos las personas que ya han cumplido su condena legal? ¿Y entre esos derechos debe contarse incluso dónde pueden o no vivir? ¿Hasta qué punto merecen el perdón y la reintegración en la sociedad? ¿Son más graves los delitos sexuales que los de otro tipo o es la sensibilidad contemporánea la que nos hace verlo así (en un momento dado, por ejemplo, Marcia plantea que un delincuente de este tipo no puede vivir donde le plazca, pero que un asesino sí podría hacerlo)? ¿Somos hipócritas por querer tener a pedófilos y violadores lo más alejados posible de nuestras comunidades o lo somos por, precisamente, no querer asumir que este tipo de personajes han salido de nuestra propia sociedad... en la que, no lo olvidemos, hay ocultos (o no tan ocultos, en algún caso) más como ellos? En fin, preguntas hay muchas y repuestas, al menos en el libro, sólo alguna. 

Nota casi final: casualmente, coincidió mi lectura de esta novela gráfica con el visionado de la película franco-iraní Un simple accidente, que, si bien, obviamente, trata de otra situación y otro contexto muy diferente, tiene algunas concomitancias con el cómic. No diré cuáles para no hacer ningún espoiler, pero si veis ambas, espero que estéis de acuerdo conmigo.

(*) Y no es un lugar inventado, sino que existe realmente, con el nombre de Miracle Village, en el municipio de Pahokee, que no Nahokee, aunque sí en el condado de Palm Beach... Es decir, que por poco estos ex-convictos no tienen de vecino a Donald Trump... lo que supondría una doble condena y ni siquiera esta gente se merece eso.

También de Keko en Un Libro Al Dia: Yo, asesinoEl perdón y la furia

martes, 12 de mayo de 2026

Hermanos Alquézar: Jardín

Idioma original: Español
Año de publicación: 2020
Valoración: Se deja leer (y a mucha honra)

Hermanos Alquézar es el pseudónimo de un autor dedicado a la ficción en formato breve. Y Jardín es una colección de relatos salidos de su pluma. 

Estos relatos (salvo, a mi juicio, el que se titula "Pesadilla en amarillo") se adscriben al género de terror. Un terror ligero, que juega con las convenciones del género sin tratar de subvertirlas y que a veces ostenta un humor tan simpático como inofensivo.

A grandes rasgos, todos los relatos de Jardín funcionan en tanto que pasatiempo. Incluso los más derivativos y lineales del conjunto, como "La expedición científica", "La maldición", "Pesadilla en amarillo" o "Sola" tienen su gracia, dada su brevedad y falta de pretensiones. Sin embargo, debo admitir que aquellos relatos con mayor potencial, como "El capitán ha desaparecido" o "Disfraz", pueden resultar un tanto frustrantes, ya que la falta de desarrollo de su interesante idea central provoca que su lectura se resienta.

El antes mencionado humor de estos relatos también puede llegar a lastrarlos un poco. Si bien da un acabado bonachón al conjunto que redunda beneficiosamente en su modestia, también resta intensidad a ciertas historias o alarga en demasía determinados pasajes. "Viejas" es un ejemplo de ello, ya que decae por su a todas luces excesivo enfoque cómico.

Sea como fuere, Jardín es una colección amena y entretenida que funcionará como pasatiempo a quien acuda a ella sin grandes expecativas. No obstante, insisto en que puede dar la sensación de que algunos de sus relatos no cuajan del todo o podrían haberse desarrollado en direcciones más interesantes.

Ah,  Jardín está ilustrado por Kirke Din. De las imágenes de Din aprecio su estética, de trazos y entramados deliberadamente toscos, aunque su estilo y composición son algo básicos, y su escasez (apenas hay tres engalanando el volumen) provoca que sepan a poco.


sábado, 21 de febrero de 2026

3x1: Colectivo juan de madre presenta nº1 y nº2 + Entrevista

Quienes me conocen saben que Colectivo juan de madre presenta es una de mis editoriales de cabecera. Cuando la descubrí, allá por el 2001, me fascinó la calidad de su presentación, la unicidad de su catálogo y el amor por la literatura que emanaba.

Desde entonces he seguido con interés la evolución de este proyecto. He lamentado el (desgraciadamente comprensible) paso de las tiradas limitadas y los buenos materiales a la impresión y distribución con Amazon. He abrazado su transición del bizarro con algo de casquería y escatología al splatterpunk más salvaje. También he asistido a sus informales presentaciones, intimado con sus enigmáticos fundadores y publicado una novela bajo su amparo.

Hoy traigo una reseña de sus dos primeras publicaciones: Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogi, de (por supuesto) Takeshi García-Ashirogi, y Arcanos del antiguo estado, de O.L.G.A. Equis. 

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Idioma original: Español
Año de publicación: 2019
Valoración: Delirante

Una reliquia única. Esto es Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogi, el primer libro que una de mis editoriales fetiche, Colectivo juan de madre presenta, publicó. Un libro de tirada limitada, del que yo poseo uno de los pocos ejemplares que llegaron a circular. 

Un objeto precioso. El continente de Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogi es espléndido. Sobre todo destacaría los materiales que componen el libro, y el hecho de que esté profusamente ilustrado. Se nota que pertenece a la época en que la casa, emborrachada de ilusión, ambición y buen hacer, apostaba por todo lo alto, quizá a expensas del beneficio económico razonable, y no imprimía y distribuía su catálogo, como ahora, a través de Amazon.

Las surrealistas ilustraciones. Son un auténtico deleite visual a todo color y engalanan la cubierta, las sobrecubiertas y el interior de Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogi. El artista Riot Über Alles emula en ellas la técnica del collage al recortar y superponer imágenes digitales. También distorsiona y modifica a su antojo el material de base, e imprime unas transparencias y texturas al conjunto, de una manera que el oficio analógico jamás permitiría.

El hilarante prólogo. Escrito por Riot Über Alles, es profundamente metarreferencial, contextualiza (de una forma deliberadamente engañosa) la obra y nos saca varias sonrisas gracias a su empleo del humor y la hipérbole. 

Una antología delirante. Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogi agrupa siete relatos breves, formal y temáticamente variados, que giran en torno a conceptos de lo más extravagantes. Arranca con fuerza gracias al contundente y retorcido "La antigua sinceridad", en el que una actriz y guionista porno compra una máquina del tiempo. "El ataque de los belenes vivientes", que muestra una suerte de parque temático religioso siendo atacado por yihadistas, resulta competente y divertido, aunque no alcanza el nivel de su predecesor. "El hombre utópico" llega a buen puerto pese a tomarse un pelín más en serio e incluso logra conmover con una historia de un hijo que va desapareciendo (literalmente) tras la muerte de su madre. "La dentadura postiza de Alicia Crisálida no poseía colmillos", una bizarrada en la que una licántropa frugívora y activista derroca una empresa, concatena una idea seductoramente alocada tras otra. "Esther, nuestra inmaculada genocida", disfrutona ocurrencia de humor negro que leí por primera vez en la antología Valores Familiares, muestra a una joven jaredí que se somete ante un proceso de gestación subrogada con irónico desenlace. "Los irreconciliables hermanos Spencer" aplica ingredientes reminiscentes al rebuscadamente entrañable Edogawa Rampo a una trama detectivesca (por lo demás algo previsible), en la que un detective persigue a un asesino en serie que arrebata a sus víctimas los órganos que el cuerpo humano tiene repetidos. "De por qué me hice Lutier", una especie de fábula que trenza tres tragedias, cierra el volumen con una nota melancólica.

Un autor imposible. Debemos Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogi a un anciano, hijo de padre hispano y madre japonesa, que vive en Estados Unidos y que asegura haber escrito más de siete mil obras. Si éstas son tan buenas como los relatos compilados en esta antología, o los de ese genial pastiche titulado El sheriff Goodman contra Pinhead y otras espeluznantes aventuras en el lejano oeste, esperemos que se sigan publicando, a ser posible con tanto mimo y dedicación como lo hizo Colectivo juan de madre presenta.



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Idioma original: Español
Año de publicación: 2019
Valoración: Delirante y totalmente inclasificable

Arcanos del antiguo estado es una de esas colecciones de relatos a las que el adjetivo heterogéneo le queda corto. Y es que la gamberrada inclasificable (porque no hay mejor forma de referirse a esta antología) de O.L.G.A. Equis agrupa siete relatos, muy variados en factura, temática e intenciones, cuya prosa, surrealismo (o quizá bizarro) y humor dota de cierta unidad.

Abordémoslos uno a uno. "Nunca sabes ni cuándo ni cómo" es una joya, quintaesencia del bizarro más hilarantemente absurdo, sensualmente escatológico e imprevisiblemente profundo. Digo que este relato es imprevisiblemente profundo porque la historia de amor entre un joven y una fosa común sirve a O.L.G.A. Equis para explorar cuestiones tan elevadas como la paternidad, el madurar, el enamorarse, el matrimonio y las pantanosas relaciones (literalmente) entre cónyuges. Otras virtudes que le encuentro son la pasmosa facilidad con la que concatena ideas, imágenes, personajes, escenarios y dinámicas increíblemente creativas y cómo se apuntala en un mundo apenas esbozado, pero a todas luces presente.

"Un pijama estampado de accidente de tráfico en autopista" demuestra que O.L.G.A. Equis puede sacar jugo de cualquier concepto, por aparentemente pequeño en escala y ambición que sea. Y es que este relato, en el que el narrador abre un regalo, inicia con una curiosa tesis sociológica y estalla súbitamente hasta derrumbar todo a su alrededor (literalmente).

"Extracto —98—" es un imaginativo ejercicio con el que O.L.G.A. Equis parece mofarse del revisionismo ocioso y de quienes sobrepiensan una obra de arte y hacen malabares intelectuales y retóricos para acomodarla a sus propios sesgos y convicciones ideológicas. La transcripción de una reunión entre personas de lo más dispares que creen haber hallado mensajes cifrados en las obras de Cánovas del Castillo evidencia que, si quieres, puedes ver (literalmente).

"Botas de cuero encerado" es sorprendentemente conmovedor, pues narra la tensión entre una madre y su hijo, quien lleva años atormentado por cosas que le ha oído decir a sus espaldas. Este relato, de vocación abiertamente metafórica, se cierra sin entregar una respuesta clara ni al protagonista ni al lector, aunque dejando claro que en su interior anida una verdad esquiva y profunda, por cuya revelación hay que excavar como quien desprende capas y capas de desecho de unas botas (literalmente). La finura de su prosa, su atención al detalle, la plausibilidad del protagonista y el enigmático significado del conjunto me hacen creer que, si bien no es mi favorito del conjunto, es el mejor objetivamente hablando. 

"Pensar / decir / hacer" va de menos a más hasta convertirse en una de las cimas narrativas del volumen. Lo que en un inicio parece un relato sobre los problemas de comunicación de una pareja deviene en la entrañablemente tragicómica comunión de dos almas. Un desempleado deambula por la ciudad tras discutir con su pareja y no tarda en comprender que no sólo ella no lo entiende, sino que ni siquiera un joven semidesnudo conspiranoico lo hace, pero los dos harán un esfuerzo por conectar y traban una curiosa amistad, tan unilateral como recíproca.

"En todo es todo" es un monólogo de alguien que cree (literalmente) en todo, incluso en lo contrario de ese todo. Con él, O.L.G.A. Equis exhibe nuevamente cómo puede exprimir los conceptos más sencillos, y expandirlos en todas las direcciones, tanto las intuitivas como las refrescantemente inéditas.

"El hombre y los roqueros" es lo más parecido a entender qué es el ciclo de la vida para O.L.G.A. Equis. A fin de cuentas, el relato trata sobre un protagonista que es vendido por su padrastro a un grupo de roqueros, quienes llevan al secuestrado a un garaje y no hacen nada con él salvo contemplarlo (literalmente) durante días, luego, ya convertido en hombre, es liberado, y, finalmente, es linchado en un parque por un grupo de padres que lo acusan de pedófilo. Esta extravagante oda a la inacción es una crítica a la multitud incapaz de aceptar a quien la practica, y me ha deslumbrado por dos párrafos que describen a la madre y padrastro del protagonista y parecen sacados de un Alejandro Sawa trasnochado.

En definitiva, Arcanos del antiguo estado es una miscelánea tan desconcertante como cautivadora. Puede que no sea para todo el mundo. Sin embargo, a raritos, iconoclastas y desprejuiciados como un servidor, les fascinará. Incluso puede resultar atractiva para lectores más serios, dada la calidad de la prosa de O.L.G.A. Equis y la dignidad apabullante que permea esta gamberrada.

Ah, Arcanos del antiguo estado viene engalanada con unas magníficas ilustraciones de Riot Über Alles, en las que rostros deformados, desfigurados y fragmentados nos recuerdan que los textos que acompañan son, a la postre, una especie de reflejo distorsionado nuestro.


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Tras prender fuego a la cueva donde moran los editores de Colectivo juan de madre presenta y obligarles a salir reptando al exterior, he aprovechado para hacerles unas preguntas, que han respondido con suma amabilidad y bajo su propio riesgo:

ULAD: ¿Cuándo fundasteis Colectivo juan de madre presenta? ¿Con qué propósito?

R: La formamos un mediodía a principios de 2019, creo recordar, durante un vermut-picoteo en mi casa, subiditos de etanol. Y no "fundamos" nada propiamente hablando, porque de lo que se habló fue, en un principio, la gestión de una —¡una!— publicación literaria ilustrada que pedía ver la luz a través de un canal autogestionado y con un 100% de control sobre los contenidos y la ejecución editorial: hablo del nº1 de la colección, Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogui

D: Sí, creo que fue tal cual así. Aunque creo recordar que muy pronto nos vinimos arriba y consideramos la posibilidad de aprovechar el impulso para montar una micro-editorial a nuestra manera. Esto es, un sitio en el que acoger los proyectos más locos, bizarros, splatterpunks, sin necesidad de habilidades literarias canónicas, con mucho cuidado por las relaciones entre editorxs y autorxs, y mucho amor por la "baja" cultura.

ULAD: ¿Podéis explicar brevemente de dónde proviene el nombre de la editorial?

D: Creo que quisimos aprovechar que la “marca” Colectivo juan de madre ya tenía cierto recorrido en el underground literario, y hacer una especie de Alfred Hitchcock Presenta, pero del punk.  

ULAD: ¿Cómo definiríais la literatura que tan insensatamente esparcís por las calles?

R: Marginal. Honesta. Improbable. Divertida. Libre de pretensiones. Oscura. Antiacadémica por defecto. De género. Chocante. No necesariamente innovadora, pero sí fresca.

ULAD: ¿Qué habéis aprendido gracias a este proyecto? ¿La experiencia ha sido estimulante de alguna manera inesperada? ¿Ha acarreado también algún que otro bajón?

R: Para mí, ha sido y sigue siendo un chute de aire fresco que me mantiene activo no solo como agitador cultural, sino también como escritor e ilustrador: todo han sido alegrías y aportaciones positivas, a excepción de lo de Fundición Adecco, una anécdota aislada por lo negativa y desagradable que resultó.

D: Ah, sí, los Adecco… Resulta que sacamos un libro firmado por un tal Fundición Adecco que, de manera azarosa, llegó a manos de un trabajador de la empresa Adecco original, y se conoce que no les hizo gracia el chiste y nos amenazaron con tirarnos toda su caballería legal si no retirábamos el libro. Valientes matones están hechos… Pero, por o demás, como dice Riot, todo han sido alegrías.

ULAD: Colectivo juan de madre presenta ha ido mutando con el tiempo. En primer lugar, ha virado de la literatura bizarra con humor negro, toques escatológicos y dosis de sangre al splatterpunk desacomplejado. Asimismo, sus autores, aun manteniendo la tradición del pseudónimo, ya no están ocultos tras varias capas de enmascaramiento. Por no hablar del cambio que supuso a nivel logístico la impresión y distribución por Amazon, o la integración en la editorial hermana Pathosformel. ¿Qué podéis decir de esta evolución?

R: Lo de la evolución hacia el splatterpunk ha sido, en buena parte, lo que nos ha ido sucediendo según nos adentrábamos en nuestra posición de editores (por llamarnos de algún modo): nuestros gustos personales como lectorxs, lo que hemos ido conociendo y compartiendo con otrxs editorxs amigxs, lo que nos ha ido rodeando al paso ha sido el splatterpunk, el gore y otras formas de terror extremo, pero yo creo que nunca hemos abandonado la senda del bizarro. A mí personalmente me sigue interesando, y a título personal mis obras dentro de la editorial nunca han dejado de tener una parte muy importante de bizarro y rarunez galopante. Por no hablar del humor negro, ingrediente indispensable tanto en Colectivo juan de madre presenta como en la vida misma. 

Lo de Amazon, por otra parte, es una decisión práctica: nuestra anterior manera de hacer las cosas se tornó económicamente insostenible. No me hace demasiada gracia trabajar con Satanás himself, pero quiero pensar que nos estamos aprovechando del medio para nuestro propio beneficio y el de la distribución de un tipo de literatura sin apenas visibilidad en el mercado estándar.

D: Y unirnos con Pathosformel resultó de lo más sencillo y natural. Somos colegas, estábamos interesados en las mismas movidas, a la práctica, ya colaborábamos en mil cosas. Tan solo era hacerlo oficial, como esa pareja que pasa por vicaría tras vivir veinte años juntos. Joder, y fue un orgullo pasar a ser una colección de Pathosformel… la editorial que publica a Edward Lee!!!!
 
ULAD: Algunas de mis historias favoritas de tiempos recientes las habéis publicado vosotros. Le tengo mucho cariño a Batido de gato o Polipiel, novelas tan irregulares como geniales. También me volaron la cabeza varios relatos de vuestras antologías: "Nunca sabes ni cuándo ni cómo" y "Pensar / decir / hacer", de  Arcanos del antiguo estado, o "Un apartamento en tu colon", de La 4Chan Generation. ¿Vosotros tenéis obras predilectas dentro de vuestro propio catálogo?

D: Estoy de acuerdo con lo de Batido de gato, me flipa. Y destacaré dos más (aunque todas me flipen, sino no las habríamos publicado, claro) por motivos concretos: Oler hierro por ser la última hasta la fecha y contener una de las escenas de violencia más bestia que he leído nunca, y Tres ritos cenobitas, porque no tuvo casi repercusión y me parece un artefacto poético y filosófico brutal.

R: Difícil de decir! A mí me gusta todo lo que publicamos, cada pieza a su manera. Sé que la respuesta suena un poco complaciente y templada, pero es la verdad! Mira, lo que sí te puedo decir es que, a nivel de portadista e ilustrador, con los volúmenes que me lo he gozado a lo grande son Los abigarrados mundos de Takeshi García-Ashirogui y El amor edípico contra la lujuria sadomasona. También me lo pasé muy bien ilustrando la portada de Tres Ritos Cenobitas, debido a mi devoción de fanboy a la mitología de Clive Barker.

ULAD: ¿Podéis recomendar otras editoriales, obras o autores a lectores raritos, iconoclastas y desprejuiciados que sintonicen con vuestra literatura y se queden con ganas de más?

D: En primer lugar querría destacar a Orciny Press, que abrió el camino. Después ahí están los de Dimensiones Ocultas, sus libros me parecen super bonitos. En Colombia, Ediciones Vestigio sacan cosas de la leche. Y no nos olvidemos de la Biblioteca de Carfax, lujazo de catálogo. Y, así, como debilidad personal, está Satori Ficción, que sacan marcianadas japos que siempre valen la pena.   

domingo, 1 de febrero de 2026

Pablo Escudero Abenza: La habitación de las niñas

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2025

Valoración: Recomendable

No es que sea yo especialmente aficionado a la novela negra, pero cuando me llegó el ofrecimiento de este  La habitación de las niñas no lo dudé demasiado. Al fin y al cabo, había sido galardonada con el Premio de Novela Negra Ciudad de Getafe, que el pasado 2025 alcanzó su 29ª edición, así que... AL LÍO!

El caso es que la novela me ha durado apenas un par de días y que el sabor de boca que me ha dejado su lectura es bueno. 

Podemos resumir el argumento de La habitación de las niñas tal que así: Germán Calderari, secretario judicial de 29 años y vida gris, se reencuentra de golpe y porrazo con su pasado, en forma de hermana melliza metida en problemas y de sobrina de 13 años. Este reencuentro supondrá un mes de lo más disparatado, con drogas, armas, transexuales, tiroteos, persecuciones y traiciones (y no en ese orden, precisamente).

Si por algo destaca la novela de Pablo Escudero es por ritmo, diálogos y estructura. El ritmo viene determinado por la utilización de la frase breve y casi esquemática. Creo que hace bien el autor en optar por esta vía ya que, salvo que te apellides Onetti y tengas tal dominio del lenguaje que haces que la acción sea casi lo de menos, la acción ha de avanzar sin verse "entorpecida" por excesos verborreicos (sobrenarración, sobreadjetivación, etc). En cuanto a los diálogos, estos contribuyen a mantener el citado ritmo, además de resultar creíbles (quizá la voz de Gloria, a sus 13 años, resulte algo más forzada) y de mostrar una buena diferenciación de voces entre personajes. Por su parte, en lo que a estructura se refiere, esta se sirve de diversos flashbacks que explican pasado y presente de personajes y que hacen que la novela transite, aunque pueda parecer algo loquísimo, entre Stranger Things y el cine kinki de los 80.

También me parecen dignos de mención el hecho de que el autor trate de escapar de los clichés del género, aunque haya algún personaje que quizá me resulte algo caricaturesco (Kimberly, por ejemplo), y el final de la novela, un poco en consonancia con ese intento de alejamiento de los estereotipos del género. Pero tampoco es cuestión de destripar nada, ¿no?

En resumen, La habitación de las niñas es una novela que funciona. Lo primero porque entretiene, algo primordial en este tipo de textos, y lo segundo porque, sin tratar de reinventar el género negro, se acerca a los márgenes del mismo e intenta ofrecer al lector otras temáticas, otras posibilidades, otras posibles lecturas. Con eso me basta. 

jueves, 8 de enero de 2026

Luisa María Linares: Socios para la aventura

Idioma original: Español
Año de publicación: 1950
Valoración: Entretenido

Socios para la aventura es una comedia romántica con tintes de drama y misterio de Luisa María Linares. Si bien tiene identidad propia, recuerda sobremanera a otras novelas de la misma autora, quizá porque ésta seguía una fórmula a la hora de escribir sus entrañables ficciones. 

Algunos de los clichés linarescos que podemos hallar en estas páginas son: la protagonista (una huérfana atractiva, honrada e independiente de buena familia que atraviesa una mala situación), un interés amoroso atormentado por el pasado (rudo y viril a la par que desinteresado y sensible), un colorido elenco de secundarios (el adinerado conquistador de mujeres que se interesa por la protagonista, la amistad masculina de la protagonista por la que sentimos piedad, etc...), un buen puñado de apodos extravagantes y un romance (que muta desde la rivalidad hasta el cariño y la pasión). 

Socios para la aventura sigue a tres españoles que convergen en el extranjero: Nina, una nadadora profesional con pulmonía, Juan, un piloto que padece repentinos periodos de amnesia y Luis, un escritor que tiene una gravísima lesión cardíaca. Estos desdichados se unen en «una asociación de (...) seres abandonados que tratará de proporcionar mutuamente un poco de simpatía humana» y urden una estafa «contra el mundo hostil, contra la desesperación y la miseria», para ganar dinero.

El argumento de Socios para la aventura fluye (si bien creo que a la novela le sobran algunas páginas), los personajes principales no destacan pero están correctamente perfilados, los secundarios aportan (aunque creo que la risueña Antoinette, el siniestro Greg y el excéntrico Cándido se sienten un tanto desaprovechados) y los misterios (exiguos, pero intrigantes) se resuelven convenientemente. De modo que podemos colegir que la fórmula de Linares sigue siendo tan efectiva como siempre a la hora de regalar "bestsellers" que, dentro de su modestia, resultan funcionales y adictivos.

Para ir terminando la reseña, diré que debemos agradecer a La Cuadra por rescatar Socios para la aventura (al igual que otras obras de Linares, dicho sea de paso). Sin embargo, a esta nueva edición de la novela hay que achacarle algunas erratas ortotipográficas y de formato, así como una sinopsis parcialmente engañosa (Juan es un piloto «de trimotor de una línea aérea transanltántica» que no puede volar por ataques de amnesia repentinos, no por tener la vista dañada).

Ah, Socios para la aventura fue adaptado al cine en 1958.


También de Luisa María Linares en ULAD: Aquí

viernes, 19 de diciembre de 2025

Alberto Chimal: Las máquinas enfermas

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Entre recomendable y está bien

Las máquinas enfermas es una colección del escritor mexicano Alberto Chimal. Incluye nueve relatos de ciencia ficción en los que se abordan preocupaciones del presente, vinculadas siempre a las nuevas tecnologías y, sobre todo, al advenimiento de los modelos generativos (los cuales, según el autor, no merecen el nombre de inteligencias artificiales).

Si bien los relatos de Las máquinas enfermas no son particularmente oscuros (ni siquiera los más apocalípticos del conjunto lo son), su aproximación tonal y temática se inclina hacia la incertidumbre e incluso el pesimismo. Aun así, entre sus muchas advertencias, podemos adivinar el brillo del espíritu humanista y la reivindicación de la creatividad e imaginación de las personas.

De los relatos de Las máquinas enfermas destacaría su cohesión (que logra eludir la uniformidad), su prosa (sencilla pero funcional) y sus temas (nítidos y satisfactoriamente articulados). Mis favoritos son "La madre del dragón" y el que da nombre al volumen, pues tienen narradores perfilados, y "Lili" (a mi juicio el mejor del volumen), por la ambición de su planteamiento, la solvencia de su ejecución, su inventiva premisa y su capacidad para resonar emocionalmente en el lector.


También de Alberto Chimal en ULAD: Aquí

martes, 16 de diciembre de 2025

Francisco Serrano: El corazón revolucionario del mundo

Idioma: español

Año de publicación: 2025

Valoración: muy recomendable


Valeria Letelier, jovencísima camarera de un hotel de Biarritz, a comienzos de los años setenta, conoce en él a Joel Takahashi-Williams, teórico y miembro -quizás el único- del Frente de Acción Revolucionaria, que se convierte en su amante, la capta para la causa y se dispone a adiestrarla para la lucha, aunque no queda muy explícita cuál es... Después de una temporada en Londres, donde sólo reciben la visita del enigmático Carlos Reseda, se trasladan de nuevo a Francia, a la región de Averoigne (los lectores de Clarke Ashton Smith sabrán dónde se encuentra... y ésta, aviso, no es la única referencia literaria y de otro tipo que podemos encontrar en la novela) donde aguardan en una granja hasta que aparecen los miembros de otro grupo del estilo, la Facción Roja Revolucionaria. La misión que han de llevar a cabo conjuntamente ya puede comenzar... con imprevistos resultados.

En la reseña de la estupenda Se acabó el recreo ya comenté la circunstancia, probablemente aleatoria y mediatizada por mi percepción subjetiva, de que este año se habían publicado en español varias novelas y ensayos que tratan el tema de los grupos armados revolucionarios típicos de los "años de plomo", los setenta y ochenta del siglo XX. Cuando le dieron el premio Tusquets de este año a la novela de Francisco Serrano, no pude por menos que plantearme leerla también... con las debida prevención, por descontado, puesto que en España el ganar un premio concedido por una editorial (más aún si se trata de un gran grupo, como es el caso) no es garantía de su calidad e incluso cabe sospechar lo contrario. Nada más lejos de la realidad, debo reconocer, porque El corazón... no sólo es una excelente novela, sino que dudo que se haya presentado a ese premio ninguna otra mejor (igual de buena, puede ser, no hay forma de saberlo, pero que la supere en algo, ya os digo yo que no).

Estamos ante una novela no sólo estupendamente escrita, sino, sobre todo, que logra el milagro de mantenerse en equilibrio entre una historia de acción, un relato intimista, con un tono lírico, sin perder en ningún momento el pulso, la eficacia necesaria para llevar a un buen fin una narración, y, aún así, conseguir dotarla de un aire onírico que vuelve a la novela todavía más atractiva. Es cierto que se trata de una historia sobre el ardor revolucionario que afectó a toda una generación -aunque también podría estar protagonizada por grupúsculos fascistas o por una secta de herejes religiosos o esotéricos... cosa que, en cierto modo, puede que suceda-, pero también una historia de amor y desamor, de dominio y liberación. Sobre todo, una novela de descubrimiento y crecimiento por parte de la protagonista -incluso de empoderamiento, como se dice ahora-, lo que no significa que lo que descubre de sí misma sea necesariamente agradable. Es también una narración un tanto hermética, que hunde sus raíces en la naturaleza intemporal del mundo, en lo que permanece oculto pero podemos intuir tras su apariencia. Y es una demostración de la belleza y la expectación que se pueden conseguir con las palabras y el talento, sin más.

Vamos, que me ha gustado mucho, por si no ha quedado claro...


lunes, 17 de noviembre de 2025

Carlos Pérez Merinero: El ángel triste

Idioma original: Español
Año de publicación: 1983
Valoración: Está bien

El ángel triste es una novela negra simple pero efectiva. Sin ser extremadamente memorable, compleja o profunda, resulta sumamente entretenida, presenta un ritmo trepidante y personajes razonablemente perfilados. Sus vulgarimos, diálogos chispeantes y escenas de sexo y violencia recuerdan a los de la encantadora literatura "pulp". 

Tiene cierto mérito en tanto que pionera del género en español, pues su autor, Carlos Pérez Merinero, siempre narró sus ficciones en primera persona desde el punto de vista de un criminal, cosa poco habitual en su época.

Trata sobre un hombre de 32 años que quiere una existencia tranquila, una existencia que no le obligue a asumir responsabilidades, en la que el visionado de películas en su aparato de vídeo, el dinero y el sexo estén asegurados. Pero su madre, que se empeña en vivir, le priva de recibir la herencia, su amante Julia le pide que se mude con ella, amenazando su soledad, y los vecinos del piso de al lado discuten todos los días, impidiéndole hallar la paz. 

El único reproche que le haría a El ángel triste es que ciertos pasajes no aportan gran cosa y que su tercera parte (aunque interesante en sí misma) se siente algo desconectada de las dos primeras. También destacaré que, si bien la perversión moral y sexual del protagonista podían resultar escandalosas en su época, a día de hoy se antojan bastante suaves.

En resumen: esta novela gustará a los incondicionales del género negro, especialmente a quienes acudan a ella anticipando una prosa meramente funcional, la disección de un personaje amoral, un descenso a los infiernos de la autodestrucción y saludables dosis de sexo sórdido y violencia cruda. 

El ángel triste se publicó originalmente en la mítica colección Libro Amigo de Bruguera en 1983. Yo he leído una reedición de Vernacci, cuyo diseño y formato (el libro emula una cinta de vídeo, y la cubierta y contracubierta su funda) me parece muy original. 

Ah, la novela ha sido adaptada al cine, aparentemente con poco acierto, en dos ocasiones, en películas tituladas Bajo en nicotina (1984) y Bueno y tierno como un ángel (1989).

jueves, 13 de noviembre de 2025

Garazi Albizua: Termita

Idioma: español

Año de publicación: 2024

Valoración: entre recomendable y está bien 

La protagonista de esta novela con título de bichito que se come la madera es una mujer que vive con su abuela en un caserón de las afueras de alguna localidad sin especificar, física y socialmente distanciadas del resto de la comunidad, que las evita, excepto para solicitarle favores a la abuela, que practica ciertas brujerías...

Sí, no me he equivocado de novela, amigos/as de este blog; este comienzo bien podría servir para otra novela ya reseñada magníficamente en este blog, (magníficamente por mis compañeros Santi y Oriol, quiero decir, que yo no di un palo al agua), de tal forma que cualquiera podría pensar que Garazi Albizua se ha inspirado, de forma consciente o no, en la de Layla Martínez... Bueno, pues hasta ahí, porque lo cierto es que, más allá de la primera premisa, ambas novelas no tienen mucho que ver la una con la otra. La que nos traemos hoy entre manos no nos propone una historia de carácter o con componentes sobrenaturales -aparte de las supuestas brujerías que he mencionado-, ni tampoco una reivindicación de los humillados por el pasado -bueno, un poco sí, pero de forma tangencial-; se trata, en cambio, de un conjunto de vivencias, pensamientos y recuerdos de la protagonista, una mujer ya madura con ciertos problemas de relación social, un trastorno de apetito desenfrenado y un vínculo  basado (aparentemente) en la dicotomía amor/odio con su abuela, a la que ella llama la Termita.

Es la figura de la abuela, precisamente, la que va tomando cada vez más importancia a lo largo de la novela, haciéndose un hueco en el espacio ocupado, casi en su totalidad, por la protagonista/narradora y sus cuitas; de hecho, hasta el final es difícil entender porqué la autora le ha puesto este título a la novela, pues en gran parte de ésta la abuela es un personaje de fondo, extraño y enigmático, si se quiere, pero no central. Extraño y enigmático para su nieta, claro, que si algo demuestra a lo largo de la novela es que es un ejemplo evidente de una narradora poco fiable, de forma que la percepción que tenemos de ella y de su entorno cambia a lo largo del libro; es evidente también que se trata de una persona con problemas psicológicos o con "disforia existencial", si se prefiere usar una expresión más ad hoc... aunque no errónea porque, de hecho, tiene algo de personaje de novela existencialista, como un Meursault femenino, gord... perdón, de tamaño diferente y que trabajara de teleoperadora. Bueno, también en apariencia, porque al final (y no pretendo hacer un spoiler, así que seguid leyendo bajo vuestra responsabilidad), la historia se revela más como un drama familiar lleno de buenos sentimientos que como una descarnada y escéptica novela sobre contra el mundo y contra la vida, que diría nuestro amigo Michel...

La cierta confusión para una lectura lineal de esta novela que nos puede inducir una protagonista-narradora de estas características -siento denominarla siempre así, pero es que en el libro no llegamos a conocer su nombre- resulta desconcertante en un principio pero, a la postre, se entiende su causa y, es más, refuerza la comprensión de la historia que, ya digo, resulta contarnos algo diferente de lo que parece en un principio.  Ayuda a que nos sumerjamos en la novela, en gran medida, la prosa de esta autora vasca, llena de brío y recursos, con un estilo fácil de emparentar con el de muchas escritoras contemporáneas, sobre todo (aunque no sólo latinoamericanas) que retratan a sus personajes femeninos y sus circunstancias vitales "sin pelos en la pluma", por así decir, sin obviar lo que de conflictivo, violento o , desagradable que tiene el mundo que las rodea, las urgencias del sexo sin remilgos o las esclavitudes y miserias del cuerpo. No hace falta que dé nombres, supongo, pero sí añadiré que, a diferencia de alguna que otra escritora, en el caso de Garazi Albizua esta identificación de su estilo con una posible tendencia literaria contemporánea femenina  (todo este rollo es para no poner el término "movimiento", puesto que no lo es) no resulta impostada ni manierista, sino perfectamente adecuada a lo que nos quiere contar.  Es cierto que el partir de una premisa similar al de esa otra novela que ha tenido gran éxito (al menos en España), si bien esto no es óbice para escribir una igualmente interesante (ni es algo insólito; no es el primer caso que me encuentro este año), sí que le puede haber restado a Termita algo de impacto y repercusión... Aunque también hay que decir que le han dado el premio Euskadi de Literatura en Castellano, que, mira, no está nada mal.

miércoles, 22 de octubre de 2025

VV.AA.: Bolsilibros Yeray 06

Idioma original: Español
Año de publicación: 2023
Valoración: Se deja leer (y a mucha honra)

La sexta entrega de la colección de bolsilibros de Yeray Ediciones está centrada, al igual que la segunda, en el género de terror. Su nivel medio me ha parecido inferior al de su predecesora; aun así, las dos novelas cortas y el relato que agrupa dan lo que prometen (es decir, literatura popular tan simple y modesta como disfrutable).

Grimorio, de Carlos Díaz Maroto, sigue los pasos de Cristina Echevarría, la dueña de una librería de viejo que se topa con un volumen que alberga conocimientos prohibidos. En general, su argumento fluye e incluso toma derroteros que, sin ser excesivamente creativos, resultan interesantes. Por otra parte, la evolución de su protagonista, aunque hubiera podido plasmarse de manera más orgánica, resulta creíble. Y dos de sus escenas son bastante divertidas (desde el punto de vista de un lector amante de la casquería, claro).

El ladrón de novelas, de Cameron Crane, describe la lucha entre un escritor y un compañero de profesión que se dedica a plagiar a otros mediante un artefacto hebreo nutrido con alquimia. Esta historia debe ser abordada como la alocada aventura "pulp" sin grandes pretensiones que es. De otro modo, pueden chirriarnos algunas de sus decisiones (el estilo un tanto pedante, teniendo en cuenta lo que está narrando, o determinadas justificaciones argumentales, que a mí me rompieron la inmersión por rocambolescas o innecesarias).

"El secreto de Angus Wheeler", de Miguel Ángel Naharro, trata sobre cómo el nuevo vigilante de un cementerio descubre la existencia de los gules. Fuertemente inspirado por H. P. Lovecraft, no aporta nada a la mitología concebida por este escritor, pero tiene algún pasaje grotesco que hará las delicias a los incondicionales del Soñador de Providence.

Por todo lo dicho, la sexta entrega de la colección Bolsilibros Yeray mantiene el loable afán de resucitar el formato bolsilibro y reivindicar la literatura popular. Lamentablemente no alcanza, al menos a mi juicio, el nivel de la segunda, la cual, pese a las limitaciones y humildad intrínsecas de esta clase de apuestas editoriales, contenía textos que exhibían mayor solvencia y arriesgaban un pelín más. 

viernes, 12 de septiembre de 2025

Ibán Manzano: Las casas que arden

Idioma original: Español
Año de publicación: 2024
Valoración: Recomendable

Las casas que arden es una colección de siete relatos escritos por Ibán Manzano. Siete relatos que ostentan una prosa rica, protagonizados casi exclusivamente por mujeres, siempre salpicados por una insinuación sobrenatural, desarrollados a través de premisas creativas y articulados alrededor de metáforas cuya nitidez no les resta un ápice de sugerencia. 

Todos son muy buenos. Incluso los que, a mi juicio, carecen de la profundidad u originalidad del resto, o los que no acaban de exprimir al máximo su potencial, dejan pese a todo un regusto de lo más satisfactorio.

En "La piel subterránea", a una limpiadora encargada de los trabajos más insalubres se le pega un hedor a cadáver que se intensifica a diario. Es tan sencillo como efectivo. Además de albergar buenas dosis de crítica social, incluye una escena realmente siniestra.

En "El síndrome de Estocolmo", una mujer destapa una conspiración al descubrir que el piso de sus amigas se parece al de su infancia. Aunque va de más a menos, es una satisfactoria muestra de esa literatura en la que lo insólito se cuela en lo cotidiano por una rendija. A fin de cuentas, su atmósfera, sus misterios y sus giros argumentales me han recordado a mi admirado Jared Roberts.

En "Las noches sin silencio", una mujer incapaz de ganar dinero por su cuenta instrumentaliza la demencia de su madre para no perder el domicilio familiar. Tiene, junto con "Las casas que arden", el retrato psicológico más logrado del conjunto. También destaca por su redondez estructural.

En "Conglomerado", diversas personas se reúnen en unos edificios en construcción. Único relato coral del volumen junto a "Todo lo que se robó", presenta un elenco admirablemente amplio y una ambiciosa vocación abstracta. Si bien no he acabado de entender lo que pretendía transmitir, su lectura ha supuesto una experiencia fascinante, y varios de sus componentes son harto memorables a nivel individual.

En "La casa que arde", una mujer policía que está de vacaciones con su esposa y sus hijas rescata a una anciana de un incendio. Hace un extraordinario retrato psicológico de su protagonista y sublima perfectamente sus inquietudes a través del elemento fantástico.

En "Entre el fósforo y la llama", la actriz principal de una franquicia de películas de acción sospecha que una especialista es la misma que falleció en un rodaje anterior. Si bien tiene un arranque potente, se decanta por derroteros algo básicos para mi gusto. 

En "Todo lo que se robó", un grupo de adolescentes organizan ouijas en apartamentos turísticos vacíos por culpa de las restricciones del coronavirus, ya que ahí se acumulan los espíritus de los recién fallecidos. A pesar de la innegable creatividad de su planteamiento y la solvencia de su desarrollo, no acaba de cuajar del todo.

Resumiendo: Las casas que arden es un libro sumamente recomendable, en especial para los amantes de la literatura sutil, introspectiva y bellamente narrada. Si bien es cierto que hay relatos mejores que otros, todos merecen la pena, pues ostentan siempre la misma finura estilística y cierta audacia en el fondo.

viernes, 29 de agosto de 2025

José Luis Garci: Gun Moll (A Hollywood Story)

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Se deja leer (y a mucha honra)

Gun Moll (A Hollywood Story) es una especie de bolsilibro contemporáneo. Así lo indican tanto el tamaño del libro, que mide 9,5x13cm, como la extensión, temática e influencia norteamericana del relato que contiene.

Sigue a dos mujeres que atraviesan el desierto de Arizona en un Chevrolet para llegar a la frontera mexicana. Llevan mucho dinero en efectivo y un cadáver en el maletero. Una de ellas tiene una herida de bala en el hombro. Follan a menudo, ya sea en plena carretera bajo la canícula de julio o en moteles sin aire acondicionado. 

La historia narrada en Gun Moll (A Hollywood Story) no es nada del otro mundo. De hecho, podríamos considerarla esteriotipada, pues su argumento y personajes ya los hemos visto cientos de veces en el género negro. Sin embargo, la dignifican un pelín su prosa, que sin ser excepcionalmente artística rebasa lo meramente funcional, y su manera de ir dosificando la información al lector.

A estos dos elementos que elevan lo que de otra manera sería un texto bastante sencillito, incluso dentro de los parámetros "pulp" a los que podríamos adscribirlo, hay que sumar la atractiva edición con que Reino de Cordelia lo envuelve: tapa dura, cubierta de textura verjurada y catorce ilustraciones de Miguel Navia, que realzan el alto voltaje erótico (por no decir pornográfico, dada su explicitud y gratuidad) de la obra. 

En fin, que estamos ante un bolsilibro contemporáneo que, además de condensar todo lo bueno de este tipo de literatura en su contenido (falta de pretensiones, entretenimiento, arquetipos, dosis de violencia y sexo...), va acompañado por un continente de lujo.

jueves, 14 de agosto de 2025

Alejandro Sawa: Declaración de un vencido

Idioma original: Español
Año de publicación: 1886
Valoración: Entre recomendable y está bien

Alejandro Sawa, escritor bohemio de finales del siglo XIX e inicios del XX fuertemente influenciado por el decadentismo y el naturalismo, concibió la novela corta titulada Declaración de un vencido

Escrita a modo de autobiografía, Declaración de un vencido sigue los pasos de Carlos Alvarado, que abandona tanto su ciudad, Cádiz, como a sus comprensivos y adinerados progenitores, para ir a Madrid cuando apenas tiene dieciocho años. Allí espera encontrar un ambiente óptimo para desarrollar su vocación literaria. Sin embargo, se desencanta rápido. Una vez en «la corte de España» descubre que le desagrada el lugar, que el trabajo de periodista es incompatible con su honradez y que vender sus novelas y obras de teatro resulta extremadamente difícil. Asimismo, se enamora de una vecina mayor que él, que ya tiene dos hijas, y empeña las pocas cosas de valor que posee para mantenerlas a todas. Pero su amada lo abandona cuando descubre lo pobre que es, y entonces se entrega al alcohol y prostituye a una niña que lo adora y que deposita sus esperanzas en él. Finalmente, con veinte años, decide suicidarse, no sin antes escribir su historia, su «crónica de desventuras», para señalar al «rebaño social».

Carlos Alvarado, el protagonista de Declaración de un vencido, es un personaje fascinante. Aunque asume brevemente sus propios errores (por ejemplo, ocultar a sus padres la precariedad de su situación), culpa en general de su desgracia, miseria, penuria y degradación a la humanidad y a «la universal deshonra» «de las grandes poblaciones».

No en balde, Declaración de un vencido pretende ser una «pieza de acusación el día (...) en que se entable un proceso formal a la sociedad contemporánea». Y la verdad es que, pese a lo evidentes que son las equivocaciones, la autocompasión y el victimismo de nuestro protagonista, resulta difícil no concederle algo de razón. A fin de cuentas, «Los hipócritas dirán que he debido aceptar con gusto la opresión de mis desgracias, por el sagrado amor a Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre; los mojigatos, que he debido ocultar pudorosamente mi miseria, como quien se tapa una verruga; los prudentes, que he debido, por lo menos, aguardar más tiempo antes de matarme. Pero  a todos ellos les contesto que hablan de la desgracia, como a un hombre indocto que no hubiera nunca salido de Madrid se le ocurriría hablar de la China: por los mamarrachos que ha visto pintados en las vitelas de los abanicos; porque de otro modo, habiendo sufrido verdaderamente, no serían, ni hipócritas, ni mojigatos, ni prudentes. Serían, o imbéciles, o sublevados. A elegir.»

Como podéis intuir, Declaración de un vencido es una novela pesimista extremadamente trágica y amarga. Es, también, una novela de (de)formación, que retrata a un hombre acorralado hasta el extremo en que el suicidio es la única forma de terminar con el horror de la existencia, preservar sus últimos rescoldos de dignidad y elevar una «protesta contra la vida». Asimismo, es una novela de tesis, que describe cómo afecta la degradación moral y política de una época, y la desatención de los humanos a sus semejantes, a un individuo. Y, por último, es una novela que pretende servir de alerta, para que «algún joven corroído por la pasión de la gloria, ganoso de aventuras», tome «otros derroteros y otros caminos que los que yo he seguido».

Si bien he disfrutado mucho de Declaración de un vencido, le encuentro los mismos defectos que a otras obras de Sawa. Por un lado, que aunque está narrada con un estilo rico y expresivo, éste se antoja reiterativo y grandilocuente. Por otro, que adolece de un argumento tenue y unos personajes apenas esbozados, que son más bien una excusa para desplegar las ideas del autor. Pero estas ideas... ¡Qué ideas! Su trasfondo no siempre es objetivo, y la intensidad de su presentación es decididamente exagerada, pero precisamente por eso funcionan tan bien. Y es que, a la postre, no hay que tomarlas como otra cosa que las ideas del autor y su trasunto ficticio, envuletas en todo su subjetivo y apasionado esplendor.

Así pues, Declaración de un vencido es un clásico que conviene rescatar del olvido. Novela tan irregular como efectiva, tan anticuada como vigente, recomiendo leerla aunque sea por el vigor de la prosa de Sawa o por su potente último tercio (ese que retrata el envilecimiento de Carlos Alvarado). Pero cuidado, porque a más de uno puede reforzarle su visión fatalista de la mundo, o convencerlo de que «puesto que la sociedad era mi enemiga, mi más imperioso deber era sublevarme contra ella».


También de Alejandro Sawa en ULAD: Aquí

martes, 5 de agosto de 2025

Sergio Lozano Mateos: Vicio

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Está bien (sobre todo para incondicionales de la literatura del exceso)

Vicio compila tres novelas cortas de Sergio Lozano Mateos. Todas están narradas en primera persona con un estilo directo y coloquial (en ocasiones incluso soez), las empapa el mismo humor negro y giran en torno a adictos y drogas. Analicémoslas una a una:

En "Pandemia de vino y rosas", Tuco, un fotógrafo, pierde el proyecto en el que estaba trabajando porque se le rompe el disco duro. Para colmo, se queda sin hierba en el inicio del confinamiento por el coronavirus. 

Esta novela corta exprime con acierto su limitada premisa e incluye bastantes escenas esperpénticas, delirantes o adrenalínicas (y algunas que son las tres cosas a la vez, como aquellas en las que el protagonista está con el trasnochado Piti).

En "Feedback", Ángel, de cuarenta y cinco años, cargo intermedio de una empresa farmacéutica adicto al sexo, el alcohol y la coca, lucha por mantener su empleo ante una nueva gestión y conciliar su desnortado tren de vida con su familia, amantes y amigos.

Esta novela corta abunda en críticas a esos ejecutivos que no dan un palo al agua, abusan de su poder y son tan egoístas que no sienten empatía alguna por el prójimo. Alberga un par de momentos brillantes, que logran que olvidemos por un instante que el protagonista es escoria y nos conmovamos ante su patética existencia. 

En "Luna nueva de agosto", los acontecimientos se precipitan una noche en que un urbanita, que ha ido a pasar unos días al campo, se cuela junto a sus amigos borrachos y drogados a la huerta del vecino. 

Al contrario que sus predecesoras, esta novela corta no tiene un protagonista indiscutible. De hecho, aunque también se narra en primera persona, los capítulos alternan las voces de los tres personajes principales. Asimismo, presenta una escena lisérgica (por desgracia, la única de todo el volumen), la del conejo.

De las novelas cortas que compila Vicio me han gustado su ritmo (ágil e intenso) y los amagos de desarrollo de sus contradictorios protagonistas (quienes suelen acabar igual que empezaron, aunque se convencen de que no es así).

En cambio, creo que no aprovechan del todo las posibilidades de la ficción y el lenguaje a la hora de plasmar los excesos (especialmente los que tienen que ver con la adicción al sexo, la ingesta de alcohol o el abuso de drogas recreativas). 

A esto hay que añadir otra cosa que, a mi juicio, lastra Vicio: dadas las similitudes en forma y fondo de los textos que compila, el volumen se hace algo pesado de leer (sobre todo de corrido). 

Sea como fuere, Vicio es un libro perfectamente disfrutable. Incluso yo, que nunca me he sentido atraído por esa literatura que se enfoca en el alcohol y las drogas (recuerdo quedar poco impresionado con Historias del Kronen, Menos que cero, Azul casi transparente y otras obras similares), sé apreciarla cuando aprovecha dicha temática para explorar la psicología de sus personajes autodestructivos, hacer retratos generacionales o lanzar un poco de crítica social (que es, precisamente, lo que logran las tres novelas cortas de Lozano).

Ah, la imagen de la cubierta de Vicio no me parece nada atractiva. Es evidente que está generada con Inteligencia Artificial, y por tanto adolece del desaliño estético que caracteriza las ilustraciones salidas de esta tecnología.

lunes, 26 de mayo de 2025

Luciana De Luca: El amor es un monstruo De Dios

Idioma original: Español
Año de publicación: 2023
Valoración: Entre recomendable y está bien

El amor es un monstruo de Dios, novela de la argentina Luciana De Luca, narra cómo una mujer escapa de un pueblo malicioso y abandona a una madre autoritaria y distante. También aborda una invasión de moscas, la carga que supone la herencia familiar, la llegada de dos extranjeros con biblias en la mano, el ímpetu amoroso o el cuestionamiento de la fe, entre otras muchas cosas. Y todo esto es transmitido al lector con un lenguaje rico y expresivo que cautiva desde la primera página.

Aunque el argumento de El amor es un monstruo de Dios toque tantos temas, en el fondo es muy esquemático. Asimismo, algunos de los personajes o escenarios de la novela apenas se desarrollan. Sin embargo, la historia lineal y el elenco y escenario desdibujados adquieren espesura gracias a las escasas pero contundentes pinceladas de De Luca.

También la prosa de la autora da cuerpo al conjunto. Y es que la voz narrativa en primera persona que emplea es lírica, cadenciosa y resonante. A eso hay que sumar otros elementos que vigorizan al conjunto: su lograda atmósfera, su sugerente simbolismo y su intuituvo despliegue temático.

Así pues, El amor es un monstruo de Dios es una buena novela. Una tan cruda como bella, tan desasosegante como conmovedora, que demuestra que una una narración solvente puede elevar a una premisa sencilla. Aunque a mi juicio va de más a menos, y tiene un argumento un pelín básico y un par de personajes poco aprovechados, funciona gracias a sus múltiples virtudes.

La edición de Barrett merece, por cierto, mis alabanzas, pues nos obsequia con un libro en el que se ha mimado hasta el más mínimo detalle: desde las geniales ilustraciones de su cubierta, contracubierta y solapas, sacadas de los óleos de la británica Lisa Ivory, hasta las páginas negras que inauguran cada capítulo.

sábado, 24 de mayo de 2025

María Bastarós: No era a esto a lo que veníamos


Idioma original: español

Año de publicación
: 2021

Valoración: muy recomendable

La verdad es que uno puede desorientarse entre tanto libro de relato corto, formato que viene siendo habitual entre cierto perfil de escritor: joven, carrera en fase de lanzamiento, tanteo de diversos enfoques, elección de aquél en el que uno se desenvuelve mejor (o es más apreciado por el público, quizás). Entre ese marasmo he llegado a esta colección de relatos. Una autora joven con una poderosa imagen algo alternativa y un variado currículum multidisciplinar. 

Un perfil que la depauperada industria editorial de este país puede abocar a redactar manuales de instrucciones, servir mesas en un restaurante o decidir, sumido en la desesperación, probar a opositar para algún trabajo anodino. Que esto no es uno de esos países escandinavos, por ejemplo, donde se intenta proteger a los creadores. Por suerte, aunque siempre hay que decir "de momento", María Bastarós ha encontrado tiempo para escribir ya algunos libros, y No era esto a lo que veníamos es uno de ellos. Y el promedio aquí es muy notable, sin olvidar que hay una cierta corriente que cohesiona la colección, como si estuviéramos abriendo ventanas desde distintos algunos de un escenario común. Y me encanta que esto se parezca más al remoto Ray Pollock de Knockemstiff que a Alice Munro, por ejemplo, que Bastarós no tenga miedo alguno a tocar temas delicados, incluso perturbadores, ya no por la cuestión del puñetazo en la quijada, sino por el atrevimiento descarado y desinhibido que a veces no encuentra su punto medio. Eso no es tan fácil: uno puede asentarse en cierto territorio de corte de sobras conocido: urbanita, ligeramente pasado de rosca en términos de adicciones, cuestiones turbias, o pasarse de frenada (se amontonan los ejemplos) y pensar que a base de llenar la página de exabruptos, situar personajes extraídos del mundo audiovisual y decir joder y puto y follar todo el rato y ya: soy un literato alternativo.

Pero para nada, moviéndose en un ámbito geográficamente limitado, mostrando personajes cuyas caras puedes ver en el autobús, en el coche de al lado en el semáforo, en la cola del supermercado, Bastarós ha trazado un fresco algo desesperanzador sobre las relaciones entre las personas y sus entornos. Y reacio como soy a extraer o destacar relatos en concreto, aquí no he podido resistirme: las veintipico páginas de Los que mantienen el fuego, último y osadísimo cuento de la colección, son una auténtica obra maestra, de esas que, lejos de cualquier pretensión acomodaticia, quieren propinar la patada exactamente donde más duele.

 

sábado, 26 de abril de 2025

Edson Lechuga: Infarto

Idioma original: Español  
Año de publicación: 2025
Valoración: Recomendable

Qué lograda está Infarto. A nivel superficial, entrega una historia bien narrada y unos  personajes que, sin ser excesivamente complejos o memorables, están adecuadamente perfilados y resultan simpáticos pese a sus muchos defectos. Sin embargo, la novela de Edson Lechuga también entrega una experiencia literaria diferente, a la que la plasticidad de su estructura, ritmo y prosa dotan de un encanto genuino.

Su planteamiento es sencillo: de madrugada, un grupo de personas van en un microbús de camino a sus respectivos trabajos cuando dos hombres armados los asaltan. El atraco hará que dos pasajeros, de vidas hasta entonces apocadas, decidan plantar cara, lo cual terminará en una espiral de violencia.

Varios son los aspectos que destacaría por encima de todo en la novela:

  • La prosa: intensa, expresiva, proclive al uso de recursos estilísticos muy bien implementados (el registro oral repleto de mexicanismos, la falta de mayúsculas, la narración en segunda persona, la constante repetición de palabras, pasajes o ideas...).
  • La estructura: aunque en un inicio no permite que el argumento principal fluya, pues la salpican muchos "flashbacks" y reescrituras de escenas previamente vistas, ayuda no sólo a construir los protagonistas, sino que da una textura harto interesante a los capítulos.
  • El escenario: retrata con sumo acierto Ecatepec, un barrio marginal, pobre violento y peligroso (que «no es el culo del mundo, sino el grano supurante del culo del mundo»), y México («todos saben que en este país gelatinero denunciar un delito es lo mismo que tirarte un pedo: / todos lo huelen pero nadie investiga quién fue el gracioso»), así como la manera en que ambos contextos moldean a sus habitantes.
  • Su humor: negro y ácido, cuando acierta lo hace a lo grande, hasta el punto de que me he reído varias veces de las ocurrencias de Lechuga.

Del lado menos positivo de esta novela señalaría lo siguiente:

  • La reiteración: aunque es deliberada, estilísticamente está muy lograda y argumentalmente queda bien integrada en el conjunto, llega a hacerse pesado releer por enésima vez el mismo pasaje.
  • El clímax: pese a que se nos anticipa desde el principio, no llegamos definitivamente a él hasta dar muchos rodeos, por lo que cuando por fin lo hacemos se siente un tanto abrupto y frustrante.

En resumen: Infarto es una novela moderadamente original y sumamente expresiva, cuya estructura, ritmo, lenguaje coloquial, humor y violencia recuerdan vagamente a los de una película de Quentin Tarantino.