lunes, 11 de noviembre de 2013

Dolores Redondo: El guardián invisible


Idioma original: español
 Fecha de publicación: 2013
 Valoración: Está bien

Ya sé que a nadie le interesará la revelación que haré a continuación, pero no me resisto a confesar que El guardián invisible es el primer libro que leo en mi precioso e infrautilizado e-book, regalo de mis amigos por cierto acontecimiento en mi vida que tampoco a nadie le interesará. Y el resultado ha sido mucho mejor de lo que me esperaba, tanto por su contenido como por su soporte: El guardián invisible me ha entretenido y me ha hecho disfrutar mucho, y el diminuto librito electrónico que lo contenía me ha ofrecido una forma comodísima y nada perjudicial para la vista de gozarlo. Apunte: la pantalla de mi chisme particular tiene la opacidad y la textura visual, por así decirlo, de una genuina página de papel y permite poner las letras a tamaño rompetechos.



Pero dejemos de hablar de herramientas infernales, que sólo me queda mencionar la marca de mi libro electrónico, y yo no soy de esos que hacen publicidad gratis. Creo que muchos de los que están leyendo este post ya saben, más o menos, qué clase de libro es El guardián invisible y de qué va. De todos modos, lo recordaré, que para algo estoy aquí: la que es la segunda obra publicada de la escritora vasca Dolores Redondo, se trata de una novela negra ambientada en el navarro valle del Baztán. Por esos bucólicos lares, un misterioso asesino en serie se dedica a matar chicas menores de edad y a dejar sus cuerpos como si fueran auténticas y virginales bellas durmientes, bien colocaditas y peinadas pero con las ropas rasgadas y con rastros de pelos animales, como si su ejecutor hubiera sido un auténtico basajaun o señor del bosque, ser mitológico vasco.



La encargada de darle caza será la joven inspectora Amaia Salazar, oriunda del lugar y con una tormentosa historia (con origen en su entorno familiar) a sus espaldas. El libro, etiquetado como best-seller desde el principio, ha sido uno de los pesos pesados editoriales de este año que ya llega a su fin. Su éxito ha sido tan tremendo que ha sido traducido a no sé cuántos idiomas y hasta contará próximamente con su adaptación al cine (la productora es la misma que la de la trilogía Millenium, hagámonos una idea de lo en serio que va la cosa).



Y el libro me ha gustado, sí. Dolores Redondo no se anda por las ramas y es honrada con el lector: presenta la historia que se espera, muy ágil y con varios misterios o incógnitas a resolver, y hace que uno no pueda dejar de leer desde que entra en materia, ya en sus primeros párrafos. Lo cual no quiere decir que la autora escriba con pereza o dejadez: sus descripciones del peculiar lugar donde sucede la historia y, sobre todo, de su heroína, son suficientes e impecables. Además, las alusiones a la interesante y naturista mitología vasca es constante, dotándole al libro de un aura mágica que le va francamente bien a ese entorno de pueblo, bosques y casas con chimenea. Y en cuanto se sabe que Amaia forma parte de una familia con bastantes claroscuros, la emoción por conocer la identidad del asesino de las chicas se une a la curiosidad punzante por saber más sobre los Salazar, célebres por su negocio de repostería.



Eso sí, en mi opinión, hay algunos puntos flacos en El guardián invisible que podrían haberse corregido para lograr una obra redonda: todos sus personajes masculinos están dibujados con levedad y cayendo en los peligrosos estereotipos, casi como si fueran simples bocetos al servicio de las mujeres que les rodean (especialmente el guapísimo, talentoso y te-apoyaré-pase-lo-que-pase marido estadounidense de Amaia) ; el uso de los elementos mitológicos debería haber quedado en simples alusiones o sugerencias, sin que sus figuras llegaran a “condensarse” en la realidad de la trama (hay que leerlo para saber lo que pretendo decir); la persona que traumatizó y marcó para siempre a Amaia en sus años mozos (me acerco peligrosamente al spoiler pero tranquis, no lo tocaré) parece, en ocasiones, una suerte de Hannibal Lecter pero en versión vasca y familiar, y bueno…, esto es lo más gordo.



Por lo demás, considero que este libro es un buen trabajo, y está claro que Redondo habló con gente especialista en lo suyo (medicina forense, seguridad ciudadana, etc…) para dotar de verosimilitud a la investigación que se da en el libro para localizar al presunto basajaun que mata a niñas creciditas. En resumen: un libro ameno y bien escrito que está bien. Y parece que en cuestión de días llega a las librerías su segunda parte. La tercera no sé cuándo, pero que la habrá es algo seguro.

4 comentarios:

Al rico libro dijo...

A nosotras nos llama la atención, nos suele gustar este tipo de libro.

Mari Jose Andrades Haro dijo...

Yo lo he leido y me ha gustado, ya he comprado el segundo y estoy esperando el momento de poder leerlo sin demasiados parones,lo digo por que si me gusta la mitad de lo que me gusto el primero querre leerlo de tiron!.

teteriaonline dijo...

Comparto plenamente tus "peros", es más, a mí me han lastrado bastante el disfrute general de la novela, que todo el mundo ponía por las nubes.
Entretenida e interesante.
Un saludo!
Núria

Anónimo dijo...

Estoy leyéndolo y estoy de acuerdo con Ian Grecco en lo que dice de los personajes masculinos, sobre todo los del entorno familiar de Amaia y, más concretamente, James, el marido estadounidense, artista, comprensivo y atlético (qué partidazo de hombre). En cuanto a los cuñados de Amaia, son unos prendas, no voy a dar más datos. Me ha gustado un personaje femenino secundario en particular por su mala leche y su rencor. Reconozco que he disfrutado odiando a ese personaje, porque es un personaje que da juego en la ficción, aunque no quisieras encontrártelo en la vida real.
La ambientación está muy lograda, y yo que no he pisado Navarra en mi vida he logrado hacerme una imagen bastante completa del pueblo de Elizondo y sus bosques. El libro está muy entretenido y se lee fácilmente.