sábado, 7 de diciembre de 2013

Juan Goytisolo: Las virtudes del pájaro solitario

Idioma original: español
Año de publicación: 1988
Valoración: Imprescindible

En ULAD celebramos el reciente Premio Nacional de las Letras concedido a Luis Goytisolo... reseñando un libro de su hermano Juan. Porque somos así...

Bromas aparte, era una laguna de este blog no tener todavía reseñado ningún libro de los hermanos Goytisolo (José Agustín, Juan y Luis, por orden de nacimiento), una laguna que iremos subsanando en los próximos meses. Y para empezar, una novela que me recomendaron y
por twitter: Las virtudes del pájaro solitario. Y, a falta de atacar Señas de identidad, Don Julián y Juan sin tierra, que vendrán después, esta novela recuerda que en la narrativa española del siglo XX hay mucho más que el realismo dominante en buena parte de las obras canónicas.

Esta es sin duda una novela que se resiste al análisis al mismo tiempo que ofrece su propio análisis. Así, en el comienzo de la segunda parte se lee una caracterización de la propia novela, en boca de su protagonista-narrador:
"...adivinó las pesadillas, cuitas, anacronías, cambio abrupto de temas y personajes, ubicación ambigua de los paisajes, mutación de voces, vaguedad y fragmentación de tramas oníricas, la insinuación paulatina de la aniquilación como leitmotiv obsesivo..."
Es difícil, efectivamente, hablar en esta novela de "trama" o "argumento": hay, más bien, hilos conductores que recorren el libro trasmutándonse, de forma deliberadamente inexacta, en diversas variaciones de sí mismos, sumiendo al lector en la confusión durante buena parte de la novela, hasta que reconoce, acepta y participa del juego narrativo.

El primero de estos temas es el de la heterodoxia. Es aquí central, aunque no explítica en el núcleo del texto, la referencia a San Juan de la Cruz (cuyas obras completas "vertebran la estructura de la novela", según se nos dice en una nota final). El protagonista, uno de los protagonistas, una de las variaciones del protagonista, es como San Juan de la Cruz un lector, traductor y apólogo del Cantar de los Cantares, y por ello ha sido apresado, humillado y torturado por las fuerzas del orden y la ortodoxia (sean estas fuerzas medievales, modernas o contemporáneas; religiosas, laicas, políticas, totalitarias).

El segundo tema, vinculado al anterior, es de la epidemia que asola el mundo y que obliga a un voluntario o forzoso aislamiento. La naturaleza de esta epidemia (que algunas fuentes consideran relacionada con la aparición del sida) es ambigua: vírica, nuclear, climática o incluso mental, ya que en determinados pasajes la propia epidemia parece equipararse con la heterodoxia, que se extiende también de unos a otros a través del aire y, sobre todo, de los libros.

Mencionemos, por último, el símbolo del pájaro solitario, de origen místico (nuevamente, San Juan de la Cruz, pero también la mística sufí), que aparece en el propio título de la novela y que gana relevancia a medida que la trama avanza. Recordemos lo que San Juan de la Cruz decía del tal "pájaro solitario":


"[...] las propriedades deste pájaro, [...] son cinco: La primera, que ordinariamente se pone en lo más alto; [...] la segunda, que siempre tiene vuelto el pico [hacia] donde viene el aire; [...] la tercera es que ordinariamente está solo y no consiente otra ave alguna junto a sí, sino que, en posándose alguna junto, luego se va; [...] la cuarta propriedad es que canta muy suavemente; [...] la quinta es que no es de algún determinado color."
En la fuente mística original (o al menos, en su glosa), el pájaro simboliza al alma; pero en la novela de Juan Goytisolo se convierte en un símbolo de otra cosa: del espíritu heterodoxo, del deseo siempre insatisfecho y siempre reprimido de libertad e independencia crítica individual. Sea en un tiempo u otro, en un lugar u otro, los pájaros solitarios son retenidos, encarcelados, señalados, destruidos por el sistema, que teme que "contagien" su libertad a otros pájaros de la pajarera.

El lector de Las virtudes del pájaro solitario se sumerge, por lo tanto, en una experiencia lectora fascinante: en un juego de sugerencias, ambigüedades y confusiones deliberadas, pero que en su conjunto construyen un sentido. Si a esto se suma un estilo preciso y poético como pocos de los que se pueden encontrar en la literatura española del siglo XX, el resultado es una absoluta obra maestra. 

7 comentarios:

JeanP dijo...

¡Ay, ay, ay, cómo le gustan al españolito las enumeraciones hasta el infinito! Y lo peor no es eso, lo peor es que lo consideran un signo de talento. Al contrario, a mí me parecen un recurso muy básico que hay que manejar con mucho cuidado para no caer en la cutrez y para que no encubran una falta de imaginación.

rebeca martín gil dijo...

Me encanta Juan Goytisolo (aunque tengo que reconocer que no todas sus obras por igual). Llegué a él a través de brillante "La saga de los Marx", y después vino la desgarradora trilogía de "Señas de identidad".

Sobre el virus, si no recuerdo mal, el propio Goytisolo en una entrevista confirmó que se trataba del SIDA, que habían diagnosticado a varios amigos.

herederosdelanada.blogspot.com

Anónimo dijo...

Es un libro que tengo en mi biblioteca desde 1994 pero que jamas puedo terminar y solo ahora me doy cuenta de lo especifico y lo exepcional que constituye en la produccion literaria de la Espana del siglo xx

Anónimo dijo...

Yo no soy espanol pero no me gusta el diminutivo que usted utilisa aqui .juan Goytisolo vive en mi pais que considera como suyo y tambien nos otros lo consideramos paisano nuestro,digo bien paisano y no ciudadano,porque el primero es mucho mas fuerte. Tengo que confesar que este libro es la unica obra en castellano que no logro a terminar .complicado.

Anónimo dijo...

Quiero saber si habra una version del libro en Arabe ...

Josu Arenaza dijo...

Comencé por "Señas de identidad" hace ya tiempo. Con el nuevo premio que le fue concedido retomé nuevos títulos. Leí "La resaca" entrañable relato aunque tremendamente realista. Luego seguí con "Fiestas" y ahora este libro que comentas quizá sea el siguiente. La lectura de esta entrada unido al sugerente título hace que con seguridad, me incline por él. Muchas gracias y enhorabuena por esta maravillosa entrada suya.

Santi dijo...

¡Muchas gracias, Josu! Personalmente, este libro me gustó más que Juan sin tierra o Don Julián. Es igual de experimental y exigente, pero también es mucho más poético, y más maduro.