viernes, 4 de abril de 2014

Garazi Goia: Un billete al exilio

Idioma original: euskera
Año de publicación: 2013
Título original: Txartel bat (des)herrira
Valoración: recomendable

Comienzo esta reseña explicando que la traducción al castellano del título de esta novela es mía y que no se ajusta al título original, porque éste contiene un juego de palabras intraducible. La autora combina las palabras herri (pueblo o país o patria, en este caso) y deserri (exilio o destierro), consiguiendo así que el título signifique tanto Un billete al exilio como Un billete a la patria (o a casa, siendo menos literales). Aclaro esto porque esta frase tiene mucho que ver con la historia que se nos cuenta y es importante señalar que ambos significados están presentes en ella.

Habiendo dejado esto claro, pasemos a lo importante: la novela. Un billete al exilio es una obra cuya historia se desarrolla en torno a cuatro personajes: Ibai, un joven que ha huido a Inglaterra porque se siente incapaz de afrontar las terribles consecuencias de sus acciones; Peru, un hombre ya en la sesentena que llegó a ese mismo país siendo niño, cuando fue evacuado del País Vasco junto con otros miles de niños durante la Guerra Civil y que no tuvo oportunidad de volver; Maialen, la que fuera novia (o algo así) de Peru, que se encuentra en coma después de sufrir un accidente de tráfico; y su hermana Sara, que vive junto a ella la culpa y la confusión que no supo manejar cuando tuvo que hacerlo.

De la mano de estos cuatro personajes, Garazi Goia construye una novela en la que se presenta el desarraigo en varias formas: el que sienten los que están fuera de su país y el que experimentan los que están en su país y aun así se sienten como pez fuera del agua. Y, también, poco a poco, desgrana una historia (o cuatro historias, aunque en realidad son más) en la que el encierro (tanto físico, en el caso de Maialen, como espiritual, en el caso de los demás) y la distancia marcan y trastornan sin piedad las vidas de sus protagonistas.

Por medio de cartas, de pasajes de diarios, de recuerdos, de poemas, de recortes de periódicos... Goia elabora una novela en la que todo detalle es imprescindible, en la que importa tanto lo que se dice como lo que no (para muestra, las listas de preguntas que no se pueden hacer) y en la que hace gala de un gran talento para expresar aquellos sentimientos que no solemos dejar aflorar (y que de ninguna manera queremos llegar a experimentar).

1 comentario:

javi galván dijo...

Creo que podríamos esgrimir que las literaturas en catalán, euskera, gallego han gozado tradicionalmente de poca aceptación, a pesar de la existencia de premios, bibliotecas virtuales digitales, etc, ¿no estáis de acuerdo?, redundando en torno a su carácter marginal entre los hispanohablantes. ¡Enhorabuena por la recomendación!