jueves, 19 de diciembre de 2013

VV.AA.: PD: Te voy a matar

Título original: P. S. Ich töte dich
Idioma original: alemán, inglés, sueco
Fecha de publicación: 2010
Valoración: está bien

Apunte rápido para quien no conozca a Sebastian Fitzek (Berlín, 1971): es periodista y escritor, trabaja en una conocida cadena de radio alemana y ha escrito varios ensayos, además de una decena de novelas. Y, en el caso que nos ocupa hoy, ha sido el encargado de publicar la antología de relatos PD: Te voy a matar, para lo cual ha reunido trece narraciones de otros tantos autores de prestigio internacional (bueno, uno de los relatos es suyo, pero teniendo en cuenta que también es un autor de prestigio internacional, lo aceptamos): Val McDermid, Thomas Thiemeyer, Torkil Damhaug, Petra Bush, Michael Connelly, Markus Heitz, Michael Koryta, Steve Mosby, Judith Merchant, Jens Lapidus, Markus Stromiedel y Jilliane Hoffman.

Como cualquiera puede imaginar por el título de la antología, lo que tenemos en nuestras manos son trece relatos de género negro, en los que nos encontramos los casos típicos de cualquier libro de este estilo (asesino anda suelto - la policía lo persigue y lo atrapa / o no), además de alguno que se sale un poco de la norma, aunque no demasiado. Ni más ni menos de lo que promete. Y como en cualquier antología, hay un poco de todo: relatos que están muy bien y relatos que podían estar mejor (de ahí la valoración "está bien").

PD: Te voy a matar incluye también un último texto de Fitzek (Der Heimweg –"el camino de regreso" o "el camino a casa"–) que, se aclara, es el prólogo de una obra en la que participa dicho autor, amén de otros escritores superventas (esto no lo digo yo, lo dice el texto aclaratorio). Y se añade: ¡En otoño de 2012 en su librería! Así, con exclamaciones y todo. No sé si esto ha sido obra del propio autor o de la editorial, pero, sinceramente, me parece bastante cutre.

Lo que sí me ha parecido curioso es otro detalle que tiene esta antología: el primer párrafo de cada relato aparece manuscrito, en su lengua original, por su autor/a. Y, al final del libro, después de la narración-publicidad-mequieromuchísimo del prologuista, una pequeña biobibliografía de cada escritor y un breve examen grafológico. En fin, no es que vayamos a descubrir nada (ni tampoco es que nos importe demasiado cómo es Judith Merchant o qué tendencias extrañas denota la forma de escribir de Jens Lapidus), pero es un toque simpático.