miércoles, 28 de agosto de 2013

Albert Espinosa: Brújulas que buscan sonrisas perdidas

Idioma original: Catalán
Año de publicación: 2013
Título original: Bruixoles que busquen somriures perduts
Valoración: bochornoso, pero homologuémoslo como repugnante

Lo de Albert Espinosa es un tema... espinoso. Menudo chistecito, para empezar. Bueno: el nivel del libro iría por ahí. Yo es que me meto en unos berenjenales, a veces, pero va, diremos que el sentido de este blog debe ser tanto advertiros por dónde hay que acercarse como de qué hay que alejarse, ¿no?
Bien: Espinosa es un personaje omnipresente en Catalunya, un escritor mediático cuya carrera parte de su experiencia personal como niño enfermo de cáncer, tema que introduce en su obra y que le aporta un añadido de dramatismo, de, digamos, significación. Sus experiencias han dado pie a los guiones de la popular serie televisiva Pulseras rojas (originalmente la catalana Polseres vermelles), de enorme éxito comercial. Sí: comercial.
¿Qué pasa cuando esa circunstancia pasa a ser el tema central de toda una carrera literaria?
Sí: literaria en cursiva.
Pues pasa lo que está pasando. Que se publica novela tras novela con títulos digamos, buenrollistas. Que se vende a cascoporro. Que es el libro que muchos padres satisfechos encasquetan a los hijos para Sant Jordi. Que se hace caja. Mucha caja. Que se va de flor en flor, pasando por todos los tópicos nivel 2.0, dejando atrás la sensiblería obvia y pasando a la sensiblería programada para no ser obvia. Un enorme filón explotado con la mayor desvergüenza y que, sonrojante a más no poder, se incorpora a una especie de cultura oficial que prioriza esfuerzo y sacrificio, frente a lo imprescindible hablando de literatura: talento.
Claro que Espinosa no pretende ser Vila-Matas. Pero es que parece que aspire a ser, no sé, Mocchia. Sale tanto en la TV, en la radio, se promociona tanto con esa pinta de eterno jovenzuelo, de yerno perfecto. Hasta Spielberg toma nota de su éxito.Claro que, con su enorme triunfo entre el público juvenil y adolescente (y notable entre el maduro), habrá quien diga que ya es suficiente con que haga que se lea a ciertas difíciles edades. Un argumento más que discutible visto lo muy alejado que está esto de lo que es literatura.
Que es de lo que aquí intentamos tratar.
Las primeras páginas de Brújulas que buscan sonrisas perdidas desanimarán a cualquiera con un mínimo listón de lo literario: frase tras frase terminada en puntos suspensivos (os lo digo: esto pone mucho de los nervios). A las pocas líneas ya ha aparecido la palabra enfermedad, claro. Y la palabra no dejará de aparecer, ni tampoco la palabra hospital, la palabra alzheimer, la palabra cáncer. Todo ello al mínimo pretexto y todo ello rodeado de un atrezzo que es marca de la casa. Los títulos de los capítulos, tan cargantes como el del libro, la tipografía usada en ellos, los puntos suspensivos (que siguen y siguen, hasta un final que no llega nunca), las sucesivas desgracias que acaecen al protagonista; todo, de un formulismo y una estructura tan previsible, que la sensación de hallarnos ante un producto es absoluta.
El protagonista, recién enviudado por un accidente, visita al padre, muy enfermo (pero empeorará, tranquilos) que también es viudo (...) pues la madre también enfermó. El protagonista, claro, visitó muchas veces el quirófano en su infancia. Claro, estaba muy malito y lo superó. Y los puntos suspensivos, insisto, por todas partes. Albert, atento: así se acaba una frase. Punto: uno, no tres. Pues bueno, qué queréis que os diga sin espoilear (porque alguien aún caerá en esta lectura, seguro). Que el mensaje es que la vida es muy importante y hay que disfrutar el momento y hay que tener buen rollo. Trescientas páginas para un leit-motiv tan sencillo. Una historia blandengue, sensiblera, programada, diseñada, producida. No salvarás bosques por leerlo en e-book: necesitarás kleenex, a punta-pala. Tan desechables como esta novela.

En fin: paro ya, de hacer amigos. Los resortes que toca este libro son indecentemente premeditados. Esto sí es pornografía, emocional e intencionada, más aún que la de la pobrecita e incomprendida Sasha Grey, que al menos busca excitar otra cosa que los lacrimales. Esto sí que es clavar justo la aguja donde se produce el efecto deseado. Toma, Jaime, etiqueta homologada, "repugnante". Y menudas han sido tres de mis últimas cuatro lecturas. 

Yo no es que esté en contra de que ciertos libros ayuden a la gente a bregar con ciertas crueles enfermedades. No es por eso, igual que no estoy a favor de la pederastia por gustarme Nabokov. Pero, aunque esté en papel y contenga letra impresa, hay muchos motivos por los que Brújulas que buscan sonrisas perdidas y, por ejemplo, cualquier obra de Faulkner, no pueden considerarse lo mismo. Aunque nos insistan que esta sea mejor lectura que ninguna lectura, cada libro que este autor vende es un libro que dejan de vender autores con mucho más merecimiento. Quienes amen la lectura no deben perder el tiempo con este producto. Que se venda (o se dispense) en farmacias, en consultas de psicólogos, prescríbanlo con tratamientos, lo que sea. Pero no lo pongan al lado de Bolaño, de Kapuscinski, de Foster Wallace...(estos sí, son mis puntos suspensivos).

50 comentarios:

Alex Pler dijo...

Confieso sin pudor que disfruté (mucho) con el libro de Espinosa "Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven". En cambio, este, nada más hojearlo, me horrorizó por tener punto suspensivos al final de todas y cada una de las frases.

Entiendo que, gracias a su poder mediático, su libro no ha pasado por las manos de ningún editor ni corrector de estilo.

Y la contraportada no decía absolutamente nada, como si no hubiera historia que contar. Cosa que confirmo en tu crítica.

A veces uno tiene una única idea buena, y hay que saber despedirse con dignidad.

Ana Blasfuemia dijo...

No puedo con Espinosa. Sé que tiene muchos seguidores pero me parece que lo que hace no es literatura, que es muy repetitivo, que mucha gente podríamos tirar de esos clichés facilones, azucarados y demás que utiliza. Lo que hace es fácil. Pero porque ha mercadeado con su historia persnal. Utilizarlo una vez tiene un pase. Pero ya autoclonarse una y otra vez, como que no.

Saludos!

La. dijo...

Estoy totalmente de acuerdo: no es mejor que según qué generaciones de lectura vaga lean esto en lugar de otras cosas. Hay libros muy y muy decentes que no necesitan de un éxito mediático de su escritor detrás para ser buenos y, en cambio, quedan ahí en un limbo indeterminado. Y, además, digo yo, que no a todo el mundo le gusta leer y tampoco pasa nada mientras nutran sus neuronas de alguna forma (la que sea).

(Muero de la risa: "tranquilos, empeorará". Después del éxito de "Polseres" en Catalunya, algunos ya hemos aprendido que siempre puede empeorar.)

Rafael Rubio Quevedo dijo...

Totalmente de acuerdo, aunque, si yo fuese él, también aprovecharía el tirón.

no me gusta como escribe pero me cae biem

Rafael Rubio Quevedo dijo...

Totalmente de acuerdo, aunque, si yo fuese él, también aprovecharía el tirón.

no me gusta como escribe pero me cae biem

Al rico libro dijo...

Habíamos leído opiniones que ponían este libro muy bien, pero a nosotras no nos llamaba nada; nos daba la impresión de que iba a ser totalmente sensiblero, y leyendo tu reseña nos da que teníamos razón.

Francesc Bon dijo...

Uf! Gracias a todos por la profusión de comentarios, y permitidme que esta vez altere mi costumbre de responderlos de uno en uno. Me sorprende la unanimidad respecto a Espinosa, y a la vez me preocupa dado su espectacular nivel de ventas y su enorme tirón. O sea, nadie ha salido a defender este libro. De los miles de compradores y, he de entender, lectores. ¿Corrobora la hipótesis de que ni siquiera es un autor para iniciarse en la lectura, cuando nadie que lo haya leído se interesa en visitarnos y romper una lanza por él? Son sus seguidores hardcore tan hardcore que responden con el guante de la indiferencia. Ay. No sé, pero en todo caso me resulta muy esclarecedor, como si hubiera dos mundos separados, que vendrían a ser el escaparate y la trastienda de las librerías. Y resulta que todos nos sentimos más a gusto en el segundo. Saludos.

Rochester dijo...

Lo que no entiendo es por qué se le dedican líneas a este tipo de...Por el número de críticas parece que la gente le lee... No sé... Los puntos suspensivos pueden con mi cerebro...Bip-bip-bip Ploch!!!

Francesc Bon dijo...

Je...
Je...
Pues lo cierto, Rochester, es que dentro de nuestra escasa planificación, los colaboradores leemos lo que nos llama la atención. Ver el libro de Espinosa (este, y otros anteriormente) en los estantes incluso de kioscos con escaso surtido, me empujó a vivir en propia experiencia, a indagar cuál es el motivo de su enorme repercusión, que me temo que no sólo se limita a Catalunya...
Y para opinar es lo que hay que hacer...
Leer...
Y aguantar...
Aunque sea difícil...

Puaj.

Gracias por el comentario.

Rafael Rubio Quevedo dijo...

Yo no hablo de su calidad literaria, que no es mucha, lo que pienso es que leído uno, leídos todos.

Lo que sí sé es que con 'El mundo amarillo' algunos amigos se leyeron por primara vez un libro por voluntad propia.

Francesc Bon dijo...

Gracias por el comentario, Rafael, y debo esperar que El mundo amarillo contenga algo de lo que este libro carece. Originalidad, por ejemplo.

librosmoda yotrascosas dijo...

hola me encanta tu blog, puedes pasar por el mio soy nueva en esto http://www.librosmodayotrascosas24.blogspot.com/

DVX dijo...

Aplaudo, aplaudo, aplaudo su blog, y esta entrada en particular. La verdad es que Espinosa no es muy conocido aquí en México, donde yo vivo, pero sí estamos inundados de basura sacarina que se hace llamar literatura sólo porque osa destruir árboles para hacer páginas. Hablo de Federico Mocchia o Coehlo, por ejemplo. Incluso vi una entrevista con Nick Vujicic (un hombre sin brazos ni piernas que escribe superación personal) donde decía que en su vida ha leído "10 libros, y 2 eran míos". Este tipo de literatura es hecha para y por gente que no lee, básicamente; gente que no tiene ningún tipo de pasión por los estratos más altos de la escritura como arte --o bueno, que ni siquiera sabe que existen tales estratos. También he de reconocer que me han ganado con la mención a Foster Wallace; ese hombre es lo más cercano que tengo a un ídolo, aunque seguramente a él no le gustaría. Dejo el link del blog de reseñas que hago con mi novia, por si les interesa checar. Sólo somos 2, así que no publicamos diario, pero sí es constante http://llavesinpuerta.blogspot.mx/ . Suerte y felicidades por su página.

Francesc Bon dijo...

Pues muchísimas gracias por el comentario, y muy sabrosa esa frase de destruir árboles para hacer páginas. Por supuesto que coincido en tu apreciación, no sabía del tal Vujicic. Y sobre Foster Wallace, qué voy a decir: si los jefes de ULAD no se hartan antes de mí, reseñaré todos sus libros.

Carlos Más dijo...

No tenia intención de leer este libro, pero quién sabe..., si me pillan un día con las defensas bajas lo mismo hasta hubiera ido a por él... Con estos comentarios, cuando me lleguen malos días optaré, como bien indicas, por Bolaño, que nunca falla..., o por Faulkner,abandonado hace tantos años...
Qué asco los puntos suspensivos...

Anónimo dijo...

Justamente vengo de darme un revolcón en excrementos literarios. He comprado éste libro en media market (allí no venden literatura, pero sí birrias de estas). Afortunadamente el libro no es para mí sino para regalar a mi cuñada, a la que atribuyo un gusto deleznable. Así que vete tú a saber, igual le gusta.

Santi dijo...

Qué gran idea: comprar un libro que sabes que va a ser malo, para alguien que sabes que tiene mal gusto :P

Espero que tu cuñada no se pase por el blog... :D

Francesc Bon dijo...

Carlos: la lista de lecturas preferibles a la de este despropósito blandengue es interminable, e incluye hasta catálogos de grandes almácenes. Enough said. Desempolva a Faulkner, por ejemplo.

Gracias por el comentario.

Anónimo dijo...

Nastardes: que somos los hackers que has contratado, Santi. Que no hay manera, cuando pones anónimo, de averiguar quien es el que ha comentado y los nombres de sus cuñadas, con fines de extorsión. Aunque si subes la oferta podemos seguir mirando.

Abrazo.

Francesc Bon dijo...

Anónimo! Si hay toda una mitología alrededor de la figura de la suegra, qué decir de las cuñadas con gustos horrorosos. Cuando te abrace emocionada diciendo cómo has podido acertar tanto lo que le gustaba. Y cuando, pasados unos días te traiga el libro con sus lágrimas aún húmedas en sus páginas y te pida, a ti, amable cuñado que entiende de libros, que lo leas también y os sentéis a comentarlo en alguna reunión familiar (se acercan las fiestas). Qué cara pondrás. No dudes en visitarnos entonces, comparte la experiencia. Por cierto: si aún no se lo has dado, con mucho cuidado puedes desprender la etiqueta del envoltorio de la tienda y leerlo tú antes de dárselo. No olvidarás la experiencia.

Gracias por el comentario!

Roxanne Break dijo...

Que hombres como él vendan cientos de libros como: Brújulas que buscan sonrisas perdidas, me da ardor de estómago. El hecho de que haya tenido buenos libros no significa que todo lo que escriba sea genial. Yo escribo un libro en un blog y no lo leen ni por error:
http://novelas-roxannebreak.blogspot.com.es/?m=1

Francesc Bon dijo...

Completamente de acuerdo con tu comentario, que te agradezco. No contentos con vender lo mismo, quieren vender más y más.

Nuria dijo...

Sinceramente no estoy para nada de acuerdo en nada. Los libros de Albert son de los mejores libros que he leído y los que os excusáis diciendo que usa su 'historia personal'... A muchos os gustaría tener el valor que él tiene, su manera de ver la vida, su positivismo. No sabéis la de vidas que ha 'salvado/mejorado' Albert. A la de gente que ha sacado de malas rachas. Podéis criticarlo y decir lo que queráis de él, pero es enorme y un ejemplo de superación, tanto para alguien enfermo como no. Ojalá no dejase nunca de escribir.

Montuenga dijo...

Perdonad la intromisión pero me gustaría aclarar algo. Una cosa es el valor literario y otra el medicinal. El segundo, aunque de Espinosa solo conozco la serie, creo que está fuera de toda duda, pero lo que se ha debatido aquí -según yo lo entiendo- es el primero. Y ese es dudoso como mínimo.

Francesc Bon dijo...

Gracias, Montuenga, me quitaste las palabras de la boca y es en lo que insisto. Libro de autoayuda: loable empeño y loable propósito, pero en un envoltorio literario infumable y con un un poderoso tufo a sacacuartos, a pesar de lo cual me alegro de que alguien haya salido en su defensa, después de estas semanas.
Y gracias Nuria, por leer y por disentir, espero que encuentres en nuestro blog algo que te interese y te motive.

Éowyn dijo...

A mi me gustó: "El mundo amarillo". El de Brújulas, no tanto. Estoy a la espera de leerme, "Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven". Me lo han recomendado varias personas.

Francesc Bon dijo...

Gracias por el comentario. Si te gusta el autor, lógico que indagues en toda su producción. Ahora bien: si te gusta leer, hay muchos otros autores mucho más aprovechables.
Saludos.

tinquiereserjuez dijo...

Para mi el único libro que merece la pena de Albert E. es el mundo amarillo...

Francesc Bon dijo...

Pocas ganas me han quedado de probar con otro. Muy pero que muy escocido de un libro tan mal escrito. Ya veremos. Gracias por el comentario.

monikkaa_92 dijo...

Con Albert Espinosa tengo sentimientos contradictorios:
-Sé que su estilo no es precisamente el mejor. Escribe de forma muy llana y muy sencilla, básicamente para que hasta el más tonto entienda todo. Además, lo de los puntos suspensivos también me pone muy nerviosa.
Sí que es verdad que las historias son exageradamente sensibleras, aunque he visto libros peores. Y, bueno, el tono intimista hay a quien le gusta más y hay a quien le gusta menos.
Y lo de repetitivo también es verdad. Lo que no me gusta es que una misma cosa la puede contar en dos o tres libros igual o similar.

-Lo que me gusta de Albert es que muchas cosas de las que cuenta le han pasado. Él transmite una energía muy positiva después de las experiencias duras que ha tenido. Cuando lo leo siento que lo tengo al lado, que está muy cerca de mí explicándome todo.

Yo creo que no es un Cervantes, eso está claro. No es el mejor escritor de nuestro tiempo, pero creo que sus libros están bien para pasar el rato. No creo que sean buenos libros con mayúsculas, como lo son muchos de los clásicos de nuestra literatura, pero al menos sí que son libros para entretenerse. Básicamente es una lectura fácil y rápida que puede ser que beneficie a aquellos que se están iniciando en la lectura.

Francesc Bon dijo...

Gracias por tu comentario. A mí lo que me repugna es que, habiendo vivido esa terrible experiencia, Espinosa la haya convertido en un modus vivendi merced a un oportunismo y una visión de negocio que me repele. Lamentablemente mucha gente en las mismas circunstancias no ha dispuesto de esa posibilidad, es más, creo que él mismo debería dejar lugar a que otros lo hicieran, en vez de acaparar fama, relevancia, ventas, y, ejem, un estimable rendimiento económico. De repetir una y otra vez lo mismo.

Danibooks dijo...

He echado una ojeada al blog de este sujeto y veo que tiene un grave problema con el uso de la tilde, que tiende a olvidar con frecuencia. Ello sin entrar a valorar sus escritos, que por lo que he percibido primera vista no merecen gran atención, aunque sospecho que hay gran cantidad de mentes cándidas a las que tales bodrios embelesan.

Cynthia Colman dijo...

Tenes una forma especial de analisar y describir un libro, es interesante. Ya que yo concuerdo con cada palabra...
jajaja(...) ;)

Francesc Bon dijo...

Muchas gracias, Cynthia, aunque me temo por el tono dominante, que no es difícil llegar a un consenso. Repetitivo, monotemático, sensiblero, muy escaso en talento literario... hoy, por eso, con la pérdida de Tito Vilanova, igual no sea el mejor momento para ensañarse con Espinosa. Digo.

Inés Rodríguez dijo...

Genial crítica: al grano y sin tapujos, como me gusta a mí. Tenía pensado leer este libro porque después de 'El mundo amarillo', un completo desperdicio de papel, me quedo con la duda de si todo lo que escribe este señor es igual de malo. Estoy completamente de acuerdo en que explota su experiencia personal y su enfermedad y que un libro vale, pero más ya es un delito ecológico por desperdiciar árboles. Y lo de los puntos suspensivos, creo que me va a poner del hígado... Puntos suspensivos. Me parece que le daré una oportunidad simplemente por curiosidad (yo es que soy un poco masoquista...). Saludos desde: http://casiunmillondehistorias.blogspot.com.es

Francesc Bon dijo...

Gracias por tus elogios, por lo que a mí se refiere he de decir que pocos libros lo ponen tan fácil como este a la hora de pronunciarse sobre él. Simplemente no hay por dónde cogerlo.

conchi ovide dijo...

Pues yo no considero que la venta de este libro o su lectura haga que otro de más "calidad literaria " deje de comprarse. Cada libro tiene su por qué: unos son obras literarias excelentes, otros solo ofrecen una buena historia, los hay que tienen las dos cosas, los hay que son como un manual o sirven de autoayuda aunque no tengan ninguna de estas cosas anteriores y los hay que no tienen nada pero que a algunas personas les gustan y ya está. Esta crítica suya no es estrictamente literaria, se va a la persona y a la forma de llegar al público y por consiguiente es una crítica a la capacidad de discernir de los lectores de todas las especies y una crítica a quienes han disfrutado del trabajo de este escritor. No ha habido nada suyo en mis muy variadas lecturas, pero con su crítica me ha apetecido leerle aunque sea solo para jugar a buscar los siete errores, ya ve cada uno se acerca a la lectura por donde le viene en gana y no creo que un camino sea peor que otro.

Francesc Bon dijo...

Pues Conchi, con lo deprimida que está la industria literaria, cada libro de Espinosa no sé si sustituye a otro. Me da a mí que los lectores de Espinosa no leen demasiado a otros autores. Quizás a Mocchia, o a Coelho. En cualquier caso, los que aquí escribimos manifestamos nuestra opinión sobre nuestras lecturas con la intención exclusiva de aportar un consejo como hay tantos posibles a dar. Gracias por el comentario.

Vianey dijo...

Creo que es importante no generalizar, lo que a ti te funciona o gusta no tienes por que ser necesariamente bueno o perfecto para alguien mas. El libro de "BRÚJULAS... ( espero sobrevivan a los puntos suspensivos jajaja) me parece muy bueno, que hay cosas mejores, clásicas y no se que mas ? pues si pero superenlo y respeten lo que muchos otros lectores opinen de este ejemplar. "Vive y deja vivir" Lean y dejen leer, el enfoque de cada quien es unico no hagan pedazos a un escritor solo por que les parece azul o rojo algo, por dios sean maduros , su punto de vista es muy respetable pero bajo ninguna circunstancia tenemos que compartirlo todos!! Ciao

Francesc Bon dijo...

No me atribuiré una "misión", pero el "lee y deja leer" me parece demasiado buenista, visto lo visto. Soy más de "lee y toma opinión".
Gracias por el comentario.

Anónimo dijo...

Pues a ver si os digo la verdad sí, es posible que no tenga mucha idea de literatura 'buena' ni nada de eso a lo que os referís muchos de vosotros pero yo nunca había leído un libro de Espinosa y este me ha encantado...
<quizá desde vuestro punto de vista tenga un pésimo gusto, pero según el mío, no hay literatura buena ni literatura mala, cuando de verdad conectas con el libro es cuando es bueno, a lo mejor vosotros no conectais con este pero conectais con uno de la guerra mundial, y yo que sé... Pero a mí me ha gustado.

Francesc Bon dijo...

Solemos conectar con cosas realmente estrambóticas. Pero yo suelo "no" conectar con obras que parecen programadas para exprimir el bolsillo de la gente, y es justo lo que me parece que Espinosa lleva una temporada haciendo.
Gracias por el comentario y por la sana discrepancia.

Anónimo dijo...

Leí el libro el año pasado, y no me pareció completamente horrible (conecté con la historia supongo), lo de los puntos suspensivos me cansaba, pero luego de algunas páginas simplemente lo ignoraba.
Sobre la trama, para muchos puede ser algo cliché (y de hecho lo es jajaja), recuerdo haber leído este libro y pensar "Ay que estupidez", pero a medida que avanzaba me fue enganchando, me hizo reflexionar y ha pesar de que puede ser bien típica, fue linda, pude identificarme en ciertas partes con el personaje, y en otras veía a otros miembros de mi familia (mi familia es bien "yeta", hartas enfermedades, separaciones, etc. -chilenismo jaja-). Al final, lo que importa es si el libro te dejó algo, y ha pesar de que no es para nada lo mejor que le he leído, fue bien interesante, ojo, no lo recomendaría a cualquiera, ya que hay mejores, pero si alguien se topa con este libro y lo lee en tiempo su tiempo libre tampoco le diría "¡no, no lo leas!" (aún así no creo que lea algo más de Espinosa).

Aclaro que soy bastante joven (17 recién cumplidos), así que no creo estar en una posición de opinar que es buena literatura y que no lo es, pero con que el libro me agrade y me aporte algo para mi es suficiente por ahora.

Sldos :) y buenas vibras para todos.

Francesc Bon dijo...

Pues ando pensando en someter mi organismo a la lectura de "El mundo azul. Ama tu caos", pero ya son demasiadas las preconcepciones.

Anónimo dijo...

Espinosa tiene una frase muy buena sobre los puntos finales y los suspensivos

Francesc Bon dijo...

Uy, qué retraso en comentarios llevo. Gracias por el comentario. ¿Tiene una frase muy buena sobre algo este hombre? ¡Pues deberíamos saberla!

Manuel Benet dijo...

Hace ya unos cuantos meses deambulaba por una librería en busca de una nueva lectura y me topé con el de "Brújulas que buscan...", con su portada tan tan y su tipografía tan tan. Dejémoslo ahí. Había oído hablar de libro y la portada es inconfundible.

En fin, que abro el libro y empiezo a leer. Puntos suspensivos, frase, puntos suspensivos, frase, y así ad eternum. Si las frases hubiesen tenido algún tipo de complejidad, podría haber tenido un pase. Vaya, que Gaddis pone puntos suspensivos entre cada una de las frases de Ágape se paga, pues se lo permites, porque es Gaddis. Bueno, casi mejor que no lo haga, que el tipo ya es bastante duro de por sí. Pero si lo haces, sabes que es porque es por algo y que al fondo hay una razón de todo eso. Y porque es Gaddis, claro.

No salía de mi asombro, y de hecho abrí el libro por distintas páginas al azar, esperanzado de que las cosas cambiasen más adelante. Como es evidente, no. Así que ese día acabó, en menos de 5 minutos, mi aventura por los libros de este hombre. Probablemente una de las inversiones de tiempo más rentables, a decir por el tiempo que me ha ahorrado.

Reconozco que desde entonces mi única relación con la obra "literaria" de este hombre es a través de las críticas literarias que encuentro sobre sus libros, que me sirven como barómetro del nivel literario de un blog en cuestión. Ya, soy un talibán, pero cuando alguien cuenta que, por ejemplo, "Brújulas que buscan..." es uno de los mejores libros que ha leído en su vida, en el último año, en el último mes (o en la última semana) me digo que en tal caso ha leído poco, y por lo tanto, pues como blog literario, va a ser que no. Es como si alguien cuenta que la película de la sobremesa del sábado que ha visto en Antena 3 es una de las mejores películas que ha visto en su vida (o en el último año, semana...).

Porque a pesar de todo, sí hay literatura buena y sí hay literatura mala, igual que hay cine bueno y cine malo. Y no hace falta irse a Faulkner, Mann, Proust o Roth. Hay literalmente miles de libros que están bien escritos, bien estructurados y tienen historias que enganchan, sin mayores pretensiones que entretener.

Un apunte más. Hace cosa de seis meses me pasó algo parecido con 50 Sombras de Grey (o Gray, nunca lo sé y nunca me apetece "googlearlo"). Me bastó una única página para sacar conclusiones sobre su calidad, que creo bastante acertadas. También he de decir que, en el plano literario, o al menos gramatical, 50SDG supera, por varias galaxias, al de las dichosas brújulas. Al menos parece una narración.

Y que sean ambos bestsellers dice cosas muy tristes del nivel cultural general.

Francesc Bon dijo...

Gracias, los comentarios extensos me encantan. Hay que ser consciente que no hay que asociar a ciertos nombres con Espinosa, por eso. Y que, salvo que acumule bilis suficiente para necesitar destripar otro libro, dudo que lea nada más de él. Llegado cierto punto, por eso, uno se vuelve talibán y evita incluso los libros de puro entretenimiento. Para eso, leo un periódico o una revista.

Anónimo dijo...

Creo que se puede decir que no gusta el libro sin más, sin menospreciar a nadie.
Creo que los que leen o leemos a Espinosa, podemos tener nuestros propios gustos, hay gente a la que nos gusta más leer brújulas, que leer el Quijote por ejemplo. Nos estáis llamando tontos por hacerlo?
Con la lectura tratamos de pasar un rato, que a nosotros nos resulte agradable, bien sea con mejor o peor literatura, se trata de fomentar la lectura, no?
Tenemos que ser todos de la Real Academia de la Lengua, ser literatos empedernidos...para un físico será más interesante leer a Asimov, que a Vargas Llosa entiendo.
Cada persona tiene sus gustos, así que por favor menos tonterías y menos recreación.

Francesc Bon dijo...

A ver: esto es un blog sobre libros y expresamos con sinceridad las opiniones. No menosprecio a quien pueda disfrutar con lo que este hombre escribe, pero me veo obligado a decirlo: hay tantas y tantas lecturas con las que disfrutar antes de los panfletos sensibleros de Espinosa, que no recalcarlo me parece poco honesto.