jueves, 23 de agosto de 2012

Jonathan Franzen : Cómo estar solo

Idioma original : Inglés
Título original : How to be alone
Año de publicación: 2003
Valoración: está bien
Valoración si ya eres fan de Franzen: recomendable

Conoceréis a Franzen, supongo. Si no, deberiáis. Las correcciones y Libertad son dos magníficas obras, ambiciosas, panorámicas, retratos de las épocas en que se publicaron respectivamente. Casi conatos de novela global, a las que se le queda pequeño eso tan ampuloso de Gran Novela Americana. Pasa con Franzen que no es nada prolífico: esas dos últimas novelas han tenido un intervalo de ese que desespera al staff de cualquier gran editorial: como una década entre una y otra. Y las dos anteriores, que algún día leeré, no debieron llevarle mucho menos tiempo de preparación. Lógico, entonces, que Franzen publique algunos de sus ensayos, de sus, digamos, obras menores, por una parte, para tranquilizar a sus editores, por otra, para mantener cierta presencia en un mundo de lectores poco dado a perdonar las largas ausencias. Ese, para mí, es el motivo de más peso por el que se han publicado tanto Zona fría y Zona templada, ensayos autobiográficos, como este Cómo estar solo, primera de sus recopilaciones de no-ficción,  y única sin ese tono autoreferente.
Sin que esto constituya una crítica encarnizada: la calidad de su escritura está presente aquí: pero permitidme dudar si esta recopilación de artículos anteriores y posteriores a la publicación de Las correcciones hubiese sido publicada de no mediar el enorme éxito de esa novela. Porque a Franzen le ocurre con sus ensayos lo que le pasa a mi adorado Kapuscinski cuando abandona la crónica y se pone algo filosófico: abandona su hábitat natural. Así que nadie puede exigir encontrar aquí la suntuosa imaginación con que, en sus novelas, nos regala andanzas familiares, intercalando circunstancias históricas y filosofía vital con el cómodo disfraz de los personajes. Ésta es una recopilación algo dispersa (ampara artículos y ensayos anteriores y posteriores a su eclosión como autor de gran éxito) tanto en su temática como en el tiempo. Nos encontramos al autor novel y algo bohemio de 1996 y a la estrella mediática en ciernes del 2002. Habla, en dos extensos artículos, del futuro de la narrativa. Ahí, siendo interesante, creo que excede en erudición. Habla de circunstancias personales: un magnífico relato inicial sobre la muerte de su padre; evitando magistralmente sensiblería y azúcar. Habla del colapso del servicio postal en Chicago: más periodístico. Otros ensayos hablan de publicaciones de contenido sexual, de ciudades, y de la industria del tabaco. Todos interesantes, todos plagados de su prosa sumamente eficaz. Pero, sin el respaldo de su obra de ficción, permitidme que dude si con la suficiente entidad para sustentarse por sí solo. Ahora bien, comprensible, tirándose esos años entre novela y novela, como estrategia editorial o para completistas. A ver cuántos libros así vemos entre Libertad y la siguiente.

También de Franzen: Libertad