viernes, 29 de mayo de 2009

Julio Cortázar: La vuelta al día en ochenta mundos

Idioma original: español
Fecha de publicación: 1967
Valoración: muy recomendable

La vuelta al día en ochenta mundos es el particular homenaje de Julio Cortázar a su tocayo Verne, cuyas novelas devoró de niño. (Como es sabido, el lector es el único tipo humano que digiere la celulosa, por lo que el niño Cortázar no se indigestó, al contrario.) En realidad, no es que haya muchas menciones a Verne, aparte del título; sin embargo, la inversión que lo conforma puede dar ya idea del homenaje, que tiene lugar en ese nivel de profunda gratitud debida en el que las cosas no son tan evidentes. Julio Verne quería conseguir que lo fantástico pareciera científico; Cortázar estaba empeñado en lograr lo contrario: que el orden anodino y calmo de lo real desvelara los abismos de asombro que lo sostienen. Y a ese propósito destina aquí los medios más variados.

Puede que precisamente por esa variedad no sea éste el mejor libro para empezar a leer a Cortázar. Yo diría que es casi uno de esos recopilatorios con ensayos, versiones acústicas y anécdotas de grabación que sacan de vez en cuando las míticas bandas de rock. Un libro para fans. Esto se nota sobre todo en cierto tono cómplice que le sale al autor al presentar algunos textos, como diciendo: "¿te acuerdas de los cronopios? pues aquí está su partida de nacimiento" O también: "mira qué manuscrito tan viejo me encontré, ¿a que no parece mío?" Así va repasando algunas de sus referencias literarias, sus descubrimientos más extraños o sus trabajos menos conocidos, sin más exigencia que contar a cada rato lo que le apetece.

Puede que los lectores que no estén familiarizados con Cortázar se pierdan algunas de estas complicidades, pero lo que es seguro es que incluso los que le conozcan bastante podrán hacer gratos descubrimientos. Yo he leído por primera vez poemas suyos y crónicas periodísticas, y nada me ha defraudado. Entre los ensayos hay algunos más serios, como el dedicado a Lezama Lima, y otros imbuidos de un humor metafísico-surrealista que crea adicción: páginas memorables dedicadas a los "piantados" (como el hombre que vestía de verde y pintó su casa, su bicicleta y su caballo de verde) o al enigma de Jack el Destripador. Se añaden algunos relatos breves que son como cápsulas de Cortázar concentrado. No me resisto a copiar aquí el que más gracia me hace:

Por escrito gallina una
Con lo que pasa es nosotras exaltante. Rápidamente del posesionadas mundo estamos hurra. Era un inofensivo aparentemente lanzado Cañaveral americanos Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió, y probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos cayó en la paf, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de será gallinas cosmos el, carajo qué.

También de Cortázar: Historias de cronopios y famas

4 comentarios:

Santi dijo...

Pues parece curioso, el libro. Había oído hablar de él, pero no sabía que se trataba de esta "miscelánea" para fans :) Habrá que buscarlo en la biblioteca cuando esté por Bilbao...

Anónimo dijo...

A Cortázar no se lo acaba uno nunca. Puedes leerlo y releerlo sin cansarte. Pero ahora, además, sale un libro nuevo: “Papeles inesperados”, ed. Alfaguara. Al parecer, un tal Carles Álvarez –que dedicó 13 años* a su tesis doctoral sobre los cronopios- ha reunido “11 relatos no publicados, tres historias de cronopios desaparecidas, un capítulo inédito de El libro de Manuel, 11 episodios protagonizados por Lucas, cuatro autoentrevistas y nueve narraciones inclasificables, incluso para el propio Cortázar” y algún poema, también. Al parecer, todos estos textos aparecieron en el cajón de la cómoda de su escritorio, acabados y corregidos; listos para ser publicados.

La noticia la leí en el ADN del 26 de mayo, por si queréis echarle un vistazo.

Aprovecho para felicitaros por el blog (como las marujas que llaman a la radio). ¡Saludos!

*¿Ves, Jaime? ¿Qué prisa hay en terminar una tesis?

Jaime dijo...

Jajaj, 13 años, ¿eh? Bueno, si tu tema son los cronopios, seguro que puedes dedicarles eso y más. Aunque lo más probable es que los acabes odiando, después de someterlos a una autopsia genético-crítico-estructural. ¡Buscaré el libro!
Y gracias por las felicitaciones, siga escuchándonos;).

Jaime dijo...

Por cierto, Santi, que te he robado lo de "miscelánea" para añadirlo como etiqueta. Me parece que la necesitaré para algún otro libro..