viernes, 6 de noviembre de 2026

Alberto Manzano: Leonard Cohen. La biografía

Idioma original: castellano

Año de publicación: 2010

Valoración: Se deja leer (pero solo para muy fans)


Parece ser que Alberto Manzano, además de traductor, era amigo de Leonard Cohen, y su principal biógrafo al menos en lengua castellana, no por nada ha escrito varios libros sobre el poeta y cantante canadiense. Esa relación, más o menos estrecha, va a determinar en gran medida el contenido de esta biografía.

Por ponernos en contexto, supongo que casi todo el mundo conoce, poco o mucho, a Leonard Cohen, nacido en Montreal de familia judía cuyas convicciones religiosas pesaron sobre él de forma considerable en distintas etapas. Inicialmente poeta, se animó a introducirse en el mundo de la música, aunque nunca dejó la creación puramente literaria. En su discografía evolucionó desde cierto intimismo hasta formas bastante más comerciales que le dieron una notoriedad creciente que llegó a lo más alto sobre los años 90 del siglo pasado, siempre aportando cosas interesantes: letras innegociables de marcado matiz poético, a veces profundo, apertura a influencias diversas en el plano musical (jazz, country), la fascinación por Lorca o las enseñanzas de maestros del zen o el budismo, y naturalmente la herencia judaica.

Desde el punto de vista personal, además de su permanente búsqueda/huida de sí mismo, llama la atención la larga lista de parejas femeninas que acumula a lo largo de su vida, un catálogo que para sí lo quisieran muchas estrellas del rock. Cohen es insaciable, se suceden las relaciones, estables y/o esporádicas, y por momentos parece inmerso en ese terreno movedizo, puede que angustioso, entre sexo y misticismo que encontramos en algunos otros artistas, pongamos Georges Bataille.

A cierta distancia se podría pensar en Cohen como un espíritu esencialmente libre, un tipo que flota unos metros por encima de nuestras cabezas, entre el incienso del gurú Roshi y la sabiduría del Talmud, y solo desciende a ras de tierra, aunque lo hace con frecuencia, para follar. Y ante esa imagen, desde luego excesivamente sardónica, Manzano calla, consiente, simplemente describe, porque observa siempre desde lejos y anota de forma notarial las idas y venidas del poeta-músico sin atreverse con nada que pueda parecer incómodo. 

Es una biografía oficialista y acrítica en la que no entra, porque el autor no sabe o porque no quiere, en la personalidad de Cohen, ni se molesta al parecer en indagar a su alrededor. Solo se escucha la voz del héroe, sus opiniones y citas, en un continuo de páginas y más páginas llenas de poemas, fragmentos e interminables digresiones del artista, que parece gustarse en algo que suena a incontinencia verbal. Manzano le hace espacio, quizá la mitad del libro, tal vez más, de manera que lo que era biografía se convierte en una especie de portfolio o antología, casi en su totalidad ausente de análisis, como si se tratase de un trabajo de encargo.

Curiosamente, las únicas páginas donde se deja ver algo de alma aparecen cuando el autor, de repente, arranca a hablar en primera persona sobre algunos momentos de su experiencia personal con Cohen. Apenas unos pocos retazos de humanidad y cercanía que a duras penas explican su posición y dan al texto un pequeño soplo de subjetividad más sana.

De manera que, tras este intento fallido, no me queda más opción que centrarme en aquellas viejas canciones que hablaban de las obsesiones y elucubraciones de aquel gran Leonard Cohen, el de So long, Marianne, The Partisan, Dance me to the End of Love, Suzanne, Who by fire o la maravillosa Take This Waltz.

También reseñados en ULAD otros libros de Leonard Cohen (Libro del anhelo) o sobre él (Cohen por Cohen, de Jeff Burger)

3 comentarios:

Félix dijo...

Suscribo punto por punto la reseña, estimado. Como bien señalás, parecen más retazos que una biografía al uso. Creo que la de Sylvie Simmons, por las páginas que he podido leer, es más convencional en su forma y más reveladora en su fondo.

Anónimo dijo...

Estimados,
En España -y no sé si en Hispanoamérica- tuvo gran difusión en su momento otra biografía de L.Cohen, por Jacques Vassal, que publicó ediciones Júcar en una colección dedicada a grandes músicos; quizá hoy no tuviese más valor que el testimonial, pero refleja el interés que Cohen suscitó desde sus inicios en el mundo hispanohablante, tanto como a él le suscitó nuestro Lorca, y para cerrar este círculo citar la novela "El guitarrista de Montreal" publicada por Galaxia Gutenberg que recrea esta época primeriza del canadiense.
Felicitaciones como siempre

Carlos Andia dijo...

Gracias Félix, ya comentamos en su momento que coincidíamos en la valoración del libro. Una pena, porque siempre me ha gustado Cohen y esta biografía me ha dejado una sensación poco agradable.
Y gracias también al Anónimo, a ver si alguien recoge tus aportaciones porque por mi parte se me han quitado las ganas de seguir indagando por ese camino.