jueves, 10 de septiembre de 2026

Colaboración: La reina Margot, de Alexandre Dumas

Idioma original: Francés

Título original: La reine Margot

Traducción: Elena Real y Dolores Jiménez

Año de publicación: 1845

Valoración: Decepcionante 


En verano es cuando más me apetece leer novelones decimonónicos – o quizás debería decir que es cuando único es realista ponerme a ello, puesto que es cuando tengo la calma y la concentración para embarcarme en la tamaña empresa que es leer un libro de tropecientas páginas escrito hace más de cien años. 

Este año le ha tocado el turno a La reina Margot, de Alejandro Dumas padre (me van a perdonar, yo soy de la generación en que se traducían los nombres de los grandes de la literatura, como si fuesen miembros de casas reales – que curiosamente se siguen traduciendo – y por lo tanto leí a Julio Verne y a León Tolstoi – aunque también a Charles Dickens y a Gustave Flaubert, hum, quién sabe qué aleatorios mecanismos llevaban a traducir a algunos y dejar en su idioma a otros… ) En fin, que me enredo. ¿Será por venir de leer este libro? Porque la verdad es que es un enredo tremendo. 

La reina Margot es una novela histórica, donde acontecimientos reales se mezclan con elementos ficticios.  Se centra en un episodio de la vida de la mujer que le da título, aka Margarita de Valois, hija de Catalina de Médicis y el rey francés Enrique II, destinada a convertirse en reina de un país donde el auge del Protestantismo está creando fuertes tensiones. Para paliar esas tensiones, a Margarita la casan con otro Enrique, Enrique de Borbón, rey de Navarra, criado en la fe protestante pero que acabará bautizándose católico. La boda, sin embargo, termina por ser uno de los detonantes de la matanza de San Bartolomé, en la que la población católica asesinó a miles de hugonotes, esto es, protestantes franceses. La novela cubre los días justo antes de la boda (y por ende, de la matanza) y los meses posteriores, y se ocupa fundamentalmente de los amores extramatrimoniales de la reina Margot, que se queda prendada de un hugonote, y los tejemanejes de la corte, encabezados por la madre de la reina. 

La trama, a mi parecer fascinante, no está bien aprovechada. Hay buenas escenas de acción, como es frecuente en el autor, pero las personalidades y las motivaciones de sus protagonistas están muy simplificadas, con lo que acaban resultando bastante planos: Margot es guapísima y buenísima, Catalina es también guapísima pero malísima, el hugonote de la reina es nobilísimo y su amigo fidelísimo, el rey es aburridísimo, etc. etc. No hay medias tintas. De modo que la realidad del período, de gran dramatismo y complejidad, queda como un decorado de cartón, y los personajes históricos, que no son todos, pero los que son tienen mucho jugo, parecen marionetas en un teatro infantil. Difícil conectar y mantener el interés a través de las más de 700 páginas del libro. 

Esperaba más del grande Dumas, autor de aventuras tan divertidas como las de los Mosqueteros, y también de material profundamente introspectivo, casi filosófico, como El Conde de Montecristo. Las comparaciones son odiosas, lo sé, pero es que La reina Margot es… un rollo. 

¿Vale la pena leer la novela? Yo diría que, si uno tiene curiosidad por la historia de Francia y disfruta con la prosa de Dumas, sí, vale la pena. Ahora, yo no lo hubiera hecho si hubiera sabido el tipo de lectura que me iba a proporcionar. Y esto lo digo yo, que me pirro por las novelas decimonónicas. ¡Sobre todo en verano! 

Firmado: Yaiza P.

También de Alexandre Dumas reseñado en ULADEl conde de Montecristo

1 comentario:

Juan G. B. dijo...

Hola;
Para cinéfilos, comentar que hay una adaptación cinematográfica de 1994 que no está mal, dirigida por Patrice Chéreau e interpretada por Daniel Auteuil como Enrique de Navarra e Isabelle Adjani como la reina Margot.
Lo único negativo es que sale el infausto Miguel Bosé haciendo del duque de Guisa que, madre mía de mi vida, qué malo es... (ambos: el personaje y él como actor)