Idioma original: español
Año de publicación: 1988
Valoración: Imprescindible
En ULAD celebramos el reciente Premio Nacional de las Letras concedido a Luis Goytisolo... reseñando un libro de su hermano Juan. Porque somos así...
Bromas aparte, era una laguna de este blog no tener todavía reseñado ningún libro de los hermanos Goytisolo (José Agustín, Juan y Luis, por orden de nacimiento), una laguna que iremos subsanando en los próximos meses. Y para empezar, una novela que me recomendaron
@brigittevasallo y
@OM_RCastro por twitter:
Las virtudes del pájaro solitario. Y, a falta de atacar
Señas de identidad,
Don Julián y
Juan sin tierra, que vendrán después, esta novela recuerda que en la narrativa española del siglo XX hay mucho más que el realismo dominante en buena parte de las obras canónicas.
Esta es sin duda una novela que se resiste al análisis al mismo tiempo que ofrece su propio análisis. Así, en el comienzo de la segunda parte se lee una caracterización de la propia novela, en boca de su protagonista-narrador:
"...adivinó las pesadillas, cuitas, anacronías, cambio abrupto de temas y personajes, ubicación ambigua de los paisajes, mutación de voces, vaguedad y fragmentación de tramas oníricas, la insinuación paulatina de la aniquilación como leitmotiv obsesivo..."
Es difícil, efectivamente, hablar en esta novela de "trama" o "argumento": hay, más bien, hilos conductores que recorren el libro trasmutándonse, de forma deliberadamente inexacta, en diversas variaciones de sí mismos, sumiendo al lector en la confusión durante buena parte de la novela, hasta que reconoce, acepta y participa del juego narrativo.
El primero de estos temas es el de la heterodoxia. Es aquí central, aunque no explítica en el núcleo del texto, la referencia a San Juan de la Cruz (cuyas obras completas "vertebran la estructura de la novela", según se nos dice en una nota final). El protagonista, uno de los protagonistas, una de las variaciones del protagonista, es como San Juan de la Cruz un lector, traductor y apólogo del Cantar de los Cantares, y por ello ha sido apresado, humillado y torturado por las fuerzas del orden y la ortodoxia (sean estas fuerzas medievales, modernas o contemporáneas; religiosas, laicas, políticas, totalitarias).
El segundo tema, vinculado al anterior, es de la epidemia que asola el mundo y que obliga a un voluntario o forzoso aislamiento. La naturaleza de esta epidemia (que algunas fuentes consideran relacionada con la aparición del sida) es ambigua: vírica, nuclear, climática o incluso mental, ya que en determinados pasajes la propia epidemia parece equipararse con la heterodoxia, que se extiende también de unos a otros a través del aire y, sobre todo, de los libros.
Mencionemos, por último, el símbolo del pájaro solitario, de origen místico (nuevamente, San Juan de la Cruz, pero también la mística sufí), que aparece en el propio título de la novela y que gana relevancia a medida que la trama avanza. Recordemos lo que San Juan de la Cruz decía del tal "pájaro solitario":
"[...] las propriedades deste pájaro, [...] son cinco: La primera, que ordinariamente se pone en lo más alto; [...] la segunda, que siempre tiene vuelto el pico [hacia] donde viene el aire; [...] la tercera es que ordinariamente está solo y no consiente otra ave alguna junto a sí, sino que, en posándose alguna junto, luego se va; [...] la cuarta propriedad es que canta muy suavemente; [...] la quinta es que no es de algún determinado color."
En la fuente mística original (o al menos, en su glosa), el pájaro simboliza al alma; pero en la novela de Juan Goytisolo se convierte en un símbolo de otra cosa: del espíritu heterodoxo, del deseo siempre insatisfecho y siempre reprimido de libertad e independencia crítica individual. Sea en un tiempo u otro, en un lugar u otro, los pájaros solitarios son retenidos, encarcelados, señalados, destruidos por el sistema, que teme que "contagien" su libertad a otros pájaros de la pajarera.
El lector de
Las virtudes del pájaro solitario se sumerge, por lo tanto, en una experiencia lectora fascinante: en un juego de sugerencias, ambigüedades y confusiones deliberadas, pero que en su conjunto construyen un sentido. Si a esto se suma un estilo preciso y poético como pocos de los que se pueden encontrar en la literatura española del siglo XX, el resultado es una absoluta obra maestra.
Otras obras de Juan Goytisolo en ULAD: Señas de identidad, Don Julián y Juan sin Tierra, Campos de Níjar