miércoles, 8 de julio de 2026
António Lobo Antunes: El orden natural de las cosas
martes, 26 de mayo de 2026
Rui Couceiro: Baioa sin fecha de muerte
Título original: Baioa sem data para morrer
Traducción: Antonio Jiménez Morato
Año de publicación: 2025
Valoración: muy recomendable
El joven escritor portugués Rui Couceiro ganó en 2022 el prestigioso premio Manuel de Boaventura con esta excelente novela que constituye un alegato contra el abandono de un pueblo y sus gentes. Aunque sitúa la acción en el sur de Portugal podríamos trasladar su argumento a cualquier pueblo de nuestra España vaciada.
Joaquim Baioa es un anciano que vive en Gorda-e-Feia, un pequeño pueblo del Alentejo portugués. Baioa dedica su tiempo y sus fuerzas a restaurar las casas abandonadas del pueblo con la esperanza de que sus antiguos propietarios decidan volver a habitarlas y así evitar el lento desmoronamiento que lleva consigo el éxodo rural: "Baioa se negaba a ver morir el pueblo. No aceptaba las paredes desconchadas, los cristales rotos, tampoco los tejados caídos o las aceras invadidas por la maleza. Ya era suficiente la despoblación".
Una de las casas restauradas pertenece a la familia de nuestro protagonista, un joven profesor que trabaja en Lisboa y que está atravesando una etapa de estancamiento vital. Cansado de un trabajo que no le motiva y superado por las exigencias de la modernidad, decide aceptar la invitación que les envía Baioa y viaja al pueblo buscando el equilibrio emocional que echa en falta.
Al llegar al pueblo quedará atrapado por el ritmo de vida que encuentra: "Al cabo de pocos días, con la mañana mostrándose aún despejada, me di cuenta de que allí mi corazón latía en paz. Me sentía a gusto en el silencio y no buscaba el ruido ni las palabras de los demás. Me encontraba en estado de calma y no me desagradaba. En aquella tierra de almas abandonadas, la única ansiedad que sentía era el entusiasmo constante por lo aparentemente poco pero claramente tanto que sucedía allí en todo momento".
Nuestro joven profesor irá conociendo a una entrañable galería de habitantes del pueblo, que Rui Couceiro retrata con enorme empatía, y se convertirá en la mano derecha de Baioa, con el que se dedicará a encalar paredes, reparar tejados y restaurar puertas y ventanas.
En capítulos cortos, nuestro protagonista va narrando en primera persona sus sensaciones al integrarse en el nuevo hogar, sus experiencias pasadas y sus incertidumbres futuras. En torno a él, los ancianos con los que coincide en la taberna. Baioa, Ze Patifé, Tía Zulmira o Adelino Reis, entre muchos otros, van dejando su impronta en nuestro protagonista: "Sólo más tarde me di cuenta de que, en la llanura y en la colina, como seguramente en otras geografías olvidadas, las personas que quedaban habían aceptado la condena de quedarse y rendirse a los dictados de la naturaleza, por no tener otra alternativa, o por ser incapaces de vivir de otra manera".
Nuestro profesor se va involucrando cada vez más en la vida de los paisanos, pero esa cercanía se acabará convirtiendo en un motivo para la desazón. Baioa decide compartir con él la carga de un secreto que le corroe y que le obliga a luchar contra el tiempo, un secreto que tiene que ver con el destino final de los habitantes del pueblo. Entre los papeles encontrados por Baioa en la casa abandonada del doctor Bártolo, un científico vecino del pueblo, ya fallecido, aparece un curioso estudio en el que se atreve a poner fecha al fallecimiento de los aldeanos. Figura la fecha de todos, excepto la de Baioa, que no tiene fecha de muerte. Cuando en Gorda-e-Feia la muerte comienza a tomar las calles y van falleciendo los aldeanos en la fecha prevista en el estudio de Bártolo, la paz que anhelaba el profesor se convierte en un tiempo de duelo.
Couceiro ha escrito una novela poética y evocadora, repleta de personajes memorables y cargada de imaginación. Nos presenta el antagonismo entre la vida urbana y la vida rural y el choque entre dos generaciones: la más joven llena de vitalidad y optimismo, y la mayor, sin fecha de muerte. Quizás se le pueda reprochar que alarga en exceso algunos capítulos y que dilata la resolución de otros, pero el resultado final es un bonito y emotivo relato de un pueblo en lucha contra la soledad, el desarraigo y el abandono.
sábado, 10 de enero de 2026
Colaboración: Historia del cerco de Lisboa, de José Saramago
Título original: História do cerco de Lisboa
Traducción: Basilio Losada
Año de publicación: 1989
Valoración: Muy recomendable (¿Muy?)
Hace unos cuatro meses, el 19 de agosto 2025, Santi escribió: "un Saramago al año no hace daño". No hará daño, entonces, un reseña más al iniciar este 2026, sobre todo teniendo en cuenta que la primera reseña de Saramago apareció en ULAD en septiembre de 2009, hace diez y seis años y se han reseñado, hasta el 19 de agosto pasado, ocho de sus novelas. En promedio solo una cada dos años. Así es que colaboraré reseñando otra.
Confieso que tengo debilidad por Saramago, casi todos sus escritos me han gustado, y mucho. Sé que el “muy recomendable” está marcado por esa debilidad; espero que solo hagan picadillo y no puré con esa valoración. Pero advierto: El primer párrafo de tres páginas y media, sin ningún punto, solo comas y palabras con mayúsculas después de algunas de ellas, es todo un reto, aun para quienes hayamos leído otros libros donde Saramago use esa misma tipografía, que adopta, según él mismo lo dijo alguna vez, para darle su fluidez natural al diálogo. Ese primer párrafo me mueve a decir que esta novela no es la más recomendable para iniciar la lectura de las obras de Saramago.
Después de ese arduo inicio de la novela viene otro párrafo de página y media, con una sutil descripción: un amanecer que apenas se percibe con “una infinitesimal mudanza en la oscuridad del cuarto…” y Saramago o el narrador o alguien, sigue contándonos ese amanecer en tal forma que solo para leer ese párrafo vale la pena comprar el libro.
Los comentarios a esta novela suelen resaltar un hecho: que el protagonista, corrector de estilo de una editorial, introduce un no, en vez de un sí, en el lugar clave de un libro de la historia de Portugal, alterando con eso el hecho indiscutido y bien conocido de la ayuda que los cruzados dieron al primer rey portugués para que arrebatara Lisboa al dominio musulmán. Se narran luego las dificultades, muy divertidas por cierto, que el corrector tiene para enfrentar el indudable reclamo que la editorial le hará. Pero eso, escrito con un notable sentido del humor, no es lo mejor de la novela. Sí lo es la historia de amor que poco a poco se desarrolla en el libro.
Aunque el centro de la novela es el nacimiento y desarrollo de un amor, no por eso la obra se puede clasificar como perteneciente al género romántico. El amor descrito no tiene la pasión ni el desenlace trágico común en ese género. Tampoco es un amor a primera vista. Nace con dificultad y casi a contracorriente en uno de los dos personajes involucrados, aunque asoma en él, sin ser reconocido, desde el primer momento. La iniciativa es llevada por el otro personaje, que con clama pero con firmeza lo va guiando hasta el lugar donde desemboca. Un amor humano que, con sencillez, se desarrolla por caminos desacostumbrados en obras que traten este tema.
Hay otras virtudes en el libro: ese espejo en que, tal vez sí, tal vez no, se desarrolla un amor semejante, espejo configurado en el escrito que elabora el corrector, donde trata de dar continuidad a ese NO que cambiaría la historia de toda una nación.
Saramago escribiendo una historia de amor ¿Leí bien la novela o ese “muy” de la clasificación me ha hecho ver lo que no existe? Ustedes, lectores asiduos de ULAD, tendrán su respuesta, como siempre.
Firmado: David Batista
martes, 19 de agosto de 2025
José Saramago: Todos los nombres
martes, 15 de abril de 2025
Colaboración: Galveias, de José Luís Peixoto
Traductores: Pilar del Río y Antonio Sáez Delgado
Año de publicación: 2016
Valoración: Muy recomendable
Tan lejos, tan cerca. Nos llega muy poca información sobre la literatura que se está haciendo en Portugal y apenas podemos nombrar escritores de aquel país aparte de Saramago y Pessoa. Estamos a tiempo de remediar ese desconocimiento y quizás este excelente libro de Peixoto pueda contribuir a ponerle remedio.
Nos propone en este libro el escritor portugués una novela coral por la que van desfilando las vidas de los habitantes de un pueblo del Alentejo portugués, Galveias, cuyo día a día se ve sacudido por el impacto de un meteorito que impregna de olor a azufre la atmósfera del lugar.
Aprovecha Peixoto la anécdota del meteorito, casi un Mcguffin a la manera de Hitchcock, para irnos desgranando capítulo a capítulo las vivencias de una entrañable galería de personajes que, con sus alegrías y miserias, conforman un universo de vidas que se van entretejiendo y cuya suma constituye el alma colectiva del pueblo.
El ritmo de la narración es deliberadamente lento. El autor portugués se propone integrarnos en la atmósfera diaria del pueblo a través de los pequeños detalles de las vidas de sus habitantes que en casi todos los casos comienzan siendo asuntos privados, casi secretos, pero que acaban involucrando al resto de la colectividad. Todo ello con un lenguaje minucioso, poético, tratando con gran humanidad a unos personajes que, en la mayoría de los casos, nacieron y morirán en el pueblo y que se plantean su vida como una cuestión de supervivencia y una adaptación a las circunstancias que les han tocado vivir utilizando los escasos recursos que tienen a su alcance.
Merece la pena recrearse en un fragmento, una reflexión de uno de los personajes en la que nos describe su lugar en el mundo y en la que podemos vislumbrar la riqueza del lenguaje narrativo en que se mueve Peixoto: “Todos tenemos un lugar donde la vida se ajusta. Cada mundo tiene un centro. Mi sitio no es mejor que el tuyo, no es más importante. Nuestros sitios no pueden compararse porque son demasiado íntimos. Donde existen solo nosotros podemos verlos. No vale la pena explicar nuestro sitio, nadie va a entenderlo. Las palabras no soportan el peso de esa verdad, tierra fértil que viene del pasado más remoto, manantial que se extiende hasta el futuro sin muerte”.
Firmado: José Miguel Martínez
miércoles, 22 de noviembre de 2023
Colaboración: ¿Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar?, de António Lobo Antunes
Título original: Que cavalos são aqueles que fazem sombra no mar?
Traductor: Antonio Sáez Delgado
Año de publicación: 2009
Valoración: interesante y muy recomendable para fans
¿Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar? estaba destinada a ser la penúltima novela de António Lobo Antunes. Así lo manifestó el propio escritor en el momento de su publicación. Nunca sabremos si la última iba a ser Sobre los ríos que van, crónica de la enfermedad que había padecido dos años antes y el título que sucedió a aquel órdago. Quizá sería menos aventurado pensar en la inolvidable Comisión de las lágrimas, donde llevó su fabulación hasta el límite. Tanto, que por ejemplo en España los críticos que hasta entonces solían reseñar sus novedades hicieron mutis por el foro. Pues vale... Lo cierto es que después de aquel (aparente) arrebato continuó con su ritmo de publicación de libro al año. Pero esta pudo haber marcado un final innecesario que nadie quería.
¿Qué caballos son aquellos...? cuenta el declive de una potentada familia agrícola. La casa en cuestión la llevan de aquella manera un padre que no ejerce como tal, una madre que lo hace de forma relativa y una criada, Mercília, que hace lo suyo y lo que no hacen los demás. El matrimonio tiene cinco hijos: Francisco, João, Beatriz, Ana y Rita. En el momento de la agonía de la madre se reúnen todos alrededor en un encuentro de presencias humanas con fantasmales. Y empiezan a debatir los motivos que les han conducido a la decadencia y a una más que previsible extinción. El trasfondo podría tener ciertos símiles con el de Cien años de soledad, si no fuera porque aquí nunca hubo lo que se dice un pasado de esplendor. Los narradores se van turnando y cada uno de ellos aporta al testimonio común una serie de vivencias particulares, de todo lo cual resulta la tormenta sin ambages en que se encuentra la saga.
Antes de todo, lo que había eran unos ciertos posibles económicos y una extensa finca de ganadería. Cuando el aliento de la memoria se pone en marcha se ven unos hijos a los que arrastra la vida. Más allá del primer plano aparecen un padre entregado a actividades y compañías precarias; una madre abandonada a la religión y el tempestuoso recuerdo de su juventud; y una criada, de origen dudoso, que intenta suplir la falta de ambos referentes con más voluntad que eficacia. Los hijos son víctimas de existencias disipadas, clientes de Caronte todos sin óbolo para el viaje. Los hay desde los que esperan agarrarse al clavo ardiendo de la parte de herencia que les toque hasta los que habrían querido tener un verdadero hogar al que volver como reposo del guerrero.
Todos los miembros de la familia tienen su minuto de gloria, aunque se desmienten unos a otros y acusan de manipulador a quien reproduce sus voces. Este transcriptor no es otro que el propio Lobo Antunes, gran partidario de esa tradición iberista que rinde armas a ancestros de una literatura común como Miguel de Unamuno. Como es habitual en el autor, la novela es un río de poesía con la corriente desenterrando diamantes a cada poco. Por momentos no se sabe si los personajes, como múltiples Ulises, alcanzarán el descanso o tendrán que encomendarse a la divina providencia, que es prácticamente lo único que les queda.
Firmado: César
También de Lobo Antunes: Aquí
jueves, 6 de julio de 2023
Hélia Correia: Lillias Fraser
Título original: Lillias Fraser
Año de publicación: 2001
Traducción: Santiago Pérez Isasi
Valoración: recomendable
Lillias Fraser es una niña escocesa, única superviviente de su familia a la batalla de Culloden y a la matanza posterior desatada por las tropas inglesas. por los vericuetos del azar, acaba en el convento de las inglesas de Lisboa donde también se salva, milagrosamente, del terremoto que asoló la ciudad en 1755. Bueno, milagrosamente, pero porque Lillias tiene un "don": el de ver a los muertos -sí, como el niño de la película- pero antes de que se produzca el deceso, lo cual le permite saber, esa noche, que algo terrible iba a suceder en la ciudad, de lo que debe huir. En su periplo, conoce a otros fugitivos del desastre con quienes acabará ligada... de momento. Porque ésta no será sino una etapa más de l largo periplo, de la huida de la -ya no tan- pequeña Lillias...
Novela de la escritora portuguesa Hélia Correia, aún poco conocida en España, me parece, aunque últimamente la editorial La Umbría y la Solana está realizando la encomiable labor de darla a conocer, igual que a otros escritores lusos. Novela que va transitando entre la novela histórica bien documentada (reconozco que no han convencido demasiado algunas roturas de la "cuarte pared" por parte de la autora para explicarnos tal o cual pormenor de la Historia... pero no me hagáis mucho caso. es cosa de mi aversión por todo lo que huela, siquiera un poco, a la "autoficción), cierto realismo mágico y el folletín sobre las aventuras y desventuras de sus jóvenes protagonistas, como Pamela o Moll Flanders, tan típicos del siglo XVIII. Quizás por ello la sensación que me ha dejado la lectura de esta Lillias Fraser es que se trata de una novela, no incompleta, pero sí resumida, que pide más espacio para poder desarrollarse en toda su amplitud y que en las 275 páginas de que consta se ve un tanto constreñida.
A esa sensación contribuye, creo, el estilo de Hélia Correia, que escribe, o al menos aquí, con casi ningún diálogo, haciendo más hincapié en las explicaciones que en las propias acciones y, sobre todo, en la creación de los ambientes y las situaciones, inciertas y equívocas, en las que se desarrolla la historia: la pobre Lillias deja a su familia en la primera página del libro y desde entonces va pasando de un remedo familiar a otro, sin que ninguno sea definitivo, ni siquiera para el resto de sus componentes -de hecho, esta precariedad y provisionalidad de las familias es uno de los temas del libro, junto con la inexorabilidad caprichosa del destino-; también se debe al tono de la prosa, poética por momentos, pero también tendente a una sensación distante, en otros... Tampoco se ha aprovechado lo suficiente, a mi entender, las visiones sobrenaturales que asaltan a la protagonista, aunque tienen su importancia sobre todo al comienzo de la novela, dándole un toque de terror gótico muy interesante. Quizás, como digo, si la autora se hubiese decidido por una mayor extensión para esta historia, hubiese desarrollado su aspecto con más desahogo.
En todo caso, tampoco quiero dejar una idea negativa sobre este libro, que resulta ser, sin duda, una novela notable y que creo puede agradar a los lectores y lectoras más adictos al dramón histórico, las vicisitudes de la existencia humana y, por qué no, a cierta turbiedad que inevitablemente la acompaña, sobre todo en los momentos de inestabilidad y desorden, como guerras y desastres naturales, cuando el ser humano se siente ma´s libre para dar tienda suelta a sus instintos.
miércoles, 25 de enero de 2023
Dennis McShade: Requiem por don Quijote
La novela (y la trilogía) nos presenta a Peter Maynard (una referencia bastante obvia a "Pierre Menard, autor del Quijote" de Borges), un asesino a sueldo astuto, independiente, perezoso, culto, eficaz, filósofo, honesto, brutal. Después de un exilio en Roma cuyos motivos solo conocerá quien haya leído la primera novela de la trilogía, Maynard vuelve a Nueva York y se encuentra en un atolladero: para poder recuperar su vida, deberá cumplir un difícil encargo del Sindicato [del crimen]; tendrá que asesinar al misterioso magnate Big Shelley. Este encargo va contra su código de honra (no le gusta matar a nadie sin saber si se lo merece), contra su orgullo (porque su relación con el Sindicato es turbulenta como poco) y contra su intuición, que le dice que hay algo oscuro o alguna trampa escondida en este asunto.
martes, 17 de enero de 2023
Djaimilia Pereira de Almeida: "Luanda Lisboa Paraíso"
lunes, 15 de agosto de 2022
Alice Pestana, 'Caïel': Desgarrada
domingo, 9 de enero de 2022
Las tres Marias: Nuevas cartas portuguesas
Deixemos as freiras, que não são caso único. Que mulher não é freira, oferecida, abnegada, sem vida sua, afastada do mundo? Qual a mudança, na vida das mulheres, ao longo dos séculos? No tempo de tia Mariana as mulheres bordavam ou teciam ou fiavam ou cozinhavam, sujeitavam-se aos direitos de seus maridos, engravidavam, tinham abortos ou faziam-nos, tinham filhos, nados-mortos, nados-vivos, tratavam dos filhos, morriam de parto às vezes, em suas casas, com móveis, cadeiras, cortinados; estamos em tempo de civilização e de luzes, os homens fazem livros científicos e enciclopédias, as nações mudam e mudam a sua política, os oprimidos levantam a voz, um rei de França é decapitado e com ele os seus cortesãos, os Estados Unidos da América do Norte tornam-se independentes... que mais? Que mais me interessa enunciar a história? O que mudou na vida das mulheres? Já não tecem, já não fiam, talvez, porque se desenvolveram a indústria e o comércio; as mulheres bordam, cozinham, sujeitam-se aos direitos de seus maridos, engravidam, têm abortos ou fazem-nos, têm filhos, nados-mortos, nados-vivos, tratam dos filhos, morrem de parto, às vezes, em suas casas, onde apenas mudou o feitio dos móveis, das cadeiras e dos cortinados.
[Dejemos a las monjas, que no son caso único. ¿Qué mujer no es monja, ofrecida, abnegada, sin vida propia, alejada del mundo? ¿Qué cambios ha habido en la vida de las mujeres a lo largo de los siglos? En los tiempos de la tía Mariana las mujeres bordaban o tejían o hilaban o cocinaban, se sometían a los derechos de sus maridos, se quedaban embarazadas, tenían abortos o los provocaban, tenían hijos, muertos o vivos, cuidaban a los hijos, morían a veces durante el parto, en sus casas, con muebles, sillas, cortinas; estamos en la época de la civilización y de las Luces, los hombres escriben libros científicos y enciclopedias, las naciones cambian y cambian su política, los oprimidos levantan la voz, un rey de Francia muere decapitado y con él todos sus cortesanos, los Estados Unidos de América del Norte se independizan... ¿Y qué? ¿De qué me sirve a mí relatar toda esta historia? ¿Qué ha cambiado en la vida de las mujeres? Quizás ya no tejen, ya no hilan, porque se han integrado en la industria o el comercio; las mujeres bordan, cocinan, se someten a los derechos de sus maridos, se quedan embarazadas, tienen abortos o los provocan, tienen hijos muertos o vivos, cuidan a sus hijos, mueren a veces durante el parto, en sus casas, donde tan solo ha cambiado el estilo de los muebles, de las sillas y de las cortinas] (Traducción mía)
M A R I A A
N N M N
M A R I A N A A
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MARIANA
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jueves, 11 de noviembre de 2021
Antonio Damasio: El extraño orden de las cosas
Título original: The Strange Order of Things. Life, Feeling, and the Making of Cultures
Año de publicación: 2018
Valoración: Apasionante para interesados
“Gracias a la necesidad de enfrentarse a
las contradicciones del espíritu humano, la humanidad se lanzó a interrogarse sobre
el mundo y a asombrarse ante él, y descubrió la música, la danza, la pintura y
la literatura. Continuó con sus esfuerzos creando esas epopeyas que son las
creencias religiosas, la indagación filosófica y la política”,
Cuando se tiene curiosidad por los
fenómenos que afectan al planeta, que se encuentran en el origen de la vida o que
explican nuestra naturaleza y la de otros seres vivos, siempre es buen momento
para acercarse a teorías e investigaciones más o menos recientes llevadas a
cabo por quienes pueden considerarse pioneros en el campo que les atañe. Antonio
Damasio es un destacado neurocientífico portugués, residente en Estados Unidos,
autor de varias obras divulgativas y con un currículum impresionante. El
extraño orden de las cosas se ha etiquetado como de divulgación unas
veces y de investigación otras. Pienso que esta última describe mejor un
contenido que no es siempre fácil de seguir para el profano -sobre todo en lo
relativo al sistema nervioso y al cerebro- y porque parte de sus afirmaciones
son hipótesis sin confirmar u opiniones personales sobre todo tipo de asuntos.
Lo que Damasio pretende demostrar aquí es
la influencia de los sentimientos -entendidos en un sentido amplio, y que
yo llamaría “sensaciones”- en la sociedades y culturas humanas, y no solo la
inteligencia, el lenguaje y las habilidades sociales como se ha creído hasta
ahora. Para ello se basa en un concepto, el de homeostasis (conjunto de
mecanismos reguladores de los seres vivos, del más primitivo al más
evolucionado, para mantenerse con vida y en las mejores condiciones posibles) y
en un rastreo de los organismos terrestres desde sus más remotos orígenes. La
homeostasis existe, pues, desde el inicio de la vida, se manifiesta en los primitivos
organismos unicelulares mediante reacciones químicas y eléctricas, y ha guiado
la selección natural dando prioridad a los genes más eficientes. A lo largo de
la escala evolutiva, estos mecanismos se van complicando, y cuando aparecen los
seres con sistema nervioso -600 millones de años atrás nada menos- tienen lugar,
según esta hipótesis, esos sentimientos primitivos: malestar y placer,
básicamente, hasta llegar a los vertebrados -y puede que hasta a los insectos de
forma rudimentaria- que cuentan con una mente y un sistema nervioso complejo capaces
de reconocer sus procesos internos, además de cinco sentidos corporales que les comunican con el mundo exterior. Esta complejidad culmina en el ser humano, que
no solo es capaz de identificar estados de carencia y bienestar (“sentimientos”)
sino que puede producir imágenes mentales muy precisas, comunicarse con un lenguaje articulado etc., y por
tanto responder a esos estados mediante pautas culturales, cada vez más sofisticadas
históricamente hablando, que optimicen sus circunstancias físicas y psíquicas. Sobre
esto, quizá anticipando susceptibilidades, se apresura a aclarar que:
“... haber descubierto que las raíces de las culturas humanas se encuentran en la biología no humana no disminuye en absoluto el carácter excepcional de la humanidad, pues la excepcionalidad de cada ser humano procede de la inigualable importancia que le otorgamos al sufrimiento y a la prosperidad en el contexto de nuestros recuerdos del pasado y de nuestra construcción de la memoria de un futuro que anticipamos constantemente”.
Por otra parte, ningún “sentimiento” es
neutro, todos tienen un valor (“valencia”) positivo o negativo, es decir,
producen disgusto o bienestar. En el primer caso, el efecto será saludable, en
el segundo, patológico. Damasio describe los procesos fisiológicos y evolutivos
con gran precisión y, a pesar de su tendencia a reiterar (suele ocurrir en este
tipo de trabajos) y a idas y venidas un poco irrelevantes, o quizá precisamente
por eso, el razonamiento general se sigue con relativa facilidad. Proporciona,
además, abundante documentación para apoyar sus teorías o ampliar algunos
contenidos.
Los últimos capítulos se centran en la
vida cultural humana, entendida como respuesta a los requerimientos individuales
y sociales. Primero, desde un punto de vista histórico, luego ciñéndose a los
hallazgos de la ciencia actual y, por último, anticipando un futuro más o menos
utópico (inmortalidad transhumanismo, ingeniería genética) y diferenciando los
proyectos realizables de las simples quimeras. Sobre el transhumanismo,
por ejemplo, explica que la mente humana no se compone simplemente de
algoritmos -no somos robots- necesita un cuerpo que interaccione con ella. [Los
organismos vivos] “no son líneas de código; son materia”. Por eso, se
puede construir inteligencia artificial sin necesidad de un sustrato biológico,
pero no fabricar seres humanos.
“… uno se estremece un poco ante la perspectiva de una sociedad que necesita robots para hacernos compañía. ¿No hay suficientes personas en paro como para cubrir estos empleos después de que los coches y camiones inteligentes les hayan quitado sus medios de vida?”
Finalmente, destaca el hecho de que los avances tecnológicos no están aportando la felicidad previsible, que la desigualdad social es cada vez mayor y que la sobreabundancia de información -que además está sesgada, priorizando intereses financieros, comerciales y políticos- conduce a una desconexión, bastante generalizada, de los usuarios con los problemas reales y sus posibles soluciones. No olvida mencionar la capacidad adictiva de los dispositivos y la constante vigilancia que ejercen sin que se les aplique ningún tipo de freno. Por desgracia, la homeostasis se produce en el interior de los organismos pero no en las comunidades humanas; parece que los conflictos forman parte de la esencia de nuestras culturas y no hay forma de eliminarlos.
Traducción: Joan Domènec Ros
martes, 17 de agosto de 2021
Sophia de Mello Breyner Andresen: El bosc / L’arbre
El bosc / L’arbre, editado coquetamente por Lleonard Montaner, compila las traducciones al catalán de dos cuentos infantiles escritos por Sophia de Mello, una de las poetisas portuguesas más importantes del siglo XX.
La historia que da título al libro narra las consecuencias del encuentro entre una niña y un enano. Aunque a mi juicio le sobran algunos párrafos (especialmente en las primeras páginas), aprecio que vaya introduciendo elementos nuevos a medida que su argumento avanza, y me encanta que reflexione sobre la confianza mutua, la amistad, la bondad, los compromisos intergeneracionales, el valor del oro o el precio de la riqueza y la gloria.
En cuanto a "El árbol", decir que es un texto brevísimo que reivindica la importancia de la memoria colectiva. Mucho más compacto y lineal (tanto en trama como en intenciones) que su predecesor, deja un buen sabor de boca y contribuye a que uno cierre el volumen con una sonrisa de satisfacción, independientemente de la edad que se tenga.
viernes, 25 de junio de 2021
António Lobo Antunes: Memoria de elefante
domingo, 10 de enero de 2021
Entreseña o resentrevista: El camino imperfecto, de José Luís Peixoto
Idioma original: portuguésEstimandos amigos y amigas de Un Libro al Día y, sin embargo, seguidores de este blog (o viceversa): hoy traemos a vuestras pantallas una entrada un tanto especial, que se sale del formato habitual, pero que, por ello, unos lectores y lectoras ávidos como vosotras/os sabrán sin duda apreciar. Como seguramente ya sepa más de uno y una, se ha publicado recientemente en castellano este título del insigne escritor portugués José Luís Peixoto: El camino imperfecto, una interesante combinación de libro de viajes -sintetiza varias de sus visitas a Tailandia-, remembranza de su infancia en un pueblo de Portugal e incluso una pequeña investigación detectivesca que le lleva a otro de los lugares emblemáticos en su vida, la ciudad de Las Vegas.
Para hablarnos del libro y de paso que su entrevista sirva a modo de reseña, hemos conseguido entrevistar no al propio Peixoto, sino a alguien, si cabe, más importante: el traductor del libro, pues ya se sabe que el autor es contingente, pero el traductor es necesario... (bueno, vale, igual me he pasado un poco). En este caso, se trata nada menos que del afamado estudioso y literato Santiago Pérez Isasi, que domina el bello idioma luso como si se hubiera criado comiendo bacalao en el Algarve (algo de eso hay, aunque en su caso fue a la vizcaína). Y no, he de decir a los admiradoras y admiradores que pueda atraer que el de la foto de la cubierta no es Santi; sus tatuajes son mucho más molones... Agradeciéndole que nos haga un huequito entre sus muchas ocupaciones, comenzamos esta resentrevista o lo que sea:
Gracias por atendernos y responder a las preguntas de este modesto blog. ¿Nos conocías de antes? ¿Habías leído alguna de nuestras reseñas, incluso?
Pues algo me sonaba, la verdad, el nombre me era familiar… A lo mejor porque fui uno de los fundadores del blog, no sé… Puede ser por eso :-P
Desde el punto de vista de la traducción no ha supuesto un especial problema, porque el texto intenta “explicar” esas realidades lejanas para un lector portugués, que no se diferencia excesivamente del lector español que recibirá la traducción. El público de destino del texto original, de hecho, no está excesivamente marcado, se podría decir que busca llegar a un público más amplio que el estrictamente portugués, prácticamente a un lector (potencialmente) mundial… Es decir, los referentes que se emplean o bien son conocidos globalmente (como es el caso de la película The hangover – Resacón en las Vegas), o son tan exóticos que casi cualquier lector (occidental) necesita una explicación, como es el caso de los múltiples términos y conceptos tailandeses que aparecen explicados en el libro. De hecho, en algunos momentos del texto el autor menciona o se dirige explícitamente a sus (futuros) traductores, lo que demuestra que sabe que el libro va a ser leído en otros países, lenguas y culturas diferentes a la suya.
El estilo fragmentado, a base de pequeños capítulos que, en conjunto, van componiendo una imagen caleidoscópica me parece ingenioso, pero también característico de cierta literatura contemporánea. ¿Se puede considerar por tanto El camino imperfecto como un libro representativo de su tiempo?
El segundo aspecto que se podría clasificar como “posmoderno” es ese fragmentarismo de la narración, que hace que la lectura sea más ligera, con saltos en el tiempo y en el espacio, mezcla de narración y reflexión poética, y una historia casi de suspense que se abre en el primer párrafo del texto y solo se cierra (de aquella manera) en el último… En ese sentido, esta es una narrativa de viajes muy contemporánea, y que no hay duda que bebe mucho de la ficción o de la literatura en general. De hecho, me resulta muy difícil no pensar en algunas obras de Fernández Mallo (por forma y contenido) al leer El camino imperfecto…
No creo que se pueda (ni se deba) buscar una única explicación para el título, que creo que es voluntariamente ambiguo; está claro que la idea de camino remite a la del viaje, y ambas son una metáfora recurrente de la propia vida, pero también del proceso de escritura que, como recordarás, al autor se le “atasca” en cierto momento y parece que se le hace bola. Vivir, viajar, escribir, los tres términos o conceptos están unidos, como el autor recuerda varias veces, y a los tres puede referirse el título.
Otro tema interesante también es el de la distinción -o no- entre turista y viajero que se hace en el libro. ¿Cuál crees que es la posición de Peixoto sobre este tema?
Pero al mismo tiempo, en otras ocasiones el propio Peixoto parece ser algo irónico en relación con esa oposición entre viajeros (selectos, reflexivos, críticos) y turistas (masivos, aborregados, destructivos), que en realidad tiene algo de artificial o incluso clasista, como cuando sucumbe a la tentación y asiste a un espectáculo “erótico-festivo” en Bangkok, en que una chica lanza bolas de ping-pong con la vagina: una típica trampa para turistas. Al fin y al cabo, un viajero que critica a los turistas que ve a su alrededor es como sea gente que se queja de que los centros comerciales están abarrotados en Navidad… como si él con su presencia no contribuyese a abarrotarlos.
Hay muchos más puntos que se tocan en el libro, pero un leit motiv que se repite desde el principio, incluso desde la propia cubierta, es el de los tatuajes -para empezar, el principal viaje que se narra lo hace con su amigo el tatuador e ilustrador Makarov-. ¿A qué consideras que se refiere Peixoto con esta idea recurrente?
El interés de Peixoto por los tatuajes viene de antiguo, de mucho antes de escribir y publicar este libro, de ahí que conociera a Makarov, quien lo acompaña en su viaje, y quien por cierto también contribuye con tres ilustraciones en el libro. Se podría pensar que los tatuajes son otra forma más de escritura, y una que está íntimamente ligada al cuerpo (ya no tan definitivamente como hace unos años, porque ahora es más fácil borrar tatuajes…). Hay un momento curioso en que Peixoto promete dejar que Makarov le haga un tatuaje cuando vuelvan a Lisboa, y promete también mostrar -y dejar tocar- ese tatuaje a cualquier persona que haya leído el libro y se lo pida. Cuando le conozca personalmente, no sé si me atreveré a hacerlo.
Esperemos que se lo haya hecho en algún lugar, ejem... accesible. Éste es el primer libro de José Luís Peixoto que reseñamos en Un libro al día. Tú, que eres un avezado lector de literatura portuguesa, ¿cómo sitúas a este autor dentro del panorama general y actual, en concreto? ¿Y este libro dentro del conjunto de su obra?
Es verdad que no hemos reseñado ningún libro de Peixoto todavía; yo estuve a punto, hace años, de hacer la reseña de Te me moriste, quizás su libro más conocido, pero finalmente no me animé… En todo caso, Peixoto es uno de los novelistas más conocidos de su generación; entre otros muchos premios y reconocimientos, recibió el Premio José Saramago en 2001, por su obra Nenhum Olhar. En España y en otros países europeos también tiene un cierto reconocimiento y seguimiento...
En cuanto a este libro, se sitúa en una de las líneas desarrolladas por Peixoto en su obra y en su trayectoria vital: la literatura de viajes, género a la que también pertenece Dentro do segredo (sobre Corea del Norte), además de muchas otras contribuciones en revistas sobre viajes. Tiene también una página web llamada “Viagens para ler” (o “José Luís Peixoto em viagem”, no lo tengo claro) en la que se recogen algunos de estos textos. Vamos, que la escritura sobre el viaje es una constante de este autor. Incluso ha llegado a ejercer como “guía de viajes” (lo que vuelve a plantear hasta qué punto se distingue el viajero del turista…).
Por último, ¿qué tal ha sido la experiencia traductora? ¿Dispuesto a repetirla?
La verdad es que traducir es una actividad que me gusta mucho, aunque no sea mi trabajo habitual ni mucho menos. Tiene una parte mecánica o de "picar piedra", pero también mucho de creativo, y de reflexión sobre la propia lengua, sobre sus particularidades, sus usos en diferentes contextos, sus connotaciones… Es como hacer un puzzle sin estar seguro de si las piezas van a encajar, o de si de hecho existen todas las piezas.
En el caso de El camino imperfecto, la traducción fue relativamente fácil, porque es un libro escrito en un registro muy neutro, con un estilo muy directo, quizás por ese intento de llegar a un público amplio que mencionaba antes. La mayor dificultad fue probablemente no dejarme ningún “portuguesismo” en el texto, porque al vivir en inmersión en otra lengua, tan similar además al castellano, uno pierde un poco la perspectiva.
Y sí, estoy más que dispuesto a repetir la experiencia, de hecho ya estoy haciendo otra traducción de una novela portuguesa (de una autora, esta vez), que también saldrá en La Umbría y la Solana – pero no creo que pueda decir cuál es, todavía…











