Idioma original: españolAño de publicación: 2002
Valoración: recomendable
Tengo que reconocer, con algo de vergüenza, que no he leído ninguna de las grandes novelas de Roberto Bolaño, considerado como el gran renovador de la narrativa hispanoamericana actual, y fallecido en 2003 con solo 50 años. Empecé Los detectives salvajes y no conseguí terminármelo; y 2666, que dicen que es una auténtica maravilla, me da una pereza terrible, sobre todo por su número de páginas es casi tan alto como su título. Así que cuando vi esta novelita corta en la librería, pensé: "esta es la mía, por fin voy a poder terminar algo de Bolaño".
Comparado con la parte que sí leí de Los detectives salvajes, Una novelita lumpen (situada en Roma, aunque igualmente podía haber sido Buenos Aires o México D. F.) es una historia sencilla, ligera y hasta luminosa (sus dos protagonistas son capaces de ver luz en la oscuridad después de quedarse huérfanos). En realidad, casi no hay historia: la protagonista y narradora nos cuenta la situación en la que ella y su hermano se quedan al perder a sus padres; cómo entran en contacto con el bajo mundo y cómo planean escapatorias ideales e imposibles para salir de la pobreza.
Por supuesto, en Una novelita lumpen está el mundo violento, agresivamente sexual y lupanario de Bolaño, pero en una versión diluida, más digerible y narrativamente más tradicional. Los editores (en este caso, Anagrama) han hecho todo lo posible para conseguir que la novelita pase de las 100 páginas (letra enorme, muchas páginas en blanco entre capítulos...) pero lo cierto es que más bien estamos ante un cuento largo, que se lee en una tarde y que puede servir como un camino sencillo para empezar a introducirse en la narrativa de este escritor fundamental.
A ver si yo mismo me aplico el cuento...
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