Año de publicación: 2026
Valoración: Bastante recomendable
Hace unos días comentaba con mi pareja que esto de viajar se nos está yendo de la manos, que todo parece una competición por ver quién ha visitado más países, quién ha ido a un destino más "exótico", quién tiene más likes en sus redes, etc. Todo para terminar comprando en las mismas franquicias de mierda, comiendo en las mimas cadenas de comida rápida, etc. ¿Dónde quedó, entonces, eso de viajar para perdernos, para iluminarnos o perfeccionarnos, para cuestionar certezas o experimentar con las dudas? Algo de eso se habla en este El arte de viajar sin moverse del sitio, breve y sorprendente ensayo de Hilario J. Rodríguez en el que el autor huye de lo "académico" para, como las guías Petit Planete, ofrecer un ensayo abierto, poroso y flexible, con intersecciones a veces descabelladas y notas al pie (¿o acaso debería decir desvíos o senderos que se bifurcan?) que podrían ser otros textos, otros libros, otros viajes.
Y así el autor habla del viaje y de viajar, pero como un ir más allá en el que caben muchos viajes diferentes: viajes imaginarios, viajes forzosos (emigración), viajes "inútiles" (¡que viva siempre hacer cosas "inútiles"!), viajes vegetales.
Podría decir también que el viaje que propone Hilario J. Rodríguez es un "circuito cultural" con parada y fonda en la literatura (Borges, Piglia, Sebald, Schalansky, Herzog...), el cine (Herzog, Kurosawa...), la arquitectura (Speer y compañía), etc. Al fin y al cabo, el viaje y el arte en sus diferentes formas no son otra cosa que mirar, especular e interpretar símbolos.
Pero lo que sí tengo seguro es que El arte de viajar sin moverse del sitio es un elogio de la imaginación y de la cultura como motores de la vida, un recorrido construido a partir de referencias y asociaciones que, lejos de resultar un ejercicio de pedantería, se insertan a la perfección en esa ampliación del conocimiento que debería suponer cualquier buen viaje.
También de Hilario J. Rodríguez en ULAD: Construyendo Babel
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Título original: Rückkehr nach Wien. Tagebuch 1946 Idioma original: AlemánAño de publicación: 2026
Traducción: Pilar Mantilla
Valoración: Bastante recomendable
Pasamos de viajar sin moverse del sitio a viajar para volver al lugar en el que uno nació y que hubo de abandonar por razones políticas. El retorno y lo que eso supone para el retornado (todo lo que Nolan podría haber explorado en su versión de La Odisea y no quiso / supo / pudo hacer) son la base del diario de Hilde Spiel, periodista austríaca exiliada en Londres y que regresa en 1946 a la Viena ocupada por los vencedores.
Por lo tanto, el viaje como regreso a los lugares y personas de la infancia, adolescencia y juventud, pero también a los cambios operados en ambos y en la persona que retorna por los años de nazismo y guerra. Estos dos elementos son inseparables de la mirada con la que Spiel contempla la ciudad y hacen que el texto transite de lo íntimo a lo político, de los "pequeños seres" a los "grandes nombres".
Esa transversalidad es uno de los puntos fuertes del texto. Otros serían la indagación de Spiel sobre la identidad del retornado o el cuestionamiento de los procesos políticos en esos primeros momentos de transición.
Ochenta años han pasado del retorno de Spiel a Viena y un poco más del final de la Segunda Guerra Mundial. Leamos a Spiel (pero también a Primo Levi o a tantos otros), leamos estos testimonios del horror y el terror. Nunca es tarde, de verdad.
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Título original: L'arte de esistere contro i fatti Idioma original: ItalianoAño de publicación: 1990
Traducción: Pilar González Rodríguez
Valoración: Recomendable para interesados
De la mano de Spiel y de la Austria de posguerra llegamos a Bernhard, a Bachmann y a este ensayo publicado por Ediciones del Subsuelo. Bernhard y Bachmann son dos de los escritores austríacos más importantes de la segunda mitad del siglo XX (aquel nació en 1931 y esta en 1926). Además, Bernhard y Spiel se escribían y para muestra una carta de 1971 en la que aquel habla de Wittgenstein. ¿Qué, no os parece suficiente?
Sea como fuere, el caso es que La frase infinita sí que es un ensayo "académico". Al fin y al cabo su autor fue profesor de Estética e Historia de la Filosofía en la Universidad de Pisa. Y así como El arte de viajar sin moverse del sitio tomaba desvíos y caminos aparentemente alejados del centro del texto, el de Gargani se expande, digamos, en vertical y hacia abajo, como un taladro que penetrara en la escritura de Bernhard y Bachmann.
Es, por tanto, un texto denso y complejo en el que las referencias ineludibles son Wittgenstein y Musil, en el que ética y estética se conjugan para elevar la utopía del lenguaje sobre un mundo en ruinas, en el que muestra cómo, partiendo de actitudes y premisas diferentes, ambos autores comparten la idea de la imposibilidad de comunicar, del pensamiento narrado como ejercicio crítico.
De lo anterior podéis deducir que La frase infinita es un texto "árido" que, además, cae en ciertas reiteraciones. Eso sí, quien se interese en (y guste de) la literatura de dos gigantes como Thomas Bernhard y/o Ingeborg Bachmann lo encontrará recomendable, claro que sí.
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