lunes, 2 de diciembre de 2013

Ferenc Karinthy: La edad de oro

Idioma original: húngaro
Título original: Aranyidö
Año de publicación: 1972
Valoración: Recomendable
Traducción: Anne Mayo Herczig

Nos encontramos en Budapest, al final de la Segunda Guerra Mundial, poco antes de que la ciudad (blanco de numerosos bombardeos, semidestruida y sumida en un absoluto caos) sea liberada por los rusos. A casa de Nelly llega Beregi, un judío que ha conseguido escapar de los nazis, para que la mujer lo proteja hasta que la capital húngara sea liberada y él pueda volver a moverse libremente, sin temor a ser detenido.

Cuando un ataque militar les hace ver que el piso de Nelly ya no es seguro, deciden coger los alimentos que les quedan y refugiarse en el sótano, donde ya hace varios días sobreviven como pueden algunos de sus vecinos. Beregi utilizará entonces sus dotes de Don Juan para conquistar a otras mujeres y conseguir de ellas lo mismo que ha conseguido de Nelly: alimentos, tabaco y refugio.

Narrada con un estilo a caballo entre la obra de teatro y la novela, La edad de oro es un texto corto (apenas pasa las 100 páginas) en el que Karinthy consigue reflejar la viciada atmósfera de un refugio y, así mismo, las reacciones de los diferentes personajes de manera realista y verosímil.

Estamos ante una obra interesante, en la que se esconde más de lo que se muestra y en la que lo importante no es hablar de la guerra o de los nazis o del sufrimiento de la gente de a pie. De lo que se trata en La edad de oro es de mostrar cómo, incluso en las circunstancias más adversas, el ser humano es capaz de sacar fuerzas de la flaqueza para salir adelante y conseguir vivir un día más, aunque no siempre esté claro si eso merece la pena.