Año de publicación: 1986
domingo, 17 de noviembre de 2024
Scott Spencer: Despertar a los muertos
Año de publicación: 1986
domingo, 16 de julio de 2023
Scott Spencer: Amor sin fin
Traducción: Inmaculada Pérez Parra
Año de publicación: 1979
Valoración: Bastante recomendable
- La construcción de los personajes. Obviamente el peso de la novela recae en Dave, narrador en primera persona de los hechos, y este es el personaje más destacado, especialmente por la evolución que tiene y el tratamiento que el autor concede a sus vaivenes emocionales. Pero además de Dave, los secundarios son mostrados en toda su complejidad y son fundamentales para el desarrollo de la historia
- Los diálogos, ágiles y creíbles, que contribuyen a esa construcción de personajes de las que hablaba
- Las tramas secundarias que acompañan y complementan la historia de Dave y Jade. Mención especial merece la crónica de la generación de los padres de estos y la brecha abierta entre ambas.
Ahora había una muerte entre nosotros y cuatro años de separación., había amantes y tribunales y hospitales y cartas sin mandar y diez mil horas de terror y de duda, pero no es que fuéramos menos por eso, solo menos felices.
miércoles, 24 de abril de 2019
Tochoweek III #3. John Irving: Una mujer difícil
Título original: Widow for one year
Traducción: Jordi Fibla
Año de publicación: 1999
Valoración: Está bien
Qué difícil ha sido reseñar Una mujer difícil. He comprendido por qué esta novela despierta opiniones tan contrapuestas: mientras unos aseguran que es lo mejor que han leído hasta el momento, otros confiesan con frustración que el hastío les ha impedido acabarla. Y es que se trata de una obra en la que confluyen aspectos brillantes con otros bastante discutibles, con la particularidad añadida de que los unos no pueden existir sin los otros.
- Verano 1958. Ruth tiene cuatro años y está pasando las vacaciones con sus padres (Ted y Marion) en la casa que tienen en los Hamptons. La llegada del jovencísimo Eddie O’Hare en calidad de ayudante de su padre desencadenará unos acontecimientos que marcarán la vida de Ruth.
- Otoño de 1990. Ruth tiene treinta y seis años, y es una escritora de éxito internacional. En el ámbito personal no tiene tanto éxito pero el reencuentro con Eddie O’Hare, así como su presencia accidental en la escena de un crimen dará un vuelco a su existencia.
- Otoño de 1995. Ruth tiene cuarenta y un años y por primera vez siente que tiene una familia. Las pérdidas y los desencantos la conducirán hacia una plena madurez desde la que podrá mirar atrás y desenredar la madeja del crimen que presenció, así como soltar el lastre de una infancia marcada por el abandono.
- Una estructura que huye del esquema habitual de trama/s y subtramas a favor de un argumento principal que avanza engrosado por la multitud de digresiones y anécdotas de cada uno de los personajes que conforman el núcleo principal de la obra. Para entendernos, la estructura tradicional sería un árbol en el que se distingue claramente el tramo del tronco en el que confluyen las ramas principales, y lo que John Irving propone es más parecido a una raíz de jengibre en la que las protuberancias se superponen al cuerpo principal.
- Un narrador editorial. Se encarga de dispensar ganchos e indicios por todo el texto y desde su altar omnisciente expone ante los ojos del lector los hilos con los que sujeta (y somete) a sus personajes. Ellos, a su vez, someten del mismo modo a los de sus respectivas novelas.
«Y es en este punto donde Eddie, el desafortunado muchacho que se tapó con la pantalla inadecuada, hace su entrada en el relato (…)»
También de John Irving en ULAD: El hotel New Hampshire
lunes, 24 de abril de 2023
Ailton Krenak: La vida no es útil
Título original: A vida não é útil
Traducción: Cecilia Palmeiro, para Eterna Cadencia
Año de publicación: 2020
Valoración: muy recomendable
lunes, 14 de febrero de 2022
Marina Amaral & Dan Jones: El mundo en llamas
Título original: The World Aflame. The Long War, 1914-1945
Año de publicación: 2020
Traducción: Javier Romero Muñoz
Valoración: de lo más recomendable (sobre todo para interesados)
No solemos reseñar en este blog libros de fotografía y quizás deberíamos hacerlo más. En el caso que nos ocupa hoy he de aclarar (sobre todo para los desconfiados que puedan pensar que ésta es una forma facilona de cubrir una reseña) que no se trata "tan sólo" de una compilación de fotografías, pues cada una de las doscientas que aparecen viene acompañada de un prolijo texto explicativo. Y, además, tampoco se trata de unas fotografías "normales", sino de fotos en blanco y negro adecuadamente coloreadas -casi "resucitadas", diría yo- por la artista especializada en la coloración digital Marina Amaral, de quien quizás nuestros lectores ya conozcan su obra; junto con el historiador y periodista británico Dan Jones, con quien también elaboró un libro anterior, El color del tiempo, la brasileña Amaral firma aquí un libro extraordinario; que recoge imágenes de la primera mitad del siglo XX, desde los años que precedieron a la Primera Guerra Mundial a los juicios de Núremberg que saldaron cuentas -pocas- tras la Segunda. Por supuesto, también las de los decisivos años del periodo de entreguerras... El criterio para concebir el libro ha sido, como recoge el subtítulo, considerar ambas guerras mundiales como dos actos de una sola, como pensaban Churchill y De Gaulle, aunque sea un criterio que no hayan seguido la mayoría de los historiadores. En todo caso, creo que se trata de una elección "artística" o literaria más que historiográfica, a pesar de que tiene su sentido. Tranquilos, en todo caso, los fans de la Historia militar, porque en este volumen se recogen las batallas y acciones más destacadas de estos conflictos.
En estas fotos, restauradas, por decirlo así, con gran rigor histórico, las hay de todo tipo, desde retratos de personalidades de la época: Churchill, Scott Fitzgerald, Trotsky, Atatürk, Alan Turing, Lawence de Arabia... o, cómo no, los inevitables Hitler y Mussolini, a personas corrientes, víctimas de las trágicas circunstancias que les tocó vivir... Vemos también momentos que reflejan, de forma más o menos representativa, sucesos de aquellos añor. revueltas y revoluciones, crisis económicas, etc. pero, como es lógico, predominan las fotografías de tema bélico, y no sólo sobre las dos conflagraciones mundiales, sino también de otras más locales: la guerra del Rif, la chino-japonesa o, por supuesto, la Guerra Civil española. Debo decir que, lógicamente, encontramos aquí fotos de muertos o heridos por la guerra, pero en general no son demasiado truculentas, salvo alguna excepción... tampoco se han seleccionado para este libro las fotos más célebres o emblemáticas de cada suceso, sino otras menos conocidas, aunque igualmente representativas; así, por ejemplo, no aparece la icónica fotografía de los marines alzando la bandera estadounidense en Iwo Jima, sino una posterior, en la que esa primera bandera es sustituida por otra más grande. tampoco la conocida foto de la bandera soviética sobre las ruinas de Berlín, sino otra similar, etc. Por otro lado, se recogen varias fotografías que atestiguan la labor de las mujeres en aquellos turbulentos tiempos y sus progresos en el campo político y laboral.
Hay además un reconocimiento constante, en cualquier caso, a los y las fotógrafas que tomaron estas imágenes, contándonos en ocasiones sus peripecias y las circunstancias en que se tomó cada fotografía: desde el escritor y activista por los derechos humanos alemán Armin T. Wegner, que atestiguó el genocidio de los armenios del Imperio Otomano a los norteamericanos Ralph Morse, que se chupó toda la II G. M. para la revista Life, John Florea o Robert F. Sargent, de la Guardia Costera, que desembarcó y tomó fotos en Omaha Beach el Día D... Un lugar destacado tiene un retrato del mítico Robert Capa, junto a Hemingway y el chófer que les llevó a París durante la liberación de la ciudad.
Entre todas esas fotografías, ¿cuáles pueden ser nuestras favoritas? En mi caso, creo que dos que retratan a unas niñas: la de Ángeles González, refugiada madrileña de 7 años que protege son gesto airado sus pobres alimentos de la cámara de la norteamericana Margaret Boarke White, durante nuestra Guerra Civil (y que sale en la cubierta de la edición original, por cierto) y las creo que bastante conocidas fotografías de ingreso en Auschwitz de la joven polaca Czesława Kwoska, asesinada en ese campo en 1943.; ambas fotos no pueden sino despertar la ternura y conmiseración de cualquiera que las contemple. Por otro lado, no sé cuáles serán las favoritas de los autores del libro, pero sospecho que la de Marina Amaral podría ser ésta que retrata a Anna Coleman Ladd, una pintora de máscaras protésicas para los soldados que habían sufrido desfiguraciones faciales durante la Gran Guerra, de cobre esmaltado y pintado con colores naturales e incluso vello facial. Lo digo porque es una actividad que guarda alguna concomitancia con la que hace ella...
No puedo resistirme a finalizar esta ya larga reseña reproduciendo unas palabras del prólogo del libro, que quizás no plazcan a todos quienes las lean, pero que me parecen de lo más pertinentes:
"Este libro también es una advertencia. Mientras escribimos estas líneas, vuelven a marchar en todo el mundo el fascismo, el nacionalismo, el populismo, el antisemitismo, el odio, los prejuicios y las políticas de exclusión, división y aislamiento. Que lo que ven aquí sea recordatorio de adónde conduce todo eso. El mundo es frágil. hace falta menos de los que pensamos para sumirlo en llamas."
lunes, 28 de diciembre de 2015
Rufus T. Firefly: El Gran Engaño
Idioma original: inglésTítulo original : The Great Hoax. Trues and Lies in the Spanish Literature
Año de publicación: 2015
Valoración: sorprendente
Bajo la dirección de uno de los más destacados hombres de letras del momento (de los que quedaban vivos y en España, se entiende), el Bardo de la Patria, el insigne José María Pemán, un selecto grupo de profesores y literatos fieles al nuevo régimen victorioso -Firefly habla de Laín Entralgo o de un joven y ambicioso Cela- se dedicaron a reconstruir, cuando no directamente a mixtificar, desde el romance seminal de la épica patriótica hispana, el del Mío Cid -cuyo protagonista es, al parecer, de dudosa existencia- a la inverosímil Celestina; de la absurda metafísica calderoniana a la cursilería de las Sonatas de Valle-Inclán (escritor que, como tantos otros estudiados y a veces leídos por generaciones posteriores, nunca existió... en este caso, las fotografías que lo muestran son retratos tomados a un pintoresco chamarilero del Rastro madrileño, célebre por sus barbas y por estar un poco tocado del ala).
Estos prisioneros se ocuparon, además, de las falsificaciones e invenciones más llamativas y flagrantes, quiźa por su garantizada discrección, pues tendían a "desaparecer" una vez completada su misión; de los cruciales Episodios nacionales se ocuparon un historiador marxista y un ex-funcionario del Ministerio de Agricultura que escribía cartas para otros presos. El caso más llamativo, por supuesto, es el de El Quijote, obra, al parecer, de un profesor de Bachillerato de Tomelloso, Miguel Rinconete Cortado, que se limitó, en principio, a transcribir anécdotas de juerguistas y chascarrillos de un tío suyo de Campo de Criptana, apodado "el Cerbantana". Especialmente doloso es también el caso de la principal novela picaresca española, cuyo autor fue "desaparecido" antes de poder firmar el trabajo, por lo que se firmó como tal uno de los libros anónimos más famosos de la literatura universal...
¿Les resulta increíble toda esta historia? Motivos hay, desde luego... ¿Cómo pudo prosperar esta "estafa" sin despertar la alarma no ya de los estudiosos españoles -cómplices, exiliados o muertos- sino de los otros países europeos o amercanos? Bien, recordemos que en aquellos años 40 el mundo estaba pendiente de otros asuntos más acuciantes que la verosimilitud de la literatura española... En fin, el profesor Firefly promete aportar el grueso de sus pruebas -irrefutables, según él-, en próximas publicaciones. Veremos entonces hasta donde llega la verosimilitud de sus tesis, pero de momento, éstas ya han servido para remover hasta lo más profundo la historia de la literatura española, uno de los símbolos culturales y hasta políticos señeros de la España de los últimos 500 años.
sábado, 6 de septiembre de 2014
John Ajvide Lindqvist: Descansa en paz
Título original: Hanteringen av odöda
Año de publicación: 2005
Valoración: Está bien
Hoy, una lectura ligera para el fin de semana: la novela de terror zombi Descansa en paz, de John Ajvide Lindqvist, el autor que se hizo famoso con Déjame entrar, una original novela de vampiros que dio lugar a dos adaptaciones cinematográficas. Descansa en paz intenta hacer con los zombis algo parecido a lo que Déjame entrar hacía con los vampiros: revisitar el género desde coordenadas nuevas, huyendo de la repetición de los mismos tópicos de siempre; y lo consigue solo en parte, porque al final acaba repitiendo los clichés del terror más comercial, tipo Stephen King, pero sin conseguir ser Stephen King.
El planteamiento de la novela es interesante: en Suecia se produce una extraña tormenta eléctrica que hace que los electrodomésticos no puedan ser apagados y que provoca un extraño dolor de cabeza a todos sus habitantes; cuando la tormenta pasa, los muertos (recientes) comienzan a despertar y levantarse de sus tumbas. Pero no son los clásicos zombis rabiosos come-carne de las películas de terror, sino, simplemente, personas muertas que han vuelto a la vida, en diversos estados de descomposición y aparentemente sin consciencia ni inteligencia.
A partir de este planteamiento, la novela apunta algunas cuestiones que podrían haber dado lugar a una novela que se convirtise en referente del género, como Guerra Mundial Z: ¿cómo reaccionan las personas ante este retorno de sus familiares muertos? ¿Y cómo reaccionan las autoridades? ¿Tienen estos "redivivos" derechos humanos como los vivos? ¿Es legítimo experimentar con ellos o recluirlos en un campo (Recordemos que los zombis son, o pueden ser, una representación del "otro", del modo en que se conceptualiza lo diferente en una sociedad, así que estas preguntas no son triviales).
La pena es que Lindqvist no profundiza en estas preguntas y prefiere centrarse en tres aspectos que me parecen mucho menos interesantes: el aspecto melodramático, el religioso y el terrorífico (en su versión hollywoodiense de terror-acción). El melodrama aparece muy pronto, con escenas de sentimentalismo exagerado y demasiada insistencia en pobrecitos niños muertos o huérfanos. Lo místico-religioso se introduce con el debate sobre la existencia del alma, y con una improbable aparición mariana que no es exactamente lo que parece. Para cuando termina la obra, ya no queda casi nada de su planteamiento original, y lo que tenemos es otra novela en la que los zombis son peligrosos y los vivos tienen que hacer todo lo posible por escapar de ellos.
Desde luego, es una novela que se lee bien: tiene acción, tiene uno de esos estilos transparentes en los que uno ni siquiera repara (en la traducción de Gema Pecharromán, pero supongo que también en el original) y durante gran parte del texto nos interesa saber qué pasará con los personajes (confieso que al final perdí el interés por la mayoría de ellos). Pero si hubiera sido más fiel a su planteamiento, si hubiera insistido más en los conflictos individuales y colectivos que provocaría un fenómeno como este en una sociedad como la sueca, creo que habría dado un texto mucho más rompedor dentro de su género. Quizás menos comercial, pero seguramente más memorable.
También de Lindqvist en ULAD: Déjame entrar
lunes, 16 de diciembre de 2024
ULAD 2024 - Olvidad cualquier otra lista
Poesía: Llibre de meravelles de Vicent Andrés Estellés (cierto que no he leído ningún otro, pero lo merece igualmente).
Decepción: Mi esposa y yo compramos un rancho de Matt y Harrison Query. Esta es la chafada más gorda, pero también ha sido un poquito decepcionante Lo que más me gusta son los monstruos - Libro Dos de Emil Ferris. Y aún tengo el culo torcío con Chamanes eléctricos en la fiesta del sol de Mónica Ojeda...
NO decepción del año: Un lugar soleado para gente sombría de Mariana Enriquez.
Sorpresa (se entiende que agradable) del año: Los secretos de Heap House de Edward Carey,
Bizarrada del año (y por muchos más, sospecho): El amor edípico contra la lujuria sadomasona de Oriol Vigil.
Carlos:
Resumen del año: esto es una novedad introducida por sorpresa, así que me ha dejado un poco descolocado. Aun así diré que el año ha sido regular, con más decepciones de las habituales, y un nivel medio en el que apenas sobresalen un puñadico de cosas, algunas como estas:
Novela: en castellano Extraña forma de vida, de Enrique Vila-Matas; en otros idiomas, El otro nombre (Septología I), de Jon Fosse
Novela corta: Nocturno de Chile, de Roberto Bolaño, y Noches blancas, de Fiódor Dostoyevski
Ensayos y similares:
- Humanidades: Los hombres no son islas, de Nuccio Ordine
- Música: Aquellos años accidentales, de Laura Piñero
- Arte: El eco pintado, de Óscar Martínez
Historia: Ocho días de mayo, de Volker Ullrich
Libros de viajes: Campos de Níjar, de Juan Goytisolo
Biografía novelada: Lawrence de Arabia. La corona de arena, de Jose María Álvarez
Relectura: Artificios, de Jorge Luis Borges
Humor: El puente de los perros suicidas, de Abel Amutxategi
Clásico: La guerra carlista, de Ramón del Valle-Inclán (reseña en unas semanas)
Rarezas y descubrimientos: Madame Edwarda, de Georges Bataille, y Nebiros, de Juan Eduardo Cirlot
- Ensayo atemporal: Aldous Huxley y Barbara Cassin (aún no reseñado)
- Ensayo del momento: Eva Illouz y Mark Coeckelbergh, más que nada para que se lean antes de que sus premisas caduquen (o estallen por los aires) y los veamos más antiguos que el periódico de ayer (¿qué es un periódico?)
- Libro del año: De entre los recientes, Visceral, de María Fernanda Ampuero, que me sorprendió muchísimo; de entre los menos recientes, Los santos inocentes de Delibes, que no puedo creer que todavía no estuviera publicado en el blog.
- Mejores novelas: Un amor de Sara Mesa (con permiso de Juan G.B.) entre las recientes y Tristana de Galdós entre los clásicos. Mención especial para dos novelas hispanoamericanas impresionantes: Huasipungo de Jorge Icaza y Balún Canán de Rosario Castellanos.
- Mejores novelas cortas: Un detalle menor de Adania Shibli y Mireia de Purificació Mascarell.
- Mejores libros de cuentos: Conejo maldito de Bora Chung y El peor escenario posible de Alejandro Morellón.
- Mejor ensayo / autobiografía / autoficción / whatever: Yeguas exhaustas de Bibiana Collado Cabrera
- Libros sobre paternidad (que aún no he reseñado): "pulgar hacia arriba" para Literatura infantil de Alejandro Zambra; "pulgar hacia abajo" para Irene y el aire de Alberto Olmos
- Lectura más loca e inclasificable del año: El amor edípico contra la lujuria sadomasona de Oriol Vigil Hervás.
- Decepciones (sin ser libros horribles ninguno de los dos): Soy fan de Sheena Patel y Otaberra de Elisa Victoria.
martes, 20 de septiembre de 2011
Janne Teller: Nada
Título original: IntetIdioma original: danés
Fecha de publicación: 2000 (en España, 2011)
Valoración: Se deja leer
Buenos días. Me llamo Ian y no hace demasiado escribía reseñas en ULAD, no sé si se acordarán. Pero un buen día lo dejé (al gual que dejé otras cosas) y me fui de viaje, un largo viaje. Pues bien, el viaje ha finalizado y hoy me adentro de nuevo en estas tierras cibernético-literarias con una reseña de un libro que me ha dejado patidifuso. Pero no me parece justo lapidarlo con un "Repugnante" porque la verdad es que se lee rápido y bien. Se trata de Nada, de la danesa con ascendencia austro-germana Janne Teller, una mujer que trabajó en la ONU como mediadora en conflictos en países en desarrollo hasta que dejó sus tareas para dedicarse a la literatura .
Pero a lo que vamos...
Nada es una novela corta que su autora escribió cuando le encargaron "algo para adolescentes", lo que en principió echó para atrás a la dama. Pero luego cambió de opinión y a raíz de una frase que se le ocurrió estilo "nada importa, en cien años todos muertos", se puso con una historia rarita-rarita pero sugerente-sugerente narrada en plan filosófico soft...
La cosa: un buen día, un chaval de catorce primaveras decide que la vida es un sinsentido lleno de tonterías y se sube a lo alto de un ciruelo dispuesto a alejarse del mundo y pasar sus horas sin hacer nada (excepto lanzar ciruelas a los que le molesten y comerse alguna que otra...). Y sus compañeros de clase, para convencerle de que en la vida sí que hay cosas importantes y para que baje de una vez el petardo de él, deciden hacer un "montón de significado" en una serrería abandonada. La idea es que cada uno de ellos entregue al montón algo que le importe mucho y que tenga un gran significado para su joven vida. Y aunque al principio la cosa no promete mucho (que si unas sandalias, que si unas trenzas cortadas...), como en el jueguecito cada uno tiene que OBLIGAR a otro a entregar algo determinado, empiezan a pedirse "cosas" impensables e intolerables humana y moralmente... Pero dejémoslo aquí, porque si cuento qué clase de "cosas" comienzan a poner las criaturitas en el montón de significado, me cargaré la savia de la obra...
Bueno, con lo que acabo de contar dejo claro que el libro está lleno de mensajes y escenas truculentas, ¿no? Sin embargo, su lectura completa me ha provocado malestar y rechazo no porque contenga crudas provocaciones ni porque supure casi todo el tiempo una desgarrada violencia difícil de soportar. No, más bien ha sido que me ha dejado la sensación de que Janne Teller, una mujer que debe de ser muy culta y que ha debido de escribir Nada con un lenguaje y una forma muy austeros para generar la atmósfera y el ritmo que deseaba, nos ha tomado el pelo.
Es que yo, personalmente, no he conseguido creerme esta fábula en la que falta coherencia dentro de la trama/metáfora que ofrece. ¿Un chaval viviendo en un ciruelo sin que nadie tome medidas drásticas? ¿Adolescentes enfadados que en vez de enfrentarse primero con tacos y exclamaciones se dedican a arrearse y derribarse y darse de leches cada dos por tres? Y sin incurrir en SPOILER, también diré que no me creo que por mucha presión que pueda ejercer el grupo en el individuo y que por muy dolorosa e intensa que sea la adolescencia, un quinceañero acepte entregar ciertas "cosas" con el único objetivo de que un pirado (que tampoco parece despertar demasiadas filias) se baje de un ciruelo. Que no, que no, Janne Teller: que no.
Está claro que la autora no quería escribir precisamente Las gemelas de Sweet Valley, pero a mí esta Nada me parece un experimento fallido. Falta coherencia, repito, y sobran varias píldoras de esa violencia tan descocada que escupe de continuo, porque quizás en Dinamarca los críos se arreen así, pero a quien firma esta reseña le parece irreal. ¿Será que la escritora está demasiado condicionada por su anterior ocupación?
Descrita por méritos propios como una novela controvertida y polémica, al poco de publicarse en Dinamarca hace más de una decena de años, Nada despertó indignación y admiración a partes iguales. Mientras que algunos colegios querían que sus alumnos la leyeran sí o sí y ciertos críticos hablaran de que Teller había tejido una obra maestra, asociaciones de padres y gentes conservadoras en general prácticamente animaban a quemar ejemplares de Nada en hogueras montadas en plazas públicas. Pero digamos que Teller ha salido bien parada y que Nada atesora más piropos que reprimendas a nivel internacional.
Muchos comparan Nada con El señor de las moscas, de William Golding, reseñada en este blog. Pero yo pienso que poco o nada tiene que ver la novela de Teller con la obra del Nobel británico, lectura obligatoria en muchos colegios de Inglaterra. Quizás la autora pretendía ser la nueva "señora de las moscas" pero su Nada me ha recordado más, qué quieren que les diga, a El club de la lucha. Versión quinceañera y nórdica, eso sí, quitando a un pobre muchacho musulmán que aparte de tener la desgracia de ser musulmán tiene un violento padre que le arrea porque cree que es un mal musulmán.
Lo dicho: violencia a tutiplén, pero eso sí, en plan filosófico y existencial.
Ciruelas, mamporros, teensión y muchas cosas para el montón. Im-presionante...
También de Janne Teller en ULAD: Ven

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