viernes, 31 de julio de 2026
Amanda Petrusich: Pink Moon
domingo, 14 de junio de 2026
VVAA: Radiohead. El presente es imposible
Traducción: Blanca Gago
Año de publicación: 2026
Valoración: imprescindible para fans, muy recomendable para cualquiera
Hace pocos días, Pitchfork publicaba en su perfil de IG una de esas curiosas votaciones que procuran relleno para que perdamos (un poco más) el tiempo. Una especie de competición donde se iba votando una de dos opciones, como una especie de eliminatorias a la búsqueda de los mejores discos, por lo menos, desde que el medio musical se ha convertido en una referencia (cada vez más de pago) global. Bien, no es que haya que acatar este tipo de iniciativas ni por supuesto los gustos mayoritarios, pero en dura contienda en que cayeron magníficos discos de, por ejemplo, Kendrick Lamar o Frank Ocean, la final de esta particular Champions acabó en una disyuntiva entre dos discos de la misma banda: OK Computer y Kid A, ambos de Radiohead.
Insisto: no hay porqué coincidir con las mayorías. Pero la cuestión resulta abrumadora. Y no hablo de un corrillo de fanáticos cegados por la adulación, sino de un muy sustancial porcentaje de prensa especializada, de esos críticos a los que se podrá tildar de snobs, de elitistas, de comulgar solo con vanguardias o con innovación, pero... esa unanimidad. Como la banda no ha sido nunca demasiado dada a su proyección pública, a entregarse a estúpidas acciones promocionales para obtener repercusion, aquí disponemos de algunas entrevistas con sus miembros. También, obviamente de artículos de prensa, antiguos y nuevos, crónicas de sus conciertos, reseñas de sus discos, no hay posibilidad de contricción para opiniones del momento, piezas de prensa conmemorativas, cuando sus obras han celebrado fechas significativas. Reflexiones sobre la influencia no solo de su música sino de sus actitudes hacia el mundo, hacia las discográficas, hacia las obras de otros artistas, hacia la explosión de internet como fuente de difusión que les pilló, justo, en su momento de efervescencia, en ese punto de configuración inicial que parecieron aprovechar tan bien.
Todo recogido en más de trescientas páginas que resultan lógicas en su espíritu de ensalzamiento, pero que no renuncian a incorporar algunas opiniones reticentes. Es lo que pasa cuando se opta por ese perfil, pero es lo que pasa sobre todo cuando, en las erráticas audiencias de ciertos estilos, el artista se enfrenta a la disyuntiva de continuar por los caminos del éxito fácil (repitiendo fórmulas) o entregarse a lo que las vísceras le exigen (en este caso, en ciertos momentos, innovar sin pensar en las consecuencias), y esa segunda decisión la banda la ha tomado en varias ocasiones. Y al lado de los reiterados suicidios físicos del estrellato rock, el suicidio comercial es simplemente otra opción - bueno, un poco menos radical, un poco más limpia, menos explotable vendiendo merchandising. El libro, sus artículos en su conjunto, nos dejan muchas pistas, más bien excusas que explicaciones, y aunque ello no va a evitar que quien los considere tristes, pretenciosos, trascendentes, cambie radicalmente su opinión, sí que emplazo a que el libro se lea, se contemple su perspectiva y se continuen oyendo sus magníficos discos.
lunes, 27 de abril de 2026
Oriol Rodríguez/Yeray S. Iborra: Buscando a Rosalía
Año de publicación: 2026
Valoración: recomendable
Los primeros párrafos de este libro juegan con los previsibles vericuetos que procura el ascenso a la fama. No a una fama cualquiera: a la fama global, a que los anuncios de tus discos se produzcan en olor de multitudes, con recepciones, con enormes pantallas de cuenta atrás, con la necesaria presencia de una masa de fans irredentos. Ese es el enorme salto del que Albert se queja. De una artista incipiente que invita personalmente a acudir a sus primeros conciertos y que, arropada por el mecanismo empresarial que se aferra al proceso productivo (y lucrativo), pasa a ser una imagen inalcanzable, un icono para acercarse al cual hay demasiadas barreras que franquear.
Otra cosa es que, con cuatro discos en el mercado, la tentación de escribir una biografía sobre una figura, a los 33 años, de semejante impacto global, sea demasiado poderosa, incluso ante la cruda realidad de que el mundo de la música, insaciablemente hambriento, devore a sus ídolos no tan a medida que estos crecen sino conforme algunos nuevos surgen y pugnan por desplazar a los otros de la mesa de las novedades.
La tentación de que un texto así sea un panegírico también pesa lo suyo. Cuatro discos, diferentes, en los que ha apostado por un crisol de sonoridades, han dado ya pie a controversias en las que la envidia pesa lo suyo. O la mera crítica porque una estrella del pop no ajuste su forma de ser al canon que cada uno establece de como ha de ser. Como leo muchos (posiblemente demasiados) libros sobre música, sobre discos y sobre música, diré que Rosalía ha comprendido que intentar complacer a todo el mundo es la mejor garantía para fracasar. Y entonces se muestra, en la medida que le dejan, como un músico que expone su trabajo y lo explica lo suficiente y sin más pretensiones. Así que este libro simplemente, y quizás el no contar con un testimonio directo, se limita a recopilar y ordenar hechos sobre su carrera, lo bastante alejados de una crónica de su vida personal. que ya es bastante pasto de la prensa rosa - otro efecto colateral - como para superar la mera letanía de eventos y tomar una sana postura objetiva, sin desmerecer que sus dos autores proceden del mundo de la prensa especializada y, sin llegar a desprender un tufillo de fans, cuentan con el suficiente respaldo profesional para mantener sus apelativos alejados de la hipérbole. Quizás unos años más tarde dispongamos de textos aún más matizados, todo dependerá de futuros trabajos, de su gestión de la descomunal repercusión, de cómo la insana curiosidad sobre su vida personal sea algo con lo que pueda bregar. Seguramente habrá más libros sobre ella, pero este es honesto y, en la medida que es posible, objetivo y disfrutable.
miércoles, 4 de marzo de 2026
Sergio Marchi: Spinetta. Ruido de magia
Año de publicación: 2019
sábado, 29 de noviembre de 2025
Joan S. Luna - J. De Montfort (Editores): C. Tangana - Del rap crudo a la alfombra roja
Idioma original: español
Año de publicación: 2025
Valoración: recomendable / imprescindible para interesados
Quizás la cosa se reduzca a algo tan binario como dirimir si la figura de C. Tangana merece o no respeto en el entorno elitista y poco dao a perdonar deslices que viene a llamarse la crítica. Sí: aquellos que pueden determinar que no ser nada cool puede ser lo más cool y viceversa. Aquellos que te ensalzan por logros insignificantes y te machacan si perciben que lo intentas demasiado. Afortunadamente, hablamos de un libro sobre un músico que publica discos, no de discos en sí: ahí el mínimo desliz te precipita al ostracismo. Pero, hablando de literatura, quizás porque el perfil del lector promedio sea menos caprichoso, más reflexivo que el oyente promedio.
Es curioso que, en varios de los artículos incluidos sea el propio C. Tangana quien se vea, eln alguna década futura (golpe en la línea de flotación, cuando sea ya mayor) como escritor.
Pero el presente del cantante de los mil nombres (demasiados para mencionarlos, aquí le llamaremos C. Tangana) está asociado a la música, y este libro parece ser como una cuarta pieza, una prolongación (tras disco, gira y documental) del colosal éxito de su disco El Madrileño (ese que les gustó a los boomer). O como una repercusión natural, una secuencia de ese proceso que se inició cuando interpretó Un veneno ante una cariacontecida audiencia de ingenuos asistentes a una gala de ese abyecto experimento anti-musical llamado Operación Triunfo. Cuestión que en no pocos artículos se considera un hito: el raperose nos vuelve sensible y sus canciones casi tienen estribillos.
Joan S. Luna y el inquieto José De Monfort recogen en este entretenido volumen desde las andanzas previas del cantante hasta su explosión comercial, hasta todas las reacciones (algunas a destiempo) posteriores. Aquí podemos dar la hipérbole por descontada, no en vano cuando uno pasa a integrar la iconografía pop (pop! gritos de horror) cualquier tonalidad gris queda descartada, desde la apreciación de su obra hasta los detalles más sórdidos han de contar con algún detalle, algún aspecto que llame la atención. Pero también ese ámbito queda equilibrado. Hablamos de un hombre, pasada la treintena, que ha estudiado una carrera de esas con poca salida. Que ha tenido trabajos de mierda, que ni se ha arrastrado por el fango ni ha disfrutado de privilegios de cuna hasta que ha logrado que el mundo (el público y la crítica) reconozcan su talento. Se habla de un músico que aún depende de si un eventual nuevo disco disfrute de una buena o mala acogida para confirmar su status de estrella local o incluso global.
Todos esos artículos de prensa de antes, de mientras, de después. Todas esas semblanzas acerca de personas que han andado por ahí, ese reguero de menciones a influyentes e influidos, a videos en Youtube, a las publicaciones que iban pasando, cada vez, menos desapercibidas. Todo está en este libro.




