martes, 13 de agosto de 2013

Bernardo Atxaga: El hombre solo

Idioma original: euskera
Título original: Gizona bere bakardadean
Año de publicación: 1993
Valoración: Muy recomendable

Esta novela suele emparejarse casi inevitablemente con otra de Atxaga, Esos cielos, escrita tres años más tarde (de hecho, las dos novelas fueron traducidas al inglés como The Lone Man y The Lone Woman respectivamente); realmente, existen muchas similitudes entre ellas: las dos tratan sobre miembros de ETA que han abandonado la banda después de un paso por la cárcel; en las dos se establece un conflicto entre el individuo y un mundo hostil; y en los dos casos Atxaga emplea una técnica y una ambientación realista (con algunas licencias) que rompe con el mundo y la imaginación fantástica de su ciclo de Obaba.

El protagonista de El hombre solo es, de hecho, un hombre solitario, acosado y atormentado por múltiples fantasmas: por su pasado como militante de ETA, durante el cual secuestró y mató a un empresario; por su experiencia carcelaria; por una conciencia escindida, con un lado bueno -que adquiere la voz de Sabino, su antiguo instructor en la banda- y un lado malo -la Rata, que expresa todo lo que Carlos quiere reprimir-; por sus socios en la gerencia de un hotel a las afueras de Barcelona, todos ellos ex-militantes y cada uno de ellos con sus propios conflictos; por la propia organización terrorista, que exige de él un último servicio que puede costarle caro; y por la policía, que cierra el cerco cada vez más a su alrededor.

A diferencia de Esos cielos, que se queda corta en su esfuerzo por atrapar al lector en los conflictos que plantea, El hombre solo consigue mantener la intriga y la tensión a lo largo de todas las páginas: ¿conseguirá Carlos cumplir ese último trabajo para la banda y salvarse de la persecución policial? ¿Lo detendrán y acabará su idílica vida de panadero de hotel? ¿Lo matará la policía o los propios terroristas? Aunque esto de la trama y la intriga pueda parecer algo pedestre a los puristas, desde luego que ayuda a que el lector se implique en la novela...

Esta novela también es superior a Esos cielos en la complejidad del tratamiento del personaje principal. Por momentos es difícil saber qué pensar de él: ¿siente remordimientos por lo que hizo como etarra? ¿Siente realmente algo por alguna de las mujeres con las que flirtea o con las que se acuesta? ¿Es un idealista, un romántico, un cínico, un egoísta...? Estas ambigüedades morales, que en el mundo real pueden resultar inaceptables, son literariamente muy efectivas. Lo que sí cabe achacar a Atxaga en esta obra es el tratamiento superficial, simplificador y casi caricaturizante de algunos personajes secundarios, en especial los policías y las mujeres.

Estamos por lo tanto ante una novela que marca un límite en la obra de su autor: supone el abandono, casi definitivo, de Obaba y su mundo de fantasía, y el inicio de una línea creativa más realista y más actual. Si este abandono de Obaba es un progreso o un retroceso en la obra de Atxaga, eso es más discutible. Personalmente, creo que lo que escribió después de esto ya no estuvo a la misma altura...

Otras obras de Bernardo Atxaga en ULAD: ObabakoakEsos cielosSiete casas en Francia

5 comentarios:

Ana Blasfuemia dijo...

Leí este libro después de Obaba (que me encantó) y me parecio tan diferente. Pero me gustó también. No he leído "Esos cielos", pero entiendo que no me pierdo nada ¿no?

Saludos!

izas dijo...

He leído esta novela dos veces: la primera, porque me la regalaron; la segunda, porque era lectura obligatoria en la universidad. Y las dos veces me he aburrido un montón, como una ostra, hasta la agonía. Celebro que a ti te guste, Santi, pero moder of main qué petardo me pareció en su(s) momento(s).

Santi dijo...

Pues a mí, a diferencia de "Esos cielos", que me pareció una novela algo de cartón piedra, esta me enganchó y me interesó bastante. Sigue sin ser mi Atxaga favorito, pero creo que es una novela bien conseguida...

izas dijo...

Hombre, Esos cielos es mucho peor, claro que sí; El hombre solo está mucho mejor construída y mucho mejor escrita.
Si no digo que tenga fallos, ¿eh?, tan sólo que me pareció soporífera. Cuestión de gustos ;)

Rafael Rubio Quevedo dijo...

De pequeño me regalaron 'Memorias de una vaca' y me encantó, con el paso de los años me enteré de que también escribía libros para adultos, aunque no se puede decir que yo lo sea, cumplo 19 en octubre, y leí Obabakoak, me encantó.

Creo que apunto este a mi lista de 'pendientes'