jueves, 7 de mayo de 2009

John Fante: Pregúntale al polvo

Idioma original: inglés
Título original: Ask the Dust
Fecha de publicación: 1939
Valoración: Imprescindible

Cuando Charles Bukowski, fundador y máximo exponente del “realismo sucio”, proclamó a John Fante como una de sus principales influencias, lo elevó instantáneamente a la altura de clásica contemporáneo. Así, Pregúntale al polvo, la novela más conocida (y probablemente la mejor escrita) de John Fante, se convirtió de repente en un best-seller de los ochenta, casi cincuenta años de su publicación original. En España, la recuperación de Fante debió esperar otros veinte años, hasta que la editorial Anagrama se decidió a publicar las obras completas de Fante.

Fante es por lo general un escritor ligero, con un toque humorístico importante, quizás algo misógino para los gustos actuales, pero también con un elemento humano. Es un escritor que practicó con abundancia lo que hoy en día se llamaría "autoficción", o casi: la mayoría de sus novelas están protagonizadas por aspirantes a escritores de origen italiano en la California de mediados de siglo, es decir, alter-egos poco disfrazados del propio escritor (una tradición muy fecunda en Estados Unidos, y que sigue utilizando frecuentemente por ejemplo Philip Roth).

Pregúntale al polvo está considerada como la obra maestra de Fante. Contiene muchos de los elementos que acabo de mencionar: el alter-ego de Fante, llamado Arturo Bandini, que protagonizó cuatro de sus novelas; el sentido del humor cínico y destructivo; la descripción de personajes perdedores pero soñadores; el estilo rápido, natural, sin complejos... Pero sobre todo donde destaca esta novela es en la humanidad de sus personajes: Bandini, enfrentado a los enemigos habituales (la falta de trabajo y dinero, su propia inseguridad, el rechazo o la indiferencia de los demás...), y además a una relación autodestructiva con una joven camarera mexicana, Camila, que le dará tanto como le quitará, o más.

Nota final: Es cierto que, como tantas veces se ha repetido, Fante es un antecedente del "realismo sucio" de Bukowski; pero lo último que querría es que esa afirmación bastante tópica, y que no añade nada al original, alejara a ningún lector de sus novelas. Bukowski puede ser brutal, pornográfico y hasta vulgar -aunque también sabe encontrar perlas entre el fango-; Fante no huye de los aspectos escatológicos de la existencia, pero tampoco los convierte en el centro de todo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Soy un robot, pero Fante me ha conmovido.