martes, 22 de abril de 2014

Juan Goytisolo: Señas de identidad

Idioma original: español
Año de publicación: 1966
Valoración: Muy recomendable

El otro día reseñaba La familia de Pascual Duarte, de Cela; hoy le toca el turno a otro clásico de la narrativa española del Franquismo: Señas de identidad de Juan Goytisolo. Y las dos décadas y media que las separan, y los diferentes posicionamientos ideológicos de sus autores, se hacen notar: Señas de identidad es una novela experimental, formalmente arriesgada y difícil (como también llegarían a ser las novelas de Cela), y también una visión crítica y corrosiva no solo del Franquismo y sus mecanismos de represión, sino también de la(s) izquierda(s) y su incapacidad para constituirse en una oposición sólida y con capacidad de reacción. Porque Señas de identidad es una novela marcada por la derrota: es una novela de exiliados, represaliados, torturados y fusilados. Pero no todos ellos son heroicos: los hay que son mezquinos, calculadores, vividores o simplemente pesados.

El protagonista de la novela (una novela, por lo demás, muy coral) es Álvaro Mendiola, trasunto no demasiado escondido de Juan Goytisolo (como él, escritor/periodista barcelonés con apellido vasco), quien recorre, con el cuerpo o con la memoria, los fragmentos de su pasado y del pasado de su familia y de su país que lo han condicionado, reconstruyendo así sus "señas de identidad". (El mismo protagonista reaparecerá en dos novelas más de Goytisolo: Reivindicación del conde don Julián y Juan sin Tierra).

Dos rasgos característicos sobresalen en esta novela, como decía antes: su ambición formal, y su crítica política (lo que hizo que las siguientes obras de su autor fueran prohibidas en España). Formalmente, la novela es casi un laboratorio de técnicas experimentales de narración, comenzando con el narrador en segunda persona que domina en el texto, e incluyendo fragmentos de monólogo interior, collage de textos, multilingüismo, deformaciones de la realidad, etc. Es, en ese sentido, una obra muy de su tiempo: recordemos que Tiempo de silencio, de Luis Martín-Santos, se publicó cuatro años antes, en 1962.

El otro rasgo fundamental en Señas de identidad es la construcción de una visión negativa de España, no solo de la España franquista sino, prácticamente, de cualquier posible idea de España. La tauromaquia, "seña de identidad" española por antonomasia, aparece repetidamente como símbolo o metonimia de la brutalidad hispánica (persecución, tortura, asesinato de hombres como de animales). Cuando el protagonista vuelve a España, después de una larga ausencia, ya no reconoce su propio país; ya no se reconoce en su propio país.

No es Juan Goytisolo, como en general los escritores preocupados por la experimentación formal, un autor para todos los gustos; pero es sin duda un autor imprescindible para comprender la realidad, y la literatura, españolas del siglo XX; y Señas de identidad es una de sus obras fundamentales.


También de Juan Goytisolo: Las virtudes del pájaro solitario

1 comentario:

Anónimo dijo...

Historia de búsquedas y rupturas de identidades; de esperanzas truncadas como un día el maqui Jerónimo se perdiera en el monte, la única ejemplaridad que guardará incólume. Complejo personaje y compleja obra, pero interesante y meritoria.