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miércoles, 24 de octubre de 2018

Ngũgĩ wa Thiong'o: El río que nos separa

Idioma original: Inglés
Título original: The river between
Traducción: Alicia Frieyro Gutiérrez
Año de publicación: 1965
Valoración: Recomendable

Volvemos a la carga con “El río que nos separa”, la segunda novela de ese eterno candidato al Novel uladiano (y al sucedáneo ese que concedían los suecos) que es el keniata Ngugi Wa Thiong’o. Publicada apenas un año después que “No llores, pequeño”, guarda con esta primera novela muchas similitudes, tanto en “continente” como en “contenido”.

Para empezar, y aunque quizá esto carezca aparentemente de importancia, ambas novelas están escritas en inglés, idioma que más adelante “abandonaría” para volver a su idioma materno, el kikuyu. Este abandono será parte fundamental en la vida y obra de Thiong'o y aparecerá explicado en algunos de sus textos posteriores.

Comparten, además, unos temas o unas inquietudes comunes ya que “El río que nos separa” trata nuevamente de las consecuencias que tiene entre los kikuyu la aparición del hombre blanco en su región. Otros temas, también recurrentes en la obra del keniata, como la intolerancia en sus más variadas formas o el papel primordial de la educación como motor de desarrollo personal y comunitario, tienen un peso importante a lo largo de la novela. 

Por último, al igual que “No llores, pequeño”, “El río que nos separa” es una novela interesante que podría haber dado aún más de sí. A ver si me explico!

“El río que nos separa”, que vuelve a superponer el plano particular y general, narra el paso de la infancia a la madurez de Waiyaki y podríamos dividirla en dos partes bien diferenciadas. La primera, que comprendería la infancia y adolescencia de Waiyaki, me parece sensiblemente más floja. Los hechos que configuran la visión del mundo que poseerá el Waiyaki adulto son apenas pinceladas trazadas con demasiada celeridad. Me da la impresión de que a esta parte le falta algo de consistencia o de desarrollo. Claro que, en ese caso, a lo mejor estaríamos ante un novelón de 500 o 600 páginas y esa no era la idea de Thiong’o. ¡Quién sabe!

Por el contrario, la segunda parte, esa en la que en conflicto entre tradición y modernidad se hace más presente y acaba afectando de manera directa a Waiyaki, me parece mejor construida. Se ofrece de manera mucho más clara la complejidad de causas y efectos que el citado conflicto provoca, tanto en  la sociedad como en personaje, y la evolución de unos y otros aparece mucho más trabajada y “mejor explicada”.

Esta creo que es la principal virtud de libro, la de ser capaz de analizar los efectos que tuvo la colonización y de mostrar los conflictos y contradicciones que, a raíz de la misma, surgieron dentro de los pueblos africanos. Eso sí, creo que en obras posteriores (ya reseñadas en ULAD, por cierto), estos temas están más y mejor desarrollados. 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Ngũgĩ wa Thiong'o: No llores, pequeño

Título original: Weep not, child
Idioma original: Inglés
Traducción: Alicia Frieyro Gutiérrez
Año de publicación:1964
Valoración: Recomendable (o algo más)

Ngugi Wa Thiongò es uno de los eternos favoritos al Premio Nobel y eternos, al menos hasta el momento de publicación de este reseña, no ganadores del mismo. Personalmente, y habiendo leído unicamente dos libros del keniata, me atrevo a afirmar que sería un más que digno ganador.

Ya reseñamos en este visionario blog "Sueños en tiempo de guerra", memorias del escritor, y coincido plenamente tanto con la reseña como con la valoración. Se trata de un gran libro.

En esta ocasión reseñamos la primera novela del autor, escrita hace más de cincuenta años. Se trata de un libro con un fuerte caracter autobiográfico o, al menos, esa impresión da tras haber leído "Sueños en tiempo de guerra". En este caso, se ambienta en la época final de la colonización inglesa y en los efectos de la misma y de la revuelta de los Mau-Mau (1952-1960) sobre los miembros de la familia de Ngotho, en particular sobre el propio Ngotho y sobre Njoroge, su hijo pequeño.

La novela transita de lo general a lo particular. En su primera parte, Thiongó describe ambientes, personajes y situaciones, haciendo especial hincapie en las relaciones sociales, familiares, culturales y económicas en la Kenia de finales de los 50. A modo de ejemplo: el acceso a la educación del pueblo kikuyu, la poligamia, la segregación racial, la cuestión de la tierra, las relaciones con los colonos blancos, etc. Esta parte del libro es, en mi opinión, la más interesante. Con un estilo aparentemente sencillo, que parecer beber en abundancia de la rica tradición oral africana, Thiong'o logra envolver al lector en la historia (o en las múltiples historias). Ese es su gran mérito: hacer fácil lo difícil.

La segunda parte se centra más en la propia revuelta y en su influencia sobre el vitalista y optimista Njoroge, quien trata de "ascender" a través de la educación. Esta segunda parte, mucho más dura que la anterior, creo que está menos lograda. Pese a que los personajes están, en general, bien construidos y siguen una evolución coherente, las situaciones son resueltas por Thiong'o con demasiada celeridad, como si hubiese una cierta premura por terminar la novela. Los hechos y el final, ojo que no es un mal final, se precipitan y dejan un regusto algo amargo después de una primera parte tan prometedora.

En cualquier caso, se trata de un buen libro, aunque algo inferior a "Sueños en tiempo de guerra". Pese a todo, es una buena oportunidad de acercarse a la obra del keniata, no vaya a ser que este año le den el Nobel y no puedas presumir de haberle leído antes.

También de Ngugi Wa Thiong'o en ULAD: Sueños en tiempo de guerraDesplazar el centro. La lucha por las libertades culturales, Descolonizar la menteEl río que nos separa

miércoles, 26 de junio de 2019

Chinelo Okparanta: Bajo las ramas de los udalas

Idioma original: Inglés
Título original: Under the udala trees
Traducción: Iballa López Hernández
Año de publicación: 2017
Valoración: Bastante recomendable

Es triste comprobar la escasa presencia de literatura africana en nuestras librerías. No sé si tendrá que ver con la distancia cultural y geográfica o con motivos crematísticos, pero resulta complicado encontrar libros de autores que no sean los ya consagrados Ngugi wa Thiong'o, Chinua Achebe o Chimananda Ngozi Adichie y los "no tan africanos" Coetzee o Gordimer. Y es una pena porque así pasan desapercibidos libros tan interesantes como este "Bajo las ramas de los udalas" de la nigeriana (residente en Estados Unidos) Chinelo Okparanta.

"Bajo las ramas de los udalas" es, casi a partes iguales, una novela de formación y novela de denuncia en la que se narra la infancia, adolescencia y juventud de Ijeoma, joven de la etnia igbo cuya vida está marcada por dos hechos: la guerra y su orientación sexual.

La historia comienza allá por 1968, año en el que la provincia de Biafra se enfrentó con el gobierno federal nigeriano en una cruenta guerra civil. Ijeoma es testigo de la guerra y, con la inocencia de sus escasos diez años, nos ofrece una visión casi "infantil" del conflicto. Poco dura esta visión ya que un hecho trágico marca una ruptura total en la vida de Ijeoma y su madre. El dolor y la devastación provocados por la violencia suponen un cambio radical en el desarrollo de la novela, la cual pasa a ser la historia de una permanente huida, ya sea voluntaria o forzada por las circunstancias.

Lo que hasta ese momento parecía la narración de los terribles efectos de la guerra desde la óptica de una niña se convierte en novela de formación y denuncia. Lo que hemos dado en llamar "novela de formación" abarcaría desde el despertar sexual de Ijeoma hasta su toma de conciencia adulta, pasando por sentimientos contradictorios o complementarios (según se mire) como el amor, el deseo, el remordimiento y la culpa. Estas dos palabras son clave en la novela: remordimiento y culpa. Ambos derivan del ambiente de violencia y extremada religiosidad mal entendida en el que viven Ijeoma, Amina, Ndidi y compañía, asfixiadas todas ellas por tradiciones y supersticiones que suponen una pesada losa capaz de aplastar bajo su peso a quien se "atreva a  desafiarlas". Ante un entorno así, ante el miedo, cada uno actúa según sus posibilidades e Ijeoma trata de llevar una vida "normal", cosa de lo más complicada.

Es en ese momento en el que Ijeoma alcanza la edad adulta cuando la novela se convierte en denuncia, ya sea de la situación de la mujer, de la del colectivo LGTB, del machismo, la violencia o de la intolerancia religiosa. Esta parte me ha recordado (y mucho) al recientemente reseñado "Formas de estar lejos" de nuestra querida Edurne Portela.

Por otro lado, y a la hora de valorar la obra, quisiera dividirla en dos partes: la ambientada en la infancia y adolescencia de Ijeoma y la de su "edad adulta". Me parece más conseguida la primera de ellas. Okparanta configura el personaje de Ijeoma lentamente, en base a una serie de sucesos clave que determinan su vida y su conducta. Toda esa pausada construcción psicológica del personaje se acelera en la edad adulta y momentos determinantes en la historia son cerrados a través de elipsis, no sé si buscadas intencionadamente o no, que dejan con la sensación de cierre un tanto "apresurado". 

Pese a este último apunte, lo positivo de "Bajo las ramas de los udalas" supera ampliamente a lo negativo. Es, por encima de todo, una buena novela, bien narrada y bien construida, que nos pone frente a frente con una realidad que no por lejana en el tiempo y en el espacio podemos dejar de ignorar. 

lunes, 17 de diciembre de 2018

LO MEJOR DEL 2018, SEGÚN ULAD, MODESTIA APARTE

Juan G. B. dice: 

Oriol Vigil dice:

Koldo CF dice:
Ha sido, para mi, el año de los autores latinoamericanos. Aquí la lista:

Francesc Bon opina:
No ha sido un buen año. Mis preferencias siguen inamovibles y nadie les hace sombra y alguno ya debería. Y un desastre solo recordar leer autores españoles o estadounidenses. 
  • Mi mejor lectura del año: El viaje vertical, de Vila-Matas 
  • Novedades que salvo, y mucho: Las posesiones, de Llucia Ramis 
  • Te gustará si votaste o piensas votar a Vox: Ordesa de Manuel Vilas. (Esto es una broma muy del momento, ni siquiera comprendería que le gustara a alguien, y los que votan a Vox ni leen libros ni leen blogs literarios, seguro) 
  • Hartito de darles más oportunidades: Trueba, Amat, y otros involucrados en el socavón que se abre bajo lo que fue antes Anagrama. 
  • Propósitos de año nuevo que caerán seguro: Barth, Gaddis, Vollmann. Y ya que otros toman gustosos el relevo de la actualidad, re-lecturas a manta. 

Carlos Andia sentencia:
  • Lo mejor del año: las relecturas de Lorca (Bodas de Sangre / Yerma) y Carpentier (El siglo de las luces)
  • Narrativa: quizá Lectura insólita de 'El capital', de Raúl Guerra Garrido, porque el nivel, la verdad, no ha sido muy espectacular 
  • Descubrimientos: Antonio Di Benedetto (Zama), y la faceta literaria de Henri Michaux (Un bárbaro en Asia)
  • Reconciliación con, y por lo tanto reapertura de puertas a: Michel Houellebecq (gracias a El mapa y el territorio)
  • Ensayo: entre bastante igualdad, finalmente me decanto por Jean-Yves Jouannais (El uso de las ruinas, reseña dentro de poco) 
  • Clásico: Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, de Laurence Sterne 
  • Experimento: Me acuerdo, de Georges Perec (reseña también en unos días) 
  • Decepciones: varias, moderadas, quizá la más fastidiosa, por los elogios que arrastraba, Velocidad de los jardines, de Eloy Tizón 
  • Intenciones: un hipertocho que llegará pronto, volver a Di Benedetto, quizá a Sabato, cosas interesantes... y, sí Koldo, Cartarescu también. 

Montuenga contribuye: 

Marc Peig opina:

Carlos Ciprés añade:
Y que en los próximos meses Ustedes gocen de sus lecturas. 

Beatriz Garza estima:
  • Autor descubrimiento del año: Margaret Atwood 
  • Novela(ZA) descubrimiento del año injustamente olvidada: Primera sangre de David Morrell 
  • Clásico del año: Marianela de Benito Pérez Galdós 
  • Novela (que como no podía ser de otra manera, supera a la película) del año: Tomates Verdes Fritos de Fannie Flagg 
  • Relectura provechosa del año: Las hermanas Grimes de Richard Yates 
  • Lectura LGTBI del año: La chica danesa de David Eberhoff 
  • Objetivos cumplidos del año: Lectura y reseña de novela gráfica 
  • Conceptos aprendidos del año: La diferencia entre "literatura" y "producto literario". El género del ciclo cuentístico
  • Objetivos para el año que viene: me abstengo, que luego me siento fatal. 

Santi concluye: