martes, 8 de noviembre de 2016

Sergio del Molino: La España vacía. Viaje por un país que nunca fue

Idioma original: Español
Año de publicación: 2016
Valoración: Recomendable

Hace escasos días el Gremio de Libreros de Madrid concedió a "La España Vacía" el premio "Libro del año" en la categoría de no ficción. Este premio, unido a las buenas críticas recibidas y a su habitual presencia en diversos medios de comunicación, lleva a que uno, tipo curioso por naturaleza, se anime a leerlo y tratar de comprobar si estamos ante un gran hallazgo o si "la cosa (el hype para los modernos)" no es para tanto.

Veamos. A grandes rasgos, estamos ante un ensayo sobre lo que el autor llama "la España vacía", que en términos geográficos comprendería la Meseta y la Depresión del Ebro, es decir, las dos Castillas, Madrid (sin la capital y su área metropolitana), Extremadura, Rioja y Aragón, y su Gran Trauma, que consiste en la desaparición o la conversión en "residencias de ancianos", entre 1950 y 1970, de miles de aldeas y pueblos, debido a la masiva migración del campo a la ciudad. Esta migración trajo consigo la formación de grandes bolsas de pobreza en los suburbios de la ciudades y una cierta sensación de desarraigo y provocó que esa "España vacía" perdurara (y perdure) en la mente y en la memoria de millones de personas. 

Tirando de memoria, como Proust con Combray (si no lo digo, reviento), aparecen los mitos de la "España vacía". Mitos por todos conocidos: una España negra, criminal, embrutecida, reaccionaria, seca, áspera, pobre, fea, reaccionaria, etc, que contraponen a la ciudad y al campo, a la civilización y a la barbarie. Mitos (o prejuicios que ponen de manifiesto el miedo a lo extraño, a lo desconocido) que, según el autor, se introducen en la memoria colectiva, a través de las visiones que nos ofrecen desde el lado de la ciudad, nunca desde la propia "España Vacía". Sirven como ejemplos la película de Buñuel sobre la comarca de las Hurdes o la filmografía de Martínez Soria y sirve esta formación de los mitos para preguntarse si es la literatura la que hace el paisaje o si es al revés.

Y, frente a estos mitos, y siempre desde el punto de vista de la "España llena", hay varias reacciones posibles: la de la redención (Institución Libre de Enseñanza), la de la exaltación patriótica (¿Unamuno, Azorín?), la de Antonio Machado o la de la consideración de la "España Vacía" como una especie de paraíso perdido. Y vinculado a estas reacciones, surge en la actualidad una especie de orgullo por un pasado perdido, maltratado u olvidado. Las manifestaciones que este orgullo produce vienen a poner fin al libro.

Se trata, por tanto, "La España Vacía" de un ensayo / crónica de viajes (mucho más lo primero que lo segundo) ameno, accesible a todos los públicos, con multitud de referencia conocidas por todos (Buñuel, Unamuno, Azorín, Machado, los carlistas, ¡Joaquín Luqui!) y que pone el foco sobre una parte del país que, habitualmente, permanece a la sombra, salvo elecciones o crímenes. Y lo hace tratando el tema sin condescendencia.

Pero, por otro lado, se echa en falta una mayor profundidad. No puedo estar de acuerdo con la importancia que el autor concede a la literatura o al cine en la pervivencia y origen de los mitos. Obviamente, su influencia es muy poderosa, pero creo que estos mitos son muy anteriores y convendría analizar sus verdaderos orígenes. Por poner un ejemplo, "Bodas de sangre" de Lorca reflejan la existencia del mito y contribuyen a fortalecerlo, pero su origen es mucho más profundo.
Ligado a lo anterior, me da la impresión de que el tema podría haber dado más de sí. Sé que Sergio del Molino es periodista, no historiador, demógrafo o antropólogo, pero personalmente me hubiera gustado un mayor análisis de las causas de lo que el llama "El Gran Trauma", un mayor grado de crítica. Es decir, el "Gran Trauma" se produjo por la masiva migración a la ciudad, pero ¿qué provocó esa migración?, ¿por qué esa situación de abandono secular del campo español?, ¿cuáles eran las relaciones socio-económicas entre las diferentes fuerza que actuaban?, etc. En fin, más respuestas. Aunque eso quizá fuera otro ensayo.

Así que a la pregunta inicial de si estamos ante un gran hallazgo o no, diría que estamos ante un buen ensayo que, humildemente, creo que podría haber dado más de sí.

Otros libros de Sergio del Molino en ULAD: La hora violeta, Lo que a nadie le importa

4 comentarios:

Antón Corderi dijo...

Yo rebajaría la calificación de Koldo. Libro sobrevalorado. Con un "está bien" estaría más que bien.

GGN dijo...

Pues yo opino justo lo contrario: yo le subiría la nota. Para empezar, porque es un ensayo muy útil para comprender algunos de los problemas de España. Por otro lado, los análisis de algunos mitos y productos culturales que hace Sergio del Molino son muy originales y acertados (pienso en lo que dice de 'Las Hurdes' y de 'La Hora Chanante', por ejemplo, pero también de muchos escritores y músicos jóvenes). Además, está bien escrito y es ameno. ¿Qué más se le puede pedir a un ensayo?

Koldo CF dijo...

Pues me voy a quedar en el punto medio. Los dos lleváis razón en parte.

GGN:El libro es ameno, pone sobre la mesa un problema habitualmente olvidado y las referencias son entendibles por todos. Pero creo que le falta un poco de profundidad.
Anton Corderi: Para mi también es un libro sobrevalorado,pero no creo que sea un mal libro.

Gracias y un saludo a los dos

GGN dijo...

Os dejo mi propia crítica del ensayo, por si os interesa echarle un ojo: http://demimerio.blogspot.com/2016/10/sobre-la-espana-vacia-de-sergio-del.html