viernes, 13 de julio de 2018

David Morrell: Primera Sangre

Idioma original: inglés
Título original: First blood
Año de publicación: 1972
Traducción: Carmen Vergara
Valoración: Recomendable

Primera sangre se publicó en 1972, fue traducida a 26 idiomas y se convirtió en lectura obligatoria en muchos institutos de los EEUU. Cuando tras diez años de idas y venidas con los derechos cinematográficos se estrenó finalmente la película (quién no ha oído hablar de Rambo: Acorralado y todas sus secuelas), la novela fue apartada de la esfera educativa y, de algún modo, también de la literaria. El estigma de «film de acción y violencia injustificada» que sobrevuela a la saga cinematográfica, contribuyó al vergonzoso olvido de esta obra notable. 

Resumen resumido: Rambo, un joven excombatiente de la guerra de Vietnam, vaga sin rumbo por las afueras de una población cuando es interceptado por su representante de la ley, el sargento Teasle. A partir de ese momento se forja entre ambos un vínculo maldito; la tensión creciente desencadenará una escalada de muertes y persecución que alcanzará dimensiones impensables.

David Morrell alumbró Primera sangre con el objetivo de «escribir una novela en la que la Guerra de Vietnam se trasladara literalmente a América» y que, por tanto, reprodujera la polarización o división que esa guerra había generado en el sentir de los ciudadanos estadounidenses. Para ello optó por cimentar su trama en la pugna entre dos perfiles antagónicos y, consecuentemente, con los planteamientos de una novela psicológica. A partir de ahí, David Morrell construye una novela con muchísima acción donde el conflicto se palpa desde las primeras páginas. Primera sangre va al grano, tanto con su estrategia narrativa como con su estilo claro y directo. Los capítulos son cortos y alternan el punto de vista entre Rambo y Teasle de manera que el lector acaba comprendiendo ambas posturas e implicándose en la acción como si la viviera en primera persona. No hay más que leer el primer párrafo:
«Se llamaba Rambo y parecía ser un muchacho cualquiera que se había detenido junto al surtidor de una estación de servicio en los suburbios de Madison, Kentucky. Tenía una barba larga y tupida, el pelo le cubría las orejas y caía muy por debajo del cuello; estaba haciendo auto-stop a un automóvil que se había acercado al surtidor. Al verlo allí, descansando el peso del cuerpo sobre una cadera, con una botella de gaseosa en una mano y el saco de dormir enrollado en el suelo junto a sus botas, resultaba difícil imaginar que el martes, el día siguiente, estaría buscándole casi toda la policía del condado de Basalt. Y con más razón, nadie hubiera podido suponer que para el jueves estaría escapándose de la Guardia Nacional de Kentucky, de la policía de seis condados y de un buen número de civiles amantes de las armas de fuego. Pero al verle andrajoso y cubierto de tierra en la estación de servicio, inmóvil junto a un surtidor, tampoco era posible adivinar qué clase de muchacho era Rambo y qué sería lo que iba a desencadenar los próximos acontecimientos»
La psicología de los dos protagonistas, sus experiencias militares previas y el momento personal que vive cada uno están perfectamente calculados para que su encuentro funcione como una auténtica bomba de relojería: 
  • Rambo: Boina Verde, condecorado con la Medalla del Honor en la Guerra de Vietnam. Logró escapar del enemigo tras ser capturado y torturado. Está socialmente desarraigado y padece un desorden de estrés post-traumático.
  • Teasle: Héroe de la Guerra de Corea, condecorado con la Cruz por Servicio Distinguido (justo la que sigue a la Medalla del Honor). Lleva años ostentando con cierto confort la máxima autoridad en la población de Madison (Kentucky) y está pasando por una crisis matrimonial.
El conflicto Rambo-Teasle es la encarnación del conflicto anarquía-autoridad y, a su vez, la representación de las dos posturas imperantes entre la población americana en relación a la Guerra de Vietnam. El duelo entre ambos personajes, mezcla lo psicológico con la estrategia militar. El aumento de tensión les obliga a replantearse cada uno sus propios valores y creencias al tiempo que se estudian mutuamente:
«Pero él (Rambo) no estaba interesado en ellos, sino en el otro hombre, en el que caminaba de un lado a otro, golpeándose el muslo con la mano. Teasle. Era imposible confundir ese cuerpo de talle corto, pecho saliente y su cabeza que sacudía a uno y otro lado como un gallo de pelea. Por supuesto. Como un gallo. Eso es lo que eres, Teasle. Un gallo»
Por tanto, recomendable porque trata con verosimilitud e inteligencia la cuestión de los combatientes que regresan trastornados de una guerra y descubren que la sociedad por la que han luchado, los ignora y los aparta. Porque es un retrato duro y certero que no cae en el dramatismo ni en la moralina y, sin embargo, logra que el lector empatice con los personajes. Porque el final, en su forma y en su fondo, me ha parecido memorable.

La imagen del encabezado de la reseña ya sugiere que la vida editorial de Primera Sangre ha sido errática y variopinta y, por supuesto, la edición en castellano está actualmente descatalogada, por lo que me las he visto y deseado para dar con un ejemplar en una biblioteca pública. Lo que no me esperaba yo era encontrarme con semejante virguería:


Y es que la editorial Bruguera sacó a finales de los setenta, la colección de pulps «Club del misterio», formada por un buen repertorio de títulos policíacos, intriga, etc… El ejemplar resulta curioso e incluso entrañable pero tengo que decir que la maquetación dificulta bastante la lectura.

En cuanto al título, diría que el original First Blood es muy acertado, incluso hay un momento en la película (versión original) en la que alguien le recrimina a Rambo algo así como «Fíjate la que has liado» y él se justifica respondiendo «They did first blood» que viene a ser «Han empezado ellos». No soy una experta en lengua inglesa ni en expresiones bélicas pero tengo la sensación de que la traducción literal al castellano, Primera sangre, resulta menos efectiva. Y de Acorralado mejor ni hablamos.

Ya para acabar, decir que David Morrell participó en todos los guiones de la saga de Rambo a pesar de que la productora se pasó el espíritu de la novela por el arco del triunfo e hizo lo que quiso con el final; pero tal vez sea la participación de Morrell lo que haya hecho de Rambo: Acorralado una película más que solvente, con un guion efectivo y de buena factura que ya quisieran muchas otras producciones con más presupuesto y pretensiones. 

Pero, como siempre, es mejor la novela.

10 comentarios:

Juan G. B. dijo...

¡NO SIENTO LAS PIERNAAS...!
(Lo siento, tenía que ponerlo)

ToniLV dijo...

Vaya, no sabía que la peli estaba basada en una novela. Para mí es un peliculón, nada que ver con sus secuelas, con la que engancho y disfruto cada vez que me la encuentro zapeando por la noche. Salud.

Oriol dijo...

Una reseña extraordinaria, Beatriz.

Juan, es más algo así como: No me shiento lash piernash, ¿no? (Soy mala gente, lo sé)

ToniLV, tampoco yo sabía que la película estaba basada en una novela. A mí no me parece la gran cosa, aunque entretiene mucho. El monólogo final de Rambo siempre me pareció muy literario... Ahora veo por qué.

Gabriel Diz dijo...

Tal vez la primera película de la saga sea la única que pueda mirarse: hay una historia más o menos bien contada. Las demás son burda propaganda de la paranoica política exterior norteamericana.

Saludos

Beatriz Garza dijo...

Juan:
Te queremos tal como eres :D

Toni:
Es muy curioso, la mayoría de gente sabe de la existencia de la película pero no de la novela. Y la película está bastante lograda pero si lees la novela verás que, tratándose del mismo argumento, el enfoque es totalmente distinto, mucho más profundo y rico, sobretodo en lo que a la construcción de los personajes se refiere.

Oriol:
Se nota que tienes buen olfato. Ese monólogo del final intenta explicar lo que en la novela vamos sabiendo a través de los pensamientos de Rambo. Estoy segura de que el propio Morrell dijo: "¡este monólogo va sí o sí porque si no parece que Rambo sea un sicópata!" :D

Gabriel:
Si te animas a leer la novela, es posible que te sorprenda favorablemente.


Anónimo dijo...

Y no olvidar que el nombre de John Rambo, es un homenaje a Jean Arthur Rimbaud.

Beatriz Garza dijo...

Anónimo:
Morrell explica en el prólogo (fantástico) de la edición en inglés en formato digital, que él llevaba tiempo buscando nombre para su protagonista y un día en el que se encontraba en su casa leyendo, precisamente, a Rimbaud, llegó su mujer del mercado con unas manzanas que no conocía: las "Rambo". Morrell se sintió seducido al momento ante la sonoridad de "Rambo" y la coincidencia Rimbaud-Rambo lo convencieron de que ese era el nombre que estaba buscando.
Gracias por comentar.

Juan G. B. dijo...

Hola otra vez:
Lo de Rambo-Rimbaud me ha matao, en serio, porque recuerdo algún que otro chiste cultureta al respecto... Mira tú las vueltas que da la vida...

Diego dijo...

Me sumo a los comentarios que afirman que hay un abismo entre la primera Rambo y las dos siguientes. Y ahora, con el aporte de Beatriz, entiendo parte de la causa.

Hablando de vueltas que da la vida, y de Rambo, yo siempre recuerdo con un placer un poco maligno, que Rambo Tres acababa dedicando la pelicula al pueblo Talibán, que por aquel entonces peleaba contra los Rusos.
Me encanta ese recuerdo.

Gabriel Diz dijo...

Genial el comentario Diego! Me he reído un rato