sábado, 12 de abril de 2014

Philip Roth: Engaño

Título original: Deception
Idioma original: inglés
Traductor: Jordi Fibla
Año de publicación: 1990
Valoración: está bien

     Un Philip Roth. Un Philip Roth “menor”, si se quiere (y si tal cosa
es concebible), previo en su publicación (1990) a muchas de sus obras más renombradas.

      Un Philip Roth técnicamente virtuoso, pues toda la novela está estructurada a base de diálogos (o fragmentos de diálogos). Pero con lo del virtuosismo no me refiero a un simple alarde técnico, ya que el recurso al diálogo resulta ante todo pertinente y adecuado a la historia (o historias) que se cuenta y, en segundo lugar, dudo que el sr. Roth tratara de llamar la atención con tal virtuosismo, dado que era la primera novela (ni la última), que cha mano de tal recurso. Por compararlo con otros novelistas norteamericanos de fuste y de su época, diré que no son los diálogos irritantemente lacónicos (al menos para mí) de McCarthy ni tampoco los irritantemente desquiciados del Gótico carpintero de Gaddis (aunque también es cierto que ese desquiciamiento era, sin duda el efecto deseado). Los de Engaño son diálogos rápidos, vivos, de una facilidad que el lector, creo que agradece, aunque... a veces tampoco sea fácil de averiguar quien está hablando o qué está sucediendo, con exactitud (de eso se trata, también).

     Un Philip Roth que, una vez más, utiliza su propia biografía para construir la trama y los personajes: el protagonista es un escritor llamado Philip (humm... necesito más pistas), escritor norteamericano (podría ser cualquiera...), judío (vaya, eso...), que ha sido profesor y ha tenido líos con alumnas (bueno... ¿y quién no?), que escribe un libro sobre un tal Zuckerman (ejem... me rindo) y tiene una relación extraconyugal con una dama inglesa, con la que mantiene dichos diálogos, alternados con otros con personas provenientes de los países del Este de Europa (aún existía el “Telón de Acero” y todo...¡qué tiempos!) y con su esposa. De hecho, creo que este libro podría entrar en la categoría de lo que hoy día llamamos “autoficción" (género o subgénero o lo que sea del que yo suelo huir como de la peste... pero claro, esto es un Philip Roth...). Incluso, al parecer, su pareja de entonces, la actriz inglesa Claire Bloom (con la se casaría en ese 1990, para divorciarse unos años después) le exigió que retirara su nombre del manuscrito de la novela. No se cortaba un pelo, mr. Roth...

      Un Philip Roth que , por supuesto, trata, aunque sea de pasada, muchos de los temas que encontramos en otros libros suyos. Los protagonistas, dos adúlteros que dialogan antes o después del acto nefando, hablan del amor, del matrimonio y el adulterio, claro, pero también de la enfermedad y el envejecimiento, del judaísmo (o, mejor dicho, del hecho de ser judío, que es algo diferente), del antisemitismo, de las diferencias entre América e Inglaterra, del proceso creativo literario y sus miserias...

     Un Philip Roth en el que además es difícil distinguir lo que es real y lo que imaginario (bueno, en realidad, es una novela, luego todo debería considerarse imaginario.... ¿o quizá no?): llega un momento en que lo que parece es un autor dialogando con sus personajes, como si Flaubert mantuviera una conversación con Emma Bovary (el ejemplo no es al azar, que conste). Además, constantemente se habla en el libro de otro libro que está escribiendo el protagonista, y uno ya no sabe si es el mismo libro que estamos leyendo u otro libro diferente de este libro... en fin, el consabido rollo metaliterario que tanto suele gustar (y del que huyo como de la sarna). Al final, uno no sabe si el Engaño del título se refiere al adulterio o al del escritor (así, en genérico) hacia sus lectores. Lo que, supongo, también era de lo que se trataba.

      Un Philip Roth que quizá no guste tanto a los que se aproximan por primera vez a su obra como a los que ya la conocen y son incluso adictos (que los hay) al “monstruo de Newak” (dicho sea con cariño). Y que, a pesar de ciertas reticencias, no puedo dejar de recomendar, porque, después de todo, se trata de una novela del gran Philip Roth.... ¿esto no lo había mencionado aún, verdad?

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