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lunes, 1 de junio de 2026

Cristina Rivera Garza: Nadie me verá llorar

Idioma original: Español

Año de publicación: 1999

Valoración: Muy recomendable

Nadie me verá llorar, de Cristina Rivera Garza, es una novela intensa, fragmentaria y profundamente inquietante sobre la memoria, la locura y las formas en que una sociedad decide quién merece ser escuchado y quién debe ser encerrado. A través de la relación entre Matilda Burgos, interna del manicomio de La Castañeda, y Joaquín Buitrago, fotógrafo marcado por sus propias ruinas, Rivera Garza reconstruye un México lleno de violencia, deseo, enfermedad y exclusión. La novela no avanza como una narración convencional, sino como un expediente roto, una serie de imágenes, voces y documentos que intentan rescatar del olvido una vida marcada por la explotación y la rebeldía. Su mayor fuerza está en la manera en que convierte la historia clínica en literatura y la marginalidad en una forma de resistencia. No es una novela fácil ni complaciente, pero sí una obra poderosa, de enorme ambición estética y política, que confirma a Cristina Rivera Garza como una de las voces más importantes de la literatura mexicana contemporánea.

Ahhh, ¿qué dijeron? Esta mierda la escribió una IA. ¡Ni madres! Ahora sí, ahí les va la de hacer hijos:

Si yo fuera uno de esos conservadores rancios, quizá la época en la que me habría gustado vivir habría sido la última década del Porfiriato, antes de que estallara la Revolución mexicana. Mi posición acomodada me habría permitido vivir en los barrios ricos del Valle de México, entre edificios de arquitectura colonial intercalados con relucientes construcciones art nouveau. Si se me hubiese antojado ir de vacaciones al campo, habría podido tomar el nuevo ferrocarril a Querétaro; o, si hubiese tenido ganas de playita, viajar a Veracruz o Manzanillo. Mejor aún: a los jóvenes revolucionarios, incluso desde una mirada condescendiente, los habría considerado poco más que bohemios románticos. Y claro, habría podido despreciar a todos los indios, mugrosos, putas, obreros, etcétera, etcétera. ¡Ah, qué añoranza del paraíso porfirista!

En ese mundo se sitúa Nadie me verá llorar, donde, como bien nos cuenta la IA, Joaquín, un joven fotógrafo, vive sus tribulaciones en busca del ideal femenino, el cual se esconde entre hospitales, manicomios y vecindades.

Como bien se intuye por el escenario, esta es una novela muy mexicana (IYKYK). Me parece que tiene influencias de Fuentes, Castellanos, Pacheco, entre otros. Usa un narrador en tercera persona, pero casi pegándole a la segunda: por momentos se siente que el narrador nos interpela, que el protagonista se usa de pretexto para que podamos recorrer esa vecindades Aurescas, los barrios marginales sin pavimentar y llenos de teporochos, y las residencias vetustas ambientadas con notas de piano. Uno puede sentir los aires de cambio: los estudiantes hablando de anarquismo, las banderas rojas y negras, los periódicos independientes y el ideal de arte a ultranza, que es lo que obsesiona al protagonista. Claro, todo esto de la mano de la mujer fatal mexicana de principios de siglo XX, a medio camino entre el convento y el prostíbulo.

Además, tiene un intermedio muy interesante sobre los antepasados de Modesta (no Matilda), indígena de Papantla, Veracruz. Se nos habla de su historia y microhistoria posterior a la independencia de México. En particular, me encantó el cultivo de la vainilla. ¿Sabían que es una orquídea?

A veces su estructura puede sentirse fragmentaria o distante. Sin embargo, eso es parte de su encanto: podemos decir que es una reconstrucción incompleta de una vida y de una época, un México que se moderniza mientras sigue siendo profundamente injusto. Es una novela exigente. Quizá lo más interesante de Nadie me verá llorar es que Rivera Garza logra retratar una época sin caer en la nostalgia ni en el folclorismo, construyendo una historia íntima y llena de humanidad, con sus luces y sombras.

Otras obras de Cristina Rivera Garza en ULAD: El invencible verano de LilianaLa cresta de Ilión

viernes, 19 de diciembre de 2025

Alberto Chimal: Las máquinas enfermas

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Entre recomendable y está bien

Las máquinas enfermas es una colección del escritor mexicano Alberto Chimal. Incluye nueve relatos de ciencia ficción en los que se abordan preocupaciones del presente, vinculadas siempre a las nuevas tecnologías y, sobre todo, al advenimiento de los modelos generativos (los cuales, según el autor, no merecen el nombre de inteligencias artificiales).

Si bien los relatos de Las máquinas enfermas no son particularmente oscuros (ni siquiera los más apocalípticos del conjunto lo son), su aproximación tonal y temática se inclina hacia la incertidumbre e incluso el pesimismo. Aun así, entre sus muchas advertencias, podemos adivinar el brillo del espíritu humanista y la reivindicación de la creatividad e imaginación de las personas.

De los relatos de Las máquinas enfermas destacaría su cohesión (que logra eludir la uniformidad), su prosa (sencilla pero funcional) y sus temas (nítidos y satisfactoriamente articulados). Mis favoritos son "La madre del dragón" y el que da nombre al volumen, pues tienen narradores perfilados, y "Lili" (a mi juicio el mejor del volumen), por la ambición de su planteamiento, la solvencia de su ejecución, su inventiva premisa y su capacidad para resonar emocionalmente en el lector.


También de Alberto Chimal en ULAD: Aquí

sábado, 1 de noviembre de 2025

Guillermo Arriaga: El hombre

Idioma original: Español

Año de publicación: 2025

Valoración: Recomendable


¿Hasta qué punto un escritor tiene que reinventarse para seguir vigente o, más importante, para que su obra no se convierta en un cliché de sí misma? Todos entendemos perfectamente a qué nos referimos cuando decimos “un libro más” de Murakami, “un libro más” de King, “un libro más” de Enríquez. Estos escritores de fondo tienen que hacer funambulismo entre la innovación (que les traerá el odio de sus fanáticos) y la forja de un estilo (que, en casos extremos, puede llegar al autoplagio).

Dicho lo anterior, este es “un libro más” de Guillermo Arriaga, para bien y para mal. A pesar de que Arriaga ha apostado por temáticas cosmopolitas (jóvenes de barrios bajos de la Ciudad de México, cazadores de la tundra septentrional del continente americano, médicos de la Europa del siglo XIX, etc.), desde Amores perros encontró una fórmula que le ha funcionado y que, si bien no es exclusiva suya, ni mucho menos, se ha vuelto su sello: múltiples líneas narrativas que, a lo largo del libro, se entrecruzan, afectando en mayor o menor medida a cada una de ellas para, al final, converger en el punto central de la obra (como ha dicho el propio Arriaga, cada uno de sus libros tiene solo una cualidad que es el “alma del libro”: el amor, la violencia, la lujuria, etc.).

En este caso, la novela gira en torno a la figura de Henry Lloyd, el hombre por antonomasia. Una de esas fuerzas (demoníacas) de la naturaleza que horrorizan a unos y, lamentablemente, fascinan a otros. Se trata, por decirlo llanamente, de un verdadero hijo de puta: megalómano, narcisista, vengativo…: los ingredientes perfectos para convertirse en un exitoso hombre de negocios. Los diferentes narradores del libro nos muestran, desde diversos ángulos, la creación de un imperio, con todos los despojos que va dejando a su paso: muertos, hijos bastardos, mujeres abandonadas, miseria…

El interés del libro no está solo en el retrato de este monstruo, sino en la pregunta que lo sostiene: ¿qué mecanismos sociales, económicos y afectivos permiten que alguien como Henry Lloyd prospere? Una pregunta que nos hacemos cada vez que vemos las noticias.

Este es un libro que no defrauda, Arriaga entrega exactamente lo que se espera de un escritor consagrado. Si acaso, tengo algunos reparos:

1. Como dije al inicio de la reseña, la falta de innovación a nivel narrativo. Arriaga nunca ganaría el Nobel. Sin embargo, es un maestro escribiendo obras para adaptarse al cine.

2. Algunas denuncias (esclavitud, inmigración, desigualdad), aun siendo temas urgentes, a veces se presentan de manera demasiado frontal, rozando lo moralizante. Me habría gustado un poco más de sutileza*: confiar más en la inferencia del lector, en la elipsis y en la ambigüedad ética que el propio material sugiere.

3. Para algunos lectores que no tengan una mínima idea de la historia en común de México con Estados Unidos, puede quedar la sensación de que se perdieron algo. 

El hombre cumple con solvencia lo que promete: potencia dramática, personajes que se imponen y una maquinaria narrativa efectiva. Mi objeción no es de ejecución, sino de horizonte: Arriaga, sin duda, domina su fórmula; ojalá, la próxima vez, se anime a forzarla.

* Una sutileza que me parece imprescindible en una buena obra de ficción. Sin embargo, a la hora de denunciar públicamente algún problema social, la sutileza puede ser más una falta de carácter que una virtud.

sábado, 13 de septiembre de 2025

Madres de libro (bonus round): Linea nigra de Jazmina Barrera

Idioma original: 
español
Año de publicación: 2020
Valoración: Muy recomendable
 
Cuando ya habíamos cerrado y programado la serie de libros para la semana sobre la maternidad, recuperé de entre mis eBooks atrasados esta obra de la autora mexicana Jazmina Barrera. Y en cierto modo es bastante adecuado que este libro aparezca como bonus round porque es, en sí mismo, una especie de sumatorio de obras sobre la maternidad, sobre el embarazo, el parto o la lactancia, entre otros temas. Es un libro que para desarrollarse reconstruye una genealogía (del Libro de la almohada a Pequeñas labores, pasando por Ursula K. LeGuin, Adrienne Rich, deRachel Cusk, o incluso el Frankenstein de Mary Shelley), y reivindica la propia necesidad de seguir ampliando esta genealogía, ocupando ese espacio negado a las mujeres, a las madres, en el propio concepto de literatura: 
Sé de otras escritoras que también están escribiendo sobre embarazo y parto y lactancia. Más libros fragmentarios, que citan al 'Libro de la almohada'. Me encanta esta moda, y quiero que sea mucho más que una moda. Que seamos más. Muchas. Creo que nunca vamos a ser suficientes. Pienso en los diarios, las listas, las cartas, los herbarios, los libros de texto: todas esas formas de escritura a veces son, o pueden ser, literatura. Lo mismo pasa con los diarios de embarazo, con los diarios de bebés. Quiero que sobren los libros, que los haya buenos y malos. Quiero un canon, una tradición. Y también una ruptura, libros en contra del canon. Nuevos géneros literarios. 
De hecho, este libro es, orgullosamente, un "Diario de la maternidad", que comienza con la noticia del embarazo, y dura (o al menos ese era el plan, como reconoce la escritora) con el destete de su hijo Silvestre. Así, el hilo principal del texto lo componen anotaciones muy concretas, y generalmente muy breves, sobre el embarazo, las náuseas, los movimientos del feto en la barriga; el parto con todo su terror y toda su gloria; y sobre los primeros meses de vida del bebé, y su relación fisiológica y emocional con su madre. En estas anotaciones, lo factual convive con lo reflexivo; la narración de anécdotas con la introspección o el comentario de lecturas de otras autoras, que ocupan sobre todo mucho más espacio en la segunda mitad. (De hecho, la obra incluye una lista final de "LIBROS QUE LEÍ MIENTRAS AMAMANTABA", en que figuran varios libros sobre la maternidad, aunque también sobre muchos otros temas).
 
Con todo, este plan, hasta cierto punto espontáneo (y que no corresponde, por cierto, con el libro que la autora debería estar escribiendo, y para el que había recibido una beca) se ve atravesado por otras líneas relevantes, algunas de ellas imposibles de prever, como el terremoto que sacudió México el 19 de septiembre de 2017, o el cáncer de ovarios detectado a la madre de la escritora. De hecho, la madre de la escritora, pintora de profesión, le sirve a la autora como puente para introducir en el texto numerosas referencias a la pintura o la fotografía, como Frida Kahlo o la narradora y traductora indígena Luz Jiménez, que aparece en varias fotografías de Tina Modotti (en algunas de ellas, dando de mamar) y que también fue modelo para Diego Rivera, entre otros pintores. 
 
El texto (y me imagino que los lectores atentos habrán notado que evito llamarlo "novela" para no traicionar la deliberada ambigüedad genérica de la obra) está compuesto, como mencionaba antes, por fragmentos relativamente breves e independientes; apuntes rápidos, como anotaciones de un diario, que crean una imagen poliédrica de la maternidad, con toda su complejidad y sus contradicciones. Esta es una decisión estética, pero también, como explica la autora, un efecto del propio tema y del contexto de la escritura, entre tomas del pecho, pañales cambiados y siestas mal dormidas:
Susan Griffin también escribe sobre las interrupciones de la maternidad y los fragmentos que produce. Dice que tenemos sólo iluminaciones breves entre las interrupciones que hay que registrar. Luego ponerlas una junto a otra, con la esperanza de que algún día, más tarde, podamos darles sentido.
Creo que, de los libros que he leído sobre la m/paternidad, este es uno de los que mejor toca todas las teclas que más me atraen en el tratamiento de este tema: es inteligente y sensible, no idealiza la experiencia pero tampoco es un relato tremendista, deja espacio al humor y a la ironía, es autoanalítico y autocrítico pero al mismo tiempo da cabida a muchas otras voces y experiencias, por lo que no se vuelve solipsista... Creo que es sin duda un libro que relagaría sin pensarlo a una amiga que estuviese embarazada, o pensando en quedarse embarazada, entre otras cosas porque, como decía antes, permite también seguir el hilo que te lleva a otras lecturas posteriores.
 
Como curiosa nota final, este libro lo disfrutarán todavía un poquito más los lectores que hayan leído también Literatura infantil de Alejandro Zambra: Jazmina Barrera y Alejandro Zambra son pareja, y ambos son los padres de Silvestre, por lo que ambos libros funcionan  como un espejo feminino/masculino sobre una misma experiencia. De hecho, "Alejandro" figura profusamente en la obra de Barrera, y alguna anécdota en concreto (como la sobredosis de hongos alucinógenos del escritor intentando superar una migraña) aparecen narrados en los dos libros desde perspectivas diferentes.

miércoles, 13 de agosto de 2025

Béla Braun: El cuerpo anterior

Idioma original: Español 
Año de publicación: 2025
Valoración: Entre está bien y recomendable

Béla Braun tiene nombre de director de cine húngaro, de escritor centroeuropeo del período de entreguerras o, incluso, de criminal de guerra nazi. Nada más lejos de la realidad porque Béla Braun es un escritor y periodista mexicano nacido en 1977 (¡como para fiarse de los nombres!) y este El cuerpo anterior es su tercera novela.

Y no si es esto es casual o no, o si estas asociaciones son más fáciles de hacer cuando se conocen estos datos, pero el caso es que en El cuerpo anterior veo influencias centroeuropeas y ecos de autores mexicanos, así como de algún otro autor imprescindible del siglo XX. Y es que 

El cuerpo anterior = (Gótico romántico + (0,4*Ibargüengotia) + (0,1*Cartarescu) +(0,3*Borges))/2

¿Cómo se come esto? Pues mirad, con una mujer de belleza deslumbrante y espectral que irrumpe en la vida de un joven universitario de suburbios, un maestro de artes marciales, dislocaciones y desdoblamientos de la realidad, puertas a otros mundos, etc. ¿Entendéis algo?

A ver. ¿Y si digo que, a fin de cuentas, El cuerpo anterior es una novela de formación? ¿Mejor, no?  ¿Y si digo que es una novela de formación que roza de alguna forma el género fantástico? Nos vamos acercando. ¿Y si digo novela de formación que de alguna forma roza el género fantástico pero sin dejar de estar anclada a la realidad mexicana? ¡Ahora sí!

Porque El cuerpo anterior es la historia de una búsqueda y una huida (sigue adelante, cambia tu vida, sal con otras personas, deja el pasado atrás, dicen) narrada en primera persona y en la que pasado y presente se mezclan en el recuerdo demostrando, una vez más, que el tiempo no es una dimensión lineal que avanza siempre en el mismo sentido.

Creo que tres son los aspectos más conseguidos de la novela: la atmósfera espectral que las apariciones de Ishtar generan, la ambientación que acompaña a esa atmósfera (hablo en particular de los espacios físicos) y la parte más cercana a Ibargüengoitia, con su realismo trágico-grotesco. Pero estos tres aspectos funcionan bien (y muy bien, por momentos) como elementos aislados; en cambio, diría que su encaje en el conjunto no acaba de estar del todo logrado. Vaya, el clásico "el todo es inferior a la suma de las partes".

Lo que es innegable es que El cuerpo anterior es una novela original, ambiciosa y arriesgada y ese es un mérito que no podemos quitarle a Braun. Como tampoco podemos negar que se trata de un libro disfrutable y aprovechable, aunque no consigo alcanzar del todo las cotas que prometía. 

lunes, 11 de agosto de 2025

Reseña + Entrevista: Una cita con la Lady de Mateo García Elizondo

Idioma original: Español

Año de publicación: 2019

Valoración: Muy recomendable

Vine al Zapotal porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal… ah, no, esa no era (un pequeño guiño a Mateo; sé que debe de estar harto de esas comparaciones).

Empiezo de nuevo.

Este libro ha sido comparado (a mi parecer, injustamente) con varias novelas emblemáticas: Pedro Páramo, Bajo el volcán, entre otras. Es innegable que existen influencias directas de estos autores, o, de manera indirecta, del imaginario que han construido. Sin embargo, puedo asegurar que Mateo García Elizondo ha escrito una novela que se sostiene por méritos propios. A saber: Una cita con la Lady aborda el tema de la muerte desde un ángulo poco convencional; narra con una lucidez inquietante (aunque parezca contradictorio) episodios de embriaguez y delirio; recurre a ciertos arquetipos de la literatura mexicana: el pueblo fantasma, el narrador desahuciado, la muerte como destino último; pero lo hace con una voz original, cargada de ironía y sutileza. Incluso logra insertar momentos de humor negro en medio de las escenas más funestas.

La premisa es sencilla pero demoledora: un joven llega al Zapotal, un pueblo dejado de la mano de Dios, con la única intención de morir. Todo impulso vital ha sido anulado por una voluntad firme de desaparecer. Y es justamente ese deseo de aniquilación lo que le confiere al protagonista una forma de trascendencia: nada le preocupa ya, salvo dejarse llevar hacia el otro mundo en los suaves brazos del opio. La muerte es inminente, más eso no le impide jugar con ella un poco.

Narrada en primera persona, la historia se mueve entre la alucinación y la resignación, entre periodos de éxtasis y el más salvaje mono, entre la búsqueda del olvido y los retazos de un pasado tenaz, fragmentado y doloroso. El estilo de Mateo es preciso, sin caer en el sentimentalismo, pero profundamente evocador. La Lady: la muerte, la heroína (en sus dos acepciones), el anhelo de desaparecer; se convierte en una figura omnipresente que acompaña al narrador en su viaje final.

Una cita con la Lady logra que un relato de muerte y desolación se lea como una obra viva, vibrante y cargada de belleza.

Le agradezco a Mateo que se haya tomado el tiempo para conversar con nosotros acerca de su libro:



martes, 29 de julio de 2025

Javier Tapia: Mitología japonesa

Idioma original: castellano

Año de publicación: 2022

Valoración: Se deja leer


Tener en el blog a un experto en lo que sea es genial, claro, pero tiene sus riesgos, porque si uno se decide a aproximarse a esas materias corre el riesgo de quedar en ridículo, no ya ante algún lector anónimo, sino ante el propio colega, que es algo un poco más humillante. Hablando de Japón, tenemos aquí a Alain, que en estas cosas entiendo que está muy puesto, así que, contando con su benevolencia, me permitiré comentar este libro en torno a la cultura japonesa, que es el campo que se trata, más allá del título. 

La verdad es que si hubiera investigado un poco con anterioridad y hubiese visto la respetable lista de títulos firmados por el tal Javier Tapia, seguramente hubiera desistido: solo hay que echar un vistazo para contemplar libros, seguro que parecidos a este, sobre mitología hindú, maya, griega, vikinga o celta, sin olvidar alguno que otro sobre vampiros, sobre Lovecraft o en torno a algún esoterismo. Demasiada amplitud, demasiado aspecto de cadena de montaje. Pero en fin.

Como hubiera sido de esperar para un lector mejor informado, el libro tiene efectivamente un tono divulgativo digamos relajado, dirigido a quien le parezca suficiente con unas pinceladas sobre esa cultura japonesa de la que quizá conoce algo sobre las geishas, los samuráis, la foto del templo sobre el monte Fuji o algún anime popular. Es esa la perspectiva correcta porque es exactamente lo que el libro ofrece.

Digamos que hay una parte inicial que se ajusta más a lo que promete el título, presentando a la pareja de dioses más poderosos, no sé si primigenios o primus inter pares, Izanagi e Izanami, masculino el primero, de aire más triunfador, femenina la segunda, condenada al inframundo a causa de alguna traición que no recuerdo. Con ellos, la diosa del sol Amaterasu, creo que hija de Izanagi, es la tercera deidad de un enorme panteón lleno de divinidades menores casi de todo tipo. Pero por lo visto la característica más definitoria de la mitología japonesa es precisamente esa multiplicidad de entes o espíritus que de alguna manera lo pueblan todo, los kami, poco menos que infinitos, y los yokai, más bien demonios, algunos de ellos juguetones y puñeteros. De ahí a pensar en personajes tan frecuentes en los mangas solo hay un paso.

La penetración del sintoísmo con su carácter sincrético tiene seguramente mucho que ver con la adopción de entes sobrenaturales asimilados de distintas culturas y credos lo que, desde otro punto de vista, convierte la mitología en una especie de panteísmo estrechamente ligado a la naturaleza. Y todo ello a su vez se funde con aspectos propiamente culturales que a veces tienes raíces históricas remotas y que han sobrevivido gracias al aislamiento del país hasta épocas bastante recientes. Así, el libro hace sitio a figuras de origen no muy claro, como los samuráis o los ninja, a la yakuza o al teatro kabuki, cosas que pueden sonar más al lector occidental y cuya aparición va dejando clara la voluntad divulgadora del texto.

Aunque adornado con unos poquitos detalles históricos y algunos breves cuentos tradicionales (algunos francamente bonitos, hay que reconocerlo), el libro no puede, ni siquiera seguramente quiere, disimular su naturaleza de producto rápido, incluso poco esmerado en su redacción y estéticamente cutre, en un punto muy bajo de esa posible escala que va desde la erudición y el trabajo académico puro hasta la divulgación como simple pretexto para editar un volumen de lo que sea y pasar cuanto antes al siguiente para hacer caja.

A pesar de todo, y aunque a veces nos sorprenda o hasta dé un poco de rabia admitirlo, casi de cualquier libro se aprende siempre algo. Y tengo que reconocer que también de este.

P.S.: Cuál no sería mi sorpresa cuando hace muy poquito, dando un paseo por el monte, me encuentro escrito en una valla de madera el nombre de Amaterasu. No hay muchas opciones: o mi cultura en torno a lo japonés es muy inferior a la media, o alguien se acaba de leer el mismo libro que yo, o tal vez hay por ejemplo algún grupo musical que ha adoptado tan venerable denominación.


viernes, 30 de mayo de 2025

Liliana Blum: Ráfaga roja

 Idioma original: español

Año de publicación: 2025

Valoración: Está bien

Ráfaga roja narra la historia de Hannie Schaft, figura destacada de la resistencia antinazi, desde un punto de vista en primera persona y media (el narrador, Hannie, le cuenta la historia a un interlocutor que no somos nosotros). Desde la celda donde sufre torturas y aguarda su inminente ejecución, rememora su vida y su lucha. Esto no es un spoiler: Hannie Schaft existió y los hechos son reales. De hecho, resulta una trama apasionante: la de una joven que mataba nazis. Sin embargo, la novela no logró convencerme del todo.

Quizá lo que más me desconcertó fue el tono desenfadado, casi de desapego, con el que se narra la historia. A pesar de ser víctima de la sed, el hambre y el dolor, la evocación alegre de sus años de juventud, de sus inicios en la resistencia y de sus actividades subversivas adquiere un matiz casi fantástico. En una situación tan terrible y desesperanzadora, no solo por su encarcelamiento, sino también por la guerra y el auge del nazismo, uno esperaría sentirse conmovido, aterrado o desesperanzado. Sin embargo, no es así: la historia resulta interesante y la figura de Schaft cautivadora, siempre que uno conozca su trayectoria o decida indagar en la Wikipedia. 

Creo que es un riesgo al que uno se expone al escribir sobre una figura histórica: apoyarse demasiado en las hazañas del personaje real y descuidar al personaje novelístico. No estoy seguro de que la Hannie Schaft de la novela se sostenga por sí misma. Además, la saturación de relatos sobre el nazismo y la Segunda Guerra Mundial provoca que muchos pasajes resulten redundantes, a pesar de que ocurran en un lugar del que poco se habla. Quizá un lector poco familiarizado con el tema y con ojos vírgenes viva la obra de forma distinta, pero no fue mi caso.

Por otra parte, la novela posee varios aciertos notables: Liliana Blum escribe con precisión, es capaz de plasmar la cotidianidad de la vida en la resistencia; el ritmo, alternando recuerdos íntimos con momentos de tensión, hace amena la lectura; la reconstrucción histórica es rigurosa, valiéndose de datos y referencias auténticas que aportan profundidad y credibilidad; y, sobre todo, la voz de Hannie Schaft, aunque a veces distante, resulta memorable.

En conjunto, me parece una obra interesante; sin embargo, considerando los altos estándares a los que Liliana Blum nos tiene acostumbrados, acaba quedándose algo corta.

Otras obras de Liliana Blum en ULAD: Un descuido cósmicoEl monstruo pentápodo

jueves, 22 de mayo de 2025

Pilar Quintana: La perra

Idioma original: español

Año de publicación: 2017

Valoración: Recomendable

Esta es una novela corta de Pilar Quintana, autora ganadora del Premio Alfaguara de Novela por Los abismos. La perra es la obra anterior a esta última, escrita ya en plena madurez literaria. 

Damaris vive en una comunidad costera en condiciones de extrema pobreza. Comparte una pequeña casa con su esposo y lleva una vida marcada por continuas penurias que no le ofrecen ninguna satisfacción ni oportunidad de trascendencia. La sutil transformación que experimenta su vida tras adoptar una perra es suficiente para que comience a observar su situación actual desde un ángulo distinto, enfrentándose así a las experiencias y recuerdos que ha rumiado durante años. 

En la brevedad de la novela, Quintana abarca un amplio espectro de situaciones vitales, como la maternidad, el abandono, el perdón o la resignación. La perra no se presenta como una suerte de ángel guardián o amiga incondicional que llega para transformar la vida de la protagonista. Más bien, es la presencia de un ser indefenso y totalmente dependiente, que se desarrolla hasta volverse autónomo mientras todo lo demás permanece atrapado en la rutina más mundana, lo que genera interesantes contrastes. 

Además del eje principal de la novela, se presentan breves vistazos a otros personajes que, aunque fugaces, resultan imprescindibles para representar el contexto en el que transcurre la vida de Damaris: vecinos atrapados en dinámicas familiares conflictivas, mujeres que han tenido que resignarse a vivir bajo la inercia de supersticiones y creencias religiosas, o figuras masculinas marcadas por la frustración y la violencia. Estos personajes complementan y enriquecen la atmósfera, dibujando con pocos trazos una realidad áspera pero profundamente humana. 

La novela también destaca por su estilo narrativo conciso y directo. Quintana no necesita adornos excesivos para retratar la crudeza y dureza de la vida cotidiana. Su lenguaje es preciso, lo que intensifica aún más la sensación de angustia y desesperanza que atraviesa la historia. A pesar de la brevedad, consigue transmitir emociones profundas. 

En conclusión, La perra es una novela breve, potente y auténtica. 

sábado, 26 de abril de 2025

Edson Lechuga: Infarto

Idioma original: Español  
Año de publicación: 2025
Valoración: Recomendable

Qué lograda está Infarto. A nivel superficial, entrega una historia bien narrada y unos  personajes que, sin ser excesivamente complejos o memorables, están adecuadamente perfilados y resultan simpáticos pese a sus muchos defectos. Sin embargo, la novela de Edson Lechuga también entrega una experiencia literaria diferente, a la que la plasticidad de su estructura, ritmo y prosa dotan de un encanto genuino.

Su planteamiento es sencillo: de madrugada, un grupo de personas van en un microbús de camino a sus respectivos trabajos cuando dos hombres armados los asaltan. El atraco hará que dos pasajeros, de vidas hasta entonces apocadas, decidan plantar cara, lo cual terminará en una espiral de violencia.

Varios son los aspectos que destacaría por encima de todo en la novela:

  • La prosa: intensa, expresiva, proclive al uso de recursos estilísticos muy bien implementados (el registro oral repleto de mexicanismos, la falta de mayúsculas, la narración en segunda persona, la constante repetición de palabras, pasajes o ideas...).
  • La estructura: aunque en un inicio no permite que el argumento principal fluya, pues la salpican muchos "flashbacks" y reescrituras de escenas previamente vistas, ayuda no sólo a construir los protagonistas, sino que da una textura harto interesante a los capítulos.
  • El escenario: retrata con sumo acierto Ecatepec, un barrio marginal, pobre violento y peligroso (que «no es el culo del mundo, sino el grano supurante del culo del mundo»), y México («todos saben que en este país gelatinero denunciar un delito es lo mismo que tirarte un pedo: / todos lo huelen pero nadie investiga quién fue el gracioso»), así como la manera en que ambos contextos moldean a sus habitantes.
  • Su humor: negro y ácido, cuando acierta lo hace a lo grande, hasta el punto de que me he reído varias veces de las ocurrencias de Lechuga.

Del lado menos positivo de esta novela señalaría lo siguiente:

  • La reiteración: aunque es deliberada, estilísticamente está muy lograda y argumentalmente queda bien integrada en el conjunto, llega a hacerse pesado releer por enésima vez el mismo pasaje.
  • El clímax: pese a que se nos anticipa desde el principio, no llegamos definitivamente a él hasta dar muchos rodeos, por lo que cuando por fin lo hacemos se siente un tanto abrupto y frustrante.

En resumen: Infarto es una novela moderadamente original y sumamente expresiva, cuya estructura, ritmo, lenguaje coloquial, humor y violencia recuerdan vagamente a los de una película de Quentin Tarantino. 

jueves, 10 de abril de 2025

Laura Esquivel: Como agua para chocolate

 Idioma original: Español

Año de publicación: 1989

Valoración: Recomendable


A raíz de la nueva adaptación de Netflix, me animé a releer este libro del que guardaba muy buenos recuerdos. Lo había leído en dos ocasiones, la última hace apenas unos años. No estoy seguro de que valga la pena releerlo; no considero que una relectura aporte algo nuevo a nivel intelectual, pero sí posee un componente nostálgico para quienes vivimos lejos de México y mantenemos una conexión con nuestro hogar a través de la comida de nuestras madres y abuelas.

La trama es sencilla, propia de una telenovela mexicana de época: Tita es la hija menor de una familia de puras mujeres (como buen mexicano, el padre abandonó el hogar, o se murió, no tiene mayor importancia). La madre, estricta en el cumplimiento de los mandamientos de la Iglesia y de las buenas costumbres, le impide a Tita casarse, destinándola a atender la casa y, sobre todo, a la propia madre. Sin embargo, esto no es impedimento para el amor. El novio de Tita, al ver que no puede desposarla, decide casarse con la hermana mayor con el pretexto de permanecer cerca de Tita (muy astuto), lo que provoca un drama familiar lleno de rencores, envidias y celos. No revelaré el desenlace de la historia, pero resulta bastante predecible.

Lo verdaderamente importante del libro es el papel que juega la comida. Al inicio de cada capítulo se presenta la receta de algún platillo o postre, cuya preparación o degustación desencadena los distintos episodios de la vida de Tita. Cuando ella prepara el pastel para la boda de su hermana mayor con su propio enamorado, no puede contener las lágrimas de desamor, que caen inadvertidamente sobre la masa. Al comer el pastel, los invitados se ven invadidos por una profunda melancolía que los lleva a llorar sin consuelo. Otro episodio memorable es el de la codorniz en salsa de pétalos de rosa, que ejerce un efecto afrodisiaco en quienes la prueban, al punto de que la hermana de Tita no puede contener su deseo, se despoja de su ropa y huye con un soldado revolucionario en un arrebato de pasión. Como se darán cuenta, esta novela está llena de elementos fantásticos que contrastan de manera interesante con la simpleza de la vida de campo (aunque las comparaciones con Cien años de soledad resultan inevitables).

Como agua para chocolate conserva para mí su encanto y su capacidad para evocar nostalgia a través de la cocina y las tradiciones familiares. La película está bien, a secas. Aunque la escena de las codornices es perfecta. La nueva serie de Netflix no la he visto aún, aunque no tiene muy buenas críticas. Además, me encanta el título de libro, que uno esté 'como agua para chocolate' significa que le hierve la sangre, ya sea por ira o, en este caso, debido a la pasión.

Por cierto, cuando alguien en Japón me pide que le recomiende una novela mexicana, siempre les recomiendo ésta (está traducida al japonés como 'La leyenda de la salsa de rosas'). Es fácil de leer, tiene el toque exótico que puede ser del gusto de un extranjero, y tiene un final feliz.

viernes, 21 de marzo de 2025

Padres de libro: La cabeza de mi padre de Alma Delia Murillo

Idioma original: Español

Año de publicación: 2022

Valoración: Recomendable

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 de INEGI (1), alrededor del 29 % de los hogares en México son dirigidos por una mujer. Según diversas encuestas (por ejemplo, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (2), ENADID, o la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (3), ENOE), entre 70 % y 80 % de los hogares monoparentales en México están encabezados por mujeres. Esto significa que, dentro de los hogares monoparentales, la gran mayoría son “hogares sin padre”. Las razones son diversas: abandono de hogar, divorcio, migración laborar, muerte. Sin embargo, desde el punto de vista de un niño, tal vez eso no importe mucho, simplemente no tiene padre (en México, la expresión “no tener madre” significa ser un sinverguenza, haciendo alusión a que no tuviste quién te disciplinara adecuadamente).

En “El laberinto de la soledad”, Octavio Paz teoriza sobre los orígenes de la falta de una paternidad bien cimentada en los mexicanos, relacionándola con la historia de la Conquista y el mestizaje, lo cual genera en el mexicano una sensación de orfandad simbólica que se proyecta en la vida individual y social. Ésta es una clara exageración, pero, así como las telenovelas, este tipo de discursos les sirven a los mexicanos para revolcarse en los lodos de la ausencia de afecto paterno.

La obra magna de la literatura mexicana, Pedro Páramo, no pudo haber sido concebida sin las condiciones antes mencionadas. Así como un largo corpus de literatura de la orfandad, en general, y de la falta del padre, en particular. He aquí “La cabeza de mi padre”.

Ahora, ¿de qué trata la novela aquí reseñada? A riesgo de sonar redundante, trata de una mujer que busca a su padre. Literal y metafóricamente. Recurriendo a la autoficción, Murillo nos narra su personal viaje “rulfiano” a la caza de su padre. Nos cuenta sus motivaciones, obsesiones, frustraciones, traumas, complejos, etc., al tiempo que hace sus propias reflexiones sobre su media orfandad, tratando diversos temas relacionados, como el machismo, la violencia, el abandono, etc.

Podría parecer que ya está todo dicho al respecto y que, basándonos en las estadísticas mencionadas, es un problema tan poco excepcional que una historia más no haría ninguna diferencia. Sin embargo, este viaje se narra desde una total vulnerabilidad y honestidad, exponiendo con lujo de detalles las heridas acumuladas a lo largo de 40 años.

Lo que a veces puede descolocar un poco es la exagerada hiperbolización de la imagen del padre perdido, como si los humanos, en la mayor parte de las ocasiones, no actuáramos movidos por las más triviales motivaciones. Además, por ratos, las reflexiones que Murillo hace en diversos temas, tanto filosóficos como políticos, pueden llegar a ser un poco superficiales e ingenuas. Sin embargo, estas carencias no opacan la fuerza emocional ni la honestidad de la narración, si acaso lo hacen más humana. Una novela recomendada para sumergirse en la intimidad de una búsqueda vital.


1.  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2020). Censo de Población y Vivienda 2020. INEGI.

2. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2018). Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018. INEGI.

3. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2021a). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). INEGI.


domingo, 16 de marzo de 2025

Eduardo Rojas: Y apenas nada

Idioma original: Español

Año de publicación: 2025

Valoración: Bastante recomendable 

¡Qué cosas! A veces, te llega un libro de un autor desconocido que, a priori, no te llama demasiado la atención y resulta que, pese a (o precisamente por) esa falta de expectativas, te encuentras con un texto y un autor de esos que prometes que volverás a leer. Eso es lo que me ha pasado con este Y apenas nada del mexicano afincado en Galicia Eduardo Rojas. 

Se trata de una novela breve, de apenas 140 páginas y ¡¡¡95 capítulos!!!, caracterizada por un estilo de lo más personal y una poética del abandono que lo liga a libros como Primero estaba el mar de Tomás González.

La premisa del texto no podría ser más sencilla: Napoleón Chicomóztoc, que no anda muy bien de la chaveta, desaparece persiguiendo la lluvia. 

Ecos de Cien años de soledad en lo argumental, ¿no? No es el único nexo con la obra magna del colombiano. Y apenas nada conecta tanto con el realismo poético como con la forma de hablar del desamparo de García Márquez. Porque está novelita es una historia de seres abandonados, de desgracias y penitencias, de miedos, dolor y recuerdos, de cordura y locura.

Y entonces no le quedaba más remedio que aceptar que el tiempo, otra vez, lo había rebasado por la derecha y que él se había quedado tirado a un lado de la carretera, rodeado de quelites, igual que una chiva atropellada.

Lo que diferencia a Un lugar mejor de Cien años de soledad es la forma del texto. No estamos ante una prosa torrencial. Al contrario, frase breve y capítulos cortos marcan el ritmo de un texto salpicado de imagen con gran carga poética. Por ejemplo, esa bici semihundida en el fango del manglar o la madre manoteando en el barro.

Y allí se quedaron los dos: abrazados como dos condenados que ya no esperan nada, solo - si acaso - que caiga pronto la noche.

En resumen, y con la excepción de alguna que otra reiteración, una más que agradable sorpresa la de este autor y este texto absolutamente desconocidos para mí y para el público en general. ¡A ver si por poco tiempo!

domingo, 9 de marzo de 2025

Colaboración: Sombra de la sombra, de Paco Ignacio Taibo II

Idioma original: Español

Año de publicación: 1986

Valoración: Está bien (Recomendable para quienes quieran tener idea de México inmediato a su revolución)


1922, un año dentro de un periodo donde la sociedad mexicana luchaba con violencia en múltiples terrenos. Crímenes, asaltos, asonadas, levantamientos armados, espionaje, traiciones, fuerzas extranjeras tratando de intervenir política, económica y hasta militarmente para cambiar el rumbo de la revolución mexicana; movimientos populares y de obreros empujando para recuperar rumbos perdidos por la misma; prensa, arte, transporte, naciendo o renaciendo tras la guerra popular que cambio al país. Ese es el marco donde se desenvuelve la novela Sombra de la sombra. Paco Ignacio Taibo II logra describir ese marco, hace sentir sus tensiones, permite al lector vivir por momentos su turbulencia y, sobre todo, aproxima a la comprensión de una época todavía cercana del pasado mexicano, lo que facilita entender mejor el presente de esta república.

Los protagonistas de Sombra de la sombra son cuatro personajes que se encuentran cada noche para jugar dominó. Durante el juego platican y reflexionan de lo que pasa en la ciudad de México y en el país. El estado de la sociedad en que viven se empieza a delinear desde ahí, en la descripción de la personalidad de cada uno de los cuatro jugadores, que representan a una buena capa del pueblo mexicano. Los jugadores de dominó tienen diferentes oficios que se irán revelando poco a poco, al tiempo que se van describiendo sus personalidades.

Son cuatro temperamentos muy distintos, lo mismo que los empleos de los que viven. Si bien el juego de dominó es lo primero que los une, conforme se desarrolla la trama se van involucrando en sucesos que los unen todavía más, sucesos a través de los cuales los lectores se van dando cuenta de qué era lo que pasaba por esos años en México.

Desde luego es la visión de los de abajo. No ¿por qué unos abajo y otros arriba? En un tablero de ajedrez no hay abajo y arriba entre negros y blancos, solo lucha entre ambos. Así en la novela asoman ampliamente dos partes: el pueblo llano, con diversos oficios con los que enfrentan la vida y sus dificultades económicas y los vividores que han sabido aprovechar el río revuelto de la revolución mexicana para acomodarse en cualquier bando de la misma y medrar económicamente. Aparecen también personajes o segmentos de la sociedad que no se pueden colocar en ninguno de los grupos descritos, pero que tienen resultados importantes para la narración. Los grupos que se enfrentan son, uno, el de los fieles a ellos mismos y a sus empleos y otro, el de los que aprovechan la situación para beneficio personal, abusando de las circunstancias.

El grupo de los fieles a sí mismos está conformado básicamente por los cuatro jugadores de dominó, uno de los cuales ve casualmente un asesinato y otro presencia una muerte que puede tomarse como accidente o tal vez crimen. Como ambos acontecimientos se relacionan y uno de los jugadores es periodista, los cuatro se involucran en el intento de desentrañar esa relación, máxime que desde la sombra sufren atentados y amenazas varias, decidiéndose finalmente en convertirse en sombra de la sobra que los persigue. Sombra de la cual surgen los que abusan de la revolución. 

No sé en qué momento empezó Taibo II a utilizar la estructura que emplea en esta novela, diseñada en 57 capítulos, algunos muy cortos. Muchos capítulos tienen títulos similares o idénticos, por ejemplo los que inician con “Los personajes juegan dominó” añadiendo, a veces sí y a veces no, otras indicaciones, o los apartados que se llaman “Bonitas historias que vienen del pasado”; estos últimos complementan las personalidades de los protagonistas o nos hablan de los antecedentes de algunos sucesos de la trama. Esta misma estructura, de capítulos cortos o con títulos semejantes, la utiliza el autor en otras de sus obras como Cuatro manos, La lejanía del tesoro y Retornamos como sombras; esta última, por cierto, está protagonizada por los mismos cuatro personajes pero veinte años después y ya no juegan dominó. Retornamos como sombras esta comentada aquí.

En resumen: México en 1922, cuando la revolución mexicana, finalizada formalmente con la Constitución de 1917, había dejado al país en un torbellino de locura del que iría saliendo remando sobre una roca y cuyos vientos todavía lo impulsan, sin que deje de estar presente la locura. Si la novela policiaca negra es aquella que nos pinta una sociedad, esta novela lo es y se desarrolla en un escenario que así fue, aunque su personajes sean ficticios.

Firmado: David Batista

También de Paco Ignacio Taibo II reseñado en ULAD: Retornamos como sombras


sábado, 8 de marzo de 2025

Dahlia de la Cerda: Perras de reserva

Idioma original: Español

Año de publicación: 2022

Valoración: Muy recomendable

La vida es una perra, adóptenla. Bizor.

Estilo directo: sin rodeos, sin adornos y sin aparentes pretensiones literarias. ¿Esto es bueno o malo? Efectivo, sí. Es como ver un accidente grabado por alguien con su celular, en contraste con una película de Scorsese. No me refiero a la calidad ni a lo que ocurre en la pantalla, sino a la intención estética. (“Me senté en la taza del baño, oriné sobre la prueba de embarazo y esperé el minuto más largo de mi vida. Positivo”).

Los temas de los relatos son variados: una chica que aborta como si nada; un cuento de formación sobre una narco junior; las aspiraciones de una inmigrante analfabeta. La intención política es clara: feminista, anti-academicista y enfocada en la visibilización de los marginados. Sin embargo, nunca presenta a sus personajes como víctimas, sino como agentes libres, con voluntad y deseos, que deben enfrentarse al infortunio o, simplemente, a las consecuencias de sus malas decisiones.

Algunos relatos son casi minificciones, con una premisa interesante y un punchline efectivo. No obstante, al centrarse principalmente en los personajes, su desarrollo a veces se siente algo apresurado. Además, las voces de los narradores en cada cuento llegan a sonar forzadas o artificiales. Me sucede lo mismo que cuando leí Falsa liebre, de Fernanda Melchor. Se pretende simular el habla de determinado grupo, pero choca demasiado con la manera de articularse y con las ideas que expresan. El tono de la mayoría de los personajes resultaría mejor con una exposición interminable de lugares comunes, al estilo de:

“Sería hipócrita de mi parte decirte que te mereces algo mejor, si conmigo lo tuviste todo. Y, así como tú me pediste que te dejara de molestar, te voy a pedir tres favores: primero, busca la verdad entre todas las mentiras; segundo, diviértete y sé feliz; y tercero, no me vuelvas a marcar, por favor. ¿Vale? Cuídate. No, maaaames, wey, ya lloré, wey.” (1)

Además, si se leen los cuentos de corrido, da la impresión de que el impulso se agota. Al perderse el shock value de los primeros relatos, la vida de los protagonistas resulta algo anodina, y el uso del slang puede parecer repetitivo y fastidioso, sobre todo para aquellos que no estén familiarizados con él (lectores fuera de México).

A pesar de esos detalles, la mayoría de los relatos son contundentes y pueden llegar a desafiar ciertas preconcepciones que tengamos sobre los marginados de un país que, por sí mismo, está jodido.

(1) Grabación vista en Youtube de un joven terminando con su novia que, al parecer, le había sido infiel.

lunes, 13 de enero de 2025

Guillermo Arriaga: El búfalo de la noche

Idioma original: español

Año de publicación: 1999

Valoración: recomendable 

Lo que más me gusta de Arriaga es que es un muy buen ejemplo del proceso de maduración de un escritor. Empezó fuerte, con novelas como «El escuadrón guillotina» o «Un dulce olor a muerte» (claro, no podemos dejar de lado lo que hizo en películas como «Amores perros» o «Babel»), pero si las comparamos con las más recientes «Salvar el fuego» o «Extrañas», se puede notar cómo ha dejado atrás ciertos clichés y ha ido refinando su estilo. «El búfalo de la noche» me parece que se encuentra a medio camino. Aún se nota a un Arriaga joven, altamente influenciado por otros escritores (me dio un poco de cringe que el libro abra con dos epígrafes de Bukowski), así como temas con los cuales me cuesta mucho identificarme (esto puede deberse a que ya me estoy haciendo viejo).

La vida de un grupo de amigos/amantes (al más puro estilo de Dawson’s Creek) se trastorna por el suicidio de Gregorio, un joven con problemas psiquiátricos pero con una personalidad magnética. Su mejor amigo, Manuel, el protagonista de la novela, además de tener que lidiar con la pérdida de su amigo, se ve envuelto en un plan maquiavélico tramado por Gregorio para vengarse de aquellos que le agraviaron en vida (claro, según su trastornada mente).

He aquí donde la temática del libro se me escapa: jóvenes de clase media-alta, apasionados y atormentados, alternando su jornada entre la universidad, secretos, traiciones y mucho sexo. La novela intenta mostrarnos la vida adolescente en un mundo violento del México de inicios del siglo XXI. Jóvenes desesperanzados, egoístas, nihilistas, etc., personas que viven sus vidas al extremo y sumidos en su micromundo, saltando de problema en problema (tal vez sea que mi vida es demasiado aburrida).

Por otra parte, algo innegable es que Arriaga es un maestro en crear personajes complejos. Además, la manera en que avanza la trama, empujando a sus personajes a enfrentar constantemente sus propios conflictos. Este flujo continuo mantiene la narrativa dinámica, permitiendo que cada evento desencadene nuevas reacciones y decisiones en los protagonistas, contribuyendo a desarrollar una tensión constante. Arriaga maneja magistralmente los giros narrativos, asegurando que cada escena no solo avance la historia, sino que también profundice en la psicología de los personajes.

En conclusión, el búfalo de la noche es una obra que muestra a Guillermo Arriaga en pleno proceso de evolución como escritor. A pesar de algunos aspectos temáticos que me parecen inverosímiles, la novela ofrece una mirada penetrante a la juventud, explorando temas como la amistad, el amor, la pérdida y la búsqueda de identidad. Un autor que nunca decepciona.

Otras obras de Guillermo Arriaga en ULAD: Un dulce olor a muerte

viernes, 15 de noviembre de 2024

José Emilio Pacheco: La sangre de medusa (y otros cuentos marginales)

 Idioma original: español

Año de publicación: 1990 (contiene escritos publicados desde 1958)

Valoración: muy recomendable

Ver la parte humana que rodea a toda actividad artística significa, irremediablemente, desengañarse.

Este título contiene textos publicados aquí y allá a lo largo de su carrera como escritor, con un pequeño detalle: los textos fueron corregidos específicamente para ser publicados en este volumen por un Pacheco maduro, tanto de edad como de estilo. Busqué los originales de algunos cuentos, pero no los encontré, así que no puedo decir que las correcciones hayan mejorado sustancialmente los textos originales. Sin embargo, vaya que las versiones que se ofrecen aquí son de una calidad digna del maestro. En la introducción del libro, escrita por el mismo autor, pueden conocer más acerca de este proceso.

Los cuentos aquí compilados varían en extensión y estilo. Los cuentos más largos no pasan de una decena de páginas, y los más cortos bien podrían ser tweets: frases ingeniosas y cargadas de humor negro, como: Detesto a los ancianos travestidos, aulló Caperucita. El lobo se tragó la humillación.; o alternativamente, sacando su vena poética: No tengo nada que ocultar, dijo el lago al secarse.

El cuento que da título al libro, publicado a sus 19 años (hdp!), tiene obvias influencias borgianas. Hace paralelismos entre un Perseo en decadencia y un godínez fracasado con problemas maritales, ambos marcados por un hecho sangriento, estableciendo así un puente entre la mitología clásica y las luchas humanas contemporáneas (lo que hace innecesaria la aclaración al final del cuento, pequeño detalle que podemos pasar por alto).

‘La noche del inmoral’, el cuento más largo del libro, hace por sí solo que el libro valga la pena. Una especie de spin-off de ‘El Inmortal’, de Borges. Trata la lucha contra la intrascendencia humana y la búsqueda de la gloria duradera a toda costa, ya sea por el honor o por la ignominia. La vida de Alejandro Magno y de Eróstrato, nacidos bajo la misma estrella, se teje mediante los hilos del tiempo, con la muerte de Franz Ferdinand como punto culminante que conecta diferentes épocas y contextos históricos. Pacheco nos ceunta cómo las ambiciones personales pueden resonar a lo largo de los siglos, afectando tanto a figuras emblemáticas como a individuos anónimos.

Ya que mencionamos a Borges, por qué no citarlo para hablar de los otros cuentos: “Entre tantas cumbres, es imposible distinguir cuál es la más alta”. Ninguno de los textos de este libro tiene desperdicio. Cada relato en La sangre de medusa brilla con luz propia, con una perspectiva única y enriquecedora al conjunto. Pacheco se la saca para demostrar que puede manejar una variedad de temáticas y estilos. Una joya.

Otros títulos de José Emilio Pacheco en ULAD: Los trabajos del marEl principio del placerLas batallas en el desierto

domingo, 6 de octubre de 2024

Juan Rulfo: El gallo de oro

 Idioma original: español

Año de publicación: primera edición en 1980, corregida en 2010

Valoración: recomendable


Juan Rulfo se consagró, con solo dos libros, como uno de los escritores en español más importantes del siglo XX. Sin embargo, escribió otros textos que no alcanzaron la fama de Pedro Páramo o El Llano en llamas, o que simplemente no vieron la luz durante la vida del autor. Uno de ellos es El gallo de oro, una novela corta que, si bien no llega a la grandeza de los mencionados anteriormente, contiene muchos elementos característicos de Rulfo: paisajes desiertos, personajes guiados por la fatalidad, la violencia transformadora, el habla vernácula, entre otros. Además, El gallo de oro presenta diferencias notables debido a que originalmente estaba concebida como un guion de cine, lo que se refleja en su estructura lineal, descripciones más detalladas de la escenografía y transiciones claras entre escenas.

Dionisio, pregonero y gritón, casi un paria de un pueblo remoto de la geografía mexicana, ve cambiada su suerte al rescatar de la muerte a un gallo de pelea. Este gallo dorado se convierte en su vía de escape de la vida miserable que llevaba junto a su madre. Al morir ella, Dionisio recorre, con su gallo de pelea bajo el brazo, ferias y palenques, donde conoce a 'La Caponera', una indomable cantadora de feria. La Caponera se convierte en su talismán de la suerte, creando junto a él una fortuna salida del juego de naipes y de la sangre de los gallos de pelea. Sin embargo, la fatalidad que caracteriza al mundo de Rulfo se manifiesta eventualmente, forzándolos a confrontar sus propios destinos.

El gallo de oro es una obra que, aunque no alcanza la notoriedad de otros escritos de Juan Rulfo, presenta una riqueza literaria significativa a través de su estilo narrativo y la profundidad de sus personajes. Sus fortalezas residen en la capacidad de Rulfo para crear ambientes evocadores y explorar temáticas universales con una economía de lenguaje admirable. Sin embargo, ciertas limitaciones en el desarrollo de la trama y de personajes secundarios pueden hacer que la experiencia de lectura sea menos impactante para algunos. En conjunto, es una novela que refleja fielmente el universo característico de Rulfo (si se quiere, véase como un spin-off, o como un cuento más al Llano en llamas), ofreciendo una mirada íntima a la lucha humana contra la adversidad y el destino. Una joyita para los amantes del Rulfoverso.

A menera de postdata tengo que decir que, aunque bárbaro, el mundo de las peleas de gallos tiene muchos detalles interesantes. Aquí se puede conocer mucho al respecto.

Otros libros de Juan Rulfo reseñados en ULAD: Pedro PáramoEl llano en llamasAires de la colina.

domingo, 18 de agosto de 2024

Enrique Serna: El seductor de la patria

Idioma original: español

Año de publicación: 1999

Valoración: recomendable (muy recomendable para interesados en la historia (con h minúscula) de México)


Una de las primeras novelas de Enrique Serna, y sin duda una de mis favoritas. Esta obra fue concebida inicialmente como un guion para una telenovela de época. Afortunadamente, el proyecto de rodaje fue cancelado, lo que permitió a Serna repensar y redirigir su enfoque. En lugar de abandonarlo, transformó la idea original en una novela, con gran acierto, convirtiendo la vida del dictador mexicano del siglo XIX, Antonio López de Santa Anna, en una obra literaria que combina el formato de falsas memorias con la novela histórica. De esta manera, Serna explora a fondo la complejidad del personaje y del contexto histórico en el que se desenvolvió, algo que posiblemente habría quedado limitado en formato de culebrón.

Enrique Serna construye a Santa Anna (o hace que se muestre a sí mismo) como un hombre de contrastes, una figura carismática (como todo buen dictador) que cautiva a quienes lo rodean, pero al mismo tiempo, un egocéntrico impenitente, capaz de manipular a todos a su favor sin el menor escrúpulo. Serna nos muestra a Santa Anna como un maestro de la política y la seducción, alguien que entiende y explota las debilidades de quienes lo rodean para mantenerse en el poder. Aunque su narcisismo lo lleva a cometer errores fatales impulsados por su vanidad y ansias de protagonismo, llevándolo a tomar decisiones que, aunque momentáneamente le benefician, acaban destruyendo su legado y su reputación. A lo largo de la novela, Santa Anna se revela como un hombre ambicioso, cuyo talento para las hazañas heroicas es equiparable a su capacidad para las traiciones más profundas.

Bien establecido el papel de villano de Santa Anna (hecho que es inculcado a todos los mexicanos desde la más tierna infancia), Serna nos deja ver, de igual manera, sus momentos de duda, sus miedos y su humanidad, lo que hace que el lector lo entienda, incluso haya algunos que lo justifiquen. Este enfoque en la ambigüedad moral del personaje principal es uno de los puntos fuertes de la novela, mostrándonos la fragilidad del ser humano ante la tentación de la gloria y el control absoluto (¿Qué hubiera hecho yo estando en su lugar? Tal vez lo mismo).

Como en la mayoría de sus libros, Serna se distingue por su uso mordaz del sarcasmo y la ironía, lo que le permite criticar no solo a Santa Anna, sino también a la sociedad que lo creó y lo apoyó, resultando en una obra que es tanto entretenida como intelectualmente estimulante.

Por último, cabe mencionar que, para los mexicanos, para quienes Santa Anna es el arquetipo de la traición, este libro es particularmente interesante. Sin embargo, para aquellos que lean el libro sin ese rencor, tal vez les cueste involucrarse emocionalmente con el protagonista. No estoy del todo cualificado para decir sin prejuicios que la novela se sostenga por sí misma. Pero apostaría a que sí. 

Otras obras de Enrique Serna reseñadas en ULAD: Lealtad al fantasma


jueves, 13 de junio de 2024

Juan Villoro: Materia dispuesta

Idioma original: Español

Año de publicación: 1996

Valoración: Entre está bien y recomendable

Publicada originalmente en 1996 y reeditada en 2022 por Almadía, Materia dispuesta es la segunda novela del prolífico Juan Villoro. Y si bien podríamos definirla, a grandes rasgos, como una novela de formación con ecos de La conjura de los necios, un análisis algo menos superficial nos llevaría a concluir que esta sería una definición, cuanto menos, incompleta.

Novela de formación: componente obvio e innegable, sí. Los siete capítulos que componen el libro recorren 28 años de la vida de Mauricio Guardiola, separados por dos temblores que sacuden la Ciudad de México (entre finales de los 50 y los primeros 80). Destaca en este sentido el recurso a la primera persona en los 3 primeros capítulos (voz infantil), a la tercera persona de los 3 últimos (voz adulta) y a la mezcla de ambas en el capítulo central que supone el paso de la infancia / adolescencia del protagonista.

Con ecos de La conjura de los necios. Lo grotesco, lo extraño y lo extravagante como parte fundamental de la gran tragicomedia de la vida. Desde la primera imagen, la de Mauricio Guardiola niño viendo a su padre follar con una de sus múltiples amantes, todo en la vida del Guardiola hijo girará en torno a círculos en los que no acaba de entrar.

Definición, cuanto menos, incompleta. Porque la novela habla también de diversas desubicaciones y búsquedas de una identidad y un sentido de pertenencia, de política, de ascenso social, de éxito y fracaso, etc, Y para ello es clave el personaje de Roberto, padre y antítesis de Mauricio. No es el único recurso a la contraposición del que se sirve Villoro: la doble vida de Roberto, la ubicación en los márgenes del barrio en que ambos residen, la ambigua sexualidad de Mauricio frente a lo "puro macho" de Roberto, el hermano "hiperactivo" frente al Mauricio contemplativo, la figura de la madre, etc. 

Todas estas figuras, además, dibujan un cuadro de la ciudad de México y de la sociedad mexicana de la época. Quizá aquí resida la principal "dificultad" para un lector no mexicano, en la incapacidad de aprehender las diversas referencias a la mexicanidad. Las líneas generales se captan (el machismo, la corrupción, el nepotismo, etc) pero me quedo con la sensación de que alguien más (dis)puesto en la materia le sacaría más jugo a la novela.

Un montón de libros de Juan Villoro en ULAD: AQUÍ