jueves, 13 de abril de 2023

Jacobo Rivero: Bulbancha

Idioma original: castellano

Año de publicación: 2021

Valoración: Recomendable alto


Nueva Orleans es una ciudad que puede sonarnos a unas cuantas cosas: multiculturalidad, ambiente festivo, Bourbon Street, el Barrio Francés, movimientos alternativos, vudú, pero quizá sobre todo música. Pasa por ser la cuna del jazz, del rhythm and blues, pero también el escenario de los desfiles tras las brass bands, el cajún, todo reunido, remezclado diríamos, y alimentado por el sincretismo con ritmos caribeños y africanos. La síntesis de la cultura negra en una ciudad que es un poco una isla que se resiste a la bota del supremacismo blanco-anglosajón, que la observa con desconfianza y no consigue someterla, aunque poco menos que la abandone a su suerte frente a las consecuencias de un huracán, el Katrina, recuerden, que es también otra referencia inevitable.

Todo esto que, dicho así de rápido ya lo sabe todo el mundo, lo explora con detenimiento y testimonios directos Jacobo Rivero en Bulbancha. Por aquí pasan semblanzas o entrevistas con músicos que cuentan su experiencia, en algunos casos reciente, como Leyla McCalla, otros más veteranos, como Dr. Michael White o Cole Williams, o que se cuentan entre los pioneros, como Sweet Emma Barrett y por supuesto Louis Armstrong. O mil nombres más, que nacieron o recalaron o se hicieron famosos aquí, en una atmósfera de creatividad que acabó extendiéndose por todo el mundo. 

Disfrutarán desde luego los fans de este tipo de sonidos leyendo acerca de muchos de sus nombres más ilustres, pero hay más, tanto en la música como fuera de ella. Explica el libro, sin necesidad de ponerse exhaustivo o académico, cómo se va formando esa amalgama a base de aportaciones dispares: desde las canciones de los esclavos que conservaban sus raíces africanas, hasta los emigrados de Haití y Cuba, que a su vez sumaban diferentes influencias caribeñas. El mix cultural impregna la ciudad, no solo en garitos célebres o anónimos que ofrecen directos por todas partes, sino en la misma calle, donde pueden verse cosas a primera vista tan extravagantes como los jazz funerals, o las secondlines, siempre música en vivo, participativa, desinhibida y festiva.

Pero decía antes que no todo es música. Este gran movimiento cultural, que tiene como referente su carácter libre e interracial, y origen en los barrios más pobres, se extiende a otras actividades, eso que los americanos llaman acción comunitaria, y que tiene menos que ver con la política a la manera europea que con una especie de auto-organización en favor de los derechos sociales. Así encontramos una interesante historia sobre el Black Panther Party a través de una entrevista con Malik Rahim, uno de sus líderes, o un capítulo dedicado a la emisora local WWOZ, siempre abierta a los artistas locales y elemento cohesionador de la cultura local.

El racismo estructural sobrevuela todo el libro, todos sus testimonios, desde los más antiguos, cuando a músicos incluso célebres se les cerraban puertas de hoteles solo para blancos, a los episodios más recientes de violencia policial (siempre presente), que dieron lugar al todavía vigente movimiento Black Lives Matter. Resulta estremecedor revisar situaciones de segregación que llegaban incluso al Ejército, y conocer cómo tuvo que ser en las Brigadas Internaciones que llegaron a España cuando por primera vez un negro dirigió una compañía formada mayoritariamente por blancos. El estigma de la raza, prolongado durante tantas décadas, ha generado lazos de solidaridad y sentimiento de comunidad que no solo reúnen a los negros, sino a todos los que de una u otra forma son desplazados del sistema (nativos americanos, hispanos, mestizos, blancos sin recursos), y de vez en cuando provoca chispazos de violencia y rebelión, que casi siempre quedan en nada. Muy poco a poco se va ganando terreno, pero queda todavía mucho camino por recorrer.

El caso es que la gente se lo monta como puede, pero consigue mantener el apego a la vida a través de la música y el encuentro con los vecinos y quienes quieran acompañarles. El ritmo y las prioridades son diferentes, como lo muestra esta anécdota del trompetista Kermit Ruffins:

‘A uno de sus conciertos en el Vaughan´s acude Elvis Costello: terminada la actuación, y mientras el trompetista se fuma un canuto, le sugieren que quizá sea bueno acercarse a Costello para salir de Nueva Orleans y darse a conocer. Entre la opción de la fama y seguir disfrutando con sus colegas de barbacoas, hierba y actuaciones locales, prefiere lo segundo, así que pasa de acercarse al bueno de Costello’.

Supongo que parte de todo esto habrá ido siendo absorbido, y quizá prostituido, por el turismo y los intereses de las grandes compañías que siempre huelen el negocio. No lo dice Jacobo Rivero, pero aunque así fuera parece, por lo que cuenta, que aún se mantiene en pie cierto espíritu que podríamos llamar de autenticidad, el carácter de esa ciudad que más que norteamericana es ‘el norte del Caribe’, que es consciente de ser tierra de aluvión y que acepta encantada seguir sumando influencias y mestizaje, siempre sin perder su raíz. 

Y por lo que nos cuenta Rivero, parece que la huella que de todo esto queda en la gente es importante porque, como dice uno de los personajes que circulan por este interesante libro, tú ‘no vives en Nueva Orleans, Nueva Orleans vive en ti’.


miércoles, 12 de abril de 2023

2x1: Una raza que desaparece. Los indios tehuelches de la Patagonia de Ramón Lista y Mujeres en tierra de hombres. Historia de las primeras colonizadoras de la Patagonia de Virginia Haurie

Pues hoy nos trasladamos a la Patagonia, tierra semimítica casi en los confines del mundo, y lo hacemos a través de dos libros que ponen el foco en dos "grupos" habitualmente alejados del centro de los relatos sobre el tema: los pueblos originarios y las mujeres. Vamos allá

Idioma original: Español 
Año de publicación: 1894
Valoración: Recomendable

Ramón Lista es una figura, como mínimo, controvertida y contradictoria. Militar y explorador, Lista participó de forma directa en la masacre de los onas de Tierra de Fuego en 1886 y años después publicó este pequeño libro en el que reivindica la cultura y el pueblo tehuelche (en su más amplio sentido) y denuncia el papel del hombre blanco en la paulatina desaparición de ambos.

Escrito cuando el pueblo tehuelche apenas contaba con unos 500 individuos repartidos en varias provincias del sur argentino, el texto de Lista tiene un carácter marcadamente antropológico e histórico. Por un lado, hallamos en él breves descripciones de tradiciones, leyendas, creencias, formas de organización "sociopolíticas", idioma, características étnicas, físicas o fisiológicas, etc; por otro, pequeños apuntes sobre la historia de la colonización desde la época de Magallanes hasta la de Viedma. 

Creo que el principal interés del texto radica, además de en su vigencia (que se lo digan a los pueblos del Amazonas) y en la denuncia del papel de los "civilizadores", en la visión global sobre la cosmovisión de estos pueblos, quizá no tan alejada de lo que un día fuimos (y quizá somos). En lo que a mi gusto particular se refiere, me resulta de lo más interesante lo relativo al idioma tzóneka y a la organización socioeconómica.

Lo malo es que el librito es tan breve que uno queda con ganas de saber más, sobre todo de aspectos como la Historia (del pueblo tehuelche en sí y de la Conquista) o la cultura de esta buena gente. Pero ya habrá tiempo de ampliar conocimientos. Somos jóvenes, todavía!



Idioma original: Español
Año de publicación: 1996
Valoración: Está bien

Antes de comenzar la reseña quiero hacer un breve comentario acerca del título del libro porque me parece que puede inducir a error. Por un lado, y pese a que en buena parte del mismo se habla de las primeras mujeres que llegaron a la Patagonia, en "Mujeres en tierra de hombres" encontramos más bien una mezcla de pasado y presente que va surgiendo de la mano de un viaje realizado por la autora a través de ese territorio casi mítico dominado por el viento, la nieve y una soledad abrumadora. Por otro lado, creo que "Historia de..." le viene algo grande; más bien se trata de un conjunto de relatos o de una colección de anécdotas a las que les falta, en mi opinión, un afán totalizador.

Dicho esto, he de decir que el libro me ha parecido curioso y entretenido a partes iguales. Varios son los motivos:
  • Porque cambia el punto de vista "tradicional". Buena parte de la Historia e historias de la Patagonia ha sido contada por escritores y viajeros, casi siempre en masculino, no argentinos o chilenos (ya no hablo de patagónicos). Por suerte, este libro nos narra los acontecimientos desde otra óptica y poniendo en foco en protagonistas olvidadas, ya vivieran en el siglo XVII, XIX o XX, que vienen a ser, en la mayoría de los casos, paradigmas universales del rol que cumplieron (y cumplen) las mujeres, del lugar que les dio (y da) la Historia y del aporte de lo femenino a la cultura.
  • Porque se encuentran constantes referencias a los pueblos indígenas (tehuelches, selknam, yagán, etc), asimilados y masacrados en apenas unas décadas.
  • Porque se vuelve a demostrar que, pese al paso del tiempo, los humanos no hemos cambiado tanto. Decía con anterioridad que en el libro encontramos una mezcla de pasado y presente. Pues bien, en ella observamos que las motivaciones que llevaron a unos y a otros a tierras australes no han variado tanto en estos 2 siglos y medio.
  • Porque hay una cierta desmitificación del papel del "pionero". No todo son seres puros plagados de bellos ideales. Hay aventureros, asesinos, misioneros, corsarios, explotadores de toda condición y seres en busca, simplemente, de una vida mejor.
  • Porque hay historias verdaderamente magníficas, como la de las mujeres galesas de Chubut, la de Macagua, experta en canibalismo, ritos macabros y asesinato de turcos, la de Sonia, que salvó del remate la biblioteca de Esquel, la de Carmen Funes, miembro de la tropa que acompañó al General Roca en la campaña que aplastó a los indígenas en 1879, la de las diversas "reinas patagónicas", la de Gertrudis y su trágico destino como esposa del primer Comandante Político y Militar de Malvinas en tiempos de la invasión británica de 1833, etc.
  • Porque la autora se esfuerza en variar los registros con los que se presentan las diferentes historias. Se combinan primera y tercera persona en las narraciones, entrevistas, cartas, etc. con el fin de "huir de la monotonía".
En fin, ya digo que me lo he pasado muy bien leyendo este "Mujeres en tierra de hombres", pero eso no es óbice para reconocer que el libro podría haber dado algo más de sí. Creo que en ocasiones se centra demasiado en sucesos anecdóticos y que le falta algo de profundidad y ambición. Quizá las 3-4 páginas que abarcan las distintas historias sean, al mismo tiempo, las justas para no "aburrir" al lector y suficientes como para ofrecer unas breves pinceladas, pero me temo que no sirven para ofrecer una visión de conjunto.  Y es una pena, de verdad.

martes, 11 de abril de 2023

Sergio Salvador Campos: Los Comuneros

Idioma original: Español
Año de publicación: 2020
Valoración: Se deja leer (y a mucha honra)

Los Comuneros, de Sergio Salvador Campos, es una novelita "pulp" editada por Matraca. Entretiene y se lee de una sentada, pero su irregularidad y su escasa memorabilidad dejan un sabor agridulce. 

¿De qué trata? El detective Hermann se infiltra en una secta; aunque su objetivo principal es liberar al hijo de un ministro, está dispuesto a desarticularla completamente en caso de hallar indicios criminales. 

Empecemos señalando las virtudes de esta ficción quiosquera:

  • Su acabado global, ingenuo a la par que entrañable.
  • La prosa, pedestre pero funcional.
  • Algunas de sus ideas. Lástima, eso sí, que en la mayoría de los casos no estén del todo desarrolladas.
  • Presenta la situación y los personajes sin demorarse excesivamente, pero con un grado de profundidad del que la segunda mitad carece. 
  • Siembra semillas prometedoras, que por desgracia no florecerán más adelante.
  • La reincorporación de Ingrid propicia dinámicas y conflictos interesantes, amén de un arco más o menos logrado. 
  • La organización interna de la secta (esa jerarquía compuesta por el líder, los dadivosos, los necesarios y los novicios) está bien explicada y resulta, hasta cierto punto, creíble. Asimismo, la jerigonza mística de Alpha es bastante verosímil. 

Por otro lado, a Los Comuneros se le podría reprochar que:

  • La segunda mitad de la historia se siente excesivamente apresurada. Supongo que la intención del autor era imprimirle un ritmo adrenalínico; por desgracia, dicho ritmo no sólo se nota en las escenas de acción, sino en todas. 
  • Se cierra con un "deus ex machina" de manual.
  • Los personajes son, en general, bastante planos. Además, a algunos se les da un foco excesivo, ya que luego de aparecer una o dos veces no vuelven a ser mencionados. Pienso, por ejemplo, en los guardaespaldas de Alpha.  
  • El protagonista no consigue que empatices con él, pues su caracterización es tan simple como exageradamente positiva. Personalmente le hubiera hecho moralmente gris, quizá aprovechando el tiempo que estuvo infiltrado en la mafia. ¿Y si tuvo que cometer actos atroces entonces, para ganarse la confianza de los criminales a los que trataba de engatusar? Eso podría haber dado juego a la hora de sumergirlo en los Comuneros y, sobre todo, durante el reencuentro con Ingrid. Imagináoslo: ¿y si hubiera abusado de ella, junto a los otros, ya sea para aparentar o por un momento de debilidad humana? ¿Qué implicaciones tendría esto en sus esfuerzos para liberarla de las garras de los mafiosos, en su tentación por abrazar una vida más harmoniosa de la mano de los Comuneros y en su posterior romance? Y bueno, puestos a permanecer fieles a su caracterización original (insisto que, a mi juicio, excesivamente positiva), ¿por qué no hacer énfasis en su impulsividad, la cual es, supuestamente, su único defecto?
  • La trama policiaca tiene inconsistencias. Por ejemplo, el hecho de que el protagonista, pese a la precipitación con que le hacen aceptar el caso, va bien preparado en algunos aspectos, mientras que descuida otros tremendamente obvios. ¿De veras me tengo que creer que no ha buscado en internet cómo entrar en contacto con la secta y que es el encargado del hotel en que se aloja quien le proporciona la información?    
  • Una vez Hermann empieza a desentrañar secretos, la coherencia interna de la obra se viene abajo. Por más que Sergio intente justificarlo, no me creo que sea tan fácil infiltrarse en determinadas áreas del recinto, o se deje el acceso a las armas sin candado.
  • Multitud de elementos podrían haberse introducido de manera mucho más orgánica. Hay otros que únicamente abultan el conjunto y, por tanto, son susceptibles de poda.

En definitiva, Los Comuneros es una ficción recomendable para los amantes del "pulp" más genuino. De todos modos, tengo que reconocer que incluso a un servidor, quien reivindica el género a capa y espada, le ha parecido una lectura un tanto regulera.

A la obra de Sergio la acompañan, en la edición que yo he leído, relatos de diversos autores. Éstos amplían el mundo y los personajes de Los Comuneros; mientras que algunos aportan poco, otros expanden el material de base en direcciones interesantes. 

Por cierto, el colegueo que se aprecia en los paratextos de este bolsilibro (prólogo, entrevistas, ilustraciones…) me parece entrañable, aunque puede sobrarle a quienes no tenemos un vínculo directo con Matraca, su catálogo, su editor o su plantilla de escritores.

lunes, 10 de abril de 2023

Jordi Cussà / Jaume Capdevila: Cavalls Salvatges





Idioma original: catalán
Año de publicación: 2021
Valoración: recomendable
No leo ninguna adaptación a novela gráfica sin leer antes la novela original. Y en este caso no iba a ser diferente, a pesar de que Francesc ya había publicado en el blog la reseña de Caballos salvajes. Poco que añadir a lo que dijo el compa en su momento, solo remarcar lo mucho que me ha impresionado el virtuosismo con el que el autor maneja el lenguaje (en mi caso sí pude hacerme con un ejemplar en catalán) para ponerlo al servicio de la obra: un vocabulario riquísimo, un estilo fresco y desenfadado que no renuncia al rigor y la técnica, coloquialismos, juegos de palabras, versos… un festín de texturas y sabores literarios puestos ahí únicamente para el goce del lector. Pero ¿Cómo se traduce eso con los recursos de la novela gráfica?

Resumen resumido: Finales de los 70. Alexandre Oscà «Lex» abandona su pueblo de la Catalunya central para exprimir su juventud en un antro de Ibiza donde ejerce de DJ mientras tontea con los estupefacientes; allí conoce a la jovencísima y precoz Lluïsa «Llisa-Lluca». Al dúo se unirá un tercero no menos trasnochado y sagaz Fermín «Min». El devenir de este singular triángulo de yonquis socios-amigos-amantes, irá descubriéndole al lector todo un universo de personajes y situaciones intrínsecos al consumo de caballo y sus trágicas derivadas.

Jordi Cussà es autor del guion de esta adaptación y aunque desgraciadamente falleció pocos meses antes de la publicación, fue capaz de trasladar la personalidad de la obra y su propio sello a esta novela gráfica. Más allá de eso, es inevitable que en un proceso de adaptación se pierdan y se ganen cosas:
  • El lenguaje, con toda su riqueza y matices, siempre queda mermado cuando tiene que compartir protagonismo con la expresión gráfica.
  • El alcance en cuanto a universo caleidoscópico: el número de personajes y sus vicisitudes han sido necesariamente reducidos.
  • Por otra parte, lo visual facilita la comprensión en aspectos en los que la novela original resultaba compleja, como los saltos de narrador (el «yo» va de un personaje a otro sin previo aviso).
  • El ejercicio de síntesis que tuvo que hacer el autor veinte años después de escribir la novela para trasladar la trama con —me aventuro— la mitad de la información, debió ser muy intenso y gratificante. Sin duda era un ejercicio imprescindible que, a mí que he leído ambas obras prácticamente en paralelo, me ha parecido impecable. La novela original se detiene, se recrea, explica anécdotas al margen de las acciones principales, dibuja una atmósfera para sus personajes y lo que les sucede. La novela gráfica, sin embargo, delega muchos de esos aspectos al dibujo y el guion contiene únicamente los elementos más esenciales de la trama.
En base a lo dicho, el trabajo de Jaume Capdevila (Kap) resulta absolutamente decisivo. Además de hacer gala de un estilo muy definido —que ya se anuncia en la portada con ese blanco-negro sobre fondo rojo— consigue transmitir toda la intensidad de la novela original. Algunos de los elementos más destacables son:
  • La eficacia narrativa. Cuatro frases en cuatro viñetas son capaces de transmitir varias páginas del texto original.
  • La caracterización de los personajes. A través de un estilo de trazo rápido pero intencionado (y sin más gama que el negro sobre blanco), Kap define una gran cantidad de personajes con personalidad propia. Especialmente, el trío protagonista resulta reconocible en cualquiera de las situaciones y facetas vitales en las que la historia lo va situando.
  • Kap recrea con gran habilidad algunos grandes momentos de la trama, así como aquellos que contribuyen a la belleza y sensorialidad de la historia.
Lo sensorial es un elemento fundamental tanto en la forma como en el contenido —y tanto en la novela original como en la novela gráfica—. El lenguaje juega un papel muy sensorial, el color rojo aparece normalmente en escenas donde lo sensorial o lo emocional juegan un papel importante. Los personajes son adictos al fruto de los sentidos (sobre todo al injustamente denostado olfato) y a la sensualidad en todas sus formas. El consumo de drogas, en primera instancia y cuando aún no responde a una necesidad, no se percibe como una huida de la realidad si no como un amplificador de la misma, una vía para experimentar hasta el último átomo que nos rodea.

El humor en sus facetas menos directas —lo cáustico, lo irónico— también es un elemento conductor imprescindible para llevar a cabo esta narración que lleva implícita una buena carga de tragedia.

La espiritualidad, sobre todo al final de la historia, cuando Lex se da a sí mismo el espacio para la introspección y para explotar su sensibilidad. Cabe añadir que Lex es un alter-ego del autor y que el último cuarto de la trama sirve para que el protagonista se sitúe en relación a los acontecimientos y se enfrente de alguna manera a sus demonios.

Las obras de ficción —y no tan ficción— que se centran en historias de toxicómanos son, desde mi punto de vista, novelas de aprendizaje y auténticos muestrarios de la naturaleza humana. Más aún cuando son tan honestas. Siempre me pregunto qué lleva a alguien que ha salido de ese infierno a revivirlo exponiendo sus miserias sobre el papel. En este caso me parece un ejercicio de auto exorcismo e intento de auto perdón sin olvidar la persona que fue y que forma parte indisoluble de su persona. También es una manera de perpetuar la memoria de los que se quedaron en el camino y el dolor de cuya pérdida siempre le acompañará. Leí en un artículo que Jordi Cussà no era un ex yonqui que había escrito un libro, si no un escritor que había sido yonqui. Efectivamente, en veinte años ha producido novelas, poesía e incluso teatro, pero no ha sido hasta recientemente (poco antes de su muerte) que se ha empezado a reconocer la solidez de su obra y su valía como autor.

No quiero acabar esta reseña sin añadir algo que ha llamado muchísimo mi atención. Es habitual que cuando leemos obras escritas hace diez años (incluso menos) les justifiquemos los tics (¡oh, no!) machistas (¡oh, sí!) con aquello de que «antes esto era lo normal». Sin embargo, Cavalls salvatges, publicada por primera vez en el año 2.000, le sacaría los colores a más de una novedad del estante de las grandes cadenas de librerías. Ni tan siquiera la sordidez implícita en el universo de Cavalls salvatges fue excusa para denigrar a los personajes femeninos que aparecen, ni el hecho de que sean yonquis o prostitutas o ambas cosas. Todas ellas hacen gala de una sexualidad empoderada, son luchadoras, tienen carácter y se permiten equivocarse igual que sus compañeros masculinos. Los personajes masculinos (y especialmente el protagonista, Lex) jamás se refieren a ellas de forma despectiva por el hecho de ser mujeres y las tratan con el mismo afecto o violencia o condescendencia que al resto de personajes, y siempre al servicio de lo que necesita la trama.

domingo, 9 de abril de 2023

Colaboración: Los comediantes a medianoche, de Marco Vinicio Aragonés

Idioma original: español

Año de publicación: 2023

Valoración: recomendable 


La literatura centroamericana ha dado grandes autores como Eduardo Halfon, Horacio Castellanos Moya o Carlos Cortés, y continuamente nuevas voces jóvenes siguen apareciendo para confirmar que Centroamérica no solo es tierra de poetas, sino también de interesantes narradores.

Marco Vinicio Aragonés (Costa Rica, 1991) es uno de esos jóvenes escritores que, aún con varios aspectos a mejorar, ya desde su primer libro muestran un estilo muy personal y la audacia narrativa del autor novel que no tiene nada que nada que perder y muchísimo por ganar.

Los comediantes a medianoche es una recopilación de once cuentos ambientados en la Península de Vadalcadar, que aunque es solo un territorio literario, el autor ha sabido darle tanto realismo que para ser sincero en un momento tuve que parar la lectura y buscar si realmente existía o no fuera de las páginas del libro.

Como su título ya lo deja entrever el libro tiene bastante humor, a veces muy disparatado y lúdico como en el relato Las fiestas nulas, en que una secta de números ceros (sí, así tal cual) tienen una celebración privada en la que se cuela un siete que provoca un altercado, y en otras ocasiones un humor mucho más negro como en el relato Los comediantes a medianoche en que dos asesinos a sueldo le dan consejos de vida a un desdichado hombre tierraplanista antes de matarlo.

Un aspecto realmente destacable del autor es su habilidad para entender los arquetipos y sacarles provecho de manera muy original, este el caso de Sobre el desdoblamiento y la triplicación del ser, donde partiendo del arquetipo del doble (ya saben, ese gemelo malvado que quiere arruinarnos la vida mostrándose mucho mejor que nosotros mismos) se plantea la existencia de un triple, es decir, una versión desmejorada de cada uno de nosotros que carga con todos nuestros defectos e inseguridades y que anda por el mundo sin ignorando su naturaleza.   

Quizá los relatos que pretenden ser más serios y en su estructura más clásicos como La jaula, Señales terrestres o La Estancia Solar son aquellos en los que el libro pierde fuerza narrativa, de hecho me atrevo a decir que si todos los relatos fueran así la obra sería un compilación relatos más, de esas que pasan sin pena ni gloria por los estantes de las librerías.

Afortunadamente el libro no se queda en lo predecible, y en el relato de cierre La Bastardía nos topamos con un texto polifónico, escrito como el guion de un falso documental que nos cuenta la vida de Lorenzo Dravia, un hombre que por la presión de ser el ciudadano un millón, símbolo del progreso de la ciudad, intenta justificar esa condición con toda clase de hazañas que siempre terminan de la peor manera.

En conclusión Los Comediantes a Medianoche en sus pocas páginas nos muestra una narrativa ingeniosa, sencilla de leer y con un humor que mezcla lo culto y lo popular dándoles igual importancia.


Firmado: Dave Chacón

sábado, 8 de abril de 2023

María Elena Morán: Volver a cuándo

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2023

Valoración: Está muy bien

Hace un tiempo dedicamos una (magnífica, ejem) metaentrada sobre emigración, literatura y exilio que podéis leer aquí. En ocasiones me ronda la idea de una segunda edición y uno de los nombres subrayados para una posible participación sería el de María Elena Morán, autora de esta estupenda novela que tiene como telón de fondo el exilio / emigración en la Venezuela (pos)chavista y que está protagonizada por una serie de personajes, y esto no suele ser habitual en la literatura sobre el tema, que inicialmente apoyaron la "revolución bolivariana" y que vieron como esta defraudaba sus expectativas ("El país, promesa zombi, es un derrumbe apuntalado con eslóganes de otras eras").

Por lo tanto, podemos emparentar en lo temático a Volver a cuándo con obras como La hija de la españolaSimpatíaPenínsulas rotas o Crema Paraíso, pero sin olvidar esa peculiaridad del punto de vista de los personajes desencantados de la revolución. Porque "¿Cuándo uno iba a pensar que algo tan bonito iba a usarse para vainas tan feas"?

Pero dejemos de lado el tema de la novela no vaya a ser que este acabe "comiéndose" al texto, algo que sería absolutamente injusto. Porque Volver a cuándo posee una serie de virtudes que la hacen elevarse por encima de otros aspectos. Así, destacaría:

  • Su clara voluntad literaria, que se manifiesta sobre todo en el uso de diferentes voces narrativas (1ª, 2ª, 3ª persona... monólogo interior, narrador omnisciente...) o en el manejo de distintos planos que juegan con dualidades tales como dentro / fuera, interior / exterior, vivos / muertos, lo cual permite ofrecer una visión bastante completa de los efectos del derrumbe.
  • El manejo de los silencios, especialmente en la primera parte de la novela.
  • Los personajes, con un perfil psicológico bien definido y creíble, alejado de maniqueísmos, y con voces absolutamente diferenciadas e identificables. 
  • La hilación de la trama propiamente novelesca, bien cerrada en sus diferentes líneas. Hay un momento, pongamos a los 3/4 de novela, que parece que la cosa toma un rumbo determinado con el que se dejan fuera ciertas subtramas, pero Morán vuelve a engarzarlas en el tramo final. 
  • El ritmo interno y externo.
En el lado menos positivo me queda la sensación de que la novela podría haber tenido algo más de recorrido. Si bien, como ya decía, la trama está bien desarrollada y cerrada, creo que la "prehistoria" de alguno de los personajes (especialmente el contradictorio Camilo) tiene más recorrido y sería útil para que los no venezolanos podamos acercarnos algo más al "fenómeno".

Pese a esto, queda la sensación final de haber leído una muy buena novela y de que, por una vez, un premio literario (el Café Gijón, en este caso) han dado en el clavo. Con los recelos que uno tiene hacia los premios literarios!

viernes, 7 de abril de 2023

VV.AA.: Mundo Weird. Antología de nueva ficción extraña

Idioma original: Inglés / Español
Traducción: Federico Fernández Giordano / Ramiro Sanchiz
Año de publicación: 2022
Valoración: Recomendable (especialmente para interesados)

Mundo Weird reúne diecinueve relatos. Diecinueve relatos que han salido de la pluma de autores de diversas nacionalidades, sobre todo anglosajones e iberoamericanos. Diecinueve relatos que se pueden encasillar bajo el amplio paraguas de lo que se conoce como «ficción weird».

Un exhaustivo prólogo de Ramiro Sanchiz, de un rigor y minuciosidad casi académicos, nos sitúa ante el origen, desarrollo e influencias del género. 

A continuación tenemos los relatos. Algunos pueden adscribirse a una tradición más o menos familiar para el lector promedio; otros son de un vanguardismo desconcertante. Algunos evocan la ciencia ficción u horror clásicos, mientras que otros se bifurcan por los senderos del bizarro o lo extraño.

Como ya habréis intuido, aquí encontraréis poca uniformidad. Y es que estos relatos no coinciden ni en intenciones, ni en temática, ni en registro, ni en tono ni en estilo. Aun así, podríamos englobarlos en tres grandes categorías, aunque éstas a veces se solapen: los que exploran ideas súper locas, los que con apenas unas pinceladas construyen un mundo propio y los que juegan con la forma, dejando en segundo plano el contenido.  

Ah, antes que nada, debo advertiros que esta antología presenta altibajos considerables. Entre las piezas que la componen hay relatos magníficos de principio a fin, relatos que comienzan de manera deslumbrante y se desploman paulatinamente, relatos más o menos planos, relatos logrados pero en cierto modo prescindibles e incluso algún que otro relato infumable. Por lo demás, el nivel general es satisfactoriamente alto. 

Admito que mi gusto personal puede haber influido a la hora de seleccionar los que, a mi juicio, son los mejores relatos del conjunto. También mis carencias como lector pueden ser las culpables de que no haya apreciado adecuadamente ciertos componentes de esta antología. Sea como fuere, yo destacaría los siguientes:  

"Covehithe", de China Miéville. Molón a la par que reflexivo. Plataformas gigantescas cobran vida cual kaijus.

"Mayonesa negra", de Michael Cisco. Estudio de personaje cuya prosa es muy sensorial. Va sobre una mujer que empieza a obsesionarse con la idea del suicidio.

"La pared de moho", de Blake Butler. Erige una atmósfera tremendamente inmersiva y da un mal rollo que te cagas. Va sobre un matrimonio, cuyo hijo murió, y la decadencia de su relación, granja, terreno y cultivos.

"Amor de gulgrumbo", de Luis Carlos Barragán. Parte de un concepto muy bizarro y al final le da una vuelta de tuerca todavía más extraña. Imaginaos que, tras consumir una droga, nace una especie de pokémon de vuestro cuerpo.

"Por favor, entre", de Cynthia A. Matayoshi. Genialidad que presenta una voz narrativa única, personajes fascinantes y un escenario hipnótico. Transcurre en una La Plata onírica y alberga un Museo de Curiosidades, gente que sabe crear ilusiones, un cementerio de barcos y monos que hablan. 

"Bienvenidos al nuevo mundo", de Edmundo Paz Soldán. Lograda meditación alrededor de la entropía, el escapismo, la precarización de los trabajos académicos relacionados con las humanidades, etc… Varios integrantes de una universidad intentan evadirse (literalmente hablando) de la realidad.  

"Chaco", de Liliana Colanzi. Cuento descoyuntado, potente, perturbador. ¿Un niño asesina a unas cuantas personas?

"¡Cuidado, lobo! (fragmentos)", de Gary J. Shipley. Microrrelatos raros pero evocadores. El cielo desaparece, un bebé-cocodrilo nace, una unidad familiar parasita a otras…

No sé si lo expuesto sirve para que os hagáis una idea sobre lo que encontraréis en Mundo Weird. En todo caso, reitereraré que es una colección de relatos interesantes y variados pertenecientes a un género al que auguro muy buena salud.