domingo, 13 de abril de 2014

Barbara Ehrenreich: Por cuatro duros. Cómo (no) apañárselas en Estados Unidos

Idioma original: inglés
Título original: Nickel and Dimed: On (Not) Getting By in America
 Año de publicación: 2001
Valoración: muy recomendable


Barbara Ehrenreich (Montana, 1941) es una escritora y activista social que levanta ampollas cada vez que publica un libro o un artículo, pues sus obras critican (con firmeza y con sobrados argumentos) todo aquello que los sectores más conservadores se esfuerzan en alabar, lo que le hace ganar las más duras (y, muchas veces, ridículas) críticas. Cuando se publicó Por cuatro duros, la autora fue acusada de estar loca, de escribir desvaríos marxistas o de intentar introducir el horror del comunismo en los Estados Unidos, porque, entre otras cosas, defendía que las madres solteras necesitan tanta o más ayuda que las casadas para criar a sus hijos. 

Pero esa afirmación es sólo un pequeño apunte dentro de un libro en el que la autora relata su experiencia como limpiadora de casas, de habitaciones de hotel, como dependienta en Wal-Mart, como camarera y como asistente en una residencia de ancianos. Lo que nos cuenta, como cualquiera puede suponer, no es para nada divertido. Ehrenreich no sólo vive en sus propias carnes la dureza de estos empleos, sino que además demuestra la imposibilidad de salir adelante con un sueldo de 5 ó 6 dólares la hora, si tenemos en cuenta que a esos ingresos hay que descontar los impuestos, que hay que pagar un alquiler (de hipotecas ni hablamos) y que hay que comer tres veces día. Y, si se tienen hijos, alimentarlos y educarlos y vestirlos. Y pagar las facturas médicas (que no son precisamente baratas), porque ninguno de estos trabajos "no cualificados" viene con seguro médico incluido en el contrato. Cuando hay contrato de por medio, claro.

Así, nos encontramos con miles de personas que tienen que vivir en habitaciones de hotel o en la casa de algún familiar, que rezan para no ponerse enfermas (o que van a trabajar a pesar de que deberían estar medicadas en casa o en un hospital), que no pueden ocuparse de sus hijos porque tienen dos trabajos, que pasan hambre, que apenas duermen... y que, a pesar de todos esos esfuerzos, siguen siendo pobres (según los últimos estudios sociológicos, la mayoría de la gente que vive bajo el umbral de la pobreza en Estados Unidos tiene uno o dos trabajos a tiempo completo). Y, por si esto fuera poco, tienen que ver cómo las ayudas sociales se recortan cada vez más y cómo gran parte de la sociedad les echa la culpa de su situación.

Si bien la experiencia de la autora es muy interesante (y nos ayuda a conocer muchos aspectos de estos empleos y de la gente que los desempeña que desconocíamos), las conclusiones finales son sin duda lo mejor del libro. En ellas, Ehrenreich aporta datos y números que apoyan y subrayan lo que ella ha vivido en persona y que muestran que la actual situación de la clase trabajadora (en Estados Unidos, pero puede extrapolarse al resto del mundo) es insostenible, pues la población no va a aguantar mucho tiempo más rompiéndose la espalda y descuidando a su familia para que el resto pueda tener una vida mejor. Al menos, no por lo poco que reciben a cambio. Como afirma la propia Ehrenreich,
--> algún día […] se cansarán de recibir tan poco por lo mucho que dan y exigirán que se les pague como merecen. Cuando llegue ese día se desatará la ira, habrá huelgas y se que­brará el orden establecido. Pero, al final, no se nos caerá el cielo encima y todos acabaremos por estar mucho mejor. 



También de Barbara EhrenreichSonríe o muere. La trampa del pensamiento positivo.

1 comentario:

JAVIER SÁNCHEZ CAMPOS dijo...

Pero lo más triste no es que dijera aquello, sino que lo afirmó antes de ver la crisis que nos machaca sin piedad.
Gracias por las aportaciones.