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sábado, 13 de septiembre de 2025

Madres de libro (bonus round): Linea nigra de Jazmina Barrera

Idioma original: 
español
Año de publicación: 2020
Valoración: Muy recomendable
 
Cuando ya habíamos cerrado y programado la serie de libros para la semana sobre la maternidad, recuperé de entre mis eBooks atrasados esta obra de la autora mexicana Jazmina Barrera. Y en cierto modo es bastante adecuado que este libro aparezca como bonus round porque es, en sí mismo, una especie de sumatorio de obras sobre la maternidad, sobre el embarazo, el parto o la lactancia, entre otros temas. Es un libro que para desarrollarse reconstruye una genealogía (del Libro de la almohada a Pequeñas labores, pasando por Ursula K. LeGuin, Adrienne Rich, deRachel Cusk, o incluso el Frankenstein de Mary Shelley), y reivindica la propia necesidad de seguir ampliando esta genealogía, ocupando ese espacio negado a las mujeres, a las madres, en el propio concepto de literatura: 
Sé de otras escritoras que también están escribiendo sobre embarazo y parto y lactancia. Más libros fragmentarios, que citan al 'Libro de la almohada'. Me encanta esta moda, y quiero que sea mucho más que una moda. Que seamos más. Muchas. Creo que nunca vamos a ser suficientes. Pienso en los diarios, las listas, las cartas, los herbarios, los libros de texto: todas esas formas de escritura a veces son, o pueden ser, literatura. Lo mismo pasa con los diarios de embarazo, con los diarios de bebés. Quiero que sobren los libros, que los haya buenos y malos. Quiero un canon, una tradición. Y también una ruptura, libros en contra del canon. Nuevos géneros literarios. 
De hecho, este libro es, orgullosamente, un "Diario de la maternidad", que comienza con la noticia del embarazo, y dura (o al menos ese era el plan, como reconoce la escritora) con el destete de su hijo Silvestre. Así, el hilo principal del texto lo componen anotaciones muy concretas, y generalmente muy breves, sobre el embarazo, las náuseas, los movimientos del feto en la barriga; el parto con todo su terror y toda su gloria; y sobre los primeros meses de vida del bebé, y su relación fisiológica y emocional con su madre. En estas anotaciones, lo factual convive con lo reflexivo; la narración de anécdotas con la introspección o el comentario de lecturas de otras autoras, que ocupan sobre todo mucho más espacio en la segunda mitad. (De hecho, la obra incluye una lista final de "LIBROS QUE LEÍ MIENTRAS AMAMANTABA", en que figuran varios libros sobre la maternidad, aunque también sobre muchos otros temas).
 
Con todo, este plan, hasta cierto punto espontáneo (y que no corresponde, por cierto, con el libro que la autora debería estar escribiendo, y para el que había recibido una beca) se ve atravesado por otras líneas relevantes, algunas de ellas imposibles de prever, como el terremoto que sacudió México el 19 de septiembre de 2017, o el cáncer de ovarios detectado a la madre de la escritora. De hecho, la madre de la escritora, pintora de profesión, le sirve a la autora como puente para introducir en el texto numerosas referencias a la pintura o la fotografía, como Frida Kahlo o la narradora y traductora indígena Luz Jiménez, que aparece en varias fotografías de Tina Modotti (en algunas de ellas, dando de mamar) y que también fue modelo para Diego Rivera, entre otros pintores. 
 
El texto (y me imagino que los lectores atentos habrán notado que evito llamarlo "novela" para no traicionar la deliberada ambigüedad genérica de la obra) está compuesto, como mencionaba antes, por fragmentos relativamente breves e independientes; apuntes rápidos, como anotaciones de un diario, que crean una imagen poliédrica de la maternidad, con toda su complejidad y sus contradicciones. Esta es una decisión estética, pero también, como explica la autora, un efecto del propio tema y del contexto de la escritura, entre tomas del pecho, pañales cambiados y siestas mal dormidas:
Susan Griffin también escribe sobre las interrupciones de la maternidad y los fragmentos que produce. Dice que tenemos sólo iluminaciones breves entre las interrupciones que hay que registrar. Luego ponerlas una junto a otra, con la esperanza de que algún día, más tarde, podamos darles sentido.
Creo que, de los libros que he leído sobre la m/paternidad, este es uno de los que mejor toca todas las teclas que más me atraen en el tratamiento de este tema: es inteligente y sensible, no idealiza la experiencia pero tampoco es un relato tremendista, deja espacio al humor y a la ironía, es autoanalítico y autocrítico pero al mismo tiempo da cabida a muchas otras voces y experiencias, por lo que no se vuelve solipsista... Creo que es sin duda un libro que relagaría sin pensarlo a una amiga que estuviese embarazada, o pensando en quedarse embarazada, entre otras cosas porque, como decía antes, permite también seguir el hilo que te lleva a otras lecturas posteriores.
 
Como curiosa nota final, este libro lo disfrutarán todavía un poquito más los lectores que hayan leído también Literatura infantil de Alejandro Zambra: Jazmina Barrera y Alejandro Zambra son pareja, y ambos son los padres de Silvestre, por lo que ambos libros funcionan  como un espejo feminino/masculino sobre una misma experiencia. De hecho, "Alejandro" figura profusamente en la obra de Barrera, y alguna anécdota en concreto (como la sobredosis de hongos alucinógenos del escritor intentando superar una migraña) aparecen narrados en los dos libros desde perspectivas diferentes.

lunes, 1 de septiembre de 2025

Madres de libro: Canina de Rachel Yoder

Idioma original: 
inglés
Título original: Nightbitch
Traductora: Laura Ibáñez
Año de publicación: 2022 
Valoración: extraño, pero recomendable  
 
Este es uno de esos libros a los que llegué a partir de la película: una adaptación cinematográfica con Amy Adams como protagonista, que recibió críticas mixtas, pero que al mismo tiempo ganó varios premios en festivales, sobre todo por su interpretación principal. Así, mi lectura del libro necesariamente está condicionada por la película, aunque, y siento caer en el cliché, el libro me haya gustado más. 
 
Nightbitch (primer problema para la traductora: cómo traducir este título tan impactante del inglés; avanzo ya que la solución elegida no me parece mala, aunque obviamente no sea tan llamativa como el original) habla sobre la maternidad, lo que explica su inclusión en esta serie, pero desde un planteamiento innegablemente original. La protagonista, a la que solo se llama "una madre", y que vive en un estado de cansancio e irritación constante desde que se dedica exclusivamente a cuidar de su hijo, comienza de repente a transformarse en una perra (la Perra de Noche del título): le sale una cola, le crecen unos pezones extra en el pecho, y por las noches se escapa a correr por el barrio y a cazar pequeños animales que se encuentra a su paso. 
 
Este tema podría resultar absurdo o ridículo; desde luego, es inverosímil, pero la autora consigue hacerlo funcionar, aplicando técnicas propias del género fantástico: el tratamiento de lo irreal como parte de lo real, algo sorprendente pero no completamente imposible, de forma que, progresivamente, tanto la protagonista como su marido y su hijo aceptan lo que está sucediendo, no como un terrible drama que debería llevarles de consulta en consulta hasta encontrar una solución, sino como parte de una realidad mágica que ambos comparten. Por otra parte esta idea de "una madre que se convierte en perra" es desarrollada a través de escenas a veces cómicas, a veces grotescas, como cuando la madre asesina a la gata de la familia, o cuando ella y su hijo devoran carne cruda como animales en un centro comercial (para escándalo, naturalmente, del resto de clientes). 
 
De hecho, el humor es otro de los grandes valores de la obra: la madre (y la narradora, que sin ser la misma persona, porque la historia está en tercera persona, está muy próxima de ella) es (auto)irónica, divertida, bromista, ácida, utiliza una expresión ágil, coloquial, vulgar cuando hace falta... Aquí tengo que referirme al tema de la traducción nuevamente, porque me parece muy complicado transmitir esa espontaneidad juguetona del original, y la traductora lo consigue muy bien. Salvo por alguna que otra palabra que me chirría (como "tontuela"), creo que la traductora ha hecho un trabajo excelente para mantener la frescura del original sin resultar artificial. 
 
Pero aunque sea una novela bizarra (cómo me gusta usar esta palabra ahora que la RAE ha aceptado la acepción "Raro, extravagante o fuera de lo común") y divertida, también sabe ponerse seria, sin que la mezcla resulte incómoda (algo que sí pasa en la película en algunos momentos, creo). De hecho, se puede entender esta obra como una crítica feroz, literalmente feroz, de ciertos modelos de maternidad intensiva, o de la propia idea de maternidad como institución (que diría Adrienne Rich), como una responsabilidad casi exclusiva de la mujer, con su carga de preocupación, culpa, frustraciones y renuncias. ¿Por qué esas renuncias solo se exigen a las madres? ¿Hasta qué punto debe una mujer renunciar a sí misma (hasta el punto de renunciar incluso a su nombre para convertirse en "una madre")? ¿Es posible compaginar la maternidad con una trayectoria profesional fructífera y gratificante? ¿Es esa la maternidad ideal? La madre (una mujer inteligente, culta, creativa, sofisticada) se plantea todas estas cuestiones mientras lucha por alimentar a su hijo e impedir que destroce la casa, operando una constante comparación, e incluso competición, con otras madres que la rodean. Leyendo la obra es inevitable pensar en otros textos que han planteado estas cuestiones, desde diversos géneros o latitudes, como El nudo materno de Jane Lazarre o Las madres no de Katixa Agirre, o también a El papel de pared amarillo de Charlotte Perkins Gilman, que la protagonista lee y relee al comienzo de la novela.
 
Hay un aspecto, sin embargo, que me ha provocado algo de desazón al leer el libro (y que también me lo provocó al ver la película): que, a través de la creación de la filósofa/antropóloga ficcional Wanda White, y su libro Compendio de mujeres mágicas, parece reintroducirse en el texto un cierto discurso esencialista sobre la feminidad y la maternidad, acerca del cual no está claro cuál es la posición ni de la protagonista ni de la autora. Es decir: si por una parte parece cuestionarse que, social y culturalmente, se cargue a las madres con toda la carga física, mental y económica de la crianza, al mismo tiempo parece recuperarse una especie de discurso mítico de la Gran Madre natural, biológica y espiritualmente unida a sus crías y a la naturaleza de una forma que es ajena a los hombres. Y me parece difícil conciliar ambas cosas, porque si se defiende una mayor libertad de las mujeres para elegir (conjuntamente con sus maridos y con el resto de su "tribu") cuál es el modelo de maternidad más adecuado, no veo que se pueda al mismo tiempo defender que exista una especie de destino ancestral al que solo las madres tiene acceso.

O a lo mejor es que lo he entendido mal, no sé. Si alguien más ha leído la novela o visto la película, puede dar su opinión en los comentarios.

En fin, a pesar de estas dudas, el libro me ha parecido original y potente, valiente y divertido. No es una novela perfecta, pero ¿quién quiere perfeccción a estas alturas?

sábado, 18 de mayo de 2024

Reseña + Entrevista: Ella en la otra orilla y La cigarra del octavo día de Mitsuyo Kakuta

Idioma original: japonés
Título original: Taigan no kanojo (対岸の彼女); Yokame no semi (八日目の蝉)
Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Año de publicación: 2004; 2007
Valoración: muy recomendable x 2

Había pensado en escribir reseñas separadas para estas dos novelas, pero opté por presentarlas juntas para presentar la obra de una autora que, en mi opinión, no ha sido suficientemente apreciada fuera de Japón. Aunque Mitsuyo Kakuta es una figura destacada en su país, no ha alcanzado la fama internacional de otros escritores japoneses. A través de estas dos obras —las únicas de Kakuta traducidas al español hasta la fecha— se abordan temas comunes como la maternidad, el papel de la mujer en la sociedad moderna, el aislamiento y las crisis de identidad.

Mitsuyo Kakuta ha escrito numerosas novelas, cuentos y ensayos, algunos de los cuales han sido adaptados a series o películas; por ejemplo, "La cigarra del octavo día" está disponible en Netflix. Además, y es la principal razón por la que soy su fan, Kakuta-san ha llevado a cabo la monumental tarea de traducir al japonés moderno el Genji Monogatari (además de usar un lenguaje simple, sin los honoríficos), la obra fundacional de la novela japonesa. Pero bueno, a lo que los truje.

“Ella en la otra orilla” cuenta la historia de Sayoko, una madre que, a pesar de estar casada (parece ser que los padres desobligados están por doquier), se enfrenta sola a la crianza de su hija, al tiempo que lucha por darle sentido a su vida más allá de los roles de "madre" y "ama de casa". Sayoko decide tomar las riendas de su vida y consigue un trabajo en una empresa de limpieza. Allí se reencuentra con Aoi, la que será su jefa, una vieja amiga de la universidad y presidenta de la empresa. Aoi, soltera y volcada al trabajo y a los placeres, representa un claro contraste con la vida de Sayoko.

La dinámica entre Sayoko y Aoi sirve como muestra de las elecciones (o resignaciones) de vida y las presiones sociales que enfrentan las mujeres en Japón, y por extensión, en todo el mundo. A través de este reencuentro, Sayoko y Aoi comienzan a cuestionarse sus propias identidades y las decisiones que ha tomado a partir de graduarse de la universidad. Los monólogos de Sayoko mientras realiza sus tareas de limpieza aparecen como momentos profundamente conmovedores y reveladores. Kakuta aprovecha estos momentos de aparente trivialidad para explorar las profundidades de la insatisfacción y la resignación de Sayoko. A través de sus reflexiones, entendemos su lucha interna y su sentido de identidad, que se ve continuamente fragmentado entre su rol como madre y esposa, y sus propias aspiraciones personales. Estos monólogos no solo enriquecen la comprensión del personaje, sino que también plantean preguntas sobre el sacrificio, la felicidad y el autoconocimiento. Además, la dificultad que experimenta la hija de Sayoko para relacionarse y hacer amigos le recuerda sus propias luchas del pasado. A medida que Sayoko observa y reflexiona sobre las dificultades de su hija, se enfrenta a sus propios recuerdos de aislamiento y ansiedad social, aunque está determinada a ayudar a su hija a superar estos obstáculos.

Por otro lado, “La cigarra del octavo día” ofrece una historia igualmente compleja sobre los lazos familiares y las consecuencias de las decisiones pasadas. La protagonista, Kiwako, secuestra a la bebé de su amante. Esta decisión desesperada inicia una cadena de eventos que no solo afecta la vida de Kiwako sino también la de la niña y su familia biológica. A lo largo de la novela, Kakuta teje en entramado de emociones y conflictos éticos, explorando situaciones como la maternidad ilegítima y la identidad robada.

Otro de los temas de esta novela, y que es de mi particular interés, son las sectas religiosas, cuyo auge en Japón a partir de la segunda mitad del siglo XX ha sido tema de debate público. Desde casos infames de cultos que recurren al terrorismo y a la violencia, como Aum Shinrikyo, hasta aquellas que mas que preocupación, provocan vergüenza ajena. En este caso, se nos presenta una comunidad religiosa formada exclusivamente por mujeres, la cuales se dedican a una vida de devoción y ascetismo, aunque algunas enfrentan un conflicto interno al cuestionar la legitimidad y las intenciones de su líder. La inserción de este contexto permite a Kakuta explorar cómo las creencias y la fe pueden ser manipuladas y convertirse en herramientas de control emocional y psicológico, principalmente en personas que acuden en momentos de desesperación.

La narrativa de "La cigarra del octavo día" no solo destaca por su intensa exploración de los lazos rotos y la búsqueda de redención, sino también por cómo Kakuta maneja las complejidades de las relaciones humanas entrelazadas con los temas de poder, fe y vulnerabilidad. A medida que la historia de Kiwako se desarrolla, se revelan las capas de su propia lucha interna y deseo de pertenencia, mostrando cómo su acto inicial de desesperación se entrelaza con las vidas de aquellos a su alrededor.

Ambas novelas, aunque distintas en sus tramas, se entrelazan en su exploración de la maternidad y la identidad femenina, ofreciendo una perspectiva empática hacia las presiones sociales que moldean las vidas de las mujeres en la sociedad japonesa contemporánea.

Mitsuyo Kakuta es, a mi parecer, una voz esencial en la literatura japonesa. Sus obras traducidas al español son solo una muestra de su capacidad para contar historias que son a la vez íntimas y universales. "Ella en la otra orilla" y "La cigarra del octavo día" son ejemplos destacados de su talento y son altamente recomendables no solo por su mérito literario sino también por abordar aspectos de la cultura japonesa que frecuentemente quedan marginados en las obras de autores más mainstream.

Kakuta san tuvo la enorme amabilidad de platicar conmigo en persona acerca de sus libros. Aquellos que estén interesados en profundizar en su obra o escuchar las opiniones sobre los temas abordados directamente de la autora pueden checar la entrevista en el link de abajo.