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martes, 11 de marzo de 2014

Colaboración: La casa de hojas de Mark Z. Danielewski (Primera aproximación)

Idioma original: Inglés.
Título original: House of Leaves
Año de publicación: 2000
Valoración: Imprescindible.

Es curioso que una de las obras más mencionadas en las listas literarias del 2013 en España se publicase en su idioma original en el año 2000, habiendo sido una de las obras de culto en los EE.UU. Gran parte de su importancia se debe, sin duda, a su complejidad como objeto cultural. Los juegos con la tipografía, la creación de figuras mediante la disposición de las palabras en las páginas además de un gran entramado intertextual la convierten en una  obra muy atractiva. Y es por eso que hay que agradecer a Javier Calvo la traducción y a las editoriales Alpha Decay y Pálido Fuego la edición y el haberse aventurado en tal empresa.

En Casa de Hojas Danielewski utiliza el clásico recurso de objeto encontrado. Johnny Truant es un joven que malvive en Los Angeles entre fiestas, drogas y chicas. Todo cambia cuando llega a sus manos el manuscrito de Zampanò, un viejo ermitaño que trabajaba en la edición crítica definitiva del "Expediente Navidson", una película tan misteriosa como underground. El filme fue grabado por Jim Navidson, un fotógrafo de guerra que solicitó becas artísticas para instalar un complejo sistema de vídeo en su nueva casa en Virginia con el objeto de filmar el proceso de cómo él, su esposa Karen (quien edita la película) y sus dos hijos llenan de vida el lugar al que se han mudado. Todo bien hasta que una puerta aparece donde hasta entonces no había más que pared. Todo bien hasta que la misteriosa puerta lleva a un pasillo, y después a otro y ad infinitum. Volviendo a Truant, su vida da un giro y se vuelca en la edición del manuscrito - añadiendo sus propias anotaciones. Nacen de ahí las dos historias que conforman Casa de hojas: por un lado el análisis de la película filmada por Jim Navidson que hace Zampanò y por otro las vivencias angelinas de Johnny Truant.

Conviene detener la crítica de la novela para explicar que el entramado metanarrativo de Casa de hojas  se erige en varios niveles. Desde el nivel de la película grabada por Navidson (1), pasando por el manuscrito de Zampanò (2) y por la labor de editor y escritor (al sumar sus vivencias al manuscrito de Zampanò) que hace Johnny Truant (3) - y a este sistema podría añadírsele algún nivel más debido a lo enrevesado de la obra.

La novela es demasiado compleja como para hacer aquí un análisis exhaustivo de su contenido. Incluso su propio autor se encargó de introducir códigos en el texto y abrir hilos en foros de Internet para discutir sobre ellos. Empero, no está de más destacar la formación cinematográfica de Danielewski para, mediante la invocación de Andrei Tarkovsky, hablar dos de los temas clave en Casa de hojas. Para empezar existe la casa, una mansión encantada que funciona mediante sus propias reglas, una entidad otra (Solaris) con la que la interacción no ocurre en términos comprensibles por la mente humana. Se dispara así un mecanismo de fascinación por lo otro, la necesidad de conocer más sabiendo que el objeto de estudio es incomprensible.

Por otro lado, tenemos el mito del laberinto (Stalker) recuperado en los diversos laberintos que se forman en la novela. El más obvio es el que se abre en las entrañas de la casa de Navidson, aquel que es explorado sin poder llegar a ser cartografiado y que como todas las estructuras de su tipo contiene uno o varios minutaros. Pero existen también los laberintos figurados, como la literatura académica que rodea la interpretación del "Expediente Navidson" con todas las teorías y escuelas posibles: marxista, feminista, psicoanalítica, queer, ecologista, etc. Resumiendo, la academia es un laberinto del que se ríe Danielewski a la vez que se sirve de ella para explicar gran parte de su simbología.

Se trata de un mito acertado para completar un texto postmoderno como el de Danielewski. Porque la leyenda de Teseo representa el sujeto postmoderno a la perfección. Y así ocurre con Truant. Cuando no está perdido en el laberinto urbano de Los Ángeles, sin referentes con los que consolidar una identidad no esquizofrénica más allá del consumo de sustancias y de emociones efímeras, se encuentra perdido en un laberinto de información que se abre con el manuscrito de Zampanò.  Sin los referentes académicos necesarios, este proceso de edición se convierte para Truant en una tarea titánica que lo extravía hasta el punto de enclaustrarlo en casa o convertirlo en víctima del pánico, imaginando que un monstruo lo persigue. De nuevo, el Minotauro.

El laberinto último no es otro que el libro en sí. La arquitectura es su tipografía, sus diversas citas y notas a pie de página, sus juegos de maquetación y sus códigos; el lector es el Teseo que la novela consigue atrapar hasta convertirlo en Minotauro.

También de Mark Z. Danielewski en ULAD: La espada de los cincuenta añosLa casa de hojas (Segunda aproximación)

Firmado: Paulo Kortazar.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Mark Z. Danielewski: La casa de hojas (Segunda aproximación)

Idioma original: inglés
Año de publicación: 2000
Título original: House of leaves
Traducción: Javier Calvo
Valoración: El libro, imprescindible
La novela básica, muy recomendable
El texto íntegro, recomendable, con ciertas reservas

Objeto

Que dos editoriales de prestigio se alíen para acometer la publicación de una novela ya es relevante. Que el traductor sea un brillante escritor como Javier Calvo eleva el listón, cosa que la elección como maquetador de otro novelista, Robert Juan-Cantavella no hace más que confirmar. Pues no debe haberles causado dolores de cabeza, desde la cuestión de mostrar en azul todas las veces que aparece la palabra casa, (bien en inglės bien en español), hasta la compleja estructura de los textos que aparecen como especies de poemas visuales. Todo muy impactante, advirtiendo al lector casual de que ése no es un libro cualquiera. Novela experimental y maquetación meticulosa. Arma de doble filo:  todo eso puede descender a la condición de atrezzo o de parafernalia o de envoltorio si luego lo literario no acompaña.

Terror

Más de una vez he comprobado escéptico como
 un libro definido como hilarante a mí no me ha provocado
 ni media sonrisa. Pues qué voy a pensar,
cuando se define como escalofriante o se otorga
un calificativo instantáneo de clásico del terror.
Espero levantarme a comprobar que la puerta está cerrada mientras lo leo o
espero soñar con ectoplasmas de pie delante de la cama o
espero levantar la vista si oigo un crujido en la terraza.
Que esta generación ya se toma a chirigota a todos
 cada uno de los monstruos clásicos
(desde el hombre lobo hasta Chucky o Freddy Krüger)
y que el verdadero terror ya lo tenemos viendo las noticias.
Que estamos curados de espantos.
Por tanto, cuidado con las expectativas que se generan,
expectativas que se materializan cuando
la primera hoja del libro contiene una decena de opiniones entusiastas,
y se nombra a King,
a Foster Wallace,
a Pynchon.
Que, ojo, no son todos, o no lo son declaradamente, escritores del género.

Pero

Al final, claro, uno debe despojarse de todo prejuicio, y leer el libro. Y juzgarlo por su esencia, si ello es posible entre tanto factor colateral (añadamos que ya ha salido en listas de lo mejor del año y ya se han publicado multitud de reseñas). Hace unas líneas que he mencionado a DFW. Las notas al pie, con numeración que alcanza los tres dígitos, con extensión que obliga a dejar migas de pan por el camino. Las tramas paralelas, los textos adicionales, todo un reto para el lector estajanovista que no quiere perder detalle. Esto sería el equivalente de esas ediciones especiales de películas que acaban llevando todo tipo de material. ¿Seremos capaces de deglutirlo todo o vamos a contentarnos con lo básico? ¿Hay muchos escritores capaces de mantener en vilo a sus lectores por más de 700 páginas? Obviamente (y más si al final este blog acepta mi propuesta y se publican aquí otras reseñas de este libro) habrá opiniones, y muy fundadas, para todos los gustos. Sí, ciertas partes aportan poco o nada al conjunto. Sí, los desvaríos (listas, citas inventadas, textos en otros idiomas) parecen no sumar. A pesar de lo cual, yo no quiero reivindicar una casadehojasfacildeleer. Si Danielewski lo concibió así yo no voy a enmendarle la plana.

Para eso están las novelas experimentales.

Pero el relato paralelo, el que discurre casi íntegro en las notas a pie, el de Johnmy Truant (empleado en un taller de tatuaje - guiño gótico/postmoderno) no tengo muy claro si complementa o interfiere, con su tono irreverente, carnal y asilvestrado, el desarrollo más convencional, más clásico, del Expediente Navidson, centro, este sí, absoluto de la obra, novela, esta sí, brillante, casi arrebatadora, impecable en su construcción, su tempo y su desarrollo. Pero, ensombrecida o enturbiada o estorbada por un exceso de información colateral que una primera lectura (al menos la mía), no manifiesta como necesaria, o al menos no justifica esa extensión y ese (estoy seguro que voluntario) caos visual que condiciona (alguno. más de uno, dirá lastra) la lectura.
Algunos dirán: y de qué manera.
Otros dirán, no, el centro de la novela es todo lo que rodea al Expediente Navidson.

Meollo

Will Navidson (Navy, fotógrafo de éxito con un hermano gemelo) y su esposa Karen (ex-modelo con problemas varios de personalidad) adquieren una casa a la que van a vivir con sus dos hijos, de cinco y ocho años. Allí pasan cosas raras e inexplicables para cuya (resolución? investigación?) piden ayuda a especialistas.
Lo cual no deja de ser una de esas viejas historias de aventurarse en lo desconocido.
Llena de oscuridad, pero acorde con los tiempos que corren.
Lovecraft, Clarke, Poe, Verne.

Fin del meollo.

Y no es que ello sea tan sencillo. Sin anticipar acontecimientos, sin ser tan bruto, sí que diré que el fenómeno editorial lastra (sí, ahora empleo la palabra), porque precondiciona y pone en alerta. El exceso y la saturación acaban desluciendo el conjunto, sobre todo si uno tiende a leer al uso convencional.



Aquí he dejado una enorme grieta que todo lo justifica, claro.




 En este mundo tan global (que estoy seguro que Danielewski satiriza con el aluvión de información presente, hasta con cómo estructura esta presencia), sólo un anacoreta llega a la lectura de La casa de hojas sin algo parecido a una predisposición o a un prejuicio.

Conclusión               algo                   (o                       bastante)                                                   frívola

Y aquí debo reconocer suscribir la opinión de Tongoy: mola tener este libro en el estante y enseñarlo a las visitas y mostrarles su trabajado capricho visual, y explicarles por encima la historia (véase Meollo) y su enorme repercusión y su potencial influencia.

Cómo puede uno no jactarse de tener este libro.
Igual, me temo, mola más tenerlo que el puro hecho de leerlo.


martes, 30 de diciembre de 2014

Mark Z. Danielewski: La espada de los cincuenta años

Idioma original: inglés
Título original: The Fifty Year Sword
Año de publicación: 2005
Traducción: Javier Calvo
Valoración: decepcionante

El objeto, otra vez. ¿Habrán tenido alguna vez los de Alpha Decay, o los de Pálido Fuego, aquella famosa edición limitada que hicieron los Pet Shop Boys de su disco Very? Naranja, casi liso, y con una especie de puntitos. Un packaging muy impactante, todo un gancho para el fetichista. La posesión del objeto como una finalidad. Completamente legítimo, por eso, que eso sea un argumento. Para la compra, contra la piratería, vamos, si apuramos, hasta para convertir la lectura en una experiencia pluri-disciplinar, multi-sensorial, extra-literaria, lo que sea. Pues claro: y, como La casa de hojas, la presencia visual de La espada de los cincuenta años es impecable, atractiva a más no poder. Uno disfruta de la textura del granulado de su portada, enseña a los amigos la curiosa disposición de su texto -solo en hojas pares- y se solaza en solitario de la joya que tiene entre las manos. Esos gráficos, esas hojas en blanco, esas hojas en negro, ese despliegue gráfico que uno piensa que tiene sentido en función del contenido del libro. Mmm, el olor del libro nuevo, de la tinta fresca de sus ilustraciones que, wow, son reproducciones de los bordados, sí, bordados, que una limitadísima edición inicial del libro presentaba. Madre mía, ¿encontraré alguna en Ebay? Vamos, eso sí es una inversión, vamos, eso, en un tiempo, la de pasta.
Stop.
Porque los libros también hay que leerlos. Y esa experiencia debería ser la primordial. Sí, empleemos infecto lenguaje empresarial para decir que el core-business de un libro ha de ser disfrutar con su lectura. O sufrir. O ser perturbados. ¿Y cual de estos efectos nos depara leer La espada de los cincuenta años? A mí: indiferencia, desorientación y, al final, un persistente cabreo. Persistente con que mi voluntad de coherencia me impida responder a la amable cesión del libro por parte de Alpha Decay con un pronunciamiento más complaciente. Persistente, porque hasta el más insignificante complemento visual o escrito de todos los que acompañaban La casa de hojas tenía más sustancia que estas engañosas 270 páginas (solo la mitad con texto, muchas de ellas con apenas unas frases, la gran mayoría con un texto en formato poesía visual: media hora de lectura). Poco persistente, lo que sucede aquí: al lado del suntuoso derroche de tramas de La casa de hojas, de la cual este libro acaba siendo la mejor propaganda, como una especie de perverso antagonista, la historia aquí es una especie de fábula estirada e incomprensible; el mérito de extraer para el texto de la solapa algo con un mínimo de atisbo de coherencia es algo muy notable. Yo lo intento, para que no se diga. Una chica de nombre muy raro queda al cargo de cinco huérfanos de nombres muy raros (¿serán anagramas?) y convoca a un cuentacuentos que les explica una serie de cosas a los niños que les incitan a abrir unas cajas o no sé qué y pasa algo con una espada que está como predestinada (¿como las varitas de Harry Potter?) y a lo mejor hay una moraleja o un mensaje oculto o esas claves tan raritas de poner comillas de colorines significan que hay una lectura alternativa o algún código que lo desencripta todo y le otorga, no sé, un sentido.
Mientras, no negaré que tocar el libro, sostenerlo en las manos, observar su cuidadosa maquetación, hasta especular con cómo de fascinante podría ser su historia, es de lo más gratificante. Igual ese es su valor: esquivar la tentación de leerlo y especular acerca de lo que contiene. Pero a mí no me sirve, y dudo que a otros sí.

También de Danielewski, una inúsita doble reseña a La casa de hojas: aquí y aquí

jueves, 25 de diciembre de 2014

ULAD: Nuestros libros del 2014

Un año más, aquí va la lista (las listas, mejor dicho) con las mejores y también las peores lecturas del año. Que no de los libros publicados este año, sino de los que nosotros hemos leído este año...

Santi:
Francesc Bon
  • Mi libro del año: El jilguero, de Donna Tartt, porque sus aciertos superan a sus errores.
  • Los outsiders: pocos, y discutidos, así que no juego esta ronda.
  • La gran decepción: que nadie se erige como alternativa a los grandes ausentes (por fallecidos o por poco activos). Esperando que algún autor cuaje y se haga un lugar entre los grandes, otro año.
  • Una esperanza para el año que viene: Que Javier Calvo empiece a tomarse a sí mismo en serio, que deje de traducir un ratito y se decida. Ya.
  • Una apuesta: tampoco tendremos novela de Houellebecq en 2015.¿O sí? De Franzen ya ni planteárselo.
  • Convendría irse fijando en: los movimientos de una Anagrama post-Herralde.
Jopelines, Francesc, sólo has nombrado un libro: pon tres más, aunque sea.
Va, juego la ronda de outsiders.
  • Mejor ensayo: Aquellos años del Boom, de Xavi Ayén
  • Fiasco: ¿Qué, pero qué narices pretendías con La espada de cincuenta años, Danielewski?
  • Prometo repetir: dos Eduardos, Halfon y Jordá. 
  • Un propósito para 2015: zamparme lo que vaya saliendo de la famosa hexalogía de Karl Ove Knausgard. 
  • Empieza a poner a prueba mi paciencia: La insistencia del mundo editorial (en conjunto) en recuperar la figura de DFW. Igual si lo hubieran hecho en vida. Igual.
  • And the Nobel goes to: Jonathan Franzen
Juan G. B.:
  • Mejor novela histórica: Manituana de Wu Ming
  • Mejor novela histórica-pero-que-no-se-puede-considerar-como-tal: El plantador de tabaco de John Barth
  • Mejor novela negra: La mirada del observador, de Marc Behn
  • Mejor biografía-que-no-es-sólo-tal: Arthur & George de Julian Barnes.
  • Mejor ensayo político, ensayo filosófico y realismo garbancero: La sociedad del espectáculo de Guy Debord.
  • Mayor decepción (hasta cierto punto): Los lanzallamas de Rachel Kushner.
  • Mejor sorpresa (hasta cierto punto, también): Claire de Witt y la ciudad de los muertos de Sara Gran.
Pedro:
  • Mejor libro publicado: El libro del desasosiego, de Pessoa. Es una reedición. Ganaría todos los años, me temo.
  • Mejor debut (o casi) de un autor español: El cielo de Lima, de Juan Gómez Bárcena.
  • Mejor thriller: Vestido de novia, de Pierre Lemaitre.
  • Mayor decepción: Canciones de amor a quemarropa de Nickolas Butler ex aequo con La espada de los cincuenta años de Danielewski.
  • Sorpresón en positivo: Los últimos, de Juan Carlos Márquez.
  • Mejor novela leída: Barba empapada de sangre, de Daniel Galera. Gracias a quien me la recomendó.

Montuenga:

¿Cuáles son vuestras listas de los mejores (y los peores) libros del año? Podéis dejarlas en  los comentarios, en Facebook o en Twitter.

sábado, 20 de junio de 2015

Samanta Schweblin: Distancia de rescate

Idioma original: español
Año de publicación: 2015
Valoración: descodificable

El terror psicológico, sabéis, es aquel que se basa más en la sugerencia que en lo explícito. Los monstruos ya dan más risa que otra cosa y todo parece estar inventado. Pero, a veces, el exceso de sugerencia, el encono en usar elipsis y distribuir información sobre la que el lector ha de estar muy atento acaba resultando algo, ejem, contraproducente.
Schweblin se pasa las 120 páginas ligeritas de Distancia de rescate amagando golpes hacia distintos lugares: el esoterismo, la tragedia ecológica a escala local, la doble personalidad, la crueldad infantil. Cada veintena de páginas parecen empujarnos hacia una conclusión diferente. Lo cual no deja de tener su mérito. Hasta la portada, pajarito con rama en el pico y granadas de mano, parece abrir otra línea argumental. Seguramente si el texto lo hubiera firmado Danielewski y lo hubiera empaquetado en el despilfarro visual de la espada de las narices alguno hubiera aullado diciendo, ¡lo ha hecho!, ¡lo ha hecho otra vez! Pero no: se trata de una joven escritora argentina que construye un texto bien estructurado, que genera una sensación de incomodidad y de inminencia, eso que, perdonen que me repita a veces, llamamos crescendo narrativo.
El problema es que este crescendo a mí me ha resultado un pelín, esto, tántrico. Ya me entienden. Más de una vez he considerado otorgarle una segunda lectura a uno de esos libros cortitos que no acabo de entender a la primera. No veo la necesidad. No sería justo y tampoco sé si me arrepentiré. No sé si tendré que volver a encargar el libro en la biblioteca para explorar los rincones que me he perdido a la primera. ¿La literatura será clara a la primera o no será? ¡Pero si voy a aventurarme en un Barthelme, en pocos días! De un libro como Distancia de rescate esperaba otra cosa. O esperaba más. Esperaba un desenlace. O, si lo hay, esperaba un desenlace claro, algo que concretara, no hace falta atarlo todo, ya sabemos que esto no es lo que se estila hoy, pero que simplemente no dejara todos esos flecos, ahí colgando. Pero basta de generar yo también suspense.
David es un niño que ha sufrido alguna intoxicación. Parece. La misma que un caballo semental en cuyas crías su familia había depositado sus esperanzas de futuro económico. Para salvar su vida, y visto que en la pequeña población en que reside, la cosa médica está complicada, lo llevan a una curandera que vive en una casa verde, y que organiza una migración consistente en enviar a su espíritu a otro cuerpo y dejar que su cuerpo enfermo acoja otra personalidad. O sea, los salvan, cuerpo y espíritu, por separado, o algo así. La novela es un diálogo entre David, parece, no se sabe, el nuevo, y la madre, o a veces no, obcecada en que ese cambio puede acabar perjudicando a Tina, otra hija. A través del diálogo debemos ir obteniendo información. Bueno, deberíamos, y esta cae en dosis algo discontinuas. No hay golpes de efecto, no hay sustos ni desgracias súbitas (perdonad: yo no pienso avisar sobre spoilers), sino una especie de diálogo donde ciertos cambios en el punto de vista no acaban de pillarse del todo. Animales con deformaciones, salas que no pueden abrirse desde el interior, nuevos personajes, una cierta insistencia en ciertas frases (la importancia de un momento determinado, no sé qué de unos gusanos), supongo, piezas de un todo que yo no he acabado de encajar. El camino no ha sido desagradable, no obstante. El problema es que sigo en mi casa, y no voy a echar de menos esta lectura.

Otros libros de Samanta Schweblin en ULADPájaros en la boca

sábado, 21 de marzo de 2020

Mariana Enriquez: Nuestra parte de noche

Idioma: español
Año de publicación: 2019
Valoración: Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio...


Bueno, lo suelto rápido para que duela menos (el sopapo que me puedo llevar de algún fan, quiero decir): Mariana Enriquez ha escrito un Harry Potter para adultos.

A ver, no me refiero a que Nuestra parte de noche se desarrolle en un colegio Hogwarts donde el alumnado se entregue a prácticas BDSM ni nada de eso... Pero, vaya, cierta influencia de la saga HP en esta novela me parece evidente: hay un mundo oculto para los que no pertenecemos a él, hay invocaciones y conjuros, creyentes de sangre más "pura" que otros y también un niño que debe ser protegido del lado tenebroso. Asimismo, sospecho, podríamos encontrar sin dificultad otras referencias del subgénero "ocultismo teen", tipo Cazadores de sombras y cosas así. E incluso, y no creo equivocarme, un regusto a American Gods, de Neil Gaiman. Todo bien pasado, eso sí, por el tamiz de una argentinidad sin complejos y con un sesgo, ya digo, muy adulto: aquí, además de la inquietante presencia de lo sobrenatural que ya se presupone, encontramos crueles asesinatos, torturas horribles, mutilaciones pavorosas, desaparecidos políticos, drogas varias y sexo a manta, en gran medida homosexual (esto tampoco salía en los libros de J. K. Rowling, aunque recordemos también que se sabe muy poco de lo que ocurría en la casa Hufflepuff).

Tampoco es que me queje de esta primera impronta "harrypottense", o como se quiera decir, de la novela; funciona o deja de funcionar como cualquiera de los demás elementos que la conforma: desde el punto fantasmagórico más clásico -con especial hincapié en el apartado "casas encantadas" (Jackson, Danielewski), al terror ambiental, ominoso, del gran King. O incluso, por qué no, cierta estilización, o casi, del "horror cósmico" de Lovecraft... (y, por lo que he leído, también puede que haya un poco o un mucho de Clive Barker aquí, aunque en este caso, habría que preguntarle a Oriol). Por no olvidar ese otro abanico que va desde el terror político al costumbrismo más o menos chungo; desde la antropología de los cultos populares al submundo de las sectas ocultistas... en fin, un variado popurrí que, repito, en unas ocasiones funciona mejor que en otras, lo que tampoco es para extrañarse en una novela larga -casi 666 páginas, de hecho- y contada atendiendo a distintas voces en diferentes escenarios.

Ligera sinopsis para que se me entienda: un niño huérfano vivía en un armario bajo la escalera de la casa de sus tíos... No, en serio: la novela comienza cuando, un día de comienzos de los 80, un padre aquejado de una dolencia cardíaca, Juan Peterson y su pequeño hijo Gaspar salen en coche desde Buenos Aires hacia la selvática Misiones, de forma medio clandestina, aunque no queda claro si huyendo de o en busca de algo. Viajan ellos solos porque Rosario, su esposa y madre, respectivamente, ha muerto poco antes. El viaje -¿la huida?-, que en principio puede parecer motivado por las circunstancias políticas del país y el momento, enseguida se nos revela a través del prisma de lo sobrenatural, lo esotérico... (el comienzo de la novela, por cierto, podría constituir por sí mismo un desasosegante cuento de los que escribe Enriquez... lo que no significa, ni mucho menos, que el libro sea un cuento alargado); pronto conocemos la existencia de una enigmática Orden que rinde culto a una oscura y terrible divinidad y con la que los "fugitivos" están íntimamente relacionados...

No cuento más: la trama avanza y retrocede en el tiempo, va ganando en complejidad pero también ofreciendo explicaciones a lo que no entendemos en un principio... lo que supone, para mi gusto, uno de los problemas de esta novela, pues los elementos, los mecanismos que la articulan, si se quiere, resultan más eficaces cuanto más esquivos e inasibles parecen, menos evidentes, y funcionan peor cuando se nos desvela -hasta cierto punto, claro- su misterio. También es cierto que el grandísimo talento literario de Mariana Enriquez se despierta sobre todo -y de forma asombrosamente rápida- cuando aparece en escena el componente sobrenatural y, en cambio, se muestra más rutinario en esos momentos, inevitables, por otra parte, en una novela tan larga, que son más descriptivos o que sirven de transición entre uno de los puntos cimeros de la narración y otro. La misma disparidad encontramos respecto a los personajes: los protagonistas, Juan y Gaspar, están dibujados con gran esmero en toda su complejidad -sobre todo el padre-, al igual que la relación única que mantienen entre ellos, una simbiosis en equilibrio entre el amor y la brutalidad (que resulta más sensible aún cuando el niño es más pequeño). Mientras que otros personajes, sin embargo, por peculiares que sean, se nos muestran más planos, en comparación. Y en algún caso, incluso pura caricatura, aun terrorífica...

¿Significa todo esto que Nuestra parte de noche es una novela fallida, que debemos pensar que su autora resulta más -muy- ducha en el relato o la novela corta? Ni mucho menos, pero ocurre que a veces la ingeniería que requiere montar una estructura de cierta envergadura, el esfuerzo compositivo de una gran obra pictórica, cinematográfica, literaria, puede acabar por subordinar en exceso, incluso eclipsar, el detalle, ese manar creativo que debe ser incesante y fluir sinuoso a lo largo de toda la, en este caso, novela, para irrigar y hacer crecer no ya cualquier narración escrita, sino, sobre todo, aquello que podemos llegar a considerar literatura (menuda frasecita cursi me ha salido, ¿eh?). De eso hay mucho en esta novela, pero no todo, no en todo momento. O no en la medida en que nos había acostumbrado esta escritora... y de eso no tiene la culpa Harry Potter. Quizá tampoco la propia Mariana Enriquez; sencillamente, es que no se puede hacer todo perfecto, y ya está.


Otros títulos de Mariana Enriquez reseñados en Un Libro Al Día: Las cosas que perdimos en el fuegoLos peligros de fumar en la camaLa hermana menorAlguien camina sobre tu tumbaEste es el marBajar es lo peor, Cómo desaparecer completamente

lunes, 2 de febrero de 2015

Daniel Galera: Barba empapada de sangre

Idioma original: portugués
Título original: Barba ensopada de sangue
Año de publicación: 2012
Traducción: Mercedes Vaquero Granados
Valoración: muy recomendable

Motivos para evitar leer esta novela: 

Su autor es brasileño, igual que Paolo Coelho. Vete a saber cuán cerca habrán estado el uno del otro, y lo que se le puede haber pegado.
Además, ¿quién puede creerse una novela brasileña sin fútbol ni samba?
Su autor es joven y, por lo tanto, inexperimentado, e incapaz de conocer los recursos del lenguaje narrativo clásico.
Su autor puede que haya visto muchas películas.
No ha salido apenas en listas de lo mejor del 2014, por eso no ha vendido mucho.
Viceversa.
Su autor lleva barba.
Su autor se llama Daniel, entonces me acuerdo que el libro de Danielewski era muy flojito.

Qué consistencia, ¿verdad?

Porque para todo lo que queda al margen, la escasa repercusión crítica y comercial de Barba empapada de sangre podría resumirse en dos palabras: jodida injusticia. No pude reprimir mi entusiasmo y ya dije algo en Twitter acerca de su rotundo y soberbio arranque. Que va a ser lo único que voy a explicar sobre la novela, a ver si puedo aportar lo mío para que, al menos, quienes encuentren esta pequeña maravilla escondida en cualquier estante, no duden demasiado. Porque lo de Galera es muy digno de mención. Un hombre, del cual no llegaremos a retener el nombre (justo me acabo de entender al leer una reseña de su traducción al catalán que se llama Tito), es citado por su padre, que, en una conversación que, a la postre, será la última que mantengan, y que le deparará tres sorpresas. Su padre le informa que, ante la expectativa del deterioro de la vejez, se suicidará al día siguiente. Que su vieja perra, Beta, queda al cuidado de su hijo para que le procure un sacrificio digno. Y que su abuelo, Gauderio, murió misteriosamente asesinado en Garopaba, pueblo pesquero de la costa Atlántica brasileña. Brutal situación que, en una elipsis magistral, nos devuelve a nuestro protagonista, tras el funeral, haciéndose cargo de Beta, que, lejos de ser sacrificada, se convertirá en una especie de obsesión, como un legado del que cuidar, y decidido a dejar atrás su antigua vida para presentarse en Garopaba a indagar sobre ese secreto. Allí se empleará como monitor de natación e iniciará unas pesquisas tranquilas, una búsqueda reposada y paciente que le permita poner en paz su espíritu y en orden su vida.
Así que ya lo tenemos todo; un hombre joven que se presenta en un paisaje idílico, en una comunidad orientada al verano, seduciendo bellezas locales, trabajando, haciendo amistades, y descubriendo que los sucesos que rodearon la desaparición de su abuelo son objeto de una ley del silencio local. Y Galera lo cuenta todo a las mil maravillas, con una mezcla perfectamente equilibrada de narración de fuerte carga visual, descripciones concisas y exactas, sentido del crescendo, profusión de situaciones paralelas que sitúan en contexto y ese toque especial, tan difícil de obtener como de describir. Todo en su sitio, aromas contemporáneos pero regusto clásico con cierto sabor noir. Visto lo cual, no sé qué más se le puede pedir. Otro nombre sobre el que estar atentos. Gracias al compañero Pedro, por la recomendación y, si como he oído por ahí, las ventas no están acompañando a esta formidable novela, le sugiero, otra vez a Galera un título para la siguiente: Jodida injusticia.

lunes, 29 de febrero de 2016

Jenny Offill: Departamento de especulaciones






Idioma original: inglés
Título original: Dept. of Speculation
Año de publicación: 2014
Traducción: Eduardo Jordá
Valoración: muy recomendable

A veces me pregunto si existe en la literatura algo parecido a lo que fue el punk en la música. No me refiero a agresividad o aspecto estético. Más bien a ruptura de esquemas e irrupción de espíritu do it yourself. Y no soy un entusiasta de los experimentos, así que no aceptaré el collage de Danielewski, o los experimentos de Tao Lin o alguna novelilla que he visto (lo juro) basada en textos de Whatsapp. Vamos.
Sí que capto ese espíritu en este Departamento de especulaciones. Porque Offill, nacida en el 68, apuesta por un formato narrativo original. Frases sueltas, párrafos casi siempre cortos, ausencia o poco peso de los diálogos entre personajes, presencia muy esquemática de la acción. Toda la novela parece estructurarse en torno a fogonazos que surgen de los protagonistas, a trazos vigorosos que combinan citas literarias, reflexiones, conclusiones, información que viene al caso. Porque Departamento de especulaciones es de esas novelas casuales y cercanas que se retienen más de lo que uno toma consciencia mientras la lee. 
Puede que se trate de cómo refleja la vida actual, sobre todo la que se vive en las grandes ciudades. Estudias, trabajas, dispones de escaso tiempo libre que quieres administrar con sabiduría, no se trata de dejar que el tiempo se te eche encima y veas salir la primera cana. Así que la protagonista, escritora poco prolífica que recibe un extraño encargo, se empareja, tiene una hija, paga a la canguro, lucha contra las plagas que infestan la casa, intenta compatibilizar su nueva condición con su profesión, reflexiona (toda la novela podría reescribirse como una secuencia paralela de reflexiones que acompañan el tono), se ilusiona en lo concerniente a lo que la vida le deparará. 
Y de repente, la inflexión. De repente, la ilusión transmitida por una narración en primera persona presente da lugar a la distancia. Un punto determinado de la novela casi nos obliga a echar la vista atrás en el texto. Porque quien narra parece empezar a relatar una experiencia ajena. La infidelidad. El eje cambia y todo se desmorona. La ilusión es sustituida por un negro escepticismo. La cercanía se acaba.
Departamento de especulaciones podría situarse al lado de relatos de Carver o Ford en sus logros. Personajes anónimos (no hay apenas nombres, los personajes son siempre nombrados con iniciales, o se les llama la esposa, el marido, el filósofo) con una existencia poco brillante. Vecinos de esos a los que apenas hemos oído levantar la voz en un par de ocasiones, gente en la que no te fijas hasta que pasados unos meses ves que ya no están. Con su estilo algo defragmentado, Offill consigue que lo cotidiano nos despierte cierta extraña fascinación.

martes, 17 de diciembre de 2013

Un libro al día: Nuestros libros del año

Un año más (o sea, por segundo año, porque solo lo hicimos el año pasado), aquí va nuestra selección con lo mejor y lo peor del año, en cuanto a nuestras lecturas. Como se verá en las listas, no se trata necesariamente de obras publicadas en 2013, sino leídas en 2013; y como se verá también, cada colaborador ha escogido las categorías que le ha apetecido, que para algo el garito es nuestro...

Como siempre, os invitamos a que comentéis nuestras listas, o a que nos mandéis las vuestras, en los comentarios del blog, o a través de Twitter y Facebook.

Francesc Bon


Mejor libro de 2013: Así es cómo la pierdes, de Junot Díaz, casi ex aequo con Esquirlas, de Ismet Prcic
Decepción más absoluta: que La Sociedad Juliette de Sasha Grey no tuviera nada aprovechable
Leeré en 2014: La broma infinita, de David Foster Wallace
Releeré en 2014: Thomas Pynchon
Ojalá hubiera leído antes: a Kurt Vonnegut
Un autor a seguir: Mohsin Hamid

Montuenga


Mejor libro de autor revelación 2013: Intemperie de Jesús Carrasco
Mejor ensayo español 2013: Todo lo que era sólido de Antonio Muñoz Molina
Mejor ensayo extranjero leído: Sonríe o muere. La trampa del pensamiento positivo de Barbara Ehrenreich
Mejor novela histórica leída: El hombre que amaba a los perros de Leonardo Padura
Me decepcionó: El proyecto Lázaro de Aleksandar Hemon
Me ha encantado: Henderson, el rey de la lluvia de Saul Bellow

Santi


Mejor lectura de 2013: José Saramago: El año de la muerte de Ricardo Reis
Mejor relectura de 2013: Nieve, de Ohram Pamuk 
Un clásico contemporáneo: El almuerzo desnudo de William S. Burroughs
Y un clásico contemporáneo en español: Las virtudes del pájaro solitario de Juan Goytisolo
Autor descubierto este año: Ramon Saizarbitoria
Lectura más divertida del año: La boca pobre de Flann O'Brien

Uxue


Mejor libro del año 2013: difícil elección. Me decanto entre:
  • Cuatro por cuatro de Sara Mesa. Narrativa, poética, engancha y acabas racionando la lectura para que el libro no se acabe.
  • El niño que robó el caballo de Atila de Iván Repila, obra que podría recomendar porque conozcoalautoryesoestrampa, pero que recomiendo realmente por tratarse una de las mejores novelas breves que haya leído hasta el momento.
  • Geografías de Niebla de Valerie Mejer. Un poemario que debería estar en boca de todos, pero que, incomprensiblemente, no se reedita en España. Valerie Mejer es LA POETA. Pronto, una reseña. 
Mejor libro-álbum: Yo quiero mi gorro de Jon Klassen. 
Decepción más absoluta: Dónde estás Bernadette de María Semple. Novela cursi e ingenua donde las haya. Sigo sin explicarme cómo Jonathan Franzen ha podido recomendarla. Muy mal, Johnny, muy mal, el público confiaba en ti...
Novela cutre que quiere vender un rollo burlesco-intelectualoide para hipsters que se dejan impresionar por nada:  Saliendo de la Estación de Atocha de Ben Lerner. Avalada por Paul Auster. ¿Qué os pasa, Johnny y Paul? Y no me vengáis con la respuesta fácil de paragustosestánloscolores.
Me ha encantado y está recibiendo muy buenas críticas: Por si se va la luz, de Lara Moreno.
Un buen libro de poesía (y vuelvo a la modalidad loestoyrecomendandoporqueesunabuenaamiga y porque si Franzen y Auster pueden yo también, pero, en mi caso, con un buen criterio): Artikoa/Ártica de Izaskun Gracia.
Releeré en 2014: Del crear y lo creado, poesía completa de Hugo Mujica.
Terminaré en 2014: Miniaturas de tiempos venideros. Amplia antología de poesía rumana editada por Vaso Roto. 
Libro en la mesilla de noche: Hordas de escritura seguido de Secesión de la poeta Chus Pato.   
Mejor labor editorial 2013: Destacan, ya sea por su diseño, como por su buen criterio de selección:
  1. En poesía: Vaso Roto Ediciones, La Garúa, Amargord y Kriller 71.
  2. En narrativa: Lumen, Automática, Sexto Piso y Libros del Silencio (desgraciadamente, desaparecida).
  3. En libro infantil ilustrado: Editorial Milrazones.
  4. En novela gráfica: Sins Entido.

 

 Pedro


Mejor lectura de 2013: Donde dejé mi alma, de Jerôme Ferrari (reseña pendiente).
Peor lectura de 2013: Brújulas que buscan sonA QUIÉN LE IMPORTA, de Albert Espinosa (leído para realizar una comprobación empírica a partir de la reseña uladiana).
No pude terminar (algo no necesariamente negativo): Karnaval, de Juan Francisco Ferré (no habrá reseña, al menos por mi parte)
Mejor libro reseñado en ULAD: El año de la muerte de Ricardo Reis, de José Saramago.

Mr Grecco


Mejor clásico que (al fin) ha caído en 2013: Madame Bovary, de Gustave Flaubert
El Horror, El Horror: Cada día, cada hora, de Natasa Dragnic
Al fin he terminado (y ha merecido la pena): Trilogía Memorias de un antisemita, de Gregor von Rezzori
Una agradable sorpresa: La intrusa, de Éric Faye
Opinión de algunos libros reseñados por otros: Intemperie, de Jesús Carrasco (digno debut); Ciudad abierta, de Teju Cole (diferente, especial); El pan a secas, de Mohamed Chukri (léanlo, por Dios).
Gamberro/a del año: Socrates Adams por Todo va bien.


Izas


Mejor libro de 2013: no sé, hay muchos, decantarme por uno solo es imposible.
Leeré en 2014: a Danielewski, Cartarescu, O'Brien, Munro, Fitzek, Mitchell, Moreno, Sarrionandia, King, Pavic, Juárez y otros muchos más que esperan, recopilados en varios montones, que les llegue el turno
Releeré en 2014: nada, hay demasiado por descubrir
Una agradable sorpresa: Jean Malaquais por Los javaneses
Un autor a seguir: Stéphane Chaumet

viernes, 1 de marzo de 2019

ULAD cumple 10 años: La Génesis


Resultado de imagen de gente leyendoPues bien: hemos cumplido ya una década y eso, en estos tiempos convulsos y acelerados, debe ser una eternidad. Acostumbrado a ciertos vecinos que te hablan de la equivalencia en edad de los perros, yo diría que, aplicando un cálculo muy sui generis, nuestro blog es ya no mayor de edad, por supuesto (digamos que a partir del cuarto año o así debió ser), sino que ahora afronta las situaciones propias de la media edad. Una mirada hacia el pasado con la dosis justa de nostalgia y un decidido y firme aplomo por disfrutar de lo que nos tiene preparado el futuro. 
O traducido a un lenguaje menos cursi: que estamos bastante decididos a no dejar a nadie tranquilo con nuestra insistencia en que leáis, que leáis buenos libros (o que sean tan malos que nos podamos reír un poco despedazándolos), y que tengáis en cuenta la opinión de este grupúsculo de aficionados que empezó hace diez años (espacio reservado para lagrimitas emocionadas) y que ahora ya parece ser algo más : reseñistas, prescriptores, lectores que hacen de cuñados, divulgadores, glups, críticos, aconsejadores: así es como surgió la cosa entre los que hacemos esto. Por estricto orden de aparición, señores, aquí está nuestro staff actual, contestando unas preguntitas proclives al auto-bombo y al graciosillismo. Una simple exhibición de debilidades para provocar a los trolls.

SANTI

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Por el jamón que envían los patrones por Navidad (aunque los últimos 10 se han extraviado, ya es casualidad...). Más en serio, porque como dice la descripción del blog, es bonito y divertido hablar de libros con gente a la que le apasionan los libros, con libertad, con honestidad y con sentido del humor.

2. ¿Te ves aquí en diez años?
Pues la verdad... no lo creo. El blog ha cobrado vida propia, ha entrado gente nueva con muchas ganas, y por eso cada vez hago menos falta por aquí. El día que me decida a dejarlo definitivamente me dará pena, claro, pero también me sentiré orgulloso y feliz por no ser necesario para que ULAD siga adelante.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
Por motivos sentimentales, esta es una reseña muy especial para mí: http://unlibroaldia.blogspot.com/2011/06/sergio-oiarzabal-traductor-de-suenos.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Me voy a dejar llevar otra vez por lo emocional: las reseñas de Ensada de su querido Eduardo Mendoza: http://unlibroaldia.blogspot.com/2011/01/eduardo-mendoza-el-misterio-de-la.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
Creo que no hay ningún género que no lea o reseñe por principio, ya he reseñado novela policiaca, rosa, de ciencia ficción, de terror, teatro, poesía, cómic... El género en el que me siento más inseguro par reseñar es la poesía, por eso casi nunca lo hago. Ah, y nunca reseñaría un libro mío, por motivos obvios...


MONTUENGA

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Por el dinero que me reporta el blog directamente está claro que no, porque no cobramos un céntimo, pero desde noviembre de 2009 que me incorporé a ULAD he ascendido como la espuma en mi empresa. Pienso que se han olido algo.

2. ¿Te ves aquí en diez años?
Nunca se sabe, pero yo tengo diseñado mi proyecto hasta noviembre de 2043.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
En fin, tampoco voy a buscar una por una. Pero este libro fue uno de los más largos y complejos que he reseñado para el blog y por alguno habrá que decidirse.
http://unlibroaldia.blogspot.com/2017/05/tochoweek-ii-5-el-hombre-sin-atributos.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Mis compañeros han escrito decenas de reseñas magníficas, así que me decido por una que destaca entre todas ellas porque quien firma es autor de la reseña (completa y muy bien fundamentada), del libro, la portada, de parte de la historia y la literatura españolas, el universo y todo lo demás.
http://unlibroaldia.blogspot.com/2015/12/rufus-t-firefly-el-gran-engano.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
En la mesa dedicada a los best-sellers no me he parado nunca, tampoco me interesan las aportaciones que tenga que hacer el famosete de turno al acervo cultural de nuestro tiempo.


FRANCESC BON

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Estoy en ULAD porque tenía un blog personal donde hablaba de libros entre otro montón de cosas, y empecé a indagar por otros blogs que hablaban de libros, y creo que fue a través de Deborahlibros que llegué a este, así que envié una reseña de prueba, atroz, que supongo que publicaron por lástima, y luego un par, algo menos vergonzosas. Los lié de mala manera y debe haber llegado el punto en que no saben cómo echarme. A mí, por cierto, no hay dinero que pueda pagarme.

2. ¿Te ves aquí en diez años?
Habría que preguntarles a ellos. Yo, por si acaso, le he dicho al portero de mi casa que no acepto burofaxes. Bueno, si mi estado mental no empeora, y resuelvo algunos problemas puntuales, por qué no.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
Esta siempre me ha gustado por el juego de cómo quedó.
Un libro al día: Mark Z. Danielewski: La casa de hojas (Segunda aproximación)

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Un libro al día: William Gaddis: Los reconocimientos

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
Bueno, deberíais saber que no suelo negarme categóricamente a nada, que más bien soy de tragarme más de alguna cosa que no cualquier estómago toleraría. Me repugna particularmente la novela romántica, si he de decidirme por algo.


JUAN G.B.

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Sólo por el dinero, claro. Yo estoy esperando a que llegue una oferta de Zuckerberg o uno de esos y le vendamos el blog por una morterada de pastizara. Si no, de qué...

2. ¿Te ves aquí en diez años?
¿Cómo que diez años? Y veinte y treinta y los que hagan falta. Mi ambición es poder contarles batallitas de los tiempos heroicos a los reseñistas pipiolos para los que el Rubius o Defreds ya sean autores clásicos.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
Ésta, por razones obvias:
https://unlibroaldia.blogspot.com/2015/07/carlos-hernandez-de-miguel.html


4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
No sé si es la que más me ha gustado, pero con esta me partí la caja de risa:
https://unlibroaldia.blogspot.com/2016/01/semana-de-la-autobiografia-7-la-muerte.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
Me prometí que jamás de los jamases reseñaría mi género favorito, el de la novela romántica de highlanders, porque no soportaría tener que leer los comentarios crueles que tal vez algún desalmado nos enviaría. Pero después de años de terapia ya me siento más fuerte, así que es posible que caiga pronto alguna reseña de Monica McCarty, por ejemplo...


KOLDO CF

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Por el dinero, por la fama, por las fans y porque soy un puto “friki” (como vosotros)

2. ¿Te ves aquí en diez años?
Pues si no hemos sido sustituidos por el Uber de las reseñas, ¿por qué no? Ya os he cogido cariño

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
Pegaría las siete más una de “En busca del tiempo perdido”, pero pego esta de “El águila y la gallina”, de Leonardo Boff, porque es un libro que se sale de mi “zona de confort” y creo que no quedó nada mal https://unlibroaldia.blogspot.com/2016/05/leonardo-boff-el-aguila-y-la-gallina.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Pondría cualquiera que de las muchas que me han hecho descubrir autores gracias a ULAD, pero puestos a elegir una me quedo con esta
https://unlibroaldia.blogspot.com/2016/10/juan-jose-saer-la-pesquisa.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
No sé si jamás, pero no me atrevo con la novela gráfica. Mezclar literatura y dibujo se me escapa


CARLOS ANDIA

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Para ser sincero, empecé a escribir reseñas para uso propio, para que las sensaciones de lo leído quedasen de alguna forma registradas. De ahí a ULAD me llevaron algunas casualidades. Y el dinero. El dinero no es nada. Yo tenía mucho y renuncié a él, ahora soy pobre pero soy más feliz.

2. ¿Te ves aquí en diez años?
No me planteo las cosas ni a una semana vista, así que si hablamos esos plazos, yo me pongo de perfil. De momento, aquí estoy, y estoy genial.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
Difícil, porque no estoy del todo satisfecho con ninguna, y además no me acuerdo de la mayoría. Pero pongamos el Quousque tandem…! De Oteiza, un poco como rareza:
http://unlibroaldia.blogspot.com/2015/11/jorge-oteiza-quousque-tandem.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Todavía más difícil, porque sois todos muy buenos, y hay montones de reseñas que me parecen fantásticas (todo dicho sin ironía). Quizá la que más recuerdo es esta de Juan sobre el Ulises:
http://unlibroaldia.blogspot.com/2016/04/tochoweek-2-james-joyce-ulises.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
Creo que reseñaría cualquier cosa. Pero, pensándolo mejor, preferiría evitar a Paulo Coelho: no me importaría reseñarlo, pero para eso tendría que leerlo.


CARLOS CIPRÉS

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
¿Qué otro aliciente cabría esperar? ¿Fama? ¿Reconocimiento? ¿Prestigio social? ¿Autoestima? Bahhh, no, definitivamente soy un tipo discreto y muy muy humilde

2. ¿Te ves aquí en diez años?
Soy un tipo humilde pero muy muy veleta. Mis planes a diez años pasan por regentar una librería en Fernando de Noronha. No sé que tal estarán allí las conexiones a Internet.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
Orgullo y satisfacción… de la primera que el exigente comité de selección tuvo a bien colgarme.
http://unlibroaldia.blogspot.com/2016/09/colaboracion-zorba-el-griego-de-nikos.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Un excelente ejemplo de opinión razonada, escueta y emocionada, del compañero Carlos Andia
http://unlibroaldia.blogspot.com/2014/12/colaboracion-la-niebla-tres-veces-de.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
Nunca digas jamás. Uno de los mayores atractivos de leer es que siempre encontrarás algo que no te imaginabas.


MARC PEIG

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Por supuesto que no es por el dinero, iríamos apañados :-( Además, ¿qué importa el dinero teniendo visibilidad y repercusión mediática, y también la posibilidad de convertirse en un influencer y poder algún día publicar un libro biográfico que narre la vida apasionante que nos ofrece ULAD?

2. ¿Te ves aquí en diez años?

Eso espero, aunque no descarto que alguna reseña polémica acabe con mi vida uladiana. Ganas de seguir, hay; tiempo, hay menos. Pero, mientras los comentaristas y uladianos sigan siendo buenos conmigo, ¡aquí seguiremos!

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.Esta es difícil, pues confieso que siempre pienso que hubiera podido escribirlo mejor, pero, puestos a destacar una, la primera que escribí para ULAD y que abrió la puerta a que me ofrecieran formar parte definitivamente del equipo: http://unlibroaldia.blogspot.com/2016/11/colaboracion-jr-moehringer-el-bar-de.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Creo que esta la tengo bastante clara. La reseña estupenda de “El ala izquierda. Cegador I” hecha por Koldo, no únicamente por la calidad de la reseña sino porque gracias a ella me permitió entender mejor un libro bastante complejo: http://unlibroaldia.blogspot.com/2018/09/mircea-cartarescu-el-ala-izquierda.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
Pues es algo difícil, aunque es posible que alguno de los escritos por cierto miembro de la RAE, pues no me interesa ni el argumento habitual de las novelas ni comulgo generalmente con la mentalidad del autor.


BEATRIZ GARZA

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Lo hago por el prestigio que me proporciona cuando lo menciono en una barbacoa con amigos y alguien me acaba preguntando si quiero otra chuleta. O por el orgullo que sienten mis padres cuando piensan que todo el tiempo que le destino al blog no lo destino a recoger el escenario post-apocalíptico que es mi casa. ¡Eso no se paga con dinero!

2. ¿Te ves aquí en diez años?
¡Y tanto!, aunque también sería bueno que se produjera un cambio generacional que nos asegurara ULAD hasta que Blogger (o un estado dictatorial) nos separe.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
Quizá por lo novedoso, porque fue divertido escribirla y porque fue muy bien recibida:
http://unlibroaldia.blogspot.com/2018/11/malditas-cubiertas-marianela-de-benito.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
Me gustan mucho varias reseñas y por diferentes motivos. Valoro especialmente la concreción analítica y una exposición sencilla y ordenada. Pero tampoco puedo resistirme a las reseñas gamberras e irreverentes o a las que tienen un planteamiento ingenioso. Basándome en esto último, diré:
http://unlibroaldia.blogspot.com/2016/12/resena-y-contrarresena-patria-de.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
No puedo decir "de este agua no beberé" porque, en primer lugar, "reseñar" no significa que tenga que ser para bien y también forma parte de ULAD alertar a nuestros lectores sobre los peligros de la basurilla editorial. En segundo lugar, he descubierto que si está bien escrito, mi cerebro y mi corazón lo reciben con gusto aunque no sea un género que de entrada me atraiga.


ORIOL VIGIL

1. ¿Y tú por qué estás en ULAD? ¿No será solo por el dinero?
Bueno, es cierto que empecé por el dinero, pero debo reconocer que eso no lo es todo. También está la fama, las "groupies", los contactos que estoy haciendo en determinados sectores de dudosa reputación, el poder corruptor que me permite hundir las carreras de los juntaletras que me caigan mal...

2. ¿Te ves aquí en diez años?
¿Tanto tarda Babelia en reclutar a nuevos talentos? Pues no sé si aguantaré tanto tiempo rodeado de estos reseñistas de tres al cuarto, la verdad.

3. Pega el link de tu reseña de que te sientas más orgulloso.
http://unlibroaldia.blogspot.com/2018/04/verity-bargate-no-mama-no.html

4. Y aquí pega el link de la que te guste más de las que no son tuyas.
http://unlibroaldia.blogspot.com/2018/07/ciudades-de-libro-5-pekin-pekin-en-coma.html

5. Contesta: ¿qué libro o género o autor no reseñarías jamás?
Al paso que voy, no creo que reseñe nunca un libro de poesía. No porque no me guste, aunque reconozco que es un género literario al que no acudo con asiduidad; más bien, porque me veo incapaz de acercarme críticamente a él con unas mínimas garantías de éxito.

miércoles, 16 de febrero de 2022

Lo mejor de 2021: Lo que opinan nuestros lectores

Con cierto retraso y tal como avisamos, estas son las listas que nuestros lectores han enviado indicando sus lecturas favoritas del 2021.

En riguroso orden de llegada.

Os agradecemos vuestra colaboración y, ya que estamos, nos encanta la enorme diversidad de vuestras elecciones.

Salud y cultura, amigos.

Anónimo

Ficción

Libros que merecen mejor valoración en el blog

Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino

Tres tristes tigres de Cabrera infante


Libro que me gustaría que reseñaran nada más que para ver qué valoración le dan

La mano junto al muro/El falso cuaderno de Narciso Espejo de Guillermo Meneses


Libro que llevaba años buscando y finalmente conseguí una copia

El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz de Bryce Echenique


Nada que decir, apuestas seguras

Pedro Páramo y el llano en llamas de Rulfo

Ficciones de Borges

Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosas


Imprescindibles en el blog pero no en mi corazón

Bajo el volcán de Lowry

La insoportable levedad del ser de Kundera


No ficción

Libro que llevaba años buscando y finalmente conseguí una copia

Sociología y pragmatismo de Wright Mills

La distinción de Bourdieu

La selva de los símbolos de Turner


Relectura necesaria

La imaginación sociológica de Wright Mills

Outsiders de Howard Becker

La zona gris de Auyero


Libro de método que parece un fastidio pero que puede ser grato para gente de otras áreas

Los trucos del oficio de Becker

Describir el escribir de Cassany

Decir casi lo mismo de Eco


Clásicos que faltaban

La rebelión de las masas de Ortega y Gasset

Técnica y civilización de Mumford


Libros de mi país o sobre mi país que me gusta releer

Adiós al socialismo de Del Búfalo

La renta y el reclamo de Bautista Urbaneja

El Estado mágico de Coronil


Conseguidos por sorpresa

Orientalismo de Said

La invención de Irlanda de Kiberd

Comunidades imaginadas de Anderson


Gabriel Diz

Les dejo una selección de lo que he leído en 2021. Son 13 libros en total, algo más de uno por mes. Estuve un rato largo intentando dejar la lista en 12 para que fuera un libro por mes pero no lo logré:


1)Jane Eyre (Charlotte Bronte)

2)El corazón del daño (María Negroni)

3)Años luz (James Salter)

4)2666 (Roberto Bolaño)

5)Las tres vanguardias (Ricardo Piglia)

6)La virgen cabeza (Gabriela Cabezón Cámara)

7)Nuestra parte de noche (Mariana Enriquez)

8)La hermana menor (Mariana Enriquez)

9)El sueño de los héroes (Adolfo Bioy Casares)

10)Prins (Cesar Aira)

11)La sangre manda (Stephen King)

12)La llamada del Cthulhu (H.P. Lovecraft)

13)Persecución (J.C. Oates)

Carlos Ávila:

El descubrimiento del año: la escritora mexicana Fernanda Melchor. De

todas formas ha sido un año prolífico en esto con Alejandro Zambra, Óscar

Martínez, Kent Haruf o Andrea Abreu entre otros.

Relectura de clásicos: Memorias de un europeo de Stefan Zweig.

Decepciones: Serge de Yasmina Reza y No tengo tiempo. Geografías de la

precariedad de Jorge Moruno.

Autores que no me fallan: Marín Caparrós y su Ñamérica, Leila Guerriero

con Frutos extraños y Carrère con Yoga.

Buenas investigaciones y muy bien contadas: No digas nada de Patrick

Radden Keefe y Laëtitia o el fin de los hombres de Ivan Jablonka.

Una autobiografía muy potente: Trilogía de Copenhague de Tove

Ditlevsen.

Libros para reírse con ganas y desconectar: Cualquiera de los tres de relatos

de Kenneth Cook.

Lecturas que dejan mal cuerpo pero que es necesario hacer: Antisocial de

Andrew Marantz y Extrema derecha 2.0 de Steven Forti.

Propósito para 2022: Seguir y seguir leyendo cada día y atreverme con

Guerra y paz.

Pablo GP

Libros Preferidos:

- Donal Ryan: Corazón giratorio.

- Fiódor Dostoyevski: Los hermanos Karamazov.

- Donald Ray Pollock: El diablo a todas horas.

- Albert Cohen: Bella del señor.

- Elizabeth Kolbert: La sexta extinción.

- Mario Levrero: La ciudad y El lugar, de la Trilogía involuntaria (París me pareció más flojo).

Libros Destacables:

- Marlon James: Breve historia de siete asesinatos.

- Alan Parks: Enero sangriento.

- Juan Marsé: Últimas tardes con Teresa.

- Jeffrey Eugenides: Middlesex.

- Bruce Chatwin: Colina negra.

- Peter Kaldheim: El viento idiota.

Mención honrosa:

- Alan Parks: Hijos de Febrero.

- Natalia Ginzburg: El camino que va a la ciudad y otros relatos.

- D.H. Lawrence: El arco iris.

- Chriss Offutt: Kentucky seco.

- Emmanuel Carrère: Yoga

Decepciones:

- George Saunders: Lincoln en el bardo.

- Johnny Marr: ¿Cuándo es ahora? Memorias.

- William Gaddis: La carrera por el segundo lugar.

- Hubert Selby Jr: Última salida para Brooklyn.

Maqroll El Gaviero

Mis mejores lecturas del año (las dejo en 9):

- Los siete locos (Roberto Arlt)

- Limónov (Carrère)

- La mano izquierda de la oscuridad (UK LeGuin)

- Glosa (JJ Saer)

- Me llamo Rojo (Pamuk)

- Martin Eden (Jack London)

- Kokoro (Soseki)

- El idiota (Dostoievsky)

- La suerte de Omensetter (W Gass)


Si se pudiera meter poesía: mención especial a Basilio Sánchez (“He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes”) y a Alejandra Pizarnik (cualquier cosa suya).

Ángel Muñoz

El mejor,

No digas nada, Patrick Radden Keefe, minucioso, objetivo (hasta donde uno puede serlo) y muy esclarecedor, el conflicto del IRA explicado casi como si fuera un novela de acción, espectacular.

Me daba perezón pero mira…

Línea de fuego, Arturo Pérez-Reverte, guerra civil y el más famoso de los miembros de la RAE… de entrada lo último que pensaba coger, pero me parece que Arturo sabe dar ritmo a las novelas, sabe transmitir un escenario con verosimilitud, y se intenta alejar de maniqueísmos. Lo fulminé en un plis-plas (¿estará esta expresión reconocida por la RAE?)

Me arriesgué y no me decepcionó

64, Hideo Yokoyama, citando a los inmortales No me pises que llevo chanclas, “Japón, mía que está lejos Japón” Lejos física y culturalmente, y este libro me situó en una sociedad a la que me costaba entender, con una forma de narrar que se aleja de mi zona de confort, pero mereció la pena, novela redonda.

Qué necesidad tenía yo…

A ver, que es que uno es masoca, empezar una serie de libros y dejarlos… me cuesta, y pasa lo que pasa. Entre las sagas en los que mil veces pensé para qué te metes… destaco como horrorosas, Balada de serpientes y pájaros cantores, Suzanne Collins;  La sexta trampa, J.D. Baker y La hora de los hipócritas, Petros Markaris.

Decepción especial para La era de la supernova, Cixin Liu (absurda es decir poco).

Y en el apartado me importa cero lo que me cuentas, Boston. Sonata para violín sin cuerdas, Todd McEwen (recomendación de ULAD, pero yo es que no le veo la gracia) y Contemplaciones, Zadie Smith (¿dónde está la Zadie de Dientes blancos?)

Sorpresas inesperadas

Esos libros que te llegan de algún modo raro y me han dejado impactado, La verdadera vida, Adeline Dieudonne (la violencia hacia la mujer contada de una forma distinta, sin guardar nada pero sin crudezas, obra de arte); El evangelio de la anguila, Patrick Svenson (un libro sobre anguilas, y que se queda corto… no hay mas que decir), Al final siempre ganan los monstruos, Juarma (miedo me daba la expectación creada, y merece la fama que tiene).

Me hicieron reír, mucho

Antes todo esto era campo atrás, Pablo Lolaso (solo para amantes del baloncesto), Subidón, Joaquín Reyes (solo para amantes… pues eso de la muchachada)

Para pasar un buen rato, con ciencia-ficción

Proyecto Hail Mary, Andy Weir (este autor tiene un don cuando habla del espacio) El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, Becky Chambers (exquisito, no es el qué les pasa, son los personajes los que hacen esta novela)

Zoila Blanco

ATRAPA LA LLEBRE (L.Bastasic)

Y LLOVIERON PAJAROS (J.Saucier)

VERA (E. von Armin)

ELS DICS (I.Solá)

LA DRECERA (M.Martin Serra)

LAS LEALTADES (De Vigan)

LA AVERIA (F.Dürrenmatt)

ELS PROSCRITS DE SANTA FE (J, Masanès)

EL RETORN DEL CATO (M. Asensi)

TSUNAMI (A. Pijuan)

LLUM DE FEBRER (E.Strout)

L'ANY QUE VA CAURE LA ROCA (P. Coll)

LA KLARA I EL SOL (I. Kazuo)

AMARILLO (F. Romero)

EL IMPERIO DE YEGOROV (M. Moyano)

LAS GRATITUDES (De Vigan)

Sergio Borao Llop

Ante todo, gracias por las reseñas diarias.

En segundo lugar, os paso la relación de lecturas destacadas de este año que termina (tal vez -mi memoria no es tan precisa- vaya también alguna del 2020). El orden es alfabético por apellido de autor

Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie

La parábola del sembrador, de Octavia E. Butler

Noir, de Robert Coover

Todo lo que muere, de John Connolly

La casa de hojas, Mark Z. Danielewski

Solo el silencio, de R. J. Ellory

X, de Percival Everett

Vivir abajo, de Gustavo Faverón Patriau

Breve historia de siete asesinatos, de Marlon James

El gran cuaderno, de Agota Kristof

El intérprete del dolor, de Jhumpa Lahiri

Cuentos completos, de Mario Levrero

Ánima, de Wajdi Mouawad

Plop, de Rafael Pinedo

Las primas, de Aurora Venturini

Michi:

Mejor novela hispanoamericana: El día del Watusi - Francisco Casavella y Basilisco - Jon Bilbao

Mejor novela de lengua extranjera: Un mapa para un crimen - Collin Harrison y El club de los

mentirosos - Mary Karr

Mejor novela en galego: O paraíso dos inocentes - Antón Riveiro Coello 

Mejor libro de viajes: La frontera - Erika Fatland; Los sótanos del mundo - Ander Izagirre; El río de la luz - Javier Reverte 

Mejor ensayo sobre música: The Stooges: Combustión Espontánea - Jaime Gonzalo y Hotel California - Barney Hoskyns 

Mejor ensayo medioambiente: Sueños Árticos - Barry Lopez 

Mejor ensayo sobre cine: El otro Hollywood - Legs McNeil y Jennifer Osborne 

Mejor novela negra: La playa de los ahogados - Domingo Villar 

Mayor decepción: Desierto Sonoro - Valeria Luiselli y Temporada de Huracanes - Fernanda Melchor