miércoles, 24 de octubre de 2012

Philip Roth: Pastoral americana

Idioma original: inglés
Título original: American Pastoral
Año de publicación: 1997
Valoración: Muy recomendable

Hay una figura mítica típicamente estadounidense: la del triunfador o winner, opuesta al perdedor, el loser. El triunfador es a la vez -y paradójicamente- un ser bendecido por la divinidad y un forjador de su propio destino a través del trabajo y la fuerza de voluntad.

Esta figura, que está en el centro de la mitología del "sueño americano", es clave en la construcción de Pastoral americana, que dedica las 100 primeras páginas a construir la imagen de un perfecto triunfador (Seymour 'Sueco' Levov, un empresario judío de clase media-alta de Newark, atractivo, bondadoso, atlético, casado con Miss New Jersey y padre de tres hijos y una hija), y las siguientes 200 a destrozar esta apariencia de perfección mediante la introducción en la trama del caos y la anarquía, personificados en su propia hija, Merry.

La tercera parte de la novela ("Paraíso perdido") parece plantear el salto de lo individual a lo colectivo: lo sucedido con Seymour y su hija Merry, con una intensidad trágica, sucede en todas las familias -de clase media-alta, habría que aclarar-, quizás en menor escala: toda apariencia de orden, obediencia y normalidad esconde una verdad más profunda y más oscura: hipocresía, infidelidad, mentira, engaño, muerte. El trasfondo histórico y político (de la guerra de Vietnam al Watergate) permiten también esta amplificación del caso particular a la categoría de norma.

Pastoral americana forma parte de la serie de novelas narradas por Nathan Zuckerman, alter ego de Philip Roth en algunas de sus mejores obras (Me casé con un comunista o La mancha humana entre otras), aunque su presencia como personaje-narrador sea discontinua: ocupa el primer plano en la primera parte, en que se nos ofrece su visión del 'Sueco' Levov; y se oculta en el resto, que reconstruye la supuesta evolución del protagonista y su familia antes y después del incidente que destrozará su estabilidad perfecta.

En esta novela podemos ver a Roth en su mejor versión: profundo, denso, complejo, incisivo, magnífico. En estas obras, su capacidad para construir un universo de personajes complejos y horadar en sus circunstancias y en sus psicologías es asombrosa, abrumadora. Pocos escritores (si es que hay alguno) han conseguido capturar las contradicciones de la sociedad estadounidense, y no solo estadounidense, de la segunda mitad del siglo XX.

También de Philip Roth: Indignación, La conjura contra América, Elegía, La mancha humana, Némesis.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Casualmente me lo terminé el domingo. La reseña no puede estar más acertada. Es una novela densa, en mi opinión no recomendable para lectores a los que les gusta leer libros donde continuamente pasan muchas cosas, debido a que el autor se centra en desgranar psicológicamente a los personajes. Aun así, la prosa no se hace pesada, más bien al contrario, y aquí reside el mérito del autor.

Numa de Letra dijo...

Terminei-o há pouco tempo. É genial!

http://numadeletra.com/39846.html