domingo, 19 de agosto de 2012

Jens Lapidus: Una vida de lujo

Idioma original: sueco
Título original: Livet de Luxe
Año de publicación: 2011
Valoración: Se deja leer

Con esta novela, el abogado sueco Jens Lapidus (la verdad es que el nombre es cojonudo) cierra su exitosa "Trilogía Negra de Estocolmo", de la cual ya reseñamos en este mismo blog los dos primeros libros, Dinero fácil y Nunca la jodas. En aquellas entradas ya explicábamos que a Lapidus se le considera la nueva estrella escandinava del género negro, el renovador de la literatura sobre la violencia, el James Ellroy sueco, etcétera. Ha sido tal su éxito que [dice que] tuvo que escribir un comic spin-off (Guerra de bandas 145) a modo de continuación de las dos primeras novelas para contentar a los fans mientras terminaba de escribir el tercer volumen de la trilogía. También hay película de la primera (aquí) y, por lo visto, las habrá de la segunda y la tercera. En resumen: parece que le ha ido bien.

A mí las dos primeras novelas me gustaron bastante. Aunque quizás un poco extensas, su estilo ligero, con una prosa suelta, canalla, de frases lapidarias, te llevaba en volandas de capítulo en capítulo. Ninguna complicación, claro, salvo los nombres rarísimos de personajes y calles, a los que aún me cuesta acostumbrarme a pesar de los años que llevamos con la moda nórdica. Personajes cabrones, gente chunga, violencia, tiros, toneladas de droga... Entretenimiento de buena calidad, de lectura fácil.

Una vida de lujo mantiene el espíritu de las dos primeras novelas y recupera algunos personajes de aquellas, los más carismáticos. JW sale de la cárcel dispuesto a comerse el mundo; Jorge quiere pegar el gran golpe y jubilarse para siempre, con la ayuda de Mahmud; Radovan seguirá siendo el jefe mafioso hasta que; un asesino misterioso hará de las suyas... En este sentido funciona bien como "cierre" de la trilogía, ya que al lector le resulta fácil rememorar los acontecimientos pasados y al autor, creo, le permite construir una gran macedonia criminal con toda la peña que ha pasado por sus páginas. Y así, claro, hacer justicia con sus personajes: matar a unos, dejar a otros con vida, enrollar a este con aquella, esas cosas. 

La cuestión es que con casi 700 páginas que tiene el tocho mi sensación, al final, es que NO PASA GRAN COSA. Hay tres tramas más o menos definidas con algún personaje transversal que descarga parte del peso de una a otra, pero en realidad... no confluyen. Todo el tiempo esperas un gran giro en los acontecimientos, una escena de acción inesperada, un momento en el que las tres tramas se encierren en la misma habitación... algo así. Pero no. Nada de eso. Sucede una movida con cierto interés... Sucede otra movida con poco interés... Sucede otra movida sin ningún interés... Y zas, el libro se acaba con un final anticlimático, sin fuerza, sin brillo.

Ejemplo: tropecientos criminales y policías en un espacio reducido. Armas por todas partes. El narrador dice "y se lía gorda" (literalmente). Y luego nada: pasas la página y está el epílogo, que es una chorrada como un piano.

No sé. Me da la sensación de que a Lapidus le ha podido la prisa, o las ganas, o la presión editorial, o el quedar bien con los fans. Son muchas páginas y poco tiempo de un libro a otro. Eso, necesariamente, tiene que pasarte factura, salvo que seas un genio o tengas una buena colección de negros que escriba por ti (no sería el primero, desde luego). A ver si ahora que ha terminado las casi 2.000 páginas de trilogía se lo toma con calma y escribe algo distinto, sin compromiso.

1 comentario:

Jordy dijo...

Coincido, el final falto el caos y con algo de participacion del asesino contratado, pero estuvo bueno
Valio su tiempo.
Me dejo con sed.



Un tiro en la nuca.

C.