jueves, 26 de diciembre de 2013

Jenn Díaz: Mujer sin hijo

Idioma original: español
Año de publicación: 2013
Valoración: recomendable



Es esta ya la cuarta novela de Jenn Díaz, una producción nada despreciable para una escritora de menos de treinta años que además ha escrito poesía y relatos, algunos de ellos incluidos en antologías de tanto renombre y tanta repercusión, y a veces tanta polémica, como Bajo treinta o Última temporada. Y por si fuera poco todavía saca tiempo para colaborar en medios como El País, Jot Down Magazine o Granite & Rainbow: ahí queda eso. Esta, su cuarta novela, publicada precisamente por JotDown y que la propia autora ha tenido la gentileza de enviarme (lo digo para que no se me acuse de ocultarlo) nos descubre a una escritora capaz de abordar cuestiones espinosas con una contención estilística y narrativa que beneficia mucho al mensaje de la obra.

Mujer sin hijo es una distopía pero no tanto: se sitúa en un país en el que, como consecuencia de una guerra, el gobierno ha decidido crear un Plan de Repoblación Nacional. Y lo que comienza como un apoyo a la maternidad termina convirtiéndose en una obligación de maternidad, en una prohibición y estigmatización de la infertilidad. Tres mujeres -en realidad, más que tres, muchas más- unidas por la sangre o por la amistad, se enfrentan al Estado y a los hombres que quieren apropiarse de sus cuerpos como máquinas reproductoras, y buscan sus propios caminos entre la incomprensión o el rechazo familiar y social. (Especialmente memorable, para mí, el personaje de Margueritte, Marga, encarnación del estoicismo vitalista ante la tragedia).

Jenn Díaz ha descrito esta novela, no recuerdo exactamente dónde, como una novela intimista o psicológica; como lector, tengo una visión diferente: está claro que a la autora le importa el modo en que los personajes encaran los conflictos, pero esta es (como otras de su autora) una novela coral y colectiva, que ofrece un abanico de respuestas ante el problema de una maternidad obligatoria. Dicho con otras palabras, Mujer sin hijo es un libro político. Lo era ya, en el sentido más amplio de la palabra, como defensa del derecho de las mujeres a autodeterminarse, a escoger su propio destino en relación con la maternidad en concreto, y con la vida en general. Pero lo es todavía más después de las noticias de la última semana, que hacen que esta novela casi parezca ser un ejercicio de precognición más que de ciencia-ficción.


Tonta nota final: Dicen que hay un premio para el primer crítico que consiga reseñar una obra de Jenn Díaz sin mencionar su edad. Yo no lo he ganado...
 
También de Jenn Díaz: Belfondo

3 comentarios:

Toni Lindemann dijo...

Por más que se presente como distopía es un tema de rabiosa actualidad. Desconozco hasta qué punto la propuesta de la Ley del Aborto está encaminada a ese fin, ahora que las mujeres tienen vida más allá del hogar. Una vida profesional o, sencillamente, el deseo de no traer a una criatura a este mundo tan horrible. Como dice Schopenhauer en la "Metafísica del amor sexual", los padres traicionan a su hijo en el mismo momento en que lo conciben.

Me alegra haber encontrado este blog, estaré pendiente de vuestras actualizaciones, que últimamente estoy falto de propuestas interesantes. :3

¡Saludos!

Toni Lindemann
www.superficieysimbolo.blogspot.com

Paula dijo...

Creo que se lo voy a regalar a alguien cercano, ahora que es época, y así de paso me lo leo yo. ¿Dónde se encuentra? Porque en los buscadores de la fnac y la Casa del Libro no me sale...

Anónimo dijo...

Esta chica puede estar interesada en esa bonita novela

http://prdlibre.blogspot.com.es/2013/12/cronica-de-un-feminicidio.html