domingo, 25 de agosto de 2013

Janne Teller: Ven

Título original: Kom
Idioma original: danés
Fecha de publicación: 2008
Valoración: Se deja leer

Hace ya casi dos años y recién llegado de su vuelta al mundo existencial, el señor Ian Grecco publicó por aquí la reseña de Nada, la obra más famosa y aclamada de Janne Teller. Y nuestro amigo maltés dejó bien claro que el libro no le gustó nada...

Pues bien, pese a ello, yo también me leí Nada, y aunque me pareció un libro flojo, he reincidido con Teller con el libro que hoy toca: Ven. ¿El resultado? Un simple "Se deja leer", por lo que no sé si habrá Janne Teller de nuevo...

En esta ocasión, Teller cuenta, también en forma de fábula moderna y minimalista, el problema al que se enfrenta un célebre editor cuando tiene que decidir si publica o no una novela en la que se narra un terrible suceso (una violación múltiple) ocurrido realmente (contexto: guerra civil en un país africano) cuya víctima (una mujer europea) le pide que, por favor, no publique.

Y esto es el "grueso" de la cortísima novela de Teller, danesa de origen autro-germano del 64 y ex trabajadora de la ONU. Así, el editor, un hombre de éxito con una mujer pluscuamperfecta, tendrá que decidir si publica un libro que seguramente le dará muchos beneficios, pero que conlleva que deberá ignorar las súplicas de una afligida víctima que le persigue para que no lo haga y hace despertar en él una extraña atracción basada en el recuerdo de una amante pasada.

Con estos ingredientes, Teller podía haber cocinado un atractivo y sabroso plato, pero como le sucedió en Nada, la cosa queda en agua de borrajas. Y ello porque el estilo de la escritora, austero, repleto de omisiones y bastante fragmentado (que si ahora el editor piensa en todo lo bueno que le puede reportar el publicar el libro, que si ahora se da cuenta de lo atractiva que es esa mujer que tanto le molesta...), hace que la novela se convierta en uno de esos relatos largos y modernos que se pusieron de moda en algún momento del tercer milenio y que pocas veces consiguen agradarme.

Es una lástima, en fin, que esta historia de un editor y una víctima occidental del problemático clima que se respira en muchos países del continente africano, no haya sido contada con más trabajo, tesón, solidez y dedicación, especialmente, en lo concerniente a la construcción de sus personajes.

No estoy nada de acuerdo con que este libro vaya a convertirse en un "clásico", como dice alguien muy importante en su contraportada: creo que le faltan muchas horas para poder considerarse un buen libro.