jueves, 5 de octubre de 2017
James Ellroy: La Dalia Negra
domingo, 25 de septiembre de 2016
James Ellroy: Perfidia
Título original: Perfidia
Año de publicación: 2014
Traducción: Carlos Milla
Valoración: Brutal y muy recomendable (o viceversa)
Por resumir la reseña de esta novela de alguna forma, recordaré que en una entrevista a un medio digital español Ellroy declaró: "Me lo he pasado de puta madre escribiendo esta mierda" (suena más fino en inglés, pero no lo es). Yo sólo puedo añadir que lo mismo que un servidor leyéndola.
Nota: si no he valorado este libro como imprescindible, es solamente por el reparo que me produce su condición -o su pretensión- de ser una parte de un cuarteto, del que aún no sabemos el resultado global. Pero, desde luego, se trata de una novela mucho más que recomendable... Más bien está bordeando el imprescindible. Por no decir chapoteando dentro como un cochino en un lodazal.
miércoles, 10 de septiembre de 2025
James Ellroy: L.A. Confidential
Título original: L.A. Confidential
Año de publicación: 1990
Traducción: Carlos Gardini d'Angelo
Valoración: Muy recomendable
La edición que tengo del Cuarteto de Los Ángeles de James Ellroy es un verdadero tabique de más de mil páginas que reúne las cuatro novelas. Y, como las páginas casi no pesan, apenas terminé El gran desierto seguí de corrido con L.A. Confidential. Debo admitirlo: fue un error.
Aunque sigue la línea de las entregas anteriores: historias atravesadas por crímenes, corrupción y violencia; esta tercera novela marca un cambio de tono importante. Ellroy baja la intensidad de la brutalidad y del vértigo narrativo que había impulsado desde La Dalia Negra y, con mayor fuerza, en El gran desierto. El foco se desplaza hacia las maniobras políticas y la psicología de los protagonistas. Por supuesto, no deja de ser una novela policiaca, con su trama articulada en torno a una investigación criminal, pero la violencia pasa a un segundo plano, como si Ellroy quisiera ensayar un registro más introspectivo y estratégico.
El cambio se refleja también en los recursos narrativos. Si en El gran desierto abundaban las escenas descritas como si fueran tomadas desde la lente de una cámara, reflejo del ambiente hollywoodense donde transcurría la acción; en L.A. Confidential el eje es la prensa sensacionalista. Los capítulos se entremezclan con artículos de revistas de chismes, reportes periodísticos y documentos oficiales, un collage que aporta verosimilitud y acentúa la manipulación mediática que atraviesa la historia.
El propio título remite a una publicación ficticia, Hush-Hush, espejo deformante de los tabloides reales de los años cincuenta (como Confidential). Su editor, con contactos en el Departamento de Policía de Los Ángeles, funciona como engranaje clave: filtra información, fabrica escándalos y utiliza el chantaje como moneda corriente frente a policías y políticos. Uno de los tres protagonistas, Jack Vincennes, no solo colabora con esta maquinaria, sino que la explota para construirse una imagen pública de policía heroico, gracias a sus vínculos con un programa televisivo al estilo de “Chico malo, Chico malo”.
Los otros dos protagonistas forman un contraste que sostiene buena parte del conflicto narrativo. Ed Exley es el trepador impecable, un policía obsesionado con la disciplina y la ambición profesional, dispuesto a sacrificar la lealtad a sus colegas con tal de ascender en la jerarquía. Bud White, en cambio, es un detective impulsivo y violento, marcado por un pasado de abusos, que canaliza su rabia en una cruzada personal contra los hombres que maltratan mujeres. La tensión entre la rectitud de Exley, la brutalidad de White y el cinismo de Vincennes convierte a la novela en un escaparate de tres modos distintos de habitar la corrupción.
Uno de los episodios más impactantes es la llamada “Navidad sangrienta”, una redada en la que varios policías descargan una violencia desproporcionada sobre prisioneros mexicanos (como en otras novelas de Ellroy, ocurrió en la vida real), la cual detona gran parte de la trama posterior. Al mismo tiempo es un claro ejemplo de la moral de toda una institución: un cuerpo policial que se cubre las espaldas a sí mismo y que se fragmenta cuando la verdad amenaza con salir a la luz. Ellroy convierte esa masacre como muestra del racismo estructural, la brutalidad policial y el cinismo político de la época.
L.A. Confidential quizá no posea la misma potencia bruta que El gran desierto (recomiendo tomarse un respiro y dejar que baje la adrenalina tras leer esta última), pero ofrece un retrato más complejo y corrosivo de Los Ángeles como maquinaria de poder, espectáculo y corrupción.
El único aspecto que creo que puede echar para atrás a muchos lectores, o hacer que dejen el libro sin acabar, es que su lectura exige paciencia (mucha): la trama es intrincada, los personajes abundan y los giros no siempre son fáciles de seguir. Pero, como todo lo que supone un esfuerzo, al terminar el último capítulo uno siente que el esfuerzo ha valido la pena.
Ahora, a darle a White Jazz.
jueves, 27 de febrero de 2020
James Ellroy: Esta tormenta
Idioma original: inglésTítulo original: This Storm
Año de publicación: 2019
Traducción: Carlos Milla Soler
Valoración: bastante recomendable (y, sin duda, para los fans)
¿Cómo maneja James Ellroy todo este quilombo? Pues al igual que hizo en Perfidia, repartiendo el peso de la investigación de los distintos sucesos, y de la propia narración de los mismos, entre varios personajes, en este caso un quinteto compuesto por:
- Elmer Jackson: poli paleto y cafiche que busca a) desentrañar y si es necesario vengar la muerte de su hermano, delincuente ocasional no menos paleto y b) hacerle alguna jugarreta a Dudley Smith y protegerse por si éste se le adelanta.
- Hideo Ashida: japo protegido del Departamento de Policía y de Dudley Smith en particular, por su habilidad como forensic. Busca impresionar a D. S.
- Dudley Smith: poli irlandés corrupto y filofascista, macho alfa (o "chad", como dicen ahora los pobrecicos incels) favorito de Ellroy, se supone... Destinado como oficial del SIS a Baja California para detectar movimientos japoneses y quintacolumnista, allí entra en contacto con los sinarquistas mexicanos, tipejos aún más filofascistas que él, liderados por un tal Abascal (que también manda narices). Busca tenerlo TODO.
- Joan Conville: oficial de la Marina que, de forma accidental, entra a trabajar para el departamento de Policía, donde subyuga a todo el mundo por su inteligencia, encanto y donosura de pelirroja del Medio Oeste. Busca venganza por la muerte de su padre en un incendio.
- Kay Lake: abeja reina y metomentodo favorita de Ellroy (comprensible si pensamos que el personaje fue interpretado en el cine por Scarlett Johansson). Busca respuestas y salirse con la suya, básicamente.
(*) Aún quedan dos novelas más para completar el "Segundo Cuarteto de Los Ángeles", aunque cronológicamente, éste corresponda a una época anterior al "Primer Cuarteto de L. A.". Ambos, junto con la "Trilogía Americana", constituirán al final (esperemos) un ciclo de once novelas negras con personajes en común que saltan de unas a otras, que abarcarán desde 1941 a 1972 (he de decir, no obstante, que a diferencia de las series anteriores, en este Segundo Cuarteto sí que resulta conveniente haber leído el primer libro antes de acometer el segundo).
Otros libros del mismísimo Perro del Demonio reseñados en ULAD: Perfidia, La Dalia Negra, Mis rincones oscuros
jueves, 21 de agosto de 2025
James Ellroy: El gran desierto
Título original: The Big Nowhere
Año de publicación: 1986
Traducción: Carlos Gardini d'Angelo
Valoración: Muy recomendable
Otras obras de James Elroy en ULAD: La dalia negra, Perfidia, Esta tormenta, Mis rincones oscuros
jueves, 24 de enero de 2019
James Ellroy: Mis rincones oscuros
Título original: My Dark Places
Año de publicación: 1996
Otras barbaridades de libros de James Ellroy, reseñadas en Un Libro Al Día: Perfidia, La Dalia Negra
viernes, 25 de agosto de 2017
Thomas Pynchon: Vicio propio
En fin: el terrible lastre de Vicio propio es querer combinar una trama más propia, lo dicho, de Ellroy o de Chandler, con los erráticos hábitos narrativos de Pynchon. Seguro que no hay un solo párrafo que no pueda extraerse como ejemplo de la meticulosidad del hermético escritor, pero a la vez el lector confía en que todos esos rastros más o menos mundanos acaben llevando a un lugar seguro y concreto, como si por un momento nos olvidáramos de que quien firma esta novela no es precisamente alguien que vaya a ponerlo fácil. Y no. De hecho, como poniendo a prueba nuestra paciencia (en mi caso, con 60 últimas páginas casi interminables), a tres páginas del final aún surgen esporádicamente nuevos personajes.
lunes, 18 de diciembre de 2017
Lo mejor del 2017, ULAD dixit
- Libro del año: A través de la noche, de Stig Sæterbakken
- Tochonovela del año: 4 3 2 1, de Paul Auster
- Ensayo político/social del año: Entre el mundo y yo, de Ta-Nehisi Coates
- Librodenuncia del año: ¡Daha!, de Hakan Gunday
- Autobiografía del año: Born to run, de Bruce Springsteen
- Descubrimientos del año: Annie Ernaux, Adam Haslett
- Autores clásicos que debería haber leído antes: William Faulkner
- Libro del que no debería ni haber pasado de la portada: Noche es el día, de Peter Stamm
- Decepción del año: El estrecho camino al norte profundo, de Richard Flanaghan
- Autores por descubrir: James Joyce (¿me atreveré con Ulises?), Mircea Cărtărescu
- Autor que debo recuperar porque lleva tiempo olvidado (injustamente): J.M. Coetzee
- Caerán más libros de: Stefan Zweig, Thomas Bernhard
- Propósitos para el 2018: completar la hexolagía de Karl Ove Knausgård con su último libro, haciendo caso omiso a los propósitos de Koldo, ayudar a Beatriz con sus propósitos; seguir con mi inmersión en el mundo de los ensayos, descubrir algun autor o autora nórdicos (que alguno debe haber por ahí por descubrir), leer más teatro (tengo pendiente algún Mouawad), atreverme definitivamente con los relatos cortos.
Juan G. B. dice:
- Relatos to make America great again: Knockemstiff de Donald Ray Pollock
- Mejor novela gráfica: Fun Home de Alison Bechdel
- Mejor cómic de superhéroes: Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons
- Novela históricopunki del año: Terroristas modernos de Cristina Morales (+ Bonus Track: Los combatientes)
- Distopía (o no) escalofriante del año: El cuento de la criada de Margaret Atwood
- Novela negra canónica: La Dalia Negra de James Ellroy
- Novela negra menos canónica: La banda de los niños, de Roberto Saviano
- Mejor novela de acción y aventuras-y-chúpate-ésa-Pérez-Reverte: Aunque caminen por el valle de la muerte de Álvaro Colomer.
- Mejor directo: Iván Repila y Aixa de la Cruz (y dos buenas novelas: Prólogo para una guerra y La línea del frente ).
- Libro que no me atreví a reseñar: No me toques de Andrea Camilleri
- Descubrimiento del año: Sergei Dovlátov
Koldo CF dice:
- Novela en lengua extranjera: Solenoide (Mircea Cartarescu)
- Novela hispanoamericana: La casa grande (Álvaro Cepeda Samudio)
- Relatos en lengua extranjera: En el corazón del corazón del país (William H. Gass)
- Relatos hispanoamericana: Seres queridos (Vera Giaconi)
- Ensayo en lengua extranjera: Los primeros editores (Alessandro Marzio Magno)
- Ensayo hispanoamericana: Librerías (Jorge Carrión)
- Relectura del año: El astillero (Juan Carlos Onetti)
- Decepción del año: Un hombre enamorado "de sí mismo" (KOK)
- Mención honorífica: Los libros de relatos de escritoras latinoamericanas, como Giaconi, Enríquez o Baudoin.
- Propósito 2018:
Apuntarme al gimnasio ysacar a Marc del lado oscuro knausgardiano
Carlos Andia y sus preciadas estatuillas:
- Mejor novela: 'La grande', de Juan José Saer. Menciones especiales para 'Abril rojo', de Santiago Roncagliolo, y 'La invención de Morel', de Adolfo Bioy Casares. Vamos, que todo queda en el Nuevo continente.
- Mejor relectura, y mejor obra de teatro, y mejor casi todo: 'Divinas palabras', de Ramón del Valle-Inclán.
- Mejor obra dramática (después de 'Divinas palabras'): 'Esperando a Godot' de Samuel Beckett (reseña en breve)
- Mejor clásico (después de 'Divinas palabras'): 'Los hermanos Karamazov', de Fiódor Dostoyevski
- Mejor libro de relatos: 'Historia universal de la infamia', de Jorge Luis Borges
- Peor libro de relatos: 'Alevosías', de Ana Rossetti
- Mejor libro de historia/pensamiento/política: 'La ciudad en la historia', de Lewis Mumford
- Mejor libro de arte/estética: 'Apariencia desnuda', de Octavio Paz
- Descubrimiento del año: 'Imposibles impensables', de Santi Pérez Isasi
- Decepciones varias: para qué comentarlas (tampoco son tantas, eh?)
- Objetivos para el 2018: 'Tristram Shandy', que voy posponiendo demasiado tiempo, y algunas cosillas de narrativa reciente que van a merecer la pena. Y a lo mejor le doy otra oportunidad a Houellebecq.
Oriol Vigil dice:
- Mejor novela: Pregúntale al polvo, de John Fante.
- Peor novela: Lunar Park de Bret Easton Ellis.
- Mejor novela de terror: Otra vuelta de tuerca, de Henry James.
- Mejor novela gráfica: El paraíso perdido, de Pablo Auladell.
- Mejor libro sobre arte: Historia de seis ideas, de Wladyslaw Tatarkiewicz.
- Mejor antología: Entre Ciudades invisibles, de Italo Calvino y Todos los cuentos, de Cristina Fernández Cubas.
- Mejores ensayos: Ante el dolor de los demás, de Susan Sontag, La banalidad del mal, de Hannah Arendt y Ética a Nicómaco, de Aristóteles.
- Mejores redescubrimientos: Memorias del subsuelo, de Fiódor Dostoievski y Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol.
- Decepciones (obra que era muy buena y se está yendo al garete): Berserk, de Kentaro Miura. ¿Por qué le ha tenido que llegar El Eclipse a este manga? ¡¿Por qué?!
- Placer culpable: La pistola de mi hermano (Caídos del cielo), de Ray Loriga.
- Libro tristemente necesario: Carta sobre el comercio de libros, de Denis Diderot.
Beatriz Garza dice:
- Libro del año: Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan
- Tochonovela del año: no gasto de esas, gracias
- Relectura del año: El turista accidental, de Anne Tyler
- Decepción del año: La soledad de los números primos, de Paolo Giordano
- Lectura abandonada a medias que pretendo retomar: Suave es la noche, de Francis Scott Fitzgerald
- Libro que voy a leer antes o después: Prohibido nacer, de Trevor Noah
- Autor descubrimiento del año: Delphine de Vigan
- Propósitos de 2018: descubrir a Siri Hustvedt (previo asesoramiento de Marc), y a Stephen King (sí, lo reconozco, my fault). Leer más novela gráfica.
Carlos Ciprés dice:
- Ensayo revelador: Leer es un riesgo, de Alfonso Berardinelli
- Descubrimiento a buenas horas: Industrias y andanzas de Alfanhuí, de Rafael Sanchez Ferlosio
- Momentazo donostiarra: La ciudad, de Karmelo C. Iribarren
- Lectura fascinante: Manual para mujeres de la limpieza, de Lucía Berlín
- Otra lectura fascinante: Crui. Els portadors de la torxa, de Joan Buades
- Novela gráfica: Pobre cabrón, de Joe Matt
- Pequeñas decepciones: La vuelta al día, de Hipólito G. Navarro, Moby Dick, de Herman Melville, Les dones i els dies, de Gabriel Ferrater
- Propósitos para 2018: Releer a Sciascia, de pe a pa. Acabar el año con un resumen plagado de libros reseñados. Y que ustedes lo disfruten.
Santi dice:
- Novelas españolas del año: Clavícula de Marta Sanz, Kanada de Juan Gómez Bárcena
- Novelas extranjeras del año: La vegetariana de Han Kang, Un amor que destruye ciudades de Eileen Chang
- El premio mejor premiado: El estado natural de las cosas de Alejandro Morellón
- La magnífica cosecha vasca del 2017: Prólogo para una guerra de Iván Repila; Mejor la ausencia de Edurne Portela; La línea del frente de Aixa de la Cruz; Los turistas desganados (traducción de Atertu arte itxaron) de Katixa Agirre, Si quieres, puedes quedarte aquí de Txani Rodríguez...
- Libros autobiográficos del año: Memorias de una viuda de Joyce Carol Oates y El año del pensamiento mágico de Joan Didion
- Decepciones del año: La hora de despertarnos juntos de Kirmen Uribe, Los últimos días de Nueva París de China Miéville
Francesc Bon opina:
- He tenido años mejores
- No tocar ni con un palo: Cualquier obra de todos esos autores que creen que puede escribirse un libro a base de frasecitas trascendentes enlazadas una a una con dos personajes que van pasando por ahí de vez en cuando a pasarle lametones por la cara a su CREADOR. Vosotros ya sabéis quiénes sois
- Lo mejor de este año: El vendido de Paul Beatty
- Accésit "lo bueno si breve dos veces bueno": La uruguaya de Pedro Mairal
- Destacados locales: Aunque caminen por el valle de la muerte de Álvaro Colomer
- Propósitos de año nuevo alternativos a los gimnasios y adelgazar y no ser tan pedante: algún Gaddis de los que quiebran la muñeca, el máximo de Rodoreda que sea capaz de mantener mi criterio con algo de credibilidad
- Abandonos sonados de los que no voy a arrepentirme: La quinta estación, de N.K. Jemisin (moraleja: lo mío no es la sci-fi), Patria, (de ya sabéis quien y no me da la gana ni poner el vínculo), y otras decenas no dignas de mención
- Nuevas esperanzas: por favor, algún ensayo de Houellebecq o Franzen o Tom McCarthy
- Lista de deseos: tiempo
- Clásico
que describe una época: El
hombre sin atributos de Robert Musil
- Mejor relectura (y novela caída en el olvido): La
vorágine de José Eustasio Rivera
- Mejor
novela contemporánea: No
ha lugar a proceder de Claudio Magris
- La
más innovadora por contenido: The
Taqwacores de Michael Muhammad Knight
- Enorme
decepción: Cáscara
de nuez de Ian McEwan
- Mejor obra de divulgación científica: Colapso de Jared Diamond
- Mejor ensayo sobre economía: ¿Y los pobres sufren lo que deben? de Yanis Varoufakis
- Mejor ensayo filosófico: El alma de las marionetas de John Gray
- Mejor libro de viajes: La España vacía de Sergio del Molino
lunes, 19 de diciembre de 2016
ULAD: Lo mejor del 2016
- Libro del año: Pues para mí el libro del año ha sido Breve historia de siete asesinatos de Marlon James. No sé decir exactamente el motivo, pero al final me recuerdo acarreándolo, con su presencia imponente y su lomo amarillo, siguiendo andanzas de rastafaris y es una sensación demasiado imborrable. Quizás sea un libro cautivo de su componente visual, pero desde cuándo va a ser malo que una novela contemporánea te recuerde a una nueva temporada de The Wire. Con dos muy dignos contendientes: Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin y Satin Island de Tom McCarthy, cuya importancia aún no soy capaz de calibrar.
- Sorpresón postrero: el festín de Xavi Ayén en La vuelta al mundo en 80 autores.
- Porquerías: En un año globalmente positivo: el incomprensible apoyo a algo tan vacuo como Érase una vez el fin, de Pablo Rivero, o la esperada constatación del timo de La chica del tren
- Caerá en 2017: Cualquier Saer que se ponga en medio.
- No tocar ni con un palo: Zanón, Pérez Andújar, y todos aquellos que quieren apropiarse de la literatura de barrio. Por mediocres y por cansinos.
- Los comentarios me han hecho salivar para el 2017: Vollmann y, dicen, el Ray Pollock que viene.
- Tochoclásico del año: Ulises de Joyce.
- Novelón histórico-o-lo-que-sea del año: Música acuática de T. C. Boyle.
- Novelón negro del año para-disfrutar-como-un-cochino: Perfidia de James Ellroy.
- Libro de relatos del año: Vidas imaginarias de Marcel Schwob.
- Novela gráfica del año: El arte de volar de Antonio Altarriba y Kim.
- Frikilibro del año: La exhibición de atrocidades de J. G. Ballard.
- Novela que ni fu ni fa: Cicatriz de Sara Mesa.
- Novela que algo fu y algo fa: Patria de Fernando Aramburu.
- Libro que se me cayó de la manos: Sumisión de Houellebecq
- Libro que ojalá se me hubiese caído de las manos: Me llamo Lucy Barton de Elizabeth Strout.
- Libro que no me atreví a reseñar: El secreto de la modelo extraviada de Eduardo Mendoza.
- Espero leer en 2017: La tetralogía de "las dos amigas" de Elena Ferrante.
Carlos Andia:
- Volumen imponente del año: El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty -algunas claves que deberíamos conocer.
- La relectura del año: Coronación, de José Donoso -buenas sensaciones después de muchos años
- Libro de Historia del año: Continente salvaje, de Keith Lowe -una etapa muy especial de la Historia de Europa
- Una joya a la que tenía muchas ganas: Locus Solus, de Raymond Roussel -atrévase usted.
- Clásico rescatado: Reivindicación del conde don Julián, de Juan Goytisolo -imprescindible con mayúsculas.
- Obra de teatro del año: Calígula, de Albert Camus -todo intensidad
Koldo CF:
- Clasicazo: En busca del tiempo perdido de Marcel Proust
- Novela en español: Seno de Ramiro Pinilla
- Novela extranjera: Los restos del día de Kazuo Ishiguro
- Libro de relatos: Evocación de Matthias Stimmberg de Alain-Paul Mallard
- Libro "musical": El café celestial de Stuart Murdoch
- Poemario: Ancia de Blas de Otero
- Novela histórica: Bomarzo de Manuel Mujica Lainez
- Truñazo del año: Andrés Iniesta: La jugada de mi vida. Memorias
- Decepción del año: Bravura de Emmanuel Carrère
- Propósito para 2017: Releer y reseñar la tetralogía El mar de la fertilidad, de Yukio Mishima
Montuenga:
- Publicadas este año (o el pasado):
- Mejor novela: Brújula de Mathias Enard
- Mejor ensayo: En defensa del error de Kathryn Schulz
- Mejor crónica de viajes: Mi vida en la carretera de Gloria Steinem
- Peor novela: Las chicas de Emma Cline
- En general:
- Mejor novela: Meridiano de sangre de Cormac McCarthy
- Mejor ensayo: Tratado de ateología de Michel Onfray
- Peor ensayo: ¿Es usted un psicópata? de Jon Ronson
- Mejor novela leída este año: La hierba roja de Boris Vian
- Mejor libro de relatos: Estrómboli de Jon Bilbao
- Plomazos del año: La montaña mágica de Thomas Mann y El tambor de hojalata de Günter Grass (la literatura alemana no es lo mío, se ve...)
- Libros españoles del año de los que esperaba más: Mala letra de Sara Mesa; El sistema de Ricardo Menéndez Salmón; Madre e hija de Jenn Díaz; Patria de Fernando Aramburu...
- Autor descubrimiento del año: David Toscana
- Una rareza maravillosa: Juego de cartas de Max Aub
- Autora a la que seguiré leyendo en 2017: Elena Ferrante
- Autor al que NO seguiré leyendo en 2016: Karl Ove Náusea
- Y una coda vasca:
- Un ensayo: El eco de los disparos de Edurne Portela
- Una novela / autoficción: El comensal de Gabriela Ybarra
- Una antología: Nuestras guerras. Relatos sobre los conflictos vascos
- Libro del año: El bar de las grandes esperanzas, de J.R. Moehringer
- Autobiografía del año: Instrumental, de James Rhodes
- Tocholibrohistórico del año: Las benévolas, de Jonathan Littell
- Tochonovela del año: La broma infinita, de David Foster Wallace
- Ensayo del año: Esto es agua, de David Foster Wallace
- Clásico que debería haber leído antes: La piedad peligrosa o La impaciencia del corazón, de Stefan Zweig
- Libro del que no debería ni haber pasado de la portada: En manos de las furias, de Lauren Groff
- Decepción del año: Sueños de trenes, de Denis Johnson
- No pasará un año más sin leer: La hoguera de las vanidades, de Tom Wolfe
- Autor que debo recuperar porque lleva tiempo olvidado (injustamente): Haruki Murakami
- Caerán más libros de: Stefan Zweig
- Ganas de que llegue el 2017 para lo nuevo de: Siri Hustvedt, Paul Auster y Karl Ove Knausgaard
lunes, 3 de septiembre de 2018
J. D. Barker: El Cuarto Mono
Idioma original: inglésTítulo original: The Fourth Monkey
Año de publicación: 2017
Traducción: Julio Hermoso
Valoración: se deja leer
Y el caso es que, a priori, la cosa no pintaba mal, con una premisa interesante: el poli atormentado, Sam Porter, detective de homicidios de Chicago, debe averiguar si un tipo que ha muerto atropellado por un autobús es el Cuarto Mono, el asesino psicópata más listo que etc..., que lleva varios años aterrorizando a la ciudad. Y de paso, tratar de salvar a la que podría ser su última víctima. La narración de la investigación en sí -con sus giros y etc...- se alterna con la transcripción de un supuesto diario, aún más delirante, si cabe, dejado por el supuesto asesino y que constituye en sí mismo casi otra novela, una "narración dentro de la narración", digna por momentos de la literatura pulp más rarita... En fin, tiene su gracia, aunque también ralentiza y entorpece el ritmo de la que sería la línea argumental principal. Tampoco es que se pierda mucho, hay que admitir...
Bueno, tal vez estoy siendo demasiado duro con esta novela. Lo cierto es que, aunque no entusiasma ni sorprende, tampoco despierta el sonrojo y mucho menos, ya digo, la vergüenza ajena (cosa que no ocurre con otras, y bien exitosas, del mismo género). Está escrita con corrección y resulta una lectura ligera y previsible, ideal, supongo, para quien no busca otra cosa que amodorrarse con un libro en la playa o en la piscina. O echar una buena siesta en la hamaca de la terraza en los meses de canícula estival... Eso sí, si, pese a la calor, se quiere leer algo con más sustancia, mejor hacerle caso a Tongoy y dedicarse a Faulkner (Luz de agosto sería lo más adecuado, claro); eso que se habrá ganado.
domingo, 19 de agosto de 2012
Jens Lapidus: Una vida de lujo
Título original: Livet de Luxe
Año de publicación: 2011
Valoración: Se deja leer
Con esta novela, el abogado sueco Jens Lapidus (la verdad es que el nombre es cojonudo) cierra su exitosa "Trilogía Negra de Estocolmo", de la cual ya reseñamos en este mismo blog los dos primeros libros, Dinero fácil y Nunca la jodas. En aquellas entradas ya explicábamos que a Lapidus se le considera la nueva estrella escandinava del género negro, el renovador de la literatura sobre la violencia, el James Ellroy sueco, etcétera. Ha sido tal su éxito que [dice que] tuvo que escribir un comic spin-off (Guerra de bandas 145) a modo de continuación de las dos primeras novelas para contentar a los fans mientras terminaba de escribir el tercer volumen de la trilogía. También hay película de la primera (aquí) y, por lo visto, las habrá de la segunda y la tercera. En resumen: parece que le ha ido bien.
A mí las dos primeras novelas me gustaron bastante. Aunque quizás un poco extensas, su estilo ligero, con una prosa suelta, canalla, de frases lapidarias, te llevaba en volandas de capítulo en capítulo. Ninguna complicación, claro, salvo los nombres rarísimos de personajes y calles, a los que aún me cuesta acostumbrarme a pesar de los años que llevamos con la moda nórdica. Personajes cabrones, gente chunga, violencia, tiros, toneladas de droga... Entretenimiento de buena calidad, de lectura fácil.
Una vida de lujo mantiene el espíritu de las dos primeras novelas y recupera algunos personajes de aquellas, los más carismáticos. JW sale de la cárcel dispuesto a comerse el mundo; Jorge quiere pegar el gran golpe y jubilarse para siempre, con la ayuda de Mahmud; Radovan seguirá siendo el jefe mafioso hasta que; un asesino misterioso hará de las suyas... En este sentido funciona bien como "cierre" de la trilogía, ya que al lector le resulta fácil rememorar los acontecimientos pasados y al autor, creo, le permite construir una gran macedonia criminal con toda la peña que ha pasado por sus páginas. Y así, claro, hacer justicia con sus personajes: matar a unos, dejar a otros con vida, enrollar a este con aquella, esas cosas.
La cuestión es que con casi 700 páginas que tiene el tocho mi sensación, al final, es que NO PASA GRAN COSA. Hay tres tramas más o menos definidas con algún personaje transversal que descarga parte del peso de una a otra, pero en realidad... no confluyen. Todo el tiempo esperas un gran giro en los acontecimientos, una escena de acción inesperada, un momento en el que las tres tramas se encierren en la misma habitación... algo así. Pero no. Nada de eso. Sucede una movida con cierto interés... Sucede otra movida con poco interés... Sucede otra movida sin ningún interés... Y zas, el libro se acaba con un final anticlimático, sin fuerza, sin brillo.
Ejemplo: tropecientos criminales y policías en un espacio reducido. Armas por todas partes. El narrador dice "y se lía gorda" (literalmente). Y luego nada: pasas la página y está el epílogo, que es una chorrada como un piano.
No sé. Me da la sensación de que a Lapidus le ha podido la prisa, o las ganas, o la presión editorial, o el quedar bien con los fans. Son muchas páginas y poco tiempo de un libro a otro. Eso, necesariamente, tiene que pasarte factura, salvo que seas un genio o tengas una buena colección de negros que escriba por ti (no sería el primero, desde luego). A ver si ahora que ha terminado las casi 2.000 páginas de trilogía se lo toma con calma y escribe algo distinto, sin compromiso.
También de Jens Lapidus en ULAD: Nunca la jodas, Dinero fácil, Una vida de lujo
viernes, 3 de diciembre de 2021
Tochoweek V #5 Stephen King: Billy Summers
Vale, ya sé lo que estaréis pensando: que mientras mis compañeros/eras del blog se dejaban las pestañas leyendo tochacos de mil páginas de autores que parecen haberlos escrito con el palo de la escoba metido por el de lo más sesudo y selecto del panorama literario, yo me lo he estado pasando chupete con un best-seller del Rey de los mismos y de Maine. Ante esa sospecha, sólo puede decir dos cosas. SÍ, eso he hecho; tenéis toda la razón. Y, en segundo lugar, señalar que reseñar cualquier libro del Rey no es sólo un placer, sino UN SERVICIO PÚBLICO. Más aún si se trata de su más reciente novela (que siempre puede ser la última, que el hombre tiene ya una edad, por el amor de Dios). Además, cualquier año de éstos los de la Academia Sueca entran en razón y le dan el Nobel, y ya veréis lo que vais a poder presumir de conocer al dedillo su obra, gracias a Un Libro Al Día (el auténtico, rechace imitaciones).
Dicho esto, y a pesar de que estamos hablando del escritor vivo, y posiblemente la persona sobre la faz de la Tierra, más guay que existe, lo cortés no quita lo valiente y la obligación de cualquier reseñista de ULAD es dar su sincera opinión sobre los libros hayamos sido o no sobornados por la editorial que los publica. En este caso, hay que dejar claro desde el principio que ésta no es una de las novelas de corte fantástico o de terror de Stephen King; pertenece, más bien a su vertiente "realista", si se puede considerar tal un noir -de aquella manera- sobre un asesino a sueldo que debe esperar a su víctima en un pequeña ciudad del Sur de EEUU; como no saben cuando deberá llevar a cabo el "trabajo", la excusa que se les ocurre a sus contratantes para justificar la estancia en la ciudad de Billy Summers -el killer- es que se trata de un escritor que necesita un lugar tranquilo para acabar su libro... Y aquí está la gracia de la historia, porque Billy, aunque por precaución intenta parecer más tonto de lo que es, en realidad resulta ser un avezado lector y toma esta coartada como una oportunidad para dar el salto a la escritura, comenzando a redactar su propia y dura autobiografía novelada.
Así pues, nos encontramos con dos novelas en una o, mejor dicho, una novela (incluso más) dentro de otra: por un lado , una novela negra, más Elmore Leonard que James Ellroy (quizás un poco Don Winslow, si se quiere), que en parte recuerda a la hipnótica minuciosidad de Chacal, pero que luego remite a una historia de venganza(s). O también de redención del protagonista, a partir de cierto acontecimiento inesperado... Por lo que respecta, a la "novela dentro de la novela", nos ofrece una historia de crecimiento de un chico de la "basura blanca" y también un relato bélico, en este caso de la guerra de Irak en 2004. Además, y aunque sea a través del protagonista-autor del mismo, King nos regala alguna que otra reflexión de lo más interesante sobre el acto de escribir, algunas perlas se diría que sacadas de su Mientras escribo.
Huelga decir que en esta novela encontramos la agilidad y el dominio narrativo que el Rey ha demostrado ya en multitud de ocasiones, así como la verosimilitud en los detalles que caracteriza a sus historias: los personajes compran en el Wal-Mart, comen en cadenas de hamburguesería y duermen en moteles baratos. Además, se incluyen referencias a películas bien conocidas, series de Netflix y libros -incluso, como suele hacer a veces King, a alguno de los suyos-; por no hablar de las referencias a la etapa trumpista en la que se desarrolla la acción. Aunque es cierto que la situación en sí no resulta demasiado realista , pero tampoco nos vamos a poner melindrosos a estas alturas con el autor de It, El misterio de Salem's Lot o La niebla... Tampoco resulta del todo verosímil el protagonista de la novela: aparte de ser un trasunto de otros "héroes tranquilos" habituales en las novelas de King, resulta ser un tío culto, empático y de lo más majete con niños y mayores que, sobre todo a partir de cierto momento, más que un encallecido asesino asueldo y veterano de guerra 8de una guerra de invasión, no lo olvidemos), se diría un caballero de brillante armadura, aun convenientemente camuflado para desenvolverse con naturalidad en la América Profunda...
Da igual, porque tampoco es que uno busque realismo a ultranza en las novelas de King, ni que fuera Zola, caramba...;) Incluso en una como ésta, en la que el punto sobrenatural -que lo hay- está reducido a una mínima expresión, no es eso lo que sus lectores pedimos; lo que buscamos es una lectura que nos atrape, nos arrebate y no nos suelte hasta que hayamos acabado de conocer lasa aventuras y desventuras de sus personajes, tan de carne y hueso, por otra parte... Y con ese Billy Summers el Rey lo consigue, una vez más.
Más libros de Su Majestad reseñados en Un Libro Al Día: here
lunes, 16 de diciembre de 2019
ULAD adoctrina sobre el 2019: nuestros libros del año
- Novela acojonante del año (en todos los sentidos): Mandíbula, de Mónica Ojeda.
- Novela pasmante del año: Vivir abajo de Gustavo Faverón Patriau.
- Novela chanante del año: El aliado, de Iván Repila.
- Novela gráfica más turbadora del año: Bezimena, de Nina Bunjevac
- Libro de no ficción (o sí ficción, según se mire): Thomas Quick. Cómo se hace un asesino en serie de Hannes Råstam.
- Autovivisecciones en canal: Mientras escribo, de Stephen King y Mis rincones oscuros, de James Ellroy.
- Ligeras decepciones: Traición, de Walter Mosley y La Señora Caliban, de Rachel Ingalls.
- Sorpresa agradable del año: La novela del buscador de libros, de Juan Bonilla.
- Libro que no me atreví a reseñar: Tsunami. Miradas feministas (V.V.A.A. con edición y prólogo de Marta Sanz)
- Descubrimientos del año: Mónica Ojeda, Imogen Hermes Gowar, Gustavo Faverón.
Palabra de Koldo CF:
- No ficción (hispanoamericana): Distraídos venceremos, de Andrea Valdés
- No ficción (resto de mundo): Contra toda esperanza, de Nadiezhda Mandelstam
- Novela (hispanoamericana): El desierto y su semilla, de Jorge Baron Biza
- Novela (resto del mundo): La suerte de Omensetter, de William H. Gass
- Relatos (hispanoamericana): La furia y otros cuentos, de Silvina Ocampo
- Relatos (resto del año): Historias tardías, de Stephen Dixon
- Tocho del año: Nuestra Señora de París, de Víctor Hugo
- Relectura del año: Los siete locos, de Roberto Arlt (habrá reseña en breve)
- Peor libro con diferencia: Vox, de Nicholson Baker
Palabra de Oriol Vigil:
- Mejor novela: El lugar, de Mario Levrero
- Otras novelas destacables: La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares, La mujer de la arena, de Kôbô Abe, El gusano máximo de la vida misma, de Alberto Laiseca, El proceso, de Franz Kafka, Tango Satánico, de László Krasznahorkai
- Mejor antología: Bestiario, de Julio Cortázar
- Lo mejor en género negro: La promesa, de Friedrich Dürrenmatt
- Lo mejor en terror: Los sauces, de Algernon Blackwood, Uzumaki, de Junji Ito
- Mejor cómic: Vinland Saga, de Makoto Yukimura (aunque se desinfla un poco)
- Vicio literario del año: Canción de hielo y fuego, de George R. R. Martin (aunque también se desinfla un poco)
- Lo mejor en no ficción: La conspiración contra la especie humana, de Thomas Ligotti, El discurso vacío, de Mario Levrero, ¡Escríbelo, Kisch!, de Egon Erwin Kisch
- Libros decepcionantes: Cartero, de Charles Bukowski, Buick 8, un coche perverso, de Stephen King
- Libros aburridos: El vestido azul, de Michèle Desbordes, En el jardín del ogro, de Leila Slimani
- Autores descubiertos: Mario Levrero, Alberto Laiseca, Kôbô Abe, László Krasznahorkai
- Empacho de: Literatura nipona, fatalismo, "bildungsroman" y "pulp"
Palabra de Marc Peig:
- Libro del año: «Cárdeno adorno», de Katharina Winkler.
- Lo mejor del año (autores): Elizabeth Hardwick, Siri Hustvedt, Irene Solà, Tatiana Ţîbuleac
- Mejor libro de relatos del año: «No importa», de Agota Kristof
- Tochonovela del año: «Fin», de Karl Ove Knausgard
- Ensayo políticosocial del año: «Ante el dolor de los demás», de Susan Sontag, y «El ojo y la navaja», de Ingrid Guardiola
- Librodenuncia del año: «Tú, ¡cállate!», de Laura Huerga y Blanca Busquets.
-Autobiografía del año: «Noches insomnes», de Elizabeth Hardwick y «Los años», de Annie Ernaux
- Experimento metaliterario del año: «Novel·la», de Pol Beckmann
- Decepción del año: «Devastación», de Tom Kristensen
- Autores clásicos que ya debería haber leído y que no tardaré en ponerme a ello: Henrik Ibsen
- Autores que debo recuperar porque llevan tiempo olvidados (injustamente): Ngũgĩ wa Thiong'o, Paul Auster
- Caerán más libros de: Siri Hustvedt, Annie Ernaux, Mircea Cărtărescu, Olga Tokarczuk, Agota Kristof
- Propósitos para el 2020: más teatro, más ensayo e intentar evadirme de novedades y volver a los clásicos (veremos si lo consigo)
Palabra de Montuenga:
- Mejor clásico leído este año: Bel Ami, de Guy de Maupassant
- Mejor novela española: El novio del mundo, de Felipe Benitez Reyes
- Mejor novela extranjera: Los colores del incendio, de Pierre Lemaître
- Obra maestra polémica donde las haya: El desembarco, de Jean Raspail
- Mejor novela negra: El último barco, de Domingo Villar
- Relectura que nunca defrauda: La saga fuga de J.B., de Gonzalo Torrente Ballester
- Mejor western: Warlock, de Oakley Hall
- Mejor ensayo: La edad de la ira, de Pankaj Mishra.
- Distopía más esperada aunque algo fallida: Los testamentos, de Margaret Atwood.
- Peor novela con diferencia: Juego de mentiras, de Ruth Ware.
Palabra de Francesc Bon
- Propósitos para 2020: Conseguir que el tsundoku rebaje sus proporciones amenazadoras, o se fusione con el cajón de los cables. Salir de la zona de confort. Y plantear, quizás, si la próxima ya debería ser la última oportunidad para Pynchon.
- Mejor novela leída en el año: Por el regusto tras los meses, cualquiera de las tres de Zuckerman desencadenado, de Philip Roth
- Novedad tolerada: El colgajo, de Philippe Lançon, por cruda y por ver cómo nos transforma experimentar la violencia
- Me lo imaginaba más grande: Todos los hermosos caballos, de Cormac Mc Carthy
- Satisfyer literario: Walt Whitman ya no vive aquí de Eduardo Lago
- Toque de atención: a Michel Houellebecq, por los momentos autoparódicos en Serotonina
Palabra de Carlos Andia:
- Mejor novela en castellano: El silenciero, de Antonio Di Benedetto, y Prins, de César Aira (próxima reseña)
- Mejor novela en otros idiomas: Mapa de una ausencia, de Andrea Bajani, , y Vértigo, de W.G. Sebald
- Tocho anual (para no perder músculo, pero nada más): La muerte de Arturo, de Thomas Malory
- Una incursión en el microrrelato: Ojos de aguja (recopilación)
- Relectura del año: El unicornio, de Manuel Mujica Laínez
- Mejor ensayo: El elogio de la sombra, de Junichiro Tanizaki
- Ensayo científico: El jinete pálido, de Laura Spinney
- Mejor libro de relatos: El ídolo caído, de Graham Greene
- Mejor obra de teatro (aunque tampoco había mucho donde elegir): El cementerio de automóviles, de Fernando Arrabal
- Peligro de agotamiento inminente: Enrique Vila-Matas (Esta bruma insensata, y quizá no más)
- Decepciones: varias, puede que más de lo normal, pero para qué les vamos a dar más cancha.







