lunes, 4 de noviembre de 2013

Flann O'Brien: La boca pobre

Idioma original: gaélico irlandés

Título original: An Béal Bocht
Año de publicación: 1941
Valoración: Muy recomendable. Imprescindible para quien haya vivido en Irlanda.

Ya se sabe que los escritores irlandeses son muy dados a la ironía, la parodia y la sátira: solo hay que pensar en Jonathan Swift, Oscar Wilde, Bernard Shaw o incluso James Joyce, que tiene fama de aburrido pero también una lengua afilada como pocas. En esa noble tradición de humor corrosivo se sitúa Brian O'Nolan, quien firmaba sus novelas en inglés con el seudónimo de Flann O'Brien, y sus columnas periodísticas y esta novela en gaélico con el de Myles na gCopaleen.

La boca pobre (expresión irlandesa que hace referencia a contar desgracias para conseguir algo a cambio) es fundamentalmente una parodia de las melodramáticas (auto)biografías aparecidas en los años 20 y 30, en las que los habitantes de la Gaeltacht (la zona del oeste de Irlanda en la que todavía se habla gaélico) cuentan sus interminables penurias y sacrificios. Sin este contrapunto paródico resulta difícil de entender por qué el narrador insiste en decir que "nunca habrá otro como él" (y "él" puede ser una persona, un cerdo o un ladrillo), o por qué se repiten las expresiones piadosas como "Dios le dé buen final" o "Dios nos proteja de todo mal".

Los objetivos de la sátira de O'Brien son sobre todo dos: por una parte, los habitantes de la remota comarca de Corca Dorcha, pobres y al parecer encantados de serlo, que viven entre cerdos y patatas, rodeados de miseria y bañados en alcohol y rechazan cualquier posibilidad de mejora; y, por otro lado, los señoritos de Dublín que, sin hablar una palabra de gaélico, se autoimponen inventados nombres supuestamente tradicionales, exaltan la gaelicidad de todo lo gaélico y después huyen cuando descubren que la pobreza es demasiado pobre, la suciedad demasiado sucia, y la gaelicidad demasiado gaélica. Tampoco faltan los inoportunos visitantes ingleses que intentan imponer su lengua o su dominio con sobornos o con palos.

Es difícil hacer una reseña de una novela cómica, porque la reseña nunca va a ser tan divertida como la novela. Y esta es, realmente, una novela muy divertida. La disfrutarán especialmente los que hayan vivido en Irlanda y reconozcan -aunque naturalmente exagerados y ahora, afortunadamente, en su mayor parte superados- muchos de los tópicos sobre el típico irlandés pobre, meapilas y borrachuzo; son precisamente estos tópicos, de consecuencias muchas veces nefastas, los más damnificados por la ironía de O'Brien.

Una mención final para la edición de Nórdica, con traducción directa del gaélico de Antonio Rivero Taravillo, y una introducción que aclara bastante el origen y sentido del texto (aunque a veces sea algo repetitiva).

Otras obras de Flann O'Brien reseñadas en Un Libro Al Día: El tercer policíaLa vida duraEn Nadar-Dos-Pájaros