lunes, 9 de julio de 2018

Dolores Redondo: Ofrenda a la tormenta

Idioma original: castellano
Año de publicación: 2014
Valoración: Decepcionante

Un poco de mainstream para variar, por qué no. Sumerjámonos en las (muy abundantes) páginas de esa 'trilogía del Baztán' (dios, cuánta trilogía hay por ahí), concretamente en su tercer volumen, y conozcamos algo de ese 'fenómeno editorial' que ha cosechado tanto éxito (400.000 ejemplares según la faja), y que ha terminado incluso en el cine -no sé si una película, o dos, o tres, yo he visto una pero no me acuerdo de nada. 

Esta autora donostiarra nos presenta una trama policial con tintes de Cuarto milenio, en el entorno del valle del Baztán, una zona del norte de Navarra en la que existe un arraigo milenario de brujería y misterios. La tradición oral ha perpetuado el mito de seres formidables como el Basajaun, y las cuevas a ambos lados de la frontera, como la muy famosa de Zugarramurdi, favorecen el aire ancestral y alimentan las leyendas de rituales y fuerzas sobrenaturales. Junto con el entorno montañoso, las brumas y la lluvia, parece un paisaje  perfecto para un relato de estas características. Por cierto, no sé si la alusión permanente a la  lluvia es un exceso involuntario de la autora o un recurso para crear un ambiente opresivo, pero a los responsables de turismo de la región no creo que les haga demasiada gracia. Pero bien, es un buen escenario.

Con los personajes ya empezamos a tener algunos problemas. Fíjense en la nómina. La inspectora Salazar, una mujer joven que, como heroína policial, seguramente gustará a cierto sector de público; pero a mí, sintiéndolo mucho, me resulta algo próximo a lo insoportable, siempre tan profundamente humana, tan intensa, tan profesional. Hasta sus errores y sus debilidades la hacen más grande. Le acompañan cinco policías, todo un ejército, que lo mismo podrían ser uno solo o catorce, porque su personalidad casi resulta intercambiable. Hay también un juez, que parece sacado de una película de acción para adolescentes, inverosímil, plastificado. Y no nos paramos ahí: tenemos otra juez francesa, dos o tres médicos o forenses, un par de psiquiatras perturbados, un misterioso policía americano que ejerce de oráculo a distancia, y la familia Salazar en pleno, sobre la que no me extenderé más para no aburrir. Y por supuesto, familias rotas por la desgracia que luego explicaré, madres enloquecidas (al menos tres o cuatro), padres insensibles. Mucha, mucha gente con perfil plano, que habla con el mismo registro y aportan mucho menos de lo que embarullan.

Y el argumento. Pues en ese oscuro y misterioso (y lluvioso) paraje del Baztán han debido de ocurrir cosas terroríficas que se han contado en los dos libros anteriores de la trilogía. Y ahora nos encontramos con un caso de muerte súbita de un bebé en el que hay cosas que parecen no encajar y que, gracias a la perspicacia de nuestros protagonistas y a algunas dosis de suerte, permite ir desentrañando toda una serie de muertes y desapariciones de niños (y algunos adultos) que van conectando con mil y una circunstancias de los múltiples personajes. La verdad es que el esqueleto (nunca mejor dicho) de la intriga tiene su punto atractivo, y cuadra bien con el entorno, pero su desarrollo narrativo resulta fallido, en buena parte por hipertrofia. Parece que hubiera algún interés en inflar desmesuradamente el globo, en convertir esa trama policial/esotérica en una cosa gigantesca, y más aún si pensamos que nos anteceden dos tomos de envergadura similar. No sé si es que hay un tipo de lector que ansía zambullirse en tochos descomunales y necesita miles de páginas para disfrutar, pero el caso es que esta historia, que en esencia podía tener su potencia, se echa a perder en la desmesura. De esta forma, es inevitable que muchos hilos terminen en tierra de nadie, y con ellos esos innumerables personajes que se supone tendrían algún papel que jugar, van apareciendo otros que no contribuyen en nada más que en alargar lo que ya estaba suficientemente planteado, y surgen subtramas (como la familiar) que más que aportar algo a la narración, acaban pareciendo un entremés. Con todo ello, el libro no coge velocidad o avanza a trompicones, sin contar con que desde bastante antes de llegar a la mitad ya hemos descubierto (es que es muy evidente) que la responsabilidad de casi todo el desaguisado recae sobre ******* 

Para que no se diga, voy a admitir que quizá conociendo los dos libros anteriores se pueda valorar algo mejor esta Ofrenda a la tormenta. Pero aún así me parece realmente flojo, un producto de consumo, con un penetrante tono hollywoodiense, dirigido a cierto tipo de público, que personalmente no me interesa casi nada. Eso sí, no dudo de que Dolores (que por algún motivo me cae simpática) se lo habrá currado bien para construir todo este andamiaje y, oiga, está claro que a nivel comercial le funciona. Así que nada, a disfrutar de los ingresos, que otros nos conformaremos con disfrutar de otras lecturas.

P.S. Hay que admitir que el booktrailer que circula por ahí es cojonudo. Qué arte tienen para hacer apetecibles cosas como ésta (y aún peores).

Las dos primeras partes de la trilogía, en ULAD: El guardián invisibleLegado en los huesos

13 comentarios:

Koldo CF dijo...

Un poco de mainstream para... destrozarlo!!!

Bueno, comentario extrametaliterario al margen: curioso cómo estos fenómenos influyen en la gente. El verano pasado anduve dando tumbos con la bici por el Baztán y comentaban los lugareños el brutal aumento del turismo en el desde la aparición de la trilogía, película y demás. Curioso cuando menos. Por otro lado, preciosa zona y altísimamente recomendable, ya sea en bici, a pie o en coche (Bertiz, la cascada de Xorroxin, etc).

Dicho esto, buena reseña y gran valentía la tuya por atreverte con este tipo de libros y películas!

Abrazo

Juan G. B. dijo...

El próximo polo de atraccion turístico-literaria será Vitoria, que van a hacer la peli basada en otro gran éxito literario (que algunos hemos sido incapaces de terminar)...😅

Anónimo dijo...

"...paraje del Baztán han debido ocurrir cosas..."
debido DE ocurrir

Lupita dijo...

Qué intriga..����

Buho Evanescente dijo...

hola! nos falta leer esta parte , esperemos que hagan peli como con la otra parte y que nos gusto y sirvio para dar contexto al libro!! saludosbuhos

Pepe Pótamos dijo...

Seguramente sea una chorrada, pero ¿no os parece que esa portada está inspirada en la famosa niña afgana portada del National Geographic, convenientemente cubierta de hiedra?

Carlos Andia dijo...

Tiene toda la razón Pepe Pótamo, recuerdo perfectamente aquella foto, que se hizo muy famosa.

Y bueno, el Baztán sí que es una zona bien bonita, al menos para los que nos gusta el monte, lo verde, los caseríos en las laderas y todo eso. Y ya tiene mérito que la gente vaya a visitar el lugar, con la insistencia que Dolores pone en lo de la lluvia... que por otra parte, tiene bastante de cierto.

Como era de suponer, veo que hay gente a la que efectivamente le gustan este tipo de historias. Bueno, pues de eso se trata, que cada uno tenga el libro que le apetece. Ante eso no tengo nada que decir, aunque mi opinión es un poquito diferente.

Gracias a todos los los comentarios.

Juan G. B. dijo...

Hola: si lo dices por el título del libro es ese de "Misterio en la ciudad blanca" o algo parecido, de Eva García Saez de Urturi. Vitorianismo ful a tope...

ToniLV dijo...

Confiesa, sabías lo que te ibas a encontrar. Te apetecía reseñar un truño ... Tropecientos mil ejemplares vendidos ... Blanco y en botella. Otra valoración, en ulad, me habría extrañado. Vi la peli y su único atractivo eran los paisajes. Una amiga me cimentó que quería hacer cierta ruta por Galicia, por un libro que leyó de esta autora, pues bienvenidos sean. Para gustos, los colores y que cada uno lea lo que le apetezca, faltaría más. Salud.

Unknown dijo...

Pensaba que la rara era yo. Ya veo que no estoy sola. Acabo de leerme el primero de la tan conocida trilogía y ciertamente no era para tanto. Es más,no pienso leerme los que quedan. Y me faltaba el comentario de ulad. Gracias.

Carlos Andia dijo...

Juan, cuando has dicho lo de Vitoria pensaba que era algo de Toti, pero veo que hay más gente que escribe sobre tan estupenda ciudad (aunque desde allí nos miren tan raro en dirección norte, ejem)

Me has pillado Toni, era un deseo malsano de desfogarme en una reseña, jeje. No, en serio, me habían recomendado mucho a esta autora y juro que lo leí con cariño... por lo menos al principio. Espero que mi prescriptora no lea la reseña.

Y bueno, por lo que dice Unknown, parece claro que aunque este tipo de libros tiene indudablemente su público, hay otra parte muy numerosa de lectores que no comulgamos con ello.

Gracias otra vez por comentar y un saludo urbi et orbe.

Beatriz Garza dijo...

Yo empecé a leer el primero y no pasé de cinco páginas. A lo mejor es que tenía el día vago (puede ser) pero me pareció que de nuevo se repetían los clichés de la "nueva" novela policiaca: policía mujer huraña e incomprendida con un conflicto interior que ya se verá, caso retorcido de niña objeto de abusos sexuales y/o ritos satánicos... ufff. No es que me cierre a ello es que mi cabeza se niega habiendo tantos otros libros por el mundo. Sí tengo que decir que me pareció que estaba bien escrito.
Saludos

Carlos Andia dijo...

Bueno, bien escrito... digamos que no atenta contra la sintaxis, ni intenta lucirse con metáforas complicadas, lo que también se agradece. Pero por lo demás, pues nada de particular.

Ay, Beatriz, y eso que me estoy aguantando las ganas de hablar de la familia Salazar: la tía sabia, la hermana malvada, la madre loquísima, y sobre todo, sobre todo, el maridito americano. Uff, el maridito americano...

Saludos!