viernes, 6 de enero de 2012

Resultado del sorteo de libros

Hoy, 6 de enero, es un día muy apropiado para regalar libros. Y eso es lo que vamos a hacer en ULAD, anunciando por fin los ganadores de los tres libros que sorteamos para celebrar nuestras 1000 entradas, entre todos aquellos que enviaron un mensaje a través del blog, de twitter o de facebook.

A falta de notario (porque a ver quién paga a un notario en estos tiempos), aquí van los testimonios gráficos que pretenden demostrar (sin conseguirlo) la limpieza del sorteo. Para mayor claridad, se ha optado por sorteo "tipo FIFA" con dos bombos: en uno están los nombres y votos de todos los participantes, y en el otro los títulos de los tres libros sorteados: Belfondo de Fusa Díaz; Loca Novelife de Elvira Rebollo, y Quédense dentro y cierren las ventanas de Iratxe Jaio y Klaas von Gorkum.

Los participantes y los premios
La mano inocente
A la izquierda, el bombo 1; a la derecha, el bombo 2



Y ahora llega el momento que todos estáis esperando: el momento de conocer los nombres de los premiados. Y son los siguientes:

Primera extrancción: Beatriz Alday gana un ejemplar de 'Belfondo'
Segunda extracción: Irene gana un ejemplar de 'Loca Novelife'
Tercera extracción: Luisa gana un ejemplar de 'Quédense dentro...'
Resultado del sorteo

Así pues, este es el resultado final del concurso: 
  • Beatriz Alday gana un ejemplar de Belfondo de Fusa Díaz
  • Irene gana un ejemplar de Loca Novelife de Elvira Rebollo
  • Luisa gana un ejemplar de Quédense dentro y cierren las ventanas, de Iratxe Jaio y Klaas von Gorkum
A continuación nos pondremos en contacto con los ganadores para comunicarles el resultado y para pedirles que nos den una dirección postal a la que enviarles el premio. En el caso de Luisa no tenemos ningún medio de contacto, así que, Luisa, si estás leyendo esto, ¡manifiéstate! (o sea, escríbenos a unlibroaldia@gmail.com para darnos una dirección a la que quieres que te enviemos el ejemplar...).

jueves, 5 de enero de 2012

Alice Sebold: Desde mi cielo

Idioma original: inglés
Título original: The Lovely Bones
Fecha de publicación: 2003
Valoración: Está bien

Cuando supe el título original del libro que hoy reseño, algo así como "los huesos adorables", pensé que, por una vez, los traductores habían hecho bien en no pasar al castellano, al pie de la letra, el nombre tan rarito y malsonante (en nuestro idioma) que el autor puso a su obra. Pero claro, esto fue antes de leerlo. Ahora, después de haber leído Desde mi cielo, creo que habría que haber tratado de buscar un título en castellano (adecentándolo un poco, eso sí) que equivaliese a The Lovely Bones. Pero bueno, dejemos el tema del título y entremos en materia...

La autora de Desde mi cielo es Alice Sebold, una escritora y periodista estadounidense de pasado turbulento (estudios intermitentes, amistades poco recomendables, mucho sexo, drogas y quizás rock and roll) que a los dieciocho años fue víctima de algo monstruoso: en las inmediaciones de su facultad fue brutalmente violada por un desconocido al que ella misma lograría identificar (provocando su detención) meses después.

Su primer libro fue inspirado por estos hechos y para él eligió el título de Lucky, "afortunada", ya que el policía que la atendió tras el suceso le dijo que podía haber muerto, y que después de todo era una chica con suerte...

Y en Desde mi cielo, su segunda novela, Sebold también habla de algo terrible que le pasa a una muchacha de 14 años, Susie Salmon, a la que un psicopático vecino secuestra, viola, asesina y descuartiza. El libro está narrado por la propia Susie, que ya muerta y desde lo que ella llama "mi cielo", ve cómo les va la vida a los que ha dejado en tierra, entre otros, su destrozada familia (padre, madre, estrafalaria abuela, hermana adolescente y hermano pequeño); el único chico al que amó; Ruth, una extraña chica de su colegio con la que mantiene una suerte de comunicación (no dialogan, pero la joven la percibe e incluso llegó a verla el día de su asesinato), y, por supuesto, el sádico vecino que acabó con su vida.

Desde "su cielo", Susie puede diseñar más o menos su nueva vida escogiendo paisajes y objetos a su antojo, y conoce a otras niñas víctimas del mismo desalmado con las que trata de pasar su tiempo lo mejor posible mientras oberva lo que pasa en la Tierra, pero le frustra y le destroza por dentro no poder comunicarse con los suyos (su familia se descompone en su ausencia y su hermana, fuerte, hermosa y casi super dotada, parece la única que logra coger las riendas de su vida), excepto con la peculiar Ruth, en cierto modo... Sólo goza al ver que su hermana está disfrutando de la adolescencia y juventud que a ella le fueron negadas y que ésta última y su padre comienzan a sospechar de su tétrico vecino, un tipo solitario que se dedica a fabricar casas de muñecas...

El libro no está mal. La trama avanza a un ritmo pausado pero sin perder el pulso, y la voz de Susie se hace coherente porque habla como una adolescente sensata y cuenta las cosas que les pasan a los que deja en el mundo de los vivos, cosas más o menos creíbles aunque podamos coger mucha manía a su madre (llegará a ser infiel para desahogarse, y tan egoísta con su dolor, que decidirá abandonar a su familia), y alucinar en colores con su peculiar abuela materna, una sofisticada peter pan de más de sesenta años que da un necesario punto de color y humor a la destrozada familia Salmon.

Y tengo que decir que aunque me echaba un poco para atrás que alguien me contara en forma novelada lo bien que se vive una vez muerto (el temita de marras me marea y me pone de muy mal humor; me pasó con Más allá de los sueños, una peli protagonizada por Robin Williams en los 90 y basada en un libro), la verdad es que considero que la autora sale bien parada del berenjenal en el que se mete. Pero creo que se salva, todo hay que decirlo, porque no es muy prolífica en detalles que digamos. Vamos, que no describe demasiado bien la vida de Susie en el cielo, sólo da algunos detallitos sobre su rutina y su vida social, y se echa en falta que ahonde un poco más en esa "otra vida", que hable más de otros muertos, o de, qué sé yo, de autoridades y normas que rijen el lugar, etc...

También considero un grueso defecto de la novela una escenita de su última parte narrada con un estilo muy Stephenie Meyer y que no describiré para no incurrir en spoiler, pero que adelanto que recuerda mucho a algo que pasa en la película Ghost. Y no diré más...

En fin, un libro que se lee muy bien si uno sabe a lo que atiene. Y recomiendo ver la peculiar película que sobre él hizo Peter Señor de los Anillos Jackson hace unos pocos años.

Mejor, primero el libro. Yo lo he hecho al revés y me arrepiento porque en la pantalla, lógicamente, se dejan algunas cosas que no están del todo mal...

miércoles, 4 de enero de 2012

Héctor Abad Faciolince: El olvido que seremos


Idioma original: español
Año de publicación: 2006
Valoración: Está bien

Hector Abad Gómez, padre del autor, médico, comprometido políticamente, muy crítico con el poder de la época, fue abatido en 1987 por sicarios pagados por sus enemigos, después de un periodo de amenazas.

Para explicar lo inexplicable, Faciolince, a base de elementos diversos, compone una texto híbrido en el que, con un orden cronológico que destruye a conveniencia, narra 28 años de su vida que acaban con el asesinato del padre. Lo que resulta es una mezcla de biografía, memorias de familia, confesión emotiva de una admiración y amor paterno-filial inmensos, el intento de superar un gran trauma, la crónica de una circunstancia concreta de la política colombiana, el retrato de una sociedad violenta, una serena protesta por un crimen que quedó impune, un sentido homenaje a la memoria del padre y hasta una razonable petición de justicia. Todo esto compone una obra inclasificable, que oscila entre la biografía, el ensayo, el reportaje periodístico, el documento histórico y la pura confesión. Pero sobre todo es una forma de dejar correr la pluma al hilo de la memoria, conducida ésta por una intensa reflexión, para introducirnos en la crueldad de unos hechos motivados por el terrorismo de estado y el abuso de poder. Un caso más de los muchos en los que, en un país convulso, lo colectivo destroza la vida personal y familiar de mucha gente.

Abad Faciolince se expresa con contención, si bien deja traslucir una amargura más que comprensible, que los diversos intentos de escritura fallidos y los veinte años transcurridos han ido sedimentando. Pero la simple exposición de los hechos bastaría para producir un claro eco en el lector, arrancar su indignación, rabia e impotencia, mientras se le van revelando muchos detalles de la vida pública colombiana, las peculiaridades de aquella sociedad y, en concreto, de los sucesos políticos de aquellos años reflejados con una cercanía indiscutible.

El título, tan sugerente como disuasorio - aunque parezca una contradicción -, es parte del primer verso de un poema atribuido a Borges que apareció en un bolsillo del cadáver. El relato de los hechos es tan diáfano como conmovedor, nos enteramos de muchas cosas, nos ponemos en la piel del autor, comprendemos un poco mejor el sufrimiento de las víctimas de un atentado y sentimos un interés creciente a medida que vamos leyendo. Pero para transmitir lo que pretende son suficientes muchas menos páginas: a partir de cierto momento la tensión decae, se hace reiterativo y algo banal, seguimos leyendo, un poco a trompicones, por respeto a los sentimientos del escritor, con la esperanza de que el contenido remonte. Pero esto ya no sucede y terminamos el libro con sensaciones contradictorias.

Otras obras de Héctor Abad Facioline en ULAD: La oculta

martes, 3 de enero de 2012

Jeff Lemire: Essex County


Idioma original: inglés
Título original: Essex County
Año de publicación: 2009
Valoración: Muy recomendable


El condado de Essex está situado en Canadá, al sudoeste de Ontario. Y más importante (para mí, al menos): es el título de un cómic escrito e ilustrado por Jeff Lemire y tiene tres partes: Los cuentos de la granja, Historias de fantasmas y La enfermera rural. Los personajes principales de las tres historias son un niño huérfano que vive con su tío, dos hermanos que han pasado de ser uña y carne a no dirigirse la palabra en veinticinco años y una enfermera que dedica su vida a cuidar de los ancianos de una residencia y a atender las necesidades médicas que puedan tener los granjeros de la zona.

Lemire (que se crió en el condado de Essex, con lo cual podemos suponer que lo conoce muy bien) describe a través de esas tres historias cómo es el día a día en esa zona, en la que lo único que puede hacer uno para divertirse es jugar al hockey sobre hielo, ver hockey sobre hielo por televisión o beber –y hablar de hockey– hasta caer dormido. Son tres historias que se pueden leer de forma independiente (y así es como fueron publicadas en un primer momento), pero que comparten personajes, subtramas y un sinfín de detalles a los que se saca más jugo cuando se leen como un todo.

Leídas como un todo también nos muestran con más claridad los temas que el autor quiere resaltar: la soledad, la responsabilidad, la familia... Pues en Essex County todos se conocen y no abundan los secretos, y los pocos que hay, al final, se acaban desvelando. Sin demasiados diálogos (Lemire hace uso del "menos es más" y acierta, vaya que sí acierta) y con un dibujo sencillo y muy expresivo, no nos cuesta mucho engancharnos a estas historias familiares (porque sí, al final todo queda en casa, aunque no haya consanguinidad de por medio) y leer las poco más de 500 páginas que tiene este cómic del tirón. Para no dejarlo pasar.

lunes, 2 de enero de 2012

Pedro Gumuzio: La herramienta comercial

Idioma original: español
Año de publicación: 2011
Valoración: está bien

Esta primera novela del escritor Pedro Gumuzio no decepciona: promete ser, «sobre todo, una novela de humor», y efectivamente consigue sacarle al lector una sonrisa tras otra.

El joven Juan García nos cuenta su propia historia desde el exilio autoimpuesto de su ático, en el que recibe las visitas de sus preocupados familiares y de gatos y palomas oportunistas. Mientras asiste al progresivo deterioro de su cuerpo y de su ánimo, nos cuenta cómo ha llegado a tal estado.

Hasta la llegada de Susana, Juan había ido experimentando su propia vida sin vivirla de verdad: sin valores, sin intereses ni planes de futuro, había aprobado  —que no estudiado— la carrera de Derecho en la Universidad Privada de su pequeña ciudad de provincias; había tenido relaciones esporádicas con las mujeres que bien su mejor amigo bien su hermano descartaban... Se da cuenta de que la causa de su pasividad quizás hubiera sido el hecho de tener asegurado un cierto confort económico, y conoce el verdadero cansancio físico gracias a don Cosme, el fornido aldeano que lo emplea durante un verano.

El relato de los hechos que han conducido a la situación actual de Juan se complementa con la lectura que el protagonista hace de la agenda comercial de José Luis Castañas, su predecesor en la empresa donde también trabajó su padre. Pero ambas narraciones no son independientes, sino que se complementan a la perfección (de hecho, me pregunto si no será la agenda comercial la que infunde en el personaje las ganas de redactar su propia agenda personal).

Como he dicho, La herramienta comercial es una novela muy divertida: está contada con mucha guasa, y los acontecimientos que recoge oscilan entre plausibles y realistas y profundamente disparatados. Además, Gumuzio parece conectar con su personaje, cuya voz va adquiriendo entidad durante toda la novela; Juan es un narrador ácido y un observador agudo que posee una admirable capacidad de autocrítica, y es, además capaz de proyectar una ternura infinita.

domingo, 1 de enero de 2012

¡¡¡Feliz 2012...

... y un año próspero en lecturas (y reseñas) para todos nuestros amigos!!!

Nos deja un 2011 que no parece que literariamente vaya a ser recordado como un anus mirabilis: con un Premio Nobel de nombre impronunciable aunque indudable calidad; pocos best-sellers de esos que revientan el mercado; algunas publicaciones notables de escritores consagrados, como Némesis de Philip Roth; el adiós a Ernesto Sábato o Jorge Semprún, entre otros; mucha (demasiada) publicidad de 1Q84 de Murakami; mucho ensayo, con mención especial para el ¡Indignaos! de Hessel, y el despegue definitivo (por fin) de los eReaders en España, que han venido acompañados de demasiada polémica y demasiada poca oferta de eBooks originales y a buen precio.

Nuestros deseos para el 2012: que nos sorprenda alguna "joven revelación" en el mundo literario, y que los grandes (Auster, Vila-Matas, McCarthy) se dejen de tonterías y nos demuestren por qué son grandes; que vuelva a producirse algún fenómeno literario tipo "Larsson" que dé una alegría a los libreros; que los que se encarguen a partir de ahora de la Cultura en España tengan más amplitud de miras que los que se han encargado de ella hasta ahora (sobre todo en relación con internet y los derechos de autor); que los que reparten los Premios (Nobel, Cervantes, Príncipe de Asturias) se acuerden por fin de nuestros favoritos; y que Lucía Etxebarria cumpla su promesa y deje de escribir libros.

(Mañana, ya sin resaca y superada la indigestión de polvorones, retomamos nuestra programación habitual).

sábado, 31 de diciembre de 2011

Juan Carlos Márquez: Tangram

Idioma original: español
Año de publicación: 2011
Valoración: está bien


1. Cada uno de los siete personajes cuenta, en primera persona, los acontecimientos que le llevaron a ese momento de la historia. Supongo que es en las distancias cortas donde un escritor se la juega: aunque Juan Carlos Márquez (Bilbao, 1967) escribe muy, muy bien, es bien difícil dotar a siete yoes de una forma específica de narrar, y por eso, en ocasiones, alguno de esos siete habla casi de forma idéntica a otro. Me sentí un poco manipulado, en esos casos: tenía la impresión de que el autor quería llevarme exactamente hasta un punto concreto del camino, y cualquier posibilidad de sorpresa se me esfumó.

2. Como soy de Bilbao y hasta hace poco he vivido en Madrid, no puedo evitar sentir un cariño especial por las descripciones de esas dos ciudades que aparecen en el libro. Especialmente de la primera, que es tal vez la octava protagonista de la obra, en la sombra. También pensé, en algún momento, que a un lector ajeno tal vez podrían resultarle excesivos algunos detalles; la obra empieza mencionando la Universidad de Deusto y continúa, durante más de 150 páginas, derramando detalles sueltos sobre Neguri y otras zonas cercanas a Bilbao.

3. Mi problema es que tengo un prejuicio: no me suelen gustar los libros de relatos. Y claro, Tangram se parece bastante a un libro de relatos, aunque la editorial se esfuerce en presentarla como la primera novela del autor. Un narrador, como digo, extraordinario, con verdadero talento, pero que ha publicado tres libros de relatos, ha ganado numerosísimos premios y ha participado en dos antologías. De relatos. No sé si me explico.

4. Es difícil comentar algunas cosas sin desvelar otras. Así que hablaré en clave: cuando terminas de leer el segundo capítulo (de los siete) ya sabes por dónde van los tiros, es decir, ya sabes (más o menos) cómo está configurado el libro, en qué medida las historias se entrelazan, dónde puede desembocar esto, etc. He leído otras críticas por ahí y a mucha gente le ha fascinado el final. Bien: a mí no. Sobre todo porque, a la vista de lo bien que escribe el autor, me esperaba algo así: pocos cabos sueltos.

5. Me cuesta creer que, al menos, dos de las historias fueran concebidas como parte de un todo de siete hasta formar el libro. No digo que no sea así, sino que me cuesta creerlo, por lo forzadas en los bordes, quiero decir, por cómo encajan con las otras cinco en la forma que deben encajar para que la obra tenga ese aspecto de novela fragmentada.

6. Y, en efecto, es un thriller: hay secuestros, asesinatos, violencia, misterios, ladrones... Pero un thriller de personajes huérfanos, que aparecen y desaparecen para siempre, que regresan o no durante apenas unos segundos. Y también es una novela con la que te ríes, porque cuando el autor se siente a gusto y se deja llevar tiene momentos totalmente hilarantes, de un humor negro agudísimo, o una mala leche excepcional. Pero pasas la página, el narrador es otro y la historia es otra, y luego, más adelante, el libro se acaba y hace rato que no te ríes y te quedas un poco así. Como si hubieras enlazado un relato con otro pensando que era una novela.

7. Impagable la descripción que se hace del concepto de "cuadrilla". Impagable. Genial. El descojono.

También de Juan Carlos Márquez en ULAD: Los últimosLos maletines