miércoles, 6 de mayo de 2009

Pär Fabien Lagerkvist: El Enano

Idioma original: Sueco
Título original: Dvärgen
Año de publicación: 1944
Valoración: Muy recomendable

“Mido sesenta y cinco centímetros”. Con esta reveladora afirmación, el “nobelizado” escritor sueco Pär Fabien Lagerkvist da la bienvenida a una novela que narra en primera persona la vida de Piccolino, un enano que vive en la Italia de mediados del siglo XV. Pero quien espere encontrar en la voz de este peculiar personaje ráfagas de victimismo o melancolía por el hecho de haber nacido con tamaña deformidad, que se olvide: nuestro enano de turno está más cerca del malvado roba-niños Rumpelstilzchen de los hermanos Grimm, que de los gentiles salvadores de Blancanieves.

Piccolino desmiente así el dicho de que en el frasco pequeño se encuentra la mejor confitura; sus sesenta y cinco centímetros de recipiente son crueldad en estado puro. Odia profundamente a todo el mundo y al mundo entero, un lugar en el que los que han nacido como él sólo tienen una salida: servir de bufones. Pero él se niega a ello: “mi cara no es de las que se prestan para divertir a nadie. Además, no me río nunca”.

Excitado por su constante desidia, el enano describe sin escatimar en (desagradables) detalles lo mucho que le repugnan su príncipe, la esposa del mismo, la hija de ambos (una muchacha tontorrona y romántica, en las antípodas de las princesas Disney), y en general, todos los seres que conforman su entorno.

Ya se ha dicho que la trama de esta novela se sitúa en la Italia del Renacimiento, pero debido al carácter del narrador de turno, no encontraremos en sus páginas ni un ápice del encanto o brillantez de dicha época. Las comilonas y sucesos narrados por Piccolino con frialdad y crudeza, parecen como recién sacados de una viñeta de Conan el Bárbaro, tanto, que tras la lectura de algunas líneas, uno tiene la sensación de llevarse impregnado en sus ropas cierto olor a asado y a vino rancio.

Pero Piccolino no se conforma con describir y opinar sobre lo que ve; su papel en la corte no se limitará al de ser un siervo taciturno y acomplejado: su desmesurado sadismo le llevará a desencadenar desde la sombra decisivos y dolorosos acontecimientos.

Así, Lagerkvist cuenta una historia en la que deja claro cómo el aspecto físico de una persona puede configurar, inevitablemente, su personalidad; marcar, irreversiblemente, su destino. Porque en el caso del diabólico Piccolino, es su desgracia plástica lo que le aboca hacia el Mal en estado puro, lo que puede hacer que el autor de esta novela sea criticado por algunas voces que consideren inapropiado achacar a la fealdad de un cuerpo la fealdad de un alma.

Recomendable obra, pues, para estos tiempos que corren, donde la obsesión por poseer un recipiente acorde con los cánones impuestos está provocando que se genere una nueva horda de criaturas nunca satisfechas: los monstruos de la estética, una estirpe cuya mayor pesadilla no sería tener el negro corazón de Piccolino, sino poseer su aspecto.

6 comentarios:

Santi dijo...

Ian, gracias por seguir descubriéndonos autores y obras desconocidas. Supongo que este libro no será muy fácil de encontrar, ¿no? ¿Te importaría decirme en qué editorial está publicado, etc.?

esti dijo...

suena interesante..

gracias, ian ;)

Ian Grecco dijo...

¡Gracias por vuestras gracias!

Y bueno, tendría gracia si ahora me dais las gracias por daros las gracias por darme las gracias...En fin,que se me va la cabeza: STOP.

Santi, el ejemplar que yo tengo de "El Enano", que es del año de la polca, lo tiene ahora una amiga. En cuanto me lo devuelva, te comento. Creo que es de la época universitaria de mi madre, cuando estaba en el Círculo de Lectores...

¡E intentaré seguir haciendo críticas de libros "raritos", que tengo bastantes por ahí!

Santi dijo...

Investigando un poco por ahí (vamos, en la página del ISBN, tampoco es que sea esto en plan CSI) he visto que efectivamente hay dos ediciones de El enano: una de Círculo de Lectores de 1982, "no disponible", y otra de Alianza, que esta al parecer sí puede encontrarse.

Así que me lo apunto para comprármelo cuando pueda. ¡Gracias por las gracias por las gracias! :D

Anónimo dijo...

Es uno de mis favoritos! no es tan difícil de encontrar, asi que ánimo.

Mathilde Kiedis dijo...

Pensé que sería más grave y sádico, pero lo encontré digerible y sencillo, es bueno, sí, pero esperaba más. Que su odio pudiera hacer más cosas en la guerra, o que haya encontrado un dejo de pasión/deseo/algo con Boccarossa